{"id":2202,"date":"2018-10-11T12:40:36","date_gmt":"2018-10-11T06:40:36","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=2202"},"modified":"2020-06-05T15:56:47","modified_gmt":"2020-06-05T21:56:47","slug":"la-revuelta-feminista-en-chile","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=2202","title":{"rendered":"LA REVUELTA FEMINISTA EN CHILE"},"content":{"rendered":"<p>En parte debido a un c\u00e1lculo y en parte a la historia del movimiento estudiantil, la fecha de inicio de las movilizaciones en las universidades en Chile es mayo. Es habitual que las movilizaciones las lideren las federaciones de estudiantes que si bien representan al conjunto de la universidad tambi\u00e9n representan a sectores pol\u00edticos determinados. Resulta habitual tambi\u00e9n que la pol\u00edtica, pese a cuotas, cupos y discriminaci\u00f3n positiva, siga siendo un terreno de hombres. Es habitual, por \u00faltimo, que las estrategias estudiantiles vayan en la siguiente progresi\u00f3n: demanda, paralizaci\u00f3n y toma. Este mayo fue distinto.<\/p>\n<p>A 50 a\u00f1os del mayo del 68 franc\u00e9s, esta revuelta estudiantil fue feminista en Chile. La conducci\u00f3n de la movilizaci\u00f3n fue liderada por mujeres, quienes se declararon feministas e, incluso, en algunas universidades el signo fue el \u201cseparatismo\u201d, la pol\u00edtica universitaria tomada s\u00f3lo por mujeres y para ellas.<\/p>\n<p>De alg\u00fan modo, esta revuelta feminista da cuenta de la transformaci\u00f3n de la universidad chilena. La universidad republicana, como sabemos, es masculina en su organizaci\u00f3n e institucionalidad; no sabe de mujeres, pese a que en esa exclusi\u00f3n prescriba funciones y lugares para cada uno de los sexos. Sin embargo, a partir del decenio de 1980, con el dise\u00f1o neoliberal adoptado con la nueva Constituci\u00f3n, la universidad republicana transform\u00f3 de manera r\u00e1pida y eficiente el m\u00e9rito por excelencia, el trabajo universitario por \u00edndices de productividad y efecto y la gratuidad por endeudamiento. Este marco neoliberal acompa\u00f1a el ingreso masivo de las mujeres chilenas en los espacios universitario estatal y privado, tanto a escala del estudiantado como de docencia.<\/p>\n<p>No obstante, este paso desde el republicanismo hasta el neoliberalismo mantiene intacta la organizaci\u00f3n institucional masculina de la universidad. De ah\u00ed que la universidad en Chile sea hoy neoliberal y androc\u00e9ntrica. Esta institucionalidad masculina es uno de los factores que hizo visible la revuelta feminista iniciada en mayo. Desde la perspectiva organizacional debe ser advertido que de las 27 universidades p\u00fablicas y estatales chilenas, s\u00f3lo 1 es dirigida por una mujer. A partir de este dato \u2013de ning\u00fan modo al margen\u2013 imaginamos el grado de invisibilidad del trabajo de las docentes, la dificultad de ellas para tener acceso a cargos de direcci\u00f3n y, por tanto, la permanente reproducci\u00f3n de un orden sexista.<\/p>\n<p>Desde la perspectiva de la reproducci\u00f3n del conocimiento importa mencionar que los saberes que las diversas disciplinas portan al describirse \u2013una y otra vez\u2013 desde la neutralidad y abstracci\u00f3n no hacen sino traer a escena \u2013una y otra vez\u2013 el cuerpo de la universidad que fundase Andr\u00e9s Bello all\u00e1 por 1843: un cuerpo abstracto y universal, pero que se particulariza masculinamente.<sup>1<\/sup> De alguna manera, el \u201cseparatismo feminista\u201d respondi\u00f3 en los mismos t\u00e9rminos al \u201cseparatismo masculino\u201d que de antiguo ha dirigido a la universidad chilena.<\/p>\n<p>Contra el pron\u00f3stico del desencanto y la apat\u00eda neoliberal, la pol\u00edtica en Chile recobr\u00f3 un olvidado radicalismo de la mano de un feminismo lejano de las moderadas pol\u00edticas de mujeres de las cuales tuvimos noticia con la vuelta de la democracia a partir de la d\u00e9cada de 1990. El feminismo se tom\u00f3 las universidades y el espacio p\u00fablico. Por casi dos meses fuimos parte de la vor\u00e1gine de la revuelta feminista. Los medios de comunicaci\u00f3n se hicieron presentes con despachos diarios, reportajes de toda \u00edndole que buscaban mostrar el mundo de las \u201cmujeres\u201d. En las universidades, pese a las tomas, se organizaron innumerables charlas en los campus. Y, por primera vez, tras a\u00f1os, el feminismo apareci\u00f3 en foros y conversaciones en centros comunales y regionales, en organizaciones sindicales y hasta en los partidos pol\u00edticos.<sup>2<\/sup><span class=\"Apple-converted-space\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>Nadie se qued\u00f3 al margen del debate generado por el feminismo. Los medios de comunicaci\u00f3n masiva, en especial los matinales, intentaron enmarcar el feminismo como \u201ccosa de mujeres\u201d, el viejo y buen feminismo de \u201ctodas las mujeres\u201d. Una portada de revista de espect\u00e1culos y moda, sin querer quedarse atr\u00e1s, y quiz\u00e1 sin entendender mucho de lo que se trataba, calz\u00f3 a cinco hombres del espect\u00e1culo con tacones<sup>3<\/sup>. La empat\u00eda hacia el feminismo como \u201ccosa de mujeres\u201d estaba en todas partes y de modos insospechados. En alg\u00fan momento, todas las mujeres, incluso de derecha sin ninguna vocaci\u00f3n por la igualdad, se declaraban alegremente feministas. El propio gobierno de derecha de Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era se vio forzado a tomar una posici\u00f3n frente a la movilizaci\u00f3n feminista. Esta posici\u00f3n no tard\u00f3 en llegar con la \u201cAgenda mujer\u201d, un conjunto de 12 aspectos con los que se compromet\u00eda el gobierno a mejorar las oportunidades de las mujeres y acabar con todas las discriminaciones que las afectan.<sup>4<\/sup> El enmarque de esta propuesta no fue otro que el conservadurismo y el neoliberalismo.<sup>5<\/sup><\/p>\n<p>Sin duda, la mejor palabra para nombrar esta irrupci\u00f3n feminista es <i>revuelta<\/i>. Sin una coordinaci\u00f3n centralizada, el feminismo que se tom\u00f3 nuestra cotidianidad volvi\u00f3 visible el orden patriarcal que inadvertidamente se reproduc\u00eda en casi todo \u00e1mbito de cosas. Una vez hecha visible una injusticia de \u00edndole sexista, aparec\u00eda otra y luego otra. Sin una direcci\u00f3n \u00fanica o un programa predefinido, la revuelta feminista actu\u00f3 a la manera de un contagio, de ah\u00ed la agitaci\u00f3n y el desorden propagados desde el problema del acoso sexual en las universidades,<sup>6<\/sup> la construcci\u00f3n androc\u00e9ntrica del saber,<sup>7<\/sup> las genealog\u00edas del feminismo chileno<sup>8<\/sup> y la posibilidad de un feminismo socialista<sup>9<\/sup>. En no m\u00e1s de dos meses se pusieron en escena dos siglos de debates y disputas de los feminismos locales y metropolitanos, neoliberales y socialistas.<\/p>\n<p>Pese a la multiplicidad de espacios tocados por la movilizaci\u00f3n feminista, la revuelta tuvo como detonante la respuesta moderada otorgada por algunas universidades frente a denuncias realizadas contra acad\u00e9micos por acoso sexual. Esta g\u00e9nesis da pistas del accionar de la revuelta feminista. Distinta de otras movilizaciones estudiantiles cuyo signo es la progresi\u00f3n en las estrategias de presi\u00f3n, la revuelta feminista opt\u00f3 por la forma de la ocupaci\u00f3n de los planteles universitarios desde el inicio.<\/p>\n<p>De un d\u00eda para otro, en mayo las universidades amanecieron \u201ctomadas\u201d, la radicalidad del accionar feminista se entiende por la propia g\u00e9nesis de la demanda. Hace unos tres o cuatro a\u00f1os, algunas universidades en Chile comenzaron a elaborar protocolos contra el acoso sexual.<sup>10<\/sup> Su aprobaci\u00f3n permiti\u00f3 hablar del acoso y violencia sexuales en la universidad y, m\u00e1s importante a\u00fan, permiti\u00f3 presentar denuncias. Los procesos llevados a cabo, sin embargo, no cumplieron las expectativas de las denunciantes: en algunos casos, los acad\u00e9micos fueron reubicados en la misma universidad, otras veces amonestados y sancionados con el alejamiento de la docencia uno o dos meses y en otras ocasiones, no los sancionaron en lo m\u00e1s m\u00ednimo. Esa moderaci\u00f3n en las sanciones dej\u00f3 en evidencia que los protocolos si bien eran muy \u00fatiles para explicitar un orden de violencia sexual en los recintos universitarios, no lo resultaban tanto si se aplicaban en una institucionalidad jur\u00eddica que no incorporaba categorialmente la perspectiva de la violencia de g\u00e9nero.<sup>11<\/sup><span class=\"Apple-converted-space\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>Dicho de otro modo: muchos de los protocolos contra el acoso sexual implantados por las universidades chilenas se enfrentan a reglamentos acad\u00e9micos y estudiantiles que no reconocen la violencia sexual como un tipo de violencia espec\u00edfica y, por tanto, las sanciones son inexistentes o moderadas. La l\u00f3gica de implantar los protocolos ocurri\u00f3 principalmente desde \u201csecretar\u00edas de g\u00e9nero\u201d y, por ello, su impronta estuvo m\u00e1s cercana a las corrientes de las pol\u00edticas de mujeres liberales e institucionales. La aplicaci\u00f3n defectuosa de los protocolos contra el acoso sexual, sin embargo, permiti\u00f3 la inesperada emergencia de feminismo en Chile. La l\u00f3gica de la protesta estudiantil feminista sigui\u00f3 estos momentos: primero, reconocimiento del universalismo de la ley (existencia de los protocolos); segundo, interpelaci\u00f3n y presentaci\u00f3n de demandas por las estudiantes; tercero, encuentro fallido con la ley y afirmaci\u00f3n de la universidad masculina pese a los protocolos; y cuarto, constituci\u00f3n de la enunciaci\u00f3n y pol\u00edtica feminista.<\/p>\n<p>En el \u00faltimo aspecto, la pol\u00edtica de mujeres liberal e institucional muta en feminismo y radicalidad. En ese momento se percibe el da\u00f1o de ser mujeres en una universidad de institucionalidad profundamente masculina. Ah\u00ed, el movimiento estudiantil muta en movimiento feminista. Esta mutaci\u00f3n feminista no busca s\u00f3lo hacer protocolos eficientes sino que pide lo imposible: transformar la l\u00f3gica androc\u00e9ntrica que inercialmente la universidad reproduce, pero tambi\u00e9n \u2013y al mismo tiempo\u2013 hacer de la universidad un r\u00e9gimen de igualdad, garantista y de derechos. Entonces, la revuelta feminista exigir\u00e1 transformar la institucionalidad jur\u00eddica de las universidades incorporando la diferencia sexual en una ordenaci\u00f3n pol\u00edtica econ\u00f3mica no neoliberal.<\/p>\n<p>Esta exigencia implica sin duda transformar la sociedad chilena en su conjunto.<\/p>\n<hr>\n<p>* Doctora en filosof\u00eda, profesora titular del Departamento de Filosof\u00eda, Universidad Metropolitana de las Ciencias de la Educaci\u00f3n, Santiago de Chile.<\/p>\n<p><sup>1<\/sup> Alejandra Castillo, \u201cLo sencillo, lo doble, la universidad\u201d, en revista <i>Enrahonar: an International Journal of Theorethical and Practical Reason<\/i>, Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona, n\u00famero 60, 2018, p\u00e1ginas 29-39.<\/p>\n<p><sup>2<\/sup> Para un panorama de esta revuelta, v\u00e9ase de Faride Zer\u00e1n (editora), <i>Mayo feminista. La rebeli\u00f3n contra el patriarcado<\/i>, Santiago, LOM, 2018.<\/p>\n<p><sup>3<\/sup> V\u00e9ase revista <i>Caras<\/i>, especial Hombres, a\u00f1o 31, 1 de junio de 2018.<\/p>\n<p><sup>4<\/sup> \u201cPi\u00f1era firma instructivo de 12 puntos sobre equidad de g\u00e9nero\u201d, en diario <i>La Tercera<\/i> en l\u00ednea, 23 de mayo de 2018, https:\/\/goo.gl\/QjuamT<span class=\"Apple-converted-space\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><sup>5<\/sup> Alejandra Castillo, \u201cEl feminismo en el espejo del neoliberalismo\u201d, en <i>Ant\u00edgona Feminista<\/i>, https:\/\/goo.gl\/ehhXbe<\/p>\n<p><sup>6<\/sup> V\u00e9ase en este asunto \u201cSobre protocolos contra el acoso sexual y su eficacia. Entrevista con Sof\u00eda Brito\u201d, en <i>Ant\u00edgona Feminista<\/i>, https:\/\/goo.gl\/hazgGJ<\/p>\n<p><sup>7<\/sup> V\u00e9ase por ejemplo la reflexi\u00f3n de Karen Glavic \u201cMateriales para impensar la universidad interrumpiendo el androcentrismo III: Filosof\u00eda\u201d, en <i>Ant\u00edgona Feminista<\/i>, https:\/\/goo.gl\/KkjWge<\/p>\n<p><sup>8<\/sup> V\u00e9ase en este caso la columna de Luna Follegati Montenegro \u201cLas disputas del feminismo\u201d, en <i>Ant\u00edgona Feminista<\/i>, https:\/\/goo.gl\/JiHNMS<\/p>\n<p><sup>9<\/sup> Desde la perspectiva de los partidos pol\u00edticos de izquierda, v\u00e9ase de Daniela L\u00f3pez Leiva y Camila Miranda Medina \u201cUna oposici\u00f3n feminista: alternativa ante los avances conservadores\u201d, en <i>Ant\u00edgona Feminista<\/i>, https:\/\/goo.gl\/yTpRp8<\/p>\n<p><sup>10<\/sup> T\u00f3mese el siguiente caso: con fecha de 10 de enero de 2017. la Universidad de Chile aprob\u00f3 el protocolo de actuaci\u00f3n ante denuncias sobre acoso sexual, acoso laboral y discriminaci\u00f3n arbitraria, Decreto exento n\u00famero 001817, Universidad de Chile, Santiago de Chile.<\/p>\n<p><sup>11<\/sup> \u201cSobre protocolos contra el acoso sexual y su eficacia. Entrevista con Sof\u00eda Brito\u201d, en <i>Ant\u00edgona Feminista<\/i>, https:\/\/goo.gl\/Gskm73<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En parte debido a un c\u00e1lculo y en parte a la historia del movimiento estudiantil, la fecha de inicio de las movilizaciones en las universidades en Chile es mayo. Es habitual que las movilizaciones las lideren las federaciones de estudiantes que si bien representan al conjunto de la universidad tambi\u00e9n representan a sectores pol\u00edticos determinados. &#8230; <a title=\"LA REVUELTA FEMINISTA EN CHILE\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=2202\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre LA REVUELTA FEMINISTA EN CHILE\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":178,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[167],"tags":[212],"class_list":["post-2202","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-emergencia-feminista","tag-chile"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2202","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/178"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2202"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2202\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2931,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2202\/revisions\/2931"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2202"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2202"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2202"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}