{"id":3184,"date":"2020-12-06T19:43:34","date_gmt":"2020-12-07T01:43:34","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=3184"},"modified":"2020-12-07T23:02:42","modified_gmt":"2020-12-08T05:02:42","slug":"otra-temporada-de-incendios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=3184","title":{"rendered":"OTRA TEMPORADA DE INCENDIOS"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>El fuego es un sicario.<\/em><br><em>Cambia de due\u00f1o la tierra<\/em><br><em>Luis Pescetti, \u201c<\/em>Humedales<em>\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Humo sobre el agua<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En febrero comenzaron los fuegos. Desde las barrancas del Paran\u00e1, donde yo estaba, en la ciudad de Rosario,<a href=\"applewebdata:\/\/F06269D4-673E-453F-A0AB-5F032735A1A4#_ftn2\"><sup>[1]<\/sup><\/a>&nbsp;se ve\u00edan elevarse algunas columnas de humo. Sub\u00edan a borbotones y se mezclaban con las nubes del cielo, dando una apariencia de movimiento y vivacidad a ese inm\u00f3vil horizonte de islas y de agua que configuran el paisaje predominante del r\u00edo Paran\u00e1 en su tramo inferior. Cuando soplaba el viento, las inclinaba y al juntarse unas y otras terminaban conformando una techumbre estacionada sobre el verde de las islas. Luego viraron los vientos y las trajeron a la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>Por entonces era marzo y hab\u00edan comenzado las medidas preventivas frente a la pandemia del COVID. Mientras las autoridades llamaban a la responsabilidad del cuidado frente a ese \u201cenemigo invisible\u201d que atacaba las v\u00edas respiratorias, la ciudad permanec\u00eda envuelta en una nube de humo y cenizas que tornaba el aire irrespirable. R\u00e1pidamente se torn\u00f3 un problema de \u201csalud p\u00fablica\u201d que fue escalando las quejas de los pobladores desde los intendentes hacia los gobernadores y autoridades nacionales, a medida que los fuegos y el humo no daban tregua a las poblaciones asentadas a lo largo de la ribera.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En mayo ya se contaban 340 focos de incendio. El 13 de junio, una resoluci\u00f3n del Ministerio de Ambiente de la Naci\u00f3n declar\u00f3 la emergencia ambiental del delta y la prohibici\u00f3n de realizar nuevas quemas durante 180 d\u00edas. Pero no tuvo mucho efecto. A fines de ese mes los focos de incendio ya alcanzaban a 3000. El ministro de ambiente declar\u00f3 a medios period\u00edsticos que iniciar\u00edan acciones judiciales contra propietarios de campos isle\u00f1os incendiados y varias asociaciones ruralistas salieron a responder lo que consideraban un mensaje agraviante que reeditaba los hechos del 2008.<a href=\"applewebdata:\/\/F06269D4-673E-453F-A0AB-5F032735A1A4#_ftn3\"><sup>[2]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Hubo intenso fuego medi\u00e1tico entre referentes pol\u00edticos, dirigentes empresariales, l\u00edderes de opini\u00f3n, en torno a la responsabilidad por los incendios, en medio de un clima tan enrarecido como el aire. \u00bfEran los ganaderos? \u00bfEran los empresarios inmobiliarios? \u00bfEran los cazadores de carpinchos? \u00bfEran acampantes ocasionales? \u00bfEran pir\u00f3manos? \u00bfEran \u201cfuego pol\u00edtico\u201d para desestabilizar al gobierno? Finalmente, prim\u00f3 cierto consenso en torno a que era la naturaleza y el gobernador de la provincia de Santa Fe propuso que la \u00fanica soluci\u00f3n era rezar para que llegaran las lluvias.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Era julio y ya se contaban 90.000 has quemadas. El gobierno nacional dispuso dos aviones hidrantes y otros recursos t\u00e9cnicos y humanos, que costaban, seg\u00fan declaraciones p\u00fablicas, 20 millones diarios. Para entonces ya se hab\u00eda conformado una Multisectorial por los Humedales, que reun\u00eda a un variado espectro de organizaciones y autoconvocados de la regi\u00f3n, pero con nodo principal en Rosario, desde donde comenzaron a realizar diferentes acciones p\u00fablicas para presionar a las autoridades a que avancen en medidas concretas, adem\u00e1s de organizar brigadas solidarias para apagar el fuego que asolaba a las familias isle\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Humedales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El eje fluvial Paraguay-Paran\u00e1 constituye la principal v\u00eda de desag\u00fce del interior sudamericano hacia el sur. El agua discurre por una depresi\u00f3n central de muy escasa pendiente, que tiene sus inicios en la zona del Gran Pantanal matogrossense y desciende hacia zonas templadas colectando el agua de gran parte de la Cuenca del Plata. Va conectando as\u00ed una red de humedales de importancia como el Pantanal, los humedales del Pilcomayo los ba\u00f1ados del \u00d1eembuc\u00fa, los esteros del Yber\u00e1, el Paran\u00e1 Medio y el Delta a lo largo de 3.400 kms, conformando el corredor de humedales m\u00e1s grande del mundo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"924\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Imagen-1.-Arach-1-924x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3189\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Imagen-1.-Arach-1-924x1024.jpg 924w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Imagen-1.-Arach-1-271x300.jpg 271w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Imagen-1.-Arach-1-768x851.jpg 768w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Imagen-1.-Arach-1.jpg 960w\" sizes=\"auto, (max-width: 924px) 100vw, 924px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La regi\u00f3n denominada \u201cdelta\u201d corresponde a la secci\u00f3n inferior. Comienza unos 70 kms al norte de la ciudad de Rosario y se extiende unos 500 kms hacia el sureste hasta confluir con el r\u00edo Uruguay y formar el r\u00edo de la Plata. El voluminoso caudal y la escasa pendiente se conjugan para dar un recorrido sinuoso de meandros y distributarios que fluyen entre bancos e islas forjadas con los propios sedimentos del r\u00edo. El agua trae material gen\u00e9tico de la vasta cuenca de aporte, lo que hace que el delta exhiba una biodiversidad con linajes correspondiente a diferentes biomas forestales del tr\u00f3pico y subtr\u00f3pico (selva paranaense, bosque chaque\u00f1o, cerrado) (Malv\u00e1rez, 1999). As\u00ed, el delta aparece como una suerte de cu\u00f1a silvestre y subtropical en las orillas templadas del principal cord\u00f3n industrial y demogr\u00e1fico de Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>El delta, con un ancho variable que va de 40 a 60 kms, es un espacio de vida fuertemente modelado por el ritmo puls\u00e1til del r\u00edo, que lo hace marcadamente diferente a la vida en \u201ctierra firme\u201d. All\u00ed reside un n\u00famero fluctuante de familias isle\u00f1as, que desarrollan actividades econ\u00f3micas relacionadas con la rica variedad de bienes naturales existentes (ganader\u00eda, apicultura, pesca, caza, recolecci\u00f3n de hierbas silvestres), a las que se han sumado recientemente, en algunas zonas, ocupaciones vinculadas a la actividad tur\u00edstica, como gu\u00edas de pesca, baqueanos, construcci\u00f3n, servicios gastron\u00f3micos y hospedaje. La vida en las islas se desarrolla en continua interacci\u00f3n con la ribera, a donde las familias acuden para ubicar su producci\u00f3n, recurrir a servicios, asegurar el aprovisionamiento de bienes b\u00e1sicos y, en los momentos de inundaciones, facilitar el traslado de personas, bienes y enseres hasta que las aguas permitan regresar (Arach y Ferrero, 2020).<\/p>\n\n\n\n<p>Para la mentalidad de tierra firme, el delta fue, hasta tiempos recientes, una zona alejada y marginal, buc\u00f3lica u hostil seg\u00fan el gusto, depositaria de los imaginarios relativos a las zonas de frontera (una especie de \u201ctierra de nadie\u201d que Fray Mocho bautiz\u00f3 como \u201cel pa\u00eds de los matreros\u201d). Pero en los \u00faltimos tiempos ha comenzado a ser \u201cintegrado\u201d, en vinculaci\u00f3n con las dram\u00e1ticas transformaciones de la matriz productiva y la promoci\u00f3n de grandes obras de infraestructura. La ciudad de Rosario es significativa en esto, ya que all\u00ed se intersectan dos ejes de integraci\u00f3n y desarrollo del Consejo Sudamericano de Infraestructura y Planeamiento (ex IIRSA)<a href=\"applewebdata:\/\/F06269D4-673E-453F-A0AB-5F032735A1A4#_ftn4\"><sup>[3]<\/sup><\/a>&nbsp;que tienen particular impacto en el ecosistema isle\u00f1o. Por una parte, el Eje Hidrov\u00eda Paraguay Paran\u00e1, que busca asegurar en el eje fluvial la navegaci\u00f3n de barcos de ultramar las 24 hs del d\u00eda los 365 del a\u00f1o. Por la otra, el Eje Mercosur, que busca acelerar el flujo de mercanc\u00edas en el corredor San Pablo-Santiago de Chile, y se manifiesta en la regi\u00f3n con la construcci\u00f3n de la conexi\u00f3n vial Rosario-Victoria, inaugurada en el a\u00f1o 2003.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Quemar por dinero<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La conexi\u00f3n vial Rosario-Victoria es un complejo de puentes y terraplenes que atraviesan el humedal y disminuyen el frente de escorrent\u00eda en un 80 % con respecto al drenaje natural. En el a\u00f1o 2004, dos organizaciones ecologistas de Paran\u00e1 y Rosario presentaron a las autoridades provinciales un documento titulado:&nbsp;<em>Quemar por Dinero<\/em>, que alud\u00eda a los incendios que ese a\u00f1o hab\u00edan afectado a unas 25 mil has de islas. El documento hac\u00eda \u00e9nfasis en la falta de previsiones con respecto a las consecuencias de la conexi\u00f3n vial, ya advertidas durante las evaluaciones de impacto de la obra, la cual vendr\u00eda a abrir en las islas una nueva frontera de inversi\u00f3n para el capital inmobiliario y el agronegocio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, en pleno boom de la soja, un profundo reordenamiento agropecuario estaba en curso y las islas del Paran\u00e1 aparec\u00edan como una de las \u00e1reas de destino para la ganader\u00eda, desplazada por el acelerado proceso de agriculturizaci\u00f3n en curso. Los engordes a corral (<em>feedlot<\/em>) eran otras de las posibles soluciones para la relocalizaci\u00f3n de la producci\u00f3n ganadera, ante la afiebrada necesidad de liberar tierras para el cultivo del nuevo \u201coro verde\u201d. Quien hoy cruce el puente hacia Victoria podr\u00e1 ver, a mano derecha, la infraestructura que testimonia esta enloquecida transformaci\u00f3n: terraplenes, corrales y graneros correspondientes a un feedlot en medio de lo que hasta hac\u00eda poco eran las alejadas y buc\u00f3licas islas que gustaba retratar Ra\u00fal Dom\u00ednguez.<a href=\"applewebdata:\/\/F06269D4-673E-453F-A0AB-5F032735A1A4#_ftn5\"><sup>[4]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>La expansi\u00f3n ganadera en las islas fue vertiginosa, as\u00ed como la quema de pastizales a ella asociada. En pocos a\u00f1os, se quintuplic\u00f3 la cantidad de animales en las islas. S\u00f3lo en la secci\u00f3n islas del departamento Victoria, se pas\u00f3 de 30 mil a 240 mil cabezas de ganado en cinco a\u00f1os. Esto que acontec\u00eda frente a Rosario, tambi\u00e9n se repet\u00eda, con sus particularidades, a lo largo del Delta. El a\u00f1o 2008 fue el m\u00e1s cr\u00edtico, cuando los incendios afectaron a m\u00e1s de 70 mil has. Esta vez el humo lleg\u00f3 a Buenos Aires, las cenizas cayeron sobre el obelisco y un populoso matutino afiliado con \u201cel campo\u201d caratul\u00f3 la situaci\u00f3n como \u201cla contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica m\u00e1s grave que sufri\u00f3 Buenos Aires en toda su historia\u201d (<em>Clar\u00edn<\/em>, 19 de abril de 2008). Adem\u00e1s, esta expansi\u00f3n trajo aparejado situaciones de despojo y expulsi\u00f3n de antiguos pobladores que viv\u00edan en tierras de propiedad fiscal, las cuales a\u00fan hoy ocupan una significativa porci\u00f3n en el delta superior.<\/p>\n\n\n\n<p>A poco de eso se lanz\u00f3 el Plan Integral Estrat\u00e9gico para la Conservaci\u00f3n y el Aprovechamiento Sostenible de la Regi\u00f3n Delta del Paran\u00e1 (PIECAS), una iniciativa de la Secretar\u00eda de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Naci\u00f3n (luego Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible) que intentaba&nbsp;&nbsp;regular una situaci\u00f3n compleja,&nbsp;&nbsp;sobre un \u00e1rea en la que tienen incumbencia tres jurisdicciones provinciales, y donde no funcionan los par\u00e1metros de \u201ctierra firme\u201d porque se trata de una \u201ctierra m\u00f3vil\u201d, de ritmo puls\u00e1til, irreductible a trazas fijas de mojones y catastros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El PIECAS tuvo relativa vitalidad en sus inicios, promoviendo reuniones y acuerdos, impulsando iniciativas conjuntas, generando informaci\u00f3n necesaria para una buena planificaci\u00f3n (relevamiento de humedales, l\u00ednea de base ambiental). Luego, a partir del 2013, empez\u00f3 a perder fuerza hasta quedar completamente inactivo. Tambi\u00e9n por esos a\u00f1os se estableci\u00f3 el Sistema Federal de Manejo del Fuego (SFMF), que no logr\u00f3 establecer ning\u00fan cap\u00edtulo relevante en el Delta a causa de la falta de financiamiento. As\u00ed mismo, desde entonces, se presentaron dos proyectos de ley para la protecci\u00f3n de humedales (2013 y 2016) que terminaron perdiendo estado parlamentario luego de haber deambulado infructuosamente por diferentes comisiones de ambas c\u00e1maras legislativas de la naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Entre el agua y el fuego<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La carga ganadera en las islas, y el fuego que suele venir con ella, est\u00e1 influenciada por variables muy diversas, que pueden ir desde el precio de la carne hasta la altura del r\u00edo, de manera que varios a\u00f1os de niveles del agua altos mantuvieron el problema del fuego contenido. Este a\u00f1o, regresaron las grandes quemazones. Una serie de condiciones especiales han hecho esta situaci\u00f3n mucho m\u00e1s critica que en a\u00f1os anteriores. Una bajante extraordinaria (no s\u00f3lo por el bajo nivel del r\u00edo sino por la duraci\u00f3n de la misma) y una sequ\u00eda prolongada han hecho de las islas un extensa planicie inflamable. Los fuegos para \u201crenovar pastizales\u201d como se denomina en la jerga agropecuaria, adquirieron vida propia y capacidad de autopropagaci\u00f3n en estas condiciones cr\u00edticas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"513\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Imagen-2-Arach-1-1024x513.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3190\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Imagen-2-Arach-1-1024x513.jpg 1024w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Imagen-2-Arach-1-300x150.jpg 300w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Imagen-2-Arach-1-768x385.jpg 768w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Imagen-2-Arach-1.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Focos de calor en el Delta del Paran\u00e1 Semana 27 de Julio al 2 de Agosto, 2020.\u00a0Fuente: PIECAS Delta del Paran\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Como bien se ha se\u00f1alado en medio del creciente debate p\u00fablico frente a esta situaci\u00f3n cr\u00edtica, el uso del fuego en las islas para la producci\u00f3n ganadera no ha comenzado ahora. Clara Passafari, en su detallado y pionero estudio&nbsp;<em>Aspectos tradicionales de la cultura isle\u00f1a<\/em>&nbsp;(que mereci\u00f3 el Premio del Fondo Nacional de las Artes, del a\u00f1o 1975) tiene un apartado especial para hablar de estas quemazones que se realizan para \u201cmejorar el pasto o eliminar pajonales que no permiten el libre movimiento de la hacienda\u201d. All\u00ed tambi\u00e9n se cita un libro de Luis Mar\u00eda Torres,&nbsp;<em>Los primitivos habitantes del Delta del Paran\u00e1<\/em>, del a\u00f1o 1911, que testimonia el impacto en el paisaje de los incendios. Seguramente se podr\u00edan rastrear testimonios mucho m\u00e1s antiguos a\u00fan, como los del conocido naturalista Alcides D\u2019Orbigny que viaj\u00f3 por el Paran\u00e1 all\u00e1 por 1830 y tambi\u00e9n hizo menci\u00f3n a las quemas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, aunque el fuego y las islas sean los mismos, las quemazones son diferentes. Con la pampeanizaci\u00f3n<a href=\"applewebdata:\/\/F06269D4-673E-453F-A0AB-5F032735A1A4#_ftn6\"><sup>[5]<\/sup><\/a>&nbsp;de las islas estamos en presencia de nuevos actores, que gestionan la unidad productiva desde afuera del espacio isle\u00f1o y donde, en muchos casos, confluyen peligrosamente el desd\u00e9n por la conservaci\u00f3n de los par\u00e1metros ambientales que rigen el ecosistema isle\u00f1o y la disponibilidad de maquinarias con capacidad de alterarlo dr\u00e1sticamente (principalmente con terraplenes, canalizaciones y grandes movimientos de tierra). En este marco, el fuego tambi\u00e9n puede ser un instrumento de colonizaci\u00f3n. Al igual que los herbicidas en los campos, el fuego est\u00e1 destinado a \u201cdesmalezar\u201d el terreno, pero tambi\u00e9n puede ayudar a \u201climpiar\u201d de pobladores el \u00e1rea.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Apagar los incendios, encender la vida<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El primero de agosto, d\u00eda de la Pachamama, la Multisectorial por los Humedales llam\u00f3 a realizar un corte de la conexi\u00f3n vial Rosario-Victoria, en la cabecera rosarina, para reclamar por los incendios y exigir la promulgaci\u00f3n de una ley de protecci\u00f3n de humedales. Se congregaron unas 3000 personas, marcando un hito en t\u00e9rminos de concurrencia a movilizaciones de este tipo en Rosario. Lo nutrido de la concurrencia y lo diverso de su composici\u00f3n indica cu\u00e1nto ha avanzado la sensibilidad frente a esta tem\u00e1tica desde aquel a\u00f1o 2004, cuando se dieron las primeas reacciones p\u00fablicas frente a los incendios en las islas.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>La predominancia de j\u00f3venes y autoconvocados indica que hay un terreno f\u00e9rtil para que prosperen sujetos pol\u00edticos que seguir\u00e1n dando batalla por largo tiempo. La tolerancia de las autoridades frente a un recurso de lucha t\u00edpico de \u201cpiqueteros\u201d, habla de la legitimidad social del reclamo para una poblaci\u00f3n que est\u00e1 harta de ser ahumada en medio de una pandemia generada por un virus que afecta las v\u00edas respiratorias. Pero \u00bfqu\u00e9 pasar\u00eda si los vientos giraran y llevaran el humo hacia otro lado?<\/p>\n\n\n\n<p>Es obvio decir, pero no est\u00e1 de m\u00e1s recordar, que aunque el fuego y el humo sean parte del mismo fen\u00f3meno, sus efectos se reparten de manera desigual entre islas y \u201ctierra firme\u201d. El humo es el mensajero de una destrucci\u00f3n que acontece en otra parte. Ciertamente, la poblaci\u00f3n isle\u00f1a es, entre las poblaciones humanas, la principal perjudicada por esta situaci\u00f3n, aunque por muchas razones que ser\u00eda largo tratar aqu\u00ed, su voz no se logra hacer escuchar en la discusi\u00f3n sobre la definici\u00f3n de pol\u00edticas que regulen las actividades humanas en ese territorio tan singular. Como toda coyuntura cr\u00edtica, \u00e9sta es tambi\u00e9n la posibilidad de realizar modificaciones que tuerzan los desbalances de poder que llevaron a la misma. La confluencia entre los grupos urbanos que se movilizan por la defensa del \u201chumedal\u201d y las familias isle\u00f1as que se movilizan por la defensa de su espacio de vida es un indicio de que esto est\u00e1 empezando a acontecer.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta alianza, a\u00fan incipiente, se torna acuciantemente necesaria cuando se vuelve la vista hacia el corredor de humedales y la cuenca a la que sirve de desag\u00fce. Todo el eje fluvial Paraguay-Paran\u00e1 est\u00e1 siendo afectado por los incendios, junto con los ecosistemas forestales que integran la cuenca de aporte. Como muestra el mapa de abajo, el valle central de la cuenca del Plata se ha convertido en un corredor \u00edgneo bajo la presi\u00f3n combinada de los intereses agr\u00edcolas, ganaderos e inmobiliarios, en combinaciones variables seg\u00fan las zonas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"652\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Imagen-3-Arach-1-1024x652.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3191\" srcset=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Imagen-3-Arach-1-1024x652.jpg 1024w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Imagen-3-Arach-1-300x191.jpg 300w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Imagen-3-Arach-1-768x489.jpg 768w, https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Imagen-3-Arach-1.jpg 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Fuente:&nbsp;<em>El Pais<\/em>, 27 de agosto de 2020<\/p>\n\n\n\n<p>En el a\u00f1o 1994 se estren\u00f3&nbsp;<em>Una temporada de incendios<\/em>, una pel\u00edcula que retrata la vida de Chico Mendes, aquel \u201cseringueiro\u201d que se levant\u00f3 contra un proyecto de desarrollo que iba a significar la destrucci\u00f3n de la selva en la que viv\u00edan (y de la que viv\u00edan). Las acciones de Chico Mendes, comenzaron para defender su \u201cfuente de trabajo\u201d, los \u00e1rboles de los que extra\u00edan el l\u00e1tex (<em>Hevea brasiliensis<\/em>), pero pronto empalm\u00f3 con un creciente movimiento internacional preocupado por la destrucci\u00f3n del Amazonia. La convergencia en la lucha de las poblaciones bosquesinas con activistas y cient\u00edficos de las principales metr\u00f3polis del mundo fue propiciada por la sensibilidad que hab\u00edan comenzado a despertar en las audiencias occidentales las im\u00e1genes satelitales que mostraban los innumerables focos de incendios que iban convirtiendo la principal selva del planeta en tierra arrasada y gases de efecto de invernadero. Esta alianza potenci\u00f3 las acciones de Chico Mendes y lo llev\u00f3 a tener un r\u00e1pido reconocimiento internacional, pero no le dio inmunidad frente a los poderes que enfrentaba. El 22 de diciembre de 1988 cay\u00f3 asesinado por las balas de un sicario enviado por los fazendeiros.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde entonces, el fuego y los sicarios no han dejado de hacerse presentes. El a\u00f1o pasado nos estremecimos viendo las im\u00e1genes de la Amazonia incendiada. Menos vistas, pero no menos dram\u00e1ticas, fueron las im\u00e1genes de la Chiquitan\u00eda y el Chaco. Este a\u00f1o, se ha sumado el corredor de humedales Paraguay-Paran\u00e1, que se ha tornado lugar propicio para la expansi\u00f3n de los due\u00f1os del fuego, a causa de la confluencia entre una acentuada bajante del r\u00edo y una prolongada sequ\u00eda, que algunos atribuyen a la disminuci\u00f3n de los r\u00edos voladores<a href=\"applewebdata:\/\/F06269D4-673E-453F-A0AB-5F032735A1A4#_ftn7\"><sup>[6]<\/sup><\/a>&nbsp;procedentes del Amazonia.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esos fuegos tambi\u00e9n han encendido m\u00faltiples insurgencias. El 11 de octubre de este a\u00f1o, fecha significativa para los movimientos en defensa de la madre tierra, la Multisectorial por los Humedales, junto con otras organizaciones de distintas partes del pa\u00eds (Santa Fe, Buenos Aires, Entre R\u00edos C\u00f3rdoba, La Rioja, Catamarca, Neuqu\u00e9n, Mendoza y Tucum\u00e1n), realizaron movilizaciones simult\u00e1neas bajo la consigna \u201cAcci\u00f3n plurinacional por la vida y los territorios\u201d. Frente a esta geopol\u00edtica de los incendios se encienden, aqu\u00ed y all\u00e1, las insurgencias \u201cgeosociales\u201d que buscan un cese del fuego en la guerra del capital contra la vida.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Arach, O. y Ferrero, B. (2020)&nbsp;\u201cConservaci\u00f3n y desalojo. Un an\u00e1lisis a prop\u00f3sito de la creaci\u00f3n del Parque Nacional Islas de Santa Fe\u201d, en Ferrero, Bri\u00e1n (Comp.)&nbsp;<em>Islas de Naturaleza. Las \u00c1reas Naturales Protegidas desde la perspectiva de las ciencias sociales<\/em>, Rafaela: Editorial UNRaf.<\/p>\n\n\n\n<p>Galafassi, G. (2005)&nbsp;<em>La pampeanizaci\u00f3n del Delta: sociolog\u00eda e historia del proceso de transformaci\u00f3n productiva, social y ambiental del Bajo Delta del Paran\u00e1<\/em>, Buenos Aires: Extramuros.<\/p>\n\n\n\n<p>Malvarez, A. (1999) \u201cEl delta del r\u00edo Paran\u00e1 como mosaico de humedales\u201d. En Malvarez, A. (ed).&nbsp;<em>T\u00f3picos sobre humedales subtropicales y templados de Sudam\u00e9rica<\/em>, Montevideo: MAB-ORCYT.<\/p>\n\n\n\n<p>Nobre, A. D. (2014)&nbsp;<em>El futuro clim\u00e1tico de la Amazon\u00eda. Informe de evaluaci\u00f3n cient\u00edfica<\/em>, S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos, Brasil: ARA, CCST-INPE y INPA.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/F06269D4-673E-453F-A0AB-5F032735A1A4#_ftnref1\"><sup>*<\/sup><\/a>&nbsp;Dr. en Antropolog\u00eda Social. Profesor-Investigador en la Universidad Nacional de la Patagonia Austral y la Universidad Nacional de C\u00f3rdoba (UNPA-UNC).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/F06269D4-673E-453F-A0AB-5F032735A1A4#_ftnref2\"><sup>[1]<\/sup><\/a>&nbsp;Ciudad argentina de la provincia de Santa Fe, ubicada unos 300 kms al noroeste de Buenos Aires. Es el epicentro de un complejo portuario de gran escala, desde donde se exporta gran parte de la producci\u00f3n de carne, granos y minerales del pa\u00eds. Enfrente de Rosario, cruzando el valle de inundaci\u00f3n del r\u00edo Paran\u00e1, que all\u00ed alcanza los 60 kms de ancho, se localiza la ciudad de Victoria, en la provincia de Entre R\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/F06269D4-673E-453F-A0AB-5F032735A1A4#_ftnref3\"><sup>[2]<\/sup><\/a>&nbsp;Un conflicto entre el gobierno nacional y las patronales rurales por el aumento en el pago de los derechos a la exportaci\u00f3n de soja, popularmente conocido como \u201cretenciones\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/F06269D4-673E-453F-A0AB-5F032735A1A4#_ftnref4\"><sup>[3]<\/sup><\/a>&nbsp;La IIRSA (Iniciativa para la Integraci\u00f3n de Infraestructura Regional Sudamericana) fue lanzada en el a\u00f1o 2000 por el presidente brasile\u00f1o de entonces, Fernando Henrique Cardoso. En el 2009, adquiri\u00f3 el nombre actual, pero mantuvo sus planes. Consta de 9 Ejes de Integraci\u00f3n y Desarrollo que cuadriculan el espacio sudamericano. Se entiende a estos ejes&nbsp;como \u201cfranjas multinacionales de territorio en donde se concentran espacios naturales, asentamientos humanos, zonas productivas y flujos comerciales\u201d (ver http:\/\/iirsa.org\/Page\/Detail?menuItemId=68)<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/F06269D4-673E-453F-A0AB-5F032735A1A4#_ftnref5\"><sup>[4]<\/sup><\/a>&nbsp;Destacado pintor rosarino popularmente conocido como el pintor de las islas.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/F06269D4-673E-453F-A0AB-5F032735A1A4#_ftnref6\"><sup>[5]<\/sup><\/a>&nbsp;Sobre este concepto ver Galafassi, 2005.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/F06269D4-673E-453F-A0AB-5F032735A1A4#_ftnref7\"><sup>[6]<\/sup><\/a>&nbsp;Nubes generadas por evapotranspiraci\u00f3n de los \u00e1rboles del Amazonia que, al ser desplazadas por el viento, riegan la parte subtropical del subcontinente. Sobre esto ver&nbsp;Nobre (2014)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El fuego es un sicario.Cambia de due\u00f1o la tierraLuis Pescetti, \u201cHumedales\u201d Humo sobre el agua En febrero comenzaron los fuegos. Desde las barrancas del Paran\u00e1, donde yo estaba, en la ciudad de Rosario,[1]&nbsp;se ve\u00edan elevarse algunas columnas de humo. Sub\u00edan a borbotones y se mezclaban con las nubes del cielo, dando una apariencia de movimiento &#8230; <a title=\"OTRA TEMPORADA DE INCENDIOS\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=3184\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre OTRA TEMPORADA DE INCENDIOS\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":260,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[51],"tags":[130],"class_list":["post-3184","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-america-latina","tag-america-latina"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3184","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/260"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3184"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3184\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3194,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3184\/revisions\/3194"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3184"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3184"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3184"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}