GEOGRAFÍA DE LA POLÍTICA ECONÓMICA CUBANA EN LA OBRA DE ERNESTO CHE GUEVARA (1963-1964)

Introducción

En las Lecturas de juventud, del Che Guevara, encontramos el legendario diccionario filosófico, vehículo mítico que nos transporta al momento cuando un comandante de la Revolución Cubana cuenta a Eduardo Galeano sobre los primeros apuntes que empezó a recopilar en la temprana adolescencia,1  los cuales tenían la función de preservar el acercamiento a la filosofía y la economía. De 1964 pasamos velozmente a revisar los siete cuadernos que comprenden este primer enamoramiento. En México, el último de ellos se termina de escribir alrededor de 1956, con la esperanza de preservar una vida comprendida entre lecturas. Tal testimonio funciona como recopilación y conserva el leve aroma de una temporada de iniciación para Guevara, comenzada desde Guatemala en 1954, pero que tuvo su germen en el primer viaje que realizó por Latinoamérica.2 

Actualmente, con excepción del cuarto cuaderno, se poseen todos los documentos que comprenden tanto el diccionario como las primeras referencias bibliográficas y citas de libros que el Che fue leyendo antes de partir a Cuba. Allí encontramos, de acuerdo con el cuaderno número 3, los conceptos de Estado, plusvalía e igualdad, con notas sobre Lenin, Engels y Hegel.3 Entre los cuadernos también se cuelan indiscretamente datos relacionados con Herman Hesse,4 Proudhon5 o Marx.6 

De ahí que sea importante ver cómo a través de la obra de Ernesto Che Guevara comienza a dibujarse la política económica cubana por abordar en 1963 y 1964, la cual se confrontará al cálculo económico y la planificación estatal, provenientes de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Se muestra una geografía específica que parece a la distancia exponer los paradigmas de una economía de mercado frente a una de Estado. Conserva las críticas a las “empresas imperialistas”,7 como las llama el guerrillero argentino, cuando se refiere a la United Fruit Company,8 pero se plantea los límites que representa el ejercicio político del socialismo en el campo burocrático estatal. Así pues, pasaremos “inspeccionando obras”9  como hizo el Che en noviembre de 1958, con la diferencia de que lo nuestro será un estudio crítico y no un fragmento del Diario de un combatiente, escrito también para la memoria del retorno; enseña desde el pasado el retrato de un tiempo que precisa de un análisis repleto de futuro, donde “las épocas no están separadas por límites rígidos”,10 como Marx menciona en El capital.

Antecedentes

Los “años fundacionales” (1959-1961)11
En Soberanía política e independencia económica, conferencia pronunciada el 20 de marzo de 1960 a través de la televisión cubana, el Che Guevara12 expone una postura interesante sobre los recientes acuerdos económicos y la participación de Cuba en el mercado económico mundial. En relación con la URSS y Estados Unidos de América (EUA), aclara que la independencia política no necesariamente implica un abandono del plano económico. Aquí, planificación13 es el concepto guía de “la reestructuración consciente e inteligente de todos los problemas”.14 

Sin embargo, para el Che las relaciones comerciales con la URSS eran tan importantes como la expropiación realizada por Lázaro Cárdenas: la exportación de azúcar representaba para Cuba la manera de lograr no un acuerdo en función de una potencia sino un tratado benéfico para su pueblo. La soberanía precisaba de independencia en el plano económico. Y, a diferencia de lo que comúnmente se piensa, no se buscó que fuera un país satélite de la cortina de hierro sino, más bien, que se adecuara una relación comercial conforme a una necesidad política de corte social, siempre mirando al mercado de manera crítica y analizando el juego monopólico establecido por las grandes potencias para consolidar así un mercado interno fuerte. De ahí que Guevara afirmara:

Con la intervención de los grandes mercados y la creación de tiendas populares, de las cuales hay mil 400 en el campo cubano, se frenó o se dio paso para frenar la especulación y el monopolio del comercio interior.15 

Esto, sin embargo, contradecía la afirmación de la época, cuando se pensaba que las “relaciones capitalistas” desaparecían por completo en el momento de la transformación de las relaciones sociales, basadas “en la propiedad privada”,16 como afirmaba F. V. Konstantinov17 en Fundamentos de la filosofía marxista: “Así, pues, el desarrollo de las fuerzas productivas determina la desaparición inevitable de las relaciones capitalistas de producción y la victoria del socialismo”.18 

Con el tiempo, lo anterior resultó falso; sin embargo, es fundamental ver el contraste que Guevara realiza al confrontar teoría y práctica, pues evidentemente tenía algún conocimiento de lo postulado por los autores soviéticos. La prueba está en las lecturas del guerrillero argentino, durante su “segundo viaje por América Latina”,19 tan bien retratadas en las notas del diario: Otra vez.20 Dicha situación le permite entender el juego político que implica un manejo económico distinto, pues todavía en Pasajes de la guerra revolucionaria,21 durante la última etapa del proceso guerrillero cubano, piensa que con la mera “ayuda técnica al campesino se garantizarán los mercados para los productos del suelo y se canalizará la producción con un amplio sentido nacional”.22 

La idea del Che respecto a la economía política no será confrontada aquí aún por los comentarios que formulará sobre el Manual de economía política de la Academia de Ciencias de la URSS23 ni, mucho menos, por el debate económico de 1963 a 1964.24 Probablemente, la definición que guarda del concepto mismo es la relativa a sus primeras lecturas, aderezada con la experiencia revolucionaria25 que lo había llevado por el Instituto Nacional de la Reforma Agraria y el Banco Nacional.

Lo interesante es ver cómo el proceso cubano comprendía que la soberanía política implicaba apelar a la anulación de “la venta de sí”26 detallada por Marx, como parte del proceso del capitalismo sin deslegitimar el juego político que implicaba la inserción en el mercado mundial. No por nada Guevara comentaba: “Al comerciar, estamos simplemente vendiendo mercancía y no estamos vendiendo soberanía nacional”.27 No hay duda: a simple vista parecía que en el discurso caminaban a una economía planificada; sin embargo, la realidad era diferente. En este momento del planteamiento del comandante argentino se deduce que: “reconocer un papel decisivo a la oposición entre capital y trabajo no obliga en absoluto a renunciar a las necesidades personales de desarrollo, de reconocimiento y creatividad”28, como Daniel Bensaïd refiere, pues el manejo de la economía no sólo desempeñaba un papel decisivo sino que también comenzaba a insertarse de manera creativa en el planteamiento político del comercio exterior, a inicios de la década de 1960.

Debates políticos en la economía cubana (1963-1964)

El debate ocurrido en 1963 es singular, pues representa una batalla perdida para el Che, quien no vio las consecuencias de la planificación estatal ni el cálculo económico. Su respuesta como ministro de Industrias es el “sistema presupuestario de financiamiento”;29 si bien éste no resolvía los problemas, planteaba con acierto la insuficiencia del modelo soviético y la necesidad de buscar una estrategia económica que no permitiera la burocratización y la creación de monopolios empresariales en el Estado, los cuales terminarían por condicionar la participación pública en la esfera social. Esa situación llevó a Guevara a “cuestionarse la vigencia de la ley del valor en el socialismo”.30

Las críticas planteadas en ambos proyectos desnudan la relación entre el ejercicio político y el ajuste económico, que gira en torno a la participación de las empresas estatales en el mercado. Ello desmiente la idea generalizada de que con el mero ejercicio político desaparecen las contradicciones en el plano económico y sitúa la necesidad de consolidar un proyecto mediador entre los vínculos capitalistas mercantiles y las políticas sociales.

Atrás quedaba la ruta de la Caravana de la Libertad, con Fidel Castro hablando desde La Habana el 8 de enero de 1959.31 Ahora, el país precisaba de una política económica capaz de hacer frente al futuro. Y ahí el Che tenía algo que decir.

Dilemas en torno al sistema presupuestario de financiamiento
De acuerdo con Marcelo Fernández Font, quien era en el momento de la disputa presidente del Banco Nacional de Cuba, la apuesta del “sistema presupuestario de financiamiento” por el Che Guevara provenía nada menos que de las empresas insertadas en el capitalismo, pues

el Che elaboró, como instrumento fundamental frente al sistema de cálculo económico que daba mayor autonomía a las empresas, un sistema presupuestario centralizado, según el cual no había fondos particulares de las empresas y, por consiguiente, un fondo centralizado y común regía todas las finanzas del conjunto económico empresarial. El Che partía para esto de la experiencia de las grandes empresas y consorcios capitalistas, que le permitía manejar un conglomerado disímil de empresas como si fuera una sola entidad, y que en el caso de los consorcios norteamericanos con establecimientos en Cuba ya se había aplicado antes de las nacionalizaciones.32 

Ya en este momento, el Che nota la insuficiencia del modelo del cálculo económico y de la planificación estatal. La práctica le demuestra que hay una deviación al menos en el planteamiento. Por eso comenta en el artículo “Sobre el sistema presupuestario de financiamiento”:33 

el peligro mayor lo vemos entre el antagonismo que se crea entre la administración estatal y los organismos de producción, antagonismo analizado por el economista soviético Liberman, quien llega a la conclusión de que hay que cambiar los métodos de estímulo colectivo, dejando la antigua fórmula de premios, basada en el cumplimiento de los planes para pasar a otras más avanzadas.34 

Biógrafos y analistas como Michael Lowy se han detenido erróneamente en esta crítica sólo para puntualizar la ética del guerrillero argentino frente a los excesos soviéticos, pero el problema va más allá. Por una parte, al comprender los vaivenes políticos del momento, decide crear una instancia, un modelo que le permite manejar la economía al tiempo que garantiza las transformaciones logradas con las reformas sociales requeridas; echa mano de estructuras de tendencia capitalista previas a la nacionalización realizada por la revolución. Es decir, incorpora un sistema mixto en el plano de la economía inclinado más hacia el aparato empresarial estadounidense que al proyecto de la Unión Soviética. No es de extrañar que tiempo después apareciera en las Actas de reuniones efectuadas en el Ministerio de Industrias una crítica mordaz a los modelos económicos provenientes de Europa del Este y a las supuestas leyes socialistas rectoras de los medios de producción:

Ahí lo preguntaban, por ejemplo, la ley fundamental del socialismo, que para mí no es tal ley, pero ellos lo pueden plantear así porque sencillamente hay un Estado, hay un método de trabajo y de dirección que no permite que simplemente se levante un señor y pregunte dónde está la ley general del capitalismo; eso es un invento. Pone a pensar demasiado a la gente en cosas que no se pueden contestar así y esa falta de análisis crítico profundo (…)35 

Más adelante remata: “En medio de todo esto hubo una gran cerrazón, el gran dogma del socialismo encerrado, sin salir a pelear y a discutir con el capitalismo”,36 pues “opinión que haya que destruir a palos es opinión que nos lleva ventaja a nosotros. Eso es un problema que siempre debemos hacer”.37 

Charles Bettelheim y Ernest Mandel, reconocidos marxistas de la época, participan también en la discusión. El primero critica la posición del Che: adjudica como recurso argumentativo la validez y vigencia de las supuestas leyes económicas del socialismo38 que, como vimos, resultaban ya para la época ampliamente superadas. Y puntualiza la ilusión del guerrillero argentino por consolidar un modelo fuera de lo establecido en la planificación estatal, sobre todo cuando menciona: “El lugar respectivo de las categorías del estímulo no puede, por tanto, estar determinado arbitrariamente, en nombre de tal o cual visión moral (…)”39 No comprende que el juicio ético del Che es sólo un momento en la vasta crítica al sistema económico soviético. Esto Marcelo Fernández Font lo entiende:

Aunque mantengo el criterio de que, en las condiciones de Cuba, el sistema de cálculo económico es el que más se aviene a nuestra realidad; hay que aceptar que desde el punto de vista conceptual, el sistema presupuestario propugnado por el Che es más progresista, se acerca más al porvenir, a lo que debe ser la sociedad futura. Y no es que el Che fuera un idealista, alejado de la realidad (…)40 

Por su parte. Ernest Mandel analiza y desmenuza el “sistema presupuestario de financiamiento”:

Ernesto Che Guevara ha respondido que en la época de transición del capitalismo al socialismo, las categorías mercantiles superviven en la medida en que el desarrollo insuficiente de las fuerzas productivas no permite aún satisfacer todas las necesidades fundamentales de los productores, pero que esta supervivencia no implica que la ley del valor regule la producción.41 

Pese a esto, como dijimos al principio del apartado, la discusión la perdió el Che; Cuba, tras el debate, eventualmente caminó a la planificación y abandonó las críticas formuladas desde el seno de la transición sobre el programa económico proveniente de la Unión Soviética.

Conclusión

Últimas reflexiones económicas
El Che Guevara continúo su labor internacionalista que lo llevó por Tanzania y Praga hasta adentrarse en el Congo42 y, eventualmente, Bolivia.43 Pero datos y notas de 1965 y 1966 muestran al parecer los problemas en torno a la economía que rondaron sus últimas investigaciones.

Con las lecturas que realizó de Louis Althusser en 196444 puede rastrearse una síntesis biográfica de Marx y Engels,45 que pretendía ser parte de un proyecto más vasto. Se ha publicado de manera independiente y retrata con precisión lo que significaba la figura de Marx para el guerrillero argentino, quien nunca la pensó en un esquema monolítico sino que siempre apeló al humanismo recto de su sentido.

Por desgracia, sólo se conserva el Plan Tentativo46 de dicho proyecto, que comenzaba con la síntesis y quizá se pensó como un libro que contrarrestara los manuales económicos tan aborrecidos por el Che, provenientes de la Unión Soviética. Esas notas y la carta enviada a Fidel Castro47, donde plasma sus últimas preocupaciones en torno a los sistemas sociales, previa a la campaña del Congo, muestran el último movimiento que desencadenó el debate de 1963 y 1964, el cual anunciaba ya los males que terminarían por consumir a los países socialistas del Este y, eventualmente, a Cuba.


1 Véase “Nota a la edición”, en Ernesto Che Guevara, Apuntes filosóficos, México, Ocean Sur, 2012, página 2.

2 VéaseErnesto Che Guevara, Notas de viaje. Diario en motocicleta, México, Ocean Press/Ocean Sur, 2007.

3 Cónfer Cuaderno III (páginas 354-522), en los anexos referentes a los Cuadernos filosóficos de Ernesto Che Guevara, Apuntes filosóficos, México, Ocean Sur, 2012, página 364.

4 Cónfer “Libros consultados para el Cuaderno VI”, en los anexos referentes a los Cuadernos filosóficos de Ernesto Che Guevara, Apuntes filosóficos, México, Ocean Sur, 2012, página 373.

5 Cónfer “Libros consultados para el Cuaderno V”, en los anexos referentes a los Cuadernos filosóficos de Ernesto Che Guevara, Apuntes filosóficos, México, Ocean Sur, 2012, página 369.

6 Cónfer “Libros consultados para el Cuaderno I”, en los anexos referentes a los Cuadernos filosóficos de Ernesto Che Guevara, Apuntes filosóficos, México, Ocean Sur, 2012, página 358.

7 Ernesto Che Guevara, Pasajes de la guerra revolucionaria, edición autorizada con correcciones por Che Guevara, Colombia, Ocean Sur, 2007, página 144.

8 Véase parte II de Ernesto Che Guevara, Pasajes de la guerra revolucionaria, edición autorizada con correcciones por Che Guevara, Colombia, Ocean Sur, 2007.

9 Cónfer “1958: noviembre” en Ernesto Che Guevara, Diario de un combatiente, México, Ocean Sur, 2011, página 237.

10 Karl Marx, El capital, tomo 1, volumen 2: El proceso de producción del capital, capítulo XIII: Maquinaria y gran industria, México, Siglo XXI, 2013, página 451.

11 Cónfer Ernesto Che Guevara, La Revolución Cubana: años fundacionales (1959-1961), China, Ocean Sur, 2013.

12 En una primera etapa, el Che Guevara ya había pasado por el Instituto Nacional de la Reforma Agraria y el cargo de presidente del Banco Nacional. Así, en el momento de la formación de la Junta Central de Planificación no le son extrañas ya las discusiones sobre los problemas económicos.

13 Véase Ernesto Che Guevara, La Revolución Cubana: años fundacionales (1959-1961), China, Ocean Sur, 2013.

14 Ibídem, página 8.

15 Ibídem, página 23.

16 F. V. Konstantinov, Fundamentos de la filosofía marxista, Academia de Ciencias de la URSS, Instituto de Filosofía, México, Grijalbo, 1976, página 400.

17 Miembro correspondiente de la Academia de Ciencias de la URSS. Véase F. V. Konstantinov, Fundamentos de la filosofía marxista, Academia de Ciencias de la URSS, Instituto de Filosofía, México, Grijalbo, 1976.

18 F. V. Konstantinov, Fundamentos de la filosofía marxista, Academia de Ciencias de la URSS, Instituto de Filosofía, México, Grijalbo, 1976, página 400.

19 Cónfer “Relación de lecturas sobre temas filosóficos realizadas por Che durante su segundo viaje por América Latina (1953-1956)”, en Ernesto Che Guevara, Apuntes filosóficos, México, Ocean Sur, 2012, página 122.

20 Véase: Ernesto Che Guevara, Otra vez, Colombia, Ocean Press/Ocean Sur, 2007.

21 Fragmento final de “Una revolución que comienza”, publicado en O Cruzeiro, 16 de junio, 1 y 16 de julio de 1959, incluido como “La ofensiva final: la batalla de Santa Clara”, en Ernesto Che Guevara, Pasajes de la guerra revolucionaria, edición autorizada con correcciones por Che Guevara, Colombia, Ocean Sur, 2007.

22 En Ernesto Che Guevara, Pasajes de la guerra revolucionaria, edición autorizada con correcciones por Che Guevara, Colombia, Ocean Sur, 2007, página 287.

23 Cónfer Ernesto Che Guevara, Apuntes críticos a la economía política, EUA, Ocean Press, 2006.

24 Cónfer Ernesto Che Guevara, El gran debate. Sobre la economía en Cuba, EUA, Ocean Press, 2006.

25 Véase: “Cuaderno filosófico México (1954-1956)”, en Ernesto Che Guevara, Apuntes filosóficos, México, Ocean Sur, 2012, página 56. Ahí anota en su diccionario una definición de economía política que contrasta la definición racional de ciencia económica con la necesidad de solventar los problemas de la sociedad.

26 “Su servidumbre económica está a la vez mediada y encubierta por la renovación periódica de la venta de sí mismo, por el cambio de su patrón individual…”, citado en Karl Marx, El capital, tomo 1, volumen 2: El proceso de producción del capital, capítulo XXI: Reproducción simple, México, Siglo XXI, 2013, página 451.

27 Ernesto Che Guevara, La Revolución Cubana: años fundacionales (1959-1961), China, Ocean Sur, 2013, página 25.

28 Daniel Bensaïd, “Y después de Keynes ¿qué?”, en Karl Marx, Las crisis del capitalismo, introducción de Daniel Bensaïd, España, Sequitur, 2009, página 43.

29 Cónfer Ernesto Che Guevara, El gran debate. Sobre la economía en Cuba, EUA, Ocean Press, 2006.

30 Marcelo Fernández Font, en “Prólogo” a Ernesto Che Guevara, El gran debate. Sobre la economía en Cuba, EUA, Ocean Press, 2006, página 12.

31 Véase Luis Báez y Pedro de la Hoz, Caravana de la Libertad, China, Ocean Press/Ocean Sur, 2014.

32 Marcelo Fernández Font, en “Prólogo” a Ernesto Che Guevara, El gran debate. Sobre la economía en Cuba, EUA, Ocean Press, 2006, página 12.

33 Publicado en la revista Nuestra Industria Económica, febrero de 1964, incluido en Ernesto Che Guevara, El gran debate. Sobre la economía en Cuba, EUA, Ocean Press, 2006, página 69.

34 Ernesto Che Guevara, El gran debate. Sobre la economía en Cuba, EUA, Ocean Press, 2006, página79.

35 Ernesto Che Guevara en “Versión de acta inédita (2 de octubre de 1964)”, en anexos: Selección de actas de reuniones efectuadas en el Ministerio de Industrias, incluidas en Ernesto Che Guevara, Apuntes críticos a la economía Política, EUA, Ocean Press, 2006, página 326.

36 Ernesto Che Guevara en “Versión de acta inédita (2 de octubre de 1964)”, en anexos: Selección de actas de reuniones efectuadas en el Ministerio de Industrias, incluidas en Ernesto Che Guevara, Apuntes críticos a la economía política, EUA, Ocean Press, 2006, página 349.

37 Ernesto Che Guevara en  “Reunión bimestral (5 de diciembre de 1964)”, en anexos: Selección de actas de reuniones efectuadas en el Ministerio de Industrias, incluidas en Ernesto Che Guevara, Apuntes críticos a la economía política, EUA, Ocean Press, 2006, página 402.

38 Véase “Formas y métodos de la planificación socialista y nivel de desarrollo de las fuerzas productivas” (publicado en la revista Cuba Socialista, número 32, abril de 1964), por Charles Bettelheim en Ernesto Che Guevara, El gran debate. Sobre la economía en Cuba, EUA, Ocean Press, 2006, páginas 163-189.

39 Ibídem, página 189.

40 Marcelo Fernández Font, en “Prólogo” a Ernesto Che Guevara, El gran debate. Sobre la economía en Cuba, EUA, Ocean Press, 2006, página 14.

41 “El debate económico en Cuba durante el periodo 1963-1964” (publicado en Partisans, París, número 37, 1967), por Ernest Mandel, en Ernesto Che Guevara, El gran debate. Sobre la economía en Cuba, EUA, Ocean Press, 2006, página 317.

42 Véase Ernesto Che Guevara, Pasajes de la guerra revolucionaria: Congo, México, Ocean Sur, 2009.

43 Véase Ernesto Che Guevara, El diario del Che en Bolivia, edición autorizada, Colombia, Ocean Sur, 2007.

44 Cónfer “Louis Althusser, Contradicción y superdeterminación (notas para una investigación), Ediciones Venceremos, La Habana, 1964”, en Ernesto Che Guevara, Apuntes filosóficos, México, Ocean Sur, 2012, página 307.

45 Véase Ernesto Che Guevara, Una síntesis biográfica, Marx y Engels, Colombia, Ocean Sur, 2007.

46 El plan tentativo del libro y las notas al Manual de economía política de la Academia de Ciencias de la URSS se encuentran en Ernesto Che Guevara, Apuntes críticos a la economía política, EUA, Ocean Press, 2006.

47 Cónfer “A modo de prólogo: Algunas reflexiones sobre la transición socialista” de 1965, fragmento de la carta enviada por el Che a Fidel Castro, incluida en Ernesto Che Guevara, Apuntes críticos a la economía política, EUA, Ocean Press, 2006.

Bibliografía

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