{"id":2813,"date":"2020-06-01T22:03:35","date_gmt":"2020-06-02T04:03:35","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=2813"},"modified":"2020-06-01T22:06:51","modified_gmt":"2020-06-02T04:06:51","slug":"el-estratega","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=2813","title":{"rendered":"EL ESTRATEGA"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>El Partido Comunista Mexicano<\/strong> <strong>y la democracia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La trayectoria de Arnoldo Mart\u00ednez Verdugo (AMV en adelante) no s\u00f3lo puede recuperarse desde la memoria o recuerdo de aquellos que le conocieron de cerca, en su calidad de colaboradores, camaradas o adversarios. AMV es parte de una generaci\u00f3n que busc\u00f3 nacionalizar, en el mejor sentido del t\u00e9rmino, la lucha por el socialismo y en ese transcurso dej\u00f3 importantes testimonios escritos. Ese caudal de experiencias que llevaron a valorar la democracia como una necesidad de la lucha socialista se encuentra a espera de que la izquierda mexicana actual la pueda redescubrir, problematizar y en su caso, valorar. Aqu\u00ed lo explicitaremos a partir de un conjunto de intervenciones que el dirigente comunista realiz\u00f3 en la d\u00e9cada de 1960. Los textos de AMV acompa\u00f1an su&nbsp;<em>obra<\/em>&nbsp;m\u00e1s importante: la modernizaci\u00f3n de la izquierda mexicana. Modernizaci\u00f3n que signific\u00f3 la autocr\u00edtica de una historia partidaria en crisis, la adopci\u00f3n de la democracia como el problema principal de la sociedad mexicana y veh\u00edculo predilecto para el impulso de&nbsp;la lucha socialista, la unidad de las fuerzas de izquierda como camino a la superaci\u00f3n del sectarismo y la sensibilidad de entender los momentos nacional-populares que se manten\u00edan latentes en la memoria y movilizaci\u00f3n del pueblo mexicano.<\/p>\n\n\n\n<p>Todas estas se\u00f1as de identidad de su&nbsp;<em>obra<\/em>&nbsp;no se encuentran localizadas en un solo momento, ni en un solo escrito, son, por el contrario, el desarrollo de alrededor de tres d\u00e9cadas como constructor organizativo, ide\u00f3logo y pol\u00edtico. Se trata de leer en AMV las transformaciones de la izquierda, su comprensi\u00f3n de la realidad social, su compromiso con ideas-br\u00fajula clave que rompieron con una estrategia a\u00f1eja, desgastada e inoperante. Por tanto, es preciso entenderlo no como un&nbsp;<em>autor<\/em>, sino como una voluntad que acompa\u00f1\u00f3, junto a otras de su generaci\u00f3n, las distintas coyunturas de una izquierda que se encontraba empe\u00f1ada en dejar su lugar subordinado, perif\u00e9rico y testimonial. Una historia, que, como sabemos, no fue f\u00e1cil ni lineal, que estuvo llena de complicaciones, ensayos, no pocos retrocesos y errores. Trayecto que s\u00f3lo con los acontecimientos del 2018 podemos dimensionar en toda su amplitud, importancia y conflictividad.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos pensar con AMV y sus textos varios procesos de esa&nbsp;<em>obra<\/em>&nbsp;pr\u00e1ctica que es la modernizaci\u00f3n de la izquierda. Aqu\u00ed adelantamos uno que nos parece fundamental. Contra la idea de que la modernizaci\u00f3n del PCM \u2013cuyo m\u00e1ximo logro es el programa del XIX Congreso de 1981\u2013 es el producto directo de la negociaci\u00f3n con las corrientes eurocomunistas, nos proponemos seguir una ruta en los textos de AMV, particularmente de los m\u00e1s a\u00f1ejos. Ellos demuestran tanto la sensibilidad necesaria para comprender la coyuntura, como el empe\u00f1o de que el PCM se encontrara a la altura de las circunstancias.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LA ERA DE LA AUTOCR\u00cdTICA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Con motivo del XV congreso AMV escribe: \u201cdebemos seguir ajustando cuentas con el pasado del Partido\u201d<sup><a>1<\/a><\/sup>. El ascenso de una nueva direcci\u00f3n a partir de 1960 se encuentra marcado por la terrible represi\u00f3n que ejerce el reci\u00e9n estrenado gobierno de Adolfo L\u00f3pez Mateos sobre el movimiento popular, siendo el cl\u00edmax el encarcelamiento de miles de ferrocarrileros. En tanto que, el asesinato de Rub\u00e9n Jaramillo y su familia ser\u00e1 el punto de quiebre, a partir de ese momento inicia el derrotero que el PCM seguir\u00e1 cada vez con mayor firmeza: realizar una cr\u00edtica te\u00f3rica y pr\u00e1ctica de la \u201cideolog\u00eda de la revoluci\u00f3n mexicana\u201d. Esta disposici\u00f3n permiti\u00f3 a una generaci\u00f3n de intelectuales comunistas desarrollar importantes trabajos de reflexi\u00f3n en los campos del marxismo, la historia y la econom\u00eda. En tanto que en t\u00e9rminos pol\u00edticos impuls\u00f3 la necesidad de construir una estrategia que permitiera renovar las directrices de acci\u00f3n, las concepciones de la lucha pol\u00edtica y la ubicaci\u00f3n de los \u201ceslabones d\u00e9biles\u201d del sistema de dominaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La d\u00e9cada de 1960 ser\u00e1 el momento en el que el PCM, con AMV a la cabeza, comience ese proceso de renovaci\u00f3n te\u00f3rica y pol\u00edtica al que hemos aludido. Ello incluy\u00f3 un profundo ajuste de cuentas con el compromiso que el comunismo adquiri\u00f3, en franca desventaja, con la \u201cideolog\u00eda de la revoluci\u00f3n mexicana\u201d desde la d\u00e9cada de 1940. Signific\u00f3, adem\u00e1s, renunciar a cualquier noci\u00f3n de \u201cburgues\u00eda progresista\u201d o de localizar tensiones entre sectores al interior del gobierno. La ruptura no era menor, ten\u00eda serias implicaciones, pero estas no estaban dictadas de antemano, sino que se fueron construyendo al calor de los combates.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Arnoldo-web3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2800\" width=\"382\" height=\"277\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Arnoldo-web3.jpg 500w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Arnoldo-web3-300x218.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 382px) 100vw, 382px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Varios son los espacios y momentos en los que podemos ubicar los esfuerzos de una construcci\u00f3n estrat\u00e9gica distinta a la hasta entonces imperante. Es de destacar el acompa\u00f1amiento del Movimiento de Liberaci\u00f3n Nacional (MLN) que hizo el PCM. El compromiso con este impulso lanzado por L\u00e1zaro C\u00e1rdenas expresaba el deslinde que hac\u00eda el PCM de la \u201cideolog\u00eda de la revoluci\u00f3n mexicana\u201d en tanto caricatura discursiva de una burocracia gobernante que degradaba la vida pol\u00edtica con respecto a la perspectiva \u201cnacional-popular\u201d que el ex presidente representaba. Esta tendencia hab\u00eda permanecido en calidad de subterr\u00e1nea frente a la pesada losa de un Estado que hab\u00eda construido una relaci\u00f3n con la sociedad de forma autoritaria. El momento m\u00e1s importante de lo \u201cnacional-popular\u201d hab\u00eda aparecido en el periodo 1936-1938, con las grandes movilizaciones que permitieron tanto la expropiaci\u00f3n petrolera como el inicio de un radical programa de reforma agraria. Esa tendencia reaparec\u00eda en el programa del MLN, resultado directo del impulso que la revoluci\u00f3n cubana ofrec\u00eda. Tras la evaluaci\u00f3n de aquella experiencia escrib\u00eda: \u201cNuestro partido ha dado gran importancia a la creaci\u00f3n y desarrollo del MLN, hemos tratado, en la medida de nuestras fuerzas de que el MLN se desenvuelva y adquiera cada d\u00eda m\u00e1s las caracter\u00edsticas de un instrumento de frente \u00fanico de distintas fuerzas pol\u00edticas\u201d2.<\/p>\n\n\n\n<p>No fue, en aquel periodo, el \u00fanico tema de renovaci\u00f3n. Es perceptible que pese al fracaso del MLN en su disposici\u00f3n en el tablero de la pol\u00edtica nacional, esto no le impidi\u00f3 al PCM leer nuevos tiempos de la movilizaci\u00f3n pol\u00edtica. Encontr\u00e1ndose el movimiento obrero derrotado y seriamente amenazado, fue el movimiento campesino el que plante\u00f3, de mejor manera, un conjunto de alternativas organizativas y conceptuales. AMV lo atestiguaba de la siguiente forma: \u201cCrece la actividad pol\u00edtica de las masas, la acci\u00f3n de los campesinos est\u00e1 adquiriendo las proporciones de la d\u00e9cada del 30 y nuevos sectores populares se incorporan a la lucha contra el imperialismo\u201d<sup><a>2<\/a><\/sup>. El reconocimiento de la centralidad del mundo campesino en movimiento, era tambi\u00e9n el de la necesidad de ampliar las nociones asociadas al problema de la pol\u00edtica de izquierda, los sujetos a los que buscaba interpelar y las demandas que ellos levantaban.<\/p>\n\n\n\n<p>Este inicial proceso de renovaci\u00f3n tendr\u00e1 una salida exitosa en el Frente Electoral del Pueblo (FEP), que adem\u00e1s de permitirle a los comunistas salir de sus c\u00edrculos tradiciones de influencia, le permiti\u00f3 construir una radiograf\u00eda de la naci\u00f3n, con sus nuevos conflictos y sus contradicciones. La consecuencia en el orden pr\u00e1ctico fue el trazado de una nueva estrategia: la democracia era el problema fundamental de la sociedad mexicana y de la aspiraci\u00f3n de una transformaci\u00f3n de ella. Para el XV Congreso, AMV escrib\u00eda: \u201caquellas cuestiones de las que depende real y efectivamente el cambio de la correlaci\u00f3n de fuerzas [\u2026] En este momento, tal como se expresa en nuestros materiales, esas cuestiones son las que refieren, en primer lugar, a la lucha en defensa de la democracia\u201d<sup><a>3<\/a><\/sup>&nbsp;y m\u00e1s adelante: \u201cEs el problema de la democracia el que esta haciendo crisis en nuestro pa\u00eds y el eslab\u00f3n a trav\u00e9s del cual podemos impulsar un movimiento en pos de transformaciones inmediatas\u201d<sup><a>4<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>La democracia como eje articulador de la vida del PCM no fue un regalo ni una transacci\u00f3n con los \u201ceurocomunismos\u201d que vendr\u00e1n m\u00e1s adelante. No fue, tampoco, una adopci\u00f3n oportunista. Expres\u00f3 una convicci\u00f3n que fue conquistada al calor de los combates de una d\u00e9cada complicada: la del comienzo del fin de una acelerada expansi\u00f3n econ\u00f3mica capitalista que le hab\u00eda cambiado el rostro y su cuerpo todo a la naci\u00f3n mexicana, generando un mayor distanciamiento entre campo y ciudad y un proletariado urbano muy presente en la vida cotidiana, pero sin oportunidad de ejercer una vida pol\u00edtica por fuera de la&nbsp;<em>c\u00e1rcel corporativa<\/em>. El anclaje de la relaci\u00f3n de fuerzas (o en este caso quiz\u00e1 m\u00e1s bien de debilidades) se encontraba en lograr transformar la forma en la que el Estado se relacionaba con la sociedad y, particularmente, con las clases subalternas, pues este era el punto nodal de la posibilidad de su ejercicio auto-determinativo. No s\u00f3lo en una dimensi\u00f3n m\u00e1s abierta de lo electoral que dejaba ver la inexistencia de la democracia, sino tambi\u00e9n en un sentido m\u00e1s profundo que ella pod\u00eda movilizar a la sociedad en la conquista de espacios de autonom\u00eda y autodeterminaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de 1960 transcurren a partir de dolorosas derrotas y&nbsp;p\u00e9rdidas irreparables, pero tambi\u00e9n de una movilizaci\u00f3n campesina que muestra ella misma la pluralidad de su composici\u00f3n, sus demandas y sus aspiraciones. El FEP, las movilizaciones de las clases medias (trabajadores del Estado, m\u00e9dicos y estudiantes), converge con el t\u00edmido pero firme proceso de renovaci\u00f3n interna del PCM, que abre espacios a reflexiones m\u00e1s complejas. Son el pre\u00e1mbulo para la ruptura de 1968.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>EL 68 COMO INICIO, NO COMO FINAL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se ha escrito tanto sobre 1968 que en el caso de los comunistas mexicanos o bien se ha tendido a olvidar lo fundamental o bien se ha buscado una tergiversaci\u00f3n de lo que ese a\u00f1o les signific\u00f3. Los datos m\u00e1s evidentes de la imbricaci\u00f3n entre democracia y revoluci\u00f3n se comenzaron a labrar, definitivamente, en ese acontecimiento. Una d\u00e9cada dolorosa se abrir\u00e1 a partir de ese momento, pues presenciar\u00e1 la represi\u00f3n, la derrota y las desesperadas b\u00fasquedas por m\u00e9todos cada vez m\u00e1s violentos como respuesta a la desmesurada e irracional acci\u00f3n estatal. Aquel periplo se cerrar\u00e1 entre la campa\u00f1a de 1979 y el XIX congreso partidario, el primer a\u00f1o al permitir el acceso de la izquierda al parlamento de forma organizada y el segundo por sellar la adopci\u00f3n de un programa democr\u00e1tico de amplia profundidad por parte del PCM. A pesar de estos dos elementos, no ces\u00f3 el inter\u00e9s de AMV de superar la situaci\u00f3n de marginalidad que la izquierda segu\u00eda teniendo en el seno de la sociedad, sin embargo, la estrategia comenzaba a dar frutos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es significativo volver al documento publicado en enero de 1969 bajo la firma de AMV titulado \u201cEl movimiento estudiantil-popular y la t\u00e1ctica de los comunistas\u201d<sup><a>5<\/a><\/sup>, a pesar de ser un texto central para entender la renovaci\u00f3n pol\u00edtica que movilizar\u00e1 la imaginaci\u00f3n pol\u00edtica del PCM durante la siguiente compleja d\u00e9cada. Aquel texto es escrito, expresamente, como una aclaraci\u00f3n de los ataques de ex lideres estudiantiles, pero, adem\u00e1s, funciona como la declaraci\u00f3n de una perspectiva novedosa y sugerente que moviliza un nuevo sentido com\u00fan en la pr\u00e1ctica pol\u00edtica. Ya desde el comienzo asume que respecto al movimiento en el PCM no son \u201cni jueces, ni mentores\u201d<sup><a>6<\/a><\/sup>, sino participantes activos. Esta actitud continuar\u00e1 siendo un&nbsp;<em>leit motiv<\/em>, con situaciones tan complejas y diversas como la lucha armada o acompa\u00f1ando las tendencias nacional-populares de la \u201cInsurgencia sindical\u201d. Es decir, no fue una posici\u00f3n exclusiva frente al movimiento estudiantil: no se enjuiciaba desde la doctrina, ni se asum\u00eda el papel de maestro, sino que se actuaba y se interven\u00edan en las diversas coyunturas junto a la sociedad en movimiento. Ello repercut\u00eda en un elemento que hab\u00eda sido punto cardinal de la tradici\u00f3n comunista: el vanguardismo. El AMV posterior a 1968 asume una cr\u00edtica de este elemento, sin tapujos, escribe: \u201cEl Partido Comunista no se considera as\u00ed mismo el \u00fanico partido o agrupamiento revolucionario que existe en el pa\u00eds, a pesar de la campa\u00f1a insidiosa de los que quieren atribuirnos este exclusivo primitivismo\u201d<sup><a>7<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta situaci\u00f3n comienza a labrar un punto que, s\u00f3lo a la larga, se notar\u00e1 en toda su potencia: lo importante en la lucha pol\u00edtica no es el fetiche del partido, el escudo o el nombre, sino la movilizaci\u00f3n de la sociedad. Y si esta movilizaci\u00f3n se enclava en un horizonte democr\u00e1tico, hay que sumarse con determinaci\u00f3n a ella. Esta es justo la evaluaci\u00f3n que har\u00e1 AMV del movimiento de 1968: \u201cLo que le da al movimiento su ubicaci\u00f3n en la realidad concreta del pa\u00eds es el contenido democr\u00e1tico del programa enarbolado por los estudiantes\u201d<sup><a>8<\/a><\/sup>. Las consecuencias no eran menores, pues los acontecimientos de 1968 abr\u00edan este canal nuevo por donde transitar\u00edan los comunistas y que destaca la renuncia no solo al vanguardismo, sino al anclaje de que existe un a-priori por el cual andar los caminos de la lucha pol\u00edtica en situaciones espec\u00edficas y concretas. Para AMV, el movimiento en tanto que experiencia \u201ccomprueba que el punto de partida de todo movimiento pol\u00edtico que tiende en verdad al socialismo reside cabalmente en la reivindicaci\u00f3n de la democracia y la libertad pol\u00edtica que la burgues\u00eda mexicana ha ido nulificando a medida que consolidaba su poder. Por eso resulta extraordinariamente superficial la contraposici\u00f3n mec\u00e1nica entre la lucha por la democracia y la lucha por el socialismo\u201d<sup><a>9<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que AMV defend\u00eda era que el movimiento estudiantil hab\u00eda mostrado un momento de lucidez frente a las tendencias de la izquierda que desatend\u00edan el problema de la democracia. El programa y el desarrollo mismo que hab\u00edan tomado los acontecimientos revelaban, finalmente, la capacidad movilizadora de esa idea, su incidencia y la necesidad de su disputa. El tr\u00e1gico final de la experiencia y a\u00fan m\u00e1s de uno de sus instrumentos que fue la huelga, no implicaba que no quedaran conquistas por realizarse en el futuro. Por ello, dice: \u201cEsto exige ver en el movimiento estudiantil el inicio y no la culminaci\u00f3n de la lucha\u201d<sup><a>10<\/a><\/sup>. El enfoque deb\u00eda cambiar, pues no era posible ya contribuir a engrandecer a los peque\u00f1os grupos, expresiones testimoniales de una estrategia envejecida, corro\u00edda por la divisi\u00f3n, incapaz de tolerar algo que no naciera de sus min\u00fasculos reductos. La democracia no era s\u00f3lo una bandera, se trataba del eslab\u00f3n d\u00e9bil del sistema de dominaci\u00f3n autoritario, era tambi\u00e9n la forma de transformar a la izquierda misma, de sacarla de su c\u00edrculo de confort, de su lenguaje caduco y su actividad ensimismada: \u201cPorque conocemos la reacci\u00f3n de la secta optamos por dirigirnos a la masa\u201d<sup><a>11<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>AMV, EL <em>ESTRATEGA<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La transformaci\u00f3n de la estrategia de la izquierda mexicana no fue producto de la voluntad de un solo dirigente, aunque su presencia ha sido decisiva y esta se labr\u00f3 a partir de una actividad constante desde la d\u00e9cada de 1960. Ella es resultado de un conjunto de factores, por un lado, la de una sociedad que lenta pero decididamente conquist\u00f3 espacios de autonom\u00eda y cultiv\u00f3&nbsp;capacidad de auto organizaci\u00f3n; pero tambi\u00e9n de las izquierdas que fueron venciendo, en su interior, poco a poco y con altibajos, las resistencias, construidas como producto de a\u00f1os de marginalidad y aislamiento.&nbsp;<em>Fortuna y virtud<\/em>: la decisi\u00f3n de renovaci\u00f3n pol\u00edtica fue producto de los cambios y movimientos en la sociedad y estos se vieron nutridos, a pesar de las derrotas, por la renovaci\u00f3n de la izquierda.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Arnoldo-web12.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2809\" width=\"370\" height=\"254\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Arnoldo-web12.jpg 500w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Arnoldo-web12-300x206.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 370px) 100vw, 370px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Ni duda cabe que lo m\u00e1s dif\u00edcil fue renunciar a las garant\u00edas que permit\u00edan horizontes futuros luminosos, a salvo del conflicto y la contradicci\u00f3n. Lo que a la pol\u00edtica marginal le dictaba un supuesto curso necesario de la historia a AMV se le present\u00f3 como una urgencia: renunciar a las garant\u00edas, anclarse en recorrer un presente plagado de baches y obst\u00e1culos, sumar voluntades y apuntalar un nuevo escenario de disputa. Deshacerse de los vestigios de la teleolog\u00eda, apostarse a imaginar formas diversas de construir una pol\u00edtica democr\u00e1tica implic\u00f3 numerosos actos. AMV condujo algunos de ellos, hemos mencionado los de la d\u00e9cada de 1960, pero estos continuaron hasta la d\u00e9cada de 1980 con el proceso de unidad que dio nacimiento al Partido Socialista Unificado de M\u00e9xico, abandonando el nombre hist\u00f3rico de la organizaci\u00f3n que era el coraz\u00f3n mismo de la izquierda. Pero tambi\u00e9n y esto no ha sido suficientemente remarcado, AMV no compiti\u00f3 por ser el caudillo de una secta, ni su \u00fanico l\u00edder, en actitud diametralmente divergente a la de Heberto Castillo. AMV apost\u00f3 por una tendencia subterr\u00e1nea entre la izquierda, pero tambi\u00e9n m\u00e1s persistente dentro de los movimientos de la sociedad: la que contribuy\u00f3 a instalar en el vocabulario de la izquierda la disputa por la democracia. Por un motivo distinto, escribi\u00f3 tras 1968 algo que bien podr\u00eda definir el nuevo sentido que asum\u00eda la br\u00fajula de los comunistas: \u201clas palabras tambi\u00e9n son actos, que implican compromisos y definen actitudes\u201d<sup><a>12<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Quien pudiera criticar un sentido limitado en esta estrategia por recargarse en la concepci\u00f3n de la democracia se equivoca al brindar un horizonte restringido de ella. Para la renovaci\u00f3n al seno del PCM y AMV por delante, ella no era otra cosa que el resultado de la auto organizaci\u00f3n de la sociedad. La democracia era una producci\u00f3n consciente en la medida en que era el reclamo, no de un partido, no de un grupo parlamentario, sino de conjuntos importantes y significativos de la sociedad, que pod\u00eda o no encarnar en las formas partidarias, sindicales u otros espacios de desarrollo. La conjunci\u00f3n de ambas perspectivas era el horizonte de la nueva estrategia: la democracia como medio, fin, herramienta y sentido com\u00fan. Como si hablara ante los cr\u00edticos-jueces de hoy de las formas democr\u00e1ticas que la sociedad inventa y reinventa constantemente, bajo ciertos liderazgos, distintos nombres y logotipos, AMV escribi\u00f3: \u201csoluciones providenciales no existen. [\u2026] Cuando las fuerzas democr\u00e1ticas han actuado juntas y las masas han procedido a la lucha su impacto se ha sentido de inmediato en la vida pol\u00edtica nacional\u201d<sup><a>13<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a>1<\/a>&nbsp;Mart\u00ednez Verdugo, Arnoldo, \u201cConcentrar las fuerzas en la defensa de la democracia\u201d,&nbsp;<em>Nueva \u00e9poca<\/em>, No. 17, agosto de 1967, p. 8.<\/p>\n\n\n\n<p><a>2<\/a>&nbsp;Mart\u00ednez Verdugo, Arnoldo, \u201cInforme del Comit\u00e9 Central del Partido Comunista Mexicano al XIV Congreso Nacional Ordinario\u201d,&nbsp;<em>Nueva \u00e9poca<\/em>, No. 10, septiembre de 1964, p. 18.<\/p>\n\n\n\n<p><a>3<\/a>&nbsp;Mart\u00ednez Verdugo, Arnoldo, \u201cConcentrar las fuerzas en la defensa de la democracia\u201d,&nbsp;<em>Nueva \u00e9poca<\/em>, No. 17, agosto de 1967, p. 8<\/p>\n\n\n\n<p><a>4<\/a>&nbsp;Ibid., p. 9.<\/p>\n\n\n\n<p><a>5<\/a>&nbsp;Mart\u00ednez Verdugo, Arnoldo, \u201cEl movimiento estudiantil popular y la t\u00e1ctica de los comunistas\u201d,&nbsp;<em>Memoria<\/em>, No. 57, agosto de 1993.<\/p>\n\n\n\n<p><a>6<\/a>&nbsp;Mart\u00ednez Verdugo, Arnoldo, \u201cEl movimiento estudiantil popular y la t\u00e1ctica de los comunistas\u201d,&nbsp;<em>Nueva \u00e9poca<\/em>, No. 19, enero de 1969, p. 6.<\/p>\n\n\n\n<p><a>7<\/a>&nbsp;Ibid., p. 9.<\/p>\n\n\n\n<p><a>8<\/a>&nbsp;Idem.<\/p>\n\n\n\n<p><a>9<\/a>&nbsp;Ibid., p. 10.<\/p>\n\n\n\n<p><a>10<\/a>&nbsp;Idem.<\/p>\n\n\n\n<p><a>11<\/a>&nbsp;Ibid., p. 13.<\/p>\n\n\n\n<p><a>12<\/a>&nbsp;Ibid., p. 43.<\/p>\n\n\n\n<p><a>13<\/a>&nbsp;Ibid., p. 39.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Partido Comunista Mexicano y la democracia La trayectoria de Arnoldo Mart\u00ednez Verdugo (AMV en adelante) no s\u00f3lo puede recuperarse desde la memoria o recuerdo de aquellos que le conocieron de cerca, en su calidad de colaboradores, camaradas o adversarios. AMV es parte de una generaci\u00f3n que busc\u00f3 nacionalizar, en el mejor sentido del t\u00e9rmino, &#8230; <a title=\"EL ESTRATEGA\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=2813\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre EL ESTRATEGA\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":62,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[230],"tags":[231,7,8],"class_list":["post-2813","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-el-legado-de-arnoldo","tag-arnoldo-martinez-verdugo","tag-7","tag-pcm"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2813","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/62"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2813"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2813\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2815,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2813\/revisions\/2815"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2813"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2813"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2813"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}