{"id":165,"date":"2015-02-11T06:12:28","date_gmt":"2015-02-11T00:12:28","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=165"},"modified":"2015-02-12T08:05:17","modified_gmt":"2015-02-12T02:05:17","slug":"para-indignarse-con-exactitud-aritmetica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=165","title":{"rendered":"PARA INDIGNARSE CON EXACTITUD ARITM\u00c9TICA"},"content":{"rendered":"<p><b>SOBREVIVIR A LOS DATOS<\/b><\/p>\n<p>Wall Street, 2008. Su alta inteligencia lo lleva a ocupar un alto puesto en un alto banco del mundo. Hace las cosas lo suficientemente mal para poner la empresa al filo de la bancarrota. En recompensa a su gesti\u00f3n recibe sueldo y bonos millonarios. Las buenas noticias no paran all\u00ed: sus altos colegas han hecho las cosas aproximadamente igual de mal que \u00e9l, generando p\u00e9rdidas r\u00e9cord en la historia de la industria bancaria y poniendo al mundo en el borde de un colapso financiero. Como premio a esta gesti\u00f3n colectiva, el gobierno, en representaci\u00f3n del pueblo -es decir, con cargo al erario- entrega al sistema bancario, para rescatarlo, setecientos mil millones de d\u00f3lares. Para terminar, su alto sentido de la conservaci\u00f3n le sugiere destinar buena parte de ese rescate p\u00fablico a un nuevo premio por el provechoso acuerdo alcanzado: en total, los veintiocho m\u00e1s audaces de sus colegas se habr\u00e1n bonificado 440 millones de d\u00f3lares; el siguiente millar m\u00e1s afortunado se repartir\u00e1 un combinado de 4 mil 500 millones.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-171\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/ultimaweb.jpg\" alt=\"ultimaweb\" width=\"245\" height=\"400\" \/>Mucho dinero en pocos renglones.<\/p>\n<p>La primera dificultad que sale al paso de quien pretende analizar la situaci\u00f3n econ\u00f3mica del mundo o de su pa\u00eds es la de verse recibido por una procesi\u00f3n de cifras exorbitantes y naturaleza diversa. En cosa de segundos se transita de las decenas de millones de pesos a los miles de millones de d\u00f3lares, y de peque\u00f1as tropel\u00edas municipales a saqueos que acaban con la vida de pa\u00edses o regiones enteras: se lee que el esfuerzo de los trabajadores de un determinado ramo se trueca en riquezas millonarias para sus l\u00edderes sindicales; se lee que nuestro pueblo eroga siete mil millones de pesos para la compra de la nueva aeronave presidencial; se lee que la deuda p\u00fablica estadounidenses pertenece al orden de las decenas de millones de millones de d\u00f3lares; se lee que, a nivel global, unas cuantas docenas de individuos acaudalados poseen tanta riqueza como la mitad m\u00e1s pobre del planeta. La danza de cifras oscila entre cantidades que el ciudadano medio nunca ver\u00e1 en su bolsillo a cantidades que ver\u00e1 todav\u00eda menos, y entre formas de transferencia de valor que van desde las sutilezas de la desigualdad estructural hasta el franco robo en despoblado. \u00bfC\u00f3mo armarse, pues, para afrontar ese vendaval de cantidades? \u00bfC\u00f3mo orientarse en esa retah\u00edla de revelaciones escandalosas por absurdas e indignantes por exactas, pero cuya abundancia y diversidad complican, por la v\u00eda de la saturaci\u00f3n, la posibilidad de evaluar a cada una de ellas en su justa dimensi\u00f3n?<\/p>\n<p>Antes de lanzarnos a plantear, desde la econom\u00eda pol\u00edtica, cuestiones relativas al capitalismo financiero, a la relaci\u00f3n de \u00e9ste con la llamada \u2018econom\u00eda real\u2019, y a los retos que esta relaci\u00f3n plantea para los proyectos anticapitalistas, creemos necesario, mediante una labor proped\u00e9utica, establecer un plano de ubicaci\u00f3n que nos permita poner en perspectiva las magnitudes con que el an\u00e1lisis econ\u00f3mico convive: una hoja de ruta -m\u00ednima, sin duda, pero igualmente provechosa- para sobrevivir a la citada avalancha informativa. Los puntos de referencia que aqu\u00ed establezcamos servir\u00e1n para dimensionar los motivos de indignaci\u00f3n que a cada qui\u00e9n le parezcan pertinentes. En la escala que presentaremos, los datos que el lector recuerde o descubra encontrar\u00e1n cabida y proporci\u00f3n.<\/p>\n<p>La transcripci\u00f3n de cifras es un ejercicio de alcance limitado. No obstante, algo nos dir\u00e1 sobre el estado actual del mundo. Y es que, si la l\u00f3gica del sistema econ\u00f3mico es la del disparate, su mera descripci\u00f3n toma los tintes de una cr\u00edtica de panfleto. Pese a su apariencia de parquedad y precisi\u00f3n, el esc\u00e1ndalo es el estado de \u00e1nimo ordinario de las estad\u00edsticas. El g\u00e9nero del \u2018informe econ\u00f3mico\u2019 posee un halo de tragedia y farsa.<\/p>\n<p><b>\u00bfCU\u00c1NTO ES MUCHO?<\/b><\/p>\n<p>Sobrevolemos el espectro en que se mueven los n\u00fameros de la macroeconom\u00eda -cantidades que oscilan entre los 7 y los 15 d\u00edgitos.-<\/p>\n<p>Ubiqu\u00e9monos, para comenzar, entre las decenas y las centenas de millones de pesos. Son cantidades altas pero no inconcebibles. Despu\u00e9s de todo en este rango se encuentran las peque\u00f1as afrentas que constituyen la materia cotidiana de la pol\u00edtica nacional: como los 23mp que usted y sus colegas contribuyentes entregan anualmente a los cinco magistrados de la Suprema Corte de Justicia (en los que se incluyen prestaciones como aguinaldo, \u2018ayuda para anteojos\u2019 y un humanitario \u2018est\u00edmulo del d\u00eda de la madre\u2019); como los 40mp que su generosidad destina a la manutenci\u00f3n de los expresidentes mexicanos; como los 500mp que, en el fraude conocido como PEMEXGATE, el sindicato petrolero malvers\u00f3 en beneficio del candidato presidencial pri\u00edsta\u2026<\/p>\n<p>Agregue un d\u00edgito para construir cantidades en el orden de los miles de millones de pesos: encontrar\u00e1 all\u00ed el monto que los Partidos Pol\u00edticos recibieron para la campa\u00f1a electoral de 2012 (1.6), o bien el monto de la deuda que el fisco condon\u00f3 a Televisa en 2012 (3.3). Tambi\u00e9n el costo de la referida nueva aeronave presidencial (7), el costo de la tristemente c\u00e9lebre L\u00ednea 12 del Metro de la Ciudad de M\u00e9xico (26), as\u00ed como las partidas que reciben algunas de las secretar\u00edas e instituciones m\u00e1s importantes de nuestro pa\u00eds: 35 la UNAM, 65 la SEDENA, 130 la Secretar\u00eda de Salud o 292 la SEP.<\/p>\n<p>Llegados a este punto, y para hablar del \u00e1mbito global, ser\u00e1 pertinente expresar los c\u00e1lculos en d\u00f3lares y situarnos en la categor\u00eda de los miles de millones (billion, seg\u00fan la nomenclatura estadounidense, un uno seguido de 9 ceros). En este rango se ubican las ganancias anuales de algunas de las empresas m\u00e1s importantes del mundo: Apple (37), Exxon Mobil (32.6), Microsoft (22.8), Wal-Mart (16), Google (12.2), Nestl\u00e9 (10.8), Coca-Cola (8.5). Tambi\u00e9n aqu\u00ed encontramos los montos que el rescate bancario de 2008 entreg\u00f3 a los principales bancos de Estados Unidos: 45 a Bank of America, 45 a Citigroup, 25 a Wells Fargo&#8230; En total, el plan de rescate ascendi\u00f3 a 700 mil millones de d\u00f3lares (de los cuales, como antes se\u00f1alamos, 4.5 mil millones fueron a parar, por concepto de bonificaci\u00f3n, a las manos de s\u00f3lo 1,111 ejecutivos de los bancos rescatados.) Para otras cantidades pertenecientes a las centenas de miles de millones de d\u00f3lares dir\u00edjase a las econom\u00edas nacionales de la mayor\u00eda de los pa\u00edses (v.g. Suiza: 631, Noruega 500, Argentina 477, Venezuela 382 etc.)<\/p>\n<p>Si ya resulta dif\u00edcil imaginar mil millones de d\u00f3lares -y m\u00e1s dif\u00edcil empaquetarlos en grupos de decenas o centenas- multiplique por mil tal cantidad para alcanzar la denominaci\u00f3n de los millones de millones (\u2018trillion\u2019 en la nomenclatura estadounidense). Estas cantidades se componen de doce ceros y expresan el valor producido por las mayores econom\u00edas del mundo: por ejemplo 1.2 millones de millones de d\u00f3lares equivalen al producto nacional de M\u00e9xico; 2.2 al brasile\u00f1o y 8.3 al de China. De 1 a 3 millones de millones de d\u00f3lares (las estimaciones var\u00edan) ha costado a Estados Unidos la guerra contra Irak. 17 millones de millones equivalen al PIB estadounidense, una cantidad tan alta como la de su deuda p\u00fablica. 2.29 millones de millones es la riqueza pose\u00edda por los 400 estadounidenses m\u00e1s ricos. En el \u00e1mbito internacional, a 85 millones de millones asciende el producto global (Gross World Product) del a\u00f1o 2012. El 2 por ciento de esa cantidad, 1.7 millones de millones, se destinaron al gasto militar. Por otra parte la crisis econ\u00f3mica de 2008 habr\u00eda tenido un costo de entre 15 y 20 millones de millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>\u00bfTendr\u00eda sentido hablar de cantidades superiores? Asom\u00e1ndonos a la estrat\u00f3sfera de las cantidades acaso nos encontremos con el dato, desconcertante, de que el mercado de los derivados financieros, en vertiginoso ascenso desde hace dos d\u00e9cadas y protagonistas de la crisis financiera de 2008, posee un valor nocional de 1.2 miles de millones de millones de d\u00f3lares (un quadrillion, seg\u00fan la notaci\u00f3n estadounidense, que se representa con un 1 seguido de 15 ceros), cantidad imposible de materializarse dado que excede la totalidad de la riqueza existente en el planeta y que acaso sea superior a los productos elaborados por la humanidad a lo largo de su existencia. De millar en millar, la aritm\u00e9tica nos habr\u00e1 llevado al punto, absurdo a todas luces, en que una cantidad existente solo en los contratos pactados por un pu\u00f1ado de expertos financieros se habr\u00eda tornado equiparable con los a\u00f1os de historia del trabajo vivo. Como un signo de los nuevos tiempos, el demencial y asc\u00e9ptico mundo financiero -en el que el dinero engendra dinero sin producir un gramo de mercanc\u00edas y sin lidiar con un solo trabajador- reclamar\u00eda para s\u00ed un peso mayor del que posee la llamada econom\u00eda real.<\/p>\n<p>Tenemos pues una serie de cantidades, m\u00e1s o menos inconexas y de muy diversa \u00edndole, ordenadas de menor a mayor. La serie es \u00fatil para ubicaci\u00f3n y comparaci\u00f3n entre las cifras. Es preciso sin embargo analizar estos datos seg\u00fan los fines en que se gastan y las proporciones en que se distribuyen entre la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/sale1-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-172 size-full aligncenter\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/sale1-3-e1423634611397.jpg\" alt=\"sale1-3\" width=\"800\" height=\"557\" \/><\/a><\/p>\n<h5><b>Distintas escalas de riqueza. Para poner en proporci\u00f3n las cifras, la cantidad m\u00e1s alta de cada cuadro es colocada como la cantidad m\u00e1s baja del subsiguiente.<\/b><\/h5>\n<p><b>NUEVAS UTOP\u00cdAS PARA RESIGNADOS<\/b><\/p>\n<p>En el a\u00f1o 2012 el Producto Mundial Bruto (World Gross Product o WGP) se estim\u00f3 en 85 millones de millones de d\u00f3lares (un 85 seguido por 12 ceros). En un estado de perfecta igualdad este monto alcanzar\u00eda para que cada uno de los siete mil millones de individuos sobre la tierra tuviera un ingreso anual de aproximadamente 12 mil d\u00f3lares anuales (un hogar de cuatro personas vivir\u00eda con aproximadamente 4 mil d\u00f3lares mensuales, unos 62 mil pesos). Supongamos que nuestras esperanzas revolucionarias se encuentran tan a la baja que ya no esperamos sociedades de igualdad perfecta, sino apenas sociedades de desigualdad controlada. Por ejemplo: en una situaci\u00f3n de desigualdad alarmante, en que la quinta parte m\u00e1s rica de la poblaci\u00f3n recibiera 25 veces m\u00e1s que la quinta parte m\u00e1s pobre (y en el que cada quintil creciera a intervalos proporcionales y constantes), el 20% m\u00e1s rico de la sociedad acaparar\u00eda tantos ingresos como el 60% de la poblaci\u00f3n mundial. En un estado de desigualdad aberrante, en el que la proporci\u00f3n de ingresos entre la cumbre y la base fuera de 1 a 50, el quintil superior acaparar\u00eda casi el 40% de la riqueza mundial (unos 33 millones de millones de d\u00f3lares), mientras que 1,200 millones de personas vivir\u00edan en situaci\u00f3n de extrema pobreza (con aproximadamente 1.3 d\u00f3lares al d\u00eda).<\/p>\n<p>Para sorpresa de muchos, pero para ratificaci\u00f3n de nuestro pesimismo, el hecho es que, en comparaci\u00f3n con el estado actual del mundo, alcanzar ese escenario de desigualdad aberrante representar\u00eda un inmenso progreso, y ser\u00eda alcanzable solo mediante una transformaci\u00f3n profunda, global y sostenida, en las relaciones de propiedad. Para decirlo llanamente, la meta de edificar una sociedad con tales tasas de desigualdad ser\u00eda propia de comunistas radicales.<\/p>\n<p>Este hecho acaso no hable bien del \u00e1nimo revolucionario de nuestro tiempo. Pero habla mucho peor, e inobjetablemente, de la capacidad del capitalismo para distribuir la riqueza bajo criterios m\u00ednimamente racionales. Los \u00edndices de desigualdad de nuestra sociedad son descabellados. Nunca tanta riqueza hubo convivido, lado a lado, con los niveles tan altos de privaci\u00f3n. De acuerdo con algunas estimaciones, el 40% de la poblaci\u00f3n vive con menos de $2 d\u00f3lares al d\u00eda; casi el 20% de la poblaci\u00f3n mundial lo hace con $1.25 d\u00f3lares al d\u00eda. M\u00e1s de ochocientos millones de seres humanos viven en la pobreza mientras que el 20% m\u00e1s rico de la poblaci\u00f3n acapara casi el 75% del consumo global. Si desagregamos cada uno de estos dos grupos la situaci\u00f3n luce a\u00fan m\u00e1s grave: el 10% m\u00e1s rico ejerce el 59% del consumo mientras el 10% m\u00e1s pobre accede solo medio punto porcentual, y tan solo el 1% de la poblaci\u00f3n tiene tantos ingresos como los 3 500 millones m\u00e1s pobres del planeta. De acuerdo con esta informaci\u00f3n, la desigualdad entre el primero y el \u00faltimo decil de la sociedad est\u00e1 en proporci\u00f3n de 1 a 118. Finalmente, en t\u00e9rminos de riqueza total, la desigualdad se acent\u00faa: la riqueza del 1% m\u00e1s rico del mundo asciende a 110 millones de millones de d\u00f3lares, equivalente a 65 veces lo que posee el 50% m\u00e1s pobre de la poblaci\u00f3n. En el dato m\u00e1s inveros\u00edmil e indignante que ofrece nuestra econom\u00eda se lee que las 85 personas m\u00e1s ricas del mundo (la cienmillon\u00e9sima parte de la poblaci\u00f3n, un .000001%) posee lo mismo que los tres mil quinientos millones de seres humanos m\u00e1s pobres, el 50% de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una forma alternativa de enfocar el mismo tema es concentr\u00e1ndonos en el orden de prioridades en que el sistema econ\u00f3mico distribuye el gasto.<\/p>\n<p>A la serie de datos que hemos propuesto agreguemos, para ponerlos en proporci\u00f3n, una cantidad bien modesta: en 2007 la FAO declar\u00f3 que para erradicar el hambre en el mundo se necesitar\u00eda incrementar los fondos destinados a este fin en 45 mil millones de d\u00f3lares. Dada la diversidad de las estimaciones al respecto, y para tener en cuenta la dificultad de establecer un c\u00e1lculo preciso, supongamos que el c\u00e1lculo tiene un margen de error tan alto como el 100%, y que la cantidad real requerida ascienda al doble de lo previsto por esta estimaci\u00f3n. Tomemos esta previsi\u00f3n para asegurarnos de que la cifra que usaremos como par\u00e1metro sea suficiente. A falta de un mejor nombre, conc\u00e9dasenos provisionalmente llamar canasta b\u00e1sica global (CBG) a los 90 mil millones de d\u00f3lares de esta estimaci\u00f3n corregida y aumentada.<\/p>\n<p>Tomando esta cantidad como criterio de evaluaci\u00f3n las confirmaciones sobre la irracionalidad de nuestro sistema nos llegan desde m\u00faltiples \u00e1mbitos de la econom\u00eda:<\/p>\n<p>Consideremos, por ejemplo, la industria del lujo (compuesta por bienes superfluos como joyer\u00eda, ropa y accesorios de dise\u00f1ador, accesorios, relojer\u00eda, etc.) que en 2012 alcanz\u00f3 ventas en el orden de los 300 mil millones de d\u00f3lares. Sin abolir el derecho de los pudientes a adquirir la banalidad que su libre arbitrio les dicte, una reducci\u00f3n de menos un tercio de este monto equivaldr\u00eda al costo de la canasta b\u00e1sica global. Algo semejante podr\u00edamos decir si contrastamos el monto de la canasta b\u00e1sica con gastos como los 320 mil millones que el mundo destina cada a\u00f1o al consumo de drogas ilegales (100 de ellos salidos de los\u00a0 bolsillos estadounidenses), o de los 1.3 millones de millones de d\u00f3lares anuales que las naciones destinan para amenazarse rec\u00edprocamente -y llegado el caso garantizar su destrucci\u00f3n-, cantidad 19 veces superior a la canasta b\u00e1sica global. Podr\u00edamos tener un mundo sin hambre y todav\u00eda espectacularmente hostil, armado y agresivo, si las naciones transfirieran para este fin tan solo un 5% de su presupuesto militar. Lo mismo valdr\u00e1 para los aproximadamente USD 3 millones de millones que costar\u00e1 a los Estados Unidos su empresa imperial en Irak: el 3% de esa cantidad cubrir\u00eda el costo de la canasta b\u00e1sica global por un a\u00f1o. T\u00e9ngase en cuenta que tan solo estamos considerando cuatro rubros de gastos superficiales o prescindibles. Un lev\u00edsimo redireccionamiento combinado en cada uno de ellos (de apenas unos cuantos puntos porcentuales) bastar\u00edan para cubrir, con creces, el costo de la CBG. A tal punto se eleva el desarrollo de las fuerzas productivas de nuestra sociedad (tan irrisorio es el tiempo socialmente necesario para garantizar las condiciones materiales de la vida) que el monto requerido por la CBG ni siquiera exigir\u00eda aniquilar alguno de estos rubros: nuestra sociedad podr\u00eda darse el lujo de vivir sin hambre y dejar casi intactos los recursos que destina a gastos excesivos, estrafalarios y destructivos.<\/p>\n<p>El lector podr\u00e1 completar este ejercicio mediante la comparaci\u00f3n de la CBG con los montos que el sistema econ\u00f3mico asigna a otros rubros prescindibles (la industria publicitaria o la del entretenimiento, por ejemplo), o bien proponiendo como criterios de evaluaci\u00f3n las cantidades que garanticen otras dimensiones de una vida digna (salud, agua, educaci\u00f3n, vivienda etc.) Estas variantes llegar\u00edan al mismo resultado que nuestro modesto ejercicio: la manifiesta desproporci\u00f3n entre la cantidad de riqueza producida y la calidad del consumo distribuido. La contradicci\u00f3n entre, por un lado, una capacidad productiva en desarrollo y siempre creciente y, por otro, la incapacidad de traducir ese crecimiento en posibilidades de desarrollo para los individuos. La riqueza no deja de crecer mientras la vida no deja de colgar en un alambre. M\u00e1s sencillo result\u00f3 para nuestra sociedad salvar un sistema bancario corrupto que erigir un sistema alimentario digno; y m\u00e1s sencillo le ha resultado incrementar las ganancias de los multimillonarios que tender una mano a los sumidos en la miseria.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/sale4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-173 size-full aligncenter\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/sale4-e1423634880718.jpg\" alt=\"sale4\" width=\"800\" height=\"482\" \/><\/a><\/p>\n<h5><b>Porcentaje de la riqueza total pose\u00eddo por cada quintil de la sociedad. Comparativo entre un escenario imaginario de desigualdad profunda y la realidad.<\/b><\/h5>\n<p><a href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/sale5.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-174 size-full aligncenter\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/sale5-e1423634987557.jpg\" alt=\"sale5\" width=\"800\" height=\"482\" \/><\/a><\/p>\n<p><b>CODA, QUE REAFIRMA LA INDIGNACI\u00d3N<\/b><\/p>\n<p>\u00bfSon estas cifras testimonio incuestionable de la necesidad de una transformaci\u00f3n radical del sistema productivo? No para todos. Recientemente un acaudalado inversionista, entrevistado para la televisi\u00f3n estadounidense, calific\u00f3 como un hecho\u00a0 fant\u00e1stico el que las 85 personas m\u00e1s acaudaladas del mundo posean tanta riqueza como la mitad de la poblaci\u00f3n m\u00e1s pobre. La raz\u00f3n, adujo, es que una desigualdad as\u00ed \u2018inspira a todos a conseguir algo de motivaci\u00f3n para voltear hacia ese 1% y decir: yo quiero convertirme en una de esas personas, voy a luchar fuerte para llegar hasta la cima. Son fant\u00e1sticas noticias. \u00bfQu\u00e9 podr\u00eda haber de malo en ello?\u2019<\/p>\n<p>Cabe suponer (con toda seriedad) que estamos ante la opini\u00f3n m\u00e1s est\u00fapida que se haya expresado sobre el estado de la econom\u00eda mundial. Admitirla como v\u00e1lida, no obstante, acaso nos coloque en una perspectiva novedosa, y ante una s\u00edntesis confiable de la representaci\u00f3n que los capitalistas tienen de s\u00ed mismos: los megamillonarios, a cambio de desposeer a media humanidad de los medios elementales para la subsistencia, la recompensar\u00edan mediante la prestaci\u00f3n de servicios motivacionales. Su ser millonario ser\u00eda ya su retribuci\u00f3n al mundo; la ostentaci\u00f3n de su riqueza ser\u00eda ya un acto de filantrop\u00eda. Manteniendo las proporciones actuales, un individuo motivado que consiga filtrarse a la \u00e9lite no s\u00f3lo producir\u00e1 41 millones de nuevos pobres, sino que aumentar\u00e1 en 1 el n\u00famero de casos inspiracionales a disposici\u00f3n de la humanidad. Una sociedad de 190 inspiradores pondr\u00eda a los siete mil millones de humanos de la tierra en estado de material inspirable, y a\u00fan ser\u00eda deseable una sociedad de 191 ricos salvo por el detalle de que entonces se habr\u00edan agotado las personas.<\/p>\n<p>Con todo, a\u00fan podr\u00edamos exigir, como sociedad, que los ricos redoblen sus esfuerzos motivacionales. Falta de promoci\u00f3n, mala pedagog\u00eda o poco entrenamiento en las artes de la superaci\u00f3n personal, poqu\u00edsima gente est\u00e1 consiguiendo seguir el ejemplo. La mayor\u00eda de los seres humanos persevera en su condici\u00f3n de pobreza y algunos incluso reniegan de la condici\u00f3n de vivos. En el lapso que el lector haya tomado para revisar estas p\u00e1ginas (aproximadamente dos minutos) unas ocho personas en el mundo, en su mayor\u00eda ni\u00f1os, habr\u00e1n fallecido por un mal cr\u00f3nico asociado a la desnutrici\u00f3n. 21 mil personas lo har\u00e1n en el transcurso de este d\u00eda.<\/p>\n<p>Quienes, a diferencia de nuestro comentarista, persistan en el prejuicio que algo hay de malo con el capitalismo contempor\u00e1neo, algunas cuestiones se habr\u00e1n insinuado entre estas l\u00edneas.<\/p>\n<hr \/>\n<p><b>FUENTES<\/b><\/p>\n<p><b>Desigualdad econ\u00f3mica:\u00a0<\/b><\/p>\n<p>&#8211; United Nations Development Programme, <i>Human Development Report 2007-2008<\/i>, New York, USA.\u00a0 Oxfam International, Working for the few, Enero 2014.<\/p>\n<p>&#8211; Isabel Ortiz, Matthew Cummins. <i>Global inequality: beyond the bottom billion. A Rapid Review of Income Distribution in 141 Countries<\/i>, UNICEF, April, 2011.<\/p>\n<p>&#8211; Millenium Development World, http:\/\/www.unicef.org\/mdg\/childmortality.html<\/p>\n<p>&#8211; Shark Tank\u2019s Kevin O\u2019Leary says 3.5 billion people in comparative poverty is \u2018fantastic news\u2019, <i>The Independent<\/i>, Enero 22 de 2014 .<\/p>\n<p>Estado actual de la econom\u00eda:<\/p>\n<p>&#8211; Informe de Forbes Magazine, The World\u2019s Biggest Public Companies.<\/p>\n<p>&#8211; Informe, <i>Food and Agriculture Organization<\/i>, Junio 2008, disponible en: http:\/\/www.fao.org\/NEWSROOM\/en\/news\/2008\/1000853\/index.html<\/p>\n<p>&#8211; Global Issues, <i>World Military Spending<\/i>, disponible en http:\/\/www.globalissues.org\/article\/75\/world-military-spending<\/p>\n<p>&#8211; Industria del lujo: http:\/\/www.bain.com\/publications\/articles\/luxury-goods-worldwide-market-study-fall-2013.aspx<\/p>\n<p><b>Sobre el colapso financiero de 2008:\u00a0<\/b><\/p>\n<p>&#8211; Andrew M. Cuomo, <i>No rhyme or reason: the \u2018heads I Win, Tails You Lose\u2019 Bank Bonus Culture<\/i>, Attorney General, State of New York.<\/p>\n<p>&#8211; Al Yoon, \u201cTotal Global Losses From Financial Crisis: $15 Trillion\u201d, en <i>The Wall Street Journal<\/i>, 01\/10\/2012. Disponible en: http:\/\/blogs.wsj.com\/economics\/2012\/10\/01\/total-global-losses-from-financial-crisis-15-trillion\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SOBREVIVIR A LOS DATOS Wall Street, 2008. Su alta inteligencia lo lleva a ocupar un alto puesto en un alto banco del mundo. Hace las cosas lo suficientemente mal para poner la empresa al filo de la bancarrota. En recompensa a su gesti\u00f3n recibe sueldo y bonos millonarios. Las buenas noticias no paran all\u00ed: sus &#8230; <a title=\"PARA INDIGNARSE CON EXACTITUD ARITM\u00c9TICA\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=165\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre PARA INDIGNARSE CON EXACTITUD ARITM\u00c9TICA\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":12,"featured_media":171,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[57],"tags":[],"class_list":["post-165","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-capitalismoanticapitalismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/165","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/12"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=165"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/165\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":242,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/165\/revisions\/242"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/171"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=165"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=165"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=165"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}