{"id":2906,"date":"2020-03-05T14:26:00","date_gmt":"2020-03-05T20:26:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=2906"},"modified":"2020-06-05T14:29:08","modified_gmt":"2020-06-05T20:29:08","slug":"espana-y-su-nuevo-gobierno-bolivariano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=2906","title":{"rendered":"ESPA\u00d1A Y SU NUEVO \u201cGOBIERNO BOLIVARIANO\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p>El 7 de enero de 2020 se form\u00f3 en Espa\u00f1a el primer gobierno de coalici\u00f3n desde tiempos de la Segunda Rep\u00fablica (1931-1939). Se trata adem\u00e1s del primer gobierno donde participan fuerzas pol\u00edticas no provenientes del bipartidismo que ha hegemonizado la vida pol\u00edtica en los m\u00e1s de 40 a\u00f1os transcurridos desde la transici\u00f3n a la democracia. <em>El r\u00e9gimen del 78<\/em>, inaugurado con el pacto de \u00e9lites que acord\u00f3 poner punto y aparte (no final) al franquismo, se caracteriz\u00f3 por una alternancia entre el Partido Socialista Obrero Espa\u00f1ol (PSOE) y el Partido Popular (PP). El primero, fundado en 1879, vinculado al surgimiento del movimiento obrero, experiment\u00f3 un reflujo durante la dictadura, pero reemergi\u00f3 durante la transici\u00f3n, y se renov\u00f3 de la mano de la socialdemocracia europea, previa abjuraci\u00f3n del marxismo. El segundo, creado en 1989, continuador de Alianza Popular, fundada por un ministro de Franco, Manuel Fraga, aglutin\u00f3 a la derecha y ultraderecha locales desde su nacimiento, en 1977. Ambos constituyeron un bipartidismo de facto, facilitado por una ley electoral (producto de esos pactos de \u00e9lites precisamente) que penaliza a terceros partidos salvo si \u00e9stos concentran su voto en determinado territorio, lo que ha facilitado tambi\u00e9n la tradicional sobrerrepresentaci\u00f3n pol\u00edtica de los partidos nacionalistas en el Congreso de los Diputados.<\/p>\n\n\n\n<p>El apoyo de parte de esos partidos nacionalistas<sup>i<\/sup> a la investidura del candidato socialista Pedro S\u00e1nchez, permitiendo con su voto a favor o su abstenci\u00f3n que fuera elegido presidente por mayor\u00eda simple en segunda votaci\u00f3n, con un estrecho margen de dos sufragios, m\u00e1s el voto favorable de sus aliados en el gobierno, Unidas Podemos, ha propiciado la existencia de un gobierno hist\u00f3rico nacido con muchas expectativas, pero tambi\u00e9n en un ambiente de much\u00edsima crispaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Las expectativas provienen de la entrada en el gobierno de Unidas Podemos, confluencia que a\u00fana a un partido, Podemos, y una coalici\u00f3n de partidos y movimientos, Izquierda Unida (IU). De un lado, el partido creado en 2014 para aglutinar el descontento expresado en las movilizaciones del 15-M que sacudieron las plazas del pa\u00eds en 2011. Del otro, la marca electoral del Partido Comunista de Espa\u00f1a, englobador de grupos y colectivos pol\u00edticos y sociales de la izquierda transformadora. Una uni\u00f3n que no ha estado exenta de dificultades y altibajos, no s\u00f3lo por el choque, en ocasiones, de dos visiones distintas sobre qu\u00e9 es ser de izquierdas y los respectivos intereses de partido sino, tambi\u00e9n, por las tensiones y divisiones internas en cada una de las partes. El caso m\u00e1s notorio es el de Podemos, que padeci\u00f3 una escisi\u00f3n en septiembre de 2019 con la salida de \u00cd\u00f1igo Errej\u00f3n y sus partidarios. El <em>errejonismo <\/em>apost\u00f3 por crear un nuevo partido, M\u00e1s Pa\u00eds, para captar el voto de una izquierda moderada a la izquierda del PSOE, vendi\u00e9ndose como la clave para destrabar la situaci\u00f3n de <em>impasse <\/em>pol\u00edtico en que se encontraba Espa\u00f1a producto de la inestabilidad creada por la repetici\u00f3n de elecciones y la investidura fallida de Pedro S\u00e1nchez en julio de 2019.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero parece que finalmente lo que permiti\u00f3 destrabar la situaci\u00f3n y los desencuentros iniciales entre Unidas Podemos y el PSOE fue la irrupci\u00f3n de la ultraderecha de Vox, que hizo ver las orejas al lobo con sus 52 diputados. El acuerdo pol\u00edtico se defendi\u00f3, impl\u00edcitamente, para frenar este supuesto auge de la ultraderecha e impedir de hecho que las fuerzas de la derecha se aliaran para gobernar siguiendo el ejemplo de la comunidad aut\u00f3noma de Andaluc\u00eda (donde gobiernan PP y Ciudadanos con el apoyo de Vox).<\/p>\n\n\n\n<p>La justificaci\u00f3n de \u201cfrenar el fascismo\u201d no convence a todo el mundo,<sup>ii<\/sup> pero tampoco puede negarse el papel desempe\u00f1ado a la hora de disipar las reticencias y los desencuentros previos entre Pedro S\u00e1nchez y Pablo Iglesias. Ambos l\u00edderes se apresuraron a firmar un acuerdo d\u00edas despu\u00e9s de las elecciones del 10 de noviembre de 2019, dejando atr\u00e1s una serie de declaraciones que inclu\u00edan rechazar la presencia de Pablo Iglesias en un eventual gobierno, pero que implicaba tambi\u00e9n ignorar las presiones de la patronal espa\u00f1ola para evitar que Unidas Podemos llegase a las instituciones del Estado. Pedro S\u00e1nchez se garantizaba la supervivencia pol\u00edtica, respond\u00eda al reclamo de sus bases para no pactar con Ciudadanos (\u201c\u00a1Con Rivera no!\u201d) y Pablo Iglesias pasaba de dar un paso atr\u00e1s por el veto a su persona a perfilarse como vicepresidente.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay que olvidar, pues tampoco supone un detalle menor, que buena parte de las bases del PSOE son de extracci\u00f3n obrera y se posicionan mucho m\u00e1s a la izquierda de su dirigencia, y este partido sigue concentrando la mayor\u00eda del voto de la clase obrera espa\u00f1ola.<sup>iii<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Muchos en la izquierda se preguntan c\u00f3mo Unidas Podemos ha pasado de impugnar el r\u00e9gimen de 1978 a aliarse para gobernar en coalici\u00f3n con uno de los partidos que ejerce de pilar de ese r\u00e9gimen. Se habla de este momento como cierre del ciclo del cambio que se abri\u00f3 con el 15-M.<sup>iv <\/sup>Otros creen que esta entrada en el gobierno trasluce un ansia de poder de un partido que ha contribuido a desmovilizar la calle. Como fuere, la participaci\u00f3n de Unidas Podemos a trav\u00e9s de un vicepresidente de Asuntos Sociales, Pablo Iglesias, y cuatro ministros (Irene Montero, de Igualdad; Yolanda D\u00edaz, de Trabajo; Alberto Garz\u00f3n, de Consumo; y Manuel Castells, de Universidades), supone grandes retos a la hora de combinar el discurso m\u00e1s radical de la izquierda transformadora con la obligada postura institucional de quienes tienen en sus manos la gobernabilidad del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Se prev\u00e9 que, parafraseando a \u00c1lvaro Garc\u00eda Linera, Unidas Podemos tenga que cabalgar muchas contradicciones. El mayor riesgo no es tanto que \u00e9stas le puedan afectar electoralmente en pr\u00f3ximas contiendas sino, sobre todo, que acaben con la legitimidad pol\u00edtica que hab\u00eda atesorado como fuerza rupturista distinta de lo existente. En \u00faltima instancia, y acaso lo m\u00e1s preocupante, ser\u00eda que el fracaso de Unidas Podemos en el gobierno pudiera profundizar en el desinter\u00e9s pol\u00edtico de amplios sectores de la clase trabajadora abstencionista que no encuentra referentes o que considera que \u201ctodos son iguales\u201d, inhibiendo su participaci\u00f3n pol\u00edtica, no s\u00f3lo electoral, una clase trabajadora que, cabe recordar, todav\u00eda est\u00e1 en minor\u00eda en las organizaciones pol\u00edticas y tampoco lidera los movimientos sociales, salvo excepciones puntuales.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, la apuesta del partido parece haber sido la misma que llev\u00f3 a asaltar las instituciones a trav\u00e9s de los ayuntamientos del cambio: conferir prioridad a la posibilidad de conseguir peque\u00f1os logros que mejoren las condiciones materiales de vida de la clase trabajadora, muy castigada por las pol\u00edticas neoliberales agudizadas con la crisis econ\u00f3mica. Un informe reciente de la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo estimaba en 64 mil 500 millones de euros por a\u00f1o la p\u00e9rdida de las rentas del trabajo respecto a las rentas del capital en Espa\u00f1a desde la crisis iniciada en 2009. En 2017, tales rentas eran 61.2 por ciento del producto interno bruto frente al 66.6 de 2009.<sup>v<\/sup> De ah\u00ed que las primeras medidas del gobierno de coalici\u00f3n fueran la subida del salario m\u00ednimo interprofesional a 950 euros, la subida en 0.9 de las pensiones o el aumento de 2 por ciento al sueldo de los funcionarios. Aparte, se ha anunciado la reversi\u00f3n de la reforma laboral en sus aspectos m\u00e1s lesivos. Aun cuando en un inicio se habl\u00f3 de derogaci\u00f3n, la actual ministra ha rebajado las expectativas, con el argumento de imposibilidades \u201ct\u00e9cnicas\u201d.<sup>vi<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Esas medidas de justicia son claramente insuficientes para revertir los ataques contra las condiciones de vida de la clase trabajadora. Pese a ello, los empresarios, a trav\u00e9s de sus portavoces en los medios, se han encargado de asentar la idea de la inviabilidad del aumento del salario m\u00ednimo, dejando claros los m\u00e1rgenes acotados para cualquier transformaci\u00f3n. Si bien se trata de peque\u00f1as concesiones a los sectores que no tocan el centro neur\u00e1lgico del sistema, el avance del capital en estos \u00faltimos a\u00f1os de hegemon\u00eda neoliberal parece no permitir ning\u00fan experimento que vaya en contraofensiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Esos l\u00edmites y presiones al cambio no est\u00e1n exclusivamente en el plano dom\u00e9stico. Espa\u00f1a, desde su entrada en la Uni\u00f3n Europea (UE), en 1986, est\u00e1 supeditada a los dictados de Bruselas y tiene m\u00e1s que limitada su soberan\u00eda en materias econ\u00f3mica y fiscal.<\/p>\n\n\n\n<p>La sombra de lo sucedido con el gobierno de Alexis Tsipras en Grecia planea sobre Espa\u00f1a como un antecedente que advierte de los l\u00edmites existentes para tener una pol\u00edtica econ\u00f3mica aut\u00f3noma, incluso pretendi\u00e9ndolo, en el marco de la UE. La limitaci\u00f3n del d\u00e9ficit p\u00fablico y las exigencias de recortes dictadas desde Europa son una camisa de fuerza para cualquier fuerza soberanista. Incluso, en el marco del Brexit, el debate sobre la posibilidad de liberarse de esta Europa del capital no est\u00e1 en la agenda pol\u00edtica de la izquierda, salvo entre minoritarios sectores de la izquierda transformadora, algunos de ellos en IU. No obstante, el nuevo gobierno espa\u00f1ol marca una nueva tendencia en un contexto europeo donde los recortes y las fuerzas de la derecha y la ultraderecha tienen protagonismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a ello, destaca el avance sustancial y visible de la ultraderecha espa\u00f1ola en los \u00faltimos a\u00f1os, tanto en su representaci\u00f3n pol\u00edtica como en la construcci\u00f3n de ideolog\u00eda y sentido com\u00fan. Vox, la escisi\u00f3n del PP liderada por Santiago Abascal, es un partido de las \u00e9lites formado por arist\u00f3cratas, alto funcionariado, empresarios y \u201cgente bien\u201d de toda la vida.<sup>vii <\/sup>Entre su dirigencia hay t\u00edtulos nobiliarios, descendientes de franquistas y nazis o exiliados anticastristas cubanos. Vienen de una clase parasitaria, mas se presentan como la \u201cEspa\u00f1a que madruga\u201d y pretenden representar los intereses de una clase trabajadora a la que no pertenecen con un discurso anti\u00e9lites europeas no incompatible con la sumisi\u00f3n al posicionamiento de Estados Unidos de Am\u00e9rica sobre Venezuela.<\/p>\n\n\n\n<p>A diferencia de otras fuerzas de la ultraderecha europea, Vox tiene un programa con pol\u00edticas neoliberales, nada proteccionistas, que lo hace indistinguible de PP y Ciudadanos en materia econ\u00f3mica. Quiz\u00e1 por eso su batalla se da en el plano de las guerras culturales, donde ejerce de azote a izquierda y tambi\u00e9n a derecha, llevando al resto de fuerzas de lo que Vox llama la \u201cderechita cobarde\u201d a posiciones cada vez m\u00e1s radicalizadas.<\/p>\n\n\n\n<p>La estrategia de Vox resulta clara: asentarse en la mentira y la exageraci\u00f3n para atraer la atenci\u00f3n de los medios y marcar la agenda medi\u00e1tica y pol\u00edtica, sobredimensionando su peso en un pa\u00eds considerado en su mayor\u00eda de centroizquierda. Vox se presenta como \u201cdefensor de las esencias\u201d espa\u00f1olas, con un discurso agresivo, abiertamente <em>guerracivilista<\/em>, que hace recordar el ambiente del decenio de 1930. El hecho de que el \u00faltimo gobierno de coalici\u00f3n habido en Espa\u00f1a, el del Frente Popular, padeciera un golpe de Estado por quienes enarbolaban entonces las ideas que Vox defiende hoy puede dar pistas. Como entonces, la mentira para justificar ataques no tiene l\u00edmites. Si bien cualquiera con dos dedos de frente sabe que no hay ning\u00fan \u201cgobierno bolivariano\u201d en Espa\u00f1a, desde Vox no se cansan de afirmar que el \u201ccomunismo bolivariano\u201d gobierna Espa\u00f1a, aliado con \u201cnarcoterroristas\u201d. El respaldo de fuerzas independentistas para la investidura, que se traducir\u00e1 en una mesa de di\u00e1logo sobre Catalunya, uno de los grandes problemas no resueltos para el Estado, es visto como una traici\u00f3n por negociar con los que quieren \u201cdestruir Espa\u00f1a\u201d y la prueba fehaciente de la inminente desintegraci\u00f3n de Espa\u00f1a. A ese discurso se suman con fruici\u00f3n los portavoces de PP y Ciudadanos. Tales afirmaciones hiperb\u00f3licas se disocian de la realidad cotidiana, pero monopolizan el debate pol\u00edtico gracias a una ultraderecha a la que se permite marcar la agenda y el discurso medi\u00e1tico, de la mano de ciertos periodistas, vinculados con las cloacas del Estado, sumadas a la intoxicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La derecha espa\u00f1ola se dice preocupada por el \u201cfuturo y la estabilidad del pa\u00eds\u201d, pero su presente y la inestabilidad en que viven millones de familias parece no preocuparla. El debate pol\u00edtico se traslada a esencias, banderas, s\u00edmbolos, conceptos utilizados como armas arrojadizas para tapar el fracaso del capitalismo y el agotamiento del r\u00e9gimen del 78. La Constituci\u00f3n espa\u00f1ola, ignorada por completo a la hora de amparar derechos en los art\u00edculos m\u00e1s progresistas, se convierte en el t\u00f3tem al que venerar. Su asunci\u00f3n metaf\u00f3rica (que no real) sirve para marcar una l\u00ednea que separa a los constitucionalistas de quienes no lo son. La divisoria referida plantea un debate falso y presenta la Constituci\u00f3n como un elemento p\u00e9treo, intocable, ante el miedo de que su reforma abra el cuestionamiento a la forma mon\u00e1rquica del Estado y su indivisibilidad territorial. Las dos Espa\u00f1as, que dec\u00eda Machado, se expresan estos d\u00edas como nunca. Los debates sobre frentes populistas de las izquierdas traspasan los memes en internet y son adoptados por editoriales de los diarios de derecha.<\/p>\n\n\n\n<p>Resulta sintom\u00e1tica la inquietud desatada en el <em>establishment<\/em> por una coalici\u00f3n del PSOE con Unidas Podemos. Y tal vez esa reacci\u00f3n de la derecha econ\u00f3mica y sus representantes pol\u00edticos sea m\u00e1s ilustrativa que los an\u00e1lisis que apuntan, desde la izquierda, a que este gobierno es m\u00e1s de lo mismo. Ciertamente, los ministros del PSOE son tecn\u00f3cratas alineados a las pol\u00edticas econ\u00f3micas requeridas desde Europa. No hay sorpresa al respecto. Es de prever que las pol\u00edticas social-liberales del PSOE sigan su curso. Por lo pronto, la vicepresidencia segunda de Pablo Iglesias ya fue diluida a\u00f1adiendo tres vicepresidencias. El papel de los ministros de Unidas Podemos est\u00e1 acotado a aspectos sociales que no pueden trastocar sustancialmente dichas pol\u00edticas, pero que permitir\u00e1n la contenci\u00f3n de algunos de sus efectos. Poner l\u00edmites, desde el Ministerio de Comercio, a las casas de apuestas que inundan los barrios obreros y fomentan la ludopat\u00eda o el intento de regular el precio abusivo de los alquileres supone dos de los aspectos fundamentales en esa agenda. Parad\u00f3jicamente, Unidas Podemos est\u00e1 en el gobierno para paliar el efecto de algunas de las pol\u00edticas del PSOE. Est\u00e1 por verse c\u00f3mo se lograr\u00e1 combinar el accionar de fuerzas que, a priori, parece que reman en direcciones distintas. Y ah\u00ed se observan las dos almas de un gobierno que representa la confluencia entre una izquierda social liberal y otra socialdem\u00f3crata, con elementos que apuestan por el comunismo como horizonte de posibilidad, pero que saben que, en las actuales condiciones pol\u00edticas y sociales en el Estado espa\u00f1ol, el comunismo aparece muy lejos en ese horizonte.<\/p>\n\n\n\n<p>Se puede reprochar, por tanto, a Unidas Podemos que se haya prestado a formar parte de un Gobierno que puede estar obligado a hacer recortes y a acatar pol\u00edticas que van en contra de los intereses de la clase trabajadora. Se puede considerar que es un error t\u00e1ctico que le pasar\u00e1 factura porque acabar\u00e1 decepcionando a buena parte de quienes los votaron para conseguir mucho m\u00e1s. Pero lo que no se puede reprochar, en todo caso, es que no est\u00e9n intentando hacer todo lo que est\u00e1 en sus manos para mejorar las condiciones de vida de esa clase. M\u00e1s all\u00e1 de los discursos incendiarios y sectarios, para las familias trabajadoras que dif\u00edcilmente llegan a fin de mes, que son desahuciadas, que viven en un sistema que les roba mientras enriquece a los de siempre, pol\u00edticas como la subida del salario m\u00ednimo son una bocanada de ox\u00edgeno. Algunos dir\u00e1n que el reformismo es una traici\u00f3n a la clase obrera. Seguramente no les falta raz\u00f3n. Pero tambi\u00e9n es cierto que gran parte de esa clase prefiere las mejoras materiales a sus condiciones de vida a las consignas.<\/p>\n\n\n\n<p>Har\u00edamos mal, por tanto, en acusar a Unidas Podemos de una desmovilizaci\u00f3n pol\u00edtica que no es responsabilidad exclusiva de su dirigencia, pues tiene elementos explicativos mucho m\u00e1s complejos y profundos. Esa desmovilizaci\u00f3n, en todo caso, se ha de relativizar porque la organizaci\u00f3n pol\u00edtica sigue a escala micro y sin recibir titulares. La lucha en las bases por alquileres justos, sanidad y educaci\u00f3n de calidad, pol\u00edticas sociales para el barrio, condiciones dignas en el centro de trabajo, etc\u00e9tera, no ceja. Y precisamente desde ah\u00ed se ha de ampliar la base y hacer presi\u00f3n para conseguir que el papel de Unidas Podemos en el gobierno de coalici\u00f3n se refuerce y sirva como instrumento para los intereses de nuestra clase desde las instituciones del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>El enfoque referido puede parecer poco ambicioso al lado de las experiencias revolucionarias de otros pa\u00edses, pero \u00bfhay margen para m\u00e1s en esta sociedad alienada, donde los medios est\u00e1n hegemonizados por discursos de derecha, ultraderecha o progresismo <em>light? <\/em>Frente al maximalismo del \u201ctodo es lo mismo\u201d, Unidas&nbsp; Podemos apuesta por profundizar en las peque\u00f1as brechas abiertas para ir rompiendo el dique del r\u00e9gimen de 1978, un dique que demostr\u00f3 ser mucho m\u00e1s fuerte de lo que ingenuamente se crey\u00f3 en los momentos de apogeo del 15-M.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, unas reflexiones con la mirada puesta en Am\u00e9rica Latina. La sombra del <em>lawfare<\/em> aplicado a varios liderazgos de la izquierda latinoamericana ha empezado a amenazar al nuevo gobierno. El cuestionamiento de la <em>juristocracia<\/em> al Poder Ejecutivo tratando de elevarse sobre \u00e9l apareci\u00f3 en los primeros d\u00edas, y est\u00e1 por ver c\u00f3mo se vayan desarrollando las relaciones entre ambos poderes. Quiz\u00e1s Espa\u00f1a, aun sin pretenderlo, acabe teni\u00e9ndose que mirar en las experiencias de acoso y derribo contra los gobiernos de la izquierda latinoamericana.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez as\u00ed el PSOE de Pedro S\u00e1nchez pueda entender mejor lo que sucede en pa\u00edses tan omnipresentes en el debate pol\u00edtico interno como Venezuela, aun cuando en Espa\u00f1a hay experiencia hist\u00f3rica sobre el comportamiento antidemocr\u00e1tico de las \u00e9lites. Por tanto, no deber\u00eda ser tan dif\u00edciles de entender las din\u00e1micas de las \u00e9lites latinoamericanas, herederas en buena medida de una cosmovisi\u00f3n colonial hisp\u00e1nica. Una derecha que no reconoce los resultados electorales, que tiene discursos apocal\u00edpticos cada vez m\u00e1s disociados de la realidad, que trata de asentar verdades existentes s\u00f3lo en su particular interpretaci\u00f3n del mundo, que lleva a la polarizaci\u00f3n extrema\u2026 Hablamos de la derecha espa\u00f1ola, pero podr\u00edamos hablar tambi\u00e9n de la derecha venezolana, de la que es principal aliada y protectora. Por tanto, quiz\u00e1 sin pretenderlo, esta derecha est\u00e1 convirtiendo al gobierno de coalici\u00f3n de Espa\u00f1a en un \u201cgobierno bolivariano\u201d por los paralelismos en los ataques que padece desde el minuto cero. Ojal\u00e1 esto ayude a despertar a la izquierda espa\u00f1ola para ir, por primera vez en muchas d\u00e9cadas, a la ofensiva. \u00a1Bienvenido sea este \u201cgobierno bolivariano\u201d!<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><sup>i<\/sup> Entre los principales partidos nacionalistas que votaron en favor de la investidura de Pedro S\u00e1nchez est\u00e1n el Bloque Nacionalista Galego y el Partido Nacionalista Vasco. Esquerra Republicana de Catalunya y Euskal Herria Bildu se abstuvieron.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>ii<\/sup> https:\/\/www.elsaltodiario.com\/tribuna\/jule-goikoetxea-el-gobierno-de-coalicion-up-psoe-tina-y-el-lobo<\/p>\n\n\n\n<p><sup>iii<\/sup> V\u00e9ase \u201cDebate en la festa del PCE 2019: \u00bfA qui\u00e9n vota la clase trabajadora?\u201d, en &lt;https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=pXVkIIB_BfE&gt; Consultado el 31 de enero de 2020.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>iv.<\/sup> https :\/\/vientosur.info\/spip.php?article15529<\/p>\n\n\n\n<p><sup>v<\/sup> https:\/\/www.eldiario.es\/economia\/OIT-millones-perdida-trabajadores-Espana_0_986902037.html<\/p>\n\n\n\n<p><sup>vi<\/sup> https:\/\/elpais.com\/economia\/2020\/01\/25\/actualidad\/1579952826_515616.html<\/p>\n\n\n\n<p><sup>vii <\/sup>V\u00e9ase Villena Oliver. A. <em>Las redes de poder en Espa\u00f1a. \u00c9lites e intereses econ\u00f3micos contra la democracia<\/em>, Madrid: Roca Editorial, 2019.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 7 de enero de 2020 se form\u00f3 en Espa\u00f1a el primer gobierno de coalici\u00f3n desde tiempos de la Segunda Rep\u00fablica (1931-1939). Se trata adem\u00e1s del primer gobierno donde participan fuerzas pol\u00edticas no provenientes del bipartidismo que ha hegemonizado la vida pol\u00edtica en los m\u00e1s de 40 a\u00f1os transcurridos desde la transici\u00f3n a la democracia. &#8230; <a title=\"ESPA\u00d1A Y SU NUEVO \u201cGOBIERNO BOLIVARIANO\u201d\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=2906\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre ESPA\u00d1A Y SU NUEVO \u201cGOBIERNO BOLIVARIANO\u201d\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":133,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[94],"tags":[96],"class_list":["post-2906","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo","tag-espana"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2906","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/133"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2906"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2906\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2907,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2906\/revisions\/2907"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2906"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2906"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2906"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}