{"id":1635,"date":"2017-09-29T13:26:49","date_gmt":"2017-09-29T07:26:49","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=1635"},"modified":"2017-10-12T03:26:32","modified_gmt":"2017-10-11T21:26:32","slug":"el-che-en-el-churo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=1635","title":{"rendered":"EL CHE EN EL CHURO"},"content":{"rendered":"<p>El tiempo resulta breve ahora, cuando se cumplen varios a\u00f1os de la ca\u00edda de Ernesto \u201cChe\u201d Guevara, en la quebrada del Churo, lugar de matas quebradizas que la historia eligi\u00f3 para que hallaran remate los combates que discurrieron en la serran\u00eda de \u00d1ancahuazu y las abras hacia Vallegrande, durante casi todo el a\u00f1o 1967. Es cierto que, desde entonces, han sucedido muchas cosas, desde la muerte de Barrientos y el colapso mundial de la pol\u00edtica de Johnson, hasta el propio gobierno bonapartista de Per\u00fa, pero se trata, a la vez, de esa clase de acontecimientos que nunca quedan definitivamente atr\u00e1s.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1618 alignleft\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/web2.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/web2.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/web2-300x267.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<p>Desde mi posici\u00f3n, que es solamente la de un nacionalista revolucionario boliviano, tengo ahora inter\u00e9s en hacer no el an\u00e1lisis general de la teor\u00eda de la guerrilla, que tiene tant\u00edsimo especialista, y ni siquiera de la teor\u00eda que sirvi\u00f3 o fue utilizada por esta guerrilla, sino el caso concreto en su m\u00e1s exterior expresi\u00f3n, la pr\u00e1ctica tal como fue el movimiento armado de Cordillera, Vallegrande y Chuquisaca, sin hacer caso del origen ideol\u00f3gico que tuvo o del que reclamaba para s\u00ed, que dan para mucho m\u00e1s. Se podr\u00eda decir que el Che boliviano no siempre se atuvo a los c\u00e1nones del Che como te\u00f3rico en general y, en algunos momentos, hasta se podr\u00eda escribir que este Che negaba las teor\u00edas generales del Che. Para saberlo bastar\u00eda un cotejo no muy ambicioso de los textos que escribi\u00f3, con su magn\u00edfica prosa creciente, con los hechos en que fue actor en \u00d1ancahuazu, pero \u00e9sa es la tarea que yo no me he propuesto.<\/p>\n<p>Para la frustraci\u00f3n de este extraordinario empe\u00f1o actuaron algunos factores de la eventualidad que eran impredecibles en lo concreto, aunque previsibles en lo general, como el estallido prematuro de las acciones, la delaci\u00f3n de algunos desertores, que eran quiz\u00e1s agentes de la seguridad, y la evasi\u00f3n pol\u00edtica de los partidos comunistas bolivianos, que en esto no hicieron cosa distinta que seguir la l\u00ednea pol\u00edtica de sus iguales latinoamericanos. Pero tambi\u00e9n debemos considerar las buenas condiciones de tipo excepcional en el poder represor y su precaria eficacia, y a ello deben sumarse elementos de fracaso mucho m\u00e1s esenciales, los factores estructurales constantes dados por la geograf\u00eda y el <i>fatum<\/i> demogr\u00e1fico pero, sobre todo, la b\u00e1sica desconexi\u00f3n campesina y minera de la guerrilla, que es s\u00f3lo la prolongaci\u00f3n de su soledad pol\u00edtica y es ya resultado de su desd\u00e9n por el pasado. Las reflexiones hechas acerca del incumplimiento de las normas de seguridad por la guerrilla de \u00d1ancahuazu son exactas, pero tambi\u00e9n sospechosamente f\u00e1ciles, y hay que cuidarse de las explicaciones sencillas, porque suelen ser no una explicaci\u00f3n sino un consuelo. Es evidente, en grueso, que no era necesario sacar tantas fotograf\u00edas ni redactar diarios tan taxativos, y lo es, asimismo, en un grado todav\u00eda m\u00e1s intenso, que la guerrilla se vio obligada a existir en las acciones cuando estaba dispuesta a existir solamente en la exploraci\u00f3n y el asentamiento. Pero, desde otro punto de vista, es claro que \u00e9stas son emergencias a las que est\u00e1 expuesta toda guerrilla rural en su proceso de instalaci\u00f3n, y parece que nada hay m\u00e1s prematuramente descubierto que el desembarco del Granma que, sin embargo, no signific\u00f3 el fin del movimiento cubano porque hab\u00eda un mar social que lo hizo sobrevivir.<\/p>\n<p>Si es \u201csocialmente necesario\u201d que la rebeli\u00f3n exista, ella tiene m\u00e1s posibilidades de permanecer. En todo caso, de la lectura del <i>Diario del Che<\/i> se deduce que la precipitaci\u00f3n de las acciones no fue vista por los combatientes como algo totalmente desgraciado. Por el contrario, se entra en ellas \u2013en las acciones\u2013 con una dosis sorprendente de optimismo, lo que significa que el car\u00e1cter prematuro de \u00d1ancahuazu estaba previsto por los guerrilleros y que hechos similares lo est\u00e1n normalmente en cualquier empresa semejante.<\/p>\n<p>Se podr\u00edan tambi\u00e9n mencionar las pretensiones de la cia que, siquiera indirectamente, ha querido dar a entender que la presencia del Che fue afectada por rayos infrarrojos que ense\u00f1aron que los fuegos prendidos a lo largo de sus 330 almuerzos en Bolivia ten\u00edan tan ilustre estirpe. Hay muchos fuegos en la selva de Bolivia, y en el fuego no hay se\u00f1al digital, pero hay mucho en esta historia para convencernos de que se sabe el paso m\u00e1s furtivo de nuestra vida y que la m\u00e1s rec\u00f3ndita de nuestras intenciones est\u00e1 sin embargo bajo el infrarrojo de su mirada ubicua. El infrarrojo existe ahora, y creo que no exist\u00eda en el tiempo de la Sierra Maestra, pero los medios en Bolivia no necesitaron ser tan sofisticados, y m\u00e1s de una vez la tradicional inoperancia del ej\u00e9rcito boliviano hubo de sorprenderse de la incompetencia de sus asesores, ellos s\u00ed enga\u00f1ados por su propia sobreinformaci\u00f3n. \u00c9ste, desde luego, tampoco es el tema que nos interesa.<\/p>\n<p><b>El antecedente de 1949<\/b><\/p>\n<p>\u201c\u00d1ancahuazu \u2013dice Pombo en su informe de septiembre de 1966\u2013 es un ca\u00f1\u00f3n entre las serran\u00edas de Pirirenda al este y las serran\u00edas de Incahuasi al oeste\u201d. Pues bien, para cualquier boliviano medio, <i>Incahuasi<\/i> es una palabra que tiene un significado. Es el apelativo con que se recuerda una de las mayores acciones libradas en la guerra civil de 1949: all\u00e1 resisti\u00f3 el \u00faltimo basti\u00f3n de los sublevados en un mes, all\u00e1 la batalla que concluy\u00f3 con varias centenas de muertos, campesinos de la zona en su mayor\u00eda armados apenas con lanzas de tacuara en un buen n\u00famero. De Incahuasi, el ej\u00e9rcito pas\u00f3 a Camiri, donde fusil\u00f3 a los presos m\u00e1s importantes (Mariaca y Zaconeta, entre otros) como corolario de la guerra civil en la que el mnr se apoder\u00f3 de cinco de los nueve departamentos: Cochabamba, Santa Cruz, Potos\u00ed, Chuquisaca y Tarija. Las matanzas de Catavi, donde los mineros ultimaron en represalia a varios t\u00e9cnicos norteamericanos, el fin de la sangrienta resistencia de Potos\u00ed, cuyos alrededores fueron rodeados de cuerpos de mineros colgados en los postes de luz por el ej\u00e9rcito, la espectacular toma de Chuquisaca y el enfrentamiento final de Incahuasi, son hechos muy conocidos en Bolivia.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-1627\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/web11.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"251\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/web11.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/web11-300x188.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>El levantamiento fue concebido en t\u00e9rminos de avanzar de la periferia al centro: Paz Estenssoro y su comando exiliado intentaron tomar Villaz\u00f3n, de donde deb\u00edan avanzar hacia La Paz, distribuyendo las tierras entre los campesinos. El alzamiento fracas\u00f3 en La Paz y en Oruro porque la polic\u00eda lo descubri\u00f3; es decir, porque hubo delaci\u00f3n, pero ni ella pudo impedir el movimiento por su dimensi\u00f3n que, como contenido de clase y como extensi\u00f3n geogr\u00e1fica, era realmente nacional.<\/p>\n<p>El MNR, que demostrar\u00eda despu\u00e9s ser un partido heterog\u00e9neo al m\u00e1ximo y de gran hibridez ideol\u00f3gica, que es un conjunto acumulativo de hombres y un archipi\u00e9lago clasista, logr\u00f3 sin embargo organizar un movimiento de envergadura semejante. Fracas\u00f3 en 1949 sangrientamente, y sangrientamente alcanz\u00f3 el \u00e9xito en 1952. La delaci\u00f3n pudo poco contra la ancha fuerza de su proyecto, y se sabe que la movilizaci\u00f3n del pa\u00eds junto a los insurrectos fue de tal naturaleza que a veces los mecanismos policiales delataban a la polic\u00eda, y no al rev\u00e9s. La pregunta salta sola:<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 el MNR, h\u00edbrido y sin otra coherencia que la de su ser masivo, pudo conspirar con \u00e9xito en Bolivia y con el Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n Nacional (ELN), que reun\u00eda sin duda a los hombres m\u00e1s puros del continente entero, que expresaban adem\u00e1s una ideolog\u00eda ya sistem\u00e1tica? \u00bfPor qu\u00e9 el MNR es capaz, en 1949, de movilizar a los campesinos hasta llevarlos a luchar en la misma zona de \u00d1ancahuazu e Incahuasi, en la que el propio Che no logr\u00f3 despu\u00e9s sino laterales pruebas de apoyo campesino?<\/p>\n<p>Hay aqu\u00ed, sin duda, un vac\u00edo notorio, una desconexi\u00f3n flagrante, una falla en el terreno que tenemos que descubrir.<\/p>\n<p><b>Car\u00e1cter no decisivo\u00a0<\/b><b>de la separaci\u00f3n del PC<\/b><\/p>\n<p>Es una cuesti\u00f3n que incluye naturalmente la del fen\u00f3meno de la delaci\u00f3n como tal, del descubrimiento policial como la v\u00eda de la cat\u00e1strofe. Toda la inteligencia reaccionaria del mundo trabaja sobre el supuesto de que cualquier movimiento tiene su precio, y de que la delaci\u00f3n es el m\u00e9todo para alcanzarlo. Mientras no consiguen la delaci\u00f3n, est\u00e1n luchando contra un fantasma. Pero el arte de la conspiraci\u00f3n consiste en que la delaci\u00f3n pueda poco; no en que el delator no exista, porque eso es imposible (es una tradici\u00f3n del hombre), sino en que no pueda detallar el alma de un asunto. Pero se dice: en Bolivia, la delaci\u00f3n se volvi\u00f3 catastr\u00f3fica porque el PC, al abandonar la guerrilla, la hab\u00eda hecho vulnerable a la delaci\u00f3n. Entramos en lo que se puede llamar <i>el car\u00e1cter no decisivo de la deserci\u00f3n del PC boliviano<\/i>. No hay duda de que los de Monje en \u00d1ancahuazu eran argumentos no para luchar sino para no luchar. Es un viejo recurso de abogados hacer una mala oferta porque se quiere ser rechazado. Monje, por una raz\u00f3n probablemente m\u00e1s pol\u00edtica que personal, pidi\u00f3 lo que no se le iba a dar, porque quer\u00eda ser rechazado. Pero creer que la historia habr\u00eda cambiado si el pc boliviano hubiera colaborado abiertamente con la guerrilla es tambi\u00e9n una inexactitud. Si la hubiera apoyado, el resultado habr\u00eda sido casi el mismo, porque la existencia del pc en Bolivia es limitada: se reduce a una corta influencia sobre direcciones estudiantiles y algunos sindicatos. Pero, adem\u00e1s, con el <i>no<\/i> de Monje o sin \u00e9l, casi todos los militares proguerrilleros pasaron al ELN, y la verdad es que no eran muchos los que pasaron ni los que no pasaron. Lo que importa decir es que la guerrilla hab\u00eda logrado el m\u00e1ximo alcance que pod\u00eda lograr dentro del contexto que se hab\u00eda fijado a s\u00ed misma, que era resultado de una visi\u00f3n exacerbada de la historia del continente y de una visi\u00f3n abreviada de la historia de Bolivia. Pero resulta siempre extra\u00f1o que el Che, que fue tan lejos en la desconfianza hacia los aparatos partidarios cl\u00e1sicos y de los partidos comunistas en lo concreto, hubiera buscado nexos \u00fanicamente en el PC. Es algo que realmente llama la atenci\u00f3n.<\/p>\n<p><b><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-1622\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/web6.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/web6.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/web6-240x300.jpg 240w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>Las ventajas militares<\/b><\/p>\n<p>No se trataba, empero, solamente de una desproporci\u00f3n. En el \u00e1nimo de la guerrilla trabajaron razones mucho m\u00e1s considerables: al fin y al cabo, \u00e9ste es el \u00fanico pa\u00eds del continente donde se ha rebajado a la mitad el salario de casi toda su clase obrera.<\/p>\n<p>\u00bfAcaso no muere aqu\u00ed uno de cada tres ni\u00f1os que nacen? Pa\u00eds adem\u00e1s con experiencia armada, no s\u00f3lo sus masas est\u00e1n oprimidas de modo absoluto, sino que han retrocedido con relaci\u00f3n a su situaci\u00f3n inmediatamente anterior: de alguna manera, eran masas que hab\u00edan estado en el poder y lo hab\u00edan perdido. Aparentemente, las condiciones no pod\u00edan ser mejores. Pero 1967 es tambi\u00e9n la hora del mayor esplendor de la Restauraci\u00f3n. El aparato militar imperialista dispone de un ej\u00e9rcito en el momento de su mejor forma, que es una cuesti\u00f3n que no se compone solamente del n\u00famero de fusiles: est\u00e1 dotado de unidad de mando y poder veloz de decisi\u00f3n y, finalmente, con una oficialidad todav\u00eda satisfecha, dispuesta a defenderse. La dictadura militar ha acabado por aplastar al MNR y al sindicalismo, sus rivales constantes desde el 41. Las modalidades cl\u00e1sicas de calentamiento popular est\u00e1n controladas: el disturbio de situaci\u00f3n, que debe convertirse en mot\u00edn de calles y desmoralizar al poder, tiene que enfrentar a los ovejeros alemanes de la polic\u00eda, los gases vomitivos y a casi tantos represores como manifestantes, movi\u00e9ndose con el orden pactado de una legi\u00f3n romana. La represi\u00f3n ha cambiado: los yanquis la han mejorado; pero el disturbio no se ha reajustado en cambio, y el mot\u00edn conocido est\u00e1 como sorprendido, repiti\u00e9ndose en el h\u00e1bito de su fracaso. La huelga de los mineros, el instrumento sin el cual habr\u00eda sido imposible la lucha del sexenio, el 49 y el 52, la huelga salarial, que deb\u00eda pasar a ser huelga pol\u00edtica y finalmente huelga insurreccional seg\u00fan la Tesis de Pulacayo, es ahora imposible porque en las minas el m\u00e9todo es el de la ocupaci\u00f3n militar permanente. Son un pa\u00eds enemigo. All\u00e1, simplemente, todo hombre que hable de pol\u00edtica desaparece. Al mismo tiempo, con un buen sentido de <i>timing<\/i> de la reacci\u00f3n social, dentro de un plan que es norteamericano y no local, se respeta la tierra campesina, pero se entregan todos los sectores estrat\u00e9gicos de la econom\u00eda: el gas, el zinc, los desmontes minerales, el esta\u00f1o. A lo \u00faltimo, el gobierno dispone de unos mil 400 millones de d\u00f3lares adicionales, en cuatro a\u00f1os, sobre lo que recibi\u00f3 Bolivia en el cuatrienio 1958-1962, por ejemplo. El precio del esta\u00f1o ha sido generoso en los \u00faltimos a\u00f1os, por lo menos en su estabilidad. El gobierno los utiliza no se sabe en qu\u00e9, pero tambi\u00e9n en algunas obras urbanas, principalmente viviendas, destinadas a gratificar a ciertas capas medias.<\/p>\n<p>Los militares salen del r\u00e9gimen de bajos sueldos a que los conden\u00f3 el mnr, condenaci\u00f3n que vista a la distancia resulta realmente irritante. En el fondo, ellos hicieron despu\u00e9s con los mineros \u2013al rebajarles los salarios\u2013 lo que el MNR con ellos durante 12 a\u00f1os. De alg\u00fan modo, cada suboficial recibe una motocicleta; los subtenientes y tenientes, autos peque\u00f1os; y los dem\u00e1s, autom\u00f3viles de gran costo; los generales, Mercedes Benz.<\/p>\n<p>Se dice que hay m\u00e1s Mercedes Benz por mil habitantes en Bolivia que en Alemania, y esto advierte del hecho de que, aunque los sueldos se multiplican en 25 por ciento por lo menos, el enriquecimiento tampoco alcanza a todos los oficiales. Pero en el momento en que se producen las guerrillas, los oficiales sent\u00edan al luchar que estaban haciendo algo as\u00ed como defender sus conquistas sociales. A la larga, porque la costumbre no es un \u00e9xito, deja de ser importante tener un autom\u00f3vil o disponer de una casa propia, pero en lo inmediato eran el s\u00edmbolo contrario de la guerrilla, que aparec\u00eda amenazado con volverlos al amargo estatuto antimilitarista. La guerrilla facilit\u00f3 la reacci\u00f3n de los oficiales al no discriminarlos de los oficiales, superiores, primero, y segundo, en su misma definici\u00f3n pol\u00edtica, que no siempre era llanamente gorila: el capit\u00e1n Henry Laredo, por ejemplo, que cay\u00f3 en una emboscada guerrillera, hab\u00eda escrito en su diario, el d\u00eda antes de morir, p\u00e1rrafos que merecen interpretarse como simpat\u00eda concreta por los motivos guerrilleros.<\/p>\n<p>Para extremar las cosas, la imposici\u00f3n personal de Barrientos dentro del poder da al mando pol\u00edtico, y tambi\u00e9n al militar, un sentido de unidad vertical que resulta ser eficiente. Barrientos se sab\u00eda respaldado, sostenido en t\u00e9rminos personales por los americanos, en quienes conf\u00eda ciegamente hasta su muerte. Ni el fuego de su muerte fue boliviano: muri\u00f3 lamiendo la llama de la Gulf. El poder se concreta y act\u00faa con modalidades fulminantes, que corresponden a la \u00edndole pat\u00e9tica de este hombre compulsivamente inferior. Quiz\u00e1 para compensar su inferioridad personal, la resoluci\u00f3n se fundaba personalmente en \u00e9l. Mand\u00f3 publicar su diario, redactado por necios 24 horas antes, unos d\u00edas despu\u00e9s que se public\u00f3 y reson\u00f3 el diario del Che, pero esta megaloman\u00eda delirante y casi graciosa no le imped\u00eda ser la voz de los cr\u00edmenes, ordenar personalmente el fusilamiento de los guerrilleros, concitar las masacres de mineros cuando no eran necesarias sino para \u00e9l sobrevivir en el Palacio y declararse adem\u00e1s \u201cpersonalmente responsable\u201d, como ri\u00e9ndose del mundo. Pero la unidad del mando es un factor de eficiencia pol\u00edtica, y ella no habr\u00eda existido si los americanos no hubieran inventado, exornado, inflado y propagado la figura de Barrientos, que es por eso el caso de una existencia desde fuera. A su muerte no quedaron sino sus cr\u00edmenes y su cuenta corriente, pero en 1967 era un factor real de poder.<\/p>\n<p><b>La dificultad de la naturaleza<\/b><\/p>\n<p>La cobertura farsesca del r\u00e9gimen era enga\u00f1osa, pero no lo era menos la geograf\u00eda en que eligi\u00f3 moverse la guerrilla.<\/p>\n<p>Extensivamente, Bolivia es un pa\u00eds tropical: el verde cubre las dos terceras partes de su territorio, pero \u00e9ste no es el territorio hist\u00f3rico, es decir, el territorio humano del pa\u00eds. La tierra en que no se producen hechos humanos es s\u00f3lo un pedazo de mapa. Para generalizar en un solo aforismo, Bolivia es un pa\u00eds en el que donde hay hombres no hay \u00e1rboles y donde hay \u00e1rboles no hay hombres o, para decirlo en otras palabras, un pa\u00eds en el que la historia de los hombres no ha sucedido all\u00e1 donde est\u00e1 la selva, por lo menos hasta hoy. Aunque esto no tiene las pretensiones de ser una postulaci\u00f3n, vale la pena tambi\u00e9n considerar que en Cuba, donde la guerrilla ha tomado el poder, la densidad de la poblaci\u00f3n es de 70 habitantes por kil\u00f3metro cuadrado, y en Guatemala, donde ha tenido un relativo \u00e9xito, es de 68. En Bolivia hay apenas cinco habitantes por kil\u00f3metro cuadrado, y en la zona en que la guerrilla ocurri\u00f3,<sup>1<\/sup> en todo caso menos de uno. Dicho en cifras, esto apenas si impacta el entendimiento, pero hay que ver lo que es la vasta selva indescifrable sin hombres, el desconocido monte sin agua, lo que es vivir todos los d\u00edas en un <i>chaco<\/i><sup>2<\/sup> que est\u00e1 a cinco o seis leguas del pr\u00f3ximo ser humano. Aqu\u00ed tenemos derecho a preguntarnos antes de nada si no ser\u00e1 m\u00e1s grave la dificultad de la naturaleza que la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre y, puesto que el juego vital consiste en sobrevivir, quiz\u00e1 su relaci\u00f3n con el suelo es la misma que la que tiene el \u00e1rbol con la tierra o el animal salvaje con el agua de las fuentes: dif\u00edcilmente puede llamarse a esto una relaci\u00f3n social, pero es en cambio una relaci\u00f3n de supervivencia; no se producen vinculaciones de clase, es decir, de identidad masiva de hombres con hombres, porque las clases existen all\u00e1 donde los hombres se re\u00fanen. Es una situaci\u00f3n que vale en estos t\u00e9rminos estrictos por lo menos para una buena parte de los contactos campesinos del Che.<\/p>\n<p><b><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-1625\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/web9.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/web9.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/web9-300x203.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>El recuerdo reformista<\/b><\/p>\n<p>Naturalmente, todo esto est\u00e1 dicho de modo metaf\u00f3rico, y vale s\u00f3lo para los casos extremos. A decir verdad, esta zona, que est\u00e1 en la periferia de la periferia del pa\u00eds, ha sido a veces notablemente activa en la historia, y los lugares en que hay un m\u00ednimo de concentraci\u00f3n han estado en la circunscripci\u00f3n de las viejas reformas del fin del siglo XIX y tambi\u00e9n en las del MNR. No hay duda de que Andr\u00e9s Ib\u00e1\u00f1ez, jefe de los \u201cigualitarios\u201d alzados contra los embotinados de Santa Cruz, alcanz\u00f3 con sus reformas de 1978 la misma zona que ser\u00eda despu\u00e9s escenario de la guerrilla. Ib\u00e1\u00f1ez suprimi\u00f3, en efecto, en toda la zona cruce\u00f1a el trabajo gratuito, la prestaci\u00f3n de servicios personales, y distribuy\u00f3 tierras, en la primera reforma agraria del pa\u00eds, habida cuenta de la frustraci\u00f3n de la intentada por Bol\u00edvar. El propio presidente Daza encabez\u00f3 la expedici\u00f3n punitiva que, propiciada por los gamonales de oriente y occidente, acab\u00f3 por fusilar al noble Ib\u00e1\u00f1ez. Pero ya no lograron volver a los campesinos a las condiciones anteriores; y \u00e9sta es la raz\u00f3n por la que, aislada o no, la zona era socialmente m\u00e1s avanzada, el patr\u00f3n era un patr\u00f3n\u00a0 semicapitalista, y el salario la forma normal de la retribuci\u00f3n, de un modo que en el occidente del pa\u00eds no ocurrir\u00eda sino en 1952. De esta manera, hab\u00eda una larga tradici\u00f3n en la propiedad del suelo, que cre\u00f3 una mentalidad conservadora; por otra parte, podr\u00edan hablar de un campesinado irreclutable, y eso ser\u00eda mec\u00e1nicamente normal. Pero las cosas sucedieron al rev\u00e9s; este campesinado, que no ten\u00eda tanto por ganar como el del occidente, luch\u00f3 sin embargo en una escala mayor, y lo que gan\u00f3 fue el estatus organizado de participaci\u00f3n en el poder, inmediatamente deformado por el caciquismo.<\/p>\n<p>En cuanto a los obst\u00e1culos para el reclutamiento, es necesario considerar la cuesti\u00f3n del antecedente vital; cuando vino el MNR a llamar a la gente, ven\u00eda detr\u00e1s de lo que hab\u00eda ocurrido en Busch y Villarroel: era un heredero directo y de una historia que hab\u00eda sido conocida hasta en el \u00faltimo rinc\u00f3n del pa\u00eds. Esto val\u00eda por un programa, y el MNR lo explot\u00f3 con un sentido efectista: fue un partido que vivi\u00f3, se expandi\u00f3 y se acorral\u00f3 al servicio de la t\u00e1ctica, de la que hizo un fin. La guerrilla, en cambio, no ten\u00eda nada que ofrecer a los campesinos sino la perturbaci\u00f3n de su vida;<sup>3<\/sup> no se sab\u00eda qui\u00e9nes eran: los guerrilleros carec\u00edan de identidad pol\u00edtica, y el propio pa\u00eds supo que el Che estaba en Bolivia s\u00f3lo unas tres semanas antes de su muerte. Nadie se ocup\u00f3 (o nadie pudo hacerlo) de decir a la gente por qu\u00e9 ten\u00eda que luchar junto a la guerrilla que, as\u00ed, s\u00f3lo ten\u00eda el valor de un desaf\u00edo misterioso al poder.<\/p>\n<p><b>Desconexi\u00f3n campesina de la guerrilla<\/b><\/p>\n<p>Las razones de la esencial desconexi\u00f3n campesina de la guerrilla son, empero, m\u00e1s directas: los problemas del aislamiento, que son los de la asociaci\u00f3n sobre las parcialidades remotas y la tradici\u00f3n democr\u00e1tica de Ib\u00e1\u00f1ez, se sumaron al encuadramiento organizativo que impuso el a\u00f1o 1952. Es un tema mucho m\u00e1s importante que el desencuentro con el PC, por ejemplo, o que la delaci\u00f3n, para explicarnos la perdici\u00f3n de esta experiencia.<\/p>\n<p>Con un estilo que le es caracter\u00edstico, Debray dice que \u201cel campesino pobre cree en primer lugar en alguien que tiene un poder\u201d. Pombo dijo m\u00e1s o menos lo mismo al llegar a Chile: los campesinos no nos apoyaron porque mientras el ej\u00e9rcito era el poder real, nosotros no hab\u00edamos logrado convertirnos en ning\u00fan poder; \u00e9ramos solamente seres peligrosos ofreciendo el peligro sin promesas. La guerrilla intenta un tipo de contacto campesino por la v\u00eda directa. En la pr\u00e1ctica, un di\u00e1logo de persona a persona, una persuasi\u00f3n de hombre a hombre, modalidad que pod\u00eda tener alguna perspectiva ante campesinos sin tierra ni organizaciones, largado a la soledad de su desgracia individual, por una reacci\u00f3n espont\u00e1nea de sus intereses, pero que no pod\u00eda prosperar en las condiciones bolivianas, en las que el campesino, desde 1952, se piensa a s\u00ed mismo en t\u00e9rminos de organizaci\u00f3n, y vive en esos t\u00e9rminos. Si no tiene a nadie, dice: tomo la \u00fanica mano que se me da. Es distinto si tiene un sindicato.<\/p>\n<p>Con el MNR, a partir de 1952 se produce la distribuci\u00f3n masiva de las tierras por la v\u00eda de la ocupaci\u00f3n pero, sobre todo, se organiza a los campesinos y se crean los sindicatos y centrales a todo lo largo y lo ancho del pa\u00eds, \u00d1ancahuazu incluso, desde luego. La guerrilla encuentra esta situaci\u00f3n, este estatus pol\u00edtico previo que es en todo diferente de lo que se podr\u00eda encontrar en Colombia o en Brasil, o donde se quiera en Am\u00e9rica Latina, excepto M\u00e9xico. Hasta ese momento, el campesino se define con relaci\u00f3n a la tierra y no con relaci\u00f3n a la pol\u00edtica en general; pero a partir de 1952 se define siempre junto con su organizaci\u00f3n, mientras \u00e9sta sirve a la defensa de la tierra.<\/p>\n<p>La restauraci\u00f3n resulta m\u00e1s consciente en este estatus pol\u00edtico previo que la guerrilla en 1967, que no lo toma en cuenta en absoluto. Siguiendo el plan norteamericano que ocupa el pa\u00eds de los recursos minerales, pero no el pa\u00eds de la tierra, no se toca el estatus de la posesi\u00f3n del suelo, pero se halaga y corrompe a los dirigentes y, en algunos casos, al propio campesinado, respetando siempre desde luego el estatus previo. Su definici\u00f3n pol\u00edtica es elemental, y por eso la verdad es que el campesino no est\u00e1 contra Barrientos porque Barrientos finalmente no le toca la tierra; tampoco est\u00e1 a su favor, porque no se la ha dado, a pesar de sus visitas y adulatorias. Los dirigentes pueden corromperse y las bases tolerar esta corrupci\u00f3n porque no se altera el quid de esta clase, que es la tierra, y se sabe que los pobres no pueden darse el lujo de ser muy complicados. El cacique o dirigente, que a veces es un caudillo, es tambi\u00e9n una autoridad, ahora m\u00e1s poderosa que el cura o el corregidor, en cada lugar. El corregidor mismo es elegido de acuerdo entre el gobierno y las gentes, es decir, el dirigente. Los campesinos no se alzan contra \u00e9l porque no es la moral lo que les interesa y, a pesar de sus abusos, de sus concentraciones y sus <i>ramas<\/i>,<sup>4<\/sup> la tierra est\u00e1 en sus manos y el patr\u00f3n est\u00e1 lejos, generalmente para siempre. Si la guerrilla hubiera aceptado este hecho, se habr\u00eda dirigido a la direcci\u00f3n de los sindicatos y no a los individuos que la acataban, a los de abajo.<\/p>\n<p>Era preciso conquistar a los dirigentes, si eran reales, o distribuirlos si no lo eran. Quiz\u00e1 la guerrilla habr\u00eda podido ser un medio para campesinos que no pod\u00edan levantarse contra su propia direcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo \u00fanico que no debi\u00f3 hacer e hizo fue omitir la existencia de las organizaciones. Quiz\u00e1 sencillamente no tuvo ocasi\u00f3n de buscar contacto de esta \u00edndole porque fue sorprendida, pero ahora hay que preguntarse qu\u00e9 categor\u00eda de acto es el de un campesino que va a buscar a su dirigente y a indagar cu\u00e1l debe ser su actitud frente al grupo armado que le ha interceptado quiz\u00e1 en el monte, quiz\u00e1 en su chaco: \u00bfes una delaci\u00f3n o es el comportamiento normal de un hombre organizado? Lo dir\u00e1 el dirigente; pero el dirigente, se sabe, recibe dinero y prebendas y diputaciones del gobierno, y as\u00ed est\u00e1 dicho todo.<\/p>\n<p><b>La dimensi\u00f3n distante del Che<\/b><\/p>\n<p>En el fondo opera un fen\u00f3meno de conciencia; la guerrilla est\u00e1 alucinada con la propia grandeza de su misi\u00f3n. El ciclo de los cambios pol\u00edticos del MNR, que comprende desde la insurrecci\u00f3n de los mineros como causa hasta las organizaciones campesinas como efecto, re\u00fane todas las caracter\u00edsticas de lo que la guerrilla desprecia. Es un hecho casi psicol\u00f3gico: no se presta atenci\u00f3n a lo que se desde\u00f1a.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n del MNR aspira a ser intermedia, y la guerrilla aspira a ser finalista; la revoluci\u00f3n del MNR crey\u00f3 hasta su ca\u00edda en la negociaci\u00f3n, y la guerrilla cree solamente en su triunfo total. El resultado de no pensarse a s\u00ed misma como un fin hace de la revoluci\u00f3n del MNR un fen\u00f3meno impuro y extenso. La guerrilla, y a\u00fan m\u00e1s, el Che personalmente, que ten\u00eda una visi\u00f3n \u00e9tica de la vida, piensan que el guerrillero es la forma m\u00e1s alta del ser humano y aspiran a crear el socialismo en el foco, destinado a expandirse como una onda hasta el pa\u00eds entero, y despu\u00e9s abrazar el continente mismo. En esas condiciones, \u00bfdeb\u00eda la pureza apoyarse en la impureza, el hero\u00edsmo en la transacci\u00f3n, el socialismo en la democracia burguesa? El mecanismo de la repulsi\u00f3n los lleva a desde\u00f1ar todo el pasado en su conjunto, y all\u00e1 donde buscaron campesinos en estado de desesperaci\u00f3n espont\u00e1nea encontraron campesinos encuevados en una organizaci\u00f3n tan impura como real.<\/p>\n<p>Jam\u00e1s se hizo eso que Debray llama un \u201ctrabajo de masas\u201d,<sup>5<\/sup> pero hab\u00eda un programa virtual en la guerrilla, por el solo hecho de existir. Cuando llegaba la guerrilla a los campesinos o a los poblados, ofrec\u00eda mejoras sanitarias o edificios escolares, caminos, trataba de explicar lo que ser\u00eda el socialismo. Imp\u00fadicamente, Barrientos dec\u00eda lo mismo, s\u00f3lo que con el poder y sobornando adem\u00e1s a los dirigentes. En cambio, el programa secreto de la guerrilla y, a\u00fan m\u00e1s que ello, su epopeya, pod\u00eda impactar a los estudiantes y a los obreros, y as\u00ed ocurri\u00f3, pero como un esfuerzo de la conciencia y no como un arranque directo de la vida. De ninguna manera era f\u00e1cil conceptualizar hechos tan extraordinarios como los que trataba de comprender el pueblo.<\/p>\n<p>Es una vieja regla pol\u00edtica la que aconseja que el dirigente no debe estar demasiado cerca de los dirigidos, pero tampoco demasiado lejos. El Che, en aquel momento, ven\u00eda ya con una historia grande a sus espaldas y era el tipo del dirigente que est\u00e1 lejos. Aun antes de su muerte, era ya un h\u00e9roe. Esto produc\u00eda varios problemas: en primer t\u00e9rmino, la gente que cre\u00eda que la victoria estaba asegurada por la sola presencia del personaje superior, al que no se reconoc\u00eda el derecho al error. Pero adem\u00e1s, en t\u00e9rminos ideales, lo deseable es que el dirigente crezca con la masa, que se defina junto con ella, y por esta raz\u00f3n Lenin advirti\u00f3 alguna vez que el dirigente debe estar un paso adelante de la masa, pero s\u00f3lo un paso. Aqu\u00ed, en lo que se refiere al programa, se produce una nueva transgresi\u00f3n absoluta de la regla: \u201cBolivia \u2013seg\u00fan la s\u00edntesis de Pombo\u2013 se sacrificar\u00e1 a s\u00ed misma de manera que las condiciones para la revoluci\u00f3n puedan crearse en los pa\u00edses vecinos. Tenemos que hacer de Am\u00e9rica otro Vietnam, con su centro en Bolivia\u201d. Con lo que tiene algo de juego de palabras (pero s\u00f3lo un poco), se puede decir que los vietnamitas no se propon\u00edan ser un Vietman cuando comenzaron su lucha contra los franceses. Se propon\u00edan solamente liberar a su pa\u00eds, y si a Ho Chi Minh se hubiera hablado de una lucha en los gigantescos t\u00e9rminos presentes, le habr\u00eda parecido absurdo; un pueblo puede llegar a ser un Vietnam, pero no se propone serlo al comenzar su lucha porque quiz\u00e1s, as\u00ed, no la comenzar\u00eda. En otras palabras, la sola presencia del Che y el programa que se lleg\u00f3 a enunciar a posteriori propon\u00eda a Bolivia, al comenzar su lucha en \u00d1ancahuazu, el mismo programa a que ha llegado la Revoluci\u00f3n Cubana 10 a\u00f1os despu\u00e9s, y eso, viniendo de una revoluci\u00f3n que se propuso en su principio nada m\u00e1s que elecciones y libertad de los presos y de un pa\u00eds en el que Fidel Castro creci\u00f3, sin duda, como un verdadero dirigente, junto a su pueblo, siempre apenas un poco adelante de \u00e9l. Se propon\u00edan, en suma, tareas demasiado grandes a un pa\u00eds que estaba dispuesto, al comenzar, s\u00f3lo para tareas angustiosamente defensivas, contra la dictadura atroz que lo aplastaba. Los mineros de Bolivia, aunque probablemente no estaban con muchas ganas de pronunciar palabras tan mayores y s\u00ed en cambio de reponer sus salarios, sin embargo, intentaron un tit\u00e1nico esfuerzo de apoyo que la guerrilla nunca les hab\u00eda pedido: fue la matanza de la noche de San Juan. Los trabajadores declararon territorio libre al centro de Ctavi-Llallagua-Siglo XX y proclamaron su apoyo a la causa guerrillera. La respuesta fue la intervenci\u00f3n masiva del ej\u00e9rcito. Nunca se supo por qu\u00e9 la guerrilla prestaba tan lateral atenci\u00f3n a este sector, pol\u00edticamente el m\u00e1s definido de Bolivia, due\u00f1o de una tradici\u00f3n combativa enorme y el m\u00e1s perseguido por la Restauraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero lo que ocurre generalmente en Bolivia, ocurre intensamente en sus minas, y lo de San Juan fue s\u00f3lo el anuncio de lo del Churo. En todo caso, al margen de otra discusi\u00f3n, en este pa\u00eds es claro que la forma de guerra, y aun la forma de pol\u00edtica que aspire a existir sin dar un papel de protagonista al proletariado minero, est\u00e1 destinada al sofocamiento. Contrasta mucho el sacrificado apoyo de los mineros con la falta de atenci\u00f3n al hecho por la guerrilla, pero todo esto no era sino parte de una infortunada desarticulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tal es, en t\u00e9rminos sencillos, la desesperante historia de aquella tr\u00e1gica quebrada. En su ancho hombro minero, Sim\u00f3n Cuba (Willy) toma el peso del Che herido a lo largo de la empinada cuesta de los arbustos claros del Churo. Muere defendiendo hasta el \u00faltimo tiro la poca vida del jefe legendario y, sin duda, este simbolismo quiere decirnos que el pueblo de Bolivia pone en sus hombros la tarea de la revoluci\u00f3n, como Willy la agon\u00eda sangrante del Che. El Che tambi\u00e9n muere como quer\u00eda, en los hombros del pueblo. Es una tarea miserable analizar los errores t\u00e9cnicos de lo que es en cambio una epopeya verdadera, como lo habr\u00eda sido denunciar los errores estad\u00edsticos de Bol\u00edvar sobre el esclavismo en Am\u00e9rica cuando estaba liberando a los esclavos todos y a los pa\u00edses enteros. La hora de los asesinos es a la vez la hora en la que el Che entra como Che en la historia de Am\u00e9rica, pero tambi\u00e9n en la historia de Bolivia con las caracter\u00edsticas de un h\u00e9roe nacional. \u00c9l mismo eligi\u00f3 para s\u00ed la patria de su muerte, o por lo menos la de sus peligros y su gloria, y los bolivianos no podemos olvidarlo. En el pa\u00eds se habla de la l\u00ednea Busch-Villarro-el Che Guevara, y no s\u00f3lo en la izquierda misma.<sup>6<\/sup><\/p>\n<p>Los ojos de los h\u00e9roes miran la lucha de los militantes, y ya nadie podr\u00e1 a partir de ahora hablar de la independencia de Bolivia sino bajo la invocaci\u00f3n de los hombres que vivieron su gloria y engrandecieron su muerte en el ca\u00f1\u00f3n de \u00d1ancahuazu. Podr\u00eda escribir, como Sartre de aquel argelino, que \u201cfue un valiente, s\u00ed, que hizo temblar a los arc\u00e1ngeles de la c\u00f3lera\u201d.<\/p>\n<p>Oxford, 8 de octubre de 1969.<\/p>\n<hr \/>\n<p><sup>1<\/sup> El hecho no es continuo. Al aproximarse a Camiri o a Guti\u00e9rrez, la guerrilla estaba en una zona m\u00e1s bien poblada, en t\u00e9rminos orientales, y lo mismo cuando al final se acerc\u00f3 a la provincia vallegrandina. Su movimiento intermedio parece haberse movido en cambio por zonas vac\u00edas.<\/p>\n<p><sup>2<\/sup> <i>Chaco<\/i>, o <i>chaqueado<\/i>, es el claro cultivable que logra el campesino oriental a la selva, tras haberla desmontado.<\/p>\n<p><sup>3<\/sup> Francisco Herrera, campesino que era padre del corregidor de Jag\u00fcey, dijo: \u201cNo podemos seguir alimentando gratis a los soldados que a diario vienen en busca de v\u00edveres; se comen lo poco que tenemos y nos dejan sin nada, y todo por las correr\u00edas de esos guerrilleros\u201d. \u201cLa \u00faltima trinchera del Che\u201d, un reportaje en el Churo logrado por el periodista cochambino Tom\u00e1s Molina C\u00e9spedes para <i>Punto Final, <\/i>Santiago de Chile, 22 de octubre de 1968.<\/p>\n<p><sup>4<\/sup> <i>Rama<\/i> es el tributo entregado al dirigente campesino.<\/p>\n<p><sup>5<\/sup> \u201cPara convencer a las masas hay que dirigirse a ellas; es decir, dirigirles discursos, proclamas, explicaciones\u2026 en resumen, realizar un trabajo pol\u00edtico\u201d. R\u00e9gis Debray, <i>\u00bfRevoluci\u00f3n en la revoluci\u00f3n?<\/i>, La Habana, sin editorial, 1967.<\/p>\n<p><sup>6<\/sup> A Luis Pe\u00f1aloza Cordero, en el reportaje que le hizo Teddy C\u00f3rdova para la edici\u00f3n de los 30 a\u00f1os de <i>Marcha<\/i>, de Montevideo. Pe\u00f1aloza, dirigente de la derecha del MNR, es a la vez un hombre de muchos m\u00e9ritos militares y un combatiente experimentado. Resulta alusivo ver usada en \u00e9l la asociaci\u00f3n de los nombres de Villarroel y de Busch con el del Che Guevara, pero as\u00ed se advierte hasta d\u00f3nde es algo natural a los pol\u00edticos bolivianos, mucho mejor que en cualquier declaraci\u00f3n de dirigentes izquierdistas propiamente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El tiempo resulta breve ahora, cuando se cumplen varios a\u00f1os de la ca\u00edda de Ernesto \u201cChe\u201d Guevara, en la quebrada del Churo, lugar de matas quebradizas que la historia eligi\u00f3 para que hallaran remate los combates que discurrieron en la serran\u00eda de \u00d1ancahuazu y las abras hacia Vallegrande, durante casi todo el a\u00f1o 1967. 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