{"id":1844,"date":"2017-12-20T08:53:01","date_gmt":"2017-12-20T02:53:01","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=1844"},"modified":"2017-12-20T13:31:40","modified_gmt":"2017-12-20T07:31:40","slug":"republica-cuarteada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=1844","title":{"rendered":"REP\u00daBLICA CUARTEADA"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right; padding-left: 90px;\"><i>Ese impulso instintivo, a nivel de piel, ese desorden que se fue acoplando y de manera natural funcion\u00f3 como una m\u00e1quina de brazos, piernas y corazones humanos se olvid\u00f3 de diferencias sociales, colores de piel y grados acad\u00e9micos. Ese inconsciente colectivo a nivel de especie fue simplemente perfecto y nos conect\u00f3 por unos d\u00edas con la tierra.<br \/>\n<\/i><b>Elisa Drago<\/b><\/p>\n<p><b><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-1754\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-1web.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-1web.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-1web-260x300.jpg 260w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>El problema<\/b><\/p>\n<p>Por un instante, los segundos que dur\u00f3 el sismo abrieron una posibilidad en el tiempo hist\u00f3rico, \u201cy hablo aqu\u00ed del tiempo fuerte, cambiante y transgresor, y no del d\u00e9bil, repetitivo y rutinario\u201d:<sup>1<\/sup> que el tajo s\u00edsmico abriera grietas en la recia armadura olig\u00e1rquica de la rep\u00fablica a fin de hacer posible una mayor presencia de los intereses sociales y ciudadanos. Los cientos y miles en las calles de ciudades y los pueblos que rehicieron el tejido de colaboraciones y confianza horizontal parec\u00edan anunciar esa buena nueva. A partir de ello se desat\u00f3 una din\u00e1mica que intent\u00f3 contener y rehacer el orden previo, pero tambi\u00e9n tensiones y brechas preexistentes se acentuaron y salieron a luz plena.<\/p>\n<p>En este escrito se reflexiona en torno a ese problema. Intuye que asistimos al develamiento de un escenario complejo: el asomo de una potencia social subyacente y el despliegue de recursos hegem\u00f3nicos, de coerci\u00f3n y <i>direcci\u00f3n cultural<\/i>, que impusieron el orden previo y donde quedaron intactas las fracturas que recorren la rep\u00fablica.<\/p>\n<p><b>El lugar y sus grandes fallas<\/b><\/p>\n<p>El centro-sur mexicano est\u00e1 cruzado por dos grandes fallas, una geol\u00f3gica y expuesta a huracanes, y otra creada por el orden social dominante. La primera es de origen natural, se asienta sobre cinco placas que en sus acomodos y fricciones la someten hasta a 40 sismos diarios. La otra, que la agrava, es construida, imaginaria, fruto de las relaciones de poder. Tan asim\u00e9tricas que en un polo prosperan los hombres Forbes multimillonarios y en el otro la pobreza masiva de la poblaci\u00f3n, tan plural que anuda las urbes triunfadoras de la globalidad (la Ciudad de M\u00e9xico, Puebla) con miles de pueblos, al individualismo extremo con costumbres comunitarias. Y sobre todo a las pol\u00edticas que concentran poder y riqueza y, a la vez, hacen vulnerables a las mayor\u00edas. \u201cAqu\u00ed ya nos pegaron antes otros terremotos: los de las pol\u00edticas de los gobiernos\u201d, dec\u00eda una persona afectada en el ejido La Conquista, de Pijijiapan.<sup>2<\/sup><\/p>\n<p>En efecto, el centro-sur es vulnerable por esas dos grandes fallas. Dos masas de fuerza que destejen patrimonios y horizontes de individuos, familias y comunidades, para reproducir sin desmayo su gran vulnerabilidad.<\/p>\n<p>El desastre natural liber\u00f3, en franca paradoja, el magma de la energ\u00eda plural y ciudadana. El 7 de septiembre, un temblor de 8.2 grados en la escala de Richter impact\u00f3 la regi\u00f3n del Istmo y la costa de Chiapas, como efecto de los movimientos de dos grandes placas: la del Norte y la de Cocos. El 19 de septiembre, el reacomodo en otra placa provoc\u00f3 el sismo de 7.1 que se expandi\u00f3 por el centro-sur.<sup>3<\/sup><\/p>\n<p>En ambos casos, las sociedades rurales y urbanas vieron afectadas vida y patrimonios, y miles que sobrevivieron indemnes salieron de la seguridad de sus casas y se volcaron hacia la ayuda para desenterrar al vecino. Rescataron gente en los edificios derrumbados, resguardaron santos y objetos de culto en templos con torres y b\u00f3vedas destruidas, y llevaron agua, alimentos, mantas a los centros de acopio. El movimiento tel\u00farico arroj\u00f3 un \u00e1nimo civil y solidario que alumbr\u00f3 ciudades y pueblos, zonas de clase media alta y poblaciones precarias.<\/p>\n<p><b><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-1756\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-3web.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"483\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-3web.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-3web-248x300.jpg 248w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>Dos a\u00f1os y dos pueblos<\/b><\/p>\n<p>Valga una m\u00ednima aclaraci\u00f3n sobre esa palabra polis\u00e9mica, <i>pueblo<\/i>, y su sentido en los procesos hist\u00f3ricos, donde en ocasiones lo opuesto se amalgama. Nos permite un hilo conductor para orientarse en situaciones hist\u00f3ricas donde la condici\u00f3n de <i>representaci\u00f3n<\/i> (el pueblo abstracto como fundamento l\u00f3gico de la representaci\u00f3n soberana) se desplaza hacia una efervescencia de mutaciones. Gente com\u00fan y aislada que converge y act\u00faa como nunca hab\u00eda experimentado al impulso de un acontecimiento inesperado. La ocupaci\u00f3n de espacios p\u00fablicos por formas asociativas modernas y antiguas. Convergencias de coaliciones de actores movilizados por una causa y que se reclaman \u201cpueblo soberano\u201d. Emociones y razones que abren un tiempo de debate sobre los asuntos p\u00fablicos. Lo esencial es que esas configuraciones repentinas y plurales pueden modificar las relaciones de fuerza en el Estado y cristalizar conquistas en su entramado de representaci\u00f3n y leyes que es la rep\u00fablica, influyendo en sus decisiones.<\/p>\n<p>El uso aqu\u00ed de la noci\u00f3n de <i>pueblo<\/i> intenta centrarse en estos momentos de mutaci\u00f3n, donde lo social irrumpe en el orden pol\u00edtico, a veces con tal fuerza instituyente (la revoluci\u00f3n social mexicana) que reformula el pacto pol\u00edtico previo; o bien, abre tiempos de debate y reforma de la cosa p\u00fablica. Con esa mirada importa contrastar dos momentos de tragedia e irrupci\u00f3n social en la historia reciente mexicana.<\/p>\n<p><b>1985<\/b><\/p>\n<p>El primer 19 de septiembre, el de 1985, dio luz a una densidad social organizativa donde tuvieron que convivir no sin dificultades las organizaciones combativas del movimiento popular urbano surgidas desde la d\u00e9cada de 1970 y las asociaciones de damnificados que brotaron como hongos. Un momento de cruce entre mentalidades de barrios populares como la Morelos o de clases medias en la Roma; con los imaginarios de las organizaciones populares radicales y el naciente sentido de \u201csociedad civil\u201d que acopia poder propio e incide en la acci\u00f3n de gobierno como ciudadano. Al mes se hab\u00edan coagulado no sin fricciones en la Coordinadora \u00danica de Damnificados. Hab\u00eda adem\u00e1s un segundo factor de peso, una cultura en ocasiones enraizada en estos actores colectivos o dispuesta a asociarse de inmediato, ya sea como conocimiento t\u00e9cnico alternativo, difusi\u00f3n masiva a trav\u00e9s del periodismo, o como resignificaci\u00f3n simb\u00f3lica donde Carlos Monsiv\u00e1is fech\u00f3 el nacimiento en M\u00e9xico de la sociedad civil entendida como poder del ciudadano. Un tercer factor fue que, ante la fuerza social activada, un gobierno paralizado tuvo que ceder y aprovechar a personajes y \u00e1reas dispuestas a construir una gobernabilidad mediante la concertaci\u00f3n y el acuerdo con entes colectivos. Se hizo posible entonces una de las incursiones sociales m\u00e1s relevantes en el espacio de lo p\u00fablico, de efecto en recursos presupuestarios y pol\u00edticas urbanas, que luch\u00f3 y conquist\u00f3 influencia en los criterios para dise\u00f1ar desde la vivienda concreta hasta su proyecci\u00f3n hacia zonas habitacionales y dise\u00f1os urbanos.<\/p>\n<p>La reconstrucci\u00f3n de ese momento, entre intentos clientelares del Partido Revolucionario Institucional por sacar raja de esa circunstancia, no tuvo m\u00e1s que aceptar a la Coordinadora \u00danica de Damnificados como su interlocutor central y a una mir\u00edada de organizaciones a escala de calle, barrio o colonia. El pueblo actuaba en la pol\u00edtica Se aceptaron dise\u00f1os urbanos alternativos y se hicieron posibles mediante expropiaciones de predios y el financiamiento con recursos p\u00fablicos. Mas 1985 no qued\u00f3 ah\u00ed: activ\u00f3 un ciclo donde el sujeto h\u00edbrido fue cobrando fuerza en las coyunturas calientes de 1988 con la primera y muy competida elecci\u00f3n presidencial, el 1994 zapatista y el primer gobierno de izquierda de la Ciudad de M\u00e9xico en 1997.<sup>4<\/sup><\/p>\n<p><b><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1757 alignleft\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-4web.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"580\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-4web.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-4web-207x300.jpg 207w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>2017<\/b><\/p>\n<p>Los sismos de septiembre de 2017 cimbraron el orden cotidiano, mostraron a la vez la potencia asociativa y de cooperaci\u00f3n de muy diversos segmentos de la sociedad y la dificultad de coagular actores sociales y pol\u00edticos novedosos y consistentes. Es un potencial vigente pese a intensas transformaciones culturales que van en sentido contrario, y que oscilan entre la individualizaci\u00f3n donde cada quien se hace cargo s\u00f3lo de s\u00ed mismo y el debilitamiento de una variedad extensa de formas asociativas. Pese a ello, la calidad de la movilizaci\u00f3n social tanto en la Ciudad de M\u00e9xico como en otras peque\u00f1as y pueblos rurales fue sensacional. Esa potencia social se expres\u00f3 primero en el rescate de atrapados, luego en la pugna por defender la acci\u00f3n civil ante la presencia de marinos y polic\u00edas que intentaban desplazarla, sigui\u00f3 con las decisiones t\u00e9cnicas para calibrar la magnitud de los da\u00f1os, las urgencias oficiales por demoler, la realizaci\u00f3n de los censos de damnificados y las medidas por implantar para que tuviesen recursos, hasta las tensiones por las propuestas oficiales de reconstrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se activaron viejos y nuevos resortes que dispararon y cohesionaron la acci\u00f3n colectiva. El cura de la parroquia, los boy scouts urbanos, las organizaciones civiles enraizadas en causas sociales como el Centro Operacional de la Vivienda y Poblamiento, las mayordom\u00edas de los pueblos, las asociaciones vecinales, las universidades, y muchos m\u00e1s. Los flujos de apoyos revelaron una solidaridad interclasista donde convivieron empresarios,\u00a0 universitarios, activistas sociales y pobladores. En m\u00ednimo acercamiento a diversas experiencias que deber\u00edan convocar a su recuperaci\u00f3n, an\u00e1lisis y potenciaci\u00f3n van los siguientes fragmentos.<\/p>\n<p>La Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico vivi\u00f3 una experiencia de convocatoria al apoyo ante el desastre que super\u00f3 todas las expectativas, y se lleg\u00f3 a vivir el caos de la abundancia. Desde la Facultad de Arquitectura se dijo: \u201cEl contagio de querer hacer mucho, en poco tiempo, sin herramientas ni conocimiento, se tradujo en peque\u00f1os campos de batalla de tomas de decisiones y luchas personales que por momentos rallaron entre lo tr\u00e1gico, lo c\u00f3mico y lo absurdo\u201d.<sup>5<\/sup> En esas circunstancias cr\u00edticas,<\/p>\n<p>\u201cEl Laboratorio de Vivienda tom\u00f3 las riendas y marc\u00f3 las directrices que definieron el programa de apoyo y brigadas de valoraci\u00f3n de primer contacto de la facultad. Se fueron puliendo y perfeccionando en el lapso de pocas horas. Para cuando sali\u00f3 el segundo gran grupo de alumnos y profesores, la maquinaria ya se hab\u00eda echado a andar. Las miles de solicitudes que llegaron lo hicieron por diversas v\u00edas, la mayor\u00eda por internet, pero un n\u00famero importante por tel\u00e9fono, correo electr\u00f3nico y algunos casos, desesperados, de manera personal. El modelo fue copiado y aplicado despu\u00e9s por otras iniciativas, privadas y colegiadas para atender los miles de casos (\u2026)<sup>6<\/sup><\/p>\n<p>\u201cEn la costa de Chiapas, la p\u00e9rdida del patrimonio material es tambi\u00e9n la de una historia de esfuerzos humanos materializados en una casa y en los bienes que resguarda. Necesitamos reconstruir el \u00e1nimo, la alegr\u00eda, la seguridad y la esperanza\u201d, es el llamado de la brigadas psicosociales del Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa, que convocan a terapeutas, psic\u00f3logos y artistas populares del <i>clown<\/i>, teatro, m\u00fasica, cine. Esas brigadas y otras iniciativas l\u00fadicas, como la creaci\u00f3n de bibliotecas infantiles y centros de memoria comunitaria, son algunas de las estrategias que se est\u00e1n promoviendo y concretando en la costa de Chiapas y otros municipios afectados.<sup>7<\/sup><\/p>\n<p>En el corredor de clases medias afectadas de la Roma-Condesa, en la Ciudad de M\u00e9xico, surgieron iniciativas civiles que organizaron informaci\u00f3n y apoyos. El Centro Cultural Horizontal convoc\u00f3 a m\u00e1s de un centenar de desarrolladores, dise\u00f1adores, economistas, matem\u00e1ticos, internacionalistas, antrop\u00f3logos y psic\u00f3logos, quienes crearon la plataforma #Verificado19S, que comprueba y organiza informaci\u00f3n para hacer m\u00e1s eficiente la respuesta ciudadana. Uno de los testimonios desde esa experiencia vivida dice:<\/p>\n<p>Para reducir las triangulaciones entre quienes enviaban, los que recib\u00edan y los transportistas, creamos la regla de los siete indispensables de informaci\u00f3n: origen y destino, evidencia de lo que se env\u00eda y las cantidades, nombre y tel\u00e9fono de la persona y el tipo de veh\u00edculo y horarios requeridos deb\u00edan ser enviados en un solo mensaje de whatsapp sin excepciones. Las llamadas sonaban por doquier, se creaban cientos de grupos de whatsapp, al cual los actores de la transacci\u00f3n ten\u00edan que enviar evidencia durante toda la transacci\u00f3n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-1760\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-7web.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"669\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-7web.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-7web-179x300.jpg 179w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>En tres d\u00edas, los <i>millenials<\/i> hab\u00edan logrado que Liverpool, Bimbo y Trapoist nos donaran servicios de env\u00edos; enviamos alrededor de 60 toneladas de cargo a lugares en Morelos y Puebla y nos pusimos en contacto con las redes de la aplicaci\u00f3n de Zello de los ciclistas y motociclistas de la Ciudad de M\u00e9xico. Una noche, uno de los l\u00edderes de #Verificado19s ped\u00eda desesperadamente que alguien consiguiera discos de 14 pulgadas para motocortadora de concreto. Diez minutos despu\u00e9s una chica los ten\u00eda, y verificamos el env\u00edo de inmediato. Una hora despu\u00e9s hab\u00edan rescatado a alguien de entre los escombros en alguno de los 40 edificios que se fueron cayendo al pasar los d\u00edas. Ese d\u00eda se aplaudi\u00f3 muy fuerte\u201d.<sup>8<\/sup><\/p>\n<p>En el pueblo n\u00e1huatl de Hueyapan, trepado en la falda del Popo, 90 por ciento de las casas de sus casi 6 mil 500 habitantes fue derrumbado, con el palacio municipal y la iglesia. La asamblea popular activ\u00f3 la guardia comunitaria, que organiz\u00f3 al pueblo y las ayudas de los brigadistas que empezaron a llegar.<sup>9<\/sup><\/p>\n<p>Y en los linderos entre Morelos y Puebla, en una microrregi\u00f3n con fuerte memoria del zapatismo y cerca de Ayoxuxtla, el lugar de la Mixteca poblana donde Emiliano Zapata firm\u00f3 el Plan de Ayala, surgi\u00f3 el testimonio de Indira P\u00e9rez, joven pobladora de Contla, comunidad de 140 habitantes:<\/p>\n<p>El pueblo ya tiene lo principal, sus prioridades. Primero, que esa reconstrucci\u00f3n conserve la belleza del lugar y sus tradiciones de habitar. Luego, que se levanten casas seguras, no vulnerables a la condici\u00f3n s\u00edsmica del terru\u00f1o. (\u2026) interesa probar con t\u00e9cnicas y los materiales alternativos de construcci\u00f3n, tal vez las pacas de avena y arroz que luego se recubren de lodo o adobe. O las mezclas de tierra, cal y un poco de cemento que se vierten en bolsas o costales y se cohesionan con alambre de p\u00faas. O el uso de placas de microconcreto, ligero y t\u00e9rmico.<\/p>\n<p>Quieren tambi\u00e9n que haya un orden en las entregas, pues luego resulta que se concentran s\u00f3lo en algunas personas los beneficios, y no por mala voluntad sino por falta de informaci\u00f3n y organizaci\u00f3n. Tambi\u00e9n que se d\u00e9 prioridad a las mujeres solas, a los adultos mayores y a las familias con ni\u00f1os. Quieren tener certidumbre sobre la naturaleza de los suelos y de las pe\u00f1as que rodean al pueblo. (\u2026) En esta fase de la reconstrucci\u00f3n, el pueblo pide a las universidades que lo apoyen con el conocimiento especializado en t\u00e9cnicas y materiales alternativos de construcci\u00f3n. Es la hora de ge\u00f3logos, top\u00f3grafos, ingenieros y arquitectos, especialistas en energ\u00edas solares, en cuidados ambientales. El orden interno que procuran tiene que organizar las ayudas de universidades, de los pueblos vecinos, de gobiernos y de empresas, no al rev\u00e9s, como est\u00e1 ocurriendo mayoritariamente en el centro-sur del pa\u00eds. Ese orden interno les dice que van a reconstruir su pueblo en respeto de su antigua belleza.<sup>10<\/sup><\/p>\n<p>En ese abanico tan dispar y abarcador, entre popular y ciudadano, urbano y rural, interclasista, intergeneracional, con presencia masiva de los j\u00f3venes, surgi\u00f3 esa fuerza civil plural y diversa que rescat\u00f3 y puso en pie la vida cuarteada en las primeras horas y d\u00edas de la cat\u00e1strofe. Sin embargo, estas potencias de energ\u00eda social, de saberes, lenguajes y capacidades cooperativas diversas vivieron una paradoja: su sobreabundancia y el adelgazamiento de las redes sociales, culturales y pol\u00edticas preexistentes que le permitieran coagular como en 1985. Tampoco tuvo el espacio abierto por el pasmo gubernamental de entonces. Y es probable que, con sus muy importantes excepciones, la cultura comprometida con las causas sociales, la organizaci\u00f3n pol\u00edtica y la reflexi\u00f3n alternativa se desplazara masivamente desde el cuerpo social hasta guetos culturales, nichos de periodismo convencional; o bien, al terreno de la pol\u00edtica institucional. No pudo surgir un cauce de convergencias que permitiese alterar las relaciones de poder asim\u00e9tricas como en 1985 con la fundaci\u00f3n de la Coordinadora \u00danica de Damnificados. Sin esa palanca sustantiva, las mutaciones hacia la emergencia de un \u201cpueblo organizado\u201d se cancelaron, aunque se expresaron muchas experiencias diversas. Y en el terreno simb\u00f3lico falt\u00f3 el mito que impulsara asociaciones crecientes.<\/p>\n<p><b><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1762 alignleft\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-9web.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"553\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-9web.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-9web-217x300.jpg 217w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>Limpiar el escenario<\/b><\/p>\n<p>Las muchas experiencias no tardaron en demostrar que los espacios del desastre y sus tejidos vinculantes de solidaridad era tambi\u00e9n el territorio del despliegue de varias t\u00e9cnicas gubernamentales con un prop\u00f3sito central: no compartir con alg\u00fan actor social emergente las secuelas ineludibles de decisiones que sembr\u00f3 el sismo, desde los rescates hasta la reconstrucci\u00f3n. Se cre\u00f3 as\u00ed en las zonas golpeadas por el temblor una atm\u00f3sfera cargada de tensi\u00f3n, conflicto y desplazamientos.<\/p>\n<p>A las 3:02 horas del mi\u00e9rcoles 20 de septiembre de 2017, la brigada de los topos denunci\u00f3 mediante un mensaje enviado por whatsapp: \u201c[Hay] 45 puntos de la Ciudad de M\u00e9xico donde est\u00e1 atrapada la gente. El Ej\u00e9rcito y la polic\u00eda no dejan que la gente ayude, que los miles de personas cooperen donde est\u00e1n las personas atrapadas, ni siquiera para hacer cadenas humanas para acarrear escombros\u201d.<\/p>\n<p>El gobierno federal activ\u00f3 casi al mismo tiempo dos dispositivos, uno militar y t\u00e9cnico en los \u00e1mbitos m\u00e1s visibles y disputados del terreno devastado; el otro de decisiones presupuestales y del objetivo por conseguir en el centro-sur. Respecto al primero, la presencia gubernamental m\u00e1s inmediata no fue con expertos rescatistas sino con la Marina, el Ej\u00e9rcito y la polic\u00eda, en una operaci\u00f3n urgente para desalojar las redes sociales ya presentes. Fue una t\u00e9cnica militarizada para ocupar el espacio y desarticular las nacientes redes de solidaridad civil.<\/p>\n<p>En un segundo momento se emplaz\u00f3 el control t\u00e9cnico y de comunicaci\u00f3n social, esencial este \u00faltimo para frenar el crecimiento de una comunicaci\u00f3n libre por redes sociales. La comunicaci\u00f3n social oficial y de los grandes medios masivos recurri\u00f3, como es habitual, a crear \u201cburbujas informativas\u201d que capturaron la atenci\u00f3n y pretendieron, con p\u00e9simos resultados, magnificar la presencia de marinos y pol\u00edticos percudidos, como fue el caso lamentable de la escuela R\u00e9bsamen. Dio preferencia y releg\u00f3 \u00e1mbitos de desastre, m\u00e1s sobre lo urbano y menos lo rural, m\u00e1s enfoque a los corredores urbanos y de clases medias y menos a las zonas de pobreza en Tl\u00e1huac, Xochimilco e Iztapalapa.<\/p>\n<p>Por su lado, es muy probable que el control t\u00e9cnico gubernamental intentara en lo inmediato regular la amplificaci\u00f3n de conflictos contra los due\u00f1os e inmobiliarias ante posibles fraudes cometidos con materiales empleados en la construcci\u00f3n o actos de corrupci\u00f3n para evadir las reglamentaciones vigentes.<\/p>\n<p>Pero sorprenden dos hechos con relaci\u00f3n a este sismo: el primero, la fuerte incidencia en las delegaciones Benito Ju\u00e1rez y Coyoac\u00e1n, que en otros sismos no hab\u00edan sido seriamente afectadas y donde en los \u00faltimos a\u00f1os se ha dado fuerte actividad inmobiliaria; y el segundo, que los edificios afectados sean relativamente nuevos y no de gran altura.<sup>11<\/sup><\/p>\n<p>Sin embargo, su objetivo principal consist\u00eda en preparar una secuencia decisiva de decisiones en esos focos visibles del da\u00f1o: proceder a las demoliciones, hacer los dict\u00e1menes t\u00e9cnicos sobe lo que quedaba en pie y cuantificar las afectaciones, realizar los censos de damnificados y asignarles folios para entrar en paquetes de apoyos. Todo ello ocurr\u00eda de manera ca\u00f3tica por la desorganizaci\u00f3n reinante en las agencias gubernamentales y las resistencias sociales. Se concentr\u00f3 en \u00e1reas densamente pobladas y dej\u00f3 al garete a muchas comunidades perif\u00e9ricas. Ah\u00ed se jugaba la posibilidad de manejar el tama\u00f1o de lo da\u00f1ado, controlar de manera unilateral el dise\u00f1o de la nueva vivienda, reducir o ignorar la renovaci\u00f3n del trazo urbano y sus infraestructuras de servicios. En las \u00e1reas rurales tambi\u00e9n se resolv\u00eda de manera muy precaria, en el mejor de los casos, la reconstrucci\u00f3n de las infraestructuras productivas, de comunicaci\u00f3n y de abasto. Y se culminaba con los mecanismos de asignaci\u00f3n de recursos a la poblaci\u00f3n afectada. Fue la apariencia de una respuesta r\u00e1pida.<\/p>\n<p>Al paso de los d\u00edas, ese monopolio autoritario dio sus frutos: se impusieron coberturas preferentes para los asentamientos da\u00f1ados pero atractivos en l\u00f3gica de mercado o clientelas pol\u00edticas. Fue promovida la individualizaci\u00f3n extrema de la atenci\u00f3n que disolvi\u00f3 todo horizonte de gesti\u00f3n propicio a las redes sociales, a menos que se adaptaran a la l\u00f3gica del mercado. Se consolid\u00f3 un mecanismo de mercado donde se asignaban entre 15 mil pesos para da\u00f1os superficiales y hasta 120 mil para demolici\u00f3n y casa nueva y que les ser\u00edan entregados mediante una tarjeta. Se cre\u00f3 un registro de constructoras y casas de materiales que a cambio del folio del damnificado, suministraban el servicio \u00edntegro o s\u00f3lo materiales. \u00bfCu\u00e1l era la novedad? Que la experiencia de reconstrucci\u00f3n p\u00fablica, solidaria y con fuerte participaci\u00f3n social de 1985 quedaba sepultada.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-1763\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-10web.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"421\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-10web.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/animal-10web-285x300.jpg 285w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>En su lugar se consolid\u00f3 el modelo mercantil de la vivienda, vigente desde hace a\u00f1os tanto para los derechohabientes del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, o del Mexicano del Seguro Social, como de las clases medias asalariadas del sector privado en manos de bancos y constructoras privadas. Ahora, el damnificado ten\u00eda como m\u00e1ximo derecho contratar una deuda.<\/p>\n<p>Desde el gobierno se promovi\u00f3 la expansi\u00f3n mercantil con gente urgida de otro trato, en clave de bien com\u00fan y solidario. Se reh\u00edzo lo p\u00fablico y lo convirti\u00f3 en otro momento de est\u00edmulo de la cultura mercantil vigente. Pero \u00bfera una novedad? S\u00f3lo para la atenci\u00f3n de desastres, pues la mercantilizaci\u00f3n de la vivienda y de una amplia gama de servicios y derechos p\u00fablicos est\u00e1 muy avanzada en M\u00e9xico y el mundo. El instante del desastre s\u00f3lo la estimula.<\/p>\n<p>En Irak, Sri Lanka y Nueva Orleans, los procesos enga\u00f1osamente llamados de reconstrucci\u00f3n se limitaron a terminar la labor del desastre original, echando abajo los restos de las obras, las comunidades y los edificios p\u00fablicos que a\u00fan quedaban en pie para luego reemplazarlos r\u00e1pidamente con una especie de Nueva Jerusal\u00e9n empresarial.<sup>12<\/sup><\/p>\n<p>La otra cara de las decisiones para reconstruir ocurr\u00eda de manera plena en el espacio pol\u00edtico republicano. Se trataba de definir la cuant\u00eda de los recursos por destinar y su objetivo final; es decir, el alcance de esta reconstrucci\u00f3n. Al paso del tiempo se fue mostrando un Ejecutivo federal que de manera aut\u00f3noma y vertical decidi\u00f3 una \u201creconstrucci\u00f3n\u201d m\u00ednima que repusiera lo da\u00f1ado s\u00f3lo a la m\u00ednima escala, seg\u00fan su diagn\u00f3stico y cura, sin propuestas para modificar la alta vulnerabilidad de las poblaciones del centro-sur y de las infraestructuras de servicios y de producci\u00f3n. Como ha ocurrido en el ciclo del \u201ccapitalismo del desastre\u201d, desde las crisis del decenio de 1970, la urgencia justificaba acciones ejecutivas no debatidas social ni pol\u00edticamente y que cambiaban las formas del convivir.<\/p>\n<p>En ese formato ya conocido de autoritarismo de los Ejecutivos, la reconstrucci\u00f3n se blindaba. No se deb\u00eda presionar el equilibrio presupuestal, recurrir a la deuda p\u00fablica ni generar presiones para el incremento de los ingresos v\u00eda impuestos para el a\u00f1o siguiente. No deb\u00eda modificarse el modelo de gesti\u00f3n macroecon\u00f3mica que valida la desigualdad creciente. No hab\u00eda resquicios para la colaboraci\u00f3n con la sociedad sino instrumentos verticales para atenderla como damnificado-consumidor o cliente pol\u00edtico, sin debates parlamentarios que cuestionaran su superficialidad ni posicionamiento de los partidos pol\u00edticos atrapados por la designaci\u00f3n de candidatos a las elecciones presidenciales de 2018. La reconstrucci\u00f3n no tomaba en cuenta las dos grandes fallas que recorren el centro-sur y, por tanto, manten\u00edan su vulnerabilidad como objetivo no dicho.<\/p>\n<p>Con focos importantes de resistencia y cr\u00edtica cultural, pero impotentes ante el control monop\u00f3lico y medi\u00e1tico, la agenda p\u00fablica nacional no recuper\u00f3 la cr\u00edtica social y cultural que permitiera debatir el objetivo, los recursos, los medios t\u00e9cnicos y financieros para la reconstrucci\u00f3n en el espacio pol\u00edtico republicano. Surgi\u00f3 as\u00ed una reconstrucci\u00f3n unilateral, no pactada social ni pol\u00edticamente. A la falla que escinde el centro-sur se agreg\u00f3 la falla en el orden republicano.<\/p>\n<p>De ese modo, la potencia social asomada en el segundo 19 de septiembre se encontr\u00f3 con un cambio de terreno en la pol\u00edtica. El poder aprendi\u00f3 de su pasmo en 1985. Tiene ya un camino muy recorrido para promover mercados en toda necesidad social aprovechando los quebrantos del orden cotidiano y ejerciendo un poder autoritario. En la primera semana posterior al sismo vimos la limpieza de esa escena a fin de desplazar a todo actor o coalici\u00f3n que desafiara el control de la agenda p\u00fablica. A la semana ya se hab\u00edan colocado s\u00f3lo dos sillas en su centro: una para el Ejecutivo autoritario, \u00bfy la otra?<\/p>\n<p><b>La segunda silla<\/b><\/p>\n<p>El sismo provoc\u00f3 reacciones de opini\u00f3n p\u00fablica y de emociones colectivas que acentu\u00f3 la representaci\u00f3n colectiva sobre los dos grandes motores del M\u00e9xico desigual, los gobernantes y sus socios cada vez m\u00e1s dominantes, los grandes conglomerados y las organizaciones cupulares empresariales.<\/p>\n<p>En los primeros d\u00edas posteriores al sismo, las redes sociales se fortalecieron como comunicaci\u00f3n alternativa para orientar la acci\u00f3n ciudadana, pero tambi\u00e9n expresaron su hartazgo hacia la casta pol\u00edtica gobernante. Con fotos o videos se mostr\u00f3 que cualquier pol\u00edtico asomado a la calle de inmediato fue repudiado. Miguel \u00c1ngel Osorio Chong, secretario federal de gobierno, no pudo ni acercarse a unas f\u00e1bricas siniestradas en la colonia Obrera, pues los ciudadanos que laboraban en el rescate lo abuchearon y obligaron a tomar las de Villadiego. Y lo mismo ocurri\u00f3 con los ex presidentes panistas, Felipe Calder\u00f3n Hinojosa y Vicente Fox Quesada, que dejaron de tuitear sus \u201cideas\u201d ante la reacci\u00f3n ir\u00f3nica de las audiencias digitales. Prosper\u00f3 el <i>hashtag<\/i> #PartidosDenSuDinero para la reconstrucci\u00f3n, se criticaron los altos sueldos de los funcionarios del Instituto Nacional Electoral y en videos se mostr\u00f3 el uso clientelar de donaciones. Todo ello desat\u00f3 una ola de ira y desconfianza hacia los tres niveles de gobierno. La opini\u00f3n p\u00fablica regulada por la media coloc\u00f3 la corrupci\u00f3n de los pol\u00edticos como el principal asunto por atender a la hora de la reconstrucci\u00f3n. Pero no ocurri\u00f3 as\u00ed con la otra parte del t\u00e1ndem.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente del sismo, el secretario de Hacienda y Cr\u00e9dito P\u00fablico, doctor Jos\u00e9 Antonio Meade Kuribre\u00f1a, acept\u00f3 la propuesta formulada por los Consejos Mexicano de Negocios, y Coordinador Empresarial (CCE) para crear un fideicomiso con donaciones privadas destinadas a la reconstrucci\u00f3n. Se llamar\u00eda \u201cFideicomiso Fuerza M\u00e9xico\u201d, cuya irrupci\u00f3n apenas ocurrido el sismo hizo visible el gran actor social, pol\u00edtico y cultural del presente escenario mexicano. Subrayo varios aspectos en el despliegue de su iniciativa.<\/p>\n<p>Fuerza M\u00e9xico se hizo p\u00fablica en febrero de este a\u00f1o para afrontar la amenaza del nuevo presidente estadounidense, Donald Trump, que apuntaba al sost\u00e9n del modelo econ\u00f3mico exportador mexicano, el Tratado de Libre Comercio (tlc). Fue planteada como una iniciativa de difusi\u00f3n de los productos mexicanos y de cabildeo de mercados alternativos, intentando un s\u00edmil con el a\u00f1ejo nacionalismo del presidente Miguel Alem\u00e1n Vald\u00e9s, donde naci\u00f3n era sin\u00f3nimo de una gran f\u00e1brica productiva y su poblaci\u00f3n trabajadora.<sup>13<\/sup><\/p>\n<p>En respuesta del <i>american first<\/i> de Trump, los grandes conglomerados del pa\u00eds asociados a multinacionales o con monopolios propios llamaron a la defensa de su imaginario nacional. Se propusieron asimilar al c\u00f3digo de sus valores competitivos y de ganancia a la compleja, plural y contradictoria masa de imaginarios nacionalistas. \u201cM\u00e9xico Unido\u201d, \u201cEstoy con M\u00e9xico\u201d y otros esl\u00f3ganes publicitarios parecidos se diseminaron en la media con im\u00e1genes de empleados en oficinas, campesinos en labores agr\u00edcolas, j\u00f3venes estudiantes que se levantaban confiados y comprometidos con un M\u00e9xico productivo y exportador.<\/p>\n<p>El portal del Fideicomiso Fuerza M\u00e9xico ya como fideicomiso para la reconstrucci\u00f3n se centra en dos im\u00e1genes: las j\u00f3venes brigadistas y el marino que rescata a una ni\u00f1a,<sup>14<\/sup> en un pa\u00eds imaginario con grandes patrones benefactores que proponen la unidad nacional ante la desgracia. Con una m\u00ednima inversi\u00f3n de capital, combinada con las aportaciones ciudadanas, se alistaron para cosechar a su favor las emociones colectivas despertadas por el sismo. Sus propuestas de fideicomisos, cobijadas por la hacienda federal, hac\u00edan ostensible el contraste con el gobierno al menos en el discurso, pues falta que lo prueben con hechos. Eficiencia en lugar de tortuguismo. Articulaci\u00f3n con especialistas. Acciones tangibles sobre sus objetivos por atender: \u00e1reas poblacionales diversas y el patrimonio cultural inscrito en circuitos tur\u00edsticos rentables. Consejos o comit\u00e9s plurales que vigilan. Informaci\u00f3n en tiempo real. Auditores. Su iniciativa logr\u00f3 fuerte cobertura medi\u00e1tica, cierta credibilidad y autoridad en un momento cuando se intensific\u00f3 la cr\u00edtica a la clase pol\u00edtica.<\/p>\n<p>En esas circunstancias, una variedad de personajes y organismos coincidieron \u2013con sus matices\u2013 en ver y diagnosticar el desastre con anteojos peculiares. En medios tan dis\u00edmiles como <i>El Pa\u00eds<\/i> y <i>Proceso<\/i>, Enrique Krauze abri\u00f3 fuego sobre el papel de la sociedad en d\u00edas cr\u00edticos. El problema por resolver consiste en el manejo de los recursos para la reconstrucci\u00f3n, evitar las manos sucias de la corrupci\u00f3n e ineficiencia de los pol\u00edticos, y honrar la nueva era que abre la intensa solidaridad social vuelta a demostrar en el sismo. Se requiere una comisi\u00f3n ciudadana de reconstrucci\u00f3n. \u201cEsta comisi\u00f3n debe tener una participaci\u00f3n ciudadana mayoritaria. Bastar\u00e1 que se animen una decena de empresarios, intelectuales, acad\u00e9micos, periodistas, religiosos. Nombres sobran\u201d.<sup>15<\/sup> Dados los valores entendidos, no hay pol\u00edticos.<\/p>\n<p>En una entrevista posterior a la pregunta de c\u00f3mo deben actuar los miles de j\u00f3venes que revitalizaron la solidaridad social, afirm\u00f3: \u201cComo auditores de la pol\u00edtica. Hay muchas cosas que los j\u00f3venes (estos magos de la comunicaci\u00f3n digital) pueden hacer. Y ya no hay vuelta de hoja: tienen que encontrar formas de organizaci\u00f3n perdurable y activa\u201d.<sup>16<\/sup><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n recomend\u00f3, en otra de \u201csus consignas\u201d, que los empresarios adoptaran pueblos y comunidades para reconstruirlas. <i>Krauze avanz\u00f3 de inmediato en la lucha por moldear s\u00edmbolos y dar sentido a la gesta social reci\u00e9n vivida<\/i>. Con pocas y contundentes frases daba sepultura al sentido simb\u00f3lico de 1985 y rehac\u00eda el a\u00fan palpitante de 2017.<\/p>\n<p>En lugar de su configuraci\u00f3n como pueblo que se constituye y act\u00faa en las decisiones p\u00fablicas que le ata\u00f1en, ahora proced\u00eda su reducci\u00f3n a \u201cauditores\u201d. En lugar de m\u00faltiples negociaciones con poblaciones organizadas, una comisi\u00f3n de notables que garantiza las manos limpias y valida la verticalidad autoritaria del Ejecutivo. En una espesa historia de relaciones peligrosas entre pol\u00edticos y empresarios que devoran lo p\u00fablico (mercados de gobierno, obra p\u00fablica, presupuesto), la cr\u00edtica moral se descarga s\u00f3lo sobre los pol\u00edticos sustituibles gracias a una amplia gama partidaria, sin tocar al iceberg de poder de familias olig\u00e1rquicas permanentes y a\u00f1ejas.<\/p>\n<p>Desde otro espacio relevante, un grupo plural de acad\u00e9micos, ex servidores p\u00fablicos y activistas sociales plantearon una propuesta avanzada que advert\u00eda sobre la multiplicidad de instituciones, fondos de recursos, saberes especializados que concurr\u00edan de manera desorganizada, ineficiente y traslapada. Pidieron la constituci\u00f3n \u201cdel fondo \u00fanico de reconstrucci\u00f3n nacional v\u00eda decreto presidencial como un instrumento que regule y coordine la planeaci\u00f3n, las acciones y el uso de recursos en casos de desastres naturales de m\u00faltiples actores y fondos nacionales \u2013p\u00fablicos y privados\u2013, internacionales, de entidades de inter\u00e9s p\u00fablico y de donadores nacionales e internacionales para reactivar la vida social y econ\u00f3mica de las personas y comunidades afectadas\u201d.<sup>17<\/sup> Hubo cierto efecto medi\u00e1tico y de apoyos partidarios a la propuesta, pero en realidad no pose\u00eda espacio real de incidencia en decisiones ya tomadas, pues las locomotoras gubernamentales y privadas ya corr\u00edan a toda velocidad por sus rutas.<\/p>\n<p>Aparec\u00eda sin embargo un imaginario que captur\u00f3 a muchas organizaciones civiles organizaciones no gubernamentales y acad\u00e9micos. <i>El imaginario de la gobernanza<\/i>. La promesa de gobiernos horizontales que desplacen el verticalismo autoritario. Dise\u00f1os institucionales donde se suprime el trazo vertical de gobiernos por la colaboraci\u00f3n horizontal; el poder pol\u00edtico desp\u00f3tico, corrupto e ineficiente es superado por la colaboraci\u00f3n racional de m\u00faltiples actores. As\u00ed, intenta una reconstrucci\u00f3n de la \u201cvida p\u00fablica\u201d y la pol\u00edtica donde, en nombre de la eficacia y la colaboraci\u00f3n horizontal, se cancela la deliberaci\u00f3n sobre algunos asuntos; por ejemplo: la justicia, el tipo de bienes comunes, los valores y prop\u00f3sitos que orientan la acci\u00f3n ejecutiva, los s\u00edmbolos de la vida en com\u00fan, los diagn\u00f3sticos profundos de los problemas y las cuant\u00edas de recursos y de prop\u00f3sitos a mediano plazo. Las tareas sustantivas de la \u201cres p\u00fablica\u201d se desplazan por una racionalidad t\u00e9cnico-econ\u00f3mica en red, eficiente y auditada. \u201cEn su lugar, la vida p\u00fablica se reduce a la soluci\u00f3n de problemas y la implantaci\u00f3n de programas, una forma que pone entre par\u00e9ntesis o elimina la pol\u00edtica, el conflicto y la deliberaci\u00f3n sobre los valores y los fines comunes\u201d.<sup>18<\/sup><\/p>\n<p>El contraste entre este imaginario nacido de la gesti\u00f3n empresarial moderna y que acompa\u00f1\u00f3 la reestructuraci\u00f3n estatal neoliberal en los decenios de 1980 y 1990 como discurso avanzado ni entonces ni ahora se compadece de los ejercicios brutales del autoritarismo presidencial. Oculta el vaciamiento pol\u00edtico del espacio p\u00fablico y del sistema republicano. Crea escenarios imaginarios donde se borra el esfuerzo social y pol\u00edtico para formar coaliciones que disientan y abran un tiempo de debate, propuesta e incidencia. Sin alteraciones de las relaciones de fuerza en el Estado, la horizontalidad es una m\u00e1scara que encubre. <i>Bajo el placebo de la gobernanza, la escena p\u00fablica se despolitiza<\/i>.<\/p>\n<p>La corrupci\u00f3n sostenida de los gobiernos nacidos de la alternancia durante 17 a\u00f1os y el elevad\u00edsimo costo de gobiernos y partidos, as\u00ed como su alejamiento de las causas y esperanzas sociales, permitieron un lavado y planchado de la otra gran casta de poder, la de los negocios. Una peculiar amnesia en los medios masivos y en los opinantes de la mayor\u00eda de la prensa borr\u00f3 sus archivos negros: privatizaciones realizadas sin trasparencia, los salvamentos bancarios, carreteros y de empresas como Grupo Alfa, orgullo de Monterrey, ahogada por deudas e ineficiencia, hasta su asociaci\u00f3n delictuosa con grupos gobernantes, miembros del Poder Legislativo y partidos pol\u00edticos para aprobar leyes complacientes que han favorecido a los grandes monopolios; o bien, para incursionar asociado al gobernante en turno a conseguir licitaciones y contratos en los mercados y en la obra p\u00fablica. Casi se ha vuelto \u201cpol\u00edticamente incorrecto\u201d criticar a la elite empresarial, aunque muestre las manos sucias.<\/p>\n<p>Por m\u00faltiples v\u00edas, la transformaci\u00f3n cultural neoliberal de los \u00faltimos a\u00f1os intent\u00f3 salir fortalecida. Se impregn\u00f3 el mensaje escrito y de im\u00e1genes de la media con esta apropiaci\u00f3n simb\u00f3lica de las energ\u00edas plurales surgidas con el sismo. La naci\u00f3n convertida en marca pa\u00eds. Una noci\u00f3n falsa de probidad, eficiencia y coordinaci\u00f3n p\u00fablica que emerge del mercado. La potencia social reducida a auditor\u00eda. La autoridad moral del socio capitalista en el maridaje de corrupci\u00f3n p\u00fablica y privada. La direcci\u00f3n moral, dir\u00eda Gramsci, el n\u00facleo \u00e9tico de la rep\u00fablica, en manos de uno de los dos que la desfondan. Mientras una silla aparec\u00eda con huellas f\u00e9tidas, la segunda resurgi\u00f3 rechinando de limpia.<\/p>\n<p><b>Rep\u00fablica cuarteada<\/b><\/p>\n<p>Con el sismo, el tiempo fuerte, el del cambio, corri\u00f3 por las v\u00edas de fortalecer la hegemon\u00eda previa consolidando sus fibras empresariales y afectando las de las castas pol\u00edticas. Pero como una radiograf\u00eda, el movimiento tel\u00farico revel\u00f3 las grandes fracturas que recorren a la naci\u00f3n y sus saldos de irritaci\u00f3n, ira y desconcierto de poblaciones que empiezan a ver su factura deudora; o bien, que permanecen al margen de toda respuesta de gobierno o de la filantrop\u00eda empresarial.<\/p>\n<p>En analog\u00eda gramsciana, la direcci\u00f3n cultural mercantil surgida de gobiernos desacreditados y de empresarios rehabilitados hizo crecer las trincheras y casamatas que defienden el orden del mercado, aprovechando el acontecimiento inesperado. Desplegaron una constante \u201cguerra de posiciones\u201d para regular a su favor la ampliaci\u00f3n moment\u00e1nea de lo posible.<\/p>\n<p>Y en ese sentido parece que se cierra un tiempo con un saldo favorable a la hegemon\u00eda de los grandes tiburones empresariales, aunque la negociaci\u00f3n del tlc sigue incierta. Por lo pronto, redensificaron su presencia en la rep\u00fablica y fusionaron el financiamiento p\u00fablico y las donaciones con el negocio de la reconstrucci\u00f3n. Se plantan ya iniciativas para que los megapatrones se apropien de m\u00e1s espacio urbano para su modelo sumamente concentrado de urbanizaci\u00f3n. Es previsible que la amenaza de freno en la inversi\u00f3n por el tambaleante tlc sea sustituida por una burbuja financiera de crecimiento inmobiliario. Mientras, la devastaci\u00f3n del sur propici\u00f3 la activaci\u00f3n inmediata de las zonas econ\u00f3micas especiales, que a sus paquetes de est\u00edmulos fiscales y de infraestructura agregan poblaci\u00f3n disponible y recursos baratos. El modelo de expoliaci\u00f3n, que requiere poblaciones vulnerables, se consolida y reproduce.<\/p>\n<p>Desde esta perspectiva adquiere m\u00e1s importancia el combate cultural y de resignificaci\u00f3n simb\u00f3lica. Al parecer, se consolida una escena antipopulista previa al electoral de 2018. Jos\u00e9 Antonio Meade fue el aplicador de las recetas neoliberales para que los desastres de septiembre no alteraran el gobierno de la econom\u00eda. Tambi\u00e9n de los programas que canalizan los recursos hacia los damnificados y los registros de empresas asociadas a la reconstrucci\u00f3n o a las inmobiliarias y bancas. Palome\u00f3 esa poderosa red de intereses que convergen. Las del clientelismo pol\u00edtico y del mercado. Cobij\u00f3 la iniciativa de Fuerza M\u00e9xico y al cierre de octubre, con todo el escenario de la reconstrucci\u00f3n mercantil, formul\u00f3 sus primeras declaraciones pol\u00edticas fuertes, como si ya fuera candidato en campa\u00f1a. \u201cSi o\u00edmos a alguien que nos dice que conviene que fijemos los salarios por decreto, que los precios se establezcan por ley; si vemos a alguien que quiere regresar a que el Estado maneje el desarrollo econ\u00f3mico del pa\u00eds; si vemos a alguien cuyas pol\u00edticas suenen entre norcoreanas, de Alemania del Este o venezolanas, debemos ver esas propuestas con atenci\u00f3n, pues no son la mejor alternativa para crecer <i>hacia adelante<\/i>\u201d.<sup>19<\/sup> Cuidado con quienes hablan el lenguaje de los populistas. Cuidado con sus recetas. Uno nunca sabe, pero habl\u00f3 como si contara con un bloque de fuerzas cohesionado ante la desgracia.<\/p>\n<p>Las elites empresariales mexicanas tuvieron la amarga experiencia de sobrevivir y remontar relaciones de fuerza en el Estado que le fueron, en momentos, muy desfavorables, como en el cardenismo. Son expertas en el antipopulismo y en ambicionar hombres de Estado con cabeza empresarial. Desde la fundaci\u00f3n de la Asociaci\u00f3n Cultural Mexicana (por Grupo Monterrey y siete de los principales bancos del momento) en 1946 y de organismos como el Consejo Mexicano de Hombres de Negocios (CMHN) o el CCE, no cejaron en una lucha contra la \u201cideolog\u00eda cardenista\u201d para \u201ccambiar la mentalidad de la gente\u201d, seg\u00fan afirmaba uno de sus fundadores, el hombre de negocios An\u00edbal de Iturbide Preciat.<sup>20<\/sup><\/p>\n<p>De ah\u00ed naci\u00f3 el Instituto Tecnol\u00f3gico de M\u00e9xico, ahora ITAM. El acto que hizo p\u00fablica la colaboraci\u00f3n entre el Ejecutivo federal y la c\u00fapula empresarial se realiz\u00f3 entre el secretario de Hacienda y el Comit\u00e9 Mexicano de Negocios, el antiguo CMHN y el CCE. Y el acto donde presentan buenas cuentas del esfuerzo realizado tuvo entre sus protagonistas al mismo secretario de Hacienda y el Consejo Coordinador Empresarial, donde un euf\u00f3rico Claudio X Gonz\u00e1lez afirmaba: \u201cLleg\u00f3 el momento y tenemos que entrarle duro. Aqu\u00ed he hablado de qui\u00e9n no (debe ganar). Pero debemos decir qui\u00e9n s\u00ed, porque tenemos alternativas viables y existen\u201d.<sup>21<\/sup> No por nada, Jos\u00e9 Antonio Meade y su amigo Luis Videgaray Caso son egresados del ITAM y representan un producto muy elaborado de esos gobernantes \u201ct\u00e9cnicos\u201d, que realizan sus tareas en la c\u00fapula de gobierno, no s\u00f3lo en diversas secretar\u00e1s sino bajo colores partidarios distintos. Piensan ya con otra mente.<\/p>\n<p>El \u201cmiedo al populismo\u201d adquiere entonces su verdadero rostro. Un acto de poder que envuelve las estructuras y los s\u00edmbolos de la convivencia com\u00fan en su c\u00f3digo de valores, desplazando toda presencia considerada antag\u00f3nica si se atreve a cuestionar el orden de m\u00e1xima valorizaci\u00f3n capitalista. El populismo convertido en estigma es el modo de impermeabilizar la res p\u00fablica de toda invasi\u00f3n ajena a estos chatos intereses y de posible alteraci\u00f3n de la relaci\u00f3n de fuerzas. Es una operaci\u00f3n monop\u00f3lica sobre la cosa p\u00fablica a fin de mantener su abrumador predominio sobre el Estado y la rep\u00fablica, y con ello la desfondan como autoridad pol\u00edtica cre\u00edble y respetada, como instancia de equilibrio entre intereses plurales, como espacio \u00e9tico que decide con referentes de justicia social.<\/p>\n<p>El septiembre de los dos temblores y sus secuelas hasta octubre abrieron dos frentes estrat\u00e9gicos: inhibir el surgimiento de una coalici\u00f3n de fuerzas donde asomara el pueblo de los acontecimientos inesperados, y luego, la vacuna al escenario pol\u00edtico contra el populismo a la hora electoral.<\/p>\n<p>Su costo es muy elevado. M\u00e9xico se vac\u00eda por tres grandes fallas. La <i>territorial<\/i>, donde el centro-sur agrario, de ciudades medias y peque\u00f1as, es recolonizado al servicio del centro-occidente y el norte industrializado y para los capitales globales interesados en explorar las zonas econ\u00f3micas especiales y las concesiones en energ\u00eda, minerales, biodiversidad y agronegocios. La <i>social<\/i>, que excluye de m\u00ednimos de bienestar a m\u00e1s de la mitad de la poblaci\u00f3n del pa\u00eds. Sin ellas no hay futuro para una naci\u00f3n quebrada. Y la <i>gran falla de la representaci\u00f3n pol\u00edtica<\/i> y de la regulaci\u00f3n republicana por la expulsi\u00f3n del sistema representativo de los intereses populares, el autoritarismo del Ejecutivo, que subordina a los otros poderes, un sistema de partidos cooptado en su mayor\u00eda por el gran dinero para fusionar castas y negocios.<\/p>\n<p>Sin una reactivaci\u00f3n del pueblo y la apertura regeneradora de las instituciones, M\u00e9xico seguir\u00e1 preso y desangr\u00e1ndose en la jaula de lo instituido.<\/p>\n<hr \/>\n<p><sup>1<\/sup> Armando Bartra, <i>Hacia un marxismo mundano<\/i>, M\u00e9xico, UAM-Xochimilco-Itaca, 2016, p\u00e1gina 83.<\/p>\n<p><sup>2<\/sup> Miguel \u00c1ngel Paz Carrasco, \u201cDe la respuesta humanitaria a la reconstrucci\u00f3n con contralor\u00eda comunitaria: una propuesta desde y para Chiapas\u201d, en <i>Br\u00fajula Ciudadana<\/i>, p\u00e1gina 37.<\/p>\n<p><sup>3<\/sup> Servicio Sismol\u00f3gico Nacional, Reporte del sismo, www.ssn.unam.mx<\/p>\n<p><sup>4<\/sup> Juan Manuel Ram\u00edrez Saiz, \u201cOrganizaciones populares y lucha pol\u00edtica\u201d,en <i>Cuadernos Pol\u00edticos<\/i>, n\u00famero 45, M\u00e9xico, df, Era, enero-marzo de 1986, p\u00e1ginas 38-55.<\/p>\n<p><sup>5<\/sup> Elisa Drago Quaglia, \u201cCr\u00f3nicas cat\u00e1rticas 19-9\u201d, en <i>Br\u00fajula Ciudadana<\/i>, p\u00e1gina 69.<\/p>\n<p><sup>6<\/sup> Elisa Drago Quaglia, \u00cddem, p\u00e1gina 71.<\/p>\n<p><sup>7<\/sup> Miguel \u00c1ngel Paz Carrasco, obra citada, p\u00e1ginas 39-40.<\/p>\n<p><sup>8<\/sup> St\u00e9phane Keil R\u00edos, \u201cMi segundo 19S: cr\u00f3nica de un <i>millenial<\/i>\u201d, en <i>Br\u00fajula Ciudadana<\/i>, p\u00e1ginas 60-61.<\/p>\n<p><sup>9<\/sup> A\u00edda Hern\u00e1ndez Castillo, \u201cLos Tigres de Hueyapan, el sismo y la solidaridad\u201d, en <i>La Jornada, Opini\u00f3n<\/i>, 28 de septiembre de 2017.<\/p>\n<p><sup>10<\/sup> Carlos San Juan Victoria, \u201cContla, la reconstrucci\u00f3n que quiere un antiguo pueblo zapatista\u201d, en <i>Mundo Nuestro<\/i>, http:\/\/mundonuestro.mx\/index.php\/secciones\/sociedad\/item\/1140-19s-contla-la-reconstruccion-que-quiere-un-antiguo-pueblo-zapatista<\/p>\n<p><sup>11<\/sup> Roberto Eibenschutz, \u201c19 de septiembre 1985-2017, una reflexi\u00f3n para el futuro\u201d, en <i>Br\u00fajula Ciudadana<\/i> 93, nueva \u00e9poca, septiembre de 2017.<\/p>\n<p><sup>12<\/sup> Klein, Naomi, <i>La doctrina del <\/i>shock. <i>El auge del capitalismo del desastre<\/i>, Argentina, Paid\u00f3s, primera edici\u00f3n 2008, p\u00e1gina 10.<\/p>\n<p><sup>13<\/sup> V\u00e9ase el libro de Ana Santos Ruiz <i>Los hijos de los dioses, el grupo Hiperi\u00f3n y la filosof\u00eda de lo mexicano<\/i>, Bonilla Artigas Editores, 2015, 488 p\u00e1ginas.<\/p>\n<p><sup>14<\/sup> http:\/\/fideicomisofuerzamexico.com\/<\/p>\n<p><sup>15<\/sup> Enrique Krauze,\u201cPor una comisi\u00f3n ciudadana de reconstrucci\u00f3n\u201d, en <i>El Pa\u00eds<\/i>, 21 de septiembre de 2017,https:\/\/elpais.com\/internacional\/2017\/09\/21\/mexico\/1506003335_944146.html<\/p>\n<p><sup>16<\/sup> \u201cEsto ya cambi\u00f3: los partidos pol\u00edticos son indignos de esta juventud\u201d, entrevista de Jenaro Villamil con Enrique Krauze, en <i>Proceso<\/i>, http:\/\/hemeroteca.proceso.com.mx\/?page_id=278958&amp;a51dc26366d99bb5fa29cea4747565fec=417666<\/p>\n<p><sup>17<\/sup> Luis F. Fern\u00e1ndez, <i>Los retos de la reconstrucci\u00f3n y de un fondo \u00fanico.<\/i><\/p>\n<p><sup>18<\/sup> Wendy Brown, <i>El pueblo sin atributos, la secreta revoluci\u00f3n del neoliberalismo<\/i>, Barcelona, Malpaso, 2015, p\u00e1gina 170.<\/p>\n<p><sup>19<\/sup> <i>La Jornada<\/i>, mi\u00e9rcoles 25 de octubre de 2017.<\/p>\n<p><sup>20<\/sup> Sergio Negrete, \u201cEntrevista a An\u00edbal de Iturbide, fundador de la Asociaci\u00f3n Mexicana de Cultura\u201d, en <i>Opci\u00f3n<\/i>, 8 (40), 1988, p\u00e1ginas 9-11.<\/p>\n<p><sup>21<\/sup> <i>La Jornada<\/i>, mi\u00e9rcoles 25 de octubre de 2017.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?page_id=1740\"><b>Publicado en MEMORIA 264<\/b><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ese impulso instintivo, a nivel de piel, ese desorden que se fue acoplando y de manera natural funcion\u00f3 como una m\u00e1quina de brazos, piernas y corazones humanos se olvid\u00f3 de diferencias sociales, colores de piel y grados acad\u00e9micos. Ese inconsciente colectivo a nivel de especie fue simplemente perfecto y nos conect\u00f3 por unos d\u00edas con &#8230; <a title=\"REP\u00daBLICA CUARTEADA\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=1844\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre REP\u00daBLICA CUARTEADA\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":134,"featured_media":1762,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[195],"tags":[197],"class_list":["post-1844","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-tiempo-de-desastres","tag-terremoto"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1844","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/134"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1844"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1844\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1845,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1844\/revisions\/1845"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1762"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1844"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1844"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1844"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}