{"id":2724,"date":"2020-04-14T16:27:26","date_gmt":"2020-04-14T22:27:26","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=2724"},"modified":"2020-04-14T16:34:39","modified_gmt":"2020-04-14T22:34:39","slug":"la-comuna-americana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=2724","title":{"rendered":"La comuna americana"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00ab\u00bfQu\u00e9 es la Comuna, esa esfinge que tanto atormenta los esp\u00edritus burgueses?\u00bb se pregunta Karl Marx en <em>La guerra civil en Francia<\/em>. Para el caso de la Comuna de Par\u00eds, que dur\u00f3 apenas 71 d\u00edas entre el 18 de marzo y el 28 de mayo de 1871, Marx parece tener una respuesta. \u00abHe aqu\u00ed,\u00bb escribe en su texto para la Asociaci\u00f3n Internacional de Trabajadores, \u00absu verdadero secreto: la Comuna era, esencialmente, un gobierno de la clase obrera, fruto de la lucha de la clase productora contra la clase apropiadora, la forma pol\u00edtica al fin descubierta para llevar a cabo dentro de ella la emancipaci\u00f3n econ\u00f3mica del trabajo.\u00bb<a href=\"#sdfootnote1sym\"><sup>1<\/sup><\/a> Lo que pas\u00f3, seg\u00fan Marx, es que al no decidirse a marchar sobre Versalles para acabar con el r\u00e9gimen del Imperio, el gobierno obrero permiti\u00f3 que las fuerzas reaccionarias se reorganizaran para ahogar la Comuna en un ba\u00f1o de sangre. Por eso Marx criticaba tan duramente a los organizadores de la Comuna, a\u00fan cuando a nivel te\u00f3rico les daba su apoyo incondicional. Adem\u00e1s de presentar la forma pol\u00edtica para llevar a cabo la emancipaci\u00f3n obrera, la Comuna de Par\u00eds le sirvi\u00f3 tambi\u00e9n a Marx como modelo de un nuevo tipo de Estado, el cual empezar\u00eda a funcionar como no-Estado. En este sentido, como luego recalcara Friedrich Engels en su pr\u00f3logo para el vig\u00e9simo aniversario de la Comuna, \u00e9sta encarn\u00f3 moment\u00e1neamente el ideal de lo que en la tradici\u00f3n ortodoxa se conoce como la dictadura del proletariado: \u00abPues bien, se\u00f1ores, \u00bfquieren saber qu\u00e9 cara tiene esta dictadura? Miren a la Comuna de Par\u00eds: \u00a1he ah\u00ed la dictadura del proletariado!\u00bb<a href=\"#sdfootnote2sym\"><sup>2<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>En a\u00f1os m\u00e1s recientes, sin preocuparse demasiado ni por la ortodoxia marxista ni por el chauvinismo republicano franc\u00e9s, investigadores como Kristin Ross han empezado a revelar una cara internacional mucho m\u00e1s abierta y centr\u00edfuga de la Comuna. Marx alud\u00eda ya a esa tendencia expansiva cuando indicaba que la forma de la Comuna no s\u00f3lo habr\u00eda de gobernar en toda Francia, sino que tambi\u00e9n podr\u00eda servir de modelo para el resto del mundo. Siguiendo estas sugerencias en su libro reciente, <em>Lujo comunal: El imaginario pol\u00edtico de la Comuna de Par\u00eds<\/em>, Ross enriquece todav\u00eda m\u00e1s el panorama internacionalista de esa \u00abforma pol\u00edtica perfectamente flexible\u00bb que, en palabras de Marx, fue la Comuna. Si la virtud fundamental de la Comuna de Par\u00eds consist\u00eda en su simple existencia, Ross muestra c\u00f3mo el sue\u00f1o de una reconfiguraci\u00f3n igualitaria de la vida cotidiana, entre comunista y anarquista, se difundi\u00f3 globalmente&#8211;desde la Rusia populista, v\u00eda Gran Breta\u00f1a y Escandinavia, hasta los Estados Unidos de Am\u00e9rica.<a href=\"#sdfootnote3sym\"><sup>3<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan en la mirada centr\u00edfuga, sin embargo, el referente emblem\u00e1tico para hablar de la comuna sigue siendo el ejemplo heroico de los obreros masacrados en Par\u00eds. Y el libro de Ross, al menos en su traducci\u00f3n espa\u00f1ola, lleva todav\u00eda la bandera francesa en su portada, en vez de la bandera roja que para orgullo de Marx los <em>communards <\/em>en 1871 hicieron ondear sobre el Hotel de Ville de Par\u00eds. Pero no se trata tan s\u00f3lo de una cuestionable decisi\u00f3n editorial. La centralidad del caso parisino en el imaginario pol\u00edtico de la izquierda comunista y anarquista&#8211;incluyendo en el debate emergente entre los seguidores de Marx, Blanqui, y Bakunin&#8211;constituye un factor determinante en casi todas las discusiones sobre la idea de la Comuna tanto en Europa como en Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan cuando se tracen lazos con la Revoluci\u00f3n de Octubre en Rusia o con la Revoluci\u00f3n Cultural en China, suele hacerse tomando como punto de referencia el caso de la Comuna de Par\u00eds. Por ejemplo, Alain Badiou nos recuerda en su <em>Teor\u00eda del sujeto<\/em> c\u00f3mo Lenin bail\u00f3 sobre la nieve cuando el poder de los bolcheviques hab\u00eda rebasado los 71 d\u00edas de la Comuna: \u00abAs\u00ed, el partido bolchevique de Lenin es, ciertamente, el portador activo de un balance de los fracasos de la Comuna de Par\u00eds. Lo que Lenin sella al bailar sobre la nieve cuando se mantuvo el poder en Mosc\u00fa en 1917 un d\u00eda m\u00e1s de lo que se hab\u00eda podido en Par\u00eds en 1871. Es la ruptura de Octubre la que periodiza la Comuna de Par\u00eds, dando vuelta una p\u00e1gina de la historia del mundo.\u00bb<a href=\"#sdfootnote4sym\"><sup>4<\/sup><\/a> Y el fil\u00f3sofo franc\u00e9s, en textos m\u00e1s recientes, interpreta tambi\u00e9n la toma de poder conocida como la Comuna de Shangai en 1967 seg\u00fan las pautas establecidas m\u00e1s de un siglo antes en Par\u00eds: \u00abEsta &#8216;toma de poder&#8217; [&#8230;] se inspira&#8211;como ya lo hac\u00eda la circular en 16 puntos&#8211;en un contramodelo absoluto del Partido-Estado: la coalici\u00f3n de organizaciones dispares que constitu\u00eda la Comuna de Par\u00eds, y de la que ya Marx hab\u00eda criticado la ineficaz anarqu\u00eda.\u00bb<a href=\"#sdfootnote5sym\"><sup>5<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Curiosamente, ninguno de esos autores menciona la existencia de una larga tradici\u00f3n de rebeliones comuneras en el Nuevo Mundo. De este modo, la discusi\u00f3n deja dos grandes lagunas&#8211;una geopol\u00edtica y la otra te\u00f3rica&#8211;no s\u00f3lo en la lectura de los textos marxistas sobre la forma-comuna sino tambi\u00e9n en la comprensi\u00f3n conceptual m\u00e1s amplia del fen\u00f3meno de la comuna, la comunidad o la comunalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Consideremos por ejemplo el siguiente fragmento de la cr\u00f3nica ind\u00edgena sobre la conquista de Tenochtitlan, recopilada a mediados del siglo diecis\u00e9is en una edici\u00f3n biling\u00fce espa\u00f1ol-n\u00e1huatl por Bernardino de Sahag\u00fan en su <em>Historia general de las cosas de Nueva Espa\u00f1a <\/em>y vuelta a traducir cuatro siglos despu\u00e9s desde el original nahua como parte de la famosa antolog\u00eda <em>La visi\u00f3n de los vencidos<\/em>. He aqu\u00ed una parte de lo que los informantes le comunicaron a Sahag\u00fan acerca de la matanza del Templo Mayor del 22 de mayo de 1520:<\/p>\n\n\n\n<p>Pues algunos intentaban salir: all\u00ed en la entrada los her\u00edan, los apu\u00f1alaban. Otros escalaban los muros; pero no pudieron salvarse. Otros se metieron en la casa com\u00fan: all\u00ed s\u00ed se pusieron en salvo. Otros se entremetieron entre los muertos, se fingieron muertos para escapar. Aparentando ser muertos, se salvaron. Pero si entonces alguno se pon\u00eda en pie, lo ve\u00edan y lo acuchillaban.<a href=\"#sdfootnote6sym\"><sup>6<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Lo que el especialista \u00c1ngel Mar\u00eda Garibay aqu\u00ed traduce como \u00abla casa com\u00fan,\u00bb y que Sahag\u00fan hab\u00eda traducido como \u00ablas capillas de los c\u00faes\u00bb (o templos) de los tenochcas, en la versi\u00f3n nahua se dice \u00abcalpulco,\u00bb o sea, el lugar del \u00abcalpulli,\u00bb t\u00e9rmino que a su vez suele traducirse como \u00abbarrio,\u00bb \u00abvecindad\u00bb o&#8211;en el caso de Sahag\u00fan&#8211;\u00abparroquia.\u00bb Mucha tinta se ha vertido luego entre historiadores y antrop\u00f3logos para definir la naturaleza exacta del calpulli, sobre todo a partir del texto <em>Relaci\u00f3n de la Nueva Espa\u00f1a<\/em> de Alonso de Zorita, quien lo defiende como un r\u00e9gimen comunal cuyas costumbres podr\u00edan servir de palanca y contraste para combatir los abusos del poder colonial en M\u00e9xico. Pero \u00bfno podr\u00edamos pensar en el calpulli como \u00abcomuna,\u00bb del mismo modo en que los especialistas decidieron hablar de \u00abcasas comunales\u00bb para designar el lugar donde se reun\u00eda la gente de los barrios o vecindades en la antigua Tenochtitlan? \u00bfNo podr\u00edamos introducir un importante cambio de perspectiva en la mirada historiogr\u00e1f\u00edca y geopol\u00edtica sobre la comuna si empez\u00e1ramos por ver en la historia de la conquista y la colonizaci\u00f3n una larga cr\u00f3nica de destrucci\u00f3n y sublevaci\u00f3n de la comuna en Am\u00e9rica? \u00bfNo deber\u00edamos comenzar reflexionando sobre la \u00absincron\u00eda asincr\u00f3nica,\u00bb para usar la expresi\u00f3n de Ernst Bloch, de la entrada violenta de las tropas de Hern\u00e1n Cort\u00e9s en Tenochtitlan con el levantamiento de las \u00abcomunidades\u00bb de Castilla contra Carlos V, del otro lado del Atl\u00e1ntico? Esta rebeli\u00f3n llev\u00f3 al uso de la palabra \u00abcomunidades\u00bb como sin\u00f3nimo de \u00ablevantamientos\u00bb: as\u00ed la usa Sancho Panza en el <em>Quijote<\/em> y as\u00ed tambi\u00e9n se ver\u00e1 obligado a registrarla el Diccionario de la Real Academia Espa\u00f1ola.<\/p>\n\n\n\n<p>Marx conoc\u00eda bastante bien la historia de los comuneros de Castilla. En sus textos period\u00edsticos sobre <em>Espa\u00f1a revolucionaria<\/em>, habla del episodio de 1520-1521 aunque r\u00e1pidamente lo descarta, ya que para \u00e9l representa poco m\u00e1s que la prueba del poder ascendente de la burgues\u00eda en busca de nuevos feudos. Y as\u00ed, tambi\u00e9n, en diferentes notas a pie de p\u00e1gina a\u00f1adidas al <em>Manifiesto comunista,<\/em> Engels definir\u00e1el uso tradicional de la expresi\u00f3n de las comunas, aunque sin mencionar el mundo hispanohablante. Pero el hecho es que en el transcurso de los siglos desde la Conquista, el Nuevo Mundo ver\u00eda una notable explosi\u00f3n de rebeliones ind\u00edgenas en contra del poder colonial espa\u00f1ol, las cuales muchas veces se designaron expl\u00edcitamente como comuneras&#8211;desde los Andes hasta Nueva Granada. Y, a finales del siglo diecinueve, podemos decir que empieza a haber una cierta confluencia entre esa tradici\u00f3n comunera anticolonial, propia del Nuevo Mundo, con el imaginario de la Comuna de Par\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, en 1874 en la Ciudad de M\u00e9xico, empieza a publicarse un peri\u00f3dico llamado primero <em>La Comuna<\/em> y luego <em>La Comuna mexicana<\/em>, cuyo primer n\u00famero contiene el siguiente discurso program\u00e1tico de un viejo <em>communard<\/em> exiliado:<\/p>\n\n\n\n<p>La Comuna vive en Francia como en M\u00e9xico, en los Estados Unidos como en Alemania, en China como en Arabia; pero es preciso que nos reunamos todos los hombres de buena voluntad para trabajar por la consolidaci\u00f3n de nuestros principios, para que se levante un nuevo Koszciusko para la emancipaci\u00f3n de Polonia, un Kosuth para la libertad de Hungr\u00eda; otro O&#8217;Conell para arrebatar a Irlanda de las garras del le\u00f3n brit\u00e1nico; un nuevo Garibaldi para proclamar la rep\u00fablica italiana; otro C\u00e9spedes para independer las Antillas; un hombre grande para cada idea, un Cristo pol\u00edtico y religioso para redimir de nuevo al mundo; para borrar las fronteras entre los pueblos; para demoler los tronos de los reyes; para cambiar en \u00f3sculos de paz las frases de odio; para sustituir la tea con la antorcha; para reemplazar el retronar de los ca\u00f1ones con un himno grandioso, eterno, por haber obtenido una naci\u00f3n \u00fanica, el mundo: una religi\u00f3n \u00fanica, el trabajo; un dios \u00fanico, el de la libertad.<a href=\"#sdfootnote7sym\"><sup>7<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Y tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, un socialista libertario de origen griego, admirador de Spinoza y miembro de la Iglesia mormona, Plotino Rhodakanaty, publica un extraordinario panfleto en el peri\u00f3dico mexicano <em>El Combate<\/em> bajo el t\u00edtulo \u201cLa comuna americana\u201d en el que, despu\u00e9s de referirse a la huelga de 1877 de los ferrocarrileros de Erie en Estados Unidos, anticipa la llegada inminente de la Comuna al Nuevo Mundo:<\/p>\n\n\n\n<p>La Comuna ha estallado en Am\u00e9rica!..\u2026 Una simple huelga de operarios de ferrocarril ha sido el germen que ha desarrollado <em>la Comuna<\/em> en el Erie. Siempre los grandes incendios tienen por principio una chispa que por acaso al parecer, cae sobre un combustible o penetra dentro de un almac\u00e9n de p\u00f3lvora cuya explosi\u00f3n hace horribles estragos. [\u2026] El pasado est\u00e1 en el presente, como \u00e9ste se halla todo en el porvenir. &#8211;Mirar con atenci\u00f3n y deducir l\u00f3gicamente los acontecimientos de nuestra \u00e9poca, es ver lo futuro con anticipaci\u00f3n. [&#8230;] As\u00ed pues, creemos, seg\u00fan la ley infalible de la analog\u00eda, que <em>la Comuna<\/em>, extinguida aunque aparentemente, en Par\u00eds, germinando en toda Europa y transmigrando a los Estados Unidos de Am\u00e9rica, no dejar\u00e1 de visitarnos dentro de poco tiempo, cual ave viajera y peregrina que se cierne sobre los pueblos corrompidos para purificarlos y devorar a los tiranos que los infestan, cual el fat\u00eddico b\u00faho se coloca sobre la choza del enfermo, atra\u00eddo por la putrefacci\u00f3n, cantando el himno de la muerte.<a href=\"#sdfootnote8sym\"><sup>8<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Podemos decir que la ley de la analog\u00eda formulada por Rhodakanaty, aunque quiz\u00e1 no tan infalible como \u00e9l cre\u00eda desde su perspectiva religioso-providencial, se ha verificado una y otra vez en el Nuevo Mundo. Efectivamente, la Comuna es una esfinge que contin\u00faa atormentando los esp\u00edritus burgueses, seg\u00fan una extra\u00f1a temporalidad donde el pasado est\u00e1 en el presente como \u00e9ste se halla todo en el porvenir: futuro anterior de la emancipaci\u00f3n de los trabajadores y campesinos pobres.<\/p>\n\n\n\n<p>No olvidemos que Rhodakanaty fue tambi\u00e9n el fundador de una escuela socialista-ut\u00f3pica al estilo de Charles Fourier en Chalco, donde form\u00f3 no s\u00f3lo a l\u00edderes comunistas como Julio L\u00f3pez Ch\u00e1vez sino tambi\u00e9n, m\u00e1s tarde, cuando pas\u00f3 al Ajusco, a figuras como Otilio Monta\u00f1o que durante la Revoluci\u00f3n mexicana se convirtiera en uno de los generales \u00abide\u00f3logos\u00bb que rodeaban a Emiliano Zapata, coautor del \u00abPlan de Ayala\u00bb y \u00abLa Ley Agraria,\u00bb la cual empieza estipulando en su primer art\u00edculo: \u00abSe restituyen a las comunidades e individuos, los terrenos, montes y aguas de que fueron despojados, bastando que aqu\u00e9llos posean los t\u00edtulos legales de fecha anterior al a\u00f1o 1856, para que entren inmediatamente en posesi\u00f3n de sus propiedades.\u00bb<a href=\"#sdfootnote9sym\"><sup>9<\/sup><\/a> Y luego, en el decimonoveno art\u00edculo, el mismo texto se refiere sin m\u00e1s explicaciones al \u00absistema comunal\u00bb para administrar los montes, como si su significado todav\u00eda fuera obvio para todos los involucrados en el experimento de los primeros zapatistas en el Estado de Morelos: \u00abSe declaran de propiedad nacional los montes, y su inspecci\u00f3n se har\u00e1 por el Ministerio de Agricultura, en la forma en que la reglamente, y ser\u00e1n explotados por los pueblos a cuya jurisdicci\u00f3n correspondan, empleando para ello el sistema comunal.\u00bb<a href=\"#sdfootnote10sym\"><sup>10<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Estando as\u00ed las cosas, no fue ni descabellada ni arbitraria la decisi\u00f3n del historiador argentino-mexicano Adolfo Gilly, en su libro <em>La revoluci\u00f3n interrumpida<\/em>,escrito en la c\u00e1rcel de Lecumberri, de llamar \u00abComuna de Morelos\u00bb al experimento radical de reforma agraria, autodefensa militar y gobierno aut\u00f3nomo que llevaron a cabo los zapatistas en 1914-1915 al sur de la Ciudad de M\u00e9xico:<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que crearon entonces los campesinos y obreros agr\u00edcolas de Morelos fue una Comuna, cuyo \u00fanico antecedente mundial equivalente hab\u00eda sido la Comuna de Par\u00eds. Pero la Comuna de Morelos no era obrera, sino campesina. No la crearon en los papeles, sino en los hechos. Y si la ley agraria zapatista tiene importancia, es porque muestra que m\u00e1s all\u00e1 del horizonte local campesino, hab\u00eda un ala que ten\u00eda la voluntad nacional de organizar todo el pa\u00eds sobre esas bases.<a href=\"#sdfootnote11sym\"><sup>11<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Y, de forma an\u00e1loga, desde la rebeli\u00f3n neozapatista de Chiapas en 1994 hasta el gobierno aut\u00f3nomo local de Cher\u00e1n en Michoac\u00e1n a partir de 2011, pasando por las barricadas de Oaxaca en 2006, se ha mantenido viva la chispa de la comuna americana.<\/p>\n\n\n\n<p>Una revisi\u00f3n de la historia de la comuna desde el continente americano deber\u00eda ser capaz de transformar no s\u00f3lo nuestra mirada geopol\u00edtica, sino tambi\u00e9n la manera en que el concepto de la comuna como forma pol\u00edtica se articula con la comuna, la comunidad o la comunalidad como forma de vida. De hecho, aunque la mayor\u00eda de sus int\u00e9rpretes europeos prefieren ignorarlas, sobran las indicaciones de que hasta el propio Marx ten\u00eda toda la intenci\u00f3n, al final de su vida, de seguir indagando en el posible papel de las comunas llamadas primitivas, arcaicas o ancestrales en el tr\u00e1nsito revolucionario al comunismo. All\u00ed est\u00e1n no s\u00f3lo los famosos borradores y la carta a Vera Zas\u00falich, sino tambi\u00e9n sus <em>Apuntes etnol\u00f3gicos<\/em>, en uno de cuyos cuadernos Marx se dedica a transcribir largos fragmentos del cap\u00edtulo \u00abLa confederaci\u00f3n azteca\u00bb del libro <em>Ancient Society<\/em> de Lewis H. Morgan, publicado en el mismo a\u00f1o de 1877 en el que Rhodakanaty anticipaba la llegada de la Comuna a Am\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>Lamentablemente, debido al hecho de que el traductor de los <em>Apuntes etnol\u00f3gicos<\/em> decidi\u00f3 rendir todo el texto de Marx en castellano, no podemos distinguir claramente d\u00f3nde el autor est\u00e1 citando en ingl\u00e9s a Morgan y d\u00f3nde Marx a\u00f1ade sus propias traducciones o comentarios en alem\u00e1n, llegando a veces a una verdadera confusi\u00f3n bab\u00e9lica, ya que tambi\u00e9n se citan m\u00faltiples cr\u00f3nicas espa\u00f1olas y algunas palabras en n\u00e1huatl. Lo m\u00e1s importante, sin embargo, es que Morgan le ayuda a Marx a entender en qu\u00e9 consiste el posible comunismo presente en la organizaci\u00f3n de la antigua Tenochtitlan: \u00abPosesi\u00f3n de las tierras en com\u00fan. Viv\u00edan en grandes hogares compuestos de varias familias emparentadas y [hay] razones para creer que practicaban el comunismo en la vida del hogar.\u00bb<a href=\"#sdfootnote12sym\"><sup>12<\/sup><\/a> Es m\u00e1s, aunque ni Morgan ni Marx ten\u00edan acceso al texto de Zorita como fuente, ya estamos viendo un acercamiento conceptual a la definici\u00f3n de la naturaleza del calpulli: \u00abSin duda las casas del pueblo de M\u00e9xico eran en general grandes viviendas comunes, como las de Nuevo M\u00e9xico en el mismo per\u00edodo, con capacidad para alojar de 10 a 50 y 100 familias en cada una.\u00bb<a href=\"#sdfootnote13sym\"><sup>13<\/sup><\/a> Finalmente, a pesar de ser responsable de la divisi\u00f3n tripartita linear entre salvajismo, barbarie, y civilizaci\u00f3n, Morgan ve\u00eda en la estructura social de los aztecas por <em>fratr\u00eda<\/em> o <em>gens<\/em> una alternativa potencialmente superior a la organizaci\u00f3n pol\u00edtica de la <em>civitas<\/em> a partir de la unidad de la familia nuclear, la propiedad privada, y el Estado. Pero para entender eso, porque ignoraban el comunismo viviente de la organizaci\u00f3n social entre los aztecas, los cronistas espa\u00f1oles que segu\u00edan hablando del mundo azteca en t\u00e9rminos de un \u00abEstado\u00bb con su \u00abrey,\u00bb sus \u00absenadores,\u00bb sus \u00abparroquias,\u00bb etc., le resultaban perfectamente in\u00fatiles a Morgan. \u00c9ste, en cambio, sugiri\u00f3 algo que Marx retomar\u00eda en su carta a Zas\u00falich y luego en el pr\u00f3logo para la edici\u00f3n rusa de 1872 del <em>Manifiesto comunista<\/em>, a saber, que el comunismo podr\u00eda ser el retorno de la comunidad arcaica en condiciones superiores.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin tener que referirse al discurso marxista o comunista, retomando la vieja nomenclatura de los tiempos de Tenochtitlan, Jes\u00fas Sotelo Incl\u00e1n en 1943 en su libro <em>Ra\u00edz y raz\u00f3n de Zapata<\/em>, sugiri\u00f3 que se puede trazar una l\u00ednea recta que vincula al l\u00edder revolucionario con la organizaci\u00f3n social y pol\u00edtica del calpulli, si consideramos que el 12 de septiembre de 1909 Zapata fue electo como <em>calpulec <\/em>o <em>calpuleque<\/em>, el jefe de mando de lo que seguir\u00eda vivi\u00e9ndose como el calpulli de Anenecuilco:<\/p>\n\n\n\n<p>Las menciones diferentes de los calpuleques de Anenecuilco son otros tantos eslabones de una larga cadena que quiz\u00e1s no tuvo interrupci\u00f3n al recorrer varios siglos. Claro que faltan muchos, pero \u00bfno es ya admirable que se hayan conservado tantas noticias concretas acerca de ellos? Si desde el m\u00e1s remoto pasado forman una l\u00ednea recta que llega a Emiliano Zapata, tenemos raz\u00f3n para decir que \u00e9l fue tambi\u00e9n un calpuleque.<a href=\"#sdfootnote14sym\"><sup>14<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, \u00bfno es ya admirable? Es como si, adem\u00e1s de ser esa esfinge que tanto atormenta a los esp\u00edritus burgueses, la comuna en el Nuevo Mundo fuera tambi\u00e9n capaz de levantarse de sus propias ruinas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote1anc\">1<\/a> Karl Marx, <em>La guerra civil en Francia<\/em> (Madrid: Fundaci\u00f3n Federico Engels, 2003),68.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote2anc\">2<\/a> Engels, \u00abIntroducci\u00f3n de Federico Engels de 1891,\u00bb ibid., 20 (trad. modificada).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote3anc\">3<\/a> Kristin Ross, <em>Lujo comunal: El imaginario pol\u00edtico de la Comuna de Par\u00eds<\/em>, trad. Juanmari Madariaga(Madrid: Akal, 2016).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote4anc\">4<\/a> Alain Badiou, <em>Teor\u00eda del sujeto<\/em>, trad. Juan Manuel Spinelli (Buenos Aires: Prometeo Libros, 2008), 42-43 (traducci\u00f3n corregida).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote5anc\">5<\/a> Alain Badiou, <em>La revoluci\u00f3n cultural: \u00bfla \u00faltima revoluci\u00f3n? <\/em>trad. A. Arozameno (Par\u00eds: Les Conf\u00e9rences du Perroquet, 2010), s.p.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote6anc\">6<\/a> Ver \u00abLa matanza del Templo Mayor (C\u00f3dice Florentino),\u00bb <em>La visi\u00f3n de los vencidos<\/em>, ed. Miguel Le\u00f3n-Portilla, trad. \u00c1ngel Mar\u00eda Garibay K. (M\u00e9xico: UNAM, 2010), 82.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote7anc\">7<\/a> \u00abNuestro programa,\u00bb <em>La Comuna<\/em>, n\u00famero 1 (domingo 28 de junio de 1874), 1.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote8anc\">8<\/a> Plotino C. Rhodakanaty, \u201cLa comuna americana (apreciaci\u00f3n contempor\u00e1nea),\u201d <em>El Combate<\/em>, a\u00f1o 1, n\u00famero 489 (martes 14 de agosto de 1877), 1-2.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote9anc\">9<\/a> Ver \u00abLa Ley agraria\u00bb en la recopilaci\u00f3n preparada en Cuba por el general zapatista Genaro Amezcua, <em>M\u00e9xico revolucionario a los pueblos de Europa y Am\u00e9rica 1910-1918 <\/em>(La Habana: Imprenta Espinoza, Ferr\u00e9 &amp; Co, 1919), 19.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote10anc\">10<\/a> Ibid, 26.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote11anc\">11<\/a> Adolfo Gilly, <em>La revoluci\u00f3n interrumpida. M\u00e9xico, 1910-1920: una guerra campesina por la tierra y el poder <\/em>(M\u00e9xico, D.F.: El Caballito, 1971), 246.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote12anc\">12<\/a> Ver <em>Los apuntes etnol\u00f3gicos de Karl Marx<\/em>, ed. Lawrence Krader, trad. Jos\u00e9 Mar\u00eda Ripalda (Madrid: Siglo XXI, 1988), 158.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote13anc\">13<\/a> Ibid., 161.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote14anc\">14<\/a> Ver la reedici\u00f3n del libro de Jes\u00fas Sotelo Incl\u00e1n, <em>Ra\u00edz y raz\u00f3n de Zapata <\/em>(M\u00e9xico: Conaculta, 2001), 197.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00ab\u00bfQu\u00e9 es la Comuna, esa esfinge que tanto atormenta los esp\u00edritus burgueses?\u00bb se pregunta Karl Marx en La guerra civil en Francia. Para el caso de la Comuna de Par\u00eds, que dur\u00f3 apenas 71 d\u00edas entre el 18 de marzo y el 28 de mayo de 1871, Marx parece tener una respuesta. \u00abHe aqu\u00ed,\u00bb escribe &#8230; <a title=\"La comuna americana\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=2724\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre La comuna americana\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":50,"featured_media":2728,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[94,76],"tags":[216],"class_list":["post-2724","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo","category-pensamiento-critico","tag-entre-numeros"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2724","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/50"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2724"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2724\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2727,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2724\/revisions\/2727"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2728"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2724"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2724"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2724"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}