Política, 15 de enero de 1962, p. 9.
Cada vez que alguno de los pueblos de América Latina lleva al cabo un movimiento de importancia, especialmente si es un movimiento revolucionario, para asegurar su libertad y garantizar su desarrollo progresivo, las fuerzas del imperialismo norteamericano tratan de hacer fracasar sus justas aspiraciones. Pero no se limitan a intervenir en los asuntos internos de las naciones del hemisferio, violando su soberanía sino que presionan a sus gobiernos para que sirvan a estos propósitos criminales.
Para ese fin se sirven de la Organización de Estados Americanos, violando flagrantemente su carta constitutiva. Así ocurrió en la Conferencia Interamericana de Caracas de 1954, en la que el gobierno de Washington logró el apoyo de los gobiernos impopulares de aquel tiempo para organizar, dirigir y realizar la agresión contra el gobierno constitucional de Guatemala.
Hoy pretenden hacer lo mismo contra Cuba, en la Reunión de Consulta de los ministros de Relaciones Exteriores que se iniciará en Punta del Este, Uruguay, el día 22 del presente mes de enero. La proposición del gobierno de Colombia, inspirador de la reunión, se apoya, en esencia, en una interpretación deformada del artículo 6° del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, para tomar acuerdos colectivos contra el gobierno revolucionario y el pueblo de Cuba, que violarían la Carta de las Naciones Unidas y las normas fundamentales del Derecho Internacional.
El atentado que se prepara contra Cuba sería una verdadera agresión a su soberanía y a su derecho inalienable de darse el régimen social que convenga a sus intereses, y un grave delito contra todos los pueblos que aspiren y den pasos encaminados a disponer libremente de los recursos naturales, a desarrollar sus fuerzas productivas y a progresar con independencia del extranjero.
El Presidente de la República, licenciado Adolfo López Mateos, respaldado por el Poder Legislativo, por el pueblo y por las fuerzas armadas de nuestro país, y apoyado en las mejores tradiciones de nuestra patria, ha reiterado en numerosas ocasiones, como sustancia de la política internacional del gobierno en relación a Cuba, el principio de no intervención y el derecho de autodeterminación. De acuerdo con esa política, el embajador de México votó en contra de la proposición colombiana en el Consejo de la OEA.
El Partido Popular Socialista, el Partido Comunista Mexicano y el Partido Obrero Campesino Mexicano apoyan esta posición de México y esperan que la conducta de la delegación mexicana responda con firmeza y decoro al pensamiento invariable de nuestro pueblo y contribuya a hacer respetar los principios de no intervención y autodeterminación.
México, D. F., a 20 de enero de 1962.
PARTIDO POPULAR SOCIALISTA
PARTIDO COMUNISTA MEXICANO
PARTIDO OBRERO Y CAMPESINO