1. ¿Qué estrategias seguiría para que el cambio de paradigma al acercar al pueblo al poder judicial no sea solo en su selección si no a lo largo del encargo?
Efectivamente, el acercamiento del Poder Judicial a la sociedad no puede limitarse al proceso de selección de personas juzgadoras. Esta reforma de gran calado debe tomarse como el primer paso hacia un compromiso constante durante el desempeño de la función jurisdiccional. Para ello, las personas candidatas deberían impulsar una comunicación más clara y accesible sobre las decisiones judiciales, a través de sentencias con un lenguaje comprensible para todas las personas. Además, se debería fortalecer la formación y capacitación en materia de derechos humanos y perspectiva social, asegurando que cada decisión considere el impacto real en la vida de las personas.
2. ¿Usted cree que se debe evitar que los jueces sean percibidos como actores políticos más que como garantes de la legalidad?
Es indispensable que los jueces no sean partidistas, es decir, que sus decisiones no estén influidas por afinidades políticas ni intereses ajenos a la legalidad. Ahora bien, no se trata de exigir que las personas juzgadoras no tengan ideología, porque eso es imposible: toda persona tiene una forma de entender el mundo y la justicia.
Es cierto que muchas de nuestras resoluciones tienen un impacto político, pero nuestra labor no es hacer política, sino garantizar que las normas se apliquen con base en la Constitución y los tratados internacionales. Para evitar esta percepción, es esencial que la judicatura emita resoluciones sustentadas con argumentos jurídicos sólidos, transparentes y accesibles. La legitimidad del Poder Judicial no debe depender de coyunturas políticas, sino de la solidez de su trabajo y su compromiso con la justicia.
3. ¿Cree que existen leyes injustas?
Sí hay leyes injustas. La historia nos ha mostrado que el derecho no siempre ha estado del lado de la justicia. Existen leyes que, aunque formalmente vigentes, pueden ser contrarias a principios fundamentales como la igualdad, la dignidad humana o los derechos humanos. En estos casos, el Poder Judicial tiene la responsabilidad de interpretar la ley a la luz de la Constitución y los tratados internacionales, garantizando que ninguna norma se aplique en detrimento de derechos fundamentales. El derecho no es estático; evoluciona junto con la sociedad, y los jueces tienen el deber de contribuir a ese desarrollo a través de sus interpretaciones y resoluciones. Es justamente por esta razón que debemos exigir que las personas juzgadoras desempeñen su labor con una visión de equidad y sentido social.
4. ¿Cuál es su previsión sobre la reforma al poder judicial?
Nuestra justicia requería un cambio. Mi previsión es que esta reforma debe guiarnos hacia una justicia que no solo sea imparcial y eficiente, sino también con equidad, sentido social y responsabilidad institucional. Confío en que el debate sobre la reforma permitirá identificar soluciones que garanticen una justicia más cercana a la ciudadanía sin poner en riesgo la estabilidad institucional.