{"id":2764,"date":"2020-06-01T17:58:22","date_gmt":"2020-06-01T23:58:22","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=2764"},"modified":"2020-06-01T22:59:20","modified_gmt":"2020-06-02T04:59:20","slug":"carmen-castillo-una-revolucionaria-de-todos-los-tiempos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=2764","title":{"rendered":"CARMEN CASTILLO, UNA REVOLUCIONARIA DE TODOS LOS TIEMPOS*"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>\u201cHay hombres [y mujeres] que luchan un d\u00eda y son buenos.<\/em><br><em>Hay otros que luchan un a\u00f1o y son mejores.\u00a0<\/em><br><em>Hay quienes luchan muchos a\u00f1os, y son muy buenos.\u00a0<\/em><br><em>Pero los hay que luchan\u00a0toda la vida:<\/em><br><em>esos son los imprescindibles\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>Bertolt Brecht<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>CARMEN, 75 A\u00d1OS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La cultura de izquierdas, tan lit\u00fargica como la cristiana, tiende a conmemorar a sus referentes en los aniversarios de su fallecimiento. Esto se exacerba ante la violenta Latinoam\u00e9rica del siglo XX, donde millares de militantes en nombre del socialismo y la emancipaci\u00f3n perdieron sus vidas en \u201cel largo y dif\u00edcil camino de la revoluci\u00f3n obrera y campesina\u201d<a>1<\/a>. Sin embargo, al concentrarnos s\u00f3lo en el \u00faltimo destello de rebeld\u00eda de estos dignos hombres y mujeres cargados de heroicidad, nos lleva a navegar por las tinieblas del culto a la muerte, que lamentablemente trae consigo nublar la riqueza de su praxis revolucionaria y, con ello, termina limitando el di\u00e1logo hist\u00f3rico y su recreaci\u00f3n pol\u00edtica en virtud de la construcci\u00f3n de un proyecto de transformaci\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<p>Carmen Castillo Echeverr\u00eda, creemos, es una de las sobreviviente m\u00e1s destacadas de la pl\u00e9yade revolucionaria latinoamericana de la segunda mitad del siglo XX y, en este mayo del 2020, el d\u00eda 21 para ser exacto cumple 75 a\u00f1os, de los cuales m\u00e1s de medio siglo se ha dedicado a luchar por las ideas de la transformaci\u00f3n social desde las m\u00e1s diversas trincheras. Su perseverancia en las filas de los humildes de la tierra la vuelve una imprescindible digna de conocer en su integridad por las nuevas generaciones que hoy se alzan en Chile y el mundo contra el capital y sus injusticias. Esta breve semblanza m\u00e1s que un homenaje -que tienden a reducirse al mero reconocimiento del pasado- pretende ser una apuesta dial\u00f3gica para pensar con ella los necesarios desaf\u00edos ut\u00f3picos que depara un futuro que es hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>Este trabajo biogr\u00e1fico sobre Carmen con vocaci\u00f3n de di\u00e1logo intergeneracional se construy\u00f3 en base a su filmograf\u00eda, bibliograf\u00eda, entrevistas y literatura que colinda con su propia trayectoria. Como se dar\u00e1n cuenta al leerla, tambi\u00e9n es una invitaci\u00f3n permanente a visitar sus pel\u00edculas y textos de corte autobiogr\u00e1fico, esto es, ir al encuentro directo con la escritora y cineasta, pero sobre todo, con la mujer militante, que hemos llamado la revolucionaria de todos los tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LA <em>QUINTA MICHITA<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Eran las postrimer\u00edas de la Segunda Guerra Mundial. Paradojalmente, Carmen naci\u00f3 un d\u00eda de festividades militares, un 21 de mayo, donde las y los chilenos conmemoran un combate naval. En Chile gobernaban los radicales en una extra\u00f1a alianza con socialistas y comunistas, hasta que estos \u00faltimos fueron perseguidos y relegados por sus antiguos aliados a trav\u00e9s del decreto de la \u201cLey Maldita\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la sangre materna, Carmen es descendiente de la historia de la elite intelectual chilena. Su bisabuelo, Eliodoro Y\u00e1\u00f1ez, candidato a las presidencia de Chile en 1920, fue un destacado pol\u00edtico y periodista, due\u00f1o y fundador del Diario La Naci\u00f3n. A causa del Golpe de Estado de 1927, perpetrado por el general Carlos Ib\u00e1\u00f1ez del Campo, se le despoj\u00f3 del cargo de senador, expropiaron su peri\u00f3dico y fue desterrado del pa\u00eds, exili\u00e1ndose con su esposa, hijos y nietos en Par\u00eds. Su abuela, Mar\u00eda Flora Y\u00e1\u00f1ez Bianchi, escritora, fue una de las precursoras de la literatura feminista. Su madre, M\u00f3nica Echeverr\u00eda Y\u00e1\u00f1ez (desde ahora do\u00f1a M\u00f3nica) resumir\u00e1 con su excepcional pluma que:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa familia Y\u00e1\u00f1ez, la impuesta por mi madre, fue siempre m\u00e1s cercana a nosotros. Los Echeverr\u00eda, representaban el Chile aristocr\u00e1tico, cat\u00f3lico y tradicional por muy exc\u00e9ntricos que fueran. Los Y\u00e1\u00f1ez, liberales, y algunos socialistas o anarquistas, pertenec\u00edan al mundo de los intelectuales y artistas, varios de ellos sin Dios ni normas que los restringieran en sus arranques amorosos y en sus vuelos imaginativos\u201d.<sup><a>2<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Desde la ascendencia paterna, los Castillo son una familia m\u00e1s bien inclinada a la pol\u00edtica. Su bisabuelo, Lindor Castillo Ram\u00edrez, fue un agricultor, abogado y diputado. Su abuelo, Eduardo Castillo Urizar, abogado, pero con inclinaciones po\u00e9ticas, fue el Conservador de Bienes Ra\u00edces de Santiago. Su t\u00edo Eduardo Castillo Velasco, cuando Carmen naci\u00f3, era el alcalde de la comuna \u00d1u\u00f1oa (que en aquella \u00e9poca incorporaba a la comuna de La Reina). Otro de sus t\u00edos -el favorito, y quien la acerc\u00f3 a la pol\u00edtica-, Jaime Castillo Velasco, fue el fundador e ide\u00f3logo de la Democracia Cristiana, ministro y parlamentario, y posteriormente luchador incansable por los Derechos Humanos. Podr\u00edamos decir que su padre, el arquitecto Fernando Castillo Velasco (desde ahora don Fernando), fue el menos pol\u00edtico del clan Castillo, no obstante, en 1964 fue elegido el primer alcalde de la comuna de La Reina.<\/p>\n\n\n\n<p>Do\u00f1a M\u00f3nica y don Fernando se casaron en el oto\u00f1o de 1944. Don Fernando nunca quiso dejar la tierra que lo vio nacer y al poco andar del matrimonio se mudaron a la casa de los Castillo. Su padre Eduardo, edific\u00f3 con sus propias manos una casona colonial a principios del siglo XX en los faldeos de la Cordillera de Los Andes, parcela ubicada en la calle Sim\u00f3n Bol\u00edvar, la que llamaron&nbsp;<em>Quinta Michita<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En su adorada&nbsp;<em>Quinta Michita<\/em>, don Fernando, el arquitecto incansable, en medio de una selva de \u00e1rboles frutales construy\u00f3 una casa de vidrio. En aquella f\u00e9rtil y h\u00fameda tierra creci\u00f3 Carmen, jugando a la sombra de un viejo nogal, corriendo entre los senderos de cerezos, balance\u00e1ndose en la hamaca del viejo sauce llor\u00f3n y respirando el olor a flores de jazmines que nunca podr\u00e1 olvidar. Un d\u00eda en una de sus pel\u00edculas su padre le dir\u00e1: \u201cLo m\u00e1s hermoso del ser humano es parecerse a un \u00e1rbol, que eche ra\u00edces, que conozca la tierra, que conozca un lugar, que conozca los seres vivos\u201d<sup><a>3<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Los recuerdos de infancia de Carmen oscilan entre la forma y la palabra, entre la creatividad arquitect\u00f3nica de su padre y la belleza literaria de su madre. Don Fernando, extiende sus planos y maquetas en la mesa. Do\u00f1a M\u00f3nica y sus compa\u00f1eras del Teatro Ictus se toman la casa para ensayar. Los libros invaden las paredes transparentes del hogar y, como si estuvieran en una revuelta social, no respetan las formalidades del orden tem\u00e1tico.&nbsp;<em>Anna Kar\u00e9nina<\/em>&nbsp;de Tolstoi probablemente fue una de sus primeras lecturas. La mesa del hogar la remonta a su abuela y al revolver de la olla de adobe con manjar blanco, pero tambi\u00e9n, a la invasi\u00f3n permanente de amigos y parientes, pol\u00edticos rupturistas y artistas bohemios, que con vehemencia disparan proclamas, ideas y sue\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Para don Fernando la&nbsp;<em>Quinta Michita<\/em>&nbsp;siempre se proyect\u00f3 como un ideal de \u201ccomunidad\u201d, que para \u00e9l significaba una vida colectiva como resistencia b\u00e1sica al salvaje modelo imperante. Consecuente, se propuso convertir el terreno de la&nbsp;<em>Michita<\/em>&nbsp;en un espacio comunitario, donde amigos cercanos pudieran construir sus hogares en solidaria comuni\u00f3n con el entorno. Ser\u00e1 en los a\u00f1os dictatoriales cuando este sue\u00f1o se concret\u00f3. Los intelectuales de la resistencia chilena, de Tom\u00e1s Mouli\u00e1n a Julieta Kirkwood, coparon el espacio, y este termin\u00f3 siendo \u201cel refugio de sus sue\u00f1os mutilados\u201d<sup><a>4<\/a><\/sup>. Carmen no conoci\u00f3 esta historia, pues ya se encontraba muy lejos en otra de sus vidas impedida de volver al cobijo de sus ra\u00edces.<\/p>\n\n\n\n<p>Carmen en la&nbsp;<em>Quinta Michita<\/em>&nbsp;y a trav\u00e9s de su entorno afectivo creci\u00f3 en armon\u00eda con la naturaleza y bajo una riqu\u00edsima multiplicidad de campos sociales: pol\u00edtico, acad\u00e9mico y art\u00edstico; en tiempos donde las fronteras disciplinarias no eran m\u00e1s que fr\u00e1giles barreras imaginarias. Forj\u00f3 un&nbsp;<em>habitus<\/em>&nbsp;intelectual del cual no se desprender\u00e1 en su andar, que potenci\u00f3 en ella un quehacer ecl\u00e9ctico que ha zigzagueado en su trayectoria entre la vocaci\u00f3n por las investigaciones hist\u00f3ricas, su necesidad de escritora, la sensibilidad cinematogr\u00e1fica, el accionar pol\u00edtico y, todo esto, siempre&nbsp;envuelto en los pliegues&nbsp;del crisol de la militancia. Su ser \u201cmilitante\u201d, apostamos, est\u00e1 \u00edntimamente vinculada a la idea de \u201ccomunidad\u201d que hered\u00f3 de su padre.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LA TERNURA DEL CHE GUEVARA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s por el exilio franc\u00e9s de su bisabuelo Eliodoro extendido a la abuela Flora como a su madre do\u00f1a M\u00f3nica o, tal vez, por la mera siutiquer\u00eda de la aristocracia criolla que ve\u00eda en la \u201cCiudad de la Luz\u201d la aspiraci\u00f3n m\u00e1xima de asimilaci\u00f3n, es que Carmen creci\u00f3 irradiada por la \u201calta\u201d cultura franc\u00f3fona. Concordante con ello, ingres\u00f3 en la educaci\u00f3n secundaria a la \u201cAlianza Francesa\u201d y luego al Colegio conocido como las \u201cMonjas Francesas\u201d, establecimientos educacionales que hasta el d\u00eda de hoy se reproduce en la \u00e9lite chilena.<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00e1 en el colegio donde conoce a sus grandes amigas de la vida y, reconocer\u00e1 que junto a ellas, rasgar\u00e1 en algo con aquella timidez que tanto la caracteriz\u00f3 en la ni\u00f1ez. Pero ser\u00e1 a los 14 a\u00f1os en los trabajos voluntarios de verano en comunidades campesinas pobres, en el encuentro con los que sufren y en la hermosa dial\u00e9ctica de la alfabetizaci\u00f3n, es que se sentir\u00e1 llamada por la causa de los \u201ccondenados de la tierra\u201d. Carmen dir\u00e1 \u201call\u00ed hab\u00eda una energ\u00eda de vida para m\u00ed que me nutr\u00eda\u201d<sup><a>5<\/a><\/sup>. \u00bfQu\u00e9 nutre el despertar pol\u00edtico y social de Carmen? El Che Guevara dec\u00eda que la cualidad m\u00e1s linda del revolucionario es sentir indignaci\u00f3n frente a las injusticias.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Violeta Parra volvi\u00f3 a mediados de la d\u00e9cada del 60, don Fernando -que ya era alcalde de la comuna de La Reina- le cedi\u00f3 un terreno para que pudiera montar una gran carpa que pretend\u00eda convertirse en el epicentro de la cultura popular chilena. Violeta all\u00ed cantaba en nombre de los harapientos y sentenciaba que \u201cChile limita en el centro de la injusticia\u201d<sup><a>6<\/a><\/sup>. En su juventud Carmen tropieza con un pa\u00eds de miserias y desigualdades, en contraste profundo con sus propios privilegios de clase. Ella siente que su lugar es otro, y de seguro que es por ello que desecha seguir sus estudios universitarios en la eclesi\u00e1stica y conservadora Universidad Cat\u00f3lica, donde su padre luego se convertir\u00e1 en el rector m\u00e1s emblem\u00e1tico de su historia. Bifurca y su opci\u00f3n es por la educaci\u00f3n laica y p\u00fablica, ingresando a estudiar en el Instituto Pedag\u00f3gico de la Universidad de Chile. \u201cHistoria\u201d, fue su elecci\u00f3n y sus expectativas futuras estaban en el mundo acad\u00e9mico.<\/p>\n\n\n\n<p>Su vocaci\u00f3n por la Historia se envolv\u00eda por aquellos d\u00edas con la idea de que los pueblos sometidos del mundo estaban reescribiendo su propia Historia. En los pastosos campos del Pedag\u00f3gico s\u00f3lo se hablaba de las luchas de liberaci\u00f3n nacional y, sobre todo, de las verde olivas haza\u00f1as de los guerrilleros cubanos. Es all\u00ed donde se enamora de un rebelde joven estudiante de sociolog\u00eda, Andr\u00e9s Pascal Allende, con quien se casa y tendr\u00e1n a su primera hija Camila; que sospechamos el nombre fue tomado del m\u00edtico comandante de la Revoluci\u00f3n Cubana Camilo Cienfuegos. Do\u00f1a M\u00f3nica recordar\u00e1 del matrimonio de su hija que \u201ccreo que esa fue la \u00faltima fiesta que conviven amistosamente -como era costumbre en la era de la rep\u00fablica- moros y cristianos\u201d<sup><a>7<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no ser\u00e1 con Andr\u00e9s Pascal Allende que Carmen se involucrar\u00e1 en la militancia pol\u00edtica, sino a trav\u00e9s de su prima, Tati Allende, la hija revolucionaria y predilecta de Salvador Allende. \u201cMis primeros pasos en el compromiso concreto los visualizo guiada por ella\u201d, dir\u00e1, \u201ctomada de su mano voy descubriendo, a mediados de los \u0666\u0660, la esplendorosa cartograf\u00eda de las luchas revolucionarias de nuestra Am\u00e9rica\u201d<sup><a>8<\/a><\/sup>. Tati lider\u00f3 la secci\u00f3n chilena del Ej\u00e9rcito de Liberaci\u00f3n Nacional (ELN) dirigido por el comandante Ernesto Guevara en las monta\u00f1as bolivianas. Carmen la sigui\u00f3 en la senda guevarista.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo eran cuatro las militantes de la secci\u00f3n chilena del ELN. Eran tiempos de abrigada fraternidad conspirativa. Una de las misiones de Carmen fue viajar clandestinamente a La Paz, Bolivia, donde tuvo que hacer un punto de contacto con el mando central de la guerrilla del Che que, por aquellos d\u00edas, era liderada por Inti Peredo. Esa fue la primera vez que evadi\u00f3 la muerte, pues los esbirros bolivianos la asecharon sin suerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Carmen escribir\u00e1 que \u201cser guevarista nos permiti\u00f3 sentir como propio todo sufrimiento, toda embestida a la dignidad humana, en cualquier lugar del mundo y en particular en Am\u00e9rica Latina\u201d<sup><a>9<\/a><\/sup>. Al calor de una nueva \u00e9tica militante se forjaba a la \u201cmujer nueva\u201d. Cuando lleg\u00f3 la noticia de la muerte del Che: Carmen y Tati se abrazaron, y sus l\u00e1grimas se juntaron, pero tambi\u00e9n juraron que la lucha deb\u00eda continuar bajo el lema del \u201cvencer o morir\u201d por la Revoluci\u00f3n Socialista. En esa proclama del comandante de sonrisa conmovedor, \u201chay que endurecerse sin perder la ternura\u201d, creemos que bord\u00f3 su uniforme de militante revolucionaria, pues si hay algo f\u00e1cil de reconocer en ella es esa amalgama y falso ox\u00edmoron de tierna rebeld\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LOS MIL D\u00cdAS DE ALLENDE<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como si fuera una historia de realismo m\u00e1gico, el a\u00f1o nuevo de 1970 en plena persecuci\u00f3n represiva contra el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) por su pol\u00edtica de asaltos a bancos, Tati Allende invit\u00f3 a sus amigos los dirigentes miristas y sus familias a un lugar seguro para que pudieran compartir en paz las festividades de fin de a\u00f1o. Carmen ya hab\u00eda comenzado su militancia en el MIR. La casa pertenec\u00eda a la \u201cPayita\u201d, Miria Contreras, la m\u00e1s leal compa\u00f1era que tuviera Salvador Allende. Carmen evocar\u00e1 que \u201cAllende, la Payita y la Tati vinieron a visitarnos hacia las doce de la noche, humor, amistad, la tribu en todo su esplendor, en el que la generosidad de la Payita nos liga para siempre \u00b4hasta que la muerte nos separe\u2019 e incluso m\u00e1s all\u00e1\u201d<sup><a>10<\/a><\/sup>. En esa \u00e9poca, tambi\u00e9n se terminar\u00e1 su matrimonio con Andr\u00e9s Pascal.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMientras me arrastraba el viento de la revuelta\u201d, dir\u00e1 Carmen \u201cen esos d\u00edas me enamoraba, irremediablemente enamorada, del hombre de mi vida, Miguel Enr\u00edquez\u201d<sup><a>11<\/a><\/sup>. Fue en el interregno que oscil\u00f3 entre el triunfo y la investidura de Salvador Allende como presidente de Chile. Miguel lleg\u00f3 una tarde a su casa en la&nbsp;<em>Quinta Michita<\/em>&nbsp;con su emblem\u00e1tica camisa azul entreabierta y un c\u00famulo de tareas militantes. De fondo sonaban boleros en el tocadiscos, y fue justo en la canci\u00f3n \u201cte vas porque yo quiero que te vayas, a la hora que yo quiero te detengo\u201d que se detuvieron todos los tiempos. Miguel nunca m\u00e1s se fue de su lado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Qu\u00e9 lindo bolero! Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, Carmen rodar\u00e1 una de sus pel\u00edculas menos conocida y m\u00e1s hermosa de su repertorio cinematogr\u00e1fico:&nbsp;<em>El bolero, una educaci\u00f3n amorosa<\/em><em><sup><a>12<\/a><\/sup><\/em><em>.&nbsp;<\/em>La m\u00fasica est\u00e1 presente en todos sus films, pero m\u00e1s a\u00fan en su itinerario afectivo. Al igual que la militancia pol\u00edtica, esta tonada tan latinoamericana le despierta \u201camor y pasi\u00f3n\u201d y, en el hervor de la nostalgia, le ha permitido el retorno de todas sus vidas pasadas. Es un encuentro \u00edntimo con su intensa historia que ha bifurcado y vuelto a empezar tantas veces.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de los intentos fascistas por boicotear el triunfo del pueblo, el 3 de noviembre de 1970 Salvador Allende asumi\u00f3 la presidencia de Chile. Tati Allende, convoc\u00f3 a su amiga Carmen para que trabajara junto a ella y al \u201ccompa\u00f1ero presidente\u201d en La Moneda. Sus tareas ser\u00edan de car\u00e1cter diplom\u00e1ticas, pero no en el sentido formal del ejercicio, sino en su significaci\u00f3n internacionalista proletaria. Particularmente, se hizo cargo de recibir a los exiliados latinoamericanos que ven\u00edan arrancado de los tent\u00e1culos de la muerte que se impon\u00edan a trav\u00e9s de las dictaduras militares auspiciadas por el imperialismo norteamericano. Al primer revolucionario que le toc\u00f3 recibir fue al franc\u00e9s Regis Debray, quien sali\u00f3 en libertad luego de un cautiverio de m\u00e1s de tres a\u00f1os en las c\u00e1rceles bolivianas luego de haber sido capturado en la guerrilla del Che. Con Debray, aunque pol\u00edticamente han tomado caminos dispares, mantienen un afectuoso v\u00ednculo que perdura hasta el d\u00eda de hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>Su trabajo en La Moneda dur\u00f3 hasta que la pillaron reproduciendo en la fotocopiadora del Ministerio de Relaciones Exteriores el \u201cManual de Guerrilla Urbana\u201d de los Tupamaros uruguayos. Es que ten\u00eda un pie en las tareas del gobierno popular y el otro en su militancia en el MIR. Como Tati Allende, en Carmen es un desaf\u00edo calibrar el nivel de \u201cafinidad electiva\u201d<sup><a>13<\/a><\/sup>&nbsp;que existe entre su allendismo y guevarismo, sobre todo, pensando en el da\u00f1o que ha provocado la un\u00edvoca sentencia de Allende, expresi\u00f3n del reformismo, y Guevara, palad\u00edn de la revoluci\u00f3n. En esta encrucijada, existen tantos pliegues como contradicciones fruct\u00edferas para retomar el pensamiento estrat\u00e9gico transformador en la actualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego que finaliz\u00f3 sus labores en La Moneda Carmen se vincula acad\u00e9micamente a la Universidad Cat\u00f3lica, donde asume tareas de docencia e investigaci\u00f3n&nbsp;en el Centro de Investigaciones de Historia de Am\u00e9rica Latina.&nbsp;Pol\u00edticamente, continu\u00f3 con su trabajo en el equipo de informaciones del MIR y con Miguel se fueron a vivir juntos en una peque\u00f1a casa que se encontraba invadida por \u201clos libros\u2026 lo \u00fanico propio. Los hab\u00eda por doquier, montones y montones de libros en el suelo y en tablas sostenidas por tarros de conserva o columnas de ladrillos. No alcanzaban las paredes para alinearlos en ellas\u201d. A esa guarida se mudaron junto a Bautista van Schouwen, el amigo de cadenas inquebrantable de Miguel desde la infancia. Eran tan fraternalmente complementarios dir\u00e1 Carmen: \u201cMiguel, el \u2018sol rojo\u2019, pero Bauchi era ajeno a la envidia y a la mezquindad\u201d<sup><a>14<\/a><\/sup>. En esa casa triangularon una complicidad de acero, un compa\u00f1erismo entendido como Bautista, es decir, \u201cuna etapa superior de la relaci\u00f3n humana\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Mucho se ha escrito sobre el gobierno de la Unidad Popular y la pol\u00edtica del MIR en este periodo. Un oc\u00e9ano bibliogr\u00e1fico, a veces falto de profundidad. Sin embargo, s\u00f3lo nos queda destacar el protagonismo de los pobres del campo y la ciudad articulados mediante el despliegue del movimiento de masas y el poder popular. Si bien el golpe de Estado del 11 de septiembre trunc\u00f3 esta hermosa e in\u00e9dita experiencia desde abajo, Carmen, medio siglo despu\u00e9s, sigue apostando porfiadamente por los caminos de la autoemancipaci\u00f3n del pueblo. Parafraseando a Marx: \u201cla emancipaci\u00f3n del pueblo debe ser obra del mismo pueblo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>CALLE SANTA FE Y EL SOPLO DE LA MEMORIA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En medio del bombardeo a La Moneda Salvador Allende le envi\u00f3 a Miguel Enr\u00edquez un mensaje a trav\u00e9s de Tati Allende: \u201cAhora es tu turno Miguel\u201d; luego se suicid\u00f3, pues su dignidad le impidi\u00f3 rendirse y entregarse ante los traidores militares que d\u00edas antes le hab\u00edan jurado lealtad. Su muerte significa el fin del proyecto de v\u00eda pac\u00edfica al socialismo con vino tinto y empanadas. Y consecuente con su trayectoria y pensamiento, no estuvo dispuesto a partir al asilo, tampoco, a dirigir la resistencia desde un sector popular de Santiago como se lo hab\u00eda propuesto el MIR.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a la desaz\u00f3n de la izquierda chilena ante el Golpe de Estado, la direcci\u00f3n del MIR impuls\u00f3 la pol\u00edtica de \u201cEl MIR no se asila\u201d. Ninguno de sus militantes pod\u00eda salir del pa\u00eds, y la orden partidaria fue sumergirse en la clandestinidad, resistir la ofensiva fascista y preparar las condiciones para derrotar a la dictadura. Mientras las embajadas colapsaban frente al derecho al asilo, las y los miristas replegaron a sus casas de seguridad con un relativo orden. La experiencia de la primera clandestinidad en el gobierno de Eduardo Frei Montalva los hab\u00eda fogueado en el arte del camuflaje. Miguel y Carmen, se mantuvieron juntos.<\/p>\n\n\n\n<p>La sanguinaria m\u00e1quina de la muerte de la dictadura se activ\u00f3 el mismo 11 de septiembre y, su objetivo represivo central, fue capturar a los principales dirigentes de la izquierda chilena, entre ellos, Miguel y Bautista. Sus caras aparec\u00edan en las portadas de los peri\u00f3dicos como los m\u00e1s buscados. La segunda semana de diciembre de 1973 Bauchi pas\u00f3 por la casa de seguridad de Carmen y Miguel, quienes le pidieron que se quedara para su resguardo, pero \u00e9l, pensando en la seguridad de todos decidi\u00f3 partir en busca de un nuevo refugio. La noticia de su detenci\u00f3n no tard\u00f3 en llegar. Torturado, enterrado y exhumado por los esbirros de Pinochet, hasta el d\u00eda de hoy es un detenido desaparecido. Era el \u00fanico que sab\u00eda d\u00f3nde se escond\u00edan Carmen y Miguel, guard\u00f3 silencio, muri\u00f3, para que sus amigos siguieran viviendo. Al cumplirse 45 a\u00f1os de su asesinato, Carmen escribi\u00f3 en conjunto con otras plumas un libro colectivo en su memoria que evoca sobre todo la costumbre de la dignidad<sup><a>15<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego de la desaparici\u00f3n de Bautista, Carmen y Miguel se mudaron a una casa azul ubicada en la calle Santa Fe, en el sector sur de Santiago. La desolaci\u00f3n por Bauchi s\u00f3lo fue aplacada en algo con la noticia del embarazo de Carmen. Se anunciaba un ni\u00f1o, que llamaban con cari\u00f1o Bauchita. Pasaban los meses y la polic\u00eda pol\u00edtica de la dictadura buscaba sin descanso el paradero del hombre m\u00e1s buscado de Chile. Y fue el 5 de octubre que llegaron, como perros hambrientos sedientos de muerte. Miguel y Carmen combatieron incansablemente por el derecho a seguir viviendo. Porque sobre todas las cosas, amaban la vida. Miguel parti\u00f3. Carmen qued\u00f3 gravemente herida.<\/p>\n\n\n\n<p>Para conocer lo que ocurri\u00f3 el 5 de octubre en calle Santa Fe se pueden remitir al art\u00edculo de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez:&nbsp;<em>El combate en que muri\u00f3 Miguel Enr\u00edquez, durante la dictadura chilena<\/em><em><sup><a>16<\/a><\/sup><\/em>; pero sobre todo al hermoso libro que nos leg\u00f3 Carmen,&nbsp;<em>Un d\u00eda de octubre en Santiago<\/em><em><sup><a>17<\/a><\/sup><\/em>, obra que estremece por su sensibilidad revolucionaria. Es un tributo a la vida colectiva y militante y sus sue\u00f1os, sin embargo, tambi\u00e9n es el triste ocaso de una de sus vidas:<\/p>\n\n\n\n<p>La Catita muri\u00f3 [Carmen]. La asesinaron el s\u00e1bado 5 de octubre de 1974, al lado de \u00e9l, en ese patio de tierra suelta, cerca de la artesa (\u2026) La sangre de Miguel corre y levanta suaves olas en polvo. Y en esa sangre la Catita se va. Ya se ha ido, es una mancha rojiza y la tierra se la traga y se la lleva hacia adentro. Masa de tierra, tierra hasta el fondo de la tierra, seca. Dicen que se hizo polvo. La Catita ha muerto y nadie puede ocupar su lugar.<sup><a>18<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Gracias a la presi\u00f3n internacional y las gestiones de su t\u00edo el abogado de derechos humanos Jaime Castillo Velasco, Carmen no fue asesinada como acostumbraban los aparatos represivos de Pinochet. Moribunda por la granada que le explot\u00f3 a su sombra, la dictadura a rega\u00f1adientes la expuls\u00f3 del pa\u00eds. Parti\u00f3 a Inglaterra a reencontrarse con su familia, y fue en esa tierra lejana donde la tragedia inmediatamente se volvi\u00f3 a presentar: el hijo que esperaba con Miguel qued\u00f3 da\u00f1ado en el enfrentamiento del 5 de octubre; no sobrevivi\u00f3 al odio de los vencedores. De esta forma comenz\u00f3 su vida de ap\u00e1trida, de ciudadana de un mundo sin l\u00edmites ni fronteras.<\/p>\n\n\n\n<p>En su documental&nbsp;<em>Desterria, un pa\u00eds llamado exilio<\/em><em><sup><a>19<\/a><\/sup><\/em>, basado en un reencuentro en tierra mexicana con su hija Camila y nieta Leyla, Carmen se pregunta por los caminos del exilio y, su desenlace, aquel retorno definitivo a la patria querida. Nunca m\u00e1s volvi\u00f3 del todo \u00bfPor qu\u00e9? El pa\u00eds que dej\u00f3 a la fuerza se hab\u00eda ido m\u00e1s lejos que ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Corr\u00edan los 30 a\u00f1os de la muerte de Miguel y en Chile se realizaron variadas actividades en su nombre. Esta conmemoraci\u00f3n, como pocas logr\u00f3 imponerse ante el sectarismo de las y los \u201crevolucionarios\u201d chilenos. Carmen particip\u00f3 activamente en este esfuerzo articulando una serie de pol\u00edticos e intelectuales de la izquierda mundial, desde Regis Debray al Subcomandante Marcos, quienes enviaron sus saludos de homenaje. El Estadio V\u00edctor Jara se rebas\u00f3 y las y los asistentes pudieron escuchar con emoci\u00f3n a Pablo Milan\u00e9s y su canci\u00f3n dedicada a Miguel: \u201cYo pisar\u00e9 las calles nuevamente de lo que fue Santiago ensangrentada\u2026\u201d. En aquellas jornadas a Carmen tambi\u00e9n se le vio tras el lente de la c\u00e1mara tomando las \u00faltimas im\u00e1genes del documental m\u00e1s extenso e importante de su filmograf\u00eda:<em>&nbsp;Calle Santa Fe<\/em><em><sup><a>20<\/a><\/sup><\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>El historiador de las ideas Enzo Traverso en su reciente libro&nbsp;<em>Melancol\u00edas de Izquierda<\/em><em><sup><a>21<\/a><\/sup><\/em>, en el an\u00e1lisis de&nbsp;<em>Calle Santa Fe&nbsp;<\/em>dir\u00e1 que en este documental Carmen \u201ccristaliza la memoria\u201d al retratar a Miguel no como un \u00edcono para el culto y la veneraci\u00f3n, sino como un legado pol\u00edtico vivo que se recrea en las nuevas luchas de la juventud chilena y latinoamericana. Seg\u00fan Michael L\u00f6wy, \u201clas p\u00e1ginas que consagra Enzo Traverso a esta pel\u00edcula figuran entre las m\u00e1s logradas del libro\u201d<sup><a>22<\/a><\/sup>.&nbsp;<em>Calle Santa Fe<\/em>: \u00a1es una revuelta de las temporalidades hist\u00f3ricas!<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se present\u00f3 el documental&nbsp;<em>Calle Santa Fe<\/em>&nbsp;en Par\u00eds, el fil\u00f3sofo revolucionario Daniel Bensa\u00efd dijo sobre Miguel \u201cparece que quieren, tantos a\u00f1os despu\u00e9s, asesinar la memoria despu\u00e9s de haber asesinado los hombres. Es como si los vencedores no pudieran dormir tranquilos, como si no estuvieron tan seguros de su victoria\u201d<sup><a>23<\/a><\/sup>. El 5 de octubre vuelve una y otra vez para incomodar a los vencedores y su victoria pasajera, y Carmen se adue\u00f1a de este \u201crecuerdo tal y como relumbra en el instante de un peligro\u201d<sup><a>24<\/a><\/sup>. Para ella, el viento de la memoria (frase que utiliza en un pasaje de la pel\u00edcula) es una subversi\u00f3n contra el \u201ctiempo-ahora\u201d para convertirlo en un tiempo estrat\u00e9gico y as\u00ed dinamizar el arte de la pol\u00edtica emancipadora.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LA APUESTA MELANC\u00d3LICA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde que la expulsaron de Chile, y tras la p\u00e9rdida de su hijo a quien llam\u00f3 Miguel \u00c1ngel, Carmen no tuvo tiempo para llorar a sus muertos. En enero de 1975 se present\u00f3 \u201cincandescente y combativa\u201d \u2013dir\u00e1 su amigo Regis Debray quien la acompa\u00f1\u00f3\u2013 ante el Tribunal Russel en Bruselas para denunciar los sangrientos cr\u00edmenes de la dictadura pol\u00edtico-militar chilena. Seguidamente, el partido ten\u00eda una nueva misi\u00f3n para ella y esta era ser el rostro de los miristas frente a la solidaridad internacional. Ciudad tras ciudad, mitin tras mitin, evadiendo la inevitable angustiosa memoria, sin darse cuenta termin\u00f3 por convertirse en la viuda del h\u00e9roe. Se preguntaba \u201c\u00bfc\u00f3mo de ser la compa\u00f1era invisible de Miguel pas\u00e9 a ser su representante \u2018oficial\u2019?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Fue en un viaje a La Habana donde la inteligencia cubana en conjunto con la direcci\u00f3n del MIR decidieron que ella deb\u00eda vivir en el epicentro de la revoluci\u00f3n latinoamericana, en el hermoso Caribe rojinegro; sin embargo, para ese entonces los sovi\u00e9ticos ya se encontraban instalados en Cuba como si estuvieran en la Plaza Roja de Mosc\u00fa. Tati Allende, su amiga entra\u00f1able, compa\u00f1era eterna de sue\u00f1os, la inst\u00f3 a partir de la isla y, en su calidad de principal figura articuladora de las izquierdas en el exilio, convenci\u00f3 a quien se cruz\u00f3 en su camino para que Carmen pudiera marcharse tan lejos como fuera necesario. Ese fue el \u00faltimo encuentro de las guevaristas chilenas, pues Tati al poco tiempo decidi\u00f3 partir a\u00fan m\u00e1s all\u00e1, all\u00e1 donde el retorno es s\u00f3lo memoria. Se suicid\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Familiarizada con la cultura franc\u00f3fona y su idioma, se instal\u00f3 en Francia. Pens\u00f3 en retomar sus labores como investigadora en alguna universidad, pero estas ya se hab\u00edan copado de acad\u00e9micos chilenos mientras ella se encontraba en la clandestinidad y luego en las tareas de solidaridad internacional. Ella piensa que fue para mejor. Sin la calidad de refugiada pol\u00edtica, comenz\u00f3 a trabajar en una boutique ubicada en el barrio Les Halles, frente a la Iglesia de San Eustaquio, donde entre otras cosas vend\u00edan bicicletas chinas. En el silencio del anonimato comenzaba a morirse poco a poco la viuda del h\u00e9roe.<\/p>\n\n\n\n<p>Se envolvi\u00f3 del campo intelectual parisino, siempre desde la izquierda heterodoxa. A la boutique llegaba para conversar con ella el fil\u00f3sofo Gilles Deleuze, quien le ense\u00f1\u00f3 a \u201cexperimentar el exilio, como quien experimenta las diferentes edades de la vida\u201d<sup><a>25<\/a><\/sup>. A veces a Deleuze lo acompa\u00f1aba su amigo el fil\u00f3sofo y psicoanalista F\u00e9lix Guattari, quien fue de gran apoyo terap\u00e9utico para Carmen. Pero ser\u00e1 como en su juventud, a trav\u00e9s de la fuerza de las mujeres, en su encuentro con el feminismo radical, lo que la lleva a romper definitivamente con su rol de portavoz del h\u00e9roe. Las feministas la emplazan a recuperar la existencia, extirpar la culpa e, incluso, el derecho a volver a bailar.<\/p>\n\n\n\n<p>En esos a\u00f1os tambi\u00e9n conoci\u00f3 a Daniel Bensa\u00efd, otrora dirigente estudiantil del \u201cmayo del 68\u201d y referente de la izquierda radical francesa. Para Carmen, Bensa\u00efd r\u00e1pidamente se volvi\u00f3 su \u201cc\u00f3mplice pol\u00edtico y un apoyo indispensable\u201d. Es as\u00ed como lo presenta en&nbsp;<em>A\u00fan estamos vivos<\/em><em><sup><a>26<\/a><\/sup><\/em>, pel\u00edcula que le dedic\u00f3, y que dir\u00e1 que est\u00e1 \u201ccentrada en el compromiso pol\u00edtico, no el de nuestra juventud, sino el del presente\u201d<sup><a>27<\/a><\/sup>. \u00bfQu\u00e9 es el tiempo presente para Carmen? Creemos que para ella es un espacio de \u201capuesta\u201d por seguir luchando, donde se dinamiza la dial\u00e9ctica entre pasado y futuro, derrota y esperanza, experiencia y horizonte, dicho en clave de subversi\u00f3n, es una \u201capuesta melanc\u00f3lica\u201d que oscila entre la memoria y la revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Un buen amigo de Bensa\u00efd y Carmen, Michael L\u00f6wy, nos dir\u00e1 que \u201cla apuesta melanc\u00f3lica nos ofrece una nueva mirada sobre la esperanza, una esperanza que nos ayuda a restablecer la circulaci\u00f3n entre la memoria del pasado y la apertura hacia el futuro\u201d<sup><a>28<\/a><\/sup>. Carmen por su lado nos d\u00eda que \u201cel deseo de la subversi\u00f3n, de la desobediencia, no puede surgir s\u00f3lo, tiene que surgir del deseo de la memoria, del pasado\u201d, agregando que \u201cya no tenemos la certezas del ayer, pero en la incertidumbre, en la apuesta melanc\u00f3lica de la acci\u00f3n presente est\u00e1n viviendo, movi\u00e9ndose, aquellos que ya no est\u00e1n. De eso estoy convencida\u201d<sup><a>29<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>El encuentro con Bensa\u00efd, el marxista heterodoxo, leninista libertario y estratega de la revoluci\u00f3n, tuvo un gran impacto en la trayectoria de Carmen y su visi\u00f3n (transformadora) del mundo. En ese encuentro con su pensamiento, la nostalgia que mata y vuelve la historia de los vencidos un cementerio sin puerta de retorno, se convirti\u00f3 en una \u201capuesta melanc\u00f3lica\u201d al servicio de la emancipaci\u00f3n. Emancipaci\u00f3n que para ella tiene un nombre, \u201cesa palabra asesinada es el comunismo\u201d nos dir\u00e1 y, que seg\u00fan Bensa\u00efd, \u201csigue siendo la palabra m\u00e1s justa, la m\u00e1s cargada de memoria, la m\u00e1s precisa, la m\u00e1s apta para nombrar los retos hist\u00f3ricos de la \u00e9poca\u201d<sup><a>30<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LA HISTORIA DE LAS Y LOS VENCIDOS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El a\u00f1o 2011, al calor de las movilizaciones estudiantiles chilenas, Carmen estren\u00f3 el documental&nbsp;<em>V\u00edctor Serge. Vivencias de un revolucionario<\/em><em><sup><a>31<\/a><\/sup><\/em>. Aqu\u00ed relatar\u00e1 que su primer encuentro con el inquebrantable V\u00edctor Serge, revolucionario libertario, tan internacionalista como ap\u00e1trida, fue en la casa azul de calle Santa Fe donde en una vieja maleta encontr\u00f3 sus libros reposando en medio de fusiles y municiones. Serge ya hab\u00eda muerto hace un cuarto de siglo en el destierro mexicano, pero all\u00ed estaban sus&nbsp;<em>Memorias de un revolucionario<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>El a\u00f1o I de la revoluci\u00f3n<\/em>&nbsp;que, Miguel, quien m\u00e1s que Miguel, en su voracidad enciclop\u00e9dica sobre la Revoluci\u00f3n Bolchevique tiene que haberlos seleccionado para que los acompa\u00f1ara en la lucha clandestina.<\/p>\n\n\n\n<p>Si en la oscura noche dictatorial leerlo reafirmaba el compromiso a no someterse jam\u00e1s ante la maquinaria de la muerte, en el exilio, Carmen se reencontr\u00f3 con V\u00edctor Serge el intelectual revolucionario, el escritor militante, quien le abri\u00f3 la necesidad de dar testimonio de lo vivido, es decir, de la vida colectiva desde la historia de las y los vencidos. En el entretiempo de su trabajo como vendedora en la boutique parisina, y acompa\u00f1ada con el eco de los p\u00e1jaros sueltos que silban en alg\u00fan rinc\u00f3n de la tienda, comienza su vida de escritora en peque\u00f1os cuadernos que comienzan a inmortalizar su memoria. Sus recuerdos se expresan en franc\u00e9s, y a\u00f1os despu\u00e9s dir\u00e1 que \u201ctal vez porque necesitaba de una lengua extranjera para soportar la memoria de los ausentes\u201d<sup><a>32<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Se llam\u00f3&nbsp;<em>Un d\u00eda de octubre en Santiago,&nbsp;<\/em>y por su t\u00edtulo pareciera s\u00f3lo ser el \u00faltimo enfrentamiento que llev\u00f3 a la muerte a Miguel. No lo es. La intenci\u00f3n de su autora no es dar cuenta de aquel combate que Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez ya hab\u00eda cargado de heroicidad<sup><a>33<\/a><\/sup>, sino plasmar las sutilezas de la vida militante, pues hasta el d\u00eda de hoy sigue insistiendo que \u201cno conmemoremos la muerte, no recordemos s\u00f3lo el sentido heroico de ese acto. Miguel Enr\u00edquez, un revolucionario, amaba la vida, la vida lo am\u00f3\u201d<sup><a>34<\/a><\/sup>. Es un libro de fraternidad revolucionaria y \u201cCarmen narra desde la forzada compartimentaci\u00f3n de los clandestinos\u201d, dir\u00e1 su amigo cubano Fernando Mart\u00ednez Heredia, \u201cparadoja de soledades de los que han forjado la m\u00e1s hermosa hermandad\u201d<sup><a>35<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1979 cuando Carmen termin\u00f3 de escribir&nbsp;<em>Un d\u00eda de octubre en Santiago,&nbsp;<\/em>como buena escritora militante,<em>&nbsp;<\/em>le hizo llegar un primer borrador a la direcci\u00f3n del MIR para sus comentarios y aprobaci\u00f3n. En una carta que guarda hasta el d\u00eda de hoy, la respuesta fue desgarradora: \u201cEste libro no puede ser publicado ya que atenta contra la moral de Miguel, del MIR y de la revoluci\u00f3n chilena\u201d. Todo lo que hab\u00eda escrito con tanto rigor, ternura y sensibilidad revolucionaria era cuestionado desde una il\u00f3gica jerarqu\u00eda. Fue un duro golpe para ella<sup><a>36<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>En el mundo de las y los vencidos aparece la sombra de nuevos vencedores, que administran el castigo sin contemplaci\u00f3n e intentan monopolizar la historia de las derrotas. Al igual que V\u00edctor Serge que sigui\u00f3 escribiendo en la URSS bajo la amenaza del propio Stalin, quien luego lo apres\u00f3, Carmen se enfrent\u00f3 a la coerci\u00f3n de las leyes de las purgas en nombre del sant\u00edfico socialismo. Exigi\u00f3 su derecho a disentir y su libro se termin\u00f3 por publicar en 1980, tristemente para ella, bajo la mirada enjuiciadora de compa\u00f1eros que se acog\u00edan en aquella \u00e9poca a la falsa disciplina militante que emanaba desde el poder partidario. Posiblemente no la expulsaron porque c\u00f3mo se iba a expulsar a la viuda del h\u00e9roe que ellos mismos hab\u00edan ayudado a erigir.<\/p>\n\n\n\n<p>Gracias a su coraje,&nbsp;<em>Un d\u00eda de octubre en Santiago<\/em>, hoy lo podemos considerar un texto fundante de la nueva literatura revolucionaria latinoamericana, quebrando as\u00ed con los esquemas literarios oficialistas de la hagiograf\u00eda comunista. Todo aquel que quiera escribir en nuestro continente una historia a contrapelo, desde la vereda de las y los vencidos, debe detenerse en este libro a captar la fibra de humanidad hecha palabra que enuncia Carmen y que uno tambi\u00e9n puede ver en cada una de sus pel\u00edculas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>CINE Y MILITANCIA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No tenemos idea c\u00f3mo fue el encuentro entre Carmen y Pierre Devert, director y productor de cine franc\u00e9s, quien se convertir\u00eda en el padre de sus hijos Diego y Tom\u00e1s. Lo que s\u00ed sabemos es que fue Pierre quien la acerc\u00f3 al cine documental al invitarla a participar del proyecto cinematogr\u00e1fico&nbsp;<em>Los Muros de Santiago<\/em>. Sin embargo, ser\u00e1 su amiga Sylvie Blum quien la acompa\u00f1ar\u00e1 en su proceso formativo y con ella ir\u00e1 a codirigir su primera pel\u00edcula:&nbsp;<em>Estado de Guerra en Nicaragua<\/em>; Carmen contar\u00e1 que \u201cfuimos con Sylvie a intentar ver c\u00f3mo se generaba la imagen dominante que pasaba en las televisiones americana y francesa sobre una guerra invisible, que era la contrarrevoluci\u00f3n en Nicaragua\u201d<sup><a>37<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>A principios de los 80 el proceso sandinista en Nicaragua y las guerrillas centroamericanas revitalizaron el compromiso revolucionario en Am\u00e9rica Latina, pero mientras m\u00e1s avanzaba la d\u00e9cada, ya se comenzaba a sentir entre las militancias cr\u00edticas el roc\u00edo del viento de contrarrevoluci\u00f3n mundial. Muchos vieron la oportunidad de arrancar de la derrota. Carmen, no, a contrapelo de la incertidumbre reafirm\u00f3 su compromiso con las y los vencidos y su historia y encontr\u00f3 en el cine -es correcto decir tambi\u00e9n que el cine la encontr\u00f3 a ella- un camino de ruptura y continuidad con el quehacer revolucionario.<\/p>\n\n\n\n<p>Carmen encontr\u00f3 en el oficio de hacer pel\u00edculas un \u201cnosotros\u201d palpable. La escritura, aunque siempre es un ejercicio dial\u00f3gico, desde el frente de la memoria sobre todo con los que ya no est\u00e1n, siempre est\u00e1 impregnada de la soledad y su desgarrador silencio inspirador. El cine es todo lo contrario, dir\u00e1 Carmen \u201cun encuentro con lo colectivo\u201d, declarando que \u201cla riqueza que me aporta [el trabajo colectivo] me permite bifurcar, encontrar, pensar, durante el tiempo de preparaci\u00f3n y de rodaje, cosas que es imposible que hubiera encontrado sola\u201d<sup><a>38<\/a><\/sup>. Es como si para ella rodar fuera un reencuentro con la porf\u00eda del ser militante \u00bfUna nueva forma de militar?<\/p>\n\n\n\n<p><em>Cuba en debate<\/em><em><sup><a>39<\/a><\/sup><\/em>, fue una de las \u00faltimas pel\u00edculas de Carmen, donde se sumerge en la realidad y desaf\u00edos actuales del pueblo cubano tras la partida de Fidel Castro. Conversando con la joven documentalista cubana Carla Vald\u00e9s Le\u00f3n, asistente de direcci\u00f3n de este documental, ella nos dir\u00e1 que \u201cuna de las cosas que me quedan de trabajar con Carmen y su cine es como ella ha sabido poner la piel, los sue\u00f1os, los compromisos, no como personaje, sino como esencia misma de sus pel\u00edculas, es decir, su cine es como un viacrucis donde ella va pasando con sus miedos y esperanzas, pero sobre todo, con sus compromisos militantes\u201d. Carla nos recalcar\u00e1 que si bien el cine de Carmen parte de ella misma este termina diluy\u00e9ndose siempre en lo colectivo, cuesti\u00f3n esencial del cine militante y comprometido<sup><a>40<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa batalla por la memoria\u201d, para Carmen, \u201ces la batalla por visibilizar los invisibles\u201d<sup><a>41<\/a><\/sup>&nbsp;\u00bfLos invisibles del ayer? Tambi\u00e9n los del tiempo presente, y en la construcci\u00f3n cinematogr\u00e1fica eso se traduce en una lucha contra la hegemon\u00eda de la banalizaci\u00f3n televisiva. Carmen conoce muy bien a Gramsci y la apuesta contrahegem\u00f3nica, por ello no es de extra\u00f1ar que se vincule y se sienta parte de la \u201cEscuela Popular de Cine\u201d, proyecto comunitario instalado en La Pintana. Es ah\u00ed, en la comuna m\u00e1s estigmatizada y marginalizada del pa\u00eds, en el coraz\u00f3n del campo popular chileno (y el llamado a construir poder popular), donde contribuye a la construcci\u00f3n de una alternativa de las y los subalternos. En la Escuela \u201ccada pel\u00edcula en proceso cuenta crudamente una realidad que nunca vemos en la televisi\u00f3n\u201d, dir\u00e1, y \u201cme sorprende siempre c\u00f3mo all\u00ed emerge cristalinamente la legitimidad de las luchas que dimos en el pasado\u201d<sup><a>42<\/a><\/sup>&nbsp;\u00a1Qu\u00e9&nbsp;<em>melancol\u00eda<\/em>&nbsp;m\u00e1s subversiva la de Carmen!<\/p>\n\n\n\n<p>Posiblemente la \u00faltima intervenci\u00f3n de Carmen -la militante del cine- fue en el marco del XXIV Festival de Cine Social y Antisocial (FECISO), el 14 de diciembre de 2019, donde al dirigirse a los j\u00f3venes cineastas que se encontraban registrando la revuelta social chilena, les dir\u00e1: \u201cYa nada ser\u00e1 como ayer y todo lo que vendr\u00e1 va a depender de nosotros. De nuestra capacidad de organizarnos, de hacer realidad los sue\u00f1os y de comprobar intentando un camino. Entender, comprender, dialogar, discutir, debatir, liberar la palabra\u2026\u201d<sup><a>43<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, hay algo que marca el cine de Carmen y que no lo podemos dejar pasar. En su documental&nbsp;<em>Inca de Oro<\/em><em><sup><a>44<\/a><\/sup><\/em>, que es el nombre de un perdido pueblo minero en medio del desierto de Atacama, uno se pregunta sobre su cine pol\u00edtico: \u00bfCu\u00e1l es el objetivo de filmar un lugar que se apaga ante la nostalgia de un pasado pujante de riquezas? All\u00ed, en el entrecruce de dos mundos, entre el extractivismo transnacional que avanza y el oficio pirquinero que resiste, pensamos que Carmen encuentra una idea de \u201ccomunidad\u201d que la debe remontar a su padre y al latir de la militancia revolucionaria. Esta b\u00fasqueda de nuevos saberes comunitarios, la lleva a recorrer desde el R\u00edo Bravo al R\u00edo Biob\u00edo, entre territorio zapatista y mapuche, cruzando el campo liberado de los Sin Tierra en Brasil y trepando el altiplano ind\u00edgena boliviano; terrenos insolentes, que se palpan en varias de sus pel\u00edculas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>TRAIDORES Y CONVERSOS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el documental&nbsp;<em>Hoy y no ma\u00f1ana&nbsp;<\/em>(2018) dirigido por Josefina Larra\u00edn &#8211; y donde Carmen Castillo particip\u00f3 como \u201casesora de gui\u00f3n\u201d- nos remonta al olvidado papel que tuvieron las mujeres en la lucha contra la tiran\u00eda de Pinochet. La primera protagonista en aparecer en esta pel\u00edcula no pod\u00eda ser otra que do\u00f1a M\u00f3nica, a quien se le muestra en una grabaci\u00f3n abogando y presionando a la dictadura por el retorno de su hija despu\u00e9s de un largo exilio de 13 a\u00f1os. Y as\u00ed volvi\u00f3 Carmen un invierno de 1987, y las im\u00e1genes de su aterrizaje en Chile y el emotivo reencuentro con su familia quedaron inmortalizadas por las c\u00e1maras de televisi\u00f3n. Si bien este primer regreso fue un salvoconducto de 15 d\u00edas para ver a su padre que se encontraba enfermo, estuvo cargado de simbolismo pol\u00edtico, pues este permiso se le arrebat\u00f3 al tirano gracias a una activa campa\u00f1a de solidaridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el regreso a la \u201cdemocracia\u201d chilena en 1990, Carmen comenz\u00f3 a ir y venir de Par\u00eds a Santiago, sin embargo, confesar\u00e1 que en sus retornos \u201cs\u00f3lo veo militares y traidores y la resignaci\u00f3n de la gente que pasa. El asco me atraganta\u201d<sup><a>45<\/a><\/sup>. Lejos, muy lejos se hab\u00eda ido la tierra que la vio nacer, so\u00f1ar y luchar. Ya no era su pa\u00eds, nada se encontraba en su lugar y la amnesia hab\u00eda suplantado al porvenir. Pero en cada reencuentro la fuerza de la&nbsp;<em>melancol\u00eda<\/em>&nbsp;la envuelve, y si bien dir\u00e1 \u201cprimero quisiera matar a los criminales, ignorar a los renegados\u201d, su eterno compromiso con la transformaci\u00f3n del mundo la hace pensar en \u201cque el viento sople, arrase con los miedos y levante los deseos de cambio (una vez m\u00e1s los j\u00f3venes, los indios, los pobres)\u201d<sup><a>46<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1993 Carmen regresa con c\u00e1mara en mano con una idea clara: reconstruir el hilo represivo que concaten\u00f3 aquel fat\u00eddico 5 de octubre de 1974. De esta forma surge su reconocido y premiado documental&nbsp;<em>La Flaca Alejandra. Vidas y muertes de una mujer<\/em><em><sup><a>47<\/a><\/sup><\/em>, que se centra en la historia de Marcia Merino, ex militante del MIR hasta el d\u00eda que se convirti\u00f3 en colaboradora de la polic\u00eda secreta de Pinochet. Mucho se ha escrito y dicho de esta obra en cuanto a la Flaca Alejandra como \u201cleyenda, el s\u00edmbolo de la traici\u00f3n\u201d, no obstante, creo que la pel\u00edcula tambi\u00e9n nos lleva a otra dimensi\u00f3n que nos ayuda a delinear la semblanza rebelde de Carmen. Obstinada, a lo largo del documental Carmen busca conversar con el coronel Miguel Krassnoff (lider\u00f3 el operativo militar del 5 de octubre y se auto reivindica como el hombre que asesin\u00f3 a Miguel), a pesar que por esos d\u00edas no dejaba de recibir amenazas e insultos \u201can\u00f3nimos\u201d. Insisti\u00f3 en enfrentarse cara a cara con Krassnoff, cerebro operativo de la represi\u00f3n dictatorial, quien, para esa fecha a\u00fan se encontraba en el alto poder militar como jefe superior del ej\u00e9rcito en el sur de Chile. Vaya \u201cdemocracia\u201d la chilena. Con plena impunidad, el \u201cvaliente\u201d soldado que administr\u00f3 la salvaje maquinaria del exterminio no se atrevi\u00f3 a tal encuentro.<\/p>\n\n\n\n<p>El tiempo \u201cvac\u00edo y homog\u00e9neo\u201d que se impuso en los a\u00f1os 90 con la globalizaci\u00f3n neoliberal, bifurc\u00f3 en el amanecer de 1994 en el sureste de M\u00e9xico al alzarse en armas el Ej\u00e9rcito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional (EZLN). Su carism\u00e1tico portavoz, el Subcomandante Insurgente Marcos, atrap\u00f3 las miradas y esperanzas del mundo subalterno. Evadiendo a traidores y conversos en Chile, Carmen se sinti\u00f3 llamada por el grito de dignidad de las y los zapatistas que volvieron a sublevar las viejas palabras de \u201cjusticia, libertad y democracia\u201d. Parti\u00f3 a Chiapas a encontrarse y dialogar con su l\u00edder, surgiendo de este encuentro la pel\u00edcula&nbsp;<em>La verdadera historia del Subcomandante Marcos<\/em><em><sup><a>48<\/a><\/sup><\/em>, que creemos es el material audiovisual m\u00e1s clarificador que existe de la historia de los or\u00edgenes del EZLN. Si bien Carmen nunca ha compartido el imaginario zapatista impuesto desde afuera de \u201ccambiar el mundo sin tomarse el poder\u201d, posiblemente su vinculaci\u00f3n con esta organizaci\u00f3n que llam\u00f3 a re-imaginarlo todo fue m\u00e1s estrecha de lo que conocemos \u00bfAdhiri\u00f3\/milit\u00f3 en este proyecto?<\/p>\n\n\n\n<p>Seguimos en los claroscuros a\u00f1os 90, y Pinochet en Chile ya hab\u00eda entregado la banda presidencial no as\u00ed el poder y la jefatura m\u00e1xima del ej\u00e9rcito. Peor a\u00fan, su espuria Constituci\u00f3n segu\u00eda (sigue, pero est\u00e1 por caer) rigiendo la vida de las y los chilenos. Los \u201cvalientes soldados\u201d torturadores, violadores y asesinos caminaban al ritmo de la impunidad de una \u201cdemocracia\u201d que hab\u00eda pactado olvidar. Un soci\u00f3logo de moda de aquel tiempo escribi\u00f3 que en la transici\u00f3n el olvido fue la etapa superior del consenso<sup><a>49<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfConsenso? Y ah\u00ed vienen los traidores. Viejos compa\u00f1eros que pactaron con&nbsp;los militares el regreso a la \u201cdemocracia\u201d, a cambio, de cambiarlo todo para que nada cambiar\u00e1. De afinar lo que el martiniqu\u00e9s Aim\u00e9 C\u00e9saire llam\u00f3 la \u201cm\u00e1quina del olvido\u201d. Olvidar a nuestros muertos y sus sue\u00f1os, al precio de escalar en las esferas del poder hasta volverse lacayos del todopoderoso empresariado. En una entrevista Carmen dir\u00e1 \u201cCuando tomo la palabra trato de hacerlo desde mis mundos. All\u00ed es inimaginable que alguno de nosotros vaya a pedirle plata a un empresario. No hay relaci\u00f3n entre el mundo popular, los colectivos que all\u00ed se organizan y trabajan, con el mundo de los de arriba, los del poder econ\u00f3mico\u201d<sup><a>50<\/a><\/sup>. A estos inescrupulosos sin memoria do\u00f1a M\u00f3nica en su hermoso libro&nbsp;\u00a1H\u00e1ganme Callar!<sup><a>51<\/a><\/sup>&nbsp;los bautiz\u00f3 como los conversos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>EL \u00c1NGEL DE LAS BARRICADAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>2019, y es octubre. Como todos los a\u00f1os, Carmen organiza sus compromisos laborales, pol\u00edticos y familiares en Par\u00eds para regresar a Santiago. Son d\u00edas donde se cristaliza la memoria. Siempre vuelve en silencio a la casa azul de calle Santa Fe. Los auto proclamados \u201clegatarios\u201d de Miguel, diseminados por la derrota y el sectarismo, organizan actividades -rituales en su nombre que compiten entre ellas- y, que de tanto \u201carmar al h\u00e9roe\u201d (cosificarlo), terminan desarmando su pensamiento revolucionario. Cu\u00e1nta raz\u00f3n tiene el amigo de Carmen, el fil\u00f3sofo cubano F\u00e9lix Vald\u00e9s, cuando dice que \u201csilenciamos tambi\u00e9n cuando banalizamos, trivializamos y vaciamos de contenido exacto el pasado\u201d<sup><a>52<\/a><\/sup>. Todos los grupos quieren contar con su presencia, como si su palabra fuera la \u00fanica leg\u00edtima en medio del derrotero de desconfianzas de una organizaci\u00f3n que se destrip\u00f3 por dentro. Asiste a las actividades que puede, y siempre intenta dejar un mensaje que contribuya en clave estrat\u00e9gica a las luchas del pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>El s\u00e1bado 5 de octubre, justo a 45 a\u00f1os de la ca\u00edda en combate de Miguel, se present\u00f3 el texto&nbsp;<em>El libro nuestro de Miguel<\/em><em><sup><a>53<\/a><\/sup><\/em>. Esta actividad se realiz\u00f3 en Villa Grimaldi, otrora centro clandestino de tortura de la dictadura chilena. All\u00ed Carmen, cargando con el peso de sus compa\u00f1eros y compa\u00f1eras desaparecidos en ese lugar, hizo alusi\u00f3n al \u201c\u00e1ngel de las barricadas\u201d, que es un reapropiaci\u00f3n cr\u00edtica de su amigo el fil\u00f3sofo argentino Diego Tait\u00e1n de la idea del \u201c\u00e1ngel de la historia\u201d de Walter Benjam\u00edn. Citando a Tait\u00e1n dir\u00e1:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl \u00e1ngel de la barricada es diferente del \u00e1ngel de la historia: no tiene su rostro vuelto hacia el pasado, ni las alas desplegadas por la tempestad del progreso, ni la expresi\u00f3n desencajada por la ruina y por la muerte que se acumulan a sus pies. El \u00e1ngel de la barricada revoca las soledades que la adversidad destina a los rebeldes -aunque tal vez no su vida breve- y establece una comunidad ubicua entre los vivos, los muertos y los no nacidos\u201d<sup><a>54<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u201c\u00e1ngel de la barricada\u201d para Carmen es un reencuentro con la fraternidad, que acoge con rebeld\u00eda al campo popular y a los militantes que no han dejado de luchar a pesar de las hostiles penumbras que ha impuesto la larga noche neoliberal. Evoca esperanza en la derrota para convertirla en sabidur\u00eda de la acci\u00f3n. Reivindica el derecho a la unidad y a disentir en la otredad, con la misma fuerza que convoca a reinventar los caminos del socialismo<sup><a>55<\/a><\/sup>. Como buena benjaminiana, sus ideas se sostienen en la confianza disruptiva de la falsa linealidad del progreso y en la fe irrestricta que en el estallido de la historia las y los subalternos decidan bifurcar y romper con el orden dominante. Quienes estaban en Villa Grimaldi ese 5 de octubre, la quieren, respetan y le creen, pero posiblemente despu\u00e9s de 17 a\u00f1os de dictadura y 30 a\u00f1os de consenso neoliberal les cost\u00f3 enfocar el trastocado horizonte de la emancipaci\u00f3n \u00a1A qui\u00e9n no!<\/p>\n\n\n\n<p>El 18 de octubre de 2019 en Chile estall\u00f3 el&nbsp;<em>continuum<\/em>&nbsp;de la historia. Si bien hace d\u00edas las y los estudiantes secundarios lo ven\u00edan prologando, la ruptura con la violenta \u201cnormalidad\u201d neoliberal lleg\u00f3 al comp\u00e1s de las revoluciones: de sopet\u00f3n. La p\u00f3lvora ya se encontraba seca. Al llegar la noche, en cada esquina las barricadas comenzaron a iluminar un camino de insolencia social y popular que se convirti\u00f3 en una revuelta en nombre del pueblo y su dignidad. A pesar de la brutal represi\u00f3n, el derecho a la sublevaci\u00f3n se instal\u00f3 como una comunidad que insubordin\u00f3 al tiempo y al espacio. La poes\u00eda se hizo multitud. Las murallas no han dejado de hablar y la principal consigna del movimiento ha sido \u201cQue la dignidad se haga costumbre\u201d; aunque pocos lo saben, es el t\u00edtulo de una canci\u00f3n dedicada por el cantautor popular Patricio Manns a Bautista van Schouwen \u00bfQu\u00e9 pensar\u00e1 Carmen del regreso de su gran amigo Bauchi?<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMe he deslizado entonces, d\u00eda tras d\u00eda, de un lugar a otro, junto a la gente, rodeada de j\u00f3venes, ocupando las calles, las plazas\u2026\u201d<sup><a>56<\/a><\/sup>, dir\u00e1 en una entrevista Carmen. La noche de a\u00f1o nuevo se llam\u00f3 a una gran concentraci\u00f3n en \u201cPlaza de la Dignidad\u201d. Entre la m\u00fasica jolgoriosa y el calor de las barricadas, se le vio caminar. Viejos compa\u00f1eros la reconocieron, mientras que la amplia rebelde juventud la acog\u00eda como una m\u00e1s. Es una militante de la revuelta. Su preocupaci\u00f3n est\u00e1 en el futuro que es hoy, sobre todo, en el despliegue de las asambleas populares y ciudadanas auto-convocadas (poder popular).<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de la revuelta -a pesar de la crisis sanitaria en curso- se sigue escribiendo al pulso de la construcci\u00f3n de la ciudad futura, pero tambi\u00e9n, bajo el permanente garrote represivo que hoy contabiliza 34 muertos y m\u00e1s de 2,500 presos pol\u00edticos. Una joven que lleva m\u00e1s de 4 meses prisionera, Paula Cisterna, en una carta de su pu\u00f1o y letra desde la \u201cC\u00e1rcel Santiago 1\u201d, escribi\u00f3: \u201cde verdad que necesito que se haga mucha presi\u00f3n desde afuera para poder recuperar pronto nuestra libertad\u201d<sup><a>57<\/a><\/sup>. Estremecida por su clamor de libertad, Carmen no tard\u00f3 en contestarle: \u201cMe inclino agradecida ante tu presencia activa y alegre, digna y grave, en los inicios de nuestra rebeli\u00f3n. El octubre chileno, la comunidad de los sin comunidad, permanece y continua inventando caminos en este presente sombr\u00edo. Tu ser fr\u00e1gil resiste, tu cuerpo adolorido emite un gemido y nuestra ira crece y crece ante tanta crueldad\u201d. Y se despide con un \u201chasta pronto en la Plaza Dignidad, querida Paula\u201d<sup><a>58<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2026<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>75 a\u00f1os cumple Carmen, y ya no est\u00e1n muchos de las y los compa\u00f1eros que la han escoltado en su transitar rebelde. Algunos partieron hace muchos a\u00f1os, como Miguel, Bauchi y tantos otros que lucharon sin cuartel por la revoluci\u00f3n latinoamericana. El 2013 se fue el amor de toda su vida, don Fernando, su padre. Sus amigos franceses Delueze, Guattari y Bensa\u00efd tambi\u00e9n ya no est\u00e1n. La lista es interminable y las llagas de las p\u00e9rdidas se siguen acumulando. En este enero, do\u00f1a M\u00f3nica se despidi\u00f3 del mundo con un parche en el ojo en homenaje a las v\u00edctimas oculares de la revuelta chilena en curso. La misa \u00edntima de despedida estuvo a cargo del cura obrero Mariano Puga, quien hace poco hab\u00eda dicho \u201cel pueblo tiene derecho a destruirlo todo porque todo le han destruido\u201d. \u00c9l tambi\u00e9n parti\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy Carmen se queda acompa\u00f1ada de la raz\u00f3n hist\u00f3rica, es decir, la historia le dio la raz\u00f3n en d\u00edas donde la lucha del pueblo nuevamente se volvi\u00f3 costumbre; pues, nunca se separ\u00f3 del lado correcto de la historia, aunque su militancia en la vereda de las y los vencidos la arrastr\u00f3 a caminar por un desierto arenoso donde no llegaban las prebendas de los todopoderosos. Esto, la convierte en una \u201cimprescindible\u201d a juicio de Bertolt Brecht y que nosotros le llamamos una revolucionaria de todos los tiempos. Una revolucionaria que hoy representa la fusi\u00f3n de la temporalidad hist\u00f3rica, la revuelta dial\u00e9ctica entre el pasado, presente y, sobre todo, la apuesta por un futuro socialista y libertario.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>* Un avance de este trabajo se present\u00f3 en la \u201cIII Escuela de posgrado de CLACSO: Paradigmas cr\u00edticos de la emancipaci\u00f3n en el Caribe y Am\u00e9rica Latina \u2013 Revoluci\u00f3n y memoria\u201d realizada en la ciudad de La Habana entre los d\u00edas 21 y 25 de octubre de 2019. Asimismo, es el puntapi\u00e9 inicial de un proyecto de mayor envergadura impulsado por Grupos de Pensamiento Cr\u00edtico y Memoria Hist\u00f3rica (GPM) para rescatar las obras y legado de Carmen Castillo.<\/p>\n\n\n\n<p>** marcoantonioalvarezvergara@gmail.com<\/p>\n\n\n\n<p><a>1<\/a>&nbsp;Frase de Miguel Enr\u00edquez. En discurso de 24 de enero de 1973.<\/p>\n\n\n\n<p><a>2<\/a>&nbsp;Echeverr\u00eda, M\u00f3nica y Carmen Castillo,&nbsp;<em>Santiago \u2013 Par\u00eds. El vuelo de la memoria<\/em>, Santiago: Editorial LOM, 2002, p. 17.<\/p>\n\n\n\n<p><a>3<\/a>&nbsp;Castillo, Carmen, \u201cEl pa\u00eds de mi padre\u201d, 2004. Ver: https:\/\/vimeo.com\/215692029<\/p>\n\n\n\n<p>4 Garate, Manuel,\u00a0<em>La\u00a0<\/em>Quinta Michita<em>\u00a0(1964-1983): de la Reforma Universitaria a una vida en comunidad<\/em>\u00a0(Chile), 2008.<\/p>\n\n\n\n<p>5 Castillo, Carmen, entrevista con Vivian Lav\u00edn, programa \u201cVuelan las Plumas\u201d emitido por la Radio Universidad de Chile el 27 de abril de 2017.<\/p>\n\n\n\n<p>6 Escuchar la canci\u00f3n de Violeta Parra \u201cAl centro de la injusticia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>7 Echeverr\u00eda, M\u00f3nica y Carmen Castillo, S<em>antiago \u2013 Par\u00eds. El vuelo de la memoria<\/em>, Santiago: Editorial LOM, 2002 p. 64.<\/p>\n\n\n\n<p>8 Castillo, Carmen, Pr\u00f3logo a la edici\u00f3n chilena del libro \u201cTati Allende. Una revolucionaria olvidada\u201d, p. 11-12.<\/p>\n\n\n\n<p>9 Ib\u00eddem.<\/p>\n\n\n\n<p>10 Echeverr\u00eda, M\u00f3nica y Carmen Castillo,\u00a0<em>Santiago \u2013 Par\u00eds. El vuelo de la memoria<\/em>, Santiago: Editorial LOM, 2002, pp. 118 \u2013 119.<\/p>\n\n\n\n<p>11 Ib\u00eddem, p. 121.<\/p>\n\n\n\n<p>12 Castillo, Carmen, \u201cEl Bolero, una educaci\u00f3n amorosa\u201d, ver: https:\/\/vimeo.com\/365819264<\/p>\n\n\n\n<p>13 Para introducirse en la categor\u00eda de \u201cafinidad electiva\u201d, ver el primer cap\u00edtulo del libro de Michael L\u00f6wy\u00a0<em>Redenci\u00f3n y utop\u00eda. El juda\u00edsmo libertario en Europa central. Un estudio de la afinidad electiva<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>14 Castillo, Carmen, \u201cBautista van Schouwen. El tiempo de la fraternidad\u201d, pp. 119-132. En \u00c1lvarez Vergara, Marco.\u00a0<em>Bautista van Schouwen. Que la dignidad se haga costumbre<\/em>, Santiago: Editorial Pehu\u00e9n, 2018.<\/p>\n\n\n\n<p>15 <em>Bautista van Schouwen. Que la dignidad se haga costumbre<\/em>, Santiago: Editorial Pehu\u00e9n, 2018.<\/p>\n\n\n\n<p>16 Garc\u00eda M\u00e1rquez, Gabriel, \u201cEl combate en que muri\u00f3 Miguel Enr\u00edquez, durante la dictadura chilena\u201d. Puede ser consultado en m\u00faltiples p\u00e1ginas en internet.<\/p>\n\n\n\n<p>17 Castillo, Carmen,\u00a0<em>Un d\u00eda de octubre en Santiago<\/em>, Santiago: Editorial LOM, 2013, p. 104.<\/p>\n\n\n\n<p>18 Ib\u00eddem, p. 104.<\/p>\n\n\n\n<p>19 Castillo, Carmen, \u201cDesterria, un pa\u00eds llamado exilio\u201d,\u2026 Ver: https:\/\/vimeo.com\/213908936<\/p>\n\n\n\n<p>20 Castillo, Carmen, \u201cCalle Santa Fe\u201d, 2007. Ver: https:\/\/vimeo.com\/365791864<\/p>\n\n\n\n<p>21 Traverso, Enzo,\u00a0<em>Melancol\u00eda de izquierdas. Marxismo, historia y memoria<\/em>, Madrid: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2019.<\/p>\n\n\n\n<p>22 L\u00f6wy, Michael, rese\u00f1a de \u201cMelancol\u00eda de izquierdas\u2026\u201d. Extra\u00eddo: Revista Viento Sur.<\/p>\n\n\n\n<p>23 Bensa\u00efd, Daniel, \u201cRue Santa Fe: forces de vie\u201d, Par\u00eds, 6 de diciembre de 2007.<\/p>\n\n\n\n<p>24 Benjam\u00edn, Walter, Sexta tesis de las \u201cTesis de filosof\u00eda de la historia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>25 Castillo, Carmen, entrevista con la Universidad de Girona, 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>26 Castillo, Carmen, \u201cA\u00fan estamos vivos\u201d, 2014. Ver: https:\/\/vimeo.com\/218666363<\/p>\n\n\n\n<p>27 Castillo, Carmen, \u201cLos crep\u00fasculos nunca vencer\u00e1n a las auroras\u201d, introducci\u00f3n a la edici\u00f3n cubana de\u00a0<em>Un d\u00eda de octubre en Santiago<\/em>, La Habana, Ediciones ICAIC, 2014, P. 24.<\/p>\n\n\n\n<p>28 Lowy, Michael, \u201cLa herej\u00eda comunista de Daniel Bensa\u00efd\u201d. Consultado de www.vientosur.info<\/p>\n\n\n\n<p>29 Castillo, Carmen, entrevista con la Universidad de Girona, 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>30 Bensaid, Daniel, Una lenta impaciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>31 Castillo, Carmen, \u201cV\u00edctor Serge. Vivencias de un revolucionario\u201d, 2011. Ver: https:\/\/vimeo.com\/215355564<\/p>\n\n\n\n<p>32 Castillo, Carmen, Pr\u00f3logo a la edici\u00f3n mexicana de\u00a0<em>Un d\u00eda de octubre en Santiago<\/em>, 1982.<\/p>\n\n\n\n<p>33 Garc\u00eda M\u00e1rquez, Gabriel, \u201cEl combate que muri\u00f3 Miguel Enr\u00edquez, durante la dictadura chilena\u201d. Puede ser consultado en m\u00faltiples p\u00e1ginas en internet.<\/p>\n\n\n\n<p>34 Castillo, Carmen, Pr\u00f3logo a la edici\u00f3n chilena de\u00a0<em>Un d\u00eda de octubre en Santiago<\/em>, p.8.<\/p>\n\n\n\n<p>35 Mart\u00ednez Heredia, Fernand.o \u201cMiguel apunta al futuro\u201d, pr\u00f3logo a la edici\u00f3n cubana de\u00a0<em>Un d\u00eda de octubre en Santiago<\/em>, La Habana, 2014, pp. 3-4.<\/p>\n\n\n\n<p>36 Si bien Carmen en varias ocasiones ha mencionado esta historia, en la entrevista que le realiz\u00f3 la Universidad de Girona en 2015, creemos que expresa con mayor nitidez el dolor que le caus\u00f3 esta censura.<\/p>\n\n\n\n<p>37 Castillo, Carmen, \u201cAh\u00ed vamos\u201d, entrevista con Miguel Carmona y Nicol\u00e1s Slachevsky, Revista\u00a0<em>CARCAJ<\/em>, 20 de agosto de 2016.<\/p>\n\n\n\n<p>38 Ib\u00eddem.<\/p>\n\n\n\n<p>39 Castillo, Carmen, \u201cCuba en debate\u201d, 2017. Ver: https:\/\/vimeo.com\/217039114<\/p>\n\n\n\n<p>40 Vald\u00e9s Le\u00f3n, Carla, conversaci\u00f3n telef\u00f3nica, abril de 2020.<\/p>\n\n\n\n<p>41 Ib\u00edd.<\/p>\n\n\n\n<p>42 Castillo, Carmen, entrevista con Alejandra Carmona L\u00f3pez,\u00a0<em>El Mostrador<\/em>, 21 de septiembre de 2016.<\/p>\n\n\n\n<p>43 Castillo, Carmen, Palabras en el Festival de Cine Social y Antisocial (FECISO), 14 de diciembre de 2019. Ver: https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=3JW2X6Sq9OI<\/p>\n\n\n\n<p>44 Castillo, Carmen y Sylvie Blum, \u201cInca de Oro\u201d, 1996. Ver: https:\/\/vimeo.com\/215365038<\/p>\n\n\n\n<p>45 Frase pronunciada en el documental \u201cCalle Santa Fe\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>46 Echeverr\u00eda, M\u00f3nica y Carmen Castillo, \u201cSantiago \u2013 Par\u00eds. El vuelo de la memoria\u201d, Santiago: Editorial LOM, 2002, p. 10.<\/p>\n\n\n\n<p>47 Castillo, Carmen y Guy Girard, \u201cLa Flaca Alejandra. Vidas y muertes de una mujer\u201d, 1993. Ver: https:\/\/vimeo.com\/215707959<\/p>\n\n\n\n<p>48 Castillo, Carmen, \u201cLa verdadera historia del Subcomandante Marcos\u201d, 1995. Ver: https:\/\/vimeo.com\/217107692<\/p>\n\n\n\n<p>49 Mouli\u00e1n, Tom\u00e1s,\u00a0<em>Chile actual: anatom\u00eda de un mito<\/em>, Santiago: LOM Ediciones, 1997.<\/p>\n\n\n\n<p>50 Castillo, Carmen, entrevista con Alejandra Carmona L\u00f3pez,\u00a0<em>El Mostrador<\/em>, 21 de septiembre de 2016.<\/p>\n\n\n\n<p>51 Echeverr\u00eda, M\u00f3nica, \u201cH\u00e1ganme callar!\u201d, Santiago: Ceibo Ediciones, 2016.<\/p>\n\n\n\n<p>52 Vald\u00e9s, F\u00e9lix, \u201cEl \u00e1ngel de la revoluci\u00f3n caribe\u00f1a y latinoamericana\u201d, Buenos Aires: CLACSO, 2019, p.79.<\/p>\n\n\n\n<p>53 <em>El libro nuestro de Miguel<\/em>\u00a0es un libro colectivo editado por la Editorial La Estaca. Carmen contribuy\u00f3 con un art\u00edculo.<\/p>\n\n\n\n<p>54 El texto de Diego Tait\u00e1n, \u201cEl \u00e1ngel de la barricada. Apunte sobre la memoria de las rebeliones\u201d se puede consultar en la p\u00e1gina web www.revistaharoldo.com.ar<\/p>\n\n\n\n<p>55 Para una interpretaci\u00f3n directa de su discurso, ver: https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=Kv2D6BogChw<\/p>\n\n\n\n<p>56 Castillo, Carmen, \u201cEl tiempo de la igualdad es el presente\u201d, entrevista con Evelyn Erlij y Jennifer Abate,\u00a0<em>Palabra P\u00fabica<\/em>, Universidad de Chile, noviembre de 2019.<\/p>\n\n\n\n<p>57 Esta carta es de abril de 2020. Puede ser encontrada en varias p\u00e1ginas de internet.<\/p>\n\n\n\n<p>58 Castillo, Carmen, \u201cCarta a Paula Cisterna, presa pol\u00edtica en Chile\u201d, abril de 2020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cHay hombres [y mujeres] que luchan un d\u00eda y son buenos.Hay otros que luchan un a\u00f1o y son mejores.\u00a0Hay quienes luchan muchos a\u00f1os, y son muy buenos.\u00a0Pero los hay que luchan\u00a0toda la vida:esos son los imprescindibles\u201d. Bertolt Brecht CARMEN, 75 A\u00d1OS La cultura de izquierdas, tan lit\u00fargica como la cristiana, tiende a conmemorar a sus &#8230; <a title=\"CARMEN CASTILLO, UNA REVOLUCIONARIA DE TODOS LOS TIEMPOS*\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=2764\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre CARMEN CASTILLO, UNA REVOLUCIONARIA DE TODOS LOS TIEMPOS*\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":211,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38],"tags":[106,212,226],"class_list":["post-2764","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-hacer-memoria","tag-che-guevara","tag-chile","tag-salvador-allende"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2764","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/211"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2764"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2764\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2765,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2764\/revisions\/2765"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2764"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2764"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2764"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}