{"id":1179,"date":"2016-08-24T03:31:22","date_gmt":"2016-08-23T21:31:22","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=1179"},"modified":"2020-06-03T23:45:59","modified_gmt":"2020-06-04T05:45:59","slug":"el-neoliberalismo-un-poder-global-de-clase","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=1179","title":{"rendered":"EL NEOLIBERALISMO: UN PODER GLOBAL DE CLASE"},"content":{"rendered":"<h3><b>Entrevista a Jacques Bidet<\/b><\/h3>\n<p>por \u00c9rika Paz y Ricardo Bernal<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n presentamos el fragmento de una entrevista sostenida con el fil\u00f3sofo galo Jacques Bidet el 22 de marzo de este a\u00f1o en su casa, en Nanterre, Francia, respecto al libro m\u00e1s reciente del autor: <i>Le n\u00e9olib\u00e9ralisme. Une autre grande r\u00e9cit<\/i>, publicado el 23 de marzo de este a\u00f1o.<\/p>\n<p><i>Muchos economistas y pol\u00edticos dicen que el neoliberalismo no existe; sin embargo, usted se\u00f1ala que \u00e9ste constituye un r\u00e9gimen. \u00bfQu\u00e9 es el neoliberalismo y cu\u00e1l su diferencia respecto a otras formas pol\u00edticas?<\/i><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-1159 alignleft\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/diego-63web.jpg\" alt=\"diego 63web\" width=\"399\" height=\"302\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/diego-63web.jpg 900w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/diego-63web-768x581.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 399px) 100vw, 399px\" \/>Hablo efectivamente de <i>r\u00e9gimen<\/i>, pero no en el sentido de uno pol\u00edtico sino en el sentido cl\u00e1sico, en el sentido que se habla de Antiguo R\u00e9gimen o del comunista. \u00c9stos no son reg\u00edmenes pol\u00edticos sino sociales. En mi libro hay una teor\u00eda del r\u00e9gimen de hegemon\u00eda. Lo que llamo \u201cr\u00e9gimen de hegemon\u00eda\u201d \u2013 tiene por supuesto alguna relaci\u00f3n con Gramsci\u2013 es la articulaci\u00f3n de la estructura de clase. Desde mi punto de vista, hay dos: la clase dominante y la <i>fundamental<\/i>. Sin embargo, en la primera hay dos polos: uno se sirve de la propiedad capitalista y el otro reviste un poder de competencia, de competencia-dirigencia. Si bien hay dos clases, en total hay tres fuerzas. As\u00ed que, para m\u00ed, un r\u00e9gimen es la articulaci\u00f3n, a la vez, de dos clases y tres fuerzas. Tomo el neoliberalismo como un r\u00e9gimen particular entre otros. En la historia de la sociedad moderna se han sucedido m\u00e1s reg\u00edmenes. En mi libro hay una periodizaci\u00f3n de la historia moderna conforme a los reg\u00edmenes de hegemon\u00eda.<\/p>\n<p>De entrada, no pienso que el mundo moderno pueda ser denominado simplemente capitalista; en primer lugar, porque la modernidad comienza antes de la emergencia del capitalismo, incluso en Inglaterra, pero tambi\u00e9n porque \u2013y en esto me encuentro muy influido por mi lectura de Michel Foucault\u2013 en el Antiguo R\u00e9gimen, donde el capitalismo es todav\u00eda muy d\u00e9bil, se desarrolla una modernidad muy importante alrededor de grandes instituciones estatales, culturales, productivas, administrativas, como la escuela, el ej\u00e9rcito o la prisi\u00f3n. Esto ocurre en casi todos los pa\u00edses de Europa, pero en particular ocurre en Francia, de manera caracter\u00edstica.<\/p>\n<p>Alrededor de 1750 emerge en Europa, al principio en Inglaterra, un r\u00e9gimen: el de la burgues\u00eda; m\u00e1s exactamente, el de los capitalistas. \u00c9stos exigen su acceso a lo esencial del poder. Hacia el final del siglo xviii se confrontan los dos polos de la clase dominante, y como resultado de las revoluciones europeas surge un nuevo equilibrio, mas ya no el del Antiguo R\u00e9gimen sino el de la burgues\u00eda. El cual funciona precisamente mediante la relaci\u00f3n entre esos dos polos, la propiedad capitalista y el poder de competencia, pero bajo la prevalencia del poder del capital. Esto ser\u00e1 as\u00ed durante todo el siglo xix y principios del xx, hasta que a inicios de 1930 hay una crisis donde la solidaridad entre el polo capitalista y el de la competencia comienzan a tambalearse. Las razones son m\u00faltiples: por un lado, el significativo arribo de una nueva oleada de competentes, funcionarios, managers, y la multiplicaci\u00f3n de los encargos de la burocracia y la tecno-estructura ya presente entonces; por el otro lado, los vastos movimientos de liberaci\u00f3n popular que tienen lugar en la mayor parte de los pa\u00edses, en especial influidos por el marxismo y el comunismo, pero tambi\u00e9n, con mayor profusi\u00f3n, movimientos contra la vieja clase agraria, como se ve en M\u00e9xico y \u2013con ciertas diferencias\u2013 Turqu\u00eda.<\/p>\n<p>A partir del decenio de 1930 hasta el de 1960 hay entonces una ruptura en el r\u00e9gimen burgu\u00e9s, sobre todo en los pa\u00edses del centro, donde surge el r\u00e9gimen del \u201cEstado social nacional\u201d, catalogable as\u00ed porque las consideraciones sociales est\u00e1n limitadas a la naci\u00f3n, si bien tiene otra cara: la de la colonizaci\u00f3n. Desde luego, el capitalismo sigue siendo importante, pero hay algo en la direcci\u00f3n pol\u00edtica y en la orientaci\u00f3n material, cultural y social de la vida com\u00fan que viene de la relaci\u00f3n entre eso que llamo los competentes-dirigentes y el pueblo, la clase fundamental. Para m\u00ed, grosso modo, eso caracteriza al Estado social. Sin embargo, a partir del decenio de 1970 y, sobre todo del de 1980, se desarrolla un nuevo r\u00e9gimen que no es el de la burgues\u00eda ni el del Estado social sino el neoliberal. Entonces, \u00bfcu\u00e1l es para m\u00ed la caracter\u00edstica de este r\u00e9gimen?<\/p>\n<p>El neoliberalismo, en el sentido estricto de la doctrina, es igual al liberalismo. Se puede leer a John Locke y ver que en la descripci\u00f3n te\u00f3rica general su hip\u00f3tesis estriba en que el mercado capitalista se ocupa de todo, excepto de lo que no es capaz. Sin embargo, en el siglo XIX&nbsp;el equilibrio del liberalismo se encuentra con ciertas fuerzas: por un lado, las del mercado, por el otro, la de los competentes-dirigentes, de gran capacidad organizativa; y, finalmente, con el pueblo, que se vincula de manera particular con demandas espec\u00edficas y se enfrenta a la clase dominante de modo caracter\u00edstico. Durante el periodo del poder burgu\u00e9s hay cierto equilibrio de fuerzas, pero en el espacio del Estado naci\u00f3n. Por tanto, en el Estado naci\u00f3n yace la posibilidad de pensar en una organizaci\u00f3n com\u00fan; el pueblo puede decir ah\u00ed: \u201cEsto deseamos en tanto comunidad\u201d, y los competentes-dirigentes pueden organizar las cosas. De ah\u00ed que en el espacio de la naci\u00f3n haya posibilidades para el desarrollo del capital, pero tambi\u00e9n para la organizaci\u00f3n popular y las resistencias.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1160 alignright\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/diego-64web.jpg\" alt=\"diego 64web\" width=\"399\" height=\"291\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/diego-64web.jpg 900w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/diego-64web-768x560.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 399px) 100vw, 399px\" \/>Sin embargo, a principios de la d\u00e9cada de 1970 hay una rebeli\u00f3n del capital, que ve disminuir sus beneficios y dice: \u201cEsto no puede continuar as\u00ed\u201d. Es el periodo de Tatcher, Reagan, el golpe de Estado en Chile, la tradici\u00f3n militar en Latinoam\u00e9rica. De cualquier manera, esta aspiraci\u00f3n de los capitalistas no puede realizarse sino, eventualmente, hasta los a\u00f1os siguientes, con el desarrollo de la inform\u00e1tica y de otras tecnolog\u00edas que permiten dirigir los procesos de producci\u00f3n y las ganancias m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras: procesos de deslocalizaci\u00f3n, establecimiento en el centro del potencial de investigaci\u00f3n y direcci\u00f3n, aseguramiento de las materias primas de otros pa\u00edses. En un momento dado, estas fuerzas se intensifican hasta que pueden franquear las reglas nacionales. Primero en ciertos espacios particulares, despu\u00e9s se ampl\u00edan hasta que la maximizaci\u00f3n de beneficios en la gesti\u00f3n mundial de la plusval\u00eda tiene influencia creciente sobre los gobiernos. As\u00ed, se llega a retomar la idea de que el bien del pueblo pasa por la destrucci\u00f3n de todo el r\u00e9gimen nacional y los derechos adquiridos. El sentido de mi investigaci\u00f3n consiste en decir que el neoliberalismo no es un r\u00e9gimen pol\u00edtico ni econ\u00f3mico sino uno particular donde se rearticulan las relaciones de clase, pues los v\u00ednculos entre los competentes-dirigentes y la clase fundamental establecidos en el cuadro del Estado naci\u00f3n se desestabilizan debido a que la econom\u00eda se desarrolla m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras en beneficio de los capitalistas \u2013y quienes est\u00e1n a su servicio\u2013 y en perjuicio de las formas de organizaci\u00f3n del pueblo, sus sindicatos y dem\u00e1s expresiones afines.<\/p>\n<p><i>Si, desde su punto de vista, un r\u00e9gimen se define en funci\u00f3n de las relaciones entre los tres polos que menciona, los capitalistas, los competentes-dirigentes y el pueblo, las formas de resistencia deben considerar estos tres elementos. \u00bfC\u00f3mo pensar entonces una resistencia ante el neoliberalismo?<\/i><\/p>\n<p>C\u00f3mo resistir al neoliberalismo es el asunto m\u00e1s complicado. No pretendo dar una soluci\u00f3n particular sino describir el campo de batalla. El pueblo hallar\u00e1 recursos, a la vez pol\u00edticos y culturales, para promover unas iniciativas de emancipaci\u00f3n. No obstante, lo propio del neoliberalismo es desarrollar una visi\u00f3n del Estado a la escala del mundo. Cuando los Estados naci\u00f3n se relativizan \u2013lo cual no supone que dejen de tener importancia, pues persisten dificultades internas significativas\u2013, se produce algo as\u00ed como un Estado-mundo, un dise\u00f1o de instituciones a escala global. Con el concepto de \u201caparato de Estado\u201d, Althusser hab\u00eda mostrado, si bien de forma insuficiente, que en cierta medida las instituciones econ\u00f3micas, pol\u00edticas, culturales, privadas o p\u00fablicas, etc\u00e9tera, est\u00e1n penetradas por un poder de clase. La novedad es que ahora hay distintos \u201caparatos\u201d a escala global en los que la clase dominante se organiza a nivel supranacional, internacional y transnacional. De tal manera, se tiene algo parecido a una estatalidad mundial de clase.<\/p>\n<p>En realidad, este Estado-mundo se constituye en cada Estado naci\u00f3n: en cada Estado hay quienes sostienen que el mercado arregla todo y, por tanto, este \u00faltimo es nuestra <i>constituci\u00f3n<\/i> suprema. As\u00ed, si todos los pa\u00edses asumen la misma constituci\u00f3n y si, de hecho, est\u00e1n todos juntos al amparo de la misma constituci\u00f3n, ello sugiere que los Estados nacionales producen el Estado-mundo. Los Estados nacionales, en la medida en que comparten la misma constituci\u00f3n neoliberal, pueden, consecuentemente, actuar como sucursales de un poder global de clase, a la vez en el plano legislativo y en el ejecutivo.<\/p>\n<p>Sin embargo, si hay algo as\u00ed como el Estado-mundo, tambi\u00e9n se tiene una especie de ciudadanos del mundo. Entonces, \u00bfqui\u00e9nes son los ciudadanos del mundo? Bien, no creo que sean las empresas colocadoras u otros entes an\u00e1logos. En un sentido, los ciudadanos del mundo son los jefes de Estado y toda la gente que establece esa constituci\u00f3n general a que estamos sometidos en cada naci\u00f3n y los derechos que la determinan. Sin embargo, quienes buscan limitar que todo lo establezca el mercado e intentan, desde la comunidad nacional, internacional o m\u00e1s local, una posibilidad de organizaci\u00f3n desde la perspectiva de la producci\u00f3n, la cultura, los derechos sociales, son tambi\u00e9n ciudadanos del mundo, pues lo que hacen desde su nivel repercute en los otros.<\/p>\n<p>Hay una posibilidad de lucha contra el neoliberalismo, pero \u2013a mi entender\u2013 principalmente local, pues es el horizonte que la gente conoce y controla. A ese nivel hay una lucha posible. No veo otra posibilidad de lucha contra el neoliberalismo m\u00e1s que el pueblo, la clase fundamental, encuentre medios para organizarse pol\u00edticamente y sea capaz de anudar una alianza con los dirigentes-competentes. Se me dir\u00e1 que \u00e9stas son viejas recetas\u2026s\u00ed, en efecto, pero esto es as\u00ed porque la estructura del mundo no ha cambiado. Asumo que se me diga que \u00e9stas suponen ideas retomadas del programa com\u00fan de la izquierda o, tal vez, del eurocomunismo.<\/p>\n<p>Sin duda, muchos aspectos no son decididos en los espacios del Estado naci\u00f3n sino en unos m\u00e1s amplios; es el caso de la Uni\u00f3n Europea o de las instituciones que ha intentado crear Latinoam\u00e9rica. No obstante, aunque en el <i>mundo<\/i> hayan cambiado las relaciones de fuerza, la <i>estructura<\/i> no lo ha hecho de modo fundamental, salvo que ella es global, pero en esa globalidad el orden <i>estructural<\/i> es el mismo. Para m\u00ed, la pareja <i>estructura-sistema<\/i> reviste suma importancia. Con <i>estructura<\/i> me refiero a la que articula clase y Estado; y con <i>sistema<\/i>, al sistema-mundo, centro-periferia. El mundo moderno tiene esta doble dimensi\u00f3n y las cuestiones concretas est\u00e1n siempre en la intersecci\u00f3n de ambos elementos.<\/p>\n<p><b>Traducci\u00f3n de Ricardo Bernal<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entrevista a Jacques Bidet por \u00c9rika Paz y Ricardo Bernal A continuaci\u00f3n presentamos el fragmento de una entrevista sostenida con el fil\u00f3sofo galo Jacques Bidet el 22 de marzo de este a\u00f1o en su casa, en Nanterre, Francia, respecto al libro m\u00e1s reciente del autor: Le n\u00e9olib\u00e9ralisme. 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