{"id":1982,"date":"2018-04-06T03:09:04","date_gmt":"2018-04-05T21:09:04","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=1982"},"modified":"2020-06-10T13:32:13","modified_gmt":"2020-06-10T19:32:13","slug":"el-cambio-y-la-variable-ideologica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=1982","title":{"rendered":"EL CAMBIO Y LA VARIABLE IDEOL\u00d3GICA"},"content":{"rendered":"<p><b>I. El peso de la ideolog\u00eda dominante<\/b><\/p>\n<p>Para empezar, recordemos una hip\u00f3tesis cl\u00e1sica: \u201cla ideolog\u00eda de la clase dominante como regla funciona como ideolog\u00eda dominante a escala de la sociedad global\u201d; es decir, la ideolog\u00eda de \u201clos de arriba\u201d no s\u00f3lo gu\u00eda a la clase capitalista: ha penetrado tambi\u00e9n en la trabajadora y configura buena parte de su visi\u00f3n del mundo, de sus creencias y valores. Cuando esta situaci\u00f3n se da, se dice que el sistema opera con muy alto grado de <i>legitimidad<\/i>: la mayor parte de la poblaci\u00f3n lo considera \u201cadecuado\u201d, \u201cel mejor posible\u201d, \u201cdigno de apoyo\u201d, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>El nivel de legitimidad que alcanza el sistema depende de diversos factores. En t\u00e9rminos gruesos se\u00f1alemos a) el funcionamiento del sistema econ\u00f3mico: ritmos de crecimiento del producto interno bruto, PIB (alto, medio, bajo, nulo), distribuci\u00f3n del ingreso (equitativa, regresiva), niveles de ocupaci\u00f3n (alta o baja cesant\u00eda), evoluci\u00f3n de los niveles de vida, etc\u00e9tera; b) funcionamiento del sistema pol\u00edtico: \u00bfopera una democracia representativa? \u00bfElecciones de dirigentes con cargo al sufragio universal y permanente?; y c) funcionamiento del sistema ideol\u00f3gico-cultural: \u00bfcu\u00e1l es el poder de la ideolog\u00eda de la clase dominante?<\/p>\n<p>Las tres dimensiones, a), b) y c), interact\u00faan y, a la vez, funcionan con cierto grado de autonom\u00eda. Si todas operan en favor del sistema, la legitimidad y estabilidad del r\u00e9gimen ser\u00e1n elevad\u00edsimas. Y si todas van en contra, el sistema estar\u00e1 sumido en una honda crisis y al borde del colapso. Como regla, nunca se da una estabilidad total. Y las situaciones de crisis total, que implican la posibilidad de una revoluci\u00f3n profunda, son infrecuentes. Como sea, la historia muestra que s\u00ed tienen lugar situaciones m\u00e1s o menos semejantes. La Alemania que va desde el inicio de la Primera Guerra Mundial, en 1914, hasta el derrumbe del nazismo y el fin de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, es ejemplo de desajustes mayores. Y el Estados Unidos que va desde 1940 hasta aproximadamente 1975-1989 es buen ejemplo de elevado grado de legitimidad y estabilidad.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1884 alignright\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-1web.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"244\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-1web.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-1web-300x183.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<p>Lo m\u00e1s usual es en todo caso la existencia de contradicciones y conflictos que evitan una perfecta legitimidad y que, a la vez, no alcanzan a provocar la desintegraci\u00f3n del sistema. Se tiende a suponer que los conflictos decisivos se localizan en el sistema econ\u00f3mico y que de all\u00ed se trasladan al espacio de la pol\u00edtica y el ideol\u00f3gico-cultural. Como primera y gruesa aproximaci\u00f3n, podr\u00eda aceptarse tal enunciado. El problema que aqu\u00ed suele emerger es caer en una visi\u00f3n cruda y mecanicista en que, por ejemplo, lo ideol\u00f3gico es simple reflejo fotogr\u00e1fico, sin vida propia, de lo que sucede en la econom\u00eda. Si as\u00ed fueran las cosas, estudiar el factor ideol\u00f3gico tendr\u00eda poco sentido: para entender el fen\u00f3meno global bastar\u00eda estudiar el puro aspecto econ\u00f3mico. Pero no hay tal.<\/p>\n<p>En ocasiones, el sistema econ\u00f3mico funciona en t\u00e9rminos que no ayudan a la estabilidad del sistema. Por ejemplo, cae la inversi\u00f3n, la econom\u00eda no crece, bajan los salarios y cunde la desocupaci\u00f3n. El deterioro econ\u00f3mico presiona las variables pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas. Pero no debe esperarse una respuesta autom\u00e1tica: la pol\u00edtica y la ideolog\u00eda funcionan con cierta autonom\u00eda y pueden contrarrestar las presiones de la econom\u00eda. Si esto sucediese, <i>las variables pol\u00edtica e ideol\u00f3gica funcionar\u00edan como factores de conservaci\u00f3n<\/i>. \u00bfPor qu\u00e9 esta capacidad para oponerse al cambio? Para responder, nos concentramos en el an\u00e1lisis del factor ideol\u00f3gico.<\/p>\n<p>En otros tiempos, cuando se hablaba de la ideolog\u00eda como factor de estabilidad del sistema social, siempre se alud\u00eda al elemento religioso. Como escrib\u00eda Daniel Defoe, el gran poeta ingl\u00e9s de los tiempos de Cromwell, \u201cla religi\u00f3n est\u00e1 siempre al lado del m\u00e1s fuerte\u201d.<sup>1<\/sup> En la actualidad, el factor religioso sigue pesando, sobre todo en Am\u00e9rica Latina. Pero han surgido herramientas m\u00e1s potentes.<\/p>\n<p>En el mundo contempor\u00e1neo se han dado innovaciones tecnol\u00f3gicas, como la radio y la televisi\u00f3n, que han dado un poder inmenso a los factores ideol\u00f3gicos. En los inicios del capitalismo y tras el invento de la imprenta, los libros primero y luego los peri\u00f3dicos relativamente masivos pasaron a desempe\u00f1ar un papel nada menor en la reproducci\u00f3n del sistema. Pero ya desde el primer tercio del siglo XIX, los movimientos obreros m\u00e1s radicales tuvieron acceso en alg\u00fan grado a hojas, folletines y peri\u00f3dicos impresos que lograban difusi\u00f3n.<sup>2<\/sup> En breve apareci\u00f3 y se difundi\u00f3 la a veces denominada \u201cprensa obrera\u201d. Con ello, el peso de la ideolog\u00eda dominante se debilitaba en una medida no menor. Despu\u00e9s, con la difusi\u00f3n masiva de los nuevos medios, como la radio y la televisi\u00f3n (\u201cno hay hogar sin radio y sin TV\u201d), la situaci\u00f3n empez\u00f3 a modificarse dr\u00e1sticamente.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9? Mencionemos a) la indicada difusi\u00f3n masiva de los nuevos medios. De la TV, hoy cabe hablar de alcance universal; b) el medio televisivo es m\u00e1s simple, directo y emocional que el literario impreso, el cual plantea mayores exigencias de razonamiento abstracto. En breve, aparte de resultar m\u00e1s eficaz, supone un arma simple y que favorece la idiotez y despolitizaci\u00f3n de los de abajo; c) la creaci\u00f3n de empresas televisivas exige tama\u00f1os m\u00ednimos de inversi\u00f3n muy elevados. En consecuencia, pocos empresarios pueden abordar el negocio. Con ello, en t\u00e9rminos casi espont\u00e1neos, en el rubro imperan estructuras monop\u00f3licas; d) el ingreso de las cadenas televisivas est\u00e1 en alto grado sustentado en la publicidad que vendan. \u00c9sta es cara y contratada s\u00f3lo por corporaciones monop\u00f3licas de gran calado. Se desemboca as\u00ed en una simbiosis nada sorprendente entre los grandes monopolios (casi siempre transnacionales) y las grandes cadenas televisivas. Baste preguntar: en sus programas de noticias \u00bfse atrever\u00eda una cadena televisiva a acusar de dolo y corrupci\u00f3n a empresas que son los grandes compradores de su cartera de publicidad?<\/p>\n<p>En pa\u00edses como Estados Unidos, la penetraci\u00f3n de los medios resulta impresionante. Para 1998, se ha se\u00f1alado que el estadounidense promedio consum\u00eda nada menos que 11.8 horas por d\u00eda, donde la televisi\u00f3n es el medio m\u00e1s socorrido. Ya en el siglo actual, internet es el que crece m\u00e1s y m\u00e1s. Seg\u00fan McChesnay, no est\u00e1 claro si lo hace a costa de otros medios o ayuda a elevar a\u00fan m\u00e1s esas espeluznantes 11.8 horas.<sup>3<\/sup> Valga agregar: tambi\u00e9n se observa un fuerte descenso de los medios escritos: prensa cotidiana, revistas. De hecho, hay un proceso general de desplazamiento de la cultura escrita por una visual. Probablemente, ello afecta las capacidades para manejar razonamientos abstractos, en favor de una visi\u00f3n m\u00e1s gr\u00e1fica, impresionista y externa.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-1885\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-2web.jpg\" alt=\"\" width=\"197\" height=\"413\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-2web.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-2web-143x300.jpg 143w\" sizes=\"auto, (max-width: 197px) 100vw, 197px\" \/>La impresionante penetraci\u00f3n de los medios no es pol\u00edticamente as\u00e9ptica. Por el contrario, estos medios est\u00e1n asociados de modo estrecho a las altas cumbres del poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico. Seg\u00fan McChesnay, \u201clos medios han llegado a ser una importante fuerza antidemocr\u00e1tica en Estados Unidos\u201d.<sup>4<\/sup> El citado autor agrega otros elementos por subrayar: el entreguismo y la venalidad caracter\u00edsticos de los periodistas, presentadores y dem\u00e1s: \u201cla corrupci\u00f3n del periodismo \u00edntegro siempre es mala. Pero ha llegado a ser obscena bajo la extrema concentraci\u00f3n de los medios que ahora existe\u201d.<sup>5<\/sup><\/p>\n<p>A final de cuentas, encontramos una <i>dictadura medi\u00e1tica irrestricta<\/i>. Una delgada capa de personas controla los medios de comunicaci\u00f3n e impone as\u00ed a pr\u00e1cticamente toda la poblaci\u00f3n sus formas de sentir, valorar y \u201cpensar\u201d. Ello se ejecuta invocando \u2013con total desparpajo\u2013 la llamada \u201clibertad de expresi\u00f3n\u201d. Y no est\u00e1 de m\u00e1s insistir: el poder actual de los medios es probablemente incluso mayor que el de la Iglesia en el Medioevo. En esa \u00e9poca, la vida de los \u201cr\u00fasticos\u201d o campesinos giraba en torno a una peque\u00f1a extensi\u00f3n de tierra, y todas las relaciones que les interesaban eran las del tipo \u201ccara a cara\u201d. El pasado se registraba por transmisi\u00f3n familiar oral o de los \u201crapsodas\u201d del tipo griego.<\/p>\n<p>Hoy, el paisaje es muy diferente.<\/p>\n<p>En la actualidad, tiempos de la denominada \u201cglobalizaci\u00f3n\u201d, la vida de la clase trabajadora depende no s\u00f3lo de lo que sucede en la f\u00e1brica donde se labora. Inciden tambi\u00e9n con fuerza creciente los acontecimientos de zonas geogr\u00e1ficas muy alejadas: otros pa\u00edses, continentes, pueblos. Y lo que se logra saber de lo \u201cexterno\u201d no pasa evidentemente por la experiencia directa. Esa informaci\u00f3n viene mediada y <i>confeccionada<\/i> por los medios de comunicaci\u00f3n. En ello, las frecuentes distorsiones resultan monumentales. Por ejemplo, en las innumerables guerras de agresi\u00f3n que ha emprendido Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial, lo que se informa muy poco ha tenido que ver con la realidad de los hechos. Para saber de \u00e9sta, se han necesitado investigaciones especiales, periodistas ajenos al <i>stablishment<\/i> medi\u00e1tico y verdaderas denuncias de algunos soldados involucrados en tales enfrentamientos (como el de Vietnam). Adem\u00e1s, a estas denuncias poqu\u00edsimas veces tienen acceso las grandes masas, por lo com\u00fan vacunadas casi para siempre con la ideolog\u00eda imperial.<\/p>\n<p>En un sentido general, factores como los indicados dan lugar a que el poder ideol\u00f3gico opere con gran peso en las sociedades contempor\u00e1neas. Y como est\u00e1n sumamente concentrados, es f\u00e1cil entender que tal situaci\u00f3n da lugar a una fuerte manipulaci\u00f3n y distorsi\u00f3n de las realidades de la vida contempor\u00e1nea. Asimismo, ponen en suspenso las posibilidades de un real funcionamiento de los procesos democr\u00e1ticos y de la misma libertad (de decidir, de elegir) de los ciudadanos.<\/p>\n<p>De lo se\u00f1alado conviene avanzar a un nivel de an\u00e1lisis m\u00e1s concreto. Aproximarse a las realidades del neoliberalismo contempor\u00e1neo y de su operaci\u00f3n en el caso de M\u00e9xico. Es lo que examinaremos en los siguientes apartados.<\/p>\n<p><b>II. La ideolog\u00eda dominante y los problemas de la oposici\u00f3n pol\u00edtica<\/b><\/p>\n<p>Consideremos el caso del modelo neoliberal en Am\u00e9rica Latina. Podr\u00edamos pensar en Argentina, Brasil, Chile. Para tener un referente concreto y a la mano elegimos a M\u00e9xico.<\/p>\n<p>En este pa\u00eds, los resultados econ\u00f3micos han sido desastrosos: una econom\u00eda cuasi estancada,<sup>6<\/sup> p\u00e9sima distribuci\u00f3n del ingreso,<sup>7<\/sup> alta marginalidad<sup>8<\/sup> y fuerte porcentaje de la poblaci\u00f3n en condiciones de extrema pobreza. A esto se a\u00f1aden una violencia extrema y masiva,<sup>9<\/sup> corrupci\u00f3n elevad\u00edsima<sup>10<\/sup> y, en t\u00e9rminos generales, una descomposici\u00f3n social que se expande y ya es aguda. En abierto contraste, la ideolog\u00eda neoliberal se ha extendido y asumido un papel dominante, lo cual en buena medida se explica por la feroz dictadura medi\u00e1tica.<\/p>\n<p>En este marco, nos preguntamos por las opciones que podr\u00edan oponerse al modelo neoliberal. Una, la m\u00e1s radical, ser\u00eda la propuesta de romper con el neoliberalismo para avanzar a un r\u00e9gimen socialista. Una segunda ruta no se plantea romper con el capitalismo, pero s\u00ed cambiar el neoliberalismo por otro tipo de capitalismo, por ejemplo, de tipo democr\u00e1tico, nacional e industrializador.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1886 alignright\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-3web.jpg\" alt=\"\" width=\"310\" height=\"215\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-3web.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-3web-300x208.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 310px) 100vw, 310px\" \/>La alternativa socialista es hoy, 2018, extremadamente d\u00e9bil. En ello inciden a) la revoluci\u00f3n triunfante de Carranza, Obreg\u00f3n, Villa y Zapata posibilit\u00f3 un f\u00e9rreo control de la clase obrera, en especial de la localizada en las industrias m\u00e1s grandes y estrat\u00e9gicas. En breve descabez\u00f3 lo que pudo haber sido una opci\u00f3n socialista: b) el fracaso del grueso de las experiencias socialistas ha desacreditado bastante dicha alternativa. A ello se a\u00f1ade el efecto de una propaganda implacable. Se ha llegado a creer que los militantes comunistas son la misma encarnaci\u00f3n del mal: agentes del demonio y del horror, gente que se come a los ni\u00f1os crudos.<sup>11<\/sup><\/p>\n<p>La opci\u00f3n demoburguesa parece de momento la \u00fanica con posibilidades de fructificar. Pero se encuentra con dificultades mayores. Una de ellas reside en las tradicionales vacilaciones que en el orden pol\u00edtico tipifican a la peque\u00f1a burgues\u00eda y a la media. Un segundo factor radica en la debilidad de la clase obrera industrial. La historia es abundante en ejemplos (de la Revoluci\u00f3n Francesa para ac\u00e1) de c\u00f3mo una clase obrera fuerte empuja a la burgues\u00eda y la lleva a radicalizarse: a cumplir completamente sus tareas. Un tercer factor es el medi\u00e1tico, y en \u00e9l nos concentraremos.<\/p>\n<p>Por su desempe\u00f1o econ\u00f3mico, el modelo neoliberal genera un amplio descontento. En M\u00e9xico afecta de modo negativo aproximadamente a 95 por ciento de la poblaci\u00f3n. No obstante, cuando esas personas acuden a las urnas para elegir presidente, m\u00e1s de dos tercios votan por candidatos neoliberales.<sup>12<\/sup>\u00a0 O sea, hay una extendida <i>falsa conciencia social<\/i> (o alienaci\u00f3n ideol\u00f3gica). La gente sufre, pero no identifica las reales causas de sus penurias. Peor a\u00fan, llega a desconfiar e incluso atacar a las fuerzas pol\u00edticas que podr\u00edan beneficiarla.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 tiene lugar una situaci\u00f3n tan an\u00f3mala?<\/p>\n<p>Una respuesta fundada exigir\u00eda un libro o m\u00e1s, pero aqu\u00ed, usando una \u00f3ptica selectiva, apuntaremos s\u00f3lo a tres:<\/p>\n<p><b>a) <\/b><i>El sistema pol\u00edtico mexicano, desde siempre y mucho antes del advenimiento del neoliberalismo, ha mostrado gran capacidad para absorber, a t\u00edtulo individual, a dirigentes de la oposici\u00f3n potencialmente peligrosos.<\/i> \u00c9ste, por ejemplo, fue el caso de Porfirio D\u00edaz, quien en sus inicios fuera liberal y compa\u00f1ero de luchas de Benito Ju\u00e1rez, para terminar como un dictador cuasi eterno y terco defensor de la \u201caristocracia\u201d terrateniente y el capital extranjero. Despu\u00e9s, tras la revoluci\u00f3n, la lista de personajes absorbidos es casi infinita. Y no s\u00f3lo en el plano estrictamente pol\u00edtico: tambi\u00e9n en el intelectual, el art\u00edstico y otros.<sup>13<\/sup> En suma, el r\u00e9gimen ha venido de manera sistem\u00e1tica dejando sin cabeza a las fuerzas potencialmente opositoras.<\/p>\n<p><b>b) <\/b><i>La absorci\u00f3n tambi\u00e9n ha operado en el plano de partidos pol\u00edticos.<\/i> En el \u00faltimo tiempo, el caso m\u00e1s significativo ha sido el del Partido de la Revoluci\u00f3n Democr\u00e1tica (PRD): en las elecciones de 2006 llev\u00f3 de candidato a L\u00f3pez Obrador, quien gan\u00f3 la votaci\u00f3n; no obstante, tuvo lugar un desvergonzado escamoteo de sufragios en favor de Calder\u00f3n, candidato del Partido Acci\u00f3n Nacional (PAN). En la actualidad, el PRD (ya sin AMLO) va en alianza pol\u00edtica con el muy derechista PAN. \u00bfQu\u00e9 pensar\u00e1 un pueblo que observa tama\u00f1a voltereta? \u00bfQu\u00e9 puede aprender de pol\u00edtica si los que hasta hace muy poco eran enemigos mortales ahora viven en p\u00fablico amasiato? Adem\u00e1s, los del PRD como furgones de cola o sirvientes de la extrema derecha.<\/p>\n<p>Obviamente, el efecto de tama\u00f1as volteretas s\u00f3lo contribuye a sembrar una fuerte confusi\u00f3n en los sectores populares. M\u00e1s a\u00fan, todo desemboca en un extendido desencanto y hast\u00edo respecto a la pol\u00edtica y los pol\u00edticos.<\/p>\n<p><b>c)<\/b> <i>El efecto de los medios (televisi\u00f3n y radio)<\/i> sin duda se lleva la parte del le\u00f3n. De modo m\u00e1s preciso, como est\u00e1n brutalmente concentrados y en manos de un grupo reaccionario, cabe hablar de una <i>dictadura medi\u00e1tica<\/i>, con mensajes que transforman lo blanco en negro, lo malo en bueno y as\u00ed. En el plano de los noticiarios y los programas de opini\u00f3n pol\u00edtica no hay pr\u00e1cticamente <i>ning\u00fan<\/i> periodista de izquierda o cr\u00edtico del sistema.<sup>14<\/sup> Pero tal vez de mayor eficacia es la propaganda m\u00e1s o menos subliminal y hasta inconsciente que transmiten los locutores del deporte y espect\u00e1culos, quienes am\u00e9n de analfabetos son ultrarreaccionarios. Tambi\u00e9n est\u00e1 la \u201cjoya de la corona\u201d: las famosas telenovelas impulsadas por el consorcio Televisa. \u00c9stas compiten en idiotez, en arribismo social, en vulgaridades y detritus moral. El efecto de estos mensajes en la periferia urbana y sobremanera en el medio rural y de provincias es impresionante. En suma, bajo la m\u00e1scara del entretenimiento se provoca una gigantesca falsa conciencia social (\u201clos pobres son los buenos, los que al cielo se van\u201d, \u201clos ricos tambi\u00e9n lloran\u201d, \u201csea emprendedor y tendr\u00e1 \u00e9xito\u201d, \u201chuya de la pol\u00edtica\u201d, \u201cla libre iniciativa engendra prosperidad\u201d, etc\u00e9tera).<\/p>\n<p>Hay un \u00faltimo y decisivo tema. Lo denominaremos <i>difusi\u00f3n de los mitos (la ideolog\u00eda) neoliberales<\/i>. Se trata de una propaganda presentada como si no lo fuera, como verdades evidentes por s\u00ed solas, casi propias de la vida cotidiana y repetidas con singular suficiencia. La ideolog\u00eda neoliberal se presenta en t\u00e9rminos fragmentarios, dispersos, como un \u201cflash\u201d que se suelta por aqu\u00ed y por all\u00e1, como afirmaciones que se repiten y sin conexi\u00f3n aparente, casi como frases sueltas, pero tan reiteradas que terminan por hacerse parte de la conciencia social colectiva. Por debajo de tales frases hay ciertamente una presentaci\u00f3n formal de este cuerpo ideol\u00f3gico,<sup>15<\/sup> proveniente de autores como Walras, Friedman o Barro. Empero, en el espacio que nos interesa, asume el modo de publicidad medi\u00e1tica; es decir, le otorga eficacia a nivel de masas.<\/p>\n<p>Recordemos algunos de los mitos b\u00e1sicos: a) la econom\u00eda mexicana, a semejanza de casi todas las m\u00e1s poderosas, es <i>abierta y de libre mercado<\/i>. Lo de \u201cabierta\u201d supone un rasgo vigente, aunque nada se dice sobre si es una apertura dependiente o dominante. Lo de \u201clibre mercado\u201d resulta totalmente falso: dominan las estructuras oligop\u00f3licas. Por lo mismo, la conducta de la econom\u00eda real es muy diferente de la supuesta por la ideolog\u00eda neoliberal;<sup>16<\/sup> b) este tipo de econom\u00edas son las <i>m\u00e1s eficientes<\/i>: aseguran la plena utilizaci\u00f3n de los recursos (fuerza de trabajo y medios de producci\u00f3n) y tambi\u00e9n su uso m\u00e1s eficiente. Ambas hip\u00f3tesis son incorrectas. En el pa\u00eds, la proporci\u00f3n de desocupados u ocupados de tiempo parcial es enorme. Asimismo, no se utiliza alrededor de 20 por ciento de m\u00e1quinas y equipos instalados. Por el lado de la eficiencia, la situaci\u00f3n tambi\u00e9n se antoja lamentable: bajos niveles de productividad, despilfarro, uso de recursos en actividades improductivas (por ejemplo: publicidad, ej\u00e9rcito, seguridad, consumo idiota); c) tambi\u00e9n se sostiene que el \u201clibre mercado\u201d asegura el <i>mayor nivel de bienestar<\/i>. Tal hip\u00f3tesis tambi\u00e9n resulta falsa: primero, se desperdician recursos y no se maximiza el producto; segundo, se producen muchas cosas in\u00fatiles y da\u00f1inas; tercero, se genera una brutalmente regresiva distribuci\u00f3n del ingreso y de la riqueza; y cuarto, se trata de un sistema econ\u00f3mico basado en la explotaci\u00f3n y el trabajo enajenado. Con ello provoca un r\u00e9gimen social donde el hombre se transforma en el \u201clobo del hombre\u201d. En realidad, el credo neoliberal es una basura ideol\u00f3gica, practicada por creyentes que parecen hijos de Savonarola.<\/p>\n<p>Ahora bien: las realidades pueden ser muy diferentes de las difundidas por la ideolog\u00eda neoliberal. Pero la variable ideol\u00f3gica, en tanto opere con la inmensa fuerza que la caracteriza en el mundo contempor\u00e1neo, puede llegar casi a borrar la realidad objetiva (borrarla de la mente de la poblaci\u00f3n) y reemplazarla por los mitos funcionales al sistema. En este contexto, a los cr\u00edticos del sistema se les llega a declarar ciegos, anticuados, nost\u00e1lgicos y obsoletos. Es decir, en vez de razones se aplica la lluvia de denuestos y adjetivos conocidos. Y tambi\u00e9n el silencio, ese que aterraba a Pascal. Advi\u00e9rtase tambi\u00e9n: <i>el dominio pol\u00edtico e ideol\u00f3gico de los de arriba va estrechamente asociado a una profunda despolitizaci\u00f3n de los de abajo<\/i>. Se trata de que \u00e9stos huyan de la pol\u00edtica, que la consideren algo \u201csucio\u201d, propia de \u201ccorruptos\u201d y gente falsa, que para nada sirven al pueblo.<\/p>\n<p>En un marco como el gruesamente delineado, las posibilidades de desarrollo pol\u00edtico de fuerzas opositoras se complican. Esto, por el lado de la superestructura. Pero por el de la base, la situaci\u00f3n es muy diferente. Como funciona marginando m\u00e1s y m\u00e1s, empuja por el descontento y por el cambio. O sea, hoy operan fuerzas contrapuestas y si recurrimos a la teor\u00eda m\u00e1s general y b\u00e1sica (\u00bfcu\u00e1les son las variables m\u00e1s determinantes?), debemos concluir que, <i>a la larga<\/i>, la base deber\u00eda imponerse. Aunque esta \u201clarga\u201d podr\u00eda ser tan larga que nos lleve a recordar a Keynes: \u201cen el largo plazo, todos estaremos muertos\u201d. Los problemas que esto genera para las fuerzas opositoras los trataremos en los numerales subsiguientes. Antes es necesario referir la contribuci\u00f3n de la base a la eficacia de la ideolog\u00eda.<\/p>\n<p><b><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-1887\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-4web.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"390\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-4web.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-4web-300x293.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>III. La contribuci\u00f3n de la base\u00a0<\/b><b>econ\u00f3mica al poder de la ideolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p>Cuando se habla del fuerte peso del factor ideol\u00f3gico \u2013es decir, la dictadura medi\u00e1tica\u2013, debe se\u00f1alarse algo m\u00e1s, proveniente de la misma base econ\u00f3mica. Dir\u00edamos que es un factor generado por el funcionamiento del modelo neoliberal y que torna mucho m\u00e1s poderosa la variable ideol\u00f3gica. La referencia es al <i>efecto de descomposici\u00f3n social<\/i> provocado por el funcionamiento del patr\u00f3n neoliberal.<\/p>\n<p>La econom\u00eda neoliberal tiende a generar baja tasa de inversi\u00f3n (inversi\u00f3n sobre PIB) y, por ende, bajos ritmos de crecimiento. Ello, a su vez, determina que el modelo opere con muy escasa capacidad de absorci\u00f3n ocupacional: crece el ej\u00e9rcito de desocupados, los abiertos y los disfrazados. En M\u00e9xico, por ejemplo, la ocupaci\u00f3n del sector capitalista cae, y sube exponencialmente la marginalidad empobrecida: muy peque\u00f1os comerciantes, ambulantes, \u201cmil usos\u201d y vagos, ladrones, bandas de narcos, etc\u00e9tera. Se trata de una especie de peque\u00f1a burgues\u00eda lumpenizada que explicar\u00eda entre 30 y 40 por ciento de la ocupaci\u00f3n total. Para nuestros prop\u00f3sitos, subr\u00e1yese: en estos segmentos, el componente racional y cr\u00edtico de la conducta es exiguo. El mismo desorden de la vida se traslada a la psique y da lugar al dominio de las emociones, las rabias y las frustraciones. En muchas ocasiones, estos segmentos han nutrido a los movimientos fascistas (por ejemplo, en la Alemania de Hitler). Y de vez en cuando han llegado a alinearse con grupos de ultraizquierda, m\u00e1s provocadores que efectivos. Para nuestros prop\u00f3sitos, el aspecto por remarcar ser\u00eda \u00e9ste: crece exponencialmente un grupo social pauperizado, vol\u00e1til, m\u00e1s guiado por emociones, frustraciones y rabias que por factores racionales.<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n crea un campo f\u00e9rtil para el poder medi\u00e1tico, que tambi\u00e9n suele manejarse con contenidos asentados en la dimensi\u00f3n emocional disociada del factor racional.<sup>17<\/sup><\/p>\n<p>El factor por subrayar: el efecto de la dictadura medi\u00e1tica es fuerte no s\u00f3lo por el poder de los medios sino, tambi\u00e9n, porque el modelo neoliberal crea las bases socioecon\u00f3micas que le permiten fructificar.<\/p>\n<p>En el fen\u00f3meno hay un segundo aspecto por remarcar.<\/p>\n<p>Si la peque\u00f1a-burgues\u00eda en descomposici\u00f3n, pauperizada y lumpenizada llega a apoyar movimientos progresistas, no lo hace con cargo a reflexiones e ideas s\u00f3lidas. M\u00e1s que alguna noci\u00f3n sobre un nuevo orden social, regulan tales conductas los factores emocionales: rabias, frustraciones, emociones. Por lo mismo, suelen movilizarse siguiendo a <i>l\u00edderes carism\u00e1ticos<\/i>,<sup>18<\/sup>\u00a0 capaces de despertar sus emociones m\u00e1s rec\u00f3nditas. Y si tal personalidad carism\u00e1tica no existe, la movilizaci\u00f3n tampoco tiene lugar. En otros tiempos, los l\u00edderes pudieron ser un Hitler, un Mussolini, un Per\u00f3n o una Eva Duarte, un Pancho Villa o un Zapata. Hoy, en Am\u00e9rica Latina, por el lado del progresismo, pueden ser los Ch\u00e1vez, los Evo Morales o los Correa.<\/p>\n<p>De seguro, esto plantea a la izquierda problemas no menores: sin carisma no atrae votos ni adherentes. Con carisma debilita peligrosamente el contenido racional y cr\u00edtico que debe tener todo movimiento de izquierda. Tambi\u00e9n amenaza gravemente el principio de direcci\u00f3n colectiva y desde abajo, sin el cual ninguna nueva sociedad puede construirse.<\/p>\n<p><b>IV. Opciones. Problemas y peligros<\/b><\/p>\n<p>En el numeral II mencionamos dos v\u00edas que podr\u00edan reemplazar el modelo neoliberal: la socialista y la demoburguesa. La primera tiene problemas que le son propios, am\u00e9n del medi\u00e1tico. Por lo mismo, debe manejarse como una posibilidad de largo plazo y nada sencilla.<sup>19<\/sup> La segunda a la corta parece m\u00e1s factible, pero se topa con la represi\u00f3n medi\u00e1tica.<\/p>\n<p>La ruta del socialismo, en el marco actual, deber\u00eda ser larga y sinuosa. Y exige una acumulaci\u00f3n de fuerzas que no se amarra ni concentra en la v\u00eda parlamentario-electoral. M\u00e1s bien, apunta a la creaci\u00f3n y el desarrollo de un poder popular cimentado desde abajo y asociado a una conciencia de clase s\u00f3lida y extendida. Ciertamente, en ocasiones puede surgir una tentaci\u00f3n: creer que puede tenerse acceso al poder del Estado en un plazo corto y sin que medie la base clasista de masas que necesita un real proceso de cambio.<sup>20<\/sup> Es la tentaci\u00f3n del oportunismo: llegar al poder sin capacidad para usarlo en favor del cambio real por el cual se ha venido \u2013supuestamente\u2013 trabajando.<sup>21<\/sup><\/p>\n<p>Los alcances de la ruta demoburguesa son mucho menores. Y en un contexto como el neoliberal, \u00e9sta puede lograr simpat\u00edas amplias. No obstante, le cae todo el peso de la dictadura medi\u00e1tica que la deforma y combate sin piedad. Ello la hace perder votos, lo cual puede dificultarle el triunfo electoral, am\u00e9n de otras trabas que, en la misma ruta electoral, le acarrean m\u00faltiples problemas. En muchas ocasiones, hasta podr\u00eda surgir el des\u00e1nimo: \u201cnada se puede hacer\u201d, la clase en el poder es demasiado \u201cpoderosa\u201d.<\/p>\n<p>En este marco, am\u00e9n de algunas salidas desesperadas, suele emerger una especialmente fuerte: <i>adaptarse a la presi\u00f3n medi\u00e1tica y asumir algunos componentes de la ideolog\u00eda neoliberal.<\/i> Se supone que lo que se pierde en claridad pol\u00edtica se gana en votos, y esto podr\u00eda llevar a un triunfo electoral.<\/p>\n<p>Esta ruta conlleva peligros mayores.<\/p>\n<p>Si se asume la postura que podemos calificar como de <i>adaptaci\u00f3n al sistema<\/i>, la oposici\u00f3n empieza a diluirse, se torna m\u00e1s aparente que real. El proceso, que a veces es casi inconsciente, termina por ayudar a fortalecer la misma ideolog\u00eda de la clase dominante, la acaba tratando como si fuera inmutable (o \u201csagrada\u201d) y la apoya en sus afanes de penetrar y dominar la conciencia de la clase trabajadora. Y advi\u00e9rtase: la penetraci\u00f3n suele resultar m\u00e1s eficaz cuando sus impulsores son fuerzas que parecen opositoras al r\u00e9gimen. Con ello, si las dificultades para el cambio social ya eran muy elevadas, ahora ser\u00e1n mayores. Al cabo, los expertos en la <i>realpolitik<\/i> dir\u00e1n que \u201clas condiciones reales no permiten un cambio sustantivo, que no dan para m\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>De hecho, se tiene que tal tipo de \u201coposici\u00f3n\u201d, al fortalecer la ideolog\u00eda de la clase dominante, desemboca en un resultado no casual: se autodestruye como oposici\u00f3n.<\/p>\n<p><b>V. Una ilustraci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>En M\u00e9xico encontramos innumerables ejemplos de la asimilaci\u00f3n de eventuales opositores por la clase dominante. Uno de los \u00faltimos y relativamente masivos se refiere a la grotesca evoluci\u00f3n del PRD. Esta organizaci\u00f3n, de ser el principal partido de la oposici\u00f3n progresista, pas\u00f3 a una integraci\u00f3n muy corrupta y vergonzosa con el poder y la derecha m\u00e1s recalcitrante (la que le rob\u00f3 la elecci\u00f3n presidencial en 2006).<\/p>\n<p>Este mecanismo del \u201cabro la billetera y los tengo a mis pies\u201d es simple y masivo, pero aqu\u00ed no lo examinaremos, en parte porque es demasiado obvio. Mucho m\u00e1s interesante es analizar el caso de L\u00f3pez Obrador, el de lejos mayor dirigente pol\u00edtico de la oposici\u00f3n en los \u00faltimos tiempos quien, adem\u00e1s, es reconocidamente una persona del todo honesta.<sup>22<\/sup><\/p>\n<p>Dejando de lado sus primeros tiempos (militante del PRI, corriente cardenista, luego fundador del PRD), empecemos por su primera candidatura presidencial, en 2006.<\/p>\n<p>El programa y contenido clasista del proyecto impulsado por AMLO permiten caracterizar \u00e9ste como i) capitalista; ii) que busca mejorar la distribuci\u00f3n del ingreso; iii) impulsar a los capitalistas nacionales no monop\u00f3licos y que trabajan para el mercado interno; iv) reducir la dependencia externa. El proyecto recuerda en gran medida lo que en otros tiempos se calificaba como <i>proyecto demoburgu\u00e9s y nacionalista<\/i>.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-1889\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-6web.jpg\" alt=\"\" width=\"374\" height=\"185\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-6web.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-6web-300x149.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 374px) 100vw, 374px\" \/>La campa\u00f1a de AMLO en 2006 de seguro fue la m\u00e1s radical de todas las encabezadas por \u00e9l. A la vez, despert\u00f3 mayor \u2013a veces conmovedor\u2013 fervor popular. Al cabo, gan\u00f3 las elecciones, pero se le escamote\u00f3 el triunfo (robo de votos) en t\u00e9rminos escandalosos. Y el movimiento social y pol\u00edtico que encabezaba no tuvo fuerza suficiente para evitar el despojo. Hab\u00eda sucedido algo similar en comicios previos (1988) cuando a Cuauht\u00e9moc C\u00e1rdenas se le desconoci\u00f3 la victoria en las urnas.<\/p>\n<p>La campa\u00f1a de 2012 fue m\u00e1s medida y menos espectacular. Ante la feroz campa\u00f1a medi\u00e1tica en su contra \u2013ya experimentada seis a\u00f1os antes\u2013, la respuesta de AMLO result\u00f3 sintom\u00e1tica: pas\u00f3 a moderar su lenguaje y programa. Reclam\u00f3 menos contra los medios. Incluso, se sac\u00f3 de la manga una singular propuesta en favor del \u201camor entre los mexicanos\u201d, tambi\u00e9n aplicable a \u201clos de arriba\u201d y que, por consiguiente, eliminaba con un beso frailuno nada menos que la lucha de clases.<sup>23<\/sup> En la contienda electoral, el cohecho fue ilegal y hasta \u201cdesmedido\u201d. Luego, en las urnas AMLO perdi\u00f3.<\/p>\n<p>En primera instancia, si comparamos las dos campa\u00f1as presidenciales deducimos lo siguiente: a) el sistema no parece dispuesto a aceptar la sustituci\u00f3n del neoliberalismo por otro tipo de capitalismo. Si son necesarios el robo y la violencia, se aplican sin vacilaciones;<sup>24<\/sup> b) la morigeraci\u00f3n del discurso, el af\u00e1n de presentarse como alguien \u201camigable\u201d y ajeno a posturas radicales, no ha rendido en t\u00e9rminos de votos. M\u00e1s bien al rev\u00e9s: no convence a los de arriba y s\u00ed confunde bastante a los de abajo.<\/p>\n<p>Pasemos ahora a examinar la campa\u00f1a que apunta a las elecciones de 2018.<\/p>\n<p>En su campa\u00f1a, el nudo central ha sido <i>el combate de la corrupci\u00f3n<\/i>, se\u00f1alada como el problema mayor del pa\u00eds. Se habla de \u201carreglos\u201d entre pol\u00edticos y grandes empresarios, de lo que denomina la \u201cmafia del poder\u201d, que debe combatirse con honestidad y austeridad.<\/p>\n<p>Llama la atenci\u00f3n que el an\u00e1lisis de las posibles <i>causas estructurales<\/i> del fen\u00f3meno se ha ido diluyendo m\u00e1s y m\u00e1s. Al final de cuentas, el problema se examina como uno en s\u00ed mismo moral, donde la dimensi\u00f3n moral se pasa a considerar variable independiente, aut\u00f3noma y <i>desligada<\/i> de los rasgos que asume la estructura econ\u00f3mica y social del pa\u00eds.<sup>25<\/sup> Con ello, el recurso a la moral a) se transforma en un modo de silenciar el basamento estructural del fen\u00f3meno. Por lo mismo, el fen\u00f3meno de la corrupci\u00f3n queda bailando en una especie de vac\u00edo y asume el rango de variable independiente; b) la denuncia se va pareciendo m\u00e1s y m\u00e1s a los golpes de pecho o jaculatorias de monje dominico.<\/p>\n<p>Lo se\u00f1alado advierte sobre la existencia de un claro <i>sesgo ideol\u00f3gico<\/i>; es decir, una visi\u00f3n deformada de la realidad, impulsada por ciertas condiciones sociales y pol\u00edticas. Tales empujes son a veces hasta inconscientes. En el caso que nos interesa, importa subrayar: este desplazamiento hacia la ideolog\u00eda, abre las puertas a la incorporaci\u00f3n de determinados componentes de la ideolog\u00eda neoliberal. Con ello, se supone, se pueden por lo menos suavizar-debilitar las virulentas cr\u00edticas (y hasta el veto) que hist\u00f3ricamente ha venido recibiendo AMLO desde las alturas del poder. Importa tambi\u00e9n se\u00f1alar: los pronunciamientos sobre la dictadura medi\u00e1tica imperante se siguen suavizando y, a veces, casi desapareciendo.<\/p>\n<p>Tratemos de examinar los lineamientos de la pol\u00edtica econ\u00f3mica que aplicar\u00eda AMLO en su posible gobierno. Se trata de un se\u00f1alamiento grueso y que apunta en lo medular a se\u00f1alar los componentes neoliberales introducidos en el programa econ\u00f3mico del candidato.<\/p>\n<p><b><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-1888 alignright\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-5web.jpg\" alt=\"\" width=\"316\" height=\"154\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-5web.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-5web-300x146.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 316px) 100vw, 316px\" \/>Propuestas gen\u00e9ricas<\/b><\/p>\n<p>Podemos indicar tres, muy generales y b\u00e1sicas: a) mejorar la distribuci\u00f3n del ingreso y reducir o eliminar los niveles de pobreza extrema. Probablemente, \u00e9ste sea el eje central del programa; b) elevar los ritmos de crecimiento del producto. Como m\u00ednimo, duplicar la tasa neoliberal de tendencia; c) otorgar a la regulaci\u00f3n estatal un papel funcional a los dos prop\u00f3sitos centrales a) y b).<\/p>\n<p>En este \u00e1mbito general debe por lo menos indicarse algo que a veces se olvida: si se va a cambiar la distribuci\u00f3n del ingreso, una primera consecuencia ser\u00e1 un correspondiente cambio en la composici\u00f3n de la demanda, del consumo en especial. Esta nueva composici\u00f3n del consumo deber\u00e1 corresponderse con el consiguiente cambio en la composici\u00f3n de la oferta. Es decir, deben transformarse dr\u00e1sticamente el nivel y la composici\u00f3n del producto, especialmente en el departamento II de la econom\u00eda. Luego, si no hay cambios en el espacio de la producci\u00f3n, el movimiento en la distribuci\u00f3n postulado estar\u00e1 irremediablemente condenado al fracaso. En otras palabras, la producci\u00f3n es la variable independiente y no la distribuci\u00f3n. Y la producci\u00f3n, los niveles y la composici\u00f3n ser\u00e1n los heredados del neoliberalismo.<sup>26<\/sup><\/p>\n<p><b>Declaraciones que llaman la atenci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>En gira por Oaxaca, el 8 de diciembre de 2017, seg\u00fan el peri\u00f3dico <i>Milenio<\/i>, AMLO declaraba: \u201cHabr\u00e1 cero d\u00e9ficit, pues el Banco de M\u00e9xico ser\u00e1 aut\u00f3nomo. No aumento de impuestos en t\u00e9rminos reales, y combate de la corrupci\u00f3n y los privilegios para liberar fondos y financiar el desarrollo del pa\u00eds\u201d. Tambi\u00e9n se\u00f1ala sobre la autonom\u00eda de la instituci\u00f3n \u201cNo vamos a tener injerencia en las decisiones que se tomen ah\u00ed, y tambi\u00e9n hago el compromiso de mantener equilibrios macroecon\u00f3micos, pues no vamos a aumentar el d\u00e9ficit; al contrario, buscaremos que sea de cero. Al no gastar m\u00e1s de lo que se tenga de ingresos, vamos a tener control en gasto para que no siga creciendo la deuda\u201d.<\/p>\n<p>Sobre la pol\u00edtica fiscal, sus declaraciones son tambi\u00e9n sugerentes: \u201cNo habr\u00e1 una reforma fiscal como la que aplicaron y que perjudic\u00f3 a todo el sector productivo del pa\u00eds (\u2026) vamos a mantener en t\u00e9rminos reales al m\u00ednimo los impuestos, las mismas contribuciones y no se van a crear impuestos\u201d.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n declaraba: \u201cNo vamos a alterar la pol\u00edtica macroecon\u00f3mica\u201d, algo m\u00e1s que sorprendente. Aunque al mismo tiempo dice: \u201cVamos a cambiar la pol\u00edtica econ\u00f3mica (\u2026) porque no ha habido crecimiento econ\u00f3mico\u201d.<sup>27<\/sup><\/p>\n<p>Estos planteamientos no son nuevos. En un libro publicado en febrero de 2017 (y casi silenciado por los medios), AMLO escribe: \u201cLa aplicaci\u00f3n de una pol\u00edtica de austeridad nos permitir\u00e1, junto con el combate de la corrupci\u00f3n, contar con presupuesto suficiente para promover el desarrollo y garantizar el bienestar de todos. Con esta estrategia no habr\u00e1 necesidad de aumentar impuestos en t\u00e9rminos reales ni de crear contribuciones y tampoco se caer\u00e1 en d\u00e9ficit o en el financiamiento del desarrollo con deuda p\u00fablica\u201d.<sup>28<\/sup><\/p>\n<p><b>Algunos aspectos por comentar<\/b><\/p>\n<p>Podemos elegir algunos aspectos que llaman la atenci\u00f3n: a) la autonom\u00eda del banco central; b) la pol\u00edtica fiscal crudamente ortodoxa; c) el problema de la inversi\u00f3n (la p\u00fablica en especial) y su nexo con el crecimiento; y d) el sector externo.<\/p>\n<p>Aceptar la autonom\u00eda del banco central es como invitar al enemigo mortal a cuidar de tu seguridad personal. Es sabido que la instituci\u00f3n es un aut\u00e9ntico b\u00fanker de la ortodoxia neoliberal (all\u00ed todos siguen amando a Milton Friedman) y que sus prop\u00f3sitos de estabilidad suelen asociarse a pol\u00edticas contraccionistas. Supongamos que el gobierno de AMLO aplica una pol\u00edtica expansionista y que \u00e9sta, como sucede, genera presiones sobre el balance de pagos y el nivel de precios. Estos problemas se manejan preservando el crecimiento si se aplican pol\u00edticas heterodoxas. Pero si la responsabilidad queda en manos del banco central, la econom\u00eda caer\u00e1 primero en recesi\u00f3n y luego en una situaci\u00f3n de cuasi estancamiento.<\/p>\n<p>Otro aspecto problem\u00e1tico est\u00e1 referido a las finanzas p\u00fablicas. Se postula un presupuesto equilibrado (ingresos = gastos; sin crecimiento de la deuda p\u00fablica). Manejar en abstracto el lema equivale a recoger el dogma de las amas de casa: no gastar m\u00e1s de lo que se gana. Pero en t\u00e9rminos macro y de teor\u00eda econ\u00f3mica seria, el lema no se mantiene. No hay aqu\u00ed una verdad absoluta: a veces lo correcto puede ser el super\u00e1vit, en otras el d\u00e9ficit, o bien, el equilibrio. Todo depende del contexto macro. Otro factor problem\u00e1tico es el de los ingresos tributarios. En el pa\u00eds, la base tributaria es baja y genera ingresos muy por debajo de los gastos que exigen las metas de crecimiento y redistribuci\u00f3n postuladas.<\/p>\n<p>La redistribuci\u00f3n del gasto p\u00fablico (eliminar erogaciones superfluas y con ello elevar las de tipo social y en inversi\u00f3n) que ha propuesto AMLO quiz\u00e1 no baste. Eliminar deducciones que hoy permiten a algunas grandes empresas reducir casi a cero los impuestos devengados es tambi\u00e9n necesario,<sup>29<\/sup> pero no est\u00e1 clara la pol\u00edtica que en este rubro se ejecutar\u00eda.<\/p>\n<p>Hay otro aspecto problem\u00e1tico. Durante el eventual gobierno de AMLO, parece dif\u00edcil esperar que la inversi\u00f3n privada se eleve sustancialmente, como porcentaje del PIB. Luego, como otras condiciones, la tasa de crecimiento del PIB se mantendr\u00eda aproximadamente igual a la hist\u00f3rica neoliberal (2.0-2.5 promedio anual). En consecuencia, si se busca como m\u00ednimo duplicar la tasa de crecimiento, deber\u00eda elevarse de manera dr\u00e1stica la inversi\u00f3n p\u00fablica. Pero esta exigencia puede encontrarse con problemas mayores si i) la base tributaria no se modifica; ii) se mantiene el dogma del presupuesto equilibrado; y iii) se eleva fuertemente el gasto social redistributivo. Seg\u00fan AMLO, los ajustes de gasto propuestos (b\u00e1sicamente suprimir la corrupci\u00f3n) permitir\u00edan elevar en 62 por ciento la inversi\u00f3n p\u00fablica. Ahora bien, en 2015 la inversi\u00f3n p\u00fablica tuvo un nivel igual a 3.65 del PIB. Y si se eleva en el 62 propuesto, llegar\u00eda a 5.9 si el PIB no crece. Y si \u00e9ste crece 4,<sup>30<\/sup> la cuota llega a 5.66. Y si la inversi\u00f3n privada mantiene su nivel absoluto (de hecho podr\u00eda descender) y el PIB crece en 4.0, su cuota respecto al PIB caer\u00eda a 18.1. Por tanto, la inversi\u00f3n fija total como porcentaje del PIB llegar\u00eda a 23.8. La tasa, que en 2015 fue de 22.5, pasar\u00eda a 23.8, un aumento para nada espectacular.<sup>31<\/sup><\/p>\n<p>En otras palabras, emergen metas contrapuestas, y ante ellas es muy probable que la inversi\u00f3n p\u00fablica no responda a las exigencias del desarrollo. Y si esto no tiene lugar, las metas del crecimiento tampoco se cumplir\u00e1n. Y ya se sabe que redistribuci\u00f3n sin crecimiento productivo equivale, m\u00e1s tarde o m\u00e1s temprano, a hundirse en un pantano mef\u00edtico.<sup>32<\/sup><\/p>\n<p>Finalmente estar\u00eda el sector externo. \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 la pol\u00edtica por seguir con la inversi\u00f3n extranjera? \u00bfCu\u00e1l la pol\u00edtica cambiaria y cu\u00e1l la arancelaria? \u00bfQu\u00e9 se propone con los posibles tratados de libre comercio? No estamos en condiciones de dar una respuesta ni medianamente precisa, pero a juzgar por el gabinete econ\u00f3mico propuesto por AMLO, se pensar\u00eda que en este espacio dominar\u00e1 la ortodoxia neoliberal. Y si esto fuera as\u00ed, las restricciones sobre el crecimiento ser\u00e1n mayores.<\/p>\n<p><b><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-1890\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-7web.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"545\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-7web.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/objetos-7web-220x300.jpg 220w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>VI. Observaciones finales<\/b><\/p>\n<p>Repitamos: los temas se\u00f1alados exigen un tratamiento extenso y cuidadoso. Adem\u00e1s, otros nudos tem\u00e1ticos deber\u00edan tambi\u00e9n examinarse. Pero no es \u00e9ste el prop\u00f3sito de estas notas. Nos interesa subrayar otro aspecto, resumible como sigue: a) para eliminar o suavizar las cr\u00edticas de la derecha neoliberal, AMLO ha incorporado a su programa algunos de los dogmas centrales del neoliberalismo; b) al hacerlo, para nada ayuda al desarrollo de la conciencia pol\u00edtica de los sectores populares. Al rev\u00e9s, confunde; c) lo que tal sea m\u00e1s grave: se pone en peligro \u2013en caso de llegar al gobierno\u2013 la posibilidad de <i>romper efectivamente<\/i> con el modelo neoliberal. Por lo mismo, se podr\u00eda hipotecar o <i>cancelar<\/i> la promesa de hacer un gobierno favorable a los intereses del pueblo trabajador.<\/p>\n<p>Hay una ruta de an\u00e1lisis algo diferente: a) la incorporaci\u00f3n de algunos dogmas neoliberales en la campa\u00f1a es s\u00f3lo para evitar o suavizar la feroz campa\u00f1a medi\u00e1tica en contra que ha experimentado el candidato en las elecciones previas; b) si se logra a), ser\u00eda muy probable el triunfo en las elecciones; c) llegado al gobierno se har\u00edan los ajustes del caso para avanzar a un modelo de capitalismo democr\u00e1tico y nacionalista. O sea, desechar el modelo neoliberal.<\/p>\n<p>En esta argumentaci\u00f3n, el supuesto crucial es el enunciado en c). Y por lo que se conoce de la experiencia hist\u00f3rica acumulada, tama\u00f1o giro es poco probable, no s\u00f3lo por los factores inerciales sino porque el tipo de campa\u00f1a (tipo de movilizaciones, de organizaciones, todo subordinado a una v\u00eda exclusivamente electoral) no suele ser capaz de generar un <i>poder pol\u00edtico<\/i> suficiente para que el mencionado viraje pudiera darse.<\/p>\n<p>Las dificultades tambi\u00e9n se originan por la debilidad pol\u00edtica e ideol\u00f3gica de la clase obrera y, por tanto, del proyecto socialista. Si la clase trabajadora no es todav\u00eda capaz de luchar por la implantaci\u00f3n del socialismo, pero s\u00ed suficientemente fuerte para empujar el proyecto demoburgu\u00e9s a cumplir cabalmente sus tareas, el problema quiz\u00e1 se solventar\u00eda.<sup>33<\/sup> Pero hoy tales fuerzas a\u00fan no existen en la clase trabajadora, la cual, por la v\u00eda del mismo PRI, est\u00e1 en alto porcentaje encorsetada al r\u00e9gimen neoliberal.<\/p>\n<p>Para terminar, perm\u00edtase una \u00faltima observaci\u00f3n. En el \u00faltimo cap\u00edtulo de su citado libro, AMLO delinea lo que ser\u00eda la realidad del pa\u00eds en 2024, al terminar su periodo presidencial. Es un texto espont\u00e1neo, que dir\u00edamos le brota de lo m\u00e1s profundo del coraz\u00f3n. El \u00faltimo p\u00e1rrafo reza as\u00ed: \u201cEn 2024 tendremos una sociedad mejor, no s\u00f3lo por lo que vamos a construir entre todos y desde abajo en el plano de lo material, sino por haber creado una nueva corriente de pensamiento, por haber consumado una revoluci\u00f3n de las conciencias que ayudar\u00e1 a impedir, en el futuro, el predominio del dinero, del enga\u00f1o y de la corrupci\u00f3n, y la imposici\u00f3n del af\u00e1n de lucro sobre la dignidad, la verdad, la moral y el amor al pr\u00f3jimo\u201d.<sup>34<\/sup>\u00a0 Esto es bello; supone la expresi\u00f3n o el deseo de un hombre bueno. El problema, nada menor, estriba en que materializar esos afanes exige <i>suprimir el capitalismo<\/i>. Algo muy distante del proyecto, de corto y largo plazos, manejado por AMLO.<\/p>\n<hr \/>\n<p>* Departamento de Econom\u00eda, Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana Iztapalapa. El autor agradece la colaboraci\u00f3n de Juan Salazar para el ensayo.<\/p>\n<p><sup>1<\/sup> Lo citamos seg\u00fan C. Hill, <i>El mundo trastornado<\/i>, p\u00e1gina 369, Siglo XXI, Madrid, 2015.<\/p>\n<p><sup>2<\/sup> En realidad, ya durante la Revoluci\u00f3n Francesa las hojas impresas se utilizaron ampliamente. Marat, por ejemplo, fue un periodista de nota.<\/p>\n<p><sup>3<\/sup> V\u00e9ase Robert W. McChesnay, <i>The political economy of media<\/i>, p\u00e1gina 425, Monthly Review Press, Nueva York, 2008.<\/p>\n<p><sup>4<\/sup> Ib\u00eddem, p\u00e1gina 426.<\/p>\n<p><sup>5<\/sup> Ib\u00eddem, p\u00e1gina 432.<\/p>\n<p><sup>6<\/sup> El PIB crece a 2.0-2.2 por ciento promedio anual; y el per c\u00e1pita, en torno a 0.5. \u00c9ste y los datos que siguen fueron tomados del Instituto Nacional de Estad\u00edstica y Geograf\u00eda y la Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para Am\u00e9rica Latina y el Caribe.<\/p>\n<p><sup>7<\/sup> Para la distribuci\u00f3n de la riqueza f\u00edsica (activos fijos como m\u00e1quinas, equipos y edificios de producci\u00f3n), el coeficiente Gini de M\u00e9xico llega a un escandaloso 0.93. En una muestra mundial, el mismo indicador es de 0.68. Para la distribuci\u00f3n del ingreso, el Gini oficial llega a 0.51; y el de una muestra mundial, a 0.36. Ajustado seg\u00fan declaraciones tributarias, se va muy por encima.<\/p>\n<p><sup>8<\/sup> Casi 60 por ciento de los ocupados se sit\u00faan en condiciones de marginalidad (informales).Y de los ocupados, alrededor de la mitad gana 2 o menos salarios m\u00ednimos (1 salario m\u00ednimo equivale aproximadamente a 4 d\u00f3lares diarios).<\/p>\n<p><sup>9<\/sup> La cifra de muertos por violencia (unos 25 mil en 2017) se asemeja a la de Siria, que est\u00e1 en guerra.<\/p>\n<p><sup>10<\/sup> Recordemos a un agudo analista: \u201cun pueblo donde por todas partes ha penetrado la corrupci\u00f3n no puede vivir libre\u201d. V\u00e9ase Nicol\u00e1s Maquiavelo, <i>Discursos sobre la primera d\u00e9cada de Tito Livio<\/i>, p\u00e1gina 82, Alianza Editorial, Madrid, 2000.<\/p>\n<p><sup>11<\/sup> En verdad, a la mayor\u00eda de los militantes comunistas deber\u00edan reconocerse una abnegaci\u00f3n ilimitada y fuerte voluntad en favor de los m\u00e1s nobles ideales de la humanidad.<\/p>\n<p><sup>12<\/sup> V\u00e9ase Samuel Ortiz y Jos\u00e9 Valenzuela Feij\u00f3o, \u201cClases y articulaci\u00f3n pol\u00edtica en M\u00e9xico\u201d, en <i>Crisis neoliberal y alternativas de izquierda en Am\u00e9rica Latina II: M\u00e9xico<\/i>, INI, M\u00e9xico, 2015.<\/p>\n<p><sup>13<\/sup> El caso de Octavio Paz, el \u201cpoeta intocable\u201d, que terminase alabando a Salinas de Gortari, es bastante ilustrativo. En un sentido m\u00e1s general, Gramsci y seguidores hablan de \u201ctransformismo\u201d. O sea, \u201cintegraci\u00f3n de los intelectuales de las clases subalternas a la clase pol\u00edtica para decapitar la direcci\u00f3n pol\u00edtica de esos grupos\u201d. C\u00f3nfer H. Portelli, <i>Gramsci y el bloque hist\u00f3rico<\/i>, p\u00e1gina 78, Siglo XXI Editores, M\u00e9xico, 1990.<\/p>\n<p><sup>14<\/sup> Carmen Aristegui, probablemente la \u00fanica periodista cr\u00edtica, fue expulsada de la radio y televisi\u00f3n con cargo a mecanismos gangsteriles. Al cabo se refugi\u00f3 en una cadena televisiva estadounidense.<\/p>\n<p><sup>15<\/sup> Se trata de un corpus ideol\u00f3gico y no cient\u00edfico. Esto, en tanto presenta una realidad deformada y al gusto de los grandes beneficiarios del sistema.<\/p>\n<p><sup>16<\/sup> Por ejemplo, si los costos unitarios caen, los precios no bajan y s\u00ed suben las ganancias, pues hay \u201cbarreras a la entrada\u201d.<\/p>\n<p><sup>17<\/sup> Cuando Pascal alud\u00eda a \u201clas razones del coraz\u00f3n que la raz\u00f3n no entiende\u201d, se adelantaba no poco a estas situaciones.<\/p>\n<p><sup>18<\/sup> Weber habla de \u201cdominaci\u00f3n carism\u00e1tica\u201d, surgida \u201cen virtud de devoci\u00f3n afectiva a la persona del se\u00f1or y a sus dotes sobrenaturales <i>(carisma)<\/i> y, en particular, facultades m\u00e1gicas, revelaciones o hero\u00edsmo, poder intelectual u oratorio. Lo siempre nuevo, lo extraordinario, lo nuca visto y la entrega emotiva que provocan constituyen aqu\u00ed la fuente de la devoci\u00f3n personal\u201d. Tambi\u00e9n indica que \u201cla dominaci\u00f3n carism\u00e1tica es una relaci\u00f3n social espec\u00edficamente extraordinaria y puramente personal\u201d. Por ende, aparece y desaparece con la persona portadora del carisma. De aqu\u00ed la contradicci\u00f3n surgida con los sistemas pol\u00edticos que proh\u00edben la reelecci\u00f3n. Las citas de Max Weber en su <i>Econom\u00eda y sociedad<\/i>, p\u00e1ginas 711 y 714, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico, 1984.<\/p>\n<p>Como dice el personaje de una obra teatral: \u201calguien \/cansado de contar las horas que pasan \/ debe hacer recordar \/ que lo que antes era \/ llama ardiente \/ y ahora se ha hundido \/ en insondable pret\u00e9rito \/ puede ser de nuevo avivado \/ por la fuerza de un poderoso h\u00e1lito\u201d. C\u00f3nfer P. Weiss, <i>H\u00f6lderlin<\/i>, p\u00e1gina 134, Grijalbo, M\u00e9xico, 1974.<\/p>\n<p><sup>20<\/sup> \u201cEl proletariado (\u2026) sabe muy bien que para el \u00e9xito de su revoluci\u00f3n, para el feliz derrocamiento de la burgues\u00eda, es absolutamente necesario contar con las simpat\u00edas de la mayor\u00eda de los trabajadores y, por consiguiente, de la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n\u201d. C\u00f3nfer Lenin, <i>El trabajo del Partido entre las masas<\/i> (antolog\u00eda), p\u00e1gina 91, Progreso, Mosc\u00fa, 1981. En otro texto apunta: \u201cCon la vanguardia sola es imposible triunfar. Lanzar sola a la vanguardia a la batalla decisiva, cuando toda la clase, cuando las grandes masas no han adoptado a\u00fan una posici\u00f3n de apoyo directo a esta vanguardia o, al menos, de neutralidad ben\u00e9vola respecto a ella y no con incapaces por completo de apoyar al adversario, ser\u00eda no s\u00f3lo una estupidez sino, adem\u00e1s, un crimen\u201d. C\u00f3nfer Lenin, <i>La enfermedad infantil del \u2018izquierdismo\u2019 en el comunismo<\/i>, p\u00e1gina 79, Progreso, Mosc\u00fa, sin fecha.<\/p>\n<p><sup>21<\/sup> En las \u00faltimas elecciones presidenciales de Chile (fines de 2017), diversas fuerzas que se supone son de izquierda cayeron en la tentaci\u00f3n. Incluso, apoyaron a una candidata de centro-derecha que se atrevi\u00f3 a calificar como \u201ctotalitario\u201d el gobierno de Allende. Tales fuerzas de hecho parecen haber olvidado que la lucha es contra el capitalismo. Sobre los comicios en ese pa\u00eds y su significado, v\u00e9ase Roberto Pizarro, <i>El retorno de la derecha al gobierno de Chile<\/i>, por publicarse.<\/p>\n<p><sup>22<\/sup> De los tres candidatos actuales a la Presidencia (julio de 2018), Anaya (PAN-PRD) y Meade (PRI) son de extrema derecha (neoliberales). L\u00f3pez Obrador puede calificarse como \u201cprogresista\u201d. Aclaremos: por <i>izquierda<\/i> entendemos las fuerzas pol\u00edticas que buscan pasar del capitalismo al socialismo; y por <i>progresistas<\/i>, las que buscan cambiar el capitalismo neoliberal por uno nacional y demoburgu\u00e9s.<\/p>\n<p><sup>23<\/sup> Durante momentos clave de la Revoluci\u00f3n Francesa, Marat se quejaba de quienes \u201ctratan de vivir en paz con todo el mundo\u201d. Tambi\u00e9n, ya cerca de su muerte, en su diario escrib\u00eda que \u201cpretender agradar a todos es de locos; pero pretender agradar a todos en tiempo de revoluci\u00f3n es de traidores\u201d. Las citas, en Louis Barthou y Gerard Walter, <i>Marat<\/i>, p\u00e1ginas 227 y 283, Osiris, Santiago de Chile, 1934.<\/p>\n<p><sup>24<\/sup> \u201cLa hegemon\u00eda y la dictadura no est\u00e1n totalmente separadas. La clase dirigente, incluso en un sistema hegem\u00f3nico, no dirige toda la sociedad sino s\u00f3lo a las auxiliares y aliadas que le sirven de base social, y utiliza la coacci\u00f3n frente a las opositoras\u201d. C\u00f3nfer Portelli, obra citada, p\u00e1gina 75.<\/p>\n<p><sup>25<\/sup> \u201cPara suprimir el ego\u00edsmo no se debe predicar contra el ego\u00edsmo sino crear las circunstancias que lo hagan innecesario\u201d, advert\u00eda el agudo Bertolt Brecht. C\u00f3nfer <i>El libro de las mutaciones<\/i>, p\u00e1gina 50, Nueva Visi\u00f3n, Buenos Aires, 1973.<\/p>\n<p><sup>26<\/sup> Sobre el tema, v\u00e9ase Jos\u00e9 Valenzuela Feij\u00f3o, \u201cDistribuci\u00f3n <i>versus<\/i> producci\u00f3n, neoliberales y progresistas\u201d, en J. Valenzuela F., <i>\u00bfDe la crisis neoliberal al nacionalismo fascistoide? <\/i>M\u00e9xico y Estados Unidos (segunda edici\u00f3n, corregida y aumentada), cap\u00edtulo VIII. CEDA-UAMI, 2017.<\/p>\n<p><sup>27<\/sup> <i>Milenio<\/i>, 8 de diciembre de 2017.<\/p>\n<p><sup>28<\/sup> A. M. L\u00f3pez Obrador, 2018. La salida, cap\u00edtulo VIII, Planeta, M\u00e9xico, 2017.<\/p>\n<p><sup>29<\/sup> Para estimular las inversiones en ciertas ramas cabr\u00eda aplicar grav\u00e1menes diferenciados.<\/p>\n<p><sup>30<\/sup> Este crecimiento, en un primer momento, se asienta en mayor aprovechamiento de las capacidades instaladas.<\/p>\n<p><sup>31<\/sup> Si suponemos que la inversi\u00f3n de reposici\u00f3n es igual a 11 por ciento del PIB y que el coeficiente producto a capital fijo incremental es igual a 0.20, obtenemos una tasa de crecimiento del PIB igual a casi 2.6 anual, un ritmo calificable como \u201cneoliberal\u201d.<\/p>\n<p><sup>32<\/sup> El actual caso de Venezuela ejemplifica los problemas que provoca esta disociaci\u00f3n.<\/p>\n<p><sup>33<\/sup> Empujar no significa integrarse al proyecto demoburgu\u00e9s y olvidarse del propio. El asunto es otro: entender que la <i>presente<\/i> correlaci\u00f3n de fuerzas no da para un salto al socialismo; y, luego, saber que se trata de una lucha que apunta a un plazo bastante m\u00e1s largo. Y si esto se respeta, se debe i) usar la lucha por las reformas como herramienta de acumulaci\u00f3n de fuerzas. Las reformas no se rechazan, pero no se consideran un fin en s\u00ed mismas; ii) en esta lucha, preservar la independencia pol\u00edtica de la clase. Como bien se ha dicho, \u201call\u00ed donde la clase obrera no ha desarrollado su organizaci\u00f3n lo bastante para emprender una ofensiva resuelta (\u2026) contra el poder pol\u00edtico de las clases dominantes, se debe por lo menos prepararla para ello mediante una agitaci\u00f3n constante contra ese poder y adoptando una actitud hostil hacia la pol\u00edtica de las clases dominantes. En caso contrario, la clase obrera ser\u00e1 un juguete en sus manos\u2026\u201d C\u00f3nfer Marx, Carta a Bolte, 23 de noviembre de 1871. En Marx-Engels, <i>Obras escogidas<\/i>, en dos tomos, tomo II, p\u00e1gina 471, Progreso, Mosc\u00fa, 1966. En el caso mexicano, por la fuerte debilidad (o cuasi inexistencia) de la izquierda socialista, pensamos que se deber\u00eda apoyar (votar) a AMLO, pero conservando la independencia pol\u00edtica y la capacidad cr\u00edtica. En suma, usar las elecciones como espacio de acumulaci\u00f3n de fuerzas, para organizar a los de abajo, no para sembrar falsas ilusiones.<\/p>\n<p><sup>34<\/sup> A. M. L\u00f3pez Obrador, obra citada, cap\u00edtulo X. Planteamientos semejantes se encuentran en autores como Rousseau o Proudhon. En todos ellos se trata de evitar los males que genera el capitalismo, sin suprimirlo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I. El peso de la ideolog\u00eda dominante Para empezar, recordemos una hip\u00f3tesis cl\u00e1sica: \u201cla ideolog\u00eda de la clase dominante como regla funciona como ideolog\u00eda dominante a escala de la sociedad global\u201d; es decir, la ideolog\u00eda de \u201clos de arriba\u201d no s\u00f3lo gu\u00eda a la clase capitalista: ha penetrado tambi\u00e9n en la trabajadora y configura buena &#8230; <a title=\"EL CAMBIO Y LA VARIABLE IDEOL\u00d3GICA\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=1982\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre EL CAMBIO Y LA VARIABLE IDEOL\u00d3GICA\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":158,"featured_media":1887,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[199],"tags":[11],"class_list":["post-1982","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mexico-2018-hora-de-un-cambio","tag-mexico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1982","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/158"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1982"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1982\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1984,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1982\/revisions\/1984"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1887"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1982"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1982"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1982"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}