{"id":2663,"date":"2019-10-25T16:54:33","date_gmt":"2019-10-25T22:54:33","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=2663"},"modified":"2020-06-01T23:01:21","modified_gmt":"2020-06-02T05:01:21","slug":"chile-insurgencia-popular-generalizada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=2663","title":{"rendered":"CHILE: INSURGENCIA POPULAR GENERALIZADA"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a8Para\npol\u00edticos e ide\u00f3logos neoliberales, los que manejan una\nimpresionante prensa internacional, el caso chileno se considera como\nuna \u201cjoya de la corona\u201d. A semejanza de los \u201ctigres asi\u00e1ticos\u201d,\nChile era el \u201cjaguar\u201d del cono sur. Se habla de crecimiento, de\nmodernidad, de una sociedad altamente organizada, casi sin anomia.<\/p>\n\n\n\n<p>\tEn\nChile, el modelo neoliberal nace con el sangriento golpe de Estado\nencabezado por Pinochet y la larga dictadura que le sigui\u00f3.\nParafraseando un texto famoso, \u201cvino al pa\u00eds chorreando lodo y\nsangre por todos los poros.\u201d Durante Pinochet y los inicios del\nr\u00e9gimen civil, a veces la econom\u00eda creci\u00f3 muy r\u00e1pido. En otras,\nexperiment\u00f3 ca\u00eddas profundas. En promedio, la tasa de crecimiento\nfue del orden de un 4% o algo m\u00e1s. Luego, en las \u00faltimas d\u00e9cadas\n(siglo 21, a\u00f1os de la \u201cConcertaci\u00f3n\u201d) se redujo bastante. Lo\nque siempre ha permanecido es la tremenda desigualdad del modelo. Con\nPinochet, la tasa de plusval\u00eda se duplic\u00f3 y acerc\u00f3 a un 4.0.\nPrimero, por un fuerte descenso (cae a la mitad), en el salario real.\nLuego, con cargo al mecanismo de la plusval\u00eda relativa (mayor\nproductividad en ramas productoras de bienes salarios, de la\nagricultura en especial) y, sobremanera, con el de la plusval\u00eda\nabsoluta: la jornada legal, hoy es de 48 horas a la semana (am\u00e9n de\nque abundan las horas extras).Y se comprende: con tal tasa de\nexplotaci\u00f3n, la distribuci\u00f3n del ingreso resulta brutalmente\nregresiva. Y con el alto grado de monopolio, dentro del sector\ncapitalista. tambi\u00e9n la desigualdad es muy alta: la propaganda,\nhabla del \u201clibre mercado\u201d, pero lo que impera son las pr\u00e1cticas\nmonop\u00f3licas, en fijaci\u00f3n de precios, colusi\u00f3n, trampas, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>\tPara\nlos trabajadores (incluyendo capas medias asalariadas), la situaci\u00f3n\nha sido especialmente dura: los neoliberales privatizan y\/o sueltan\nel precio de servicios b\u00e1sicos (salud, medicamentos, educaci\u00f3n,\nagua, luz, gas previsi\u00f3n social, etc.)) y \u00e9stos se comen buena\nparte de los salarios. Las familias recurren a los pr\u00e9stamos\nbancarios y terminan con una carga financiera inmanejable. Pero hay\nalgo m\u00e1s: el sistema empuja con fuerza incre\u00edble el consumo de\nostentaci\u00f3n: si Ud. no compra tales o cuales bienes, su estatus\nsocial se derrumba. Lo cual afecta hondamente a las capas medias\nasalariadas, las que pasan a vivir con un estr\u00e9s hondo y permanente.\n\n<\/p>\n\n\n\n<p>\n\tConsideremos\nlos cinco deciles m\u00e1s pobres en la distribuci\u00f3n del ingreso. Muy\nprobablemente, el nivel de vida material de esos segmentos es de lo\nm\u00e1s alto en Am\u00e9rica Latina, s\u00f3lo inferior o semejante al de\nUruguay (el que forjara Muxica). Pero, en Chile, el costo psicol\u00f3gico\nes abrumador. El chileno de hoy vive en la rabia, en la inseguridad,\nen el miedo existencial. En la frustraci\u00f3n de los sue\u00f1os nunca\nalcanzados.<\/p>\n\n\n\n<p>\n\tHay\notra dimensi\u00f3n a destacar en el proceso chileno. Se trata del\nprofundo y masivo desprecio que han causado la pol\u00edtica y los\npol\u00edticos. Las masas los vienen despreciando m\u00e1s y m\u00e1s, por falsos\ny por corruptos. En realidad, aqu\u00ed la pol\u00edtica se ha transformado\nen un negocio rapaz (en un mecanismo de \u201cacumulaci\u00f3n originaria\u201d),\ndel todo ajeno a grandes ideales de transformaci\u00f3n. Partidos que\nantes fueron de izquierda (como el socialista), se han transformado\nen administradores del modelo neoliberal. Y algunas nuevas\norganizaciones que han surgido (con un lenguaje parecido al \u201cPodemos\u201d\nde Espa\u00f1a), llegan al Parlamento y se suman a la defensa del \u201corden\nneoliberal\u201d. En el Chile de hoy, la gente ni siquiera va a votar.\nEn las \u00faltimas elecciones presidenciales, la abstenci\u00f3n gir\u00f3 en\ntorno al 50% y Pi\u00f1era fue elegido con un magro 25% del padr\u00f3n\nelectoral. En breve, la gente se enoja m\u00e1s y m\u00e1s con el orden\nneoliberal y, a la vez, se distancia y escupe a las instituciones\npol\u00edticas a\u00fan vigentes. Y no olvidemos: la Constituci\u00f3n pol\u00edtica\nde hoy es la que firm\u00f3 Pinochet. \n<\/p>\n\n\n\n<p>\tHoy,\nlos pol\u00edticos no regulan el comportamiento de las masas. Y como en\n\u00e9stas no hay felicidad y s\u00ed una rabia que crece, peri\u00f3dicamente\nsurgen movimientos de protestas, casi siempre encabezados por\nj\u00f3venes. A veces casi ni\u00f1os como los famosos \u201cping\u00fcinos\u201d. Pero\nlo que viene pasando por estos d\u00edas marca un salto cualitativo. La\n\u201cchispa\u201d fue el aumento del precio del Metro, de un 5%. Los\nj\u00f3venes estudiantes protestaron. Y en pocas horas la protesta creci\u00f3\ny creci\u00f3, abarcando a segmentos sociales m\u00e1s y m\u00e1s amplios y\ndiversos. Y apuntando   a toda una vasta gama de reivindicaciones\nsociales: salud, salarios b\u00e1sicos, previsi\u00f3n, precios justos,\ncontra las pr\u00e1cticas monop\u00f3licas, contra la corrupci\u00f3n de\npol\u00edticos y grandes empresarios. La vitalidad del movimiento resulta\nmaravillosa, se extendi\u00f3 a los lugares m\u00e1s remotos de esa \u201cloca\ngeograf\u00eda\u201d y abarc\u00f3 a m\u00e1s y m\u00e1s capas de la poblaci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9\nlos unifica y orienta? No hay aqu\u00ed ninguna organizaci\u00f3n\npol\u00edtico-partidaria en acci\u00f3n. Lo que funciona es el hondo y\nextendido fastidio contra el orden neoliberal, algo que\nespont\u00e1neamente surge del mismo coraz\u00f3n de las gentes chilenas.  \n<\/p>\n\n\n\n<p>\tLa\nreacci\u00f3n del Presidente Pi\u00f1era ha sido bastante hist\u00e9rica: \u201cChile\nest\u00e1 en estado de guerra\u201d y, en consonancia, ha sacada al ej\u00e9rcito\na las calles. Hasta el martes 22, los muertos se acercaban a veinte\n(y la inmunda OEA se calla). Se anuncia un paro nacional y Pi\u00f1era\nparece recular, se re\u00fane con la oposici\u00f3n institucional y promete\nalgunos cambios, de menor o mayor calado. Trata de ganar tiempo y\nbusca medirle mejor \u201cel agua a los camotes\u201d. Tal vez el mejor\ndiagn\u00f3stico lo ha dado la esposa del Presidente. De ella se ha\nfiltrado un di\u00e1logo con alguna amiga cercana: \u201cla situaci\u00f3n est\u00e1\nmuy grave (\u2026) tendremos que reducir y compartir nuestros\nprivilegios.\u201d   \n<\/p>\n\n\n\n<p>\tEl\nn\u00facleo problem\u00e1tico parece concentrarse en el espacio de la\ndistribuci\u00f3n. Pero no debemos olvidar que esta esfera viene\nregulada, en muy alto grado, por el espacio de la producci\u00f3n. Y si\n\u00e9sta no se modifica de cuajo, no podr\u00e1n darse los cambios mayores\nque se exigen en el espacio de la distribuci\u00f3n. En suma, el\ngigantesco y espont\u00e1neo levantamiento popular que hoy estremece a\nChile, deber\u00eda apuntar a las causas m\u00e1s profundas del malestar, al\nfondo que regula y determina los modos que asume el espacio de la\ndistribuci\u00f3n. Se trata de cambiar el modo de producci\u00f3n, que es la\ncausa \u00faltima de los males presentes.<\/p>\n\n\n\n<p>\nMuy\nprobablemente, Chile no ser\u00e1 igual despu\u00e9s de esta impresionante\nrebeli\u00f3n. Pero los cambios quedar\u00e1n distantes de lo que el pueblo\ntrabajador necesita. El porqu\u00e9 de este hiato es conocido: lo que\nhace 50 a\u00f1os fuera una gran fuerza pol\u00edtica de izquierda (y que\ntampoco fue suficiente), en el Chile de hoy ha desaparecido casi por\ncompleto. Y sin una conciencia de clase muy desarrollada y una muy\ns\u00f3lida y vasta organizaci\u00f3n pol\u00edtica, los buenos deseos y la rabia\nen puridad, siendo <em>imprescindibles<\/em>,\nno bastan: hay que transformar la rabia en fuerza pol\u00edtica. Pero\npodemos esperar, por la misma historia del pueblo chileno, que ese\ncambio cualitativo est\u00e9 pr\u00f3ximo.<\/p>\n\n\n\n<p>\n                                                                     \n                                        22\/10\/19.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a8Para pol\u00edticos e ide\u00f3logos neoliberales, los que manejan una impresionante prensa internacional, el caso chileno se considera como una \u201cjoya de la corona\u201d. A semejanza de los \u201ctigres asi\u00e1ticos\u201d, Chile era el \u201cjaguar\u201d del cono sur. Se habla de crecimiento, de modernidad, de una sociedad altamente organizada, casi sin anomia. 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