{"id":1811,"date":"2017-12-20T06:31:25","date_gmt":"2017-12-20T00:31:25","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=1811"},"modified":"2017-12-20T13:34:05","modified_gmt":"2017-12-20T07:34:05","slug":"percutor-de-una-epoca-pensamiento-critico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=1811","title":{"rendered":"PERCUTOR DE UNA \u00c9POCA: PENSAMIENTO CR\u00cdTICO"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-1765\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-12web.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"242\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-12web.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-12web-300x182.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>Corr\u00edan los primeros a\u00f1os del hurac\u00e1n de la revoluci\u00f3n cubana y era febrero de 1963 cuando quedaba constituido el Departamento Central de Filosof\u00eda de la Universidad de La Habana, ante el vac\u00edo dejado por la fosilizada c\u00e1tedra de tan vetusta disciplina de la academia, que ya no volvi\u00f3 m\u00e1s tras la reforma universitaria de 1961. El grupo de j\u00f3venes que ense\u00f1ar\u00eda filosof\u00eda marxista a las carreras universitarias ir\u00eda no s\u00f3lo a un nuevo espacio en la calle K<sup>1<\/sup> sino que constituir\u00eda un nuevo modo de investigar, leer y ense\u00f1ar. Con ellos llegaba el color del uniforme vede olivo, el olor de la cuartilla alfabetizadora y de la carabina de la Sierra, de Gir\u00f3n, de los milicianos que desde el compromiso pr\u00e1ctico pretend\u00edan llegar a la teor\u00eda y poner otros sentidos a los libros y a los modos de educar. El manual se hizo ind\u00f3cil; y el dogma, impugnado. Comenz\u00f3 a abogarse por modos in-disciplinados (dir\u00edamos hoy) de filosofar. La revoluci\u00f3n con sus cuatro a\u00f1os de vida ya hab\u00eda conocido en su interior embestidas sectarias.<\/p>\n<p>La tendencia revolucionaria, sin saber al dedillo la doctrina, present\u00eda el saber que la nueva pr\u00e1ctica consegu\u00eda a diario; y si la teor\u00eda pretend\u00eda, el acto afinaba la mirada. Se imprimieron textos urgentes para las clases. Llegaron ideas de otras latitudes amparadas por actos revolucionarios en \u00c1frica y el continente americano. Los talleres de la antigua rotativa Omega, donde se imprim\u00edan las revistas estadounidenses <i>Selecciones<\/i> y <i>Life<\/i> en espa\u00f1ol, vieron salir con el sello Ediciones Venceremos <i>El capital<\/i>, de Karl Marx (en tres tomos), los primeros textos de Althusser que se dieron a conocer en Cuba, y <i>Los condenados de la Tierra<\/i>, de Frantz Fanon, entre muchos otros t\u00edtulos. En la decisi\u00f3n de estos nuevos planes editoriales participaban, junto a otros, Fidel, Ra\u00fal, el Che, Osvaldo Dortic\u00f3s,<sup>2<\/sup> Blas Roca y Emilio Aragon\u00e9s.<sup>3<\/sup><\/p>\n<p>Fidel comenz\u00f3 a visitar a los j\u00f3venes profesores del departamento, ret\u00e1ndolos \u2013y tal vez buscando en el pensamiento disruptor\u2013; otros modos de avalar las ideas de una revoluci\u00f3n m\u00e1s alta que las palmas. Las disconformidades surgidas con la Uni\u00f3n de Rep\u00fablicas Socialistas Sovi\u00e9ticas (urss) desde la Crisis de Octubre,<sup>4<\/sup> sostenidas en estos a\u00f1os con la regeneraci\u00f3n de la tendencia sectaria en el partido, con la microfracci\u00f3n, liderada por An\u00edbal Escalante, la creaci\u00f3n del Comit\u00e9 Central del Partido Comunista de Cuba, fueron entre muchas otras razones est\u00edmulo para pensar y volverse a otros referentes de la teor\u00eda. Era \u201cla hora de los hornos\u201d, como citara el Che a Mart\u00ed, y no deb\u00eda verse \u201cm\u00e1s que la luz\u201d. El 7 de diciembre de 1965 se cre\u00f3 Ediciones Revolucionarias; y en 1966, el Instituto Cubano del Libro. En 1966, a partir de los profesores de filosof\u00eda, naci\u00f3 tambi\u00e9n <i>El Caim\u00e1n Barbudo<\/i> y en 1967 sali\u00f3 de imprenta el primer n\u00famero de la revista <i>Pensamiento Cr\u00edtico<\/i>, cuyos 50 a\u00f1os conmemoramos en estas fechas.<\/p>\n<p>Como dijera Jos\u00e9 Mart\u00ed, si \u201cde pensamiento es la guerra mayor que se nos hace, gan\u00e9mosla a pensamiento\u201d; y a ello ven\u00edan los j\u00f3venes creadores del proyecto editorial de constituir una revista con un r\u00f3tulo tan sugestivo en aquel entonces como gastado hoy. No era s\u00f3lo carencia de textos en la universidad, y Fidel Castro lo sab\u00eda. El pensamiento vivo que se correspondiera con nuestro estar-siendo, el texto fustigante, que como escalpelo segaba las verdades instaladas como evangelio, eran auxilio y urgencia premonitoria. La descolonizaci\u00f3n africana, el as\u00ed denominado \u201cTercer Mundo\u201d, la Revoluci\u00f3n con may\u00fascula, el antiimperialismo, la lucha armada, la guerra de guerrillas, el antioccidentalismo part\u00edcipe, la desmentida del racismo, el nuevo lugar de Cuba para todo el sur, hac\u00edan notar que el sujeto del cambio ya no estaba en el norte, como reconociera Jean-Paul Sartre en 1961 en el prefacio a <i>Los condenados de la Tierra<\/i>, de Frantz Fanon.<\/p>\n<p>Por aquellos a\u00f1os se desarroll\u00f3 en La Habana la Primera Reuni\u00f3n Tricontinental de Solidaridad Revolucionaria, entre el 3 y el 15 de enero de 1966.<sup>5<\/sup> Se escucharon voces diversas; entre ellas: las de Salvador Allende, de Chile; Am\u00edlcar Cabral, de Cabo Verde; Luis Augusto Turcios Lima, de Guatemala; y Rodney Arismendi, de Uruguay. El encuentro dejaba claro que \u201cel principal reducto de la opresi\u00f3n colonial y de la reacci\u00f3n internacional es el imperialismo yanqui, enemigo implacable de los pueblos del mundo\u201d y, por tanto, enfrentaba cr\u00edticamente \u201ctodas las formas de dominaci\u00f3n imperialista, colonial y neocolonial, acaudilladas por el imperialismo yanqui\u201d. Entre sus reclamos se afirmaba la necesidad de expulsar de la vida cultural de sus pa\u00edses las manifestaciones del esp\u00edritu imperialista, se reclamaba solidaridad y radicalidad en la lucha emancipadora del sur. Un a\u00f1o despu\u00e9s, en agosto de 1967, se realiz\u00f3 el encuentro de la Asociaci\u00f3n Latinoamericana de Solidaridad, que colocaba el debate en la lucha armada y la guerra de guerrillas, sobre todo.<\/p>\n<p>En estos dos encuentros, los j\u00f3venes profesores de filosof\u00eda, redactores de la revista creada, ocuparon un espacio participativo. Con ellos, la atenci\u00f3n se pon\u00eda en la riqueza te\u00f3rica de las nuevas pr\u00e1cticas. Las coordenadas quedaban en Cuba y el Tercer Mundo, y no tanto en Europa. \u00c9sta fue coyuntura favorable para compartir y discutir con representantes de los movimientos revolucionarios y reconocer la necesidad de aprehender te\u00f3ricamente una praxis revolucionaria.<\/p>\n<p>Mientras ello suced\u00eda, la batalla de pensamiento se apresuraba frente el auge rebelde dado en Nuestra Am\u00e9rica, y tambi\u00e9n frente al <i>boom<\/i> en la literatura y los escritores de la regi\u00f3n. Para la CIA y Occidente, con EUA de por medio, la guerra cultural estaba clara. El ya gastado proyecto de la revista <i>Cuadernos<\/i>, del Congreso por la Libertad de la Cultura creado en 1950, abr\u00eda una nueva empresa: la revista <i>Mundo Nuevo<\/i>, con la participaci\u00f3n de escritores y poetas latinoamericanos.<sup>6<\/sup> Este proyecto, en apariencia con noble prop\u00f3sito, contaba con fondos de Langley, manejados por la Fundaci\u00f3n Ford, dato revelado por el <i>New York Times<\/i>. El nuevo plan se hac\u00eda antagonista de otra revista que ganaba prestigio en cada salida: <i>Casa de las Am\u00e9ricas<\/i>. (<i>Mundo Nuevo<\/i>, dirigida por Emir Rodr\u00edguez Monegal, por curiosa e inconexa coincidencia vivi\u00f3 los mismos tiempos que la habanera <i>Pensamiento Cr\u00edtico<\/i>).<\/p>\n<p>Fue 1968 un a\u00f1o sobrecargado, para el mundo y para <i>Pensamiento Cr\u00edtico<\/i>. Si el tiempo no lo cont\u00e1ramos por meses y d\u00edas, se nos antojar\u00eda empezar el nuevo lapso con la muerte del Che, en Bolivia, en octubre de 1967, lo cual m\u00e1s que una fecha fue un suceso que marc\u00f3 un tiempo. Los primeros d\u00edas de enero vieron reunirse el Congreso Cultural de La Habana a intelectuales de m\u00e1s de 70 pa\u00edses, y una vez m\u00e1s se debati\u00f3 sobre el papel del intelectual revolucionario y el lugar de la cultura en los procesos revolucionarios y de liberaci\u00f3n nacional. Aqu\u00ed se reivindicaron la lucha armada y la defensa de Cuba, de Vietnam, y se aclamaron la figura y el ejemplo del Che Guevara, asesinado en las selvas de \u00d1ancahuaz\u00fa.<sup>7<\/sup><\/p>\n<p>En el n\u00famero del 12 de <i>Pensamiento Cr\u00edtico<\/i>, de enero de 1968, en las primeras p\u00e1ginas los redactores advert\u00edan del peligro del imperialismo estadounidense en la guerra de recolonizaci\u00f3n cultural, y dec\u00edan: \u201cLlamamos a los escritores y hombres de ciencia, a los artistas, a los profesionales de la ense\u00f1anza, y a los estudiantes, a emprender y a intensificar la lucha contra el imperialismo, a tomar la parte que les corresponde en el combate por la liberaci\u00f3n de los pueblos\u201d. A continuaci\u00f3n se reproduc\u00eda el discurso de Fidel en la clausura del congreso el 2 de enero, donde refiri\u00f3 la trascendencia del encuentro, habl\u00f3 de Vietnam, de Regis Debray, del Che Guevara y de la muerte del sacerdote guerrillero Camilo Torres Restrepo. All\u00ed Fidel afirmaba: \u201cNo puede haber nada m\u00e1s antimarxista que el dogma, no puede haber nada m\u00e1s antimarxista que la petrificaci\u00f3n de las ideas. Y hay ideas que incluso se esgrimen en nombre del marxismo que parecen verdaderos f\u00f3siles\u201d. Y con seguridad reconoc\u00eda que el marxismo \u201cnecesita desarrollarse, salir de cierto anquilosamiento, interpretar con sentido objetivo y cient\u00edfico las realidades de hoy, comportarse como una fuerza revolucionaria y no como una iglesia seudorrevolucionaria\u201d. Fidel se preguntaba por las paradojas de la historia. Si con Camilo Torres ve\u00edamos a sectores del clero volverse fuerzas revolucionarias, \u201c\u00bfvamos a resignarnos a ver sectores del marxismo deviniendo fuerzas eclesi\u00e1sticas?\u201d Y, al mismo tiempo, admit\u00eda: \u201cEsperamos, desde luego, que por afirmar estas cosas no se nos aplique el procedimiento de la \u2018excomuni\u00f3n\u2019 (risas) y, desde luego, tampoco el de la \u2018Santa Inquisici\u00f3n\u2019; pero ciertamente debemos meditar, debemos actuar con un sentido m\u00e1s dial\u00e9ctico; es decir, con un sentido m\u00e1s revolucionario\u201d.<\/p>\n<p>Pero 1968 fue tambi\u00e9n el a\u00f1o de publicaci\u00f3n de <i>El hombre unidimensional<\/i>, <i>Eros y civilizaci\u00f3n<\/i>, de Herbert Marcuse; <i>Piel negra, m\u00e1scaras blancas<\/i>, el primer libro de Fanon, escrito en 1952; y el diario del Che, entre tanta otra novedad de importancia filos\u00f3fica. Fue el del Mayo franc\u00e9s y del asesinato de los j\u00f3venes en la plaza de Tlatelolco en M\u00e9xico, de conmociones que llegaron hasta la peque\u00f1a isla caribe\u00f1a de Guadalupe, y la entrada para siempre en la iconograf\u00eda revolucionaria de la foto del Che (de Korda) presidiendo las manifestaciones populares. Fue tiempo de auge en el movimiento feminista, de luchas por los derechos civiles en Estados Unidos; y cerrar\u00eda con la entrada \u2013en la noche del 20 al 21 de agosto de 1968\u2013 de las tropas del Pacto de Varsovia, con la urss al frente, en toda Checoslovaquia.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n fue 1969 un a\u00f1o de esfuerzos decisivos, de crisis econ\u00f3mica, de preparaci\u00f3n de una gran contienda: la zafra de 1970.<sup>8<\/sup> Tambi\u00e9n de esperanzas electorales en Chile con el gobierno de la Unidad Popular, que se eclipsara con el golpe de Pinochet y la puesta en marcha del Plan C\u00f3ndor. El comunismo y la influencia de Cuba deb\u00edan quedar extirpados del hemisferio. Tanto Duvalier en Hait\u00ed como Pinochet en Chile culpaban al marxismo por la represi\u00f3n que ellos llamaron \u201cnecesaria\u201d.<\/p>\n<p>Y 1970 se hizo arduo. Se avecinaba un giro. Una nueva d\u00e9cada. Razones de Estado, realidad econ\u00f3mica, Guerra Fr\u00eda, coexistencia pac\u00edfica por medio, y la mano de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica como garant\u00eda de supervivencia para la joven Revoluci\u00f3n cubana.<sup>9<\/sup><\/p>\n<p>Contradictorio se hizo nuestro acontecer, y por ello la actual necesidad de volver al legado, desde la capacidad de hacer vivir esa memoria que nos forma y conmina a buscar nuestras maneras de entendernos y decirnos, pero con la urgencia de desalambrar el pensamiento de dogmas y absolutos.<\/p>\n<p>Nuevamente, las circunstancias cercaron los prop\u00f3sitos, y lo consagrado se desvaneci\u00f3. Cuando en los finales de la d\u00e9cada de 1980 volv\u00edamos a preguntarnos por la necesidad de un pensamiento propio que acompa\u00f1ase nuestras maneras de buscar la soluci\u00f3n de nuestras contradicciones, el socialismo este-europeo se defenestraba, y nos agarr\u00e1bamos al marco de la ventana para no ceder al abismo desde donde, por supuesto, siempre asechaban los enemigos invariables de la revoluci\u00f3n del 59. Reaparecer\u00edan publicaciones que de alguna manera retomaron lo hecho, no para imitar, pero s\u00ed por la inconfesa necesidad de dar continuidad a un acumulado cultural de ejercicio intelectual, no bald\u00edo, inf\u00e9rtil y vanidoso, sino guerrillero, her\u00e9tico e insomne.<\/p>\n<p>Y en \u00e9stas andamos. Por eso, ellos y ellas que de una manera u otra formaron parte de un elenco virtuoso de la contienda por un pensar cubano, cr\u00edtico, revolucionario siguen inspirando, aun cuando ellos y ellas todos y todas altercaron, pero lo hicieron por el significado dado al oficio de pensar.<\/p>\n<p>Si ponemos en coordenadas todos esos acontecimientos en la l\u00ednea del tiempo, se revelan muchas circunstancias. Si tomamos este concepto en el m\u00e1s estricto sentido orteguiano: el hombre es \u00e9l y su circunstancia, la revista fue ella y sus circunstancias.<\/p>\n<p>Reescribiendo a Virgilio Pi\u00f1era, no es el agua por todas partes sino la maldita circunstancia de la ortodoxia dogm\u00e1tica y vulgar del marxismo por todas partes, en el sentido que se unen la virtud y el vicio; es decir, las realidades por las que pasaba la joven revoluci\u00f3n, la sociedad cubana en un proyecto que trataba de saltar las barreras de una l\u00f3gica cultural, de un modo de ser sociedad, seres humanos, comunidad humana, una forma de encontrarse en su identidad.<\/p>\n<p>Es esa fuerza del principio de realidad \u00bfc\u00f3mo \u00edbamos a seguir haciendo viable, factible, posible la felicidad so\u00f1ada y de alguna manera ya comenzada a vivir por los cubanos y las cubanas si se hab\u00edan agotado todos los recursos, \u00e9ramos plaza sitiada condenada a la hambruna, la escasez, la violencia y el odio del enemigo m\u00e1s feroz, el imperialismo estadounidense? S\u00f3lo una alianza posible nos ayudar\u00eda a seguir manteniendo la dignidad sin un costo mayor que el de recortar la autonom\u00eda de un ejercicio te\u00f3rico de pensamiento a un dogma, marcado y pautado por una geopol\u00edtica, interna y externa, del socialismo realmente existente en la d\u00e9cada de 1960.<\/p>\n<p>Como dir\u00eda alguna vez Aurelio Alonso, el compromiso intelectual es precisamente mantener su compromiso cuando siente que \u00e9ste es rechazado. Por eso, para \u00e9l su generaci\u00f3n es de la lealtad y de esos j\u00f3venes con su entusiasmo en la \u00e9poca que les correspondi\u00f3 vivirlo; hoy siguen teni\u00e9ndolo. Hace unos d\u00edas, Fernando Mart\u00ednez Heredia<sup>10<\/sup> hablaba a los y las participantes del 12 taller internacional sobre paradigmas emancipadores, Aurelio Alonso<sup>11<\/sup> presentaba libros y revistas con esa gracia y sabidur\u00eda que lo caracterizan, Jos\u00e9 Bell Lara<sup>12<\/sup> empuja un proyecto de publicaci\u00f3n de textos y documentos del proceso revolucionario para que quede en la memoria recopilado, ubicado y salvado todo lo dicho por ellos.<\/p>\n<p>El acontecer de todo ese proceso de la revista <i>Pensamiento Cr\u00edtico<\/i> y el Departamento de Filosof\u00eda tiene que ver de alguna manera con la formaci\u00f3n de un r\u00e9gimen de verdad, y la disputa por \u00e9l. Un r\u00e9gimen de verdad es lo que clasifica, decide lo que debe ser o no el campo de una disciplina, dentro de una ciencia, sus postulados, es un proceso de construcci\u00f3n de poder desde el saber. Hoy, todas esas clasificaciones de antimarxista, antileninista y antisovi\u00e9tico no ser\u00edan acusaciones dirigidas a demarcar una violaci\u00f3n de l\u00edmites inadmisibles, sino que s\u00f3lo pasar\u00edan al debate hist\u00f3rico social del devenir del pensamiento marxista; no causan ahora m\u00e1s que curiosidad intelectual e hist\u00f3rica porque el mundo sovi\u00e9tico desapareci\u00f3 en un desmerengazo. Pero en aquella \u00e9poca s\u00ed era de hecho una acusaci\u00f3n pol\u00edtica con fuertes implicaciones, y acarreaba por ello sanciones; es decir, marcaba los l\u00edmites posibles a esas discrepancias, y as\u00ed fue. Por tanto, algunas verdades perdieron su historicidad y se volvieron absolutas: el marxismo es uno solo, hay una unicidad lineal entre los cl\u00e1sicos, no es posible separar a Lenin del resto, la dial\u00e9ctica encarna el m\u00e9todo \u00fanico de la ciencia, el marxismo es determinismo materialista, la conciencia supone reflejo de la realidad, hay leyes objetivas inviolables, el marxismo es una ciencia irrebatible como tal.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1759 alignleft\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-6web.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"630\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-6web.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-6web-190x300.jpg 190w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>En realidad se enfrentaron dos maneras de vivir y entender el fen\u00f3meno de la ideolog\u00eda en un proceso revolucionario, de la funci\u00f3n ideol\u00f3gica que tiene el conocimiento social, la funci\u00f3n eminentemente ideol\u00f3gica que tiene la filosof\u00eda, el sentido ideol\u00f3gico y el \u00e9nfasis puesto en la cientificidad de determinados contenidos te\u00f3ricos. La l\u00f3gica en la discusi\u00f3n se estableci\u00f3 entre una manera de situar esa funci\u00f3n en su historicidad concreta, clasista y otra en la historicidad abstracta a posteriori del propio acontecer hist\u00f3rico del pensamiento, entre una b\u00fasqueda anal\u00edtica para pensar el presente y el futuro, y una manera de santificar un pasado para encerrar un presente o justificar s\u00f3lo un presente inamovible y autom\u00e1tico, no da\u00f1able. El marxismo se sellaba en esta contienda con la funci\u00f3n de demostrar su verdad a posteriori respecto al pasado, con las implicaciones ya conocidas de esta consideraci\u00f3n en el mundo sovi\u00e9tico. El marxismo era entonces un conjunto de tesis que se consideraban una verdad objetiva independientemente de la misma pr\u00e1ctica, y de esa forma se estableci\u00f3 como r\u00e9gimen de verdad en manos de quienes la esgrimieron. Esto terminaba con la necesidad de di\u00e1logo y debate en torno a los sentidos hist\u00f3ricos dados al marxismo y sus consecuencias ideol\u00f3gicas, hasta desde la misma experiencia de la revoluci\u00f3n cubana en curso.<\/p>\n<p>Se enfrentaron dos maneras de asumir el debate: una por la cr\u00edtica argumentativa, explicativa y reflexiva de los contenidos, y otra por la forma reiterativa y tendenciosa de selecci\u00f3n de citas.<\/p>\n<p>Los debates antes de la decisi\u00f3n de cerrar la publicaci\u00f3n<sup>13<\/sup>\u00a0 (no por voluntad de sus creadores) fueron largos, extensos en argumentos, horas y angustia para los involucrados, no llegando siempre a decisiones finales. \u00c9stos pudieron posiblemente haber pasado a la historia no por graves cierres de puertas a la diversidad de pensamiento creativo marxista cubano sino por acopios colectores de esa diversidad; pero los tiempos, las circunstancias todas, malditas o no, apremiaban y cercaban el sue\u00f1o dignificante de miles de cubanos y cubanas. La revoluci\u00f3n de 1959, esa que nos devolv\u00eda la virtud y la patria, era m\u00e1s que un proyecto inscrito en un manual de econom\u00eda pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Somos deudores de esos tiempos como de otros, y los art\u00edculos de <i>Pensamiento Cr\u00edtico<\/i> son patrimonio intelectual. Se hace necesario indagar no s\u00f3lo las intr\u00edngulis de una pesquisa de cr\u00f3nica social de acontecimientos, sino estudiar las obras escritas por aqu\u00e9llos, leer y estudiar los contenidos de los n\u00fameros de la revista, sus paralelos con lo que acontec\u00eda en los \u00e1mbitos nacional e internacional, ver y se\u00f1alar sus l\u00edmites, pues ah\u00ed est\u00e1 la genialidad de una obra, personal o colectiva.<\/p>\n<p>Es entonces necesario reconocer esos l\u00edmites que los propios actores de la contienda ten\u00edan, m\u00e1s all\u00e1 de lo que \u00e9stos pudieran desear hacer en t\u00e9rminos de actores pol\u00edticos. Lo que se ha llamado \u201cherej\u00eda del pensamiento marxista cubano\u201d sigui\u00f3 presente de alguna manera, pues seguimos ejerciendo un pensamiento revolucionario solidario y c\u00f3mplice con los procesos revolucionarios en la regi\u00f3n y para todo el movimiento anticolonialista y anticapitalista. Seguimos formando a muchos actores y l\u00edderes de los procesos insurgentes, de los partidos comunistas y de los movimientos revolucionarios y de liberaci\u00f3n principalmente de Latinoam\u00e9rica, en las escuelas pol\u00edticas, cursos y asesor\u00edas.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, sin duda signific\u00f3 una mutilaci\u00f3n a florestas comenzadas a surgir y formarse de un marxismo con letra y vida propias. \u00c9ste enfrent\u00f3 sus encrucijadas y contradicciones, y se ley\u00f3 en servicio a una pr\u00e1ctica revolucionaria desafiante en los planos interno y externo, llevada a cabo en la cotidianidad por masas populares cada vez m\u00e1s dispuestas a arrebatar el hegemonismo cultural de un sistema voraz de la espiritualidad y la cultura; el capitalismo circundante a Cuba por todas partes.<\/p>\n<p>La gesti\u00f3n de <i>Pensamiento Cr\u00edtico<\/i> fue una manera de continuar la revoluci\u00f3n, pero desde un desaf\u00edo epist\u00e9mico, como un proceso cultural, acumulativo y necesario. Reinvertir los c\u00e1nones en que se pensaba y desarrollaba el marxismo en esos a\u00f1os era una revoluci\u00f3n en la episteme del pensamiento revolucionario, para hacer valer el instrumento cr\u00edtico de la teor\u00eda revolucionaria en el contexto cubano. No se buscaba construir un particular marxismo cubano sino hacer percutir una vocaci\u00f3n participativa en el campo popular, donde los cambios se gestaban diariamente en la vida de los cubanos y las cubanas.<\/p>\n<p><i>Pensamiento Cr\u00edtico<\/i> tuvo entre sus muchos contextos el campo del saber sociopol\u00edtico y cultural a que se enfrentaba para ofrecer opciones y significados espec\u00edficos emergentes de las luchas, rebeliones del campo popular, insurgente, de la regi\u00f3n latinoamericana y caribe\u00f1a. Ah\u00ed est\u00e1n las luchas revolucionarias de Latinoam\u00e9rica, \u00c1frica, Asia, el Caribe esencialmente. La revista en su hacer no recurri\u00f3 al contexto para justificarse como publicaci\u00f3n sino se contextualiz\u00f3 para brindar los instrumentos anal\u00edticos, la rebeli\u00f3n epist\u00e9mica ya produci\u00e9ndose en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>En Latinoam\u00e9rica y el Caribe hoy se tejen una plataforma y sentido compartido sobre desaf\u00edos y puntos de partida necesarios al movimiento social popular y a sus objetivos del cambio revolucionario emancipador. Muchos esfuerzos con gran costo de organizaci\u00f3n, resistencias a la criminalizaci\u00f3n de la lucha popular y urgencias en las correlaciones de fuerzas se realizan para crear desde diversas propuestas una formaci\u00f3n pol\u00edtica capaz de impulsar el percutor de los cambios deseados y de las revoluciones.<\/p>\n<p><b>Ep\u00edlogo<\/b><\/p>\n<p>Fernando [Mart\u00ednez Heredia] en el duod\u00e9cimo taller de paradigmas emancipadores, desarrollado en La Habana en enero de 2017, refiri\u00e9ndose al legado de Fidel, entre otras ense\u00f1anzas de la vida del l\u00edder cubano se\u00f1alaba no aceptar jam\u00e1s la derrota y pelear sin cesar contra ella. Fernando indica como uno de los momentos de derrota 1970 cuando, dice, Fidel \u201ccomprob\u00f3 que lograr el despegue econ\u00f3mico del pa\u00eds era extremadamente dif\u00edcil, pero entonces apel\u00f3 a los protagonistas, mediante una consigna revolucionaria: \u2018el poder del pueblo, \u00e9se s\u00ed es poder\u2019\u201d. Hacer la revista era hacer la revoluci\u00f3n en ese frente cultural y fue un proceso feliz, pero como Fernando advierte en esta presentaci\u00f3n en enero de 2017, \u201cpara los revolucionarios, y durante los procesos de revoluci\u00f3n, hay momentos felices y procesos felices, pero en las revoluciones verdaderas no hay coyunturas f\u00e1ciles. Cuando puedan parecernos f\u00e1ciles, es solamente porque no nos hemos dado cuenta de sus dificultades\u201d.<\/p>\n<p>Desde esa visi\u00f3n de mirar en d\u00f3nde estamos y en qu\u00e9 relaci\u00f3n con los procesos, los contextos y las circunstancias nos encontramos y cu\u00e1nto es posible mover los l\u00edmites; se gest\u00f3, despleg\u00f3 y permanece <i>Pensamiento Cr\u00edtico<\/i>.<\/p>\n<p>El primer n\u00famero de Pensamiento Cr\u00edtico en la gr\u00e1fica de su portada expone las partes de un arma, y se\u00f1ala el percutor. En la revista explica en im\u00e1genes c\u00f3mo hacer un coctel molotov, algo que ya hab\u00eda hecho antes la Tricontinental. \u00c9ste era un n\u00famero sobre la lucha armada, desde una concepci\u00f3n te\u00f3rica, defendiendo las posiciones de los revolucionarios que se levantaban en armas en Latinoam\u00e9rica y marcando la postura marxista de la revoluci\u00f3n cubana lograda por una lucha armada, movilizada en un pueblo armado, en resistencia permanente ante la agresi\u00f3n del imperio estadounidense. Con esto se expresaban en la revista la postura de la revoluci\u00f3n en contraposici\u00f3n con la pol\u00edtica sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p>Sin embargo, el cierre de la revista, con 53 n\u00fameros en su haber, lo antecedi\u00f3 una pol\u00e9mica sobre cu\u00e1n materialista cient\u00edfico era el marxismo defendido. Es curioso: nada hay m\u00e1s materialista que el percutor de un arma, donde se prepara el disparo, violento s\u00ed, que reclame la vida que no permite espera.<\/p>\n<p>Las circunstancias del 71 hicieron cerrar la revista y el departamento, pero no la capacidad inveterada de pensar en funci\u00f3n de la emancipaci\u00f3n humana, de la ruptura de cadenas de opresi\u00f3n. En esos d\u00edas, de sobresaltos, de escaso sue\u00f1o y sost\u00e9n, de \u201cnoches febriles\u201d, nac\u00eda otro texto en un amanecer habanero. Tan cr\u00edtico como conceptual, Roberto Fern\u00e1ndez Retamar<sup>14<\/sup> pon\u00eda punto final a su ensayo \u201cCaliban\u201d, publicado justamente en septiembre, para reinterpretar \u201cnuestro mundo\u201d, a la luz exigente de la revoluci\u00f3n; y Cintio Vitier<sup>15<\/sup> urd\u00eda su ensayo po\u00e9tico-hist\u00f3rico \u201cEse sol del mundo moral\u201d. Sea ello una muestra de la inflexible capacidad cr\u00edtica cubana, viva, latente, que percuta siempre.<\/p>\n<hr \/>\n<p>* Ponencia presentada en el coloquio a prop\u00f3sito de los 50 a\u00f1os de la revista <i>Pensamiento Cr\u00edtico<\/i>. La Habana, febrero de 2017.<\/p>\n<p><sup>1<\/sup> [Se refiere a la Calle K del barrio El Vedado, en La Habana, a unos pasos de la universidad.]<\/p>\n<p><sup>2<\/sup> [Osvaldo D\u00f3rticos fue el primer presidente de la Cuba revolucionaria; y Blas Roca, un destacado comunista. Nota del Consejo Editorial.]<\/p>\n<p><sup>3<\/sup> Rfr Confer: R. L\u00f3pez del Amo: \u201cEl libro cubano en la etapa revolucionaria\u201d, en <i>Cubarte<\/i>, 20 de noviembre de 2012.<\/p>\n<p><sup>4<\/sup> [Se refiere al conflicto entre Estados Unidos y la urss donde los dirigentes de ambos pa\u00edses realizan un acuerdo a espaldas de Cuba. Nota del Consejo Editorial.]<\/p>\n<p><sup>5<\/sup> [En aquella reuni\u00f3n se fragu\u00f3 una estrategia de solidaridad con numerosas luchas alrededor del mundo. Nota del Consejo Editorial.]<\/p>\n<p><sup>6<\/sup> [El Congreso por la Libertad de la Cultura era una organizaci\u00f3n fachada de la cia. Nota del Consejo Editorial.]<\/p>\n<p><sup>7<\/sup> [En Bolivia. Nota del Consejo Editorial.]<\/p>\n<p><sup>8<\/sup> [Se refiere el autor al plan de producci\u00f3n de grandes cantidades de zafra, con las cuales Cuba quer\u00eda colocarse en mejores condiciones en el mercado mundial y en la soberan\u00eda de su proyecto. Nota del Consejo Editorial.]<\/p>\n<p><sup>9<\/sup> [El fracaso del proyecto de producir 10 millones de toneladas de zafra en 1971 es reconocido como el inicio de un acercamiento m\u00e1s profundo con la urss y las organizaciones econ\u00f3micas del \u201ccampo socialista\u201d. A partir de ese momento numerosos cambios en la isla acontecer\u00e1n, cediendo en mucho a la perspectiva te\u00f3rica sovi\u00e9tica. Entre ellas se encuentra la reducci\u00f3n de espacios de producci\u00f3n independiente, mejor conocida como \u201cQuinquenio negro de la cultura\u201d. Nota del Consejo Editorial.]<\/p>\n<p><sup>10<\/sup> [Director de la revista <i>Pensamiento Cr\u00edtico<\/i> y figura clave. Mart\u00ednez Heredia falleci\u00f3 el 12 de junio de 2017. Nota del Consejo Editorial.]<\/p>\n<p><sup>11<\/sup> [Integrante del Consejo de Redacci\u00f3n de la revista <i>Pensamiento Cr\u00edtico<\/i> y connotado estudioso del fen\u00f3meno religioso en Cuba. Nota del Consejo Editorial.]<\/p>\n<p><sup>12<\/sup> [Destacado historiador cubano. Nota del Consejo Editorial.]<\/p>\n<p><sup>13<\/sup> [El cierre de la revista <i>Pensamiento Cr\u00edtico<\/i> fue un momento entre otros del giro dado por la pol\u00edtica cultural de la revoluci\u00f3n, que aconteci\u00f3 en 1971. Nota del Consejo Editorial.]<\/p>\n<p><sup>14<\/sup> [Destacado poeta y escritor cubano, coraz\u00f3n de gran parte de la actividad de <i>Casa de las Am\u00e9ricas<\/i>. Nota del Consejo Editorial.]<\/p>\n<p><sup>15<\/sup> [Poeta y ensayista cubano. Nota del Consejo Editorial.]<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?page_id=1740\"><b>Publicado en MEMORIA 264<\/b><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Corr\u00edan los primeros a\u00f1os del hurac\u00e1n de la revoluci\u00f3n cubana y era febrero de 1963 cuando quedaba constituido el Departamento Central de Filosof\u00eda de la Universidad de La Habana, ante el vac\u00edo dejado por la fosilizada c\u00e1tedra de tan vetusta disciplina de la academia, que ya no volvi\u00f3 m\u00e1s tras la reforma universitaria de 1961. &#8230; <a title=\"PERCUTOR DE UNA \u00c9POCA: PENSAMIENTO CR\u00cdTICO\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=1811\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre PERCUTOR DE UNA \u00c9POCA: PENSAMIENTO CR\u00cdTICO\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":141,"featured_media":1765,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[161],"class_list":["post-1811","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-pensamiento-critico","tag-cuba"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1811","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/141"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1811"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1811\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1812,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1811\/revisions\/1812"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1765"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1811"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1811"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1811"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}