{"id":2811,"date":"2020-06-01T21:57:50","date_gmt":"2020-06-02T03:57:50","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=2811"},"modified":"2020-06-01T21:57:53","modified_gmt":"2020-06-02T03:57:53","slug":"algunas-tesis-politicas-de-arnoldo-martinez-verdugo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=2811","title":{"rendered":"ALGUNAS TESIS POL\u00cdTICAS DE ARNOLDO MART\u00cdNEZ VERDUGO"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>I<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El de Arnoldo Mart\u00ednez Verdugo fue un intelecto en acto, en desenvolvimiento; su pensar no puede describirse en participio sino en gerundio; no era, pues, un pensamiento, sino un pensando, virti\u00e9ndose, maquinando, desembocando, dirigiendo. La dificultad cuando se trata de recuperar sus conceptos centrales, las tesis nodales que articul\u00f3&nbsp;radica en que, si se quiere en verdad traer a presencia su filosof\u00eda y teor\u00eda pol\u00edtica, es menester recuperar precisamente esa cualidad actuante, cortante, sucediente. Jacques Derrida ha reflexionado sobre el hecho de que existen diferentes estilos de pensamiento, o m\u00e1s espec\u00edficamente, tonos dis\u00edmbolos que definen a cada escritor, as\u00ed, los hay blandos y duros, energ\u00e9ticos, ligeros, r\u00e1pidos, lentos, lisos o erizados. En esta l\u00ednea, as\u00ed como Nietzsche filosofaba con el martillo, y Eugenio Tr\u00edas razonaba como el rezonar de un arpa, Mart\u00ednez Verdugo pensaba como con machete, aclarando sendero en la maleza. Cortador, s\u00ed, pero a la vez, como pudieron constatarlo los que lo conocieron, parad\u00f3jicamente sereno. Quiz\u00e1 la imagen con&nbsp;\u00e9l sea la de un agua tranquila que en su empujar va abriendo ca\u00f1adas.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Arnoldo-web11.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2808\" width=\"436\" height=\"284\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Arnoldo-web11.jpg 500w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Arnoldo-web11-300x196.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 436px) 100vw, 436px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Reconocido y respetado como gran l\u00edder durante los \u00faltimos veinte a\u00f1os de vida del Partido Comunista, su autoridad estaba compuesta, como ocurre siempre con el carisma, por infinidad de elementos, pero sin duda uno de ellos fue, tambi\u00e9n, su lucidez, su claridad intelectual, su capacidad para ver m\u00e1s adelante que los dem\u00e1s, o incluso, cuando parec\u00eda no haber futuro, crearlo. Arnoldo daba l\u00ednea, dirig\u00eda, orientaba. Inserto en su actividad militante, pensaba por lo regular en el marco de reuniones, m\u00edtines, comisiones, plenos; si se aislaba en alg\u00fan momento era s\u00f3lo para redactar los informes que ten\u00eda que presentar a las reuniones del Comit\u00e9 Central o a los Congresos; escrib\u00eda, y mucho (las represiones siempre lo encontraban frente a la m\u00e1quina de escribir), pero su discurso era el del Partido, su voz la del PCM, era la palabra de \u00e9l, s\u00ed, pero tambi\u00e9n, y sobre todo, la de los camaradas. Como pensamiento en el acto de la revoluci\u00f3n, produjo centenares de p\u00e1ginas pero no elabor\u00f3 una obra te\u00f3rica o filos\u00f3fica personal, ning\u00fan tratado pol\u00edtico ni ningunas reglas para la conducci\u00f3n del esp\u00edritu. Salvo algunos pr\u00f3logos y art\u00edculos en&nbsp;<em>El Universal<\/em>&nbsp;u otros peri\u00f3dicos, su obra consisti\u00f3 en los informes y resoluciones del CC, e incluso su libro m\u00e1s conocido &#8211;<em>PCM, Trayectoria y Perspectivas<\/em>&#8211; es el texto de un documento que present\u00f3 a un pleno del Comit\u00e9 Central en 1970. En cierto sentido el pensamiento de Arnoldo era el Partido Comunista mismo, con todas sus riquezas y contradicciones. Era un discurso serio, profundo, novedoso, real. Y hoy que lo recordamos parece llegado el momento de comenzar a extraer y recuperar los ejes conceptuales de esa producci\u00f3n intelectual, hasta ahora entreverada con la pr\u00e1ctica pol\u00edtica del momento, para poder aislarla, sintetizarla, y as\u00ed, ahora que ya no est\u00e1 el Partido, poder transmitirla a las nacientes generaciones de comunistas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1les eran&nbsp;algunas de las tesis que conformaban ese pensamiento?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>II<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tesis 1: El pensamiento de transformaci\u00f3n se produce en la forma de Tesis<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Si algo llama la atenci\u00f3n cuando se revisan las obras de Arnoldo (informes, resoluciones, art\u00edculos, pr\u00f3logos) es que con frecuencia las elaboraciones cruciales, las consideradas por su propio autor como definitorias, centrales, se presentan como enunciados cortos, precisos, completos en s\u00ed mismos, pero adem\u00e1s, cortantes, claros. No s\u00e9 si Mart\u00ednez Verdugo tom\u00f3 el formato&nbsp;<em>Tesis<\/em>&nbsp;de las de Marx sobre Feuerbach, pero el hecho es que desde que \u00e9l, y la generaci\u00f3n que lo acompa\u00f1\u00f3, tomaron la direcci\u00f3n del PCM a partir de 1960, los debates y las producciones centrales de la organizaci\u00f3n adoptaron esa forma. Incluso el producto intelectual m\u00e1s potente de esa organizaci\u00f3n, las treinta y dos resoluciones aprobadas por el XIX Congreso, que versaron sobre infinidad de temas (cristianos y marxistas, sexualidad, y muchas otras cuestiones no restringidas a los asuntos cl\u00e1sicos de la vanguardia de la clase obrera), fueron elaboradas colectivamente, pensadas y aprobadas precisamente como eso, como Tesis.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es entonces una Tesis? Es un m\u00f3dulo de pensamiento completo que construye un objeto bien delineado y que puede debatirse, se puede estar a favor o en contra de \u00e9l. Hace las veces de una cesura, un corte, una l\u00ednea de demarcaci\u00f3n&nbsp;que determina un antes y un despu\u00e9s en la marcha del pensar\/actuar. Sobre todo eso: una tesis es una gu\u00eda para la acci\u00f3n y no meramente una pieza argumental o ret\u00f3rica. Las Tesis son palabras. Dice Arnoldo en su importante art\u00edculo&nbsp;<em>El Movimiento Estudiantil-Popular y la T\u00e1ctica de los Comunistas<\/em>, publicado en enero de 1969:<\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026) hace mucho que los comunistas hemos aprendido lo que no comprende el revolucionario vulgar: que las palabras tambi\u00e9n son actos, que implican compromisos y definen actitudes. Las palabras deben ser, adem\u00e1s, refrendadas con hechos y confrontadas con ellos<sup><a>1<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00e9 si Arnoldo ley\u00f3 a Louis Althusser, pero este fil\u00f3sofo franc\u00e9s afirmaba que la nueva forma de la filosof\u00eda nacida, o por nacer, a partir del pensamiento de Marx, ser\u00eda un dispositivo generador de Tesis, es decir, enunciados que m\u00e1s que discutirse en t\u00e9rminos de verdad o falsedad, deber\u00edan evaluarse por su adecuaci\u00f3n o no a la coyuntura en que aparecen y act\u00faan. Las Tesis no son en sentido estricto verdaderas o falsas, sino ajustadas o no a la situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Arnoldo produc\u00eda Tesis, y casi siempre justas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tesis 2. El comunismo es una corriente hist\u00f3rica real.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para Arnoldo el comunismo constituye un componente real de la historia, una fuerza que se desenvuelve en ella, no estrictamente una doctrina y mucho menos una organizaci\u00f3n determinada.<\/p>\n\n\n\n<p>Comentando las reformas al c\u00f3digo electoral que permitieron la participaci\u00f3n de los comunistas en las elecciones, en 1979, se\u00f1al\u00f3 Mart\u00ednez Verdugo:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Arnoldo-web5.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2802\" width=\"347\" height=\"355\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Arnoldo-web5.jpg 500w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Arnoldo-web5-294x300.jpg 294w\" sizes=\"auto, (max-width: 347px) 100vw, 347px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>este hecho significa, y lo digo muy resumidamente, que mientras durante un tercio de siglo se persigui\u00f3 a los comunistas y se intent\u00f3 mantenerlos en la marginaci\u00f3n y en la ilegalidad, hoy se reconoce que nosotros somos una fuerza pol\u00edtica con arraigo en nuestro pueblo, una fuerza pol\u00edtica nacional, una corriente hist\u00f3rica<sup><a>2<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>En tanto hist\u00f3rica, es una potencia de larga data que habita en lo real, la veamos o no, seamos capaces de seguirla y hacerle honor o no. Para Arnoldo el comunismo es, en verdad, el&nbsp;<em>Viejo Topo<\/em>. Por eso, cuando lleg\u00f3 el momento en que el XX Congreso dictamin\u00f3 la disoluci\u00f3n del Partido Comunista Mexicano, Mart\u00ednez Verdugo subray\u00f3 que el comunismo no pod\u00eda desaparecer, ni evaporarse, ni ninguna cosa por el estilo.<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed que Arnoldo deviniera historiador. Recurr\u00eda a la historia para preguntarle al Topo cu\u00e1l era el camino, por d\u00f3nde habr\u00eda que cavar para salir al futuro. Fund\u00f3 el Centro de Estudios del Movimiento Obrero y Socialista, no porque confundiera la historia del PCM con la del comunismo como tal, sino porque intu\u00eda que, en el devenir del Partido, quiz\u00e1, a veces hab\u00eda mostrado su faz la corriente comunista profunda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tesis 3. El Partido de la Clase obrera no es, necesariamente, tal o cual agrupamiento espec\u00edfico, sino la forma de acontecer, a veces, del comunismo en la historia<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El comunismo como fuerza hist\u00f3rica y la clase obrera en sus realizaciones concretas, tienen una relaci\u00f3n que en Arnoldo parece estar sujeta siempre a indagaci\u00f3n, sin una resoluci\u00f3n del todo acabada. Suponiendo que a veces la imbricaci\u00f3n de la clase con la corriente hist\u00f3rica comunista puede acontecer, el Partido es en primer lugar, para Mart\u00ednez Verdugo como para Marx, el movimiento mismo, el ejercerse en cuanto tal del proletariado. Esta forma partido fundamental se adec\u00faa o no, a las construcciones institucionales particulares que pretenden materializarla. Sobre esto Arnoldo dir\u00e1 dos cosas cruciales:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Corolario 1: Ninguno de los partidos u organizaciones realmente existentes, entendidos como instituciones con normas, miembros, instancias, puede abrogarse la representaci\u00f3n \u00fanica y ni siquiera principal, de la clase obrera.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Corolario 2. Una condici\u00f3n de la lucha que se ejerce a partir y a favor del comunismo como fuerza hist\u00f3rica fundamental, es el pluralismo, la diversidad de opiniones e incluso de posiciones ideol\u00f3gicas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tesis 4. La corriente hist\u00f3rica del comunismo se expresa en la clase obrera y esta, a su vez, en el partido de la clase obrera, si y s\u00f3lo s\u00ed, este \u00faltimo es una organizaci\u00f3n con vocaci\u00f3n y horizonte unitarios.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Con toda claridad afirma Mart\u00ednez Verdugo en el Informe al XX Congreso del PCM que \u201cpara el movimiento obrero revolucionario, la lucha por la unidad es uno de los principios fundamentales<sup><a>3<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Para Arnoldo la unidad de las agrupaciones socialistas y revolucionarias es un elemento crucial para determinar si en verdad se trata de fuerzas realmente hist\u00f3ricas. El prop\u00f3sito unitario est\u00e1 guiado por el imperativo de eficacia, pero m\u00e1s all\u00e1 de \u00e9l constituye propiamente un deber \u00e9tico-pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>Al hacer la revisi\u00f3n de la obra y el actuar de Mart\u00ednez Verdugo, se impone la recurrencia de la cuesti\u00f3n de la unidad en sus reflexiones y actuaciones. Tal vez porque su propio encumbramiento, y el de la generaci\u00f3n que lo acompa\u00f1\u00f3, a la direcci\u00f3n del Partido, tuvo como una de sus motivaciones el esfuerzo por reunificar en una sola entidad las fuerzas comunistas que se hab\u00edan escindido entre el Partido Obrero Campesino de M\u00e9xico y el PCM. Si la renovaci\u00f3n que comenz\u00f3 con el XIII Congreso celebrado en 1960 tuvo muchas dimensiones, un s\u00edmbolo y s\u00edntesis de la misma fue la readmisi\u00f3n en el Partido de Valent\u00edn Campa, que hab\u00eda sido expulsado en 1940, al comienzo de la \u00e9poca que Mart\u00ednez Verdugo siempre consider\u00f3 como de decadencia y descomposici\u00f3n. As\u00ed, reformar a la organizaci\u00f3n, colocarla sobre sus ejes correctos quiso decir para \u00e9l, de una u otra forma, afianzar la unidad de los revolucionarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Que el tema de la escisi\u00f3n de los cuarentas y su superaci\u00f3n en los sesentas dej\u00f3 honda huella en Arnoldo, lo prueba el hecho de que en el \u00faltimo informe que present\u00f3 ante un Congreso comunista, en el momento preliminar a la disoluci\u00f3n, fue esa referencia hist\u00f3rica la que trajo a presencia. El socialismo marxista en M\u00e9xico, dijo, tuvo como una de sus caracter\u00edsticas definitorias la dispersi\u00f3n de sus representantes.<\/p>\n\n\n\n<p>A este fen\u00f3meno se agreg\u00f3, a partir del Congreso Extraordinario del PCM de 1940, la divisi\u00f3n de los comunistas. Las arbitrarias e injustificadas expulsiones de la mayor\u00eda de los cuadros dirigentes del PCM en aquel Congreso y las sucesivas escisiones de 1943 y 1947-1948 (\u2026) materializaron la escisi\u00f3n de los comunistas en dos partidos. La lucha interna que se desarroll\u00f3 en el PCM de 1957 a 1960 ten\u00eda como uno de sus principales temas a debate el de la unidad de los comunistas<sup><a>4<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las constantes de la gesti\u00f3n de Arnoldo como Secretario General fue la lucha por la unidad. Pero esta es justamente la problem\u00e1tica m\u00e1s compleja y que probablemente ha suscitado m\u00e1s debate en torno a su pensamiento. Desde luego porque a\u00fan hoy&nbsp;algunos discuten si fue correcta la disoluci\u00f3n del PCM a trav\u00e9s de su fusi\u00f3n con otras fuerzas, pero sobre todo porque varios de los mayores errores del Partido estuvieron asociados, como el mismo Arnoldo hubo de reconocerlo, a los mandamientos unitarios promovidos por la Internacional Comunista, con su pol\u00edtica de \u201cunidad a toda costa\u201d, en la \u00e9poca de la Segunda Guerra Mundial. Causa escozor constatar los extremos a que se lleg\u00f3 en el af\u00e1n de lograr esa unidad, cuando se escucha a Dionisio Encina, Secretario General del Partido en esa \u00e9poca, decir lo siguiente en el acto inaugural del IX Congreso en 1944:<\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026) consideramos necesario superar la etapa de las simples relaciones fraternales con el PRM, para lograr una relaci\u00f3n org\u00e1nica con el mismo. Creemos no chocar con los prop\u00f3sitos sanos de ninguna fuerza progresista, si levantamos la lucha por el inmediato ingreso de nuestro partido al seno del PRM. Ya desde hoy hemos hecho esfuerzos por realizar nuestra actividad electoral a trav\u00e9s del PRM, aun cuando en ocasiones nuestros esfuerzos no hayan dado, a pesar de que se llevaron hasta lo \u00faltimo, el resultado apetecido. Dentro del PRM, nuestro partido tendr\u00eda la base org\u00e1nica para vaciar toda su actividad electoral al seno del PRM, y a esto nos hallamos dispuestos.<sup><a>5<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>La unidad de los revolucionarios que propugnaba Arnoldo no ten\u00eda nada que ver con manifestaciones de ese tipo. Pero que el fantasma estaba presente lo prueba el hecho de que, en su discurso al XX Congreso, tuvo que recalcar, enf\u00e1ticamente:<\/p>\n\n\n\n<p>No se trata, desde luego, de la unidad por la unidad, ni de la unidad a toda costa, sino de una unidad que mejore las condiciones de lucha de los obreros y de todos los trabajadores, que haga avanzar la causa de la libertad, de la democracia y del socialismo<sup><a>6<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Corolario 3. Para Arnoldo Mart\u00ednez Verdugo, el partido de la clase obrera, la organizaci\u00f3n en la que cristaliza el movimiento profundo de la historia, a pesar de estar signado por el pluralismo y el disenso, no puede, sin embargo, estar organizado a partir de fracciones y corrientes.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La situaci\u00f3n de las \u201ctribus\u201d en el PRD, habr\u00eda de parecerle no s\u00f3lo una ignominia sino algo profundamente primitivo. Durante su intervenci\u00f3n en la C\u00e1mara de Diputados para hacer un balance de los trabajos del primer periodo de sesiones de la LI Legislatura, afirm\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026) en un pa\u00eds pol\u00edticamente atrasado como el nuestro, de partidos d\u00e9bilmente organizados o que no tienen todav\u00eda la suficiente organizaci\u00f3n en s\u00ed mismos, es decir, que contienen corrientes, por razones que no puedo abordar aqu\u00ed, las tendencias pol\u00edticas reales, o sea aquellas que surgen de situaciones pol\u00edticas fundamentales, y de un modo profundo de abordar estas cuestiones, las tendencias pol\u00edticas reales, digo, rebasan los marcos estrictos de los partidos.<sup><a>7<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>En su Informe ante el \u00faltimo Congreso del PCM, citando textualmente, por \u00fanica vez, una resoluci\u00f3n del Congreso anterior, el XIX, Arnoldo se\u00f1ala:<\/p>\n\n\n\n<p>Consideramos que debe tomarse en cuenta la experiencia del PCM y las elaboraciones de su \u00faltimo Congreso (\u2026): \u201cQuienes han sostenido posiciones minoritarias en una u otra discusi\u00f3n, deben tener el derecho de mantener sus puntos de vista, de divulgarlos y de exigir que se voten nuevamente. Eso no significa, sin embargo, que tales miembros del Partido tengan el derecho a constituir agrupamientos permanentes con disciplina propia, pues la existencia de divergencias no deja de lado las normas que establecen la subordinaci\u00f3n de la minor\u00eda a la mayor\u00eda y aseguran la unidad de acci\u00f3n de todos los militantes comunistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las corrientes de opini\u00f3n surgen naturalmente en el PCM y expresan enfoques te\u00f3ricos generales, son necesarias para el desarrollo del Partido, pero su existencia no puede estar sujeta a normas, pues ello significar\u00eda reglamentar la teor\u00eda y las convergencias te\u00f3ricas. Esas corrientes no constituyen agrupamientos ni minor\u00edas\u201d.<sup><a>8<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Escolio 1<\/strong>. El af\u00e1n unitario de Mart\u00ednez Verdugo, y la consecuencia necesaria del mismo en la operaci\u00f3n cotidiana del Partido, esto es, la aceptaci\u00f3n de la pluralidad de posiciones y de diferencias, los debates abiertos, la tolerancia y promoci\u00f3n de la cr\u00edtica de abajo arriba, de las bases a la direcci\u00f3n, sin que nada de eso derivara en expulsiones y purgas, toda esa vocaci\u00f3n unitaria, digo, se muestra de manera clara en el primer recuento hist\u00f3rico sistem\u00e1tico hecho por Arnoldo sobre la historia del Partido, que fue originalmente un Informe al Pleno del Comit\u00e9 Central en 1970 y que posteriormente fue publicado como libro bajo el t\u00edtulo&nbsp;<em>PCM. Trayectoria y perspectivas<\/em>. La recusaci\u00f3n de todo sectarismo, fraccionalismo, divisionismo, intolerancia, sustentan a la narraci\u00f3n y es constante la identificaci\u00f3n de los momentos m\u00e1s malos de la organizaci\u00f3n con la aparici\u00f3n de esos fen\u00f3menos divisionistas.<\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026) una de las determinaciones de la democracia interna es la libertad de discusi\u00f3n, indispensable para asegurar la participaci\u00f3n de todos en la elaboraci\u00f3n de la l\u00ednea y el programa del partido.<\/p>\n\n\n\n<p>Falsean la realidad de las cosas aquellos que piensan que debido a que hoy se expresan entre nosotros puntos de vista distintos, criticas abiertas a la labor de los \u00f3rganos dirigentes y concepciones divergentes en torno a problemas tan importantes como el car\u00e1cter de la revoluci\u00f3n, nuestro partido atraviesa por una crisis. En realidad lo que esa opini\u00f3n revela es una idea falsa del car\u00e1cter del partido, una reminiscencia de pasadas \u00e9pocas en que predominaban entre nosotros falsas y antileninistas ideas de Stalin al respecto. Estar\u00edamos en crisis si pretendi\u00e9ramos implantar en el partido el monolitismo ciego y la unanimidad forzada que no son sino los signos del aplastamiento de la iniciativa, la labor creadora, la experiencia propia de cada militante.<sup><a>9<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Todas las diferencias fueron bienvenidas. Todas menos una, a saber, la postura que Jos\u00e9 Revueltas hab\u00eda venido formulando acerca de la inexistencia hist\u00f3rica de la organizaci\u00f3n de los comunistas mexicanos, su idea del proletariado sin cabeza. Sobre Revueltas afirma Arnoldo en&nbsp;<em>PCM. Trayectoria y perspectivas<\/em>:<\/p>\n\n\n\n<p>En el curso de la discusi\u00f3n que se realizaba principalmente en el Comit\u00e9 del Distrito Federal y en el comit\u00e9 Central, apareci\u00f3 una tendencia claramente revisionista, que encabezaba Jos\u00e9 Revueltas. Desde sus primeras intervenciones en la Conferencia de agosto-septiembre de 1957, este expuso su concepci\u00f3n liberal del centralismo democr\u00e1tico, seg\u00fan la cual en periodos de discusi\u00f3n cesar\u00eda toda labor de los \u00f3rganos dirigentes, los que se dedicar\u00edan a \u201ccoordinar\u201d la acci\u00f3n de las diversas tendencias. Poco despu\u00e9s, ante el fracaso de sus posiciones, Revueltas intervino con su conocida \u201ctesis\u201d acerca de la \u201cinexistencia hist\u00f3rica del partido\u201d, que lo colocaba en el terreno del liquidacionismo. Cuando la conferencia del partido en el DF derrot\u00f3&nbsp;estas posiciones y declar\u00f3&nbsp;su incompatibilidad con la militancia en el partido, Revueltas y su c\u00e9lula no se sometieron a estos acuerdos y renunciaron al partido. Se trataba de una cuesti\u00f3n de principios, en la que no cab\u00edan condiciones: la cuesti\u00f3n de la existencia del partido. Ya V. I. Lenin hab\u00eda dicho que \u201cde suyo se comprende que el partido no puede existir teniendo en su seno a los que no reconocen su existencia\u201d.<sup><a>10<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Lo \u00fanico que no pod\u00eda aceptar Arnoldo, es que se negara el car\u00e1cter hist\u00f3rico, real, profundo, del comunismo y del movimiento\/partido que de \u00e9l habr\u00eda de emanar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tesis 5. La Revoluci\u00f3n Mexicana ha llegado a su fin, por lo tanto hoy se abre la necesidad de una nueva Teor\u00eda de la Revoluci\u00f3n socialista en M<\/strong><strong>\u00e9<\/strong><strong>xico.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para m\u00ed&nbsp;no cabe duda de que la mayor aportaci\u00f3n de Arnoldo, de la generaci\u00f3n de dirigentes que lo acompa\u00f1aron, e incluso del PCM como tal, al pa\u00eds y su cultura, fue el desmontaje y la cr\u00edtica radical de la ideolog\u00eda de la Revoluci\u00f3n Mexicana, que a medida que avanzaba el siglo XX se fue volviendo un lastre, una losa que aplastaba no s\u00f3lo el \u00e1mbito de la pol\u00edtica, sino todo el entramado de recursos simb\u00f3licos de la sociedad. El XIII Congreso en el que nuestro personaje ascendi\u00f3 a la direcci\u00f3n del Partido, tuvo como postulado central la afirmaci\u00f3n de que hab\u00eda que hacer una nueva Revoluci\u00f3n; que no hab\u00eda espacio ya para ambig\u00fcedades, que no hab\u00eda lugar para supuestas radicalizaciones de la vieja Revoluci\u00f3n Mexicana, ni pod\u00eda ser la l\u00ednea del partido, nunca m\u00e1s, el apoyar lo positivo y criticar lo negativo del r\u00e9gimen surgido de la misma.<\/p>\n\n\n\n<p>La Revoluci\u00f3n Mexicana fue el gran fantasma que asol\u00f3, durante d\u00e9cadas, a los comunistas mexicanos, que titubeaban ante el problema de saber si tal vez la revoluci\u00f3n por la que luchaban no estaba en el futuro sino en el pasado, si su misi\u00f3n hist\u00f3rica, de alguna forma, ya hab\u00eda acontecido. Seg\u00fan Arnoldo Mart\u00ednez Verdugo, el resultado de los Congresos XIII y XIV del PCM consisti\u00f3 en que \u201cpor primera vez en su historia el Partido elaboraba un documento program\u00e1tico que estudiaba la realidad econ\u00f3mica y pol\u00edtica del pa\u00eds y demostraba la necesidad e inevitabilidad de una nueva revoluci\u00f3n\u201d&nbsp;<sup><a>11<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>El problema principal que se les plantea hoy al Partido y al movimiento revolucionario y democr\u00e1tico consecuente, es el de encontrar los caminos adecuados para marchar hacia la revoluci\u00f3n socialista.<sup><a>12<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Pero no s\u00f3lo Arnoldo y sus compa\u00f1eros -notablemente Gerardo Unzueta- terminaron con toda ambig\u00fcedad en ese punto, sino que su cr\u00edtica los llev\u00f3 a descubrir, en la lucha misma, los rasgos definitorios de un r\u00e9gimen que despu\u00e9s algunos intelectuales como Carlos Pereyra, caracterizaron con precisi\u00f3n como un \u201cr\u00e9gimen de partido de Estado\u201d. Sin usar esas palabras a\u00fan, Mart\u00ednez Verdugo y Unzueta describieron c\u00f3mo los sindicatos hab\u00edan sido incorporados al Partido estatal, lo mismo que las c\u00e1maras empresariales y a\u00fan las organizaciones campesinas. Por ejemplo, en&nbsp;<em>PCM. Trayectoria y perspectivas<\/em>&nbsp;se afirma:<\/p>\n\n\n\n<p>la burgues\u00eda, al poner bajo su control la mayor\u00eda de las organizaciones obreras y campesinas, utilizando todos los medios del poder, la compulsi\u00f3n y la violencia, acab\u00f3&nbsp;desnaturaliz\u00e1ndolas, las convirti\u00f3 en ap\u00e9ndices de su aparato estatal.<sup><a>13<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Los Informes a los plenos del Comit\u00e9 Central fueron adelantando las tesis que, poco despu\u00e9s, intelectuales como Arnaldo C\u00f3rdova o Enrique Semo -por lo dem\u00e1s tambi\u00e9n miembros del Partido- sistematizar\u00edan para desmontar y terminar por fin, incluso en la academia, con la nefasta ideolog\u00eda de la familia revolucionaria.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tesis 6. La v\u00eda mexicana al socialismo transita por el desarrollo de las libertades pol\u00edticas para todos los mexicanos y por la democratizaci\u00f3n de todos los aspectos de la vida social.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La realidad pol\u00edtica ha colocado en el primer plano la lucha revolucionaria por la libertad pol\u00edtica. Nosotros la entendemos como una parte integrante, inseparable, de la transformaci\u00f3n democr\u00e1tica y socialista a la que aspiramos.<sup><a>14<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s enf\u00e1ticamente a\u00fan:<\/p>\n\n\n\n<p>De todas las tareas que la clase obrera tiene planteadas en el periodo actual, ninguna tiene la envergadura, la proyecci\u00f3n general y la profundidad de la lucha por la libertad pol\u00edtica. (\u2026) Como ya lo se\u00f1alaba Lenin en su tiempo, la falta de libertad pol\u00edtica hace v\u00edctima en primer lugar a la clase obrera. La burgues\u00eda (\u2026) tiene distintas v\u00edas para influir en los asuntos del Estado, porque dispone de recursos econ\u00f3micos, de los medios de difusi\u00f3n masiva, de grupos de presi\u00f3n de todo tipo sin hablar ya de que una de sus fracciones domina por entero el aparato de Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta tarea es la que en las condiciones de hoy permite concentrar el m\u00e1ximo de fuerzas para determinar un curso favorable al movimiento revolucionario.<\/p>\n\n\n\n<p>La lucha por la libertad pol\u00edtica no se reduce a la vigencia y extensi\u00f3n de los derechos ciudadanos universalmente consagrados (\u2026) sino que va m\u00e1s all\u00e1: hacia una transformaci\u00f3n del r\u00e9gimen pol\u00edtico, a eliminar las bases pol\u00edticas y jur\u00eddicas en que se asienta el despotismo.<sup><a>15<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Esta es la tesis m\u00e1s original y sorprendente de Mart\u00ednez Verdugo. Y lo es porque no se trata de un planteamiento simplemente liberal, pues el comunismo sigue significando para el Secretario General la creaci\u00f3n de una sociedad sin clases sociales, sin explotadores ni explotados, en un horizonte de liquidaci\u00f3n del capitalismo. Pero a ese resultado ha de llegarse por el camino inusitado de la democratizaci\u00f3n radical. \u00bfDe d\u00f3nde sac\u00f3 Arnoldo esta idea? De los movimientos mismos, de la lucha social. No fue resultado de una elucubraci\u00f3n libresca o te\u00f3rica -aunque nunca despreci\u00f3 la teor\u00eda- sino que fue una ense\u00f1anza le\u00edda en el discurrir de las movilizaciones de los ferrocarrileros, los maestros, los estudiantes, los sindicatos, todos ellos, desde finales de los a\u00f1os cincuenta, en acci\u00f3n por demandas democr\u00e1ticas y no simplemente econ\u00f3micas o gremiales.<\/p>\n\n\n\n<p>La lucha por libertades pol\u00edticas para todos, fue el faro que permiti\u00f3 a Arnoldo conducir al Partido por entre los torbellinos m\u00e1s terribles, por entre las tentaciones m\u00e1s fuertes. Una de ellas la hemos mencionado en la Tesis anterior, a saber, la fascinaci\u00f3n por el r\u00e9gimen del partido estatal, el oficialismo de la familia revolucionaria. Frente a Lombardo Toledano, entregado por entero a esa deformaci\u00f3n, Mart\u00ednez Verdugo valor\u00f3 la independencia y autonom\u00eda de los movimientos y organizaciones sociales, como una condici\u00f3n&nbsp;<em>sine qua non<\/em>&nbsp;de un r\u00e9gimen de libertades pol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Y frente a la otra gran tentaci\u00f3n, la lucha armada, aprehendi\u00f3 que el movimiento grande, masivo de los trabajadores, no transitaba por ese derrotero, sino por la defensa de la democracia: era la historia misma, el viejo topo hist\u00f3rico el que se manifestaba, en M\u00e9xico, por esa v\u00eda extra\u00f1a del libertarismo. Nunca el PCM, por cierto, anatematiz\u00f3 ni conden\u00f3 en abstracto a quienes optaron por el camino de las armas en busca de la construcci\u00f3n del socialismo. La posici\u00f3n de Mart\u00ednez Verdugo no era ni moralina ni liberal. Se trataba s\u00f3lo del diagn\u00f3stico de que el movimiento profundo de la emancipaci\u00f3n cavaba por otros senderos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>III<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El conjunto de las Tesis pol\u00edticas que fue articulando Mart\u00ednez Verdugo lo llevaron a la conclusi\u00f3n de que para que el partido hist\u00f3rico, profundo, de la clase obrera, pudiera realizarse efectivamente, era necesario, m\u00e1s a\u00fan, urgente, que el PCM se fusionara con otras fuerzas para crear una organizaci\u00f3n de masas, capaz de realizar las libertades pol\u00edticas de todos los mexicanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se revisan los meses finales del Partido Comunista Mexicano, sorprende que se haya disuelto cuando apenas siete meses antes de su desaparici\u00f3n, en su XIX Congreso, hab\u00eda dado la discusi\u00f3n m\u00e1s compleja de que la izquierda tuviese memoria, y hubiera producido 32 Tesis pol\u00edticas con potencial para transformar de manera multidimensional la realidad mexicana. En esa pen\u00faltima reuni\u00f3n del \u00f3rgano m\u00e1ximo de direcci\u00f3n de los comunistas, no estuvo en el orden del d\u00eda, ni fue objeto de debate alguno, el tema de la unificaci\u00f3n org\u00e1nica con otras fuerzas. Es por eso que en su Informe final ante el XX Congreso, Arnoldo no se refiri\u00f3 al XIX, sino que se remiti\u00f3 constantemente a la reuni\u00f3n n\u00famero XVIII, en la que s\u00ed se hab\u00eda tratado el tema de la Unidad con otras fuerzas.<\/p>\n\n\n\n<p>En su Informe al pleno del Comit\u00e9 Central del 21 de marzo de 1977, dedicado al tema de las negociaciones que en ese tiempo se llevaban a cabo para la posible unidad org\u00e1nica del PCM con otras fuerzas pol\u00edticas, Mart\u00ednez Verdugo subray\u00f3 que el proceso unitario no deb\u00eda estar sujeto a determinadas urgencias pol\u00edticas<\/p>\n\n\n\n<p>como las que surgen del calendario electoral. Es leg\u00edtimo abordar con toda oportunidad la participaci\u00f3n unificada de la izquierda en las elecciones federales pr\u00f3ximas (\u2026) Pero la integraci\u00f3n en un solo Partido debe verse con mayor profundidad, como el resultado de una&nbsp;<em>comunidad de ideas en torno a los problemas fundamentales de la teor\u00eda, de la estrategia y la t\u00e1ctica pol\u00edticas, y de la concepci\u00f3n del partido apto para la transformaci\u00f3n revolucionaria<\/em>.<sup><a>16<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Parad\u00f3jicamente, sin embargo, en el Informe que present\u00f3 ante el XX Congreso reconoci\u00f3 que la proximidad de la campa\u00f1a electoral de 1982, \u201cprecipitaba algunos aspectos de la fusi\u00f3n que todos hubi\u00e9ramos preferido resolver con mayor tiempo\u201d<sup><a>17<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Las 32 Tesis aprobadas por el XIX Congreso fueron pronto olvidadas por los partidos siguientes y no hubo manera de sopesar su justeza y su fuerza. Mart\u00ednez Verdugo no otorg\u00f3, en ese momento, la pausa que hubiera sido necesaria para pensar con calma lo que estaba ocurriendo. Los militantes, entusiastas s\u00ed, se vieron envueltos en una vor\u00e1gine tras de la cual despertaron, los que se quedaron, en el PSUM.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez estuvo bien as\u00ed. Lo que es seguro es que el pensamiento pol\u00edtico de Arnoldo Mart\u00ednez Verdugo lo llev\u00f3 a considerar que ese era el mejor camino.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"324\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Arnoldo-web10.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2807\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Arnoldo-web10.jpg 500w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Arnoldo-web10-300x194.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a>1<\/a>&nbsp;ArnoldoMart\u00ednez Verdugo, \u201cEl Movimiento Estudiantil-Popular y la T\u00e1ctica de los Comunistas\u201d,&nbsp;<em>Crisis Pol\u00edtica y Alternativa Comunista<\/em>, 1\u00aa edici\u00f3n, M\u00e9xico, Ediciones de Cultura Popular, 1979, p. 215<\/p>\n\n\n\n<p><a>2<\/a>&nbsp;Partido Socialista Unificado de M\u00e9xico.&nbsp;<em>Una voz del Pueblo en la C\u00e1mara<\/em>, Volumen 1, p.92<\/p>\n\n\n\n<p><a>3<\/a>&nbsp;Elvira Concheiro B\u00f3rquez y Carlos Pay\u00e1n Velver (compiladores),&nbsp;<em>Los Congresos Comunistas. M\u00e9xico 1919-1981<\/em>, Tomo 2, p.503<\/p>\n\n\n\n<p><a>4<\/a>&nbsp;Elvira Concheiro B\u00f3rquez y Carlos Pay\u00e1n Velver (compiladores),&nbsp;<em>Los Congresos Comunistas<\/em>.<em>&nbsp;M\u00e9xico 1919-1981<\/em>, Tomo 2, p 492<\/p>\n\n\n\n<p><a>5<\/a>&nbsp;Dionisio Encina citado por Gerardo Pel\u00e1ez Ramos, \u201cEl comunismo fuera del PCM. De la expulsi\u00f3n de 1943 a la formaci\u00f3n del POCM (1943-1950)\u201d, https:\/\/www.facebook.com\/gerardo.pelaez.587\/posts\/703914193770868<\/p>\n\n\n\n<p><a>6<\/a>&nbsp;Elvira Concheiro B\u00f3rquez y Carlos Pay\u00e1n Velver (compiladores),&nbsp;<em>Los Congresos Comunistas. M\u00e9xico 1919-1981<\/em>, Tomo 2, p.503<\/p>\n\n\n\n<p><a>7<\/a>&nbsp;Partido Socialista Unificado de M\u00e9xico.&nbsp;<em>Una voz del Pueblo en la C\u00e1mara<\/em>, Volumen 1, p. 572<\/p>\n\n\n\n<p><a>8<\/a>&nbsp;Elvira Concheiro B\u00f3rquez y Carlos Pay\u00e1n Velver (compiladores),&nbsp;<em>Los Congresos Comunistas. M\u00e9xico 1919-1981<\/em>, Tomo 2, p. 497-498<\/p>\n\n\n\n<p><a>9<\/a>&nbsp;Arnoldo Mart\u00ednez Verdugo,&nbsp;<em>PCM. Trayectoria y perspectivas<\/em>, M\u00e9xico, Ediciones de Cultura Popular, 1971,p. 5<\/p>\n\n\n\n<p><a>10<\/a>&nbsp;Arnoldo Mart\u00ednez Verdugo,&nbsp;<em>PCM. Trayectoria y perspectivas<\/em>, M\u00e9xico, Ediciones de Cultura Popular, 1971. p. 38<\/p>\n\n\n\n<p><a>11<\/a>&nbsp;Arnoldo Mart\u00ednez Verdugo,&nbsp;<em>PCM. Trayectoria y perspectivas<\/em>, M\u00e9xico, Ediciones de Cultura Popular, 1971, p. 41<\/p>\n\n\n\n<p><a>12<\/a>&nbsp;Arnoldo Mart\u00ednez Verdugo,&nbsp;<em>PCM. Trayectoria y perspectivas<\/em>, op. cit, p. 58<\/p>\n\n\n\n<p><a>13<\/a>&nbsp;Arnoldo Mart\u00ednez Verdugo,&nbsp;<em>PCM. Trayectoria y perspectivas<\/em>, op,cit., p. 42<\/p>\n\n\n\n<p><a>14<\/a>&nbsp;Arnoldo Mart\u00ednez Verdugo, \u201cSituaci\u00f3n y perspectivas del movimiento popular\u201d,&nbsp;<em>Crisis Pol\u00edtica y Alternativa Comunista<\/em>, M\u00e9xico, Ediciones de Cultura Popular, p. 67<\/p>\n\n\n\n<p><a>15<\/a>&nbsp;Arnoldo Mart\u00ednez Verdugo, \u201cAnte nuevas exigencias del movimiento revolucionario\u201d,<em>&nbsp;Crisis Pol\u00edtica y Alternativa Comunista<\/em>, M\u00e9xico, Ediciones de Cultura Popular, p.272-273<\/p>\n\n\n\n<p><a>16<\/a>&nbsp;Subrayado de AMV. Arnoldo Mart\u00ednez Verdugo, \u201cEl PCM y la Unidad de los Partidos Socialistas\u201d,&nbsp;<em>Crisis Pol\u00edtica y Alternativa Comunista, M\u00e9xico<\/em>, Ediciones de Cultura Popular, p. 180<\/p>\n\n\n\n<p><a>17<\/a>&nbsp;Elvira Concheiro B\u00f3rquez y Carlos Pay\u00e1n Velver (compiladores),&nbsp;<em>Los Congresos Comunistas. M\u00e9xico 1919-1981<\/em>, Tomo 2, p 500<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I El de Arnoldo Mart\u00ednez Verdugo fue un intelecto en acto, en desenvolvimiento; su pensar no puede describirse en participio sino en gerundio; no era, pues, un pensamiento, sino un pensando, virti\u00e9ndose, maquinando, desembocando, dirigiendo. 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