{"id":1964,"date":"2018-04-06T00:19:00","date_gmt":"2018-04-05T18:19:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=1964"},"modified":"2020-06-05T15:58:49","modified_gmt":"2020-06-05T21:58:49","slug":"chile-tras-las-ultimas-elecciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=1964","title":{"rendered":"CHILE TRAS LAS \u00daLTIMAS ELECCIONES"},"content":{"rendered":"<p><b>Introducci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de que la elecci\u00f3n presidencial en Chile haya sido ganada por el candidato de la derecha, Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era, la gran sorpresa en ella es la irrupci\u00f3n del Frente Amplio (FA)<sup>1<\/sup> en el escenario pol\u00edtico local. El 20 por ciento que alcanza su candidata presidencial, Beatriz S\u00e1nchez, y haber constituido una bancada parlamentaria de 20 diputados y 1 senador son hechos de la mayor relevancia y que lo instalan como tercera fuerza pol\u00edtica en Chile.<\/p>\n<p>Si algo dejan en claro los resultados de este proceso electoral es que el orden pol\u00edtico del \u201cpacto de la transici\u00f3n\u201d<sup>2<\/sup> tiene su mayor alteraci\u00f3n en casi 30 a\u00f1os pues, por primera vez, una fuerza distinta de los dos conglomerados protagonistas del periodo (la Concertaci\u00f3n\/Nueva Mayor\u00eda y Chile Vamos)<sup>3<\/sup>&nbsp; irrumpe en el escenario pol\u00edtico de forma sustantiva, superando los niveles de marginalidad que hist\u00f3ricamente padecieran anteriores articulaciones levantadas desde sectores de la izquierda.<sup>4<\/sup><\/p>\n<p>Tales cuentas alegres, sin embargo, no deber\u00edan llevar a perder de vista que el FA no logra por esto, y sin m\u00e1s, superar su condici\u00f3n de alianza electoral para constituirse en un instrumento pol\u00edtico de proyecci\u00f3n de las luchas sociales antineoliberales. En realidad, los desaf\u00edos del escenario actual radican en esa apuesta. Adem\u00e1s, sin revertirse la abstenci\u00f3n electoral con la existencia del FA, \u00e9sta se mantiene como dilema para todas las fuerzas de cambio que buscan transformar el car\u00e1cter social de la pol\u00edtica chilena.<\/p>\n<p>En el presente art\u00edculo analizamos el panorama pol\u00edtico local tras las \u00faltimas elecciones, en busca de explicar las tendencias generales de las fuerzas pol\u00edticas existentes y los desaf\u00edos que el FA enfrenta en el ciclo actual.<\/p>\n<p><b><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-1938 alignleft\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-56web.jpg\" alt=\"\" width=\"353\" height=\"248\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-56web.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-56web-300x211.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 353px) 100vw, 353px\" \/>Neoliberalismo avanzado e irrupci\u00f3n&nbsp;<\/b><b>del Frente Amplio<\/b><\/p>\n<p>En Chile, la transformaci\u00f3n econ\u00f3mica neoliberal impulsada por la dictadura, y luego profundizada en democracia, gener\u00f3 una importante alteraci\u00f3n en la fisonom\u00eda de las clases y los grupos sociales predominantes en la mayor parte del siglo XX. Esa modernizaci\u00f3n neoliberal \u2013que tiene m\u00e1s de reordenamiento de los instrumentos de acumulaci\u00f3n en favor del capital financiero que de potenciaci\u00f3n productiva\u2013 ha avanzado hasta niveles extremos en la mercantilizaci\u00f3n de la vida social. Se han privatizado los antiguos derechos sociales (educaci\u00f3n, salud, pensiones, vivienda) y forzado a la poblaci\u00f3n a resolver su reproducci\u00f3n vital mayoritariamente en el mercado, con escasa o nula protecci\u00f3n estatal, en un grado sin parang\u00f3n en Latinoam\u00e9rica.<\/p>\n<p>Las expresiones de malestar social y el estallido de los conflictos que en los \u00faltimos a\u00f1os han llamado la atenci\u00f3n desde Chile se asocian justamente a las consecuencias m\u00e1s precarizantes de tal neoliberalismo local.<sup>5<\/sup> As\u00ed, en 2006 y 2011 se produjeron masivas movilizaciones sociales por el derecho a la educaci\u00f3n, mientras el a\u00f1o reci\u00e9n pasado el movimiento \u201cNo m\u00e1s AFP\u201d,<sup>6<\/sup> que reclama la vuelta a un sistema de seguridad social en detrimento del actual sistema de capitalizaci\u00f3n individual, convoc\u00f3 a m\u00e1s de 1 mill\u00f3n de personas en las calles. A ello se suman organizaciones que exigen la condonaci\u00f3n de las deudas educativas \u2013en un pa\u00eds donde el costo por estudiar en las universidades, estatales o privadas, es sumamente elevado\u2013, adem\u00e1s de otras manifestaciones de trabajadores precarizados que, aun con muchas dificultades para articularse, exigen condiciones laborales m\u00e1s dignas. En definitiva, todos suponen movimientos representativos de un ciclo de luchas antineoliberales que, con momentos de alza y reflujo, inician la impugnaci\u00f3n del Estado subsidiario y de la mercantilizaci\u00f3n absoluta de los derechos sociales.<sup>7<\/sup><\/p>\n<p>Por otra parte, la profundidad de este neoliberalismo avanzado ha tra\u00eddo consigo la emergencia de nuevas franjas sociales de identidad y mundo de referencia constituidos, pr\u00e1cticamente sin alternativa, al alero de aqu\u00e9l. Tales franjas forman un heterog\u00e9neo conglomerado de capas medias ligadas al empleo privado (principalmente en el \u00e1mbito de los servicios) y a un empresariado mediano de \u00e9xito econ\u00f3mico, que encuentra su prestigio social m\u00e1s en el esfuerzo propio y el consumo \u2013realizado de manera fundamental a trav\u00e9s del endeudamiento, otro problema central del escenario chileno\u2013 que en el empleo p\u00fablico o las profesiones liberales.<\/p>\n<p>Esos grupos sociales concentrados en algunas comunas de la capital del pa\u00eds, donde reside m\u00e1s de 40 por ciento de la poblaci\u00f3n, parecen haber representado una parte relevante del apoyo obtenido por el FA en la primera vuelta presidencial seg\u00fan los datos manejados por los expertos electorales. Dicho apoyo se manifest\u00f3 tras un \u00faltimo tramo de campa\u00f1a durante el cual la coalici\u00f3n fij\u00f3 como prioritarios avances en educaci\u00f3n, salud, pensiones y vivienda, sorteando los malos resultados que las encuestas auguraban a la candidata.<\/p>\n<p>Se trata de una votaci\u00f3n que, sin embargo, no debe interpretarse s\u00f3lo como expresi\u00f3n del malestar social acumulado en los \u00faltimos a\u00f1os. Primero, porque el FA obtuvo una proporci\u00f3n de su apoyo en antiguos votantes de la Concertaci\u00f3n\/Nueva Mayor\u00eda, en buena parte movidos por el desencanto hacia sus representantes. Segundo, porque sin estudios acuciosos al respecto, es posible nada m\u00e1s especular respecto a la caracterizaci\u00f3n social de sus votantes. Y, por \u00faltimo, porque entre las razones de quienes optaron por el FA, am\u00e9n de la expresi\u00f3n pol\u00edtica del malestar social, pueden encontrarse motivos tan diversos como el rechazo a los ampliamente difundidos casos de corrupci\u00f3n y de financiamiento empresarial de la pol\u00edtica que han deteriorado la legitimidad del sistema de representaci\u00f3n chileno, o cuestiones m\u00e1s generales como un sentido com\u00fan neoliberal cuya preocupaci\u00f3n, en una l\u00f3gica de consumo, est\u00e9 puesta en el disfrute de m\u00e1s servicios, sin que importe si la provisi\u00f3n de \u00e9stos es p\u00fablica o privada o si consagran o no derechos sociales universales. No puede asumirse, por tanto, que todos los sufragios alcanzados por el FA representen a votantes cr\u00edticos de la subsidiariedad.<\/p>\n<p>A ello se suman los bajos niveles de participaci\u00f3n electoral que se mantienen. En la primera vuelta, aun con el FA como nueva opci\u00f3n pol\u00edtica, vot\u00f3 un porcentaje menor que en la elecci\u00f3n presidencial de 2013 y, en ambos casos, la participaci\u00f3n no alcanz\u00f3 50 por ciento de los empadronados. Ello es un signo indicativo del divorcio existente en Chile entre pol\u00edtica y sociedad, como resultado de d\u00e9cadas de pol\u00edticas hechas no s\u00f3lo de espaldas a esta \u00faltima sino contra los intereses y derechos de las mayor\u00edas sociales y en beneficio de la acumulaci\u00f3n del gran empresariado que lucra con dineros p\u00fablicos.<\/p>\n<p><b><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-1937 alignright\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-55web.jpg\" alt=\"\" width=\"262\" height=\"432\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-55web.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-55web-182x300.jpg 182w\" sizes=\"auto, (max-width: 262px) 100vw, 262px\" \/>La crisis de la Concertaci\u00f3n y las&nbsp;<\/b><b>limitaciones pol\u00edticas del Frente Amplio<\/b><\/p>\n<p>Otra realidad evidenciada por estas elecciones es la agudizaci\u00f3n de la crisis de la Concertaci\u00f3n\/Nueva Mayor\u00eda y el agotamiento de su proyecto hist\u00f3rico. En la primera vuelta, esta alianza perdi\u00f3 m\u00e1s de la mitad de los votos alcanzados por Michelle Bachelet en 2013, al tiempo que en estos comicios el FA se situaba en el tercer lugar de las preferencias, s\u00f3lo 2 puntos porcentuales bajo la candidatura oficialista. Luego, en la segunda vuelta, qued\u00f3 en evidencia la falta de voluntad pol\u00edtica para lograr una alianza con el FA, lo cual denota incapacidad para plantear un proyecto que convocara mayor\u00edas sociales e impidiera el triunfo de la derecha.<\/p>\n<p>El resultado electoral del FA contribuy\u00f3 a la crisis de la Concertaci\u00f3n en tanto produjo un considerable debilitamiento de la hegemon\u00eda que ese conglomerado hab\u00eda ejercido sobre la izquierda chilena durante toda la posdictadura. La marginalidad y los malos resultados electorales de todos los intentos previos por constituir una alternativa pol\u00edtica independiente hab\u00edan permitido a la Concertaci\u00f3n imponer sus t\u00e9rminos a los sectores de la izquierda o, simplemente, prescindir de ellos por su escaso peso. Tal asimetr\u00eda se modifica tras estas elecciones, transformando el campo de fuerzas pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Pese a estos avances, el FA no ha logrado superar su car\u00e1cter de pacto electoral para constituirse en una alianza pol\u00edtica sustantiva, capaz de aglutinar un nuevo proyecto hist\u00f3rico, dar proyecci\u00f3n a las luchas antineoliberales y transformar el car\u00e1cter social de la pol\u00edtica. De hecho, en \u00e9l conviven sectores tendentes a pensarse como una generaci\u00f3n de recambio de la \u00e9lite gobernante y, por ende, a reproducir su car\u00e1cter elitario y clausurado socialmente, con otros que buscan irrumpir en el campo de la pol\u00edtica en defensa de los intereses sociales de las clases subalternas. De ese modo, que el FA logre constituirse como un instrumento pol\u00edtico de las luchas antineoliberales es una posibilidad no garantizada y que depender\u00e1 en gran medida del fortalecimiento de los sectores que genuinamente se proponen transformar los pactos de la posdictadura.<\/p>\n<p>Sin ir m\u00e1s lejos, el episodio que mejor ha reflejado las dificultades para alcanzar esos objetivos fue la segunda vuelta. Tal coyuntura puso a prueba su voluntad de incidir pol\u00edticamente y su capacidad de impulsar las transformaciones sociales representadas en su programa. Tras obtener 20 por ciento de los votos, el FA estaba en una posici\u00f3n que le permit\u00eda tomar la iniciativa frente a la Nueva Mayor\u00eda y condicionar un apoyo electoral para derrotar a la derecha sobre la base de un compromiso con reformas antineoliberales en \u00e1reas clave como educaci\u00f3n, salud y pensiones.<\/p>\n<p>Sin embargo, eso no ocurri\u00f3 y se opt\u00f3 en cambio por dejar a los militantes y simpatizantes del FA \u201cen libertad de acci\u00f3n\u201d, mientras los l\u00edderes del conglomerado daban a t\u00edtulo personal y con argumentos del estilo \u201ctodos contra la derecha\u201d o \u201chay que evitar un retroceso\u201d apoyo a Alejandro Guillier, candidato de la Nueva Mayor\u00eda. De esa manera, y sin hacer esfuerzos por impulsar su programa de transformaciones sociales, el FA termin\u00f3 regalando un apoyo incondicionado, reeditando la din\u00e1mica caracter\u00edstica de toda la posdictadura y desperdiciando la posibilidad de producir un escenario m\u00e1s favorable al avance de los intereses de las clases subalternas.<\/p>\n<p>Por ello, siendo evidente el debilitamiento de la Concertaci\u00f3n\/Nueva Mayor\u00eda, episodios como el de la segunda vuelta presidencial indican que no es para nada claro que esta crisis vaya a conducir a su derrota definitiva. Tampoco, que la pol\u00edtica elitista practicada por este conglomerado por d\u00e9cadas, junto con su capacidad de conducir a las fuerzas de cambio, desaparezca. Por el contrario, hoy esto tiene amplias probabilidades de sobrevivir, considerando la situaci\u00f3n de hegemon\u00eda que, en los hechos, exhibe la conducci\u00f3n m\u00e1s progresista del FA, encarnada en el partido Revoluci\u00f3n Democr\u00e1tica (RD) \u2013que obtuvo 8 de los 20 diputados del FA y su \u00fanico senador\u2013.<\/p>\n<p>Los sectores de RD internamente m\u00e1s determinantes son afines a la pol\u00edtica hist\u00f3rica de la Concertaci\u00f3n \u2013incluso porque sus or\u00edgenes de clase se encuentran en ella\u2013 y, adem\u00e1s, porque los reacomodos y realineamientos postelectorales de las fuerzas de izquierda que componen el conglomerado a\u00fan no decantan en una articulaci\u00f3n que pueda contrarrestar esa conducci\u00f3n.<\/p>\n<p><b><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-1936 alignleft\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-54web.jpg\" alt=\"\" width=\"331\" height=\"401\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-54web.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-54web-247x300.jpg 247w\" sizes=\"auto, (max-width: 331px) 100vw, 331px\" \/>Triunfo de la derecha y disputa&nbsp;<\/b><b>por el car\u00e1cter de la oposici\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de las alteraciones en el escenario pol\u00edtico provocadas por el FA en la pasada, en los hechos la derecha se impuso en la elecci\u00f3n presidencial y logr\u00f3 un muy buen resultado parlamentario. Adem\u00e1s, tuvo la capacidad de convocar nuevos votantes \u2013a diferencia del progresismo\u2013 y alcanz\u00f3 grados de unidad pol\u00edtica contrastantes con la descomposici\u00f3n de la Nueva Mayor\u00eda.<\/p>\n<p>El triunfo de la derecha en Chile, sin embargo, no deber\u00eda interpretarse en la misma clave de las tesis sobre la \u201crestauraci\u00f3n conservadora\u201d o el giro regresivo en Latinoam\u00e9rica pues, en lo sustantivo, la orientaci\u00f3n pol\u00edtica del gobierno de Pi\u00f1era, respecto al car\u00e1cter del Estado y el modelo de desarrollo vigente, quiz\u00e1 siga un camino de continuidad y no de refundaci\u00f3n. Ello, por cierto, ocurri\u00f3 en su primer gobierno (2010-2014), el que para algunos constituy\u00f3 el quinto periodo de la Concertaci\u00f3n.<sup>9<\/sup> No obstante, si en el nivel general la orientaci\u00f3n subsidiaria y neoliberal del gobierno ser\u00e1 similar, no debe desestimarse el peso alcanzado por el extremo m\u00e1s conservador de la derecha en estas elecciones, concretamente el 8 por ciento de votos obtenidos por el candidato Jos\u00e9 Antonio Kast en primera vuelta, quien levant\u00f3 un discurso racista, ultracat\u00f3lico y homof\u00f3bico.<\/p>\n<p>Finalmente, el triunfo de Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era impone el problema \u2013tal vez el m\u00e1s importante del periodo\u2013 de definir el car\u00e1cter de la oposici\u00f3n, pues mientras la Concertaci\u00f3n intentar\u00e1 alinear tras de s\u00ed al FA, este conglomerado tendr\u00e1 que pugnar por constituirse con autonom\u00eda y no ser sumado a la pol\u00edtica del progresismo neoliberal. La Nueva Mayor\u00eda ha comenzado a desplegar un discurso en torno al \u201clegado\u201d de Bachelet \u2013los supuestos avances en derechos sociales logrados durante su mandato\u2013, haciendo un llamado a las fuerzas progresistas a defenderlo ante los retrocesos que la derecha buscar\u00e1 impulsar.<\/p>\n<p>Empero, se trata de un legado que omite, m\u00e1s all\u00e1 de la ret\u00f3rica progresista, su orientaci\u00f3n profundizadora del neoliberalismo chileno: promueve el ingente traspaso de recursos del Estado a prestadores de servicios privados, como ejemplifica la emblem\u00e1tica \u201cgratuidad\u201d universitaria impulsada por Bachelet, en la realidad otro subsidio a la demanda o <i>voucher<\/i> que acerca recursos estatales a las universidades privadas. La orientaci\u00f3n neoliberal de esta pol\u00edtica es tal que Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era mismo no tuvo problemas en prometer su expansi\u00f3n, a contracorriente de un ideologismo antiestatal supuestamente representado por \u00e9l.<\/p>\n<p>En lo inmediato, el FA tendr\u00e1 el desaf\u00edo de evitar ponerse a disposici\u00f3n de los llamados a defender la herencia subsidiaria y neoliberal de la Concertaci\u00f3n\/Nueva Mayor\u00eda, destino contra el que precisamente debe pelear. Y si bien debe haber una vocaci\u00f3n de establecer alianzas amplias, \u00e9stas han de producirse para desmontar la subsidiariedad del Estado y conquistar derechos sociales, y no para legitimar las pol\u00edticas de centralizaci\u00f3n del gasto y subsidio estatal en empresas prestadoras de servicios sociales.<\/p>\n<p>Si el Frente Amplio logra agrupar a sus militantes y atraer a elementos genuinamente antineoliberales externos a los movimientos o partidos que lo componen, incluidos a sectores desencantados de la Concertaci\u00f3n\/Nueva Mayor\u00eda, la izquierda avanzar\u00e1 en la reconstrucci\u00f3n de una v\u00eda para el Chile del siglo XXI. Aun as\u00ed, el peligro de convertirse en una renovaci\u00f3n de la vieja pol\u00edtica es amplio y enfrentable s\u00f3lo con la unidad de las fuerzas de transformaci\u00f3n existentes en sus filas y fuera de ellas.<\/p>\n<p>En la medida en que el empresariado chileno alcanza gran nivel de determinaci\u00f3n en la vida social del pa\u00eds, con influencia no s\u00f3lo en la econom\u00eda sino en la direcci\u00f3n cultural y el dominio de los espacios de base de la sociedad, la convocatoria a la pol\u00edtica de nuevos sectores sociales permanece como tarea ineludible para cualquier fuerza de cambio, pues sin ellos se torna imposible la reconfiguraci\u00f3n del escenario de poder existente. Por ese motivo, el principal desaf\u00edo del FA, m\u00e1s all\u00e1 de los discursos y otros cargos de representaci\u00f3n que pueda obtener al aumentar su votaci\u00f3n en un pr\u00f3ximo ciclo de elecciones, ser\u00e1 construir una fuerza social capaz de quebrar la hegemon\u00eda existente en un sentido antisubsidiario.<\/p>\n<hr>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-1899\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-16web.jpg\" alt=\"\" width=\"277\" height=\"413\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-16web.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-16web-201x300.jpg 201w\" sizes=\"auto, (max-width: 277px) 100vw, 277px\" \/>* Fundaci\u00f3n Nodo XXI<\/p>\n<p><sup>1<\/sup> El Frente Amplio (FA) es una coalici\u00f3n formada por partidos y movimientos pol\u00edticos de diversa raigambre, incluidas identidades liberales, progresistas, ciudadanistas y de izquierdas. Confluyen ah\u00ed diversas culturas pol\u00edticas, pues mientras un segmento importante de sus organizaciones proviene de las experiencias de lucha estudiantil que irrumpen en el nuevo siglo, en otros se cuentan tambi\u00e9n franjas procedentes de las experiencias frustradas de la izquierda extraparlamentaria y grupos cuyos objetivos se construyen en torno a tem\u00e1ticas espec\u00edficas (como la ecol\u00f3gica).<\/p>\n<p><sup>2<\/sup> Se refiere al car\u00e1cter social excluyente y elitista asumido por la democracia desde 1990. La pol\u00edtica representativa excluye no s\u00f3lo a las fuerzas ajenas a las coaliciones que dominan en Chile desde esa fecha \u2013la Concertaci\u00f3n y la derecha\u2013 sino, tambi\u00e9n, a intereses sociales distintos, particularmente los del mundo popular. La renovaci\u00f3n de la izquierda participa de la Concertaci\u00f3n, tiene acceso al poder estatal y gubernamental, y deja paulatinamente de representar al mundo social.<\/p>\n<p><sup>3<\/sup> La Concertaci\u00f3n de Partidos por la Democracia fue la coalici\u00f3n de centroizquierda que gobern\u00f3 el pa\u00eds por cuatro periodos presidenciales, entre 1990 y 2010, con los Partidos Democratacristiano, y Socialista como sus principales componentes. La Nueva Mayor\u00eda fue estrenada en las elecciones generales de 2013, que apoya a Michelle Bachelet en su segunda postulaci\u00f3n a la Presidencia de la Rep\u00fablica. Tal respaldo, en t\u00e9rminos de las alianzas de la antigua Concertaci\u00f3n, signific\u00f3 que a los partidos tradicionalmente incluidos en ella se sumara el Partido Comunista, habitualmente marginado en la din\u00e1mica pol\u00edtica de la posdictadura. Chile Vamos es el nombre de la alianza que actualmente agrupa a los partidos de la derecha chilena.<\/p>\n<p><sup>4 <\/sup>En pr\u00e1cticamente todas las elecciones presidenciales y parlamentarias de la posdictadura se presentan a competir variopintas fuerzas de izquierda que, sin embargo, no logran obtener m\u00e1s de 5 por ciento de los sufragios. Peor a\u00fan, dada la existencia de un sistema electoral binominal en el sistema pol\u00edtico chileno hasta esta \u00faltima elecci\u00f3n \u2013tendente a la exclusi\u00f3n de los partidos menores que no se incorporaban a las dos grandes coaliciones\u2013, tal votaci\u00f3n a menudo no signific\u00f3 siquiera alg\u00fan tipo de representaci\u00f3n parlamentaria.<\/p>\n<p><sup>5<\/sup> Para comprender la estructuraci\u00f3n y din\u00e1mica del conflicto social en el neoliberalismo avanzado, v\u00e9anse Ruiz, Carlos (2013). <i>Conflicto social en el neoliberalismo avanzado. An\u00e1lisis de clase de la revuelta estudiantil en Chile<\/i>. Buenos Aires: Clacso (disponible en http:\/\/biblioteca.clacso.edu.ar\/clacso\/becas\/20131023010020\/RuizEncina.pdf)<\/p>\n<p>y Gaudichaud, Franck (2015). <i>Las fisuras del neoliberalismo maduro chileno. Trabajo, \u201cDemocracia protegida\u201d y conflicto de clases<\/i>. Buenos Aires: Clacso (disponible en http:\/\/biblioteca.clacso.edu.ar\/clacso\/becas\/20151203023022\/fisuras.pdf)<\/p>\n<p><sup>6<\/sup> Las AFP son las administradoras de fondos de pensiones, entidades financieras privadas que controlan los fondos de pensiones de los trabajadores por medio de una cuenta de ahorro obligatorio e individual. En los \u00faltimos a\u00f1os han sido cuestionadas por sus elevadas ganancias, contrastantes con las bajas pensiones otorgadas a los trabajadores al momento de jubilarse.<\/p>\n<p><sup>7<\/sup> Como contraparte a la privatizaci\u00f3n de los antiguos derechos sociales universales, en Chile se asienta una modalidad subsidiaria de acci\u00f3n estatal que, sin embargo, no debiese confundirse con la idea de un \u201cEstado m\u00ednimo\u201d o \u201cmenos Estado\u201d, muy difundida en Am\u00e9rica Latina desde la d\u00e9cada de 1980. M\u00e1s bien, se trata de una redefinici\u00f3n del objeto de las pol\u00edticas sociales implantadas por el Estado, en el sentido de reorientarlas, por un lado, a la reducci\u00f3n de la extrema pobreza \u2013por la v\u00eda de transferencias directas (bonos) o reduciendo a estos sectores sociales el p\u00fablico objetivo de los deteriorados servicios p\u00fablicos que permanecen en pie\u2013 y, por otro, a la creaci\u00f3n de condiciones para que los \u201cno pobres\u201d resuelvan por su cuenta, en el mercado, su reproducci\u00f3n social. En tal Estado subsidiario se halla la base del neoliberalismo chileno, por lo cual las acciones pol\u00edticas contrarias a \u00e9l pueden designarse indistintamente como antineoliberales, antisubsidiarias o desmercantilizantes.<\/p>\n<p><sup>8<\/sup> En Chile se ha creado un lucrativo mercado de servicios sociales con financiamiento estatal, dando forma a lo que el soci\u00f3logo chileno Carlos Ruiz Encina denomina \u201ccapitalismo de servicio p\u00fablico\u201d, en su libro <i>De nuevo la sociedad<\/i> (Santiago, Lom Ediciones, 2015). Por ejemplo, en \u00e1reas como salud y educaci\u00f3n el Estado transfiere ingentes recursos p\u00fablicos a empresas privadas prestadoras de servicios. Para un an\u00e1lisis del caso de la salud, v\u00e9ase Goyenechea, Mat\u00edas. \u201cPresupuesto de salud 2017. \u00bfFortalecimiento de lo p\u00fablico o bot\u00edn para el privado?\u201d, en <i>Cuadernos de Coyuntura<\/i>, n\u00famero 15, p\u00e1ginas 14-23, disponible en http:\/\/www.nodoxxi.cl\/wp-content\/uploads\/CC15_2016_Sociedad.pdf Y para educaci\u00f3n, Carvallo, Fernando y Jos\u00e9 Miguel Sanhueza. \u201c\u00bfEducaci\u00f3n p\u00fablica o \u2018mercado gratuito\u2019? Las fuerzas de cambio ante la reforma a la educaci\u00f3n superior\u201d, en http:\/\/www.eldesconcierto.cl\/2017\/04\/19\/educacion-publica-o-mercado-gratuito-las-fuerzas-de-cambio-ante-la-reforma-a-la-educacion-superior\/<\/p>\n<p><sup>9<\/sup> Durante los gobiernos de la Concertaci\u00f3n\/Nueva Mayor\u00eda, pese a la ret\u00f3rica socialdem\u00f3crata desplegada en ellos, se consagran tanto el modelo econ\u00f3mico como la desarticulaci\u00f3n social y pol\u00edtica heredadas de la dictadura. El primero, en la medida en que no se revierten las privatizaciones de las empresas estatales (y que fortalecen enormemente a un empresariado que se apropia de ellas en condiciones desventajosas para el Estado) y de los antiguos servicios sociales; y la segunda, a partir del explicado \u201cpacto de la transici\u00f3n\u201d, que permite, a diferencia de otros pa\u00edses de la regi\u00f3n, que los cambios econ\u00f3micos y sociales no constituyan fuentes de inestabilidad en la transici\u00f3n chilena. Ahora bien, para el momento actual, lo m\u00e1s importante es sin embargo que de esa consagraci\u00f3n, la Concertaci\u00f3n\/Nueva Mayor\u00eda pasa a la creaci\u00f3n de formas in\u00e9ditas de promoci\u00f3n del inter\u00e9s empresarial \u2013ya no atribuibles a la dictadura\u2013, como ejemplifica la pol\u00edtica de \u201cgratuidad\u201d universitaria. Por ello, no tiene asidero igualar el giro actual en favor del gran capital y los intereses dominantes \u2013expresado en una ofensiva contra los derechos sociales y laborales\u2013 en pa\u00edses como Argentina y Brasil con una experiencia como la chilena, donde ello lleva d\u00e9cadas de consolidaci\u00f3n en nombre de pol\u00edticas \u201csocialdem\u00f3cratas\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n M\u00e1s all\u00e1 de que la elecci\u00f3n presidencial en Chile haya sido ganada por el candidato de la derecha, Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era, la gran sorpresa en ella es la irrupci\u00f3n del Frente Amplio (FA)1 en el escenario pol\u00edtico local. 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