{"id":2991,"date":"2019-11-10T19:19:00","date_gmt":"2019-11-11T01:19:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=2991"},"modified":"2020-06-10T20:02:29","modified_gmt":"2020-06-11T02:02:29","slug":"el-comunismo-entre-los-ferrocarrileros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=2991","title":{"rendered":"EL COMUNISMO ENTRE LOS FERROCARRILEROS"},"content":{"rendered":"\n<p>Describir la historia de los ferrocarrileros mexicanos es hablar de huelgas, represiones, derrotas, triunfos, muertes, m\u00e1rtires, fascismo y democracia, pues fue la clase obrera que desarroll\u00f3 una consciencia de clase m\u00e1s elevada que los dem\u00e1s trabajadores, por lo cual lleg\u00f3 a ser la vanguardia del proletariado. A esta clase obrera, el gobierno nunca reconoci\u00f3 ninguna huelga, ni siquiera la administraci\u00f3n del general L\u00e1zaro C\u00e1rdenas del R\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>En M\u00e9xico, como en el resto del mundo, el inicio y la construcci\u00f3n de la red ferroviaria estuvieron vinculados al desarrollo y la expansi\u00f3n del sistema capitalista mundial. Desde un principio, los propietarios de las compa\u00f1\u00edas ferroviarias fueron de origen brit\u00e1nico y estadounidense. La cimentaci\u00f3n de esta red fue realizada al amparo del dictador Porfirio D\u00edaz, quien a cada empresa, aparte de regalar tierras, otorgaba jugosos subsidios por kil\u00f3metro edificado; sin embargo, esto no fue en beneficio del pa\u00eds sino de utilidad a los intereses econ\u00f3micos del naciente imperio yanqui, pues las rutas fueron dise\u00f1adas para saquear los recursos naturales de M\u00e9xico.<sup>1<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, para entender por qu\u00e9 los ferrocarrileros se identificaron desde el principio con el Partido Comunista Mexicano (PCM), es necesario realizar una breve descripci\u00f3n de su desarrollo como clase obrera.<\/p>\n\n\n\n<p>El origen de las empresas y la falta de conocimiento del naciente proletariado tuvieron como consecuencia inmediata que la mayor\u00eda de los trabajadores y los salarios mejor remunerados fueran ocupados por estadounidenses, pues los obreros locales desempe\u00f1aban s\u00f3lo las tareas de menor ingreso econ\u00f3mico, como fogoneros, carpinteros y jornaleros.<sup>2<\/sup> La discriminaci\u00f3n en el empleo y en el salario hacia los ferrocarrileros mexicanos origin\u00f3 que se convirtieran en la clase obrera m\u00e1s nacionalista, pues surgi\u00f3 entre ellos un sentimiento antiestadounidense.<sup>3<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Por las condiciones econ\u00f3micas y sociales referidas, aunadas a las pol\u00edticas porfiristas de represi\u00f3n, los ferrocarrileros mexicanos empezaron a formar organizaciones mutualistas, a fin de resistir el embate de las empresas y los empleados extranjeros, lograr la reducci\u00f3n de la jornada laboral y la igualdad en las condiciones laborales, y ayudarse mutuamente en caso de accidentes, despidos o muerte. Derivado de lo anterior, en 1890 en San Luis Potos\u00ed naci\u00f3 la Orden Suprema de Empleados Ferrocarrileros \u2013en realidad, el origen del sindicato\u2013. El fundador de \u00e9sta fue Nicasio Idar, empleado del Express del Ferrocarril Nacional, quien comprendi\u00f3 el funcionamiento de las fraternidades ferrocarrileras estadounidenses y la masoner\u00eda.<sup>4<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Lo anterior motiv\u00f3 la creaci\u00f3n de varias organizaciones, pues entre 1890 y 1914 surgieron 15; sin embargo, aparte de la Orden Suprema, otras 3 de ellas tuvieron gran relevancia en el desarrollo del sindicalismo ferrocarrilero: Uni\u00f3n de Mec\u00e1nicos Mexicanos, nacida en Puebla en 1900, con la direcci\u00f3n de Teodoro Larrey; y la Gran Liga Mexicana de Empleados de Ferrocarril y la Alianza de Ferrocarrileros Mexicanos, originadas en el Distrito Federal, en 1905 y 1907, respectivamente. Las principales demandas de tales agrupaciones, expresadas en huelgas y paros, eran elevaci\u00f3n de salarios, reducci\u00f3n de la jornada laboral, el cese de los despidos injustificados y, sobre todo, la mexicanizaci\u00f3n de los ferrocarriles: el acceso de los trabajadores locales a todos los puestos y las ramas de la industria.<sup>5<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Las circunstancias econ\u00f3micas, pol\u00edticas y sociales en que se desarroll\u00f3 convirtieron desde el origen al gremio ferrocarrilero en la clase obrera opositora al r\u00e9gimen pol\u00edtico en turno. El surgimiento del Partido Liberal Mexicano, encabezado por Ricardo Flores Mag\u00f3n, tuvo gran aceptaci\u00f3n y simpat\u00eda pol\u00edtica entre dicho proletariado: fue uno de los sectores que m\u00e1s nutri\u00f3 a la organizaci\u00f3n, pues los ferroviarios de Chihuahua, pertenecientes el Ferrocarril Central Mexicano, supusieron pieza clave en el ingreso clandestino del peri\u00f3dico <em>Regeneraci\u00f3n<\/em>, as\u00ed como de la propaganda y noticias provenientes de Estados Unidos.<sup>6<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>La consciencia pol\u00edtica y social que fueron adquiriendo los ferrocarrileros la demostraron durante la Revoluci\u00f3n, pues la mayor\u00eda de ellos se sum\u00f3 a los l\u00edderes populares y con visi\u00f3n de izquierda: Emiliano Zapata y Pancho Villa. No por nada, la Divisi\u00f3n del Norte y el Ej\u00e9rcito Libertador del Sur controlaron entre 3 mil 500 y 4 mil kil\u00f3metros de v\u00eda f\u00e9rrea, que si bien no representaban ni la cuarta parte de la red ferroviaria, ten\u00edan bajo su poder las rutas principales de alimentos, combustibles y minerales, as\u00ed como los dos talleres de reparaci\u00f3n y mantenimiento m\u00e1s importantes del pa\u00eds.<sup>7<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Para respaldar el Plan de Ayala, el 4 de noviembre de 1914 se reunieron en Amecameca varios ferrocarrileros, lo cual dio origen a la creaci\u00f3n del Cuerpo de Ferrocarrileros Insurgentes, cuyo prop\u00f3sito estrib\u00f3 en defender aqu\u00e9l a trav\u00e9s de las armas o, en su caso, restablecer o interrumpir el tr\u00e1nsito ferroviario, de acuerdo con las \u00f3rdenes de Zapata.<sup>8<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>En 1912, tras la creaci\u00f3n de la Casa del Obrero Mundial, Venustiano Carranza logr\u00f3 a trav\u00e9s de \u00c1lvaro Obreg\u00f3n el respaldo y la simpat\u00eda pol\u00edtica de dicha organizaci\u00f3n. Form\u00f3 as\u00ed en 1914 seis batallones rojos, a fin de aumentar su fuerza militar. Sin embargo, en \u00e9stos no participaron los ferrocarrileros, por lo cual Obreg\u00f3n como secretario de Guerra, en mayo de 1916 orden\u00f3 al Ej\u00e9rcito arrestar a todos los agitadores en el sistema ferroviario. Aunado a ello, Carranza \u2013mediante decreto de fecha 30 de noviembre de 1916\u2013 los declar\u00f3 miembros del ej\u00e9rcito constitucionalista. Eso restringi\u00f3 la libertad pol\u00edtica y sindical del gremio ferrocarrilero pues, en primer lugar, quedaron bajo las leyes militares y, en segundo, cualquier acci\u00f3n o movimiento de su parte los volv\u00eda ilegales.<sup>9<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>En 1917, en el contexto del fin de la Revoluci\u00f3n Mexicana y el triunfo de la rusa, y con el temor de que en el pa\u00eds la clase obrera empezase a simpatizar con los bolcheviques, creci\u00f3 el inter\u00e9s de la American Federation of Labor (AFL) por controlar \u00e9sta. En 1918 naci\u00f3 la Confederaci\u00f3n Regional Obrera Mexicana (CROM), uno de cuyos l\u00edderes m\u00e1s representativos fue Luis N. Morones. Desde el origen, esa organizaci\u00f3n revisti\u00f3 un car\u00e1cter reformista, y Morones empez\u00f3 a colaborar con la AFL,<sup>10<\/sup> por lo cual los sindicatos m\u00e1s combativos, especialmente los ferrocarrileros, desde un principio se negaron a incorporarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Con base en las ideas y los pensamientos socialistas de la revoluci\u00f3n bolchevique, en 1919 naci\u00f3 el PCM, en cuyos primeros a\u00f1os se caracteriz\u00f3 por tener en sus filas a gran n\u00famero de intelectuales; por ejemplo: Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y Xavier Guerrero, quienes fundaron en 1924 el peri\u00f3dico <em>El Machete<\/em>, \u00f3rgano de difusi\u00f3n del PCM; ten\u00eda como objetivos principales incentivar la creaci\u00f3n de sindicatos y organizar a los campesinos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras el asesinato de Venustiano Carranza, el 24 de mayo de 1920, el Congreso de la Uni\u00f3n nombr\u00f3 a Adolfo de la Huerta presidente interino de la Rep\u00fablica. Se desempe\u00f1\u00f3 como tal hasta finales de ese a\u00f1o, pues tras los comicios presidenciales celebrados, \u00c1lvaro Obreg\u00f3n fue elegido primer mandatario para el per\u00edodo 1920-1924. En esas condiciones pol\u00edticas, los ferrocarrileros crearon en diciembre de 1920 la Confederaci\u00f3n de Sociedades Ferrocarrileras, a fin de agrupar a todos los gremios ferroviarios existentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el ascenso de Obreg\u00f3n, la confederaci\u00f3n tuvo problemas de reconocimiento, pues las empresas ferrocarrileras y la prensa la tildaron de amenaza para el gobierno, por lo cual en 1921 algunas organizaciones que la formaban impulsaron la realizaci\u00f3n de una huelga, a fin de que fuese reconocida la confederaci\u00f3n; planteaban tambi\u00e9n demandas obreras para el gremio. No obstante, al enterarse de estas circunstancias y a\u00fan antes de realizarse el paro, Obreg\u00f3n orden\u00f3 militarizar todas las instalaciones de la red ferroviaria.<sup>11<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Al estallar la huelga, los ferrocarrileros hab\u00edan entablado un acuerdo fraterno con la CROM, lo cual signific\u00f3 un grave error para ellos, pues Luis N. Morones negoci\u00f3 en secreto con Obreg\u00f3n el desenlace del movimiento, que culmin\u00f3 s\u00f3lo con el reconocimiento de la confederaci\u00f3n, y se dejaron atr\u00e1s las demandas obreras.<sup>12<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>La huelga ferrocarrilera de 1921 permiti\u00f3 el acercamiento del PCM con los ferrocarrileros,<sup>13<\/sup> pues el partido demostr\u00f3 que estaba contra las pol\u00edticas reformistas de la CROM y la represi\u00f3n obregonista. En 1924, tras el ascenso de Plutarco El\u00edas Calles como presidente constitucional (1924-1928), Luis N. Morones se convirti\u00f3 en secretario de Industria, Comercio y Trabajo, lo cual aument\u00f3 el poder de coerci\u00f3n pol\u00edtica de la CROM sobre los sindicatos; sin embargo, la Confederaci\u00f3n de Sociedades Ferrocarrileras no pudo ser absorbida por Morones, y no hay mejor descripci\u00f3n que la siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p>Los ferrocarrileros eran, pues, enemigos de Morones por maromero y traidor; y de Calles, por tirano y farsante. (\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p>Los rieleros no fueron presa f\u00e1cil para el moronismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Se defendieron heroicamente, protegiendo sus organizaciones que les hab\u00edan costado a\u00f1os de luchas intensas contra las empresas y los malos gobiernos.<sup>14<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>En el contexto del r\u00e9gimen callista y la difusi\u00f3n de los primeros ejemplares de <em>El Machete<\/em>, en la Alianza de Ferrocarrileros Mexicanos, integrante de la confederaci\u00f3n, surgi\u00f3 el primer grupo de rieleros comunistas, dado que Jos\u00e9 L\u00f3pez, La Gallina, empez\u00f3 a circular el peri\u00f3dico del PCM entre el gremio ferroviario, y a quienes no quer\u00edan comprarlo se los regalaba, a fin de difundir las ideas del partido. Inmediatamente se incorpor\u00f3 a \u00e9l Enrique Torres, El Pollo, con el prop\u00f3sito de ayudarlo.<sup>15<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Carlos Rend\u00f3n, ferrocarrilero que andaba en muletas, repart\u00eda folletos entre sus compa\u00f1eros, pero antes de hacerlo les explicaba los pensamientos revolucionarios de la \u00e9poca, la lucha de clases y, sobre todo, la ideolog\u00eda comunista. Entabl\u00f3 las discusiones m\u00e1s exacerbadas con los anarquistas; sin embargo, con sus ideas persuad\u00eda a los camaradas, pese a que no le compraban sus folletos, por lo cual termin\u00f3 regal\u00e1ndolos. Asimismo, El\u00edas Barrios logr\u00f3 convertirse en presidente del Consejo General de Vigilancia de la alianza.<sup>16<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Las oficinas del Consejo General de Vigilancia se convirtieron en el seno de las primeras reuniones de ferrocarrileros comunistas, dado que Jos\u00e9 L\u00f3pez, Enrique Torres, Carlos Rend\u00f3n y El\u00edas Barrios se congregaban ah\u00ed para discutir sus problem\u00e1ticas y plantear las estrategias de lucha sindical. En poco tiempo, el grupo empez\u00f3 a crecer, pues se incorporaron Hern\u00e1n Laborde, Francisco Berlanga y Jorge D\u00edaz Ortiz. En ocasiones asist\u00eda Jos\u00e9 Mar\u00eda Ben\u00edtez, encargado de la edici\u00f3n del peri\u00f3dico <em>Alianza<\/em>. A trav\u00e9s de dicho \u00f3rgano empezaron a difundirse las ideas y los pensamientos del colectivo, lo cual ocasion\u00f3 el descontento del entonces presidente de la Alianza de Ferrocarrileros Mexicanos, ingeniero Carlos Corral, quien orden\u00f3 encerrar en una bodega la edici\u00f3n; no obstante, con base en las facultades del Consejo General de Vigilancia, se revirtieron esos dictados, y eso deriv\u00f3 en la renuncia de \u00e9l a la dirigencia de \u00e9sta y denomin\u00f3 a los cuatro ferrocarrileros fundadores de ese grupo como el <em>Escuadr\u00f3n de Hierro.<\/em><sup>17<\/sup> Mediante <em>Alianza<\/em>, Valent\u00edn Campa conoci\u00f3 las ideas revolucionarias y, por ende, del naciente comunismo, y se inclin\u00f3 por ellas.<sup>18<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Durante el r\u00e9gimen de Calles, <em>El Machete<\/em> fue el \u00fanico peri\u00f3dico cr\u00edtico hacia el gobierno. El Escuadr\u00f3n de Hierro cre\u00f3 el Comit\u00e9 pro Unificaci\u00f3n Obrera, a fin de reunir y encauzar el descontento de los ferroviarios contra los dirigentes de la confederaci\u00f3n. Ese \u00f3rgano fue la semilla que condujo a la creaci\u00f3n del Sindicato \u00danico.<sup>19<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Respecto al sector laboral, el obst\u00e1culo m\u00e1s fuerte e importante a que se enfrent\u00f3 Plutarco El\u00edas Calles fueron los ferrocarrileros, pues ni con el poder que le hab\u00eda asignado a Morones y a la CROM pudieron alinearlos y subordinarlos a las pol\u00edticas del r\u00e9gimen, pese a que gastaron todo tipo de recursos econ\u00f3micos, materiales y pol\u00edticos, como la creaci\u00f3n de gremios con l\u00edderes traidores; por ejemplo, el establecimiento de la Federaci\u00f3n Nacional de Ferrocarrileros, a trav\u00e9s de Samuel Y\u00fadico, la cual tuvo m\u00ednima aceptaci\u00f3n y no logr\u00f3 restar poder a la Confederaci\u00f3n de Sociedades Ferrocarrileras.<sup>20<\/sup> Por el contrario, crec\u00eda la influencia del PCM a trav\u00e9s del Escuadr\u00f3n de Hierro, que elev\u00f3 el nivel de conciencia de esta clase obrera.<\/p>\n\n\n\n<p>A mediados de 1926, en el contexto de una embestida del r\u00e9gimen callista y las empresas ferroviarias, traducida en un plan de reajuste de personal, El\u00edas Barrios fue nombrado segundo secretario del Consejo Directivo de la Confederaci\u00f3n de Sociedades Ferrocarrileras, junto a Luis G. Segura, quienes convocaron para el tercer Congreso Ferrocarrilero.<sup>21<\/sup> Ante dicho panorama, se advert\u00eda el grado de colaboraci\u00f3n estrecha entre el Escuadr\u00f3n de Hierro y el PCM, pues en una publicaci\u00f3n septembrina de <em>El Machete<\/em> se mencionaba cu\u00e1les ten\u00edan que ser los objetivos del congreso.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, formulaban una cr\u00edtica a los dirigentes de la confederaci\u00f3n respecto a su actuar, por el descenso o la restringida actividad y lucha sindical ante los embates gubernamentales. En segundo, se\u00f1alaban cu\u00e1les deb\u00edan suponer las tareas inmediatas de la pr\u00f3xima convenci\u00f3n, como el cambio de la confederaci\u00f3n en una verdadero ente sindical que uniese a los ferrocarrileros; el establecimiento de relaciones justas con todos los sectores obreros del pa\u00eds a fin de citar a un congreso nacional de unidad; la creaci\u00f3n de un solo \u00f3rgano de difusi\u00f3n como instrumento de propaganda, en logar de todos los peri\u00f3dicos y las revistas, que s\u00f3lo confund\u00edan al proletariado; el debate de su posici\u00f3n pol\u00edtica y sindical frente a organizaciones internacionales, y, sobre todo, la elecci\u00f3n de los mejores l\u00edderes en la direcci\u00f3n: los que tuvieran un estrecho lazo con las masas.<sup>22<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>El 1 de noviembre de 1926 se realiz\u00f3 el tercer Congreso Ferrocarrilero, donde se eligi\u00f3 una comisi\u00f3n integrada por tres miembros, El\u00edas Barrios y otros dos de corte reformista, para evaluar y revisar los proyectos presentados. Sin embargo, el proyecto planteado por Barrios no fue aprobado y, por consiguiente, se logr\u00f3 s\u00f3lo el cambio de nombre, pues a partir de1927 se denominar\u00eda Confederaci\u00f3n de Transportes y Comunicaciones (CTC), formada por tres federaciones: oficinistas y similares; talleristas; y trenistas y comunicaciones.<sup>23<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Con la huelga general declarada a finales de 1926 por la Uni\u00f3n de Mec\u00e1nicos Mexicanos vendr\u00eda la primera prueba pol\u00edtica y sindical de los ferrocarrileros comunistas guiados por el Escuadr\u00f3n de Hierro, pues por temor al r\u00e9gimen callista los dirigentes de la confederaci\u00f3n se negaban a secundar la movilizaci\u00f3n iniciada por los mec\u00e1nicos. \u201cLos l\u00edderes reformistas quer\u00edan ganar a las masas para su t\u00e1ctica derrotista, y nosotros luch\u00e1bamos por ganarlas para la lucha. Ellos con mentiras, nosotros con la verdad escueta, haci\u00e9ndoles ver las grandes amenazas que se cern\u00edan sobre los trabajadores ferrocarrileros\u201d.<sup>24<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>La presi\u00f3n de las masas sobre los gobiernos generales de la confederaci\u00f3n oblig\u00f3 a respaldar la huelga general, pues de no haberlo hecho se habr\u00eda producido la destrucci\u00f3n de los gremios existentes. En esas circunstancias, l\u00edderes y miembros del Escuadr\u00f3n de Hierro demostraron su capacidad pol\u00edtica para desarrollar y promover un movimiento sindical, pues El\u00edas Barrios form\u00f3 parte del Comit\u00e9 General de Huelga. Berlanga fue comisionado para recorrer el sureste y Rend\u00f3n fue enviado a Guadalajara. En un principio se design\u00f3 a Laborde para visitar el norte y noroeste, principalmente la l\u00ednea del subpac\u00edfico; sin embargo, la ardua labor realizada lo convirti\u00f3 en uno de los l\u00edderes m\u00e1s importantes, por lo que le encomendaron los centros ferroviarios de San Luis Potos\u00ed, C\u00e1rdenas, Tampico, Ciudad Victoria, Monterrey y Saltillo. Tras burlar en varias ocasiones a la polic\u00eda, Laborde fue capturado en la estaci\u00f3n de Do\u00f1a Cecilia. Su aprehensi\u00f3n deriv\u00f3 en primer lugar en una desaparici\u00f3n de varios d\u00edas hasta que lo localizaron en la c\u00e1rcel de Tlatelolco y, en segundo lugar, en una huelga de hambre, que dur\u00f3 14 d\u00edas, lo cual gener\u00f3 una enorme campa\u00f1a por su libertad y no s\u00f3lo la de los ferrocarrileros y los dem\u00e1s sectores obreros del pa\u00eds, sino como demanda mundial a trav\u00e9s del Socorro Rojo Internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>El Sindicato de Ferroviarios de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, en apoyo y solidaridad, envi\u00f3 50 mil rublos, hecho que la prensa conservadora y gubernamental bautiz\u00f3 como el Oro de Mosc\u00fa, y fue el motivo y pretexto para expulsar del pa\u00eds a la embajadora de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, Alexandra Kollantai.<sup>25<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>La derrota de las huelgas de 1926-1927, con base en la represi\u00f3n pol\u00edtico-militar del r\u00e9gimen callista, no signific\u00f3 una decadencia de la simpat\u00eda de los ferroviarios hacia el PCM; por el contrario, tuvo como resultado el aumento de c\u00e9lulas comunistas en el sistema ferroviario y, sobre todo, la creaci\u00f3n del segundo partido comunista que existi\u00f3 en M\u00e9xico: el Unitario Ferrocarrilero (PUF), cuyas secretar\u00edas quedaron de la siguiente manera: General, Hern\u00e1n Laborde; del Interior, El\u00edas Barrios; del Exterior, Guillermo M.; de Organizaci\u00f3n y Propaganda, Francisco J. Berlanga; de Tesorer\u00eda, Pedro Torres; de Estad\u00edstica, Rafael Legorreta; y de Actas y Acuerdos, Pablo Ortega.<sup>26<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Pese a su corta existencia, el PUF tuvo dos conquistas transcendentes, una pol\u00edtica y otra sindical. La primera consisti\u00f3 en que tras las elecciones federales de 1928, logr\u00f3 incorporar en el Congreso de la Uni\u00f3n al primer diputado federal comunista en M\u00e9xico, Laborde; y la segunda, en que form\u00f3 la Liga pro Sindicato \u00danico Ferrocarrilero, a fin de evitar que se dividieran y dispersaran los trabajadores y perdieran as\u00ed su combatividad y fuerza sindical, y hacer contrapeso a los l\u00edderes traidores de la CTC; pero sobre todo, formul\u00f3 el primer proyecto estatutario de lo que m\u00e1s adelante ser\u00eda el sindicato.<sup>27<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Durante el maximato, la dirigencia del PCM qued\u00f3 a cargo de Laborde y Campa, y pas\u00f3 por primera vez a la clandestinidad, a fin de eliminarlo, aunque sobrevivi\u00f3, en primer lugar gracias a que los ferroviarios circulaban en los trenes <em>El Machete<\/em> a escala nacional, donde la ayuda de los trabajadores <em>expreseros<\/em> fue relevante. Sin embargo, cabe destacar dos haza\u00f1as del ferrocarrilero Juan Gonz\u00e1lez en ese periodo: la primera estrib\u00f3 en que tras el asalto a la Embajada sovi\u00e9tica, tom\u00f3 la bandera y la escondi\u00f3; y la segunda, en que con el desmantelamiento del taller de impresi\u00f3n de <em>El Machete<\/em>, fue uno de los dos encargados de la imprenta clandestina que se conoci\u00f3 como <em>La Aurora<\/em>.<sup>28<\/sup> Y en segundo lugar, porque, los intelectuales fundaron la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios, entre otras organizaciones culturales.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1933, con la celebraci\u00f3n del cuarto Congreso Ferrocarrilero, el Escuadr\u00f3n de Hierro logr\u00f3 incorporarse a trav\u00e9s de Alfonso Muriedas, Camilo Ram\u00edrez y Margarito Mart\u00ednez, lo que dio pauta a la creaci\u00f3n del Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros de la Rep\u00fablica Mexicana (STFRM).<sup>29<\/sup> La influencia m\u00e1s notable de los comunistas radic\u00f3 en que el primer lema era \u201cPor la lucha de clases\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En el sexenio de L\u00e1zaro C\u00e1rdenas, los ferrocarrileros comunistas se caracterizaron por tres motivos: porque fueron elemento clave en la fundaci\u00f3n del sindicato petrolero, pues en 1935 en las oficinas de la Secci\u00f3n 16 se reunieron los delegados del gremio,<sup>30<\/sup> y en 1936 participaron en la creaci\u00f3n de la Confederaci\u00f3n de Trabajadores de M\u00e9xico (CTM); realizaron la huelga ferrocarrilera de 1936, declarada ilegal pero que deriv\u00f3 en la nacionalizaci\u00f3n de los Ferrocarriles Nacionales de M\u00e9xico en 1937;<sup>31<\/sup> y en San Luis Potos\u00ed, con los profesores, desempe\u00f1aron un papel de relevancia en la lucha contra la rebeli\u00f3n fascista de Saturnino Cedillo, quien respondi\u00f3 con la explosi\u00f3n de un tren, donde murieron dos ferrocarrileros.<sup>32<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>En 1937, con la llegada de Le\u00f3n Trotsky a M\u00e9xico, vino una comitiva de la Komintern en 1939: exig\u00eda al PCM una limpieza interna, sobre todo para expulsar a los simpatizantes trotskistas.<sup>33<\/sup> Dadas tales circunstancias pol\u00edticas, el octavo congreso extraordinario del PCM, celebrado en 1940, fue controlado por la Komintern, que expuls\u00f3 a Campa y Laborde de la dirigencia del partido e impuso a Dionisio Encina como secretario general. Debido a esos hechos, los ferrocarrileros, quienes representaban m\u00e1s de la mitad de la organizaci\u00f3n, renunciaron o dejaron de renovar sus carnets.<sup>34<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, en el \u00e1mbito internacional, el PCM se subordin\u00f3 al dogmatismo de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, controlado por Stalin.<sup>35<\/sup> Con la presidencia de \u00c1vila Camacho, el partido fue obligado a continuar su existencia en la clandestinidad las siguientes cuatro d\u00e9cadas. La mayor actividad de la izquierda mexicana independiente durante los decenios de 1940 y 1950 provino de los l\u00edderes ferrocarrileros y, en menor medida, de los intelectuales.<\/p>\n\n\n\n<p>En el contexto del fin de la Segunda Guerra Mundial y el advenimiento de la Guerra Fr\u00eda, Miguel Alem\u00e1n Vald\u00e9s se convirti\u00f3 en presidente (1946-1952). Su r\u00e9gimen se caracteriz\u00f3 por incrementar el autoritarismo, pues emprendi\u00f3 una embestida contra las organizaciones obreras. Su principal objetivo era destruir al STFRM, la vanguardia del proletariado, pues en el gobierno de Manuel \u00c1vila Camacho (1940-1946) inici\u00f3 una campa\u00f1a contra la carest\u00eda de la vida, pero sobre todo porque a principios de 1948 incentiv\u00f3 la creaci\u00f3n de una central obrera, con base en los tres principales sindicatos de industria: ferrocarrileros, mineros y petroleros.<sup>36<\/sup> Eso, a fin de hacer contrapeso a la CTM, subordinada a los intereses del r\u00e9gimen.<\/p>\n\n\n\n<p>Por tales motivos, Miguel Alem\u00e1n, a trav\u00e9s del Ej\u00e9rcito, asalt\u00f3 el 14 de octubre de 1948 las oficinas del STFRM y orden\u00f3 la aprehensi\u00f3n de los dirigentes, a fin de imponer a Jes\u00fas D\u00edaz de Le\u00f3n, con lo cual naci\u00f3 el <em>charrismo<\/em> sindical. El entonces secretario general, Luis G\u00f3mez Z., fue encarcelado; sin embargo, a los tres d\u00edas traicion\u00f3 a los ferrocarrileros, ya que a trav\u00e9s de su hermana logr\u00f3 negociar con Alem\u00e1n.<sup>37<\/sup> No obstante, Campa pudo escapar de la persecuci\u00f3n pol\u00edtica, mas fue capturado en 1950.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1946, la Alianza de Ferrocarrileros Socialistas incentiv\u00f3 la creaci\u00f3n de la Acci\u00f3n Socialista Unificada (ASU) para unificar a los miembros expulsados del PCM. Campa, Laborde y Demetrio Vallejo produjeron en ese espacio los an\u00e1lisis m\u00e1s cr\u00edticos de la izquierda hacia la din\u00e1mica del desarrollo econ\u00f3mico y pol\u00edtico del M\u00e9xico de la posguerra.<sup>38<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s tarde, en 1950, la ASU cre\u00f3 con el Movimiento de Reivindicaci\u00f3n del Partido Comunista&nbsp; el Partido Obrero-Campesino Mexicano (POCM), El cual reivindicaba la lucha obrera, algo que el PCM hab\u00eda olvidado; contaba con alrededor de 423 miembros, y su mayor peso pol\u00edtico se encontraba en el Distrito Federal, Guerrero, Veracruz y Tamaulipas.<sup>39<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>En las condiciones pol\u00edticas referidas, los comunistas realizaron en los ferrocarriles entre 1954 y 1955 el movimiento <em>tortuguista<\/em>, consistente en disminuir la velocidad de los trenes al amparo de los reglamentos vigentes de la \u00e9poca; sus l\u00edderes m\u00e1s destacados fueron Jes\u00fas Topete y Luciano Cedillo.<sup>40<\/sup> Con ello buscaban demostrar su repudio a las estructuras charristas en el STFRM y a la precariedad de los salarios. Sin embargo, el movimiento fracas\u00f3, principalmente por la rivalidad habida entre las dirigencias del PCM y el POCM, pues la mayor\u00eda de sus l\u00edderes proven\u00eda de ah\u00ed, lo que impidi\u00f3 la unidad sindical.<\/p>\n\n\n\n<p>El descontento de los ferrocarrileros acumulado en una d\u00e9cada fue canalizado mediante la creaci\u00f3n de la Gran Comisi\u00f3n pro Aumento General de Salarios, en mayo de 1958. Sin embargo, en la secci\u00f3n 13, de Mat\u00edas Romero, Oaxaca, Demetrio Vallejo formul\u00f3 el Plan de Sureste, con dos objetivos principales: el aumento de salarios y la democratizaci\u00f3n del STFRM, a fin de acabar con el charrismo.<sup>41<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>En esas circunstancias, Campa y Vallejo organizaron en 1958 el movimiento ferrocarrilero, a fin de mejorar las condiciones laborales de los ferrocarrileros y, sobre todo, de que Adolfo Ruiz Cortines reconociese a Vallejo como el leg\u00edtimo l\u00edder del STFRM, pues en agosto de dicho a\u00f1o gan\u00f3 con 59 mil 759 votos a favor, y s\u00f3lo 9 en contra.<sup>42<\/sup> Tal triunfo fue resultado de la unidad pol\u00edtico-sindical dada desde las dirigencias del PCM y POCM, lo que unific\u00f3 a todos los l\u00edderes ferrocarrileros.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, Campa y Vallejo emprendieron el 28 de marzo de 1959 una nueva huelga ferrocarrilera para que el gobierno acabara de cumplir los acuerdos de 1958 y, sobre todo, acabar con las dirigencias charras en los sindicatos. La respuesta de L\u00f3pez Mateos fue la represi\u00f3n militar y el encarcelamiento por m\u00e1s de 11 a\u00f1os de los l\u00edderes. No obstante, ante el embate gubernamental no fue f\u00e1cil acabar con la resistencia de los rieleros, pues Rom\u00e1n Guerra Montemayor y Pilar Rodr\u00edguez, l\u00edderes del Partido Comunista en Monterrey, continuaron la lucha, por lo cual el 31 de agosto de 1959 fueron aprehendidos y llevados al cuartel militar del 31 batall\u00f3n. El 1 de septiembre fue asesinado Guerra Montemayor.<sup>43<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>El movimiento ferrocarrilero de 1958-1959, que culmin\u00f3 con la represi\u00f3n pol\u00edtico-militar, signific\u00f3 el debilitamiento del gremio opositor m\u00e1s importante al gobierno. Los ferrocarrileros se convirtieron en la primera fuerza pol\u00edtico-sindical en desafiar las estructuras del r\u00e9gimen priista. Y todo ello, gracias a la lucha emprendida por rieleros comunistas que nunca traicionaron a su gremio.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup> Mario Gill. <em>Los ferrocarrileros<\/em>, M\u00e9xico: Extempor\u00e1neos de M\u00e9xico, 1971, p\u00e1ginas 10-11.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>2<\/sup> Luz Carregha Lamadrid. <em>\u00a1Ah\u00ed viene el tren! Construcci\u00f3n de los ferrocarriles en San Luis Potos\u00ed durante el Porfiriato<\/em>, M\u00e9xico: El Centauro, 2014, p\u00e1ginas188-189.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>3<\/sup> Barry Carr. <em>El movimiento obrero y la pol\u00edtica en M\u00e9xico<\/em>, M\u00e9xico: Era, 1981, p\u00e1ginas 21-22.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>4<\/sup> Ib\u00eddem, p\u00e1gina 195.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>5<\/sup> Esther Shabot. <em>Los or\u00edgenes del sindicalismo ferrocarrilero<\/em>, M\u00e9xico: El Caballito, 1982, p\u00e1ginas 42-50.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>6<\/sup> Guillermo Guajardo Soto. <em>Trabajo y tecnolog\u00eda en los ferrocarriles de M\u00e9xico<\/em>, M\u00e9xico: El Centauro, 2010, p\u00e1gina 47.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>7<\/sup> Ib\u00eddem, p\u00e1gina 78.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>8<\/sup> Ib\u00eddem, p\u00e1gina 84.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>9<\/sup> Marjorie Ruth Clark. <em>La organizaci\u00f3n obrera en M\u00e9xico<\/em>, M\u00e9xico: Era, 1979, p\u00e1gina 41; y Barry Carr. Obra citada, p\u00e1ginas 72-73.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>10<\/sup> Barry Carr. Obra citada, p\u00e1ginas 93-95.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>11<\/sup> Ib\u00eddem, p\u00e1ginas 142-143.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>12<\/sup> Marjorie Ruth Clark. Obra citada, p\u00e1gina 85.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>13<\/sup> Elvira Concheiro. \u201cLos comunistas mexicanos: entre la marginalidad y la vanguardia\u201d, en Concheiro, Elvira; Modonesi, Massimo; y Crespo, Horacio (coordinadores). <em>El comunismo: otras miradas desde Am\u00e9rica Latina,<\/em> M\u00e9xico: UNAM-CIICH, 2007, p\u00e1gina 543.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>14<\/sup> El\u00edas Barrios. <em>El Escuadr\u00f3n de Hierro<\/em>, M\u00e9xico: Ediciones de Cultura Popular, 1978, p\u00e1gina 24.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>15<\/sup> Ib\u00eddem, p\u00e1gina 30.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>16<\/sup> Ib\u00eddem, p\u00e1ginas 30-31.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>17<\/sup> Ib\u00eddem, p\u00e1ginas 31-32.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>18<\/sup> Valent\u00edn Campa Salazar. <em>Mi testimonio, memorias de un comunista mexicano,<\/em> M\u00e9xico: Ediciones de Cultura Popular, 1978, p\u00e1gina 27.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>19<\/sup> Ib\u00eddem, p\u00e1gina 48.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>20<\/sup> Barry Carr. Obra citada, p\u00e1ginas 168-169; y Marjorie Ruth Clark. Obra citada, p\u00e1ginas 95-96.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>21<\/sup> El\u00edas Barrios. Obra citada, p\u00e1gina 49.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>22<\/sup> \u201cEl congreso ferrocarrilero y la unidad sindical\u201d, en <em>El Machete, <\/em>30 de septiembre de 1926, M\u00e9xico, en Centro de Estudios del Movimiento Obrero y Socialista.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>23<\/sup> El\u00edas Barrios. Obra citada, p\u00e1gina 54; y Mario Gill. Obra citada, p\u00e1gina 49.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>24<\/sup> El\u00edas Barrios. Obra citada, p\u00e1gina 76.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>25<\/sup> El\u00edas Barrios. Obra citada, p\u00e1ginas 119-132; y Valent\u00edn Campa Salazar. Obra citada, p\u00e1gina 35.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>26<\/sup> Jos\u00e9 Rieles. \u201cLa primera convenci\u00f3n del Partido Ferrocarrilero Unitario\u201d, en <em>El Machete<\/em>, n\u00famero 110, M\u00e9xico, en Centro de Estudios del Movimiento Obrero y Socialista.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>27<\/sup> El\u00edas Barrios. Obra citada, p\u00e1ginas 145-146; y Marjorie Ruth Clark. Obra citada, p\u00e1gina 145.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>28<\/sup> Mario Gill. Obra citada, p\u00e1ginas 47-48; y Valent\u00edn Campa Salazar. Obra citada, p\u00e1ginas 51 y 85-86.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>29<\/sup> El\u00edas Barrios. Obra citada, p\u00e1gina 168.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>30<\/sup> Valent\u00edn Campa Salazar. Obra citada, p\u00e1gina 143.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>31<\/sup> Ib\u00eddem, p\u00e1ginas 121-122.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>32<\/sup> Ib\u00eddem, p\u00e1gina 156.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>33<\/sup> Barry Carr. <em>La izquierda mexicana a trav\u00e9s del siglo XX,<\/em> M\u00e9xico, Distrito Federal: Era, 1996, p\u00e1gina 84.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>34<\/sup> Ib\u00eddem, p\u00e1gina 88.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>35<\/sup> Ib\u00eddem, y Elvira Concheiro. Obra citada, p\u00e1gina 548.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>36<\/sup> Valent\u00edn Campa Salazar. \u201cPacto de amistad y solidaridad de los sindicatos de industria, minero, ferrocarrilero y petrolero\u201d, en <em>Unificaci\u00f3n Ferroviaria<\/em>, 16 de enero de 1948, n\u00famero 266, p\u00e1gina 1, en Centro de Estudios del Movimiento Obrero y Socialista.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>37<\/sup> Valent\u00edn Campa Salazar. <em>Mi testimonio\u2026<\/em>, obra citada, p\u00e1gina 203.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>38<\/sup> Barry Carr. <em>La izquierda Mexicana\u2026<\/em>, obra citada, p\u00e1gina 157.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>39<\/sup> Ib\u00eddem, p\u00e1ginas 201-202.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>40<\/sup> Valent\u00edn Campa Salazar. <em>Mi testimonio\u2026<\/em>, obra citada, p\u00e1ginas 239-240.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>41<\/sup> Demetrio Vallejo Mart\u00ednez. <em>Las Luchas ferrocarrileras que conmovieron a M\u00e9xico (or\u00edgenes, hechos y verdades hist\u00f3ricas),<\/em> M\u00e9xico, 1967, p\u00e1ginas 6 y 9.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>42<\/sup> Bego\u00f1a C. Hern\u00e1ndez y Lazo. \u201cDemetrio Vallejo Mart\u00ednez, el l\u00edder ferrocarrilero\u201d, en Bolet\u00edn Oficial del Instituto Nacional de Antropolog\u00eda e Historia, INAH, n\u00famero 92, 2011, p\u00e1gina 52.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>43 <\/sup>Valent\u00edn Campa Salazar. <em>Mi testimonio\u2026<\/em>, obra citada, p\u00e1ginas 257-258.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Describir la historia de los ferrocarrileros mexicanos es hablar de huelgas, represiones, derrotas, triunfos, muertes, m\u00e1rtires, fascismo y democracia, pues fue la clase obrera que desarroll\u00f3 una consciencia de clase m\u00e1s elevada que los dem\u00e1s trabajadores, por lo cual lleg\u00f3 a ser la vanguardia del proletariado. 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