México y Cuba: dos pueblos en la historia, México, Centro de Investigaciones Científicas Jorge L. Tamayo, México, 1982.
En las primeras horas del día de mañana, en el stadium de «La Polar», se llevará a efecto el grandioso homenaje que el pueblo cubano rinde a la nación hermana de México. Puede asegurarse que pocos actos tendrán la adhesión popular, la encendida y general simpatía del de mañana. Jamás un entusiasmo tan consciente, una voluntad tan tensa por manifestar una honda emoción unánime. El corazón de Cuba palpitará en la palabra de los oradores que mañana dirán lo que es México para nuestras masas.
Hoy se asocia al gran homenaje del modo más total. Un periódico que quiere ser voz leal del pueblo no puede querer sino lo que el pueblo quiere. Y nuestra adhesión quiere ser, como la de Cuba, un gran acto de afirmación cubana. Porque honrar a México es, innegablemente, tenerlo por país ejemplar. Decir el coraje civil de la gran República del golfo, su firme marcha libertadora, su personalidad inconfundible, su conquista política y humana, su arte inigualado, su significación americana, es decir voluntad de tenerlo por guía y modelo.
Amar a México, al impulso popular de justicia que es lo mejor de México, es amar un futuro para Cuba. El homenaje de mañana, grandioso, incomparable, es la reafirmación de una hermandad esperanzada. Hoy, periódico del pueblo, goza esta esperanza y trabaja por su realización. Por ello su adhesión emocionada no puede ser de las últimas.