{"id":1807,"date":"2017-12-20T06:14:50","date_gmt":"2017-12-20T00:14:50","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=1807"},"modified":"2017-12-20T13:34:38","modified_gmt":"2017-12-20T07:34:38","slug":"gramsci-las-orillas-de-lo-plebeyo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=1807","title":{"rendered":"GRAMSCI, LAS ORILLAS DE LO PLEBEYO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right; padding-left: 90px;\"><i>Sol\u00f3n quiere prevenir a los plebeyos, quienes se consideraban a s\u00ed mismos de <\/i>origen animal<i> y a los nobles de <\/i>origen divino<i>, para que reflexionen sobre s\u00ed mismos y se reconozcan de <\/i>igual naturaleza humana que los nobles<i> y, por consecuencia, reclamen igualdad de derechos civiles. Y pone luego en esta conciencia de la igualdad humana entre plebeyos y nobles la base y la raz\u00f3n hist\u00f3rica del surgimiento de las rep\u00fablicas democr\u00e1ticas de la Antigua edad.<sup>1<\/sup>\u00a0<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><b>Antonio Gramsci<\/b><\/p>\n<p>Las biograf\u00edas importan. En el caso de Antonio Gramsci (1891-1937) quiz\u00e1s importa demasiado la historia de su vida. Su <i>biograf\u00eda<\/i> es singular y est\u00e1 inscrita en la historia de lo mejor de la tradici\u00f3n del marxismo. Pero no debemos enga\u00f1arnos: lo mejor de Gramsci ocurre en la interioridad de la consistencia pl\u00e1stica del lenguaje. En esa lengua her\u00e9tica que Gramsci inventa en la c\u00e1rcel ocurrir\u00e1 la revoluci\u00f3n te\u00f3rica de uno de los mayores te\u00f3ricos del siglo XX. Su universo cultural europeo, su condici\u00f3n de fil\u00f3logo, su impulso por pensar, su pasi\u00f3n por la pol\u00edtica formaron las figuras conceptuales que pueden descubrirse o inventarse s\u00f3lo en el espacio espeso del trabajo con el lenguaje.<\/p>\n<p>En el espesor de la greda ling\u00fc\u00edstica las manos del artesano de la teor\u00eda y la pol\u00edtica busca abrir un modo de pensar distinto. As\u00ed, en la estela de un diferendo, de un desacuerdo con la realidad de su tiempo y con un marxismo elevado a creencia <i>onto-teo-l\u00f3gica<\/i> el presidio se convertir\u00e1 en el laboratorio de experimentaci\u00f3n te\u00f3rica.<\/p>\n<p>Se puede imaginar que se trata de la orilla del lenguaje; imaginaci\u00f3n necesaria que busca orientarse en el modo de <i>un devenir plebeyo<\/i> de la pol\u00edtica. Orilleras ser\u00edan las formas de cortocircuitar modos de pensar y de hablar que viajan sin viajar demasiado iluminados por los tubos fluorescentes y claustrof\u00f3bicos de la academia en su fase neutralizadora de la pol\u00edtica y de agencia neoimperial de ese caracol de m\u00faltiples tonos y formas de la \u201cprosa de contrainsurgencia\u201d.<\/p>\n<p>La orilla de Gramsci va a transitar sin los focos del pensamiento como espect\u00e1culo academicista al estilo del <i>american way of theory<\/i>. A la sombra de todo espect\u00e1culo, la prosa plebeya de Gramsci realizar\u00e1 su viaje en los apretados y dolorosos nichos de la imaginaci\u00f3n que debe lidiar con la adversidad de la c\u00e1rcel. Los senderos te\u00f3ricos del preso de Turi, alejados de la espectacularizaci\u00f3n del enunciado est\u00e9tico y pol\u00edticamente est\u00e9ril del adoctrinamiento acad\u00e9mico del marxismo, delinean deconstructivamente el espacio postilustrado de un marxismo demasiado iluminado, demasiado \u00e1vido de resoluciones, demasiado r\u00e1pido en su agitaci\u00f3n con las \u201credes del poder\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-1770\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-17web.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-17web.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-17web-250x300.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>Gramsci es el m\u00e1s l\u00facido pensador de la cr\u00edtica del marxismo como doctrina; es decir, de ese saber convertido en fetiche del poder o de la falta de poder sin el arrojo del que piensa en las sombras, a la orilla de la luz y, sobre todo, del que piensa la pol\u00edtica. Orillarse significa abrazar el juego de las sombras y de los destellos de luz no porque se tema al resplandor sino porque se sabe que desde las sombras se ve, se escucha y se piensa en la convocaci\u00f3n, en la cita fantasmal y terror\u00edfica que espera que la luz entre, al modo de un rayo, pero sin interrumpir el camino infinito del pensar. Para el orillero del lenguaje que piensa la pol\u00edtica, el encierro no puede apresar la palabra que habita desde el silencio, el murmullo, la voz tenue de quien habla en los m\u00e1rgenes del logos reapropiado por el poder. Para el que trabaja en las orillas del lenguaje pol\u00edtico, es decir, en el nudo asombroso de las apor\u00edas de la construcci\u00f3n de hegemon\u00eda, las posibilidades de reescribir el libro clandestino que va componiendo y descomponiendo el cuerpo te\u00f3rico de Gramsci pertenecen al espacio de las sombras, de los m\u00e1rgenes, de las orillas que militan del lado plebeyo de la metamorfosis infinita de la escritura como pol\u00edtica.<\/p>\n<p>A la orilla del que no nada a favor de la corriente, en los bordes del lenguaje y alejado del acomodo de los \u201carist\u00f3cratas de la letra\u201d, te\u00f3logos del concepto, Gramsci har\u00e1 de la experiencia tenebrosa del presidio no s\u00f3lo el lugar de las orillas del poder sino, tambi\u00e9n, la topolog\u00eda te\u00f3rica de la caverna de Plat\u00f3n. Y es que en <i>Quaderni del carcere<\/i> (<i>Los cuadernos de la c\u00e1rcel<\/i> en adelante) parece no dejar nada sin preocupaci\u00f3n, nada sin la responsabilidad del que escribe comprometido con la idea de que otros modos de existencia son posibles y de que otras formas del \u201cqu\u00e9 hacer\u201d son <i>composibles<\/i>.<\/p>\n<p>Pero escribe tambi\u00e9n en el umbral moderno de una estructura militante que es mucho m\u00e1s que el compuesto ling\u00fc\u00edstico de una doctrina, de una teolog\u00eda pol\u00edtica a seguir desde el coraz\u00f3n ciego de la pasi\u00f3n o desde la ac\u00e9fala afirmaci\u00f3n del afecto como \u00e9xodo de las instituciones del poder. Por eso, al pensador que est\u00e1 f\u00edsicamente en la c\u00e1rcel parece que nada le era extra\u00f1o; su imaginaci\u00f3n se encuentra invadida por la pasi\u00f3n y el deseo de libros, sue\u00f1a con ellos, que lo acosan como fantasmas quijotescos de la conversaci\u00f3n infinita, hasta el punto que no ser\u00eda dif\u00edcil imaginar que si bien Carlos Marx, Federico Hegel y Benedetto Croce, entre otros, pueblan su soledad carcelaria, sus censores jam\u00e1s podr\u00edan descubrir que las ins\u00f3litas orillas de Gramsci se mueven en las sombras de Dante y Cervantes como correlatos de Maquiavelo y Lenin. Imaginar que toda la pol\u00edtica est\u00e1 contenida en la <i>Divina comedia<\/i> y que los libros que pueblan la cabeza de Gramsci son los que sobrevuelan la de<i> Don Quijote<\/i> constituye la premisa de ese libro infinito de la praxis pol\u00edtica.<sup>2<\/sup> As\u00ed pod\u00eda verse lo que el pesado cuerpo doctrinario del marxismo no deja ver por convertir en teolog\u00eda y, as\u00ed, en acto de fe lo que Gramsci trasformar\u00e1 en praxis materialista de entendimiento de la pol\u00edtica. La praxis es el libro infinito e inagotable que no escribi\u00f3 Gramsci y, por no escribirlo, lo obtuvimos como el legado incorruptible de la imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En otras palabras, el legado gramsciano es la plasticidad del pensamiento: frente a la adversidad de la \u201crealidad efectiva\u201d y frente a aquellos \u201cobst\u00e1culos epistemol\u00f3gicos\u201d propios de los entuertos metaf\u00edsicos o de los \u201ctonos apocal\u00edpticos\u201d, el pensamiento como tal, entrelazado a la pol\u00edtica, es indeconstruible porque se orienta en las orillas de la inminencia del devenir plebeyo. La orilla de la pol\u00edtica y la pol\u00edtica como orilleo, como guerra plebeya de posiciones, busca moverse en los l\u00edmites del poder y en los bordes de los saberes c\u00f3mplices de \u00e9ste para provocar no s\u00f3lo la sospecha de que hay algo en el orden que puede y debe ser combatido sino, tambi\u00e9n, su desestabilizaci\u00f3n cultural y pol\u00edtica. Aqu\u00ed, l\u00edmite y borde deben ser entendidos como modos de habitar deconstructivamente las instituciones de la cultura y del Estado que atan el poder a los engranajes perceptibles e imperceptibles del capitalismo. S\u00f3lo as\u00ed se entiende que el clamor de lo plebeyo es un devenir siempre inmanente a las formas y metamorfosis de una potencia desestabilizadora. Parafraseando a Deleuze, el pensamiento de la praxis gramsciana y la praxis como pensamiento del devenir plebeyo no distinguen el acto de resistencia (la lucha pol\u00edtica y cultural) del acto de creaci\u00f3n (el pensamiento como orientaci\u00f3n partisana en la lucha), pues en ello est\u00e1 en juego la desestabilizaci\u00f3n de las jerarqu\u00edas y desigualdades producidas por las formas capitalistas del poder.<sup>3<\/sup> Por eso, la orilla no es externa ni ajena al espacio en que fue desatada; las formas carcelarias, las de la opresi\u00f3n y de las memorias de luchas cautivas son todas relaciones orilleras: componen la libertad del devenir del pensamiento.<\/p>\n<p>Gramsci habr\u00eda pensado desde el lugar \u201coriginario\u201d del encierro que la historia del pensamiento y, con ello, la de la \u201cformaci\u00f3n de los intelectuales\u201d pertenece a la duraci\u00f3n de la memoria de las luchas oprimidas. Gracias a un pensador, sin duda plebeyo, como Walter Benjamin sabemos que se piensa s\u00f3lo en solidaridad genuina y agenciado a las luchas del pasado oprimido. Esto es lo invariable del intelectual org\u00e1nico, en cuya actualizaci\u00f3n contempor\u00e1nea se afirma \u2013como agente de la emancipaci\u00f3n pol\u00edtica\u2013 en los devenires plebeyos posibles e imposibles del presente.<\/p>\n<p>El intelectual que se ha liberado del fetiche de la <i>palabra ex nihilo<\/i> y de su correlato en la idea de una novedad pura e incontaminada se ha liberado de las metaf\u00edsicas del origen y las morfolog\u00edas hist\u00f3ricas, militantes de la filosof\u00eda del progreso y de las est\u00e9ticas del romanticismo de la cr\u00edtica por la cr\u00edtica. Desde la experiencia creativa de la imaginaci\u00f3n pol\u00edtica su libertad, consiste en la funci\u00f3n del militante que piensa la pol\u00edtica por fuera de cualquier idea maniquea del \u00e9xodo como afuera afectivo de los antagonismos sociales. El pensamiento y la creaci\u00f3n son posibles s\u00f3lo en la fricci\u00f3n de la lucha de clases, de la lucha orillera: en el empuje hacia las metamorfosis pol\u00edticas producidas por el devenir de m\u00e1quinas plebeyas y de la <i>plebeyizaci\u00f3n<\/i> de la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Por eso, el <i>agenciamiento<\/i> en el arte de la creaci\u00f3n como acto de resistencia no puede escabullir el dolor del acto de pensar, dolor de la orilla como clamor <i>en<\/i> y <i>de<\/i> las periferias donde lo incompleto \u2013lo a\u00fan por inventar\u2013 est\u00e1, como el \u201cd\u00eda del juicio final\u201d, a la \u201corden del d\u00eda\u201d. El que se orilla lo hace en el interior de esa morada plena y, a su vez, desolada que es el lenguaje; el orillero se exilia para habitar las paradojas en las promesas sin esperanzas ut\u00f3picas del lenguaje.<\/p>\n<p>En el orillero, ese autoexilio no es un capricho o abandono existencial de los privilegios aristocratizantes de la compulsi\u00f3n narcisista en la lucha por el reconocimiento en los lugares de visibilizaci\u00f3n mercantil. El que se orilla en la lengua lo hace para hacer \u201ctitilar la constelaci\u00f3n de signos\u201d del orden taxativos y naturalizados de los juicios ling\u00fc\u00edsticos y aristocratizantes. La lengua muerta del orden puede ser retirada s\u00f3lo en la distancia sustractiva con que habla el poder, pues en la apropiaci\u00f3n de la lengua el poder disuelve en sus entra\u00f1as los modos de habla de la posici\u00f3n de izquierda como de la derecha. As\u00ed, en el lenguaje de la orilla, el de Gramsci, toda la topolog\u00eda de las posiciones pol\u00edticas convencionales se descentra para abrazar el margen de la lengua como impulso de la negaci\u00f3n interna e inmanente al poder. Entonces, se trata de pensar el lenguaje como advenimiento perceptible e imperceptible de los engranajes de la m\u00e1quina del orden incluso ah\u00ed donde estos engranajes son los que se supone reconstruyen la lengua del orden.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-1771\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-18web.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"422\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-18web.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-18web-284x300.jpg 284w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>Gramsci es el exiliado de la lengua oficial del marxismo y, contempor\u00e1neamente, el \u201cnuevo demonio\u201d de los debates contempor\u00e1neos. Su figura es insoslayable porque en ella se atan las fuerzas intelectuales que disputan la hegemon\u00eda pol\u00edtica y cultural de la <i>firma<\/i> Gramsci, al mismo tiempo que luchan y disputan la actualidad de su inacabado rigor conceptual. Ese rigor se juega hoy en las condiciones de posibilidad de redefinir, <i>resemantizar, volver a pensar la actualidad <\/i>te\u00f3rica y conceptual de Gramsci. El pasamiento orillero debe darse esa raz\u00f3n, como la de \u201cilustraci\u00f3n radical\u201d, que imita a Gramsci en el sentido de que el intelectual orillero, adem\u00e1s de militante de los devenires plebeyos, es fil\u00f3logo radical que adecua, sin calcular demasiado el significado de las palabras, el habla al lenguaje vivo de la pol\u00edtica. Hoy, cierto <i>boom<\/i> de Gramsci sintoniza con la falta de propuestas pol\u00edticas. Se trata de un malestar en lo m\u00e1s hondo de la actualidad: en las formas de producci\u00f3n subjetiva, y de distancia respecto a una compulsiva cultura del desencanto pol\u00edtico. Esta distancia tiene poderoso aliado en la falta de una teor\u00eda pol\u00edtica orientada a pensar en lo plebeyo como algo m\u00e1s que mero movimiento de <i>desaristocratizaci\u00f3n<\/i> acad\u00e9mica o significante cuya pertenencia se oculta en los libros de historia romana buscando despeinar o acomplejar la inocua pregunta por los or\u00edgenes de clase de los intelectuales. El legado de Gramsci y, sobre todo, el de sus herederos heterodoxos comienza precisamente en el conato que <i>deshace<\/i> el modo en que las preguntas modernas demasiado modernas por el <i>qu\u00e9 hacer<\/i> leninista han coagulado las formas inventivas del pensamiento pol\u00edtico. Salir del enmohecido modo de los manuales de conceptos (<i>hegemon\u00eda, intelectuales org\u00e1nicos, bloque de poder, guerra de posiciones<\/i>) que fijan a una estructura categorial inm\u00f3vil el pensamiento gramsciano no s\u00f3lo produce malentendidos sino que abisma la lucha por la interpretaci\u00f3n del presente a su esterilidad pol\u00edtica y, en efecto, a la falta total de imaginaci\u00f3n pol\u00edtica. As\u00ed, es clave paralizar las r\u00e9moras de Gramsci para habitar las orillas de uno de los grandes pensadores de la plasticidad pol\u00edtica y la potencia organizativa de la pasi\u00f3n y los afectos en pol\u00edtica.<\/p>\n<p>El libro de Germ\u00e1n Cano <i>Fuerza de flaqueza. Nuevas gram\u00e1ticas pol\u00edticas: del 15M a Podemos<\/i> (2015) se halla precisamente en esa estela. La lectura que pone en marcha la sensibilidad de este libro est\u00e1 desplegada en la materia pl\u00e1stica de las condiciones de posibilidad e imposibilidad de la pol\u00edtica. Sin duda, resuena en el trabajo de Cano no s\u00f3lo lo mejor de la reflexi\u00f3n sobre el intricado v\u00ednculo entre pol\u00edtica y lenguaje sino, tambi\u00e9n, lo descrito por Benjamin como \u201cuna d\u00e9bil fuerza mesi\u00e1nica, sobre la cual el pasado reclama derecho\u201d.<sup>4<\/sup> Y es que en lo plebeyo, el lenguaje se asienta como topolog\u00eda indiscutible de la memoria de las luchas sociales para orientarse desde el impulso de esa flaca fuerza mesi\u00e1nica cargada de <i>aqu\u00ed<\/i> y de <i>ahora<\/i>. El <i>aqu\u00ed<\/i> y <i>ahora<\/i> se entrelaza a trav\u00e9s de la temporalidad del pasado en el porvenir escapando \u2013como ocurre en Gramsci\u2013 a la pol\u00edtica entendida en la inmediatez de la seudogram\u00e1tica de <i>ira<\/i> y <i>resentimiento<\/i>. As\u00ed, la pol\u00edtica comienza a orientarse desde la provocaci\u00f3n de un desborde gramsciano de los movimientos de lucha plebeya y de las gram\u00e1ticas pol\u00edticas agenciadas, acopladas <i>en<\/i> ellos. Lo que se sustrae y se pone a distancia del revent\u00f3n de <i>ira<\/i> y <i>resentimiento<\/i> no es el estrato social de un sujeto pol\u00edtico, sino su devenir plebeyo como topolog\u00eda de la <i>catexis<\/i> de toda topolog\u00eda naturalizada por el orden. Lo plebeyo en tanto devenir que desajusta y desestabiliza es el desborde topol\u00f3gico de una potencia pol\u00edtica.<\/p>\n<p>En la escritura de Cano, ese desborde ser\u00e1 explicitado desde una especie de \u201castucia de la raz\u00f3n\u201d que desestabiliza las marcas hist\u00f3ricas del desencanto de la pol\u00edtica y su expresi\u00f3n acomodaticia en la neutralizaci\u00f3n y normalizaci\u00f3n de los movimientos sociales y pol\u00edticos. Por eso, el desborde de los indignados alcanzar\u00e1 su expresi\u00f3n material s\u00f3lo en el mayor acontecimiento de la historia pol\u00edtica de Espa\u00f1a, la formaci\u00f3n de Podemos:<\/p>\n<p>[E]l fen\u00f3meno Podemos s\u00f3lo pod\u00eda simplificarse como una irrupci\u00f3n inquietantemente salvaje e insurreccional desde un supuesto \u201cafuera\u201d del sistema. Todo lo peligroso e infame (los procesos pol\u00edticos de aprendizaje latinoamericanos, la afectividad desbordada, lo irracional, la ira antipol\u00edtica, esa viscosidad genuina de lo plebeyo\u2026) quedaba condensado bajo una proyecci\u00f3n defensiva que hablaba m\u00e1s del sujeto que emit\u00eda tal juicio que del objeto. En este sentido, m\u00e1s que amenaza real de barbarie o que servir como aliciente para el an\u00e1lisis, la difusa etiqueta de \u201cpopulismo\u201d s\u00f3lo ha servido de caj\u00f3n de sastre para trazar un cord\u00f3n sanitario respecto a un debate a\u00fan m\u00e1s decisivo: el del agotamiento de las caducas categor\u00edas pol\u00edticas acu\u00f1adas en los \u00faltimos tiempos por las tradiciones socialdem\u00f3crata y liberal. Un erosionado marco que ha sido aprovechado fruct\u00edferamente en todo caso desde los a\u00f1os setenta por la nueva hegemon\u00eda neoliberal.<sup>5<\/sup><\/p>\n<p>La interpretaci\u00f3n de Cano desestimar\u00eda de manera consistente las simplificaciones con que este acontecimiento deseaba ser controlado o simplemente desprestigiado desde la ira y el resentimiento pol\u00edticos, y \u2013al mismo tiempo\u2013 hace visible esa \u201cviscosidad genuina de lo plebeyo\u201d como apertura que sostiene la posibilidad de todo acontecimiento pol\u00edtico y, a su vez, potencialidad de lenguaje. El desborde y la crisis del orden de la representaci\u00f3n pol\u00edtica generada por el <i>acontecimiento<\/i> Podemos permiten a Cano tambi\u00e9n identificar un agotamiento categorial de las gram\u00e1ticas articuladoras de las izquierdas tradicionales. Este agotamiento, esta ca\u00edda del lenguaje en la neutralidad y la par\u00e1lisis de la pol\u00edtica nada tienen que ver con el lenguaje vivo del devenir plebeyo, devenir que el pensador encarcelado no dej\u00f3 nunca de referir con relaci\u00f3n a las distancias que deben guardarse con el romanticismo en pol\u00edtica.<\/p>\n<p>\u00bfPuede entonces Antonio Gramsci, un pensador fragmentario m\u00e1s parecido a Nietzsche y a Benjamin que a Hegel o Croce, ser reducido a las interpretaciones formuladas hoy, de un lado y de otro, de que su filosof\u00eda ha muerto? \u00bfPuede el lenguaje vivo de lo pol\u00edtico declarar a Gramsci el perro muerto de las lenguas emancipatorias del porvenir? \u00bfY con qu\u00e9 derecho? Gramsci constituye hoy sin duda el legado m\u00e1s importante de las nuevas gram\u00e1ticas pol\u00edticas siempre incompletas y agenciadas al rechazo del letargo de la lengua que busca en la normalizaci\u00f3n de lo plebeyo camuflarse. Este encubrimiento suele darse en las est\u00e9ticas conceptuales destinadas a la perpetuaci\u00f3n del orden y sus instituciones y en el romanticismo de izquierda a celebrar el movimientismo social por fuera de las luchas por (des)ocupar las instituciones del Estado. El romanticismo del \u00e9xodo de los Estados se acopla al lenguaje normalizador del \u201cnuevo\u201d estado de cosas. La novedad reside en la facticidad de un Estado moderno descompuesto y debilitado como Estado-social por los procesos estructurales y estructurantes de postsoberan\u00eda neoliberal o soberan\u00eda absoluta del capital financiero.<\/p>\n<p>El temprano texto de Luciana Cadahia sobre el conato del 15M interpreta en clave benjaminiana ese \u201cestado de cosas\u201d. A trav\u00e9s del fen\u00f3meno de violencia y contraviolencia pol\u00edtica en contextos de hegemon\u00eda neoliberal, Cadahia adelanta una hip\u00f3tesis gramsciano-movimentista, cuya fuerza hoy se repliega en las urgencias de lucha y transformaci\u00f3n \u2013desde dentro\u2013 de las instituciones del Estado. En el ensayo \u201cNuevas formas de institucionalidad: el v\u00ednculo especulativo entre derecho y violencia\u201d, la pensadora argentina se\u00f1ala: \u201c(\u2026) as\u00ed como las actuales leyes y decretos tratan de destruir los aspectos del Estado que no se ajustan a las nuevas necesidades del capital financiero, las acciones de los movimientos sociales comienzan a perfilar nuevas formas de institucionalidad y una comprensi\u00f3n distinta del Estado\u201d.<sup>6<\/sup> El romanticismo pol\u00edtico es retirado ah\u00ed anunciando la posibilidad del lenguaje criaturero que mora en el fragor de la lucha pol\u00edtica.<\/p>\n<p>El lenguaje de Gramsci incompleto y \u201cgenuinamente viscoso\u201d no s\u00f3lo est\u00e1 lejos de emular lo que en lenguaje borgeano es reconocible en la consigna de \u201cte\u00f3logos del concepto\u201d, sino tambi\u00e9n el lenguaje que pretendiendo organizar una salida a la hegemon\u00eda neoliberal queda atrapado en los vericuetos m\u00e1s \u00edntimos del poder y la flexibilizaci\u00f3n radical del derecho burgu\u00e9s en contextos de simulaci\u00f3n democr\u00e1tica. En cierto sentido, el \u00e9xodo de las instituciones modernas de articulaci\u00f3n del poder por intelectuales militantes o posmilitantes tiende a perpetuar la lengua o, dir\u00edamos junto a Cano, a consumar la falta de gram\u00e1tica pol\u00edtica que se sustraiga de la complicidad con el desencanto en pol\u00edtica, el rechazo a priori de la formaci\u00f3n de un partido y su correlato en los tonos ac\u00e9falos de la exaltaci\u00f3n apocal\u00edptica o de salida al estado actual de cosas mediante la pureza y el espontane\u00edsmo de los movimientos sociales.<\/p>\n<p>As\u00ed, la pregunta por la pol\u00edtica es la relativa a la pasi\u00f3n y los afectos que a trav\u00e9s del lenguaje hallan en Gramsci el libro siempre incompleto de las pr\u00e1cticas de organizaci\u00f3n inmanentes a la lucha pol\u00edtica por la (des)ocupaci\u00f3n de las instituciones de la hegemon\u00eda neoliberal. Se trata, en Gramsci, de pensar todas las formas de lucha, grandes y peque\u00f1as, micropol\u00edticas y estatales como relaci\u00f3n abierta con su herencia y con lo que insoslayablemente heredamos de la plasticidad de sus conceptos.<\/p>\n<p>En efecto, se trata de sostener la fidelidad a los devenires plebeyos como negaci\u00f3n del \u201ctransformismo\u201d que caracteriza el romanticismo pol\u00edtico de la izquierda, la cual, sin desear el centro, se ciega a habitar las orillas que acechan hasta la extenuaci\u00f3n los enclaves y centros del poder de la hegemon\u00eda neoliberal.<\/p>\n<hr \/>\n<p>* Acad\u00e9mico del Departamento de Filosof\u00eda de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educaci\u00f3n, Santiago de Chile.<\/p>\n<p><sup>1<\/sup> Antonio Gramsci, \u201cCultura y socialismo\u201d, en <i>Cr\u00f3nicas de Tur\u00edn<\/i>, traducci\u00f3n de Patricia Carina Dip, Buenos Aires, Gorla, 2014, p\u00e1gina 65.<\/p>\n<p><sup>2<\/sup> De hecho, no es casual que el historiador Miguel Valderrama haya escrito un Gramsci no doctrinal ni convencional respecto a las tortuosas ortodoxias marxistas. El trabajo de Valderrama habla de un Gramsci en las orillas de la literatura de Dante para indagar en el espesor hist\u00f3rico de las l\u00e1grimas inmanente al concepto gramsciano de <i>catarsis<\/i>. Al respecto, Miguel Valderrama, <i>Coloquio sobre Gramsci<\/i>, Santiago de Chile, Palinodia, 2016.<\/p>\n<p><sup>3<\/sup> Gilles Deleuze, <i>\u00bfQu\u00e9 es un acto de creaci\u00f3n?<\/i>, en http:\/\/anarquiacoronada.blogspot.cl\/2014\/09\/gilles-deleuze-que-es-el-acto-de.html<\/p>\n<p><sup>4<\/sup> Walter Benjamin, <i>La dial\u00e9ctica en suspenso. Fragmentos sobre la historia<\/i>, traducci\u00f3n de Pablo Oyarz\u00fan Robles, Santiago de Chile, lom\/Arcis, 2009, p\u00e1gina 48.<\/p>\n<p><sup>5<\/sup> Germ\u00e1n Cano, <i>Fuerzas de flaqueza. Nuevas gram\u00e1ticas pol\u00edticas: del 15M a Podemos<\/i>, Madrid, Catarata, 2015, p\u00e1gina 152.<\/p>\n<p><sup>6<\/sup> Luciana Cadahia, \u201cNuevas formas de institucionalidad: el v\u00ednculo especulativo entre derecho y violencia\u201d, Felix Duke y Luciana Cadahia (editores), <i>Indignaci\u00f3n y rebeld\u00eda. Cr\u00edtica de un tiempo cr\u00edtico<\/i>, Madrid, Abada, 2013, p\u00e1gina 21.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?page_id=1740\"><b>Publicado en MEMORIA 264<\/b><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sol\u00f3n quiere prevenir a los plebeyos, quienes se consideraban a s\u00ed mismos de origen animal y a los nobles de origen divino, para que reflexionen sobre s\u00ed mismos y se reconozcan de igual naturaleza humana que los nobles y, por consecuencia, reclamen igualdad de derechos civiles. Y pone luego en esta conciencia de la igualdad &#8230; <a title=\"GRAMSCI, LAS ORILLAS DE LO PLEBEYO\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=1807\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre GRAMSCI, LAS ORILLAS DE LO PLEBEYO\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":143,"featured_media":1770,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[46],"class_list":["post-1807","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-pensamiento-critico","tag-gramsci"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1807","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/143"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1807"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1807\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1808,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1807\/revisions\/1808"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1770"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1807"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1807"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1807"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}