{"id":2258,"date":"2018-10-12T09:48:57","date_gmt":"2018-10-12T03:48:57","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=2258"},"modified":"2020-06-10T13:31:41","modified_gmt":"2020-06-10T19:31:41","slug":"ganamos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=2258","title":{"rendered":"GANAMOS"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right; padding-left: 90px;\"><i>No nos basta condenar la realidad, queremos transformarla. Tal vez esto nos obligue a reducir nuestro ideal; pero nos ense\u00f1ar\u00e1, en todo caso, el \u00fanico modo de realizarlo.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right; padding-left: 90px;\"><b>Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: right; padding-left: 90px;\"><i>Lo bueno de las utop\u00edas es que son realizables.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right; padding-left: 90px;\"><b>Julio Cort\u00e1zar<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>M\u00e9xico ya cambi\u00f3. A\u00fan no arranca formalmente el nuevo gobierno y despu\u00e9s habr\u00e1 que esperar los resultados de su gesti\u00f3n; sin embargo, el 1 de julio M\u00e9xico gir\u00f3 sobre su eje. Y esto ocurri\u00f3 no porque la administraci\u00f3n de Pe\u00f1a fuera desastrosa, porque el sistema pol\u00edtico estuviese agotado, porque la oligarqu\u00eda se dividiera, porque la estrategia electoral de las derechas fuera equivocada o porque al final no se decidiesen a operar el fraude\u2026 Esto ocurri\u00f3 sobre todo porque millones de mexicanos trabajamos para que ocurriera, una historia multitudinaria cuyo mayor protagonista es L\u00f3pez Obrador y que en otro momento habr\u00e1 que contar.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista de las subjetividades, tras estas elecciones el pa\u00eds es otro porque hoy sabemos que cuando menos 30 millones de compatriotas est\u00e1n expresamente por el cambio, contundente y decidido pero moderado y paulatino que ofrece el gobierno de L\u00f3pez Obrador.<\/p>\n<p>Y esto hay que leerlo como una revoluci\u00f3n comicial que, como se vio con la v\u00eda de acceso al poder de los <i>gobiernos progresistas<\/i> en el cono sur del continente, es el nuevo tipo de revoluci\u00f3n que nos trajo el siglo XXI. Se trata de un vuelco cuya dial\u00e9ctica, a veces regresiva y siempre sinuosa, no acaban de asimilar quienes siguen pensando en el lineal modelo leninista de las dictaduras revolucionarias del siglo XX: voy derecho y no me quito.<\/p>\n<p>En cuanto a M\u00e9xico, por vez primera en d\u00e9cadas el a\u00f1o que entra tendremos un gobierno leg\u00edtimo y de izquierda, de la izquierda reformadora por la que vot\u00f3 m\u00e1s de la mitad de los que sufragaron, de la izquierda posibilista que escogi\u00f3 en las urnas el M\u00e9xico profundo realmente existente.<\/p>\n<p><b><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2260 alignleft\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/collage-16web.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"523\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/collage-16web.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/collage-16web-229x300.jpg 229w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>Cambiar la dramaturgia<\/b><\/p>\n<p>Se vale seguir trabajando por una transformaci\u00f3n m\u00e1s radical de las estructuras socioecon\u00f3micas. Y algunos tercos sin duda lo haremos, pues las convicciones profundas van m\u00e1s all\u00e1 de la coyuntura. Lo que no se vale es olvidar que el pa\u00eds ya cambi\u00f3: hay nuevos protagonistas, el escenario es otro y otra debe ser la dramaturgia y otro el papel de todos y cada uno de los actores (aunque, por lo visto, a algunos cuesta trabajo poner al d\u00eda su caracterizaci\u00f3n, pues ya se hab\u00edan aprendido los viejos parlamentos).<\/p>\n<p>M\u00e9xico cambi\u00f3, y seguir siendo de oposici\u00f3n del mismo modo en que lo \u00e9ramos \u2013as\u00ed nom\u00e1s, como si nada, porque uno es anticapitalista y el gobierno electo no\u2013 conduce al doctrinarismo autocomplaciente, a la et\u00e9rea y descontextualizada pol\u00edtica testimonial, a la impotente vacuidad.<\/p>\n<p>Podemos, por ejemplo, simpatizar con Marichuy y con la causa ind\u00edgena como la esgrime el Ej\u00e9rcito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional, pero no dar la espalda al hecho de que el 1 de julio el pueblo vot\u00f3 y lo hizo masivamente por el Peje. No porque la gente est\u00e1 harta, porque es ingenua y mesi\u00e1nica o porque en el fondo es anticapitalista aunque no se ha dado cuenta. Los mexicanos fuimos a las urnas en riadas ciudadanas por la esperanza fundada que L\u00f3pez Obrador y Morena representan. Entonces, si de verdad estamos con la gente y no s\u00f3lo con ciertas ideas, esta definici\u00f3n multitudinaria debe ser el referente inmediato y principal de nuestra acci\u00f3n.<\/p>\n<p>No todos reaccionan as\u00ed. Uno habla con amigos de izquierda y se encuentra con que muchos que hab\u00edan pronosticado el fraude, ahora que no lo hubo esperan ansiosos la feroz ofensiva de la derecha. Esa carga providencial les permitir\u00e1 seguir haciendo lo que han hecho siempre y saben hacer: defenderse con valent\u00eda y resistir a la reacci\u00f3n. Sin darse cuenta cabal de que ciertamente vendr\u00e1 la respuesta dura de los conservadores, pero ahora son ellos los que est\u00e1n a la defensiva, y nuestro trabajo principal ser\u00e1 seguir avanzando de manera decidida en la transformaci\u00f3n, sin preocuparnos demasiado por los que griten a nuestro paso e intenten zancadillearnos.<\/p>\n<p>Otros amigos, tambi\u00e9n zurdos, est\u00e1n a la caza de las decisiones err\u00f3neas o simplemente dudosas del futuro gobierno, pues tales \u201cdesviaciones\u201d en el fondo los alegran: les permiten seguir ejerciendo de cr\u00edticos-cr\u00edticos, de agoreros del fracaso: \u201cYa ven. Se los dije\u2026\u201d<\/p>\n<p>Y es que no les cae el veinte. Ni unos ni otros \u2013generalmente los mismos\u2013 quieren darse cuenta de que el 1 de julio ganamos y que sin dejar de resistir a la previsible ofensiva de la contra y de criticar las inevitables torpezas del pr\u00f3ximo gobierno, en los nuevos tiempos nuestra tarea central es construir, abrir camino, marchar por rumbos in\u00e9ditos\u2026 Y si en esa marcha de vez en cuando tropezamos o nos caemos, pues ya estar\u00eda de Dios.<\/p>\n<p><b>Saber ser hegem\u00f3nicos<\/b><\/p>\n<p>Conforme se fue gestando el tsunami comicial de julio, el hist\u00f3rico movimiento por el cambio pas\u00f3 de estar a la defensiva a la ofensiva, de ser contrahegem\u00f3nico a hegem\u00f3nico. En consecuencia, hay que transitar del \u00e9nfasis en la resistencia al \u00e9nfasis en la construcci\u00f3n, de parar los golpes de gobiernos ileg\u00edtimos, antipopulares, vendepatrias y corruptos a edificar el pa\u00eds que queremos junto con el nuevo gobierno.<\/p>\n<p>En los tiempos del PRIAN era leg\u00edtimo y pertinente amacharse en el puro \u201cno\u201d, pues ciertamente con los tecn\u00f3cratas matizar era claudicar. No al TLCAN, no a la miner\u00eda t\u00f3xica, no a las grandes represas, no a todos los megaproyectos\u2026 eran f\u00f3rmulas correctas. Y hoy en cierto modo siguen si\u00e9ndolo. Pero ya no bastan: el 1 de julio elegimos un gobierno expresa y exigiblemente comprometido con el pa\u00eds, la defensa de las comunidades y el cuidado del ambiente. Y esto \u2013repito\u2013 hace la diferencia.<\/p>\n<p>Ahora, la cuesti\u00f3n es c\u00f3mo \u2013sin chaquetear ni bajar la guardia\u2013 empezamos a materializar aqu\u00ed y ahora este compromiso con el pa\u00eds, las comunidades y la naturaleza. Pero teniendo siempre en cuenta las condiciones objetivas, la correlaci\u00f3n de fuerzas, la viabilidad de lo que nos proponemos&#8230; Porque, en adelante, que los planes de gobernantes y gobernados tengan \u00e9xito es tambi\u00e9n nuestra responsabilidad.<\/p>\n<p>El Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT), por ejemplo, puede y debe seguir diciendo \u201cno\u201d al nuevo aeropuerto de la Ciudad de M\u00e9xico, como lo ha venido haciendo en las semanas recientes. Pero ahora, m\u00e1s enf\u00e1ticamente que antes, este rechazo va acompa\u00f1ado por una visi\u00f3n de desarrollo socio-ambiental para la cuenca Texcoco-Atenco que no s\u00f3lo detendr\u00eda la ominosa megal\u00f3polis detonada por el aeropuerto, imaginada ah\u00ed por Slim y sus cong\u00e9neres, sino que restaurar\u00eda la vida campesina y comunitaria de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>A la recuperaci\u00f3n de una zona hoy degradada no puede negarse un gobierno federal como el de L\u00f3pez Obrador, que apuesta expresamente por la agricultura, los campesinos y la naturaleza. Y que tambi\u00e9n incumbe al nuevo gobierno de la Ciudad de M\u00e9xico, encabezado por Claudia Sheinbaum Pardo, pues los planes de los especuladores inmobiliarios arrasar\u00edan no s\u00f3lo con el entorno del presunto aeropuerto sino, tambi\u00e9n, con la cuenca entera, haciendo imparable el deterioro de toda la conurbaci\u00f3n metropolitana. En cambio, la restauraci\u00f3n socio-ambiental y campesina que proponen el FPDT y sus aliados ser\u00eda el modelo a seguir en el resto de la cuenca y en particular en los pueblos del sur. Protesta con propuesta, pues.<\/p>\n<p>En cambio, exigir al nuevo gobierno \u201ccancelar\u2026 todas las concesiones mineras\u2026 de forma inmediata\u201d, como reclama en un reciente comunicado la plausible y aguerrida convergencia de resistencias territoriales que es la Red Mexicana de Afectados por la Miner\u00eda, y demandarlo perentoriamente aun sabiendo \u2013porque resulta obvio\u2013 que ni \u00e9ste ni ning\u00fan otro gobierno puede hacerlo as\u00ed nom\u00e1s, supone repetir una ret\u00f3rica que quiz\u00e1 sirvi\u00f3 con el viejo r\u00e9gimen, pero que ser\u00eda mejor empezar a cambiar.<\/p>\n<p>Detener, sancionar y reparar las b\u00e1rbaras afectaciones socio-ambientales de la megaminer\u00eda, no entregar nuevas concesiones y revisar la legalidad de las existentes son demandas justas que el nuevo gobierno puede y debe cumplir. En cambio, emplazarlo a que acabe de un plumazo con toda la miner\u00eda, pues \u201cno hay tiempo para matices (y) esperamos contundencia\u201d, es marginarse de la realidad en nombre de una identidad pol\u00edtica que de esta manera corre el riesgo de petrificarse.<\/p>\n<p>No digo que dejemos de criticar ni que renunciemos a exigir: propongo, s\u00ed, que habiendo hecho el milagro, habiendo logrado lo imposible el 1 de julio, seamos ahora ut\u00f3picos exigiendo lo posible\u2026 y trabajando juntos por ello.<\/p>\n<p><b><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2262\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/pc-collage-14web.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"552\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/pc-collage-14web.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/pc-collage-14web-217x300.jpg 217w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>Posneoliberal<\/b><\/p>\n<p>El vuelco del 1 de julio promete muchas cosas; entre otras, que no se repitan Ayotzinapa, Tlatlaya, Nochixtl\u00e1n\u2026, lo que ya ser\u00eda bastante. Ahora bien, en cuanto al curso socioecon\u00f3mico, la tarea central estriba en escapar del torrente neoliberal a que nos empujaron hace 35 a\u00f1os y que nos arrastra al abismo.<\/p>\n<p>No tiene caso hacer aqu\u00ed el recuento pormenorizado de los da\u00f1os; baste decir que de un crecimiento del producto interno bruto per c\u00e1pita, que tras la Segunda Guerra Mundial se hab\u00eda movido en torno a 7 por ciento anual y \u2013aun en el declive\u2013 con Luis Echeverr\u00eda hab\u00eda llegado a 3.1 y con Jos\u00e9 L\u00f3pez Portillo a 4.3, pasamos durante la primera administraci\u00f3n tecnocr\u00e1tica, la de Miguel de la Madrid, a un decrecimiento de casi 1 por ciento, mientras que de Carlos Salinas a Pe\u00f1a Nieto en ning\u00fan sexenio el incremento llega a 2, y para el conjunto el promedio es 1 por ciento. As\u00ed las cosas, desde la firma del Tratado de Libre Comercio de Am\u00e9rica del Norte, la salida de mexicanos a EU se vuelve estampida: un promedio anual de 500 mil; mientras, la importaci\u00f3n de alimentos se intensifica hasta llegar a 50 por ciento de lo que consumimos. Y luego el narco y la guerra contra \u00e9l. Un desastre.<\/p>\n<p>Ante esto, lo insoslayable, lo urgente es no tanto cambiar el modo de producci\u00f3n \u2013lo cual, sin embargo, sigue en la agenda\u2013 sino modificar ya el modo de conducci\u00f3n. Pasar de gobiernos omisos, desafanados y corruptos cuyo activismo se redujo a tomar las medidas (apertura comercial, desregulaci\u00f3n econ\u00f3mica, desmantelamiento de las instituciones de fomento\u2026) que les permitieran desembarazarse de su responsabilidad constitucional con la soberan\u00eda y la planeaci\u00f3n democr\u00e1tica del desarrollo a un gobierno probo, activo y en\u00e9rgico que en lo externo defienda los intereses nacionales y en lo interno impulse el crecimiento sostenible y la distribuci\u00f3n equitativa del ingreso. En breve: un gobierno posneoliberal.<\/p>\n<p>Ahora bien, casi cuatro d\u00e9cadas de chatos librecambistas en el poder transformaron de manera profunda el pa\u00eds, de modo que hoy la raz\u00f3n neoliberal impregna todas nuestras instituciones: se modificaron en esa perspectiva la Constituci\u00f3n y otras leyes, adem\u00e1s de que se adecuaron a ella los aparatos del Estado, sus instancias, sus pol\u00edticas y sus reglas de operaci\u00f3n; pero tambi\u00e9n se reconfigur\u00f3 la estructura de nuestra econom\u00eda hoy muy extranjerizada (aunque no extractivista y primario exportadora \u2013como dicen los que repiten f\u00f3rmulas de moda\u2013 sino b\u00e1sicamente maquiladora, lo que es peor, pues lo que sacrificamos en aras del gran capital transnacional no son tanto riquezas naturales como plusval\u00eda: el sudor y la sangre de nuestros sobreexplotados trabajadores).<\/p>\n<p>El neoliberalismo estructural que hoy forma nuestras instituciones y econom\u00eda tendr\u00e1 que ser desmontado paulatina y progresivamente, pues las leyes no se cambian por decreto, los aparatos de Estado son resistentes a las mudanzas y el sistema productivo responde a intereses poderosos insoslayables y est\u00e1 sujeto a las inercias del mercado. El enfoque, en cambio, es asunto de voluntad, una decisi\u00f3n pol\u00edtica que se puede \u2013y debe\u2013 tomar ya. De hecho ya se tom\u00f3.<\/p>\n<p><b>Reponer el paradigma<\/b><\/p>\n<p>Lo que hay que cambiar sin dilaci\u00f3n es el paradigma; sustituir de inmediato los supuestos b\u00e1sicos del neoliberalismo por los principios, conceptos y valores que en adelante deber\u00e1n guiar los trabajos de gobierno y sociedad. Ello supone un nuevo modo de ver las cosas y proyectar el futuro, un modelo opuesto al neoliberal, que puede leerse en los 50 objetivos del Proyecto de Naci\u00f3n 2018-1024, de los cuales la mitad reviste car\u00e1cter econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>Resumo la propuesta en seis conceptos contrastantes con el dogma librecambista:<\/p>\n<p><i>Primero los pobres<\/i> (objetivos 3, 38, 39, 41, 42), concretado en redistribuci\u00f3n progresiva del ingreso mediante aumento del salario m\u00ednimo y las remuneraciones de los trabajadores de base al servicio del Estado, pero tambi\u00e9n la cobertura universal de los servicios b\u00e1sicos, el apoyo de las madres solteras, los j\u00f3venes, los ancianos&#8230; Para el neoliberalismo, en cambio, primero van los ricos, pues \u2013dicen\u2013 si se crea y acumula riqueza, \u00e9sta gotea y llega a los de abajo.<\/p>\n<p><i>Primero el sur<\/i> (objetivos 17, 19, 21), concretado en programas de desarrollo para la regi\u00f3n, en el rescate del campo y su econom\u00eda, y en el proyecto de sembrar 1 mill\u00f3n de hect\u00e1reas con \u00e1rboles frutales y otros maderables. Para el neoliberalismo, en cambio, primero va el norte \u2013volcado hacia EU\u2013, pues el desarrollo lo gu\u00edan el mercado y las ventajas comparativas.<\/p>\n<p><i>Soberan\u00eda alimentaria<\/i> (objetivos 19, 20, 21, 22), concretado en pol\u00edticas de rescate del campo privilegiando la producci\u00f3n agr\u00edcola, ganadera y pesquera, y favoreciendo las pr\u00e1cticas agroecol\u00f3gicas. Para el neoliberalismo, el pa\u00eds no tiene vocaci\u00f3n cerealera, de modo que es m\u00e1s rentable importar granos b\u00e1sicos que producirlos.<\/p>\n<p><i>Soberan\u00eda energ\u00e9tica<\/i> (objetivos 4, 23, 24, 25), concretado en reversi\u00f3n o cuando menos revisi\u00f3n de los contratos derivados de las reformas estructurales, rehabilitaci\u00f3n y construcci\u00f3n de refiner\u00edas, impulso de las hidroel\u00e9ctricas Para el neoliberalismo, lo m\u00e1s conveniente radica en privatizar las paraestatales del ramo e integrarnos a la estrategia energ\u00e9tica estadounidense exportando petr\u00f3leo e importando combustibles.<\/p>\n<p><i>Soberan\u00eda laboral<\/i> (objetivos 17, 21, 28, 29, 30), concretado en cumplir la obligaci\u00f3n constitucional de generar empleos estables y remunerativos mediante el apoyo de la peque\u00f1a y mediana empresas y a trav\u00e9s de programas regionales que retengan poblaci\u00f3n local que, de otra manera, migra, entre ellos el mill\u00f3n de hect\u00e1reas reforestadas y las obras de infraestructura. Para el neoliberalismo, el desempleo que propicia bajos salarios nos hace competitivos, y exportar campesinos al tiempo que se importan alimentos representa un buen negocio para el pa\u00eds.<\/p>\n<p><i>Recuperar el Estado como motor del desarrollo<\/i> (objetivos 1, 13, 35), concretado en erradicar la corrupci\u00f3n, la simulaci\u00f3n y el dispendio, para \u2013as\u00ed saneadas\u2013 restituir a las instituciones p\u00fablicas su funci\u00f3n constitucional de impulsar el crecimiento, garantizando que \u00e9ste sea integral, incluyente, justo y sustentable. Para el neoliberalismo, el Estado debe ser m\u00ednimo y estar al servicio del mercado y sus usuarios corporativos, lo cual incluye la prevaricaci\u00f3n como palanca privilegiada de acumulaci\u00f3n.<\/p>\n<p><b><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2263\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/psum-collage-1web.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"510\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/psum-collage-1web.jpg 400w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/psum-collage-1web-235x300.jpg 235w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/>Reconstruir el Estado,\u00a0<\/b><b>regenerar a la sociedad<\/b><\/p>\n<p>La tarea inmediata de los integrantes del nuevo gobierno es emprender la regeneraci\u00f3n del Estado mexicano, hoy postrado; y la de los dem\u00e1s, emprender la regeneraci\u00f3n de la sociedad mexicana, hoy desguazada. Porque sin instituciones p\u00fablicas saneadas, vigorosas y orientadas al bien com\u00fan, no habr\u00e1 cambio justiciero; pero tampoco lo habr\u00e1 sin una nueva, animosa y creativa organicidad social.<\/p>\n<p>La cleptotecnocracia, que emporc\u00f3 y carcomi\u00f3 al Estado mexicano, tambi\u00e9n desgarr\u00f3 y despedaz\u00f3 nuestro tejido social. Desde el decenio de 1920, la \u201crevoluci\u00f3n hecha gobierno\u201d hab\u00eda fomentado el clientelismo y el corporativismo, pero en las d\u00e9cadas neoliberales se desfond\u00f3 lo poco habido de organizaci\u00f3n gremial v\u00e1lida.<\/p>\n<p>Salvo excepciones como el sindicato minero, en el mundo del trabajo asalariado no hay organismos gremiales democr\u00e1ticos y combativos sino contratos de protecci\u00f3n; en el campo, los pueblos a\u00fan defienden heroicamente sus territorios, pero el ejido fue en gran medida desmantelado y las organizaciones econ\u00f3micas de productores subsistentes, con tal de conservar su membres\u00eda, se han visto reducidas a \u201cbajar recursos\u201d de los programas p\u00fablicos; la mayor parte de las agrupaciones de colonos urbanos devino cacicazgo; en nombre de los comerciantes y empresarios peque\u00f1os hablan por lo general las c\u00fapulas corporativas; no hay organizaciones representativas de estudiantes, de profesionales, de mujeres\u2026<\/p>\n<p>Hay resistencias, s\u00ed. Ah\u00ed est\u00e1 la coordinadora de los maestros democr\u00e1ticos; ah\u00ed est\u00e1n las redes que enlazan a quienes se oponen a los megaproyectos; ah\u00ed est\u00e1n las comunidades que a\u00fan se articulan en el Congreso Nacional Ind\u00edgena; ah\u00ed est\u00e1n las indoblegables organizaciones de v\u00edctimas; ah\u00ed est\u00e1n las asociaciones civiles defensoras de derechos\u2026 Poco muy poco para lo que es el pa\u00eds. Casi nada, en verdad, para lo que demanda la regeneraci\u00f3n de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Entonces, lo urgente es organizar. Organizar ya no s\u00f3lo para resistir sino para construir, resolver juntos peque\u00f1os o grandes problemas, hacer frente a los retos con ayuda del gobierno o sin ella. Porque, vi\u00e9ndolo bien, si nos decidi\u00e9ramos muchos de los males que hoy nos aquejan podr\u00edamos remediarlos sin m\u00e1s recurso que la solidaridad y la organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>\u00bfEl regreso de ogro filantr\u00f3pico?<\/b><\/p>\n<p>Ahora que tendremos un buen gobierno es el momento de dejar de ser gobiernistas, dejar de esperar que las soluciones vengan siempre de arriba, dejar de organizarnos s\u00f3lo o principalmente para reclamar, demandar, exigir\u2026<\/p>\n<p>Ahora que vamos a tener un gobierno que nos apoyar\u00e1 en vez de hostilizarnos y bloquearnos, hay que dejar atr\u00e1s el s\u00edndrome del \u201cogro filantr\u00f3pico\u201d, un endiosado leviat\u00e1n que, con la virgen de Guadalupe, deb\u00eda remediar todos nuestros males.<\/p>\n<p>Del nuevo gobierno esperamos muchas cosas; entre otras, aquellas a que se comprometi\u00f3 durante la campa\u00f1a. Pero esperamos, sobre todo, que est\u00e9 dispuesto a escucharnos y trabajar con nosotros, con el pueblo organizado. Que est\u00e9 dispuesto a convocar y movilizar no \u00fanicamente sus recursos institucionales y presupuestales \u2013siempre insuficientes\u2013 sino, tambi\u00e9n, la enorme creatividad y energ\u00eda social hoy aletargadas. Algo de esto hizo el gobierno del general C\u00e1rdenas. Y le sali\u00f3 bien.<\/p>\n<p>Sin gremios estructurados, sin sindicatos y uniones campesinas, sin organizaciones locales, regionales y sectoriales, sin convergencias plurales y deliberativas, sin empresas asociativas de producci\u00f3n y servicios\u2026 no habr\u00e1 cambio verdadero. Porque a la sociedad no la organizan el mercado ni el Estado: se organiza sola. Y sin frentes, alianzas, uniones, federaciones, redes, asociaciones civiles, consejos, comit\u00e9s y toda clase de colectivos grandes y peque\u00f1os, haga lo que haga el nuevo gobierno no veremos la luz.<\/p>\n<p>En cuanto a la organizaci\u00f3n rural, la que mejor conozco, vislumbro un cambio de terreno, una reorientaci\u00f3n estrat\u00e9gica consecuente con que el 1 de julio el pa\u00eds entero cambi\u00f3, lo cual exige pasar de la defensiva a la ofensiva mudando prioridades, formas de articulaci\u00f3n, formas de lucha&#8230;<\/p>\n<p>Parad\u00f3jicamente, hace 35 a\u00f1os, en el arranque del neoliberalismo, la organicidad campesina mexicana dio un salto adelante. En una suerte de \u201cbono de marcha\u201d o cena de lujo para el condenado a muerte, con la complacencia y los dineros del gobierno de Carlos Salinas e impulsados por quienes se tomaron en serio aquello de que hab\u00eda llegado la hora de la \u201cmayor\u00eda de edad\u201d y de la \u201capropiaci\u00f3n del proceso productivo\u201d, en el decenio de 1990 surgieron millares de agrupamientos rurales de distintos niveles: uniones de ejidos, comercializadoras, financieras, fondos de aseguramiento, asociaciones regionales de inter\u00e9s colectivo, sistemas comunitarios de abasto, empresas en solidaridad, simples comit\u00e9s comunitarios, y \u2013pasando del viejo modelo centralista al de redes\u2013 surgieron tambi\u00e9n coordinadoras nacionales, unas multiactivas y otras sectoriales: caf\u00e9, granos b\u00e1sicos, bosques, finanzas sociales\u2026 que reivindicaban la autonom\u00eda en la gesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Lamentablemente, los tecn\u00f3cratas ofrec\u00edan no la esperada mayor\u00eda de edad campesina sino el acta de defunci\u00f3n de unos peque\u00f1os productores que en la perspectiva neoliberal deb\u00edan desaparecer. Y dejados a su suerte en medio de un mercado desregulado poblado de tiburones corporativos, casi todos los proyectos quebraron y la mayor parte de las organizaciones \u2013no todas\u2013 se desfond\u00f3.<\/p>\n<p>\u00bfLecciones?<\/p>\n<p>La primera es que la organizaci\u00f3n rural inducida desde arriba y por decreto es flor de un d\u00eda y que sin pol\u00edticas p\u00fablicas favorables al campo y sustentadas en proyectos de desarrollo construidos participativamente, la inyecci\u00f3n al agro de recursos gubernamentales, adem\u00e1s de est\u00e9ril, es una fruta envenenada.<\/p>\n<p>La segunda estriba en que los procesos de organizaci\u00f3n agraria pueden ser r\u00e1pidos y hasta explosivos si las pol\u00edticas p\u00fablicas generan expectativas, pero sobre todo si se apoyan en la iniciativa, la creatividad y la energ\u00eda social de los campesinos.<\/p>\n<p>La tercera consiste en que la autonom\u00eda pol\u00edtica y la autogesti\u00f3n econ\u00f3mica y social son principios insoslayables de las organizaciones rurales, particularmente en el pa\u00eds del \u201cogro filantr\u00f3pico\u201d.<\/p>\n<p>Que el campo puede reactivarse organizadamente qued\u00f3 claro en los \u00faltimos meses, cuando un centenar agrupaciones rurales, en su mayor\u00eda reducida a la gesti\u00f3n poquitera de recursos y a la desgastante resistencia, construyeron conjuntamente un proyecto de salvaci\u00f3n del campo y armaron una amplia convergencia: el Movimiento Campesino Plan de Ayala Siglo XXI, que pact\u00f3 con L\u00f3pez Obrador el apoyo a su candidatura si \u00e9ste asum\u00eda su programa agrario.<\/p>\n<p>El pacto se firm\u00f3, y las organizaciones se coordinaron regionalmente para formar comit\u00e9s en pro de AMLO que llamaron a sufragar, cuidaron casillas y vigilaron el recuento de los votos. Miles en el agro se activaron, y en alguna medida su esfuerzo ayud\u00f3 a que esta vez el <i>voto verde<\/i> fuera abrumadoramente para L\u00f3pez Obrador y no, con en el pasado, para los candidatos del PRI.<\/p>\n<p>El movimiento persiste y se ha seguido reuniendo regionalmente. Pero hoy la tarea es otra y m\u00e1s dif\u00edcil. Ya no se trata de ayudar a ganar una elecci\u00f3n ni de regresar a la gesti\u00f3n de recursos en espera de que ahora los flamantes obradoristas tengan derecho de picaporte con los funcionarios y la derrama sea m\u00e1s generosa, pues apoyaron electoralmente al nuevo gobierno. Se trata de reorientar las estrategias campesinas hacia planes de organizaci\u00f3n y desarrollo productivo integrales, ambiciosos y en verdad visionarios, que en vez de consumir improductivamente los recursos sociales y p\u00fablicos, los multipliquen\u2026<\/p>\n<p><b>Un nuevo pr\u00edncipe<\/b><\/p>\n<p>Gobierno de cambio y renovada organizaci\u00f3n social son indispensables para rescatar de la decadencia a la naci\u00f3n. Pero no bastan: faltan tambi\u00e9n partidos, organismos pol\u00edticos que medien entre los intereses particulares de la sociedad organizada gremialmente y la perspectiva general y nacional que corresponde al gobierno. Porque las prioridades de los gremios y las del gobierno son de distinto orden: los primeros gestionan cuestiones parciales; y el segundo, el conjunto de la naci\u00f3n. Y cuando no hay mediaciones pol\u00edticas entre Estado y sociedad, la confrontaci\u00f3n es mutuamente desgastante: una dial\u00e9ctica de reclamos-concesiones cuyo balance depende de la siempre cambiante correlaci\u00f3n de fuerzas y que sin remedio propicia reflejos clientelares (\u201cmaicear\u201d para controlar) y corporativos (hacer pol\u00edtica de manera directa desde los gremios).<\/p>\n<p>La mediaci\u00f3n entre el Estado y la sociedad organizada por sectores son los partidos que, insertos en la organizaci\u00f3n y las luchas parciales y locales, tienen tambi\u00e9n un proyecto de pa\u00eds, una visi\u00f3n nacional y estrat\u00e9gica que les permite fusionar lo particular y lo general. Su \u00e1mbito natural es el Poder Legislativo, pero ciertamente no es el \u00fanico.<\/p>\n<p>Y si en M\u00e9xico hay que refundar el Estado colapsado y reorganizar a la sociedad deshilvanada, de plano hay que inventar a los partidos, pues los viejos institutos desde hace rato no lo eran y, adem\u00e1s, despu\u00e9s del 1 de julio entraron en crisis. Alguno quiz\u00e1 terminal.<\/p>\n<p>Est\u00e1 Morena, claro, un portentoso organismo ciudadano que en menos de 4 a\u00f1os acabal\u00f3 m\u00e1s de 2.5 millones de militantes y gan\u00f3 de calle la elecci\u00f3n. Pero aunque se llame partido-movimiento, hoy Morena es un partido electoral y no de lucha social. Y si bien en el pr\u00f3ximo Congreso posiblemente se acordar\u00e1 dar continuidad a los mandos, sin duda el organismo ha entrado en terrenos inciertos. Por una parte est\u00e1 el hecho de que muchos de sus cuadros se est\u00e1n volcando a la funci\u00f3n p\u00fablica, pero lo m\u00e1s desafiante es que Morena tiene que redefinir su papel y encontrar su lugar en el nuevo escenario.<\/p>\n<p>Pienso que tras las elecciones, el lugar de Morena es \u2013ahora s\u00ed\u2013 volverse movimiento sin dejar de ser partido. Incorporarse decididamente a la lucha social, no para jalar votos ni vigilar desde abajo que el gobierno no se desv\u00ede, sino ayudando a las ingentes tareas de organizaci\u00f3n, movilizaci\u00f3n y tambi\u00e9n vigilancia cr\u00edtica que supone el cambio de ruta. Porque en la perspectiva de su pol\u00edtica sindical, campesina, estudiantil\u2026 los partidos pueden y deben participar en los gremios, lo cual les permite ser mediadores entre la sociedad y el Estado.<\/p>\n<p>\u00bfPodr\u00e1 Morena? Si en menos de cuatro a\u00f1os pudo construirse como maquinaria electoral y ganar las elecciones de julio, creo que tambi\u00e9n podr\u00e1 con el nuevo desaf\u00edo. Pero ahora tendr\u00e1 que ser sin L\u00f3pez Obrador. Y ello resulta muy bueno.<\/p>\n<p>Indispensable para la regeneraci\u00f3n, no de la Italia del siglo XVI sino del M\u00e9xico del siglo XXI, nuestro \u201cpr\u00edncipe nuevo\u201d comenz\u00f3 a surgir hace unos 15 a\u00f1os. Primero fue maquiavelano: un l\u00edder carism\u00e1tico como demandaba la estrategia electoral. Pero ahora que aquel pr\u00edncipe gobierna, el nuevo pr\u00edncipe deber\u00e1 ser estrictamente gramsciano: una instancia colectiva de nuevo tipo a la vez parlamentaria y extraparlamentaria: un partido movimiento&#8230; Habr\u00e1 que verlo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No nos basta condenar la realidad, queremos transformarla. 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