{"id":2999,"date":"2019-11-10T19:29:00","date_gmt":"2019-11-11T01:29:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=2999"},"modified":"2020-06-10T19:31:23","modified_gmt":"2020-06-11T01:31:23","slug":"debates-comunistas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=2999","title":{"rendered":"DEBATES COMUNISTAS"},"content":{"rendered":"\n<p>A 100 a\u00f1os de distancia, no deja de asombrarnos la perseverancia, el empe\u00f1o, la determinaci\u00f3n con que quienes se agruparon el 24 de noviembre de 1919 en el Partido Comunista Mexicano (PCM) intentaban entender la realidad que pretend\u00edan transformar y configurar un programa que los guiara en ese arduo proyecto en un pa\u00eds que sale exhausto de la contienda revolucionaria de principios de siglo.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de los comunistas mexicanos es por momentos dram\u00e1tica y muchas veces heroica, acompa\u00f1ada de episodios chuscos, dram\u00e1ticos y hasta vergonzosos. Es una fuerza pol\u00edtica que actu\u00f3 siempre a contrapelo de la situaci\u00f3n nacional; por fuera de ese poderoso torrente estatal que buscaba controlar todo, dirigir, engullir a la sociedad posrevolucionaria entera. As\u00ed, el PCM fue permanentemente declarado ilegal, lo que serv\u00eda de parapeto para perseguir y reprimir a sus integrantes, acusados de <em>rojos, bolcheviques, agentes<\/em> rusos, entre otros ep\u00edtetos que los hac\u00edan aparecer, en momentos de fiebre nacionalista, como extra\u00f1os al pa\u00eds y subordinados a una potencia extranjera.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese poderoso Leviat\u00e1n que los pretend\u00eda condenar a ser extranjeros en su propia tierra no dejaba de mostrar la debilidad de su autoritarismo, y trat\u00e1ndose de denostar a los comunistas, gustoso hac\u00eda mancuerna con un ignorante empresariado nacional que tambi\u00e9n los persegu\u00eda con buena dosis de histeria: expulsando del trabajo, boletinando en las f\u00e1bricas a cualquier sospechoso de ser comunista y llegando al asesinato de lideres sindicales y, con toda sa\u00f1a, de los dirigentes campesinos. En esas condiciones, la historia comunista en M\u00e9xico tiene muchos sobresaltos y dificultades que no le permiten una l\u00ednea de continuidad llana. En no pocos momentos, el PCM qued\u00f3 reducido a una peque\u00f1a fuerza marginal que sobreviv\u00eda con muchos apremios. En otras situaciones, en cambio, pudo sobresalir y convertirse en la principal fuerza de las izquierdas, hasta llegar a tener la capacidad de proponer el proyecto m\u00e1s audaz de su recorrido: fusionarse con otras organizaciones y desaparecer como tal partido comunista para abrir cauce a un proceso que llev\u00f3 a grandes sectores de la sociedad y otras fuerzas pol\u00edticas a la ruptura con el r\u00e9gimen, largo camino que hoy se expresa en los cambios que vive M\u00e9xico con un gobierno que hereda aquel esfuerzo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed se desea resaltar un aspecto no siempre visible pero s\u00ed dificultoso de ese camino. La lucha pol\u00edtica opositora al r\u00e9gimen, la que, m\u00e1s all\u00e1 de cambios de personas o de reformas inmediatas, busca profundas transformaciones sociales, es <em>necesariamente<\/em> comprensi\u00f3n de la realidad que se quiere cambiar, un saber construido de modo colectivo al calor de batallas de muy diverso tipo, conocimiento que se nutre de investigaci\u00f3n y lecturas, debates y an\u00e1lisis de la experiencia vivida, y que va acumul\u00e1ndose en esos espacios org\u00e1nicos, como fueron los partidos comunistas en cierto momento.<\/p>\n\n\n\n<p>Buscamos, aunque sea brevemente, seguir en sus rasgos m\u00e1s generales ese debate comunista<sup>1<\/sup> para dar cuenta de un aporte que est\u00e1 a\u00fan por rescatarse, traer a la memoria esa elaboraci\u00f3n que luego se tradujo en resoluciones pol\u00edticas, en directrices para la acci\u00f3n del partido, en convicciones que se trasmit\u00edan por muy diversos medios a otros y otras.<\/p>\n\n\n\n<p>En los amplios periodos en que hemos dividido la historia del PCM<sup>2<\/sup> identificamos algunos hilos conductores que fueron materia de debate continuo y varios otros a cuyo alrededor la postura de los comunistas fue la mayor parte del tiempo err\u00e1tica o confusa. La b\u00fasqueda de respuestas a las condiciones de subalternidad en que quedaron sometidos los trabajadores de la ciudad y el campo, y el car\u00e1cter de un Estado que despleg\u00f3 pol\u00edticas sociales y comand\u00f3 la econom\u00eda aun a costa de enfrentarse a una clase dominante incapaz tambi\u00e9n de entender el pa\u00eds, junto a la marginalidad pol\u00edtica a que se les confin\u00f3 por momentos nada breves, fueron los ejes del dif\u00edcil trabajo de comprensi\u00f3n de la compleja realidad mexicana.<\/p>\n\n\n\n<p>El primer momento de la elaboraci\u00f3n de los comunistas son los a\u00f1os inmediatamente posteriores a la Revoluci\u00f3n de 1910-17, en los que la unificaci\u00f3n de los socialistas y la creaci\u00f3n de su partido (que pronto adopt\u00f3 el nombre de comunista) fueron el marco para la discusi\u00f3n sobre la caracterizaci\u00f3n del r\u00e9gimen que est\u00e1 emergiendo, las posibilidades o no de continuaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n misma, por un lado, y por otro las posturas ante las corrientes confrontadas en el seno de la clase trabajadora, tanto en la ciudad como en el campo, proceso en el que se ir\u00e1n decantando las diferencias entre el anarquismo y el comunismo. El segundo momento es el que provocan las reformas cardenistas de la d\u00e9cada de 1930, cuando los grandes temas nacionales vuelven a estar candentes y adquiere nueva dimensi\u00f3n el antimperialismo. En particular, producto de la divisi\u00f3n y debilidad en que, parad\u00f3jicamente, quedan las diversas corrientes de izquierda tras las grandes movilizaciones del periodo 1934-40, acontece un singular encuentro de los marxistas que muestra, en general, los grandes l\u00edmites a que llega esa corriente en aquel tiempo, dominada entonces por el dogmatismo del llamado <em>marxismo-leninismo<\/em>. Y, finalmente el momento que se abre en el decenio de 1960 con el cambio de direcci\u00f3n pol\u00edtica de los comunistas y, poco despu\u00e9s, con el movimiento estudiantil de 1968, que renuevan el pensamiento de los comunistas y en el que un marxismo renovado adquiere influencia notable.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1919-1925. Nace una corriente aut\u00f3noma<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esas cenizas de las fuerzas populares m\u00e1s radicales, siguiendo el tenue espectro del socialismo decimon\u00f3nico mexicano que mezcl\u00f3 algo de liberalismo y anarquismo, dan lugar a una nueva corriente en el entrecruce del efecto producido por dos revoluciones: la propia y la rusa. La obra de esta \u00faltima reson\u00f3 en las convulsionadas tierras mexicanas y, sobre todo, en la corriente m\u00e1s radical dirigida por el <em>Votan<\/em> del Sur, quien pens\u00f3 que los frutos de una y otra eran naturalmente convergentes.<sup>3<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Esa condici\u00f3n nacional-popular radical que tuvo en parte el hecho revolucionario mexicano enfrenta las izquierdas a un escenario en el que su programa y sus acciones tiene estrecho campo de influencia, pues a menudo quienes en sangrienta lucha fratricida levantan el nuevo poder estatal disputan con decisi\u00f3n el control de los trabajadores de la ciudad y el campo. Adem\u00e1s de la construcci\u00f3n de un aparato corporativo que impide la acci\u00f3n libre y aut\u00f3noma de esos sectores y la persecuci\u00f3n sin tregua de toda clase de disidencias, el nuevo poder despliega gran capacidad reformadora (aunque las demandas principales de las masas revolucionarias hayan quedado siempre en el terreno de las promesas por cumplir), acompa\u00f1ada de un discurso nacionalista y progresista que continuamente pisa los talones al pensamiento socialista que intenta mostrar, no sin desatinos y contradicciones, los l\u00edmites del nuevo poder y empujar para lograr las demandas m\u00e1s sentidas, en particular la de la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Esas izquierdas ponen en la discusi\u00f3n el tema de la tierra en las nuevas condiciones, dando continuidad a la lucha campesina y, en esa medida, preservando la fuerte memoria del zapatismo que existe en el pa\u00eds. Vale aqu\u00ed recordar la avanzada concepci\u00f3n que logr\u00f3 ser plasmada en la Constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica de 1917 con relaci\u00f3n al tema de la propiedad de la tierra, a partir de la cual en M\u00e9xico se estableci\u00f3 que toda la tierra es propiedad de la naci\u00f3n (que no del Estado), la cual la otorga en t\u00e9rminos comunales, ejidales o privados, de acuerdo con el inter\u00e9s nacional.<sup>4<\/sup> Conforme a este precepto, no s\u00f3lo se despleg\u00f3 la lucha agraria por hacerlo valer sino que tambi\u00e9n, como producto del empuje y la tenaz lucha de los trabajadores, se gener\u00f3 la fuerza pol\u00edtica que llev\u00f3 a las grandes nacionalizaciones decretadas por los gobiernos posrevolucionarios.<\/p>\n\n\n\n<p>La izquierda anarco-sindicalista y la comunista, que durante cierto lapso actuaron conjuntamente, dando por resultado la organizaci\u00f3n de la Central General de Trabajadores, formaron un dique contra las pol\u00edticas entreguistas de un sindicalismo venal representado por la CROM y su l\u00edder, Luis N. Morones.<sup>5<\/sup> Ese esfuerzo qued\u00f3 reflejado en el primer llamamiento de la Internacional Comunista referente a Am\u00e9rica Latina,<sup>6<\/sup> en cuya elaboraci\u00f3n seguramente participaron el estadounidense Richard Phillip y el indio Manabendra Nath Roy, ambos refugiados en M\u00e9xico y part\u00edcipes aqu\u00ed de la creaci\u00f3n del primer partido comunista de Am\u00e9rica Latina. Roy y Phillip, como poco despu\u00e9s el suizo Edgard Woog, viajaron a Mosc\u00fa en representaci\u00f3n de los comunistas mexicanos, y all\u00e1 se quedaron, participando de diversas maneras en la construcci\u00f3n de esa organizaci\u00f3n mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>El documento mencionado, a\u00fan muy lejos del dogmatismo estalinista, es en especial interesante, pues da cuenta de varias de las l\u00edneas generales de acci\u00f3n en la regi\u00f3n que fueron relevantes, como la lucha contra el sometimiento de Am\u00e9rica Latina a los intereses estadounidenses. Otro aspecto se\u00f1alado se refiere a la acci\u00f3n conjunta de los obreros y los campesinos: \u201cLa experiencia de M\u00e9xico \u2013leemos\u2013 es simult\u00e1neamente caracter\u00edstica y tr\u00e1gica. Los obreros agr\u00edcolas se rebelan y hacen revoluciones para verse despu\u00e9s despojados de los frutos de su victoria por los capitalistas, los explotadores, los aventureros pol\u00edticos y los charlatanes socialistas\u201d. A partir de esa experiencia, la joven IC planteaba la necesidad de conjuntar en nuestros pa\u00edses la revoluci\u00f3n proletaria con la agraria. Respecto a la lucha sindical, el llamamiento se\u00f1ala por su nombre a Luis N. Morones como expresi\u00f3n de los l\u00edderes que traicionan la lucha sindical y \u201cexplotan a los trabajadores y utilizan las organizaciones para su beneficio personal\u201d. El documento termina con una reflexi\u00f3n sobre lo que llama la \u201crevoluci\u00f3n americana\u201d; es decir, la conjunci\u00f3n de la lucha en los pa\u00edses latinoamericanos con la de los trabajadores en Estados Unidos: \u201c\u2018La revoluci\u00f3n en nuestro pa\u00eds, combinada con la revoluci\u00f3n proletaria en Estados Unidos\u2019, tal es la consigna del proletariado revolucionario y del campesinado pobre de Am\u00e9rica del Sur\u201d.<sup>7<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Ciertamente, tanto la condici\u00f3n de vecino subordinado de Estados Unidos, junto a las peculiaridades del capitalismo en M\u00e9xico, como el car\u00e1cter del r\u00e9gimen producto de la revoluci\u00f3n ocuparon la mayor parte de las reflexiones y los debates de los j\u00f3venes comunistas durante la d\u00e9cada de 1920. En un intento por disputar el sentido de la lucha revolucionaria ocurrida, rescatando el aporte en ella de los trabajadores frente a una historia oficial en ciernes, en algunos documentos pol\u00edticos de la \u00e9poca se esboza un balbuceante marxismo cr\u00edtico, enfrentado a una especie de marxismo legalista instalado en algunas organizaciones socialistas y del que hac\u00edan uso hasta algunos personajes gubernamentales.<sup>8<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Los intelectuales y los artistas, particularmente Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y Javier Guerrero, se incorporaron de manera destacada a la formaci\u00f3n de organizaciones obreras y campesinas, como la Central Sindical Unitaria de M\u00e9xico, que tuvo como presidente honorario al reci\u00e9n asesinado Julio Antonio Mella, quien sin duda contribuy\u00f3 mucho a su formaci\u00f3n, lo mismo que la Liga Nacional Campesina, de la que Diego fue dirigente, junto al l\u00edder agrarista \u00darsulo Galv\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sinti\u00e9ndose a\u00fan la influencia anarquista y dado el car\u00e1cter desp\u00f3tico del r\u00e9gimen pol\u00edtico mexicano, unos de los asuntos pol\u00edticos que definieron los primeros momentos del PCM fueron el antiparlamentarismo y la negativa a participar en los procesos electorales. Dicho debate atraves\u00f3 buena parte de la historia de las izquierdas y es a\u00fan tema pol\u00edtico de definici\u00f3n en algunos agrupamientos, lo cual se explica por la existencia de un r\u00e9gimen desp\u00f3tico con capacidad de renovaci\u00f3n sexenal a partir de una estructura electoral controlada y fraudulenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Los comunistas, con la mira puesta en generar condiciones para una nueva revoluci\u00f3n, ampliaron el debate sobre la democracia y las posibilidades de conquistar la libertad pol\u00edtica en M\u00e9xico y lo llevaron hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX, un debate \u2013a diferencia de otras izquierdas\u2013 que en sus \u00faltimos a\u00f1os ensanch\u00f3 el camino de su plena independencia pol\u00edtica y le abri\u00f3 camino para su despliegue como fuerza opositora al r\u00e9gimen pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero en el decenio de 1940 y buena parte del de 1950, conforme el estalinismo se impon\u00eda en el movimiento comunista, la imposibilidad de considerar en forma cr\u00edtica y aut\u00f3noma esos temas va a adquirir tintes dram\u00e1ticos, pues entonces, en medio de una profunda divisi\u00f3n y p\u00e9rdida de influencia entre los trabajadores de la ciudad y el campo, la izquierda marxista mexicana se adentraba en sus m\u00e1s oscuros tiempos y parec\u00eda dejarse engullir por el r\u00e9gimen priista.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La revoluci\u00f3n institucionalizada<\/strong> <strong>y el marxismo dogm\u00e1tico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La historia tumultuosa y prometedora que llev\u00f3 a M\u00e9xico en la d\u00e9cada de 1930 a un segundo impulso reformador bajo el gobierno del general C\u00e1rdenas fue el resultado de la irrupci\u00f3n de grandes y decididas masas de trabajadores de la ciudad y el campo, que empujan por la realizaci\u00f3n de importantes transformaciones sociales, como el reparto agrario y la nacionalizaci\u00f3n de empresas estrat\u00e9gicas. La contracara de aquello, como se sabe, fue el fortalecimiento de un r\u00e9gimen corporativo y autoritario, que hizo del Estado el demiurgo de la pol\u00edtica, el rector de la econom\u00eda y la camisa de fuerza de las clases sociales en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>De tal forma, el momento desarrollista de M\u00e9xico se produjo de manera extraordinariamente vertical y represiva por lo que, durante los decenios de 1940 y 1950, las izquierdas y los sectores de trabajadores en lucha sufrieron continua persecuci\u00f3n y c\u00e1rcel, condiciones que limitaron cualquier despliegue y crecimiento de su influencia.<\/p>\n\n\n\n<p>En aquel momento de divisi\u00f3n y aislamiento, los m\u00e1s representativos marxistas abrieron un proceso de discusi\u00f3n que, encabezado por Vicente Lombardo Toledano,<sup>9<\/sup> no pudo ir muy lejos mas dej\u00f3, no obstante, algunas ense\u00f1anzas. En realidad, con el prop\u00f3sito de reunir fuerza y legitimidad para formar lo que ser\u00eda el Partido Popular, Vicente Lombardo Toledano lanz\u00f3 la iniciativa de un debate que reuniese a quienes consideraba entonces representantes destacados de la izquierda marxista. Con el tema \u201cObjetivos y t\u00e1ctica del proletariado y del sector revolucionario de M\u00e9xico en la actual etapa de la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica del pa\u00eds\u201d, la que se conoci\u00f3 como <em>Mesa redonda de los marxistas mexicanos<\/em> se reuni\u00f3 durante una semana en enero de 1947, en el sal\u00f3n de conferencias del Palacio de Bellas Artes, lo cual le dio gran realce y resonancia.<sup>10<\/sup> La mayor\u00eda de los participantes pertenec\u00eda a cuatro organizaciones: por una parte, el llamado <em>Grupo Marxista<\/em> de la Universidad Obrera, de Lombardo Toledano y sus colaboradores; y, por otra, adem\u00e1s del Partido Comunista de M\u00e9xico, dos agrupamientos que reun\u00edan a los comunistas excluidos, dada la pol\u00edtica estalinista instalada en sus filas: el grupo marxista El Insurgente, de Jos\u00e9 Revueltas y Leopoldo M\u00e9ndez, entre otros; y Acci\u00f3n Socialista Unificada, encabezada por Hern\u00e1n Laborde, Valent\u00edn Campa y Miguel \u00c1ngel Velasco. Entre quienes fueron invitados en el plano personal estuvieron Narciso Bassols y Jos\u00e9 Iturriaga. David Alfaro Siqueiros particip\u00f3 en nombre de la sociedad Francisco Javier Mina.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde 1940, con la expulsi\u00f3n de los principales dirigentes comunistas, acusados de trotskistas,<sup>11<\/sup> realizada en el octavo congreso extraordinario de marzo de aquel a\u00f1o, el PCM hab\u00eda quedado en manos de algunos de los m\u00e1s dogm\u00e1ticos y cerrados l\u00edderes, f\u00e1ciles de someterse a los dictados del partido sovi\u00e9tico que, tras el momento m\u00e1s s\u00f3rdido del estalinismo, hab\u00eda desplegado una actividad intervencionista abierta en los partidos comunistas de Am\u00e9rica Latina, principalmente a trav\u00e9s de los dirigentes del Partido Comunista de Estados Unidos y de los del Partido Popular de Cuba.<\/p>\n\n\n\n<p>En aquellas circunstancias, el PCM fue incapaz, durante los dif\u00edciles a\u00f1os que siguieron al cardenismo, de remontar su exclusi\u00f3n de las filas del sindicalismo obrero e impedir la desarticulaci\u00f3n de las organizaciones independientes de los trabajadores de la ciudad y el campo, varias de las cuales se manten\u00edan bajo su direcci\u00f3n o influencia.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, Valent\u00edn Campa rememoraba su participaci\u00f3n en la Mesa de los Marxistas:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2026 la pol\u00edtica de <em>unidad a toda costa<\/em> prevaleciente desde mediados de 1937 omiti\u00f3 toda perspectiva de una nueva revoluci\u00f3n. Esto conduc\u00eda a encajonarnos, todos los de izquierda, en el impulso a la revoluci\u00f3n mexicana, aunque algunos destac\u00e1ramos los procesos de desarrollo capitalista, la acumulaci\u00f3n de capitales por los gobernantes y habl\u00e1ramos de una revoluci\u00f3n dentro de la revoluci\u00f3n mexicana. Esa deplorable situaci\u00f3n te\u00f3rica y pol\u00edtica la revisamos hasta fines de los a\u00f1os cincuenta; aunque varios contribuimos a las elaboraciones, el que m\u00e1s aport\u00f3 y estudi\u00f3 fue el compa\u00f1ero Arnoldo Mart\u00ednez Verdugo\u2026<sup>12<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, el gran l\u00edmite epist\u00e9mico que signific\u00f3 la revoluci\u00f3n mexicana institucionalizada en manos del priismo impidi\u00f3 el despliegue de un conocimiento que, sin embargo, subsist\u00eda entre las masas que lograron los grandes cambios de ese periodo; pero entre los dirigentes pol\u00edticos, ese horizonte dio siempre mucho espacio para la demagogia y el oportunismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La lucha contra el dogmatismo y el proceso de relevo en el PCM<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hacia finales de la d\u00e9cada de 1950, con la reaparici\u00f3n de importantes movimientos de los trabajadores, y de manera relevante la huelga de los ferrocarrileros en 1959 y de los profesores en rechazo al control corporativo y las dirigencias gangsteriles de los sindicatos, junto al cisma que hab\u00edan significado las revelaciones del vig\u00e9simo congreso del PCUS, que sacudieron a todo el mundo comunista, en el PCM se crea un ambiente propicio para la emergencia de una nueva generaci\u00f3n que despliega una importante lucha interna contra la vieja y anquilosada direcci\u00f3n de ese partido, que implica un impuso a una elaboraci\u00f3n propia de gran relevancia.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las peculiaridades de la lucha pol\u00edtica en M\u00e9xico de la d\u00e9cada de 1950 fue que, pese a la cerraz\u00f3n y persecuci\u00f3n del r\u00e9gimen, un amplio n\u00famero de artistas y en particular de pintores (seguramente como resultado de la extraordinaria experiencia del Sindicato de Obreros, T\u00e9cnicos, Pintores y Escultores, militante iniciativa de quienes impulsaron el movimiento muralista en el decenio de 1920 y, despu\u00e9s, en la de 1930 la antifascista Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios) sosten\u00eda una actitud comprometida y radical, que los manten\u00eda ligados al Partido Comunista, fueran o no integrantes de la organizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre el papel de ese sector, en particular de la Esmeralda, de la que \u00e9l mismo proven\u00eda, dice Mart\u00ednez Verdugo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2026 hab\u00eda la idea de que el partido estaba estancado, de que la direcci\u00f3n del partido no estaba al tanto de los grandes movimientos que surg\u00edan; por ejemplo, el de los ferrocarrileros, el de los mineros metal\u00fargicos, que fueron movimientos fuertes. Se manten\u00eda la preocupaci\u00f3n de que el partido no jugaba su papel en ese sentido. Y se trataba de hacer un v\u00ednculo nuevo del partido con el movimiento social y el movimiento sindical fundamentalmente. Hab\u00eda gente de la escuela misma que se dedicaba al activismo en ese sentido, a apoyar el movimiento de los ferrocarrileros, de los mineros metal\u00fargicos. Porque en ese tiempo tambi\u00e9n hab\u00eda la lucha de los mineros, y todo eso influ\u00eda de muchas maneras en el interior del partido, con la idea de la renovaci\u00f3n, del cambio.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de ese trabajo, pronto se crearon las condiciones para que se produjera el desplazamiento de Dionicio Encinas, secretario general del PCM. En 1960 se lleva a cabo el decimotercer congreso del PCM, el cual nombra un secretariado de tres personas, en sustituci\u00f3n del cargo de secretario general, como una manera tersa de dar paso a una nueva direcci\u00f3n. En el siguiente congreso, realizado en 1963, Arnoldo Mart\u00ednez Verdugo es nombrado nuevo dirigente.<\/p>\n\n\n\n<p>El nuevo grupo dirigente, encabezado por Arnoldo Mart\u00ednez Verdugo, inici\u00f3 el proceso de reunificaci\u00f3n de los comunistas. Los principales dirigentes del PCM expulsados en 1940 hab\u00edan formado, primero, Acci\u00f3n Socialista Unificada y, en 1951, el Partido Obrero y Campesino de M\u00e9xico, al que se fueron sumando otras peque\u00f1as corrientes. En diciembre de 1959, cuenta Valent\u00edn Campa, la mayor\u00eda de ese partido resolvi\u00f3 ingresar a t\u00edtulo personal en el PCM, pasando a reforzar al nuevo grupo dirigente.<sup>13<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>El PCM comenz\u00f3 lentamente una profunda trasformaci\u00f3n que lo llevar\u00eda a la b\u00fasqueda de nuevas rutas para su acci\u00f3n. Convencido de que la superaci\u00f3n de las posiciones m\u00e1s sectarias y dogm\u00e1ticas obligaba a una incesante b\u00fasqueda de las formas y los caminos espec\u00edficos de lucha, acordes con las condiciones y la historia del pa\u00eds, este partido inicia un largo estudio y an\u00e1lisis que pas\u00f3 de pensar por fuera de la llamada <em>revoluci\u00f3n mexicana<\/em> a proponerse un nuevo proceso revolucionario que, al cabo del tiempo, le permitir\u00e1 no s\u00f3lo incorporar el objetivo de alcanzar la democracia como elemento sustantivo para la transformaci\u00f3n del pa\u00eds, sino como la forma misma de la lucha y la organizaci\u00f3n. A partir de ello, el PCM abandona muchos de los esquemas vanguardistas y sectarios del comunismo e inicia un momento que le posibilita incorporarse de renovada manera a los movimientos sociales producidos a lo largo del decenio de 1960 en M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, ese partido impuls\u00f3 continuamente debates sustanciales en las p\u00e1ginas de <em>Historia y Sociedad,<\/em> <em>Oposici\u00f3n, Socialismo, El Machete y Memoria<\/em>, revistas todas publicadas por el PCM durante el periodo de AMV como secretario general y algunas de las cuales dirigi\u00f3 personalmente.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el mismo prop\u00f3sito se destinaron esfuerzos y recursos del partido a desarrollar la empresa de edici\u00f3n de libros que por a\u00f1os tuvo el PCM, la cual public\u00f3 un importante n\u00famero de libros sobre la realidad social de M\u00e9xico, de los trabajadores del campo y la ciudad y el pensamiento marxista en que se busc\u00f3 la superaci\u00f3n de todo marxismo de manual y la publicaci\u00f3n de libros de marxistas desconocidos en esa tradici\u00f3n sovi\u00e9tica, como \u2013en primer lugar\u2013 Antonio Gramsci.<\/p>\n\n\n\n<p>La cr\u00edtica al llamado <em>socialismo real<\/em> tuvo como presupuesto el rechazo al marxismo sovi\u00e9tico, que en realidad constituy\u00f3 una representaci\u00f3n ideol\u00f3gica de aquel sistema, como instrumento de justificaci\u00f3n y legitimaci\u00f3n de un poder autoritario y vertical como el que se instituy\u00f3 desde el decenio de 1930. En las filas del PCM se debati\u00f3 ampliamente respecto a estos temas, sobre todo a lo largo de la d\u00e9cada de 1970. En las publicaciones mencionadas, y en el impulso a la editorial de los comunistas, Mart\u00ednez Verdugo fue elaborando paulatina y cuidadosamente la posici\u00f3n pol\u00edtica que se desprend\u00eda de esta convicci\u00f3n y que, a su vez, la alimentaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta comprensi\u00f3n cr\u00edtica y abierta del pensamiento de Marx y la construcci\u00f3n pol\u00edtica que dio centralidad a la lucha por la democracia en M\u00e9xico permiti\u00f3 tener una visi\u00f3n estrat\u00e9gica de construcci\u00f3n del socialismo no disociada del proyecto pol\u00edtico propio de la lucha por transformaciones inmediatas para el pa\u00eds. Al mismo tiempo, en franco rompimiento con el marxismo dogm\u00e1tico, esa postura otorg\u00f3 a los comunistas mexicanos independencia y autonom\u00eda respecto a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica como comando central de esta corriente a escala mundial y una revisi\u00f3n cr\u00edtica del llamado socialismo real.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta construcci\u00f3n democr\u00e1tica impuls\u00f3, no sin dificultades, la direcci\u00f3n del partido comunista, la que anim\u00f3 y dio sustento poco despu\u00e9s al proceso de unidad de las izquierdas de este pa\u00eds, contribuyendo a la superaci\u00f3n de la posici\u00f3n marginal y sectaria que caracteriz\u00f3 muchos a\u00f1os a las izquierdas en general.<\/p>\n\n\n\n<p>Los comunistas se empe\u00f1aron en la lucha por abrir cauce en M\u00e9xico a la libertad pol\u00edtica, y centraron su atenci\u00f3n en la exigencia de los derechos que en el pa\u00eds han tenido hist\u00f3ricamente conculcados la clase obrera y el conjunto de los trabajadores, como la libertad y la democracia sindicales. De modo simult\u00e1neo, la amplia visi\u00f3n de la democracia llev\u00f3 al PCM a una interesante y colectiva elaboraci\u00f3n pol\u00edtica que le permiti\u00f3 establecer nexos con los nuevos movimientos que desde la d\u00e9cada de 1960 irrumpieron en la escena pol\u00edtica. Estudiantes, mujeres, ind\u00edgenas, artistas vieron en esa pol\u00edtica de los comunistas una posibilidad de desarrollo y proyecci\u00f3n de sus demandas particulares:<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy no existe una situaci\u00f3n revolucionaria \u2013escrib\u00eda AMV en 1977\u2013, aunque sabemos que puede desarrollarse conforme la crisis avanza. Y para ese momento nos preparamos luchando por crear en torno de la clase obrera un gran movimiento de masas y una gran confluencia de fuerzas, que s\u00f3lo puede materializarse en la lucha pr\u00e1ctica por resolver las tareas de hoy, no como fines en s\u00ed mismas sino como parte de la transformaci\u00f3n revolucionaria que conduce al socialismo.<\/p>\n\n\n\n<p>En esa direcci\u00f3n, que insist\u00eda en el v\u00ednculo dial\u00e9ctico entre la lucha democr\u00e1tica y la construcci\u00f3n de un camino al socialismo, Mart\u00ednez Verdugo se empe\u00f1\u00f3 en convencer, en primer t\u00e9rmino, a sus compa\u00f1eros de partido. Desde 1962 el PCM, junto a otras fuerzas de la izquierda, form\u00f3 el Frente Electoral del Pueblo y lanz\u00f3 como candidato a la Presidencia de la Rep\u00fablica a un reconocido l\u00edder agrario, Ram\u00f3n Danz\u00f3s Palomino. Ese frente, lo mismo que una d\u00e9cada despu\u00e9s la candidatura independiente de Valent\u00edn Campa, carec\u00eda de reconocimiento legal, y sus votos no fueron tomados en cuenta, pero representaron una fuerte campa\u00f1a unitaria que lanzaron los comunistas, exigiendo libertad pol\u00edtica y mostrando un programa democr\u00e1tico propio e independiente del resto de fuerzas del r\u00e9gimen, tarea elemental pero que aqu\u00ed result\u00f3 inmensa y sumamente dificultosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante el movimiento de 1968, el PCM no s\u00f3lo hace suya la causa estudiantil sino que corre la misma suerte represiva. A partir de esta experiencia, los comunistas redoblaron su convicci\u00f3n democr\u00e1tica, aunque el debate estrat\u00e9gico respecto a los caminos de la transformaci\u00f3n fue intenso, sobre todo a partir de la escisi\u00f3n de algunos grupos de la juventud comunista que optaron por la lucha armada. Abrir paso a una pol\u00edtica democr\u00e1tica sin condenar la lucha guerrillera fue un dif\u00edcil arte que supo desplegar el PCM a partir de un debate franco y profundo acerca de las formas de lucha y las estrategias del cambio.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez obtenida su legalizaci\u00f3n y el registro electoral hacia fines del decenio de 1970, el PCM se adentr\u00f3, como se se\u00f1al\u00f3, en el m\u00e1s importante de los debates marxistas ocurridos en este pa\u00eds. El encuentro con todas las corrientes progresistas, la s\u00edntesis de los diversos movimientos sociales, el momento de expansi\u00f3n del pensamiento marxista en M\u00e9xico, qued\u00f3 plasmado en las <em>Tesis del XIX congreso<\/em> del PCM. \u00c9stas representan un largo e intenso proceso de discusi\u00f3n colectiva, de un elevado nivel de elaboraci\u00f3n al que nunca m\u00e1s han arribado las izquierdas, pese a su despliegue como fuerza poderosa de masas y las grandes transformaciones democr\u00e1ticas conquistadas tras d\u00e9cadas de luchas. Las <em>Tesis<\/em> plasman un abanico amplio y concreto de planteamientos de las izquierdas que a\u00fan hoy tienen enorme significado, sobre temas que adquieren otra proyecci\u00f3n entendidos como parte de la lucha por construir una nueva hegemon\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Los partidos pol\u00edticos de izquierda en nuestros d\u00edas discuten poco y han dejado de ser centros de elaboraci\u00f3n te\u00f3rica y de procesamiento de los saberes pol\u00edticos que emanan de las luchas. En esa medida, han descuidado lo que en su historia supuso fuente <em>cualitativa<\/em> de su fuerza, dificultosamente adquirida. La complejidad de la tarea de la transformaci\u00f3n y la ampliaci\u00f3n de su horizonte los har\u00e1, con seguridad, volver la vista a esta indispensable tarea.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup> Recuperamos aqu\u00ed parte de la investigaci\u00f3n que hemos venido desarrollando y algo de lo escrito en el ensayo \u201cNotas sobre los debates te\u00f3rico-pol\u00edticos de las izquierdas mexicanas del siglo XX\u201d, resultado de un seminario en La Habana, Cuba, publicado en el libro coordinado por Caridad Mass\u00f3n. <em>Las izquierdas Latinoamericanas. Multiplicidad y experiencias durante el siglo XX<\/em>, Santiago de Chile: Ariadna, agosto de 2017, ISBN: 978-956-8416-55-3.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>2<\/sup> V\u00e9ase \u201cUna historia por escribirse\u201d, introducci\u00f3n de <em>Congresos comunistas<\/em>, <em>M\u00e9xico 1919-1981<\/em>, obra coordinada por Carlos Pay\u00e1n y Elvira Concheiro, M\u00e9xico: CEMOS-Secretar\u00eda de Cultura, 2014.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>3<\/sup> En carta a su amigo general Francisco Amezcua, Emiliano Zapata escribi\u00f3 sobre los acontecimientos rusos de octubre de 1917: \u201cMucho ganar\u00edamos, mucho ganar\u00eda la humana justicia, si todos los pueblos de nuestra Am\u00e9rica y todas las naciones de la vieja Europa comprendiesen que la causa del M\u00e9xico revolucionario y la causa de la Rusia irredenta son y representan la causa de la humanidad, el inter\u00e9s supremo de todos los pueblos oprimidos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAqu\u00ed, como all\u00e1, hay grandes se\u00f1ores, inhumanos, codiciosos y crueles que de padres a hijos han venido explotando hasta la tortura a grandes masas de campesinos. Y aqu\u00ed como all\u00e1, los hombres esclavizados, los hombres de conciencia dormida empiezan a despertar, a sacudirse, a agitarse, a castigar\u2026\u201d, en Mario Gill. <em>M\u00e9xico y la revoluci\u00f3n de octubre (1917),<\/em> M\u00e9xico: Ediciones de Cultura Popular, 1975.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>4<\/sup> V\u00e9ase Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de los Estados Unidos Mexicanos, art\u00edculo 27.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>5<\/sup> Luis N. Morones represent\u00f3 la corriente m\u00e1s moderada del sindicalismo de la primera mitad del siglo pasado y su condici\u00f3n entreverada con el poder pol\u00edtico. Como l\u00edder de la Confederaci\u00f3n Regional Obrera de M\u00e9xico, fund\u00f3 el Partido Laborista de M\u00e9xico. Fue diputado en varias ocasiones y secretario de Estado por un breve lapso en la presidencia de Calles.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>6<\/sup> V\u00e9ase Michael L\u00f6wy. <em>El marxismo en Am\u00e9rica Latina<\/em>, \u201cSobre la revoluci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina\u201d, Santiago de Chile, LOM Ediciones, p\u00e1ginas 81-91.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>7<\/sup> Ib\u00eddem, p\u00e1gina 85.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>8<\/sup> V\u00e9ase, entre otros, el \u201cInforme general de la situaci\u00f3n y organizaci\u00f3n del proletariado en M\u00e9xico\u201d, presentado en el primer congreso del Partido Comunista Mexicano, realizado en diciembre de 1921. En Elvira Concheiro y Carlos Pay\u00e1n. <em>Los congresos comunistas. M\u00e9xico 1919-1981<\/em>, tomo I, M\u00e9xico: CEMOS y Secretar\u00eda de Cultura del Distrito Federal, 2014.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>9<\/sup> Vicente Lombardo Toledano fue miembro del Partido Laborista y particip\u00f3 hasta 1932 en la CROM. Durante el cardenismo particip\u00f3 en la transformaci\u00f3n del PNR en Partido de la Revoluci\u00f3n Mexicana, ambos antecedentes del PRI. Tras la exclusi\u00f3n de los comunistas, fue secretario general de la Confederaci\u00f3n de Trabajadores de M\u00e9xico en sus a\u00f1os iniciales (1936-1940). Y de la Confederaci\u00f3n de Trabajadores de Am\u00e9rica Latina, as\u00ed como vicepresidente de la Federaci\u00f3n Sindical Mundial. En 1948 fund\u00f3 el Partido Popular (denominado PPS a partir de 1960). Como otros dirigentes obreros oficialistas, desempe\u00f1\u00f3 numerosos cargos p\u00fablicos y fue diputado en tres ocasiones.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>10<\/sup> La carta enviada por VLT fue enviada al Partido Comunista Mexicano, Acci\u00f3n Socialista Unificada, El Insurgente, el Grupo Marxista de la Universidad Obrera y a una decena de personas en lo individual.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>11<\/sup> A\u00f1os despu\u00e9s, Valent\u00edn Campa contar\u00eda que la negativa de Hern\u00e1n Laborde, entonces secretario general del PC y de \u00e9l mismo, secretario de Organizaci\u00f3n, adem\u00e1s de un reconocido l\u00edder ferrocarrilero, de asesinar a Trotsky enoj\u00f3 a los sovi\u00e9ticos, quienes instigaron a sus incondicionales para que los expulsaran.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>12<\/sup> V\u00e9ase Varios. <em>La izquierda en los cuarenta<\/em>, M\u00e9xico: Ediciones de Cultura Popular-CEMOS, 1985.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>13<\/sup> C\u00f3nfer Campa, Valent\u00edn. <em>Mi testimonio. Memorias de un comunista mexicano,<\/em> Ediciones de Cultura Popular, 1977.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A 100 a\u00f1os de distancia, no deja de asombrarnos la perseverancia, el empe\u00f1o, la determinaci\u00f3n con que quienes se agruparon el 24 de noviembre de 1919 en el Partido Comunista Mexicano (PCM) intentaban entender la realidad que pretend\u00edan transformar y configurar un programa que los guiara en ese arduo proyecto en un pa\u00eds que sale &#8230; <a title=\"DEBATES COMUNISTAS\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=2999\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre DEBATES COMUNISTAS\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[8,241],"class_list":["post-2999","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mexico","tag-pcm","tag-centenario-pcm"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2999","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2999"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2999\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3000,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2999\/revisions\/3000"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2999"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2999"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2999"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}