{"id":1538,"date":"2017-07-06T09:53:10","date_gmt":"2017-07-06T03:53:10","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=1538"},"modified":"2017-07-08T02:48:13","modified_gmt":"2017-07-07T20:48:13","slug":"la-muerte-de-antonio-gramsci-en-el-amanecer-del-terrorismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=1538","title":{"rendered":"LA MUERTE DE ANTONIO GRAMSCI EN EL AMANECER DEL TERRORISMO"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-1539\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/rini-32web.jpg\" alt=\"\" width=\"380\" height=\"269\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/rini-32web.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/rini-32web-300x212.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 380px) 100vw, 380px\" \/>En la madrugada del 27 de abril de 1937, a las 4:10, Antonio Gramsci dej\u00f3 de respirar. \u201cSiempre lo vel\u00e9 [\u2026] tratando de que volviera a respirar artificialmente cuando parec\u00eda querer parar; pero lleg\u00f3 un \u00faltimo respiro, ruidoso, y el silencio sin remedio\u201d. As\u00ed escribe, en la carta del 12 de mayo de 1937 a Piero Sraffa, la cu\u00f1ada Tatiana Schucht, quien hab\u00eda permanecido cerca de Antonio durante todo el periodo carcelario, iniciado el 8 de noviembre de 1926. En aquella misiva, Tatiana cuenta que la agon\u00eda hab\u00eda comenzado la tarde del 25 de abril, pocas horas despu\u00e9s que el detenido \u2013encerrado en la cl\u00ednica Quisisana de Roma\u2013 recibiese de ella la noticia de que \u201cterminado el tiempo de la libertad condicional, se suspend\u00eda toda medida de seguridad [sobre \u00e9l]\u201d. La detenci\u00f3n termin\u00f3 el 20 de abril: pocos d\u00edas antes, el 17, Sraffa hab\u00eda redactado por Gramsci una solicitud, sobre su traslado a la urss. Hab\u00eda vivido pues menos de una semana en condici\u00f3n de \u201chombre libre\u201d quien, poco despu\u00e9s de la cena, aquel 25 fue afectado por una hemorragia cerebral que le paraliz\u00f3 la mitad izquierda del cuerpo. Gramsci pas\u00f3 en cama toda la jornada del 26 de abril, mientras que el personal de la cl\u00ednica intentaba de modo infructuoso interrumpir los efectos progresivos de la hemorragia. Precisamente aquel 26, a las 16:30 hora local (las 17:30 en Roma), la primera ola de aviones sobrevol\u00f3 la ciudad vasca de Guernica (hoy Gernika), iniciando el primer bombardeo de gran escala sobre objetivos civiles, es decir, el primero de naturaleza terrorista en suelo europeo, despu\u00e9s de los bombardeos coloniales italianos.<\/p>\n<p>Puede parecer singular el hecho de que la categor\u00eda de <i>terror<\/i> casi no tenga lugar en el pensamiento de Gramsci. <i>Terror, aterrorizar<\/i> y <i>terrorismo<\/i> son usados por \u00e9l en el sentido com\u00fan y corriente, psicol\u00f3gico o con referencia, directa o indirecta, a la Revoluci\u00f3n Francesa, con una \u00fanica excepci\u00f3n: una nota, de marzo de 1933, intitulada \u201cNotas autobiogr\u00e1ficas\u201d. Ah\u00ed, tras reflexionar sobre las \u201ccat\u00e1strofes del car\u00e1cter\u201d, es decir, las transformaciones \u201cmoleculares\u201d \u2013desde cierto momento en adelante, irreversibles\u2013 de la personalidad, debidas a una constricci\u00f3n prolongada (como puede ser la c\u00e1rcel), Gramsci generaliza: \u201cEste hecho debe ser estudiado en sus manifestaciones actuales. No es que el hecho no se haya verificado en el pasado, pero resulta cierto que en el presente ha adquirido una forma especial y\u2026 voluntaria. Es decir, hoy se cuenta con que eso suceda y el suceso es preparado sistem\u00e1ticamente, lo que en el pasado no ocurr\u00eda (sistem\u00e1ticamente quiere decir sin embargo <i>en masa<\/i>, sin excluir naturalmente las <i>atenciones<\/i> particulares a los individuos). Es cierto que hoy se ha infiltrado un elemento \u2018terrorista\u2019 que no exist\u00eda en el pasado, de terrorismo material y tambi\u00e9n moral, que no es despreciable\u201d.<\/p>\n<p>Si leemos los apuntes escritos en los meses inmediatamente anteriores a este pasaje, notamos, por un lado, una in\u00e9dita insistencia respecto a la hipocres\u00eda masiva hacia la cual el fascismo arrastra al pa\u00eds, a causa de la distancia enorme constatable entre las proclamas y la realidad; y, por otro, respecto a la multiplicaci\u00f3n de las funciones de control, que llegan hasta la introyecci\u00f3n de la funci\u00f3n de \u201cpolic\u00eda\u201d en cada ciudadano, hasta la transformaci\u00f3n de cada individuo en un potencial \u201clegislador\u201d. La unidad de estas dos tesis es resumida por Gramsci en la idea de una masiva y planificada presi\u00f3n sobre las \u201cpersonalidades\u201d, apoyada en el terrorismo. \u00c9ste se identifica entonces con el nuevo nivel de presi\u00f3n ejercida por el Estado sobre la vida de los individuos. Se refiere en suma no s\u00f3lo a las situaciones de encarcelamiento sino al control de la vida de las masas, gracias al cual el fascismo pretende realizar una gran transformaci\u00f3n antropol\u00f3gica, cambiar estructuralmente las coordenadas de la vida asociada, introduciendo en la intimidad de los hogares la sospecha y el miedo; pero tambi\u00e9n estimulando a cada individuo a vivir con creatividad esta nueva funci\u00f3n suya, alimentando un protagonismo de las masas que, si bien con formas alteradas, \u201cimita\u201d el protagonismo de la democracia.<\/p>\n<p>La presi\u00f3n sobre las existencias individuales, ejercida de manera tal que las obliga a cambios \u2013dado que llega a considerar obvio y natural lo que, pocos a\u00f1os antes, habr\u00eda resultado absurdo y contrario a la naturaleza\u2013, no es de por s\u00ed reprochable. En la historia ha pasado siempre, s\u00f3lo que ahora se lo planifica en un gran proyecto de ingenier\u00eda social y demogr\u00e1fica. El elemento terrorista no hace m\u00e1s que mostrar cu\u00e1n urgente resulta la tarea, una urgencia que refleja la fuerza de la presi\u00f3n que viene desde abajo y que es indispensable controlar y neutralizar. La construcci\u00f3n de \u201cuna nueva personalidad, completamente nueva\u201d, es en definitiva lo que en realidad importa, aunque esto acabe provocando numerosas v\u00edctimas, entre las cuales precisamente se cuenta al encarcelado Antonio Gramsci.<\/p>\n<p>El tramo sobre el terrorismo es redactado contempor\u00e1neamente a la carta del 6 de marzo de 1933, dirigida a Tatiana Schucht, donde se trata el mismo tema. Al d\u00eda siguiente, Gramsci padece una grave hemoptisis que marca el principio de la definitiva cat\u00e1strofe de su condici\u00f3n psicof\u00edsica, y que en noviembre le permite ser trasladado de la c\u00e1rcel de Turi (Bari) a una cl\u00ednica de Formia, de la cual en 1935 pasar\u00e1 a la Quisisana, en Roma. Tambi\u00e9n en este caso registramos una curiosa coincidencia temporal: el 5 de marzo el Partido Nacional-Socialista gana las elecciones, y Hitler, ya desde enero canciller en un gobierno de coalici\u00f3n, puede iniciar su transformaci\u00f3n en F\u00fchrer. Como se ha dicho, 1933 es crucial para Gramsci, pero tambi\u00e9n para Italia, que conoce un profundo trastorno pol\u00edtico, tanto interior como exterior: se pasa de la fundaci\u00f3n del Instituto para la Reconstrucci\u00f3n Industrial, encargada a Alberto Beneduce, y del proyecto del desarme controlado del \u201cPacto de las cuatro potencias\u201d (con Alemania, Francia e Inglaterra), al rearme antifranc\u00e9s y al lanzamiento de la nueva pol\u00edtica demogr\u00e1fica en vista de la guerra. El giro viene de lejos, pero en el transcurso de 1933 \u2013precisamente por el derrumbe de la Rep\u00fablica de Weimar\u2013 todo se plasma, tomando Italia la v\u00eda que, en mayo de 1936, llevar\u00e1 a Mussolini a proclamar el Imperio.<\/p>\n<p>De 1933 a 1937, desde la victoria de Hitler en Guernica, el \u201cterror\u201d adquiere gradualmente en Europa un significado nuevo, si se quiere mucho menos refinado, pero \u2013como afirmara prontamente Carl Schmitt, lector de Sorel\u2013 capaz, gracias al uso del mito de la naci\u00f3n, de colocarse exactamente en el coraz\u00f3n del protagonismo de las masas, que era tambi\u00e9n para Gramsci la verdadera y gran novedad producida por la Gran Guerra, lo que hab\u00eda despedazado al mundo liberal. S\u00f3lo que, del mito de matriz soreliana, el nacional-socialismo tomaba exclusivamente su car\u00e1cter inmediato, por consiguiente irracional, llevando a cero todas las estructuras intermedias entre las masas y el jefe. Las reflexiones de Gramsci sobre lo \u201cnacional-popular\u201d son un intento de responder a esta deriva, tambi\u00e9n presente en el fascismo, aunque de manera diferente de la implantada en el nacional-socialismo, debido al ambivalente compromiso con el Vaticano y la monarqu\u00eda, tomando adem\u00e1s extremadamente en serio la naci\u00f3n como lugar donde los conflictos de clases se articulan de modo concreto (se sobredeterminan) y repensando la pareja mito\/naci\u00f3n para conectarla con la democracia, no para eludir su carga emancipadora.<\/p>\n<p>Mirado de esta manera, el \u201cterror\u201d nazi es la prolongaci\u00f3n extrema de la tendencia \u201cdemag\u00f3gica\u201d del modo en que el fascismo se adue\u00f1a de la energ\u00eda de las masas e invierte su carga, haciendo de ella la base de \u201cuna democracia centralizada, organizada, unitaria\u201d, como expresara Mussolini en un famoso discurso parlamentario de 1927, agregando: \u201cEn tal democracia, el pueblo circula c\u00f3modamente porque, se\u00f1ores, o ustedes ubican al pueblo en la ciudadela del Estado, y \u00e9l la defender\u00e1; o estar\u00e1 afuera, y la asaltar\u00e1\u201d. Puede parecer poco, pensando en lo que ser\u00e1 la historia desde 1939, pero m\u00e1s precisamente desde el 26 de abril de 1937, cuando el terror masivo es elevado a m\u00e9todo de guerra (y, en este sentido, de pol\u00edtica). De este pasaje en la din\u00e1mica del terror, el de Guernica, Gramsci no puede tomar conciencia: yace en el lecho donde, pocas horas despu\u00e9s, morir\u00e1.<\/p>\n<p>Sin embargo, la idea de la que ser\u00e1 la \u201cgran guerra patri\u00f3tica\u201d est\u00e1 de acuerdo con lo que escribe en los <i>Cuadernos de la c\u00e1rcel<\/i> respecto a la base popular-nacional del ej\u00e9rcito y al entrelazamiento indisoluble entre los aspectos pol\u00edtico y militar de la guerra. En fin, sus notas nos ayudan a ver formas de \u201cracionalidad\u201d all\u00ed donde aparentemente est\u00e1 s\u00f3lo el \u201cmal\u201d en toda su pureza.<\/p>\n<p>Hoy, tras el fin del fascismo y del antifascismo, se vuelven a entrever en aquellos reg\u00edmenes \u2013italiano y alem\u00e1n, sobre todo\u2013 unos procesos de \u201cmodernizaci\u00f3n\u201d, perdiendo as\u00ed de vista su capacidad de absorber y neutralizar los empujes hacia la democracia y la emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Naturalmente, Italia \u2013la \u201cnaci\u00f3n proletaria\u201d del \u201cnacional-socialista\u201d Pascoli y del nacionalista Corradini\u2013 no fue la Alemania de \u201csangre y suelo\u201d y del \u201cespacio vital\u201d. \u00bfPero c\u00f3mo interpretar estas diferencias cuando ya no estamos dispuestos a que todo se ahogue en el c\u00f3modo modelo liberal del \u201ctotalitarismo\u201d? Tampoco se puede decir que los contempor\u00e1neos de Gramsci, quienes apuntaron a un an\u00e1lisis diferenciado del fascismo y del nazismo, hayan brindado gran ayuda: Croce distingui\u00f3 entre la \u201cenfermedad\u201d de la \u201crom\u00e1ntica\u201d Alemania y la it\u00e1lica imitaci\u00f3n, \u201centre sinverg\u00fcenza y bufonesca\u201d, del comunismo sovi\u00e9tico; Malaparte escribi\u00f3 que Mussolini era macho y Hitler hembra; Gadda, en su frenes\u00ed de hacer las cuentas primero con su propio fascismo, hizo depender todo de la diferencia entre el \u201cGran Falo\u201d italiano y el \u201cNo Falo\u201d alem\u00e1n; por \u00faltimo, lleg\u00f3 Renzo de Felice, que \u2013usando a Gramsci contra Gramsci\u2013 exasper\u00f3 el contraste entre fascismo y nazismo hasta hacer de ellos dos universos no comunicables.<\/p>\n<p>Y hoy tenemos que soportar a rid\u00edculos residuos de todo esto: a quienes hablan de un cuaderno misteriosamente desaparecido; de la conversi\u00f3n de Gramsci al liberal-socialismo o, directamente, al liberalismo <i>tout court<\/i>; a los que reducen su marxismo a una p\u00e1tina sutil, bajo la cual circulan los jugos sanos del crocianismo y del catolicismo; a los que se\u00f1alan que, en realidad, Mussolini encarcel\u00f3 a Gramsci para protegerlo de las garras de Stalin; y, luego, los relatos que ven aparecer por todos lados esp\u00edas, delatores, informantes, oportunistas varios, o cartas que, seg\u00fan un ilustre fil\u00f3logo, son documentos falsos de la OVRA (Organizaci\u00f3n para la Vigilancia y la Represi\u00f3n del Antifascismo), aunque despu\u00e9s, como en un juego de prestidigitaci\u00f3n, admita que han sido escritas por un comunista, sin embargo esp\u00eda a sueldo de la OVRA; y, finalmente, para terminar como empezamos, se advierte la presencia de un revoloteo de buitres sobre los \u00faltimos meses de la vida de Gramsci: un fulano que escribe que hab\u00eda abandonado el trabajo en los Cuadernos como una forma de protesta contra su partido, aunque gozara de muy buena salud, y que no sal\u00eda a pasear por miedo a ser raptado por los rusos, pas\u00e1ndonos a revelar tambi\u00e9n, como si fuera una novedad absoluta, que no muri\u00f3 en la c\u00e1rcel sino como hombre libre: as\u00ed, desde su perspectiva, se hace polvo la \u201cmitolog\u00eda\u201d del Gramsci \u201cm\u00e1rtir\u201d, construida por el Partido Comunista de Italia despu\u00e9s de 1945 (Gramsci hablar\u00eda al respecto de \u201cpuro jesuitismo\u201d).<\/p>\n<p>No, aqu\u00ed hemos preferido concentrarnos en las cosas serias.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><b>Traducci\u00f3n de Riccardo Iorio y Juan Jorge Barbero\u00a0<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la madrugada del 27 de abril de 1937, a las 4:10, Antonio Gramsci dej\u00f3 de respirar. \u201cSiempre lo vel\u00e9 [\u2026] tratando de que volviera a respirar artificialmente cuando parec\u00eda querer parar; pero lleg\u00f3 un \u00faltimo respiro, ruidoso, y el silencio sin remedio\u201d. 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