{"id":3343,"date":"2021-05-25T20:33:41","date_gmt":"2021-05-26T02:33:41","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=3343"},"modified":"2021-05-25T20:33:43","modified_gmt":"2021-05-26T02:33:43","slug":"a-regurgitaciones-del-desafuero-reverberaciones-del-gran-campamento-de-resistencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=3343","title":{"rendered":"A REGURGITACIONES DEL DESAFUERO: REVERBERACIONES DEL GRAN CAMPAMENTO DE RESISTENCIA"},"content":{"rendered":"\n<p>Es dif\u00edcil no acordar con Marx en su sentencia acerca de que si la primera es tragedia, la segunda es farsa. El tr\u00e1gico (luego, disparatado) proceso de democratizaci\u00f3n de nuestro pa\u00eds dio en las \u00faltimas d\u00e9cadas, por evocar \u201cal azar\u201d s\u00f3lo dos extremos, a Salinas y a Fox: a la tragedia del fraude de 1988 (sellado por el pacto PRI-AN), le sucedi\u00f3 -IFE mediante- la farsa de la alternancia que inauguraba el nuevo milenio. \u00a1Al diablo con&nbsp;<em>sus<\/em>&nbsp;instituciones!, se\u00f1al\u00f3 pocos a\u00f1os despu\u00e9s nuestro actual presidente, y el coro del \u201cestricto apego a la ley\u201d bram\u00f3 escandalizado.&nbsp;<em>Incipit<\/em>&nbsp;<em>lawfare<\/em>\u2026<a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Al calor del consiguiente fraude, el carism\u00e1tico personaje cuyo desafuero como autoridad local un a\u00f1o antes hab\u00eda llegado a convocar a las calles a 1.2 millones de personas,<a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>&nbsp;en el reclamo del conteo \u201cvoto por voto, casilla por casilla\u201d de 2006, pregunt\u00f3 a 2 millones de inconformes que no cupimos en el Z\u00f3calo capitalino: \u201c\u00bfnos quedamos?\u201d Y all\u00ed se vot\u00f3, a mano alzada, a favor de la asamblea permanente: un ejercicio c\u00edvico de generosidad incalculable.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, el 30 de julio de 2006, contra lluvias vespertinas y granizo de amparos legales de los poderes f\u00e1cticos, inici\u00f3 el carnaval bajtiniano m\u00e1s largo y sostenido que muchos hayamos conocido. Si esta festividad popular se caracteriza por invertir el estatus social de los participantes, los campamentos devolvieron la memoria p\u00fablica a espacios emblem\u00e1ticos de la privatizaci\u00f3n. Lo llamo \u201ccarnaval\u201d, con Bajt\u00edn,<a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>&nbsp;porque su efecto se parece mucho al de la fiesta que cuestiona el&nbsp;<em>statu quo<\/em>&nbsp;desde la risa y alimenta la napa de utop\u00eda que fluye bajo la vida institucional. Pero aqu\u00ed la risa no era de parodia sino de&nbsp;<em>esperanza<\/em>: alegr\u00eda de amor a la vida en comunidad, del descubrimiento de espacios que hasta entonces hab\u00edan estado vedados para mayor\u00edas minorizadas. Y no dur\u00f3 tres d\u00edas (como los que preceden a la Cuaresma), sino que la fiesta c\u00edvica se sostuvo 48 d\u00edas (y se detuvo all\u00ed porque, en un golpe de ileg\u00edtima legalidad lo sucedi\u00f3 un largo ayuno de democracia y justicia, que dur\u00f3 dos sangrientos sexenios y dej\u00f3 una herida que deberemos limpiar a profundidad antes de intentar la sutura).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero volvamos a enfocarnos en la memoria viva esperanzada: los campamentos de 2006 fueron una verdadera experiencia&nbsp;<em>ut\u00f3pica<\/em>. Me refiero al sentido m\u00e1s prometedor del t\u00e9rmino, esto es: una latencia tan necesaria como factible (como lo son las utop\u00edas genuinas: mucho m\u00e1s realizables que las fantas\u00edas del sedicente realismo pol\u00edtico). Experiencia&nbsp;<em>exc\u00e9ntrica<\/em>(como caracteriz\u00f3 Bajt\u00edn al carnaval): la \u201cperiferia\u201d (los&nbsp;<em>empobrecidos<\/em>) irrumpi\u00f3 en el \u201ccentro\u201d (que hasta entonces era detentado como la ciudadela de los&nbsp;<em>enriquecidos<\/em>). Estos \u00faltimos rugieron contra el \u201cdesastre\u201d y demandaron ante&nbsp;<em>sus<\/em>instituciones. El carnaval resignific\u00f3 esa denostaci\u00f3n como palabra-promesa: con Blanchot,<a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>&nbsp;constatamos que el emblema de los poderes f\u00e1cticos se&nbsp;<em>des-astr\u00f3<\/em>&nbsp;(esto es, quit\u00f3 del centro al astro-capital-financiero, dando a luz constelaciones de justicia hasta ese momento soterradas).<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo de 9 kms<a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>&nbsp;la ciudad de M\u00e9xico despleg\u00f3 su hospitalidad y generosidad en un semillero de cultura.&nbsp;&nbsp;31 campamentos en el Z\u00f3calo (1 por cada estado) y otros 16 (1 por cada delegaci\u00f3n del DF)<a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>&nbsp;engendraron una polifac\u00e9tica esperanza vital, en la cual copularon y se gestaron saberes que devolvieron a M\u00e9xico sus muchos rostros de sabidur\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Experiencias amargas -como el desafuero- y esperanzadoras -como aquellos campamentos- tienen un tenor seminal que hoy deber\u00eda revitalizar nuestra esperanza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Regurgitaciones del desafuero<\/strong>: el diablo&nbsp;<em>en<\/em>&nbsp;las instituciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos fraudes m\u00e1s tarde, con un cuerpo social desmembrado y una tierra que se traga a sus hijos en innumerables fosas clandestinas, los poderes f\u00e1cticos -aterrorizados por lo que sus propias manos supieron perpetrar- se vieron obligados a abrir una peque\u00f1a puerta para dejar entrar un rayito de democracia. As\u00ed, en 2018, el otrora \u201creaforado\u201d por reclamo popular, aquel a quien hab\u00edan embestido repetidamente a golpes de calumnias y de nombres que s\u00f3lo confesaban la voracidad de las bocas que los profer\u00edan, gan\u00f3 la presidencia de la rep\u00fablica por la v\u00eda&nbsp;<em>leg\u00edtima<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La legitimidad del \u201cse\u00f1or L\u00f3pez\u201d, a quien est\u00e1n dispuestos a robarle hasta el apellido materno, los hiere. Adem\u00e1s, lo bautizaron con el nombre de&nbsp;<em>un pez de los pantanos de una regi\u00f3n ind\u00edgena<\/em><a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftn7\"><sup>[7]<\/sup><\/a><em>&nbsp;<\/em>(en abierta confesi\u00f3n de su deseo de \u201cpescarlo\u201d en alguna de las trapacer\u00edas que s\u00f3lo ellos saben hacer). Haciendo alarde de un racismo tan arraigado como la ignorancia que los caracteriza lo siguen denostando como \u201cmes\u00edas tropical\u201d: \u201cun peligro para M\u00e9xico\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la farsa de nuestros d\u00edas lo culpan de \u201cd\u00e9spota\u201d y, entre muchas otras acusaciones, le imputan haber destruido una separaci\u00f3n de poderes que (como bien lo mostr\u00f3 el desafuero,&nbsp;&nbsp;la legalizaci\u00f3n de los fraudes subsiguientes o las reformas que acabaron con la&nbsp;<em>res<\/em>&nbsp;<em>publica<\/em>) no pasaba de ser un disfraz institucional. Hoy siguen apretando el bot\u00f3n de p\u00e1nico del \u201cpopulismo\u201d para distraer la atenci\u00f3n ante una indiscutible popularidad que los ofende.<a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>&nbsp;Firman solicitadas que denuncian la falta de la misma libertad de expresi\u00f3n que les permite publicarlas. En nombre de la democracia han incurrido en la impudicia de exhibir su golpismo llegando al extremo de explotar la indigencia de gente sin techo para que acampe frente al Palacio Nacional con el fin de exigir la destituci\u00f3n del \u00fanico presidente que en las \u00faltimas d\u00e9cadas lleg\u00f3 a ese recinto por elecciones limpias. El problema es que, con algunas acciones suaves (como, por ejemplo, sin siquiera aumentar impuestos, hacer que los paguen quienes hab\u00edan sido beneficiarios de millonarias exenciones) se pusieron en evidencia privilegios inaceptables. Pero en 2018, aquellos que hasta entonces hab\u00edan sido pacientes ante sus abusos, decidieron de manera contundente que lleg\u00f3 el tiempo de cambiar las cosas. \u00bfQue el dolor y la injusticia est\u00e1n lejos de haberse acabado? As\u00ed es. La descomposici\u00f3n social es muy antigua y profunda, y una&nbsp;<em>regeneraci\u00f3n<\/em>&nbsp;(que no mero maquillaje) tomar\u00e1 mucho tiempo. La necesidad de reparar heridas del pasado cercano y lejano requiere una concepci\u00f3n transgeneracional del tiempo y de la responsabilidad de la cual el medi\u00e1tico inmediatismo neoliberal -que se imagina a s\u00ed mismo fruto de generaci\u00f3n espont\u00e1nea- no quiere saber nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Un cap\u00edtulo aparte merece la \u201clopezfobia\u201d. En el contexto de la pandemia, adem\u00e1s de las obsesiones que les provoca el presidente L\u00f3pez Obrador, el subsecretario de salud L\u00f3pez Gatell quita el sue\u00f1o a la industria privada que se enriquece a costa de la salud p\u00fablica. En dos frentes, la industria farmac\u00e9utica y la de la \u201calimentaci\u00f3n\u201d culpan -a trav\u00e9s de sus legisladores a sueldo- al brillante y carism\u00e1tico subsecretario, ni m\u00e1s ni menos que de genocidio\u2026<a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftn9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>&nbsp;Llama la atenci\u00f3n la banalizaci\u00f3n del t\u00e9rmino, as\u00ed como el ensa\u00f1amiento con uno de los aspectos m\u00e1s acertados del gobierno actual. Se trata de un bot\u00f3n de p\u00e1nico ante una pol\u00edtica p\u00fablica que deja en evidencia el saqueo sistem\u00e1tico que ven\u00edan perpetrando y del que no se salvan varios acad\u00e9micos que hab\u00edan gozado de enorme prestigio. El otro \u201cL\u00f3pez\u201d (vocero de una Secretar\u00eda que -dentro de la situaci\u00f3n cr\u00edtica en la cual recibi\u00f3 la red de salud p\u00fablica- tiene un desempe\u00f1o ejemplar, dando muestras de una creatividad sin par en el mundo) tiene un talento pedag\u00f3gico y una capacidad de comunicaci\u00f3n que sus acusadores consideran insultantes. Entonces no dudan en volver a invocar al mismo diablo atrincherado&nbsp;<em>en<\/em>&nbsp;las instituciones (que consideran de su propiedad), para injuriar a quienes ponen el cuerpo cotidianamente en plena pandemia a fin de salvar vidas del c\u00famulo de comorbilidades que&nbsp;<em>sus<\/em>&nbsp;administraciones generaron. Posiblemente esta \u201clopezfobia\u201d tenga que ver con una pr\u00e1ctica de la palabra que se da a la tarea de rendir cuentas cotidianamente a la ciudadan\u00eda con respeto, humildad y sin conceder privilegios. L\u00f3pez Obrador en las ma\u00f1anas y L\u00f3pez Gatell en las tardes escuchan y dan la cara ante todo aquel que quiera saber y preguntar de manera franca, sin distinci\u00f3n y sin tener que conceder favores a los pulpos televisivos. Ambos se caracterizan, tambi\u00e9n, por una pedagog\u00eda humilde ante otras formas de saber que a veces recuerdan al ejercicio de confianza del maestro ignorante de Ranci\u00e8re.<a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftn10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>&nbsp;El desempe\u00f1o de la actual Secretar\u00eda de Salud de M\u00e9xico ante la emergencia sanitaria mundial est\u00e1 dando lecciones de un saber m\u00e9dico humilde, sediento de aprender y que se resiste a obedecer recetas tecnocr\u00e1ticas dictadas por un economicismo obtuso.<a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftn11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>&nbsp;Tal vez la \u201clopezfobia\u201d sea una variante de la aporofobia acu\u00f1ada por Adela Cortina, que quisiera enfatizar no como fobia a \u201clos pobres\u201d sino a las personas que han sido sistem\u00e1ticamente&nbsp;<em>empobrecidas<\/em>&nbsp;por una minor\u00eda&nbsp;<em>enriquecida<\/em>&nbsp;a costa de ella, que se reh\u00fasa a asumir su responsabilidad y a perder sus privilegios. En la plutocracia, los n\u00fameros y las palabras se pervierten: la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n -empobrecida- es minorizada (infantilizada) por una minor\u00eda num\u00e9rica enriquecida que se atribuye a s\u00ed misma una mayor\u00eda de edad ficticia. En otros t\u00e9rminos: en la tele-dictadura una minor\u00eda priv\u00f3 de la palabra (<em>infans<\/em>) a la mayor\u00eda detentando adultez.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas regurgitaciones del desafuero (el golpismo en nombre de la \u201cdemocracia\u201d, la calumnia en nombre de la \u201clibertad de expresi\u00f3n\u201d, la pretensi\u00f3n de instrumentalizar causas justas con el solo fin de desacreditar a la 4T, la ofensiva legal para minar la legitimidad) provienen de la constataci\u00f3n de que \u201cel diablo\u201d privatizador sigue campeando en las instituciones p\u00fablicas. Porque ser\u00eda m\u00e1s preciso parafrasear el tergiversado \u201cal diablo con las instituciones\u201d como \u201cel diablo&nbsp;<em>en<\/em>&nbsp;las instituciones\u201d. Ahora bien, no ser\u00e1 posible erradicarlo con un simple barrido \u201ccomo se barren las escaleras: de arriba hacia abajo\u201d, como repite AMLO. Se requiere un desmontaje de largo alcance en la profundidad y en el tiempo. Desmontar el gran teatro de la injusticia encarnada en la ley, con el fin de evitar repeticiones m\u00e1s violentas, requiere mucho cuidado, que la impaciente destrucci\u00f3n desconoce. La apuesta -que apunta a perdurar- es prudente: para algunos -por razones muy atendibles- es insuficiente y para otros -por causas inconfesables- raya en el \u201ccomunismo\u201d. Lejos de esto \u00faltimo, apela en lo posible al sentido com\u00fan y va anim\u00e1ndose a trazar entre los aparentemente irreconciliables cierto&nbsp;<em>sentido de<\/em>&nbsp;<em>lo com\u00fan<\/em>(imposible de ajustar perfectamente a ninguno de ellos, aunque de cara a los hist\u00f3ricamente desfavorecidos). Posiblemente nada ofenda tanto a los adalides de la acumulaci\u00f3n por despojo como la claridad y coherencia con la cual el actual presidente de M\u00e9xico distingue entre lo p\u00fablico y lo privado.<a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftn12\"><sup>[12]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>El reflujo es un s\u00edntoma de acidez en el cual ascienden desde las entra\u00f1as vahos rancios que se expelen por la boca y puede tratarse de distintas maneras. Las regurgitaciones del desafuero no provienen solamente de una derecha que intenta groseramente expoliar lo p\u00fablico sino de la entra\u00f1a del partido comprometido a implementar la 4T, que por momentos olvida que debe su nombre a un&nbsp;<em>movimiento<\/em>&nbsp;<em>social<\/em>&nbsp;que lo anima. Esas regurgitaciones son las que m\u00e1s da\u00f1o causan (incluso sospecho que entre algunos arribistas a la entra\u00f1a de la novel instituci\u00f3n partidaria se est\u00e1n criando algunos demonios que se creen beneficiarios de otra rebeli\u00f3n en la granja\u2026). S\u00f3lo la memoria activa del movimiento social podr\u00eda contrarrestarlas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las met\u00e1foras m\u00e9dicas en el cuerpo pol\u00edtico (y viceversa) han sido trabajadas magistralmente por Susan Sontag.<a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftn13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>&nbsp;En 2007 escrib\u00ed un texto sobre los campamentos de la resistencia en donde propon\u00eda, para la enfermedad de la palabra, un tratamiento homeop\u00e1tico.<a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftn14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>&nbsp;Si bien no se trata de hacer exorcismo, es necesario neutralizar la acidez que corroe las entra\u00f1as de las instituciones (que, como toda agrura o peor a\u00fan, cual enfermedad autoinmune, se cr\u00eda en el seno de aquel mismo cuerpo que afecta). Las cosas cambiaron desde entonces: una elecci\u00f3n limpia en 2018 dio origen a un gobierno leg\u00edtimo que, desde el oficialismo, est\u00e1 obligado a resignificar la resistencia. En la parte que sigue, sugerir\u00e9 generosas dosis de reverberaciones de aquellos campamentos como el tratamiento efectivo para terminar con las regurgitaciones que provocan nuestro malestar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Reverberaciones de los campamentos<\/strong>: ejercicios de&nbsp;<em>r-existencia<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No alcanza con resistir desde el palacio de gobierno. Es preciso activar la memoria contra-hegem\u00f3nica de aquello que desde el desafuero de despleg\u00f3 como resistencia creativa, que en los campamentos de 2006 se puso en pr\u00e1ctica como experiencias de dignidad y que hoy deber\u00eda volverse un motor de \u201cr-existencia\u201d.<a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftn15\"><sup>[15]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>El presidente, desde el Palacio Nacional, se aboca cotidianamente a cumplir con los 5 puntos que propuso la Convenci\u00f3n Nacional Democr\u00e1tica que sucedi\u00f3 a los campamentos (impulsar el Estado de bienestar,\u00a0defender el patrimonio nacional, luchar contra la corrupci\u00f3n, pugnar por el derecho a la informaci\u00f3n y transformar las instituciones p\u00fablicas).<a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftn16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>\u00a0Sin embargo, la oportunidad de revitalizar la pol\u00edtica requiere que fluya desde distintos \u00e1ngulos. Desde el espacio p\u00fablico, es responsabilidad nuestra ensayar otras pr\u00e1cticas, movilizarnos de otras formas. Ser\u00eda un contrasentido esperar que la resistencia se convoque \u201cdesde arriba\u201d. Aunque la pandemia no ayude, la palabra es como el agua, pues sabe circular de m\u00faltiples maneras y tiene memoria: la denuncia ante las instancias que puedan resolverlas es tan s\u00f3lo una, frontal, pero hay otras muchas formas de expresarse (tantas como \u00e1ngulos para abordar la realidad). La inconformidad debe buscar cauces vitales para evitar ser represada (y posteriormente estancarse en rencor y frustraci\u00f3n). Dicho con Spinoza: siempre es posible transformar las pasiones tristes (que, desde el odio, nos alejan de la vida) en pasiones alegres (para, con amor, apegarnos a la vida) o, con Stengers hoy: cultivar una\u00a0<em>cosmopol\u00edtica<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy el palacio nacional abre las puertas m\u00e1s que nunca, al menos dos veces al d\u00eda, para la prensa. El d\u00eda de muertos de 2020 -cuando por salud, se cerraron lugares p\u00fablicos de memoria- el presidente repiti\u00f3 a cada uno de los pueblos presentes en el patio que ese espacio emblem\u00e1tico es la casa de los pueblos originarios de M\u00e9xico. Si las regurgitaciones del partido que lo llev\u00f3 a la presidencia son una advertencia para tener en cuenta, la memoria del\u00a0<em>movimiento<\/em>\u00a0se esfuerza en materia de educaci\u00f3n pol\u00edtica para formar j\u00f3venes cr\u00edticos y creativos (tarea que no es f\u00e1cil ni de resultados inmediatos). As\u00ed, la pol\u00edtica reconoce la necesidad de una \u00e9tica que le recuerde su raigambre social y sus deberes socioambientales. Pero afortunadamente la\u00a0<em>vida<\/em>\u00a0pol\u00edtica no se reduce al \u00e1mbito partidario ni a los poderes del gobierno. He aqu\u00ed nuestra tarea c\u00edvica: en las urnas no depositamos cartas a Santa Claus, ni tampoco pedidos a domicilio, sino que nos comprometemos con un proyecto que no se elabora a medida porque debe incluir a tod@s.<\/p>\n\n\n\n<p>La fracasada oposici\u00f3n de derecha se ha propuesto plagiar los campamentos y s\u00f3lo logr\u00f3 exhibir su mezquindad (los patrones vigilaban a sus contratados desde un balc\u00f3n de hotel), su vacuidad (a sus carpas vac\u00edas las levaba el viento), su irresponsabilidad (en tiempos de pandemia se enfermaron algunos campistas), su religiosidad instrumental (rezaban dando plazo a Dios para que destituyera al presidente) y el colmo fue cuando los que confunden vivir con acaparar quisieron, en presunta defensa propia, alambrar el espacio p\u00fablico por antonomasia. Aquellos que, en 2006, con alaridos albureros, exig\u00edan \u201cdespejar\u201d el Paseo de la Reforma, abandonaron el Z\u00f3calo solos y entre burlas&#8230;&nbsp;&nbsp;Hagamos memoria de esperanzas pol\u00edticas de hace 15 a\u00f1os: durante 48 d\u00edas, en un ejercicio cotidiano de convivencia, fue posible recuperar el car\u00e1cter p\u00fablico del circuito emblem\u00e1tico de la privatizaci\u00f3n para descubrir un manantial de generosidad. R\u00edos de cultura y saberes, de convivencialidad, se desbordaron por aquellos d\u00edas sedimentando esperanza que hoy urge reactivar desde todas partes y en modestas iniciativas. Habr\u00e1 que animarse a&nbsp;<em>r-exsitir<\/em>, recuperando la carcajada carnavalesca ante los que se arrogan la palabra correcta, la actitud plausible, que baja la cerviz ante el dios del Mercado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a los que siempre\u00a0<em>detentaron<\/em>\u00a0privilegios, que\u00a0<em>ostentan<\/em>\u00a0los trofeos del despojo, propongo\u00a0<em>intentar<\/em>\u00a0-desde la asunci\u00f3n de la fragilidad, acariciando la vulnerabilidad- pr\u00e1cticas de cuidado y r-existencia que, desde todos los espacios posibles, hagan germinar las semillas sembradas hace 15 a\u00f1os.\u00a0<em>R-existir<\/em>\u00a0es resistir al odio desde el amor, asumi\u00e9ndose como parte de un entramado que excede a la especie humana y nos compromete con la \u201cnaturaleza\u201d a quien se\u00f1alamos err\u00f3neamente como objeto externo apropiable. Para que esa generosidad vuelva a brotar es preciso dejar de anteponer la propia persona al bien com\u00fan, preguntarse sinceramente hasta qu\u00e9 punto nuestros m\u00e9ritos, desde la justicia\u00a0<em>del<\/em>\u00a0otro, no fueron tambi\u00e9n privilegios a costa de otros y entretejer esperanzas cultivando juntos m\u00faltiples formas del cuidado. La tarea de afirmar la vida contra la muerte es ardua y a la vez prometedora. Es una deuda que heredamos (con los que ya no est\u00e1n y con los que a\u00fan no vuelven ni nacen) y que no podemos seguir ignorando. Las palabras finales de la\u00a0<em>\u00c9tica<\/em>\u00a0de Spinoza (siglo 17) nos convocan aqu\u00ed y ahora:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Si la salvaci\u00f3n estuviera al alcance de la mano y pudiera conseguirse sin gran trabajo, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda suceder que casi todos la desde\u00f1en? Pero todo lo excelso es tan dif\u00edcil como raro.<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>&nbsp;Sobre el concepto, cf. Burgos Matamoros, y Cervantes P\u00e9rez \u201cINE: abuso o desv\u00edo de poder y&nbsp;<em>lawfare<\/em>\u201d&nbsp;<a href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=3334\">https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=3334<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>&nbsp;M\u00e9xico estuvo al borde de legarle a nuestra lengua el eufemismo \u201creafuero\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>&nbsp;Bajtin,&nbsp;<em>La cultura popular en la edad media y en el renacimiento. El contexto de Fran\u00e7ois Rabelais<\/em>. Alianza, Madrid, 2005.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>&nbsp;Blanchot,&nbsp;<em>La escritura del desastre<\/em>, Monte \u00c1vila, Caracas, 1990.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>&nbsp;Desde el Z\u00f3calo capitalino, por las calles de Madero, Ju\u00e1rez, Reforma hasta la fuente de petr\u00f3leos.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>&nbsp;Cf.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=aAzNmhXVHUc\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=aAzNmhXVHUc<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>&nbsp;Cf. V\u00edctor Toledo \u201cEl mes\u00edas tropical y los dem\u00f3cratas del neoliberalismo\u201d&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.jornada.com.mx\/notas\/2021\/05\/18\/politica\/el-mesias-tropical-y-los-democratas-del-neoliberalismo\/\">https:\/\/www.jornada.com.mx\/notas\/2021\/05\/18\/politica\/el-mesias-tropical-y-los-democratas-del-neoliberalismo\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>&nbsp;Los intentos desesperados del aporof\u00f3bico Ricardo Anaya por acercarse a \u201clos pobres\u201d para imitar la popularidad de AMLO se volvieron una humorada.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>&nbsp;Legisladores presentaron denuncias penales por homicidio y genocidio.&nbsp;Cf.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.eluniversal.com.mx\/nacion\/lilly-tellez-lopez-gatell-lastima-que-no-existe-una-vacuna-que-atenue-su-imbecilidad\">https:\/\/www.eluniversal.com.mx\/nacion\/lilly-tellez-lopez-gatell-lastima-que-no-existe-una-vacuna-que-atenue-su-imbecilidad<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>&nbsp;Cf. Ranci\u00e8re,&nbsp;<em>El maestro ignorante<\/em>.&nbsp;<em>Cinco lecciones sobre la emancipaci\u00f3n intelectual<\/em>, Libros del zorzal, CABA, 2007. Ojal\u00e1 la SEP aprenda de la Secretar\u00eda de Salud.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>&nbsp;La 4T va tratando, en algunos aspectos m\u00e1s que en otros y en la medida de lo posible, de cumplir con el mandato de separar el poder pol\u00edtico del econ\u00f3mico que le dio al presidente el \u201casesor\u201d migrante de San Quint\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>&nbsp;<em>Distinguir<\/em>&nbsp;no significa impedir el di\u00e1logo sino el avasallamiento de los intereses privados sobre la cosa p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>&nbsp;Cf. Sontag,&nbsp;<em>La enfermedad y sus met\u00e1foras. El sida y sus met\u00e1foras<\/em>, Taurus, Madrid, 1996.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>&nbsp;Siguiendo la enfermedad de la palabra de Rosenstock-Huessy, propuse a la vida en los campamentos de la resistencia como un tratamiento homeop\u00e1tico metaf\u00f3rico. Cf. \u201cLa&nbsp;<em>d\u00e9bil fuerza<\/em>&nbsp;de la resistencia\u201d en Mart\u00ednez de la Escalera (ed.),&nbsp;<em>Estrategias de resistencia<\/em>, PUEG-UNAM, M\u00e9xico DF, 2007.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>&nbsp;Cf. Carlos Walter Porto Gon\u00e7alves, \u201cDa geografia \u00e1s geo-graf\u00edas: um mundo em busca de novas territorialidades\u201d en Cece\u00f1a y Sader (Coord.)&nbsp;<em>La guerra infinita. Hegemon\u00eda y terror mundial<\/em>, CLACSO, Buenos Aires, 2002, pp. 217-256.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/7370D176-CB15-40C5-9082-60DD010C8970#_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>&nbsp;Cf.&nbsp;<a href=\"https:\/\/web.archive.org\/web\/20070519011443\/http:\/www.cnd.org.mx\/declaracion_cnd_dialogo.html\">https:\/\/web.archive.org\/web\/20070519011443\/http:\/\/www.cnd.org.mx\/declaracion_cnd_dialogo.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es dif\u00edcil no acordar con Marx en su sentencia acerca de que si la primera es tragedia, la segunda es farsa. 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