Mario Rivera Ortiz
La Voz de México
Hoy como todos los años nos reunimos para rendir homenaje a la memoria de Julio Antonio Mella, sacrificado por los esbirros de la dictadura machadista y el imperialismo norteamericano.
Hace ya 25 años que esa vida preciosa fué bárbaramente segada por el odio inacabable de los explotadores de las grandes masas populares cubanas. Desde su muerte, año con año vinimos afirmando que julio Antonio Mella, quien vivió y murió para la Revolución, ha legado a la juventud de todos los países y en particular a los jóvenes mexicanos, un ejemplo
heroico de abnegación, do amor a la clase obrera y de fraternidad internacional.
El régimen de Alemán, de traición nacional, junto con el imperialismo, ha pretendido que nuestras masas y en especial, la juventud, tengan condiciones desastrosas de vida: hambre, bajos salarios, carencia de libertades sindicales, opresión policíaca. Millares de campesinos sin parcela ni créditos y también cientos de miles de muchachos y muchachas sin derecho real a obtener educación técnica o científica.
Julio Antonio Mella señaló el camino a nuestra juventud; un camino de lucha por las libertades democráticas, la independencia nacional y mejores condiciones de vida para el pueblo.
Los jóvenes comunistas no hemos perdido de vista ese camino, por el contrario, apoyados en el Partido Comunista y guiados por nuestro gran dirigente el camarada Dionisio Encina, la juventud progresista continuará el trabajo revolucionario de Julio Antonio Mella.
En este nuevo año, la juventud debe dirigir sus esfuerzos por lograr que se aplique una política democrática, de paz y de independencia nacional. Esto podemos lograrlo si ponemos en marcha organizada a las grandes masas que ya han entrado en poderosa efervescencia y si no permitimos que sean desmoralizadas, único medio para lograr el objetivo antes enunciado. Así honraremos a Julio Antonio Mella de la desesperación y la demanda belicista.
En los círculos dirigentes del imperialismo el presidente Truman y socios se han precipitado de lleno en la fase delirante de su locura: amenazan con destruir al mundo y a la misma vida. Con ello tratan de asegurar el sojuzgamiento de toda la humanidad. arrancando por completo todo vestigio de independencia nacional. La guerra amenaza a hombres y mujeres por igual, La lucha por la paz es un imperativo para la especie humana. Julio Antonio Mella durante toda su vida se enfrentó a la política de guerra del imperialismo, fué siempre un gran defensor de la paz.
Nosotros los jóvenes comunistas, en el nuevo año debemos elevar muy alta la bandera blanca, la bandera de la paz, que millones de hombres de todas las tendencias políticas y posiciones económicas enarbolan en el mundo entero. Así honraremos a Julio Antonio Mella.
Julio Antonio Mella entregó toda su vida a la causa del Partido. Dentro de él encontró el único medio para lograr independencia y bienestar para su pueblo.
Julio Antonio Mella señaló a la clase obrera y a la juventud de nuestro país que la única dirección justa y segura es la de los comunistas. Ese aspecto de la vida de Mella es una invitación ardiente y constante para nuestros jóvenes que aún no están en nuestras filas. En el nuevo año los jóvenes comunistas debemos proponernos grandes tareas de reclutamiento y de fortalecimiento orgánico y político de la Juventud Comunista. Así honraremos a Julio Antonio Mella, haciendo que los jóvenes obreros, los jóvenes campesinos y estudiantes combaten bajo la bandera de la clase obrera y de nuestro Partido. Así demostraremos a Mella el amor entrañable que tiene a su memoria la juventud mexicana.
Penitenciaria del D. F., enero 12 de 1953
Mario Héctor Rivera Ortiz