{"id":3357,"date":"2021-08-08T10:44:42","date_gmt":"2021-08-08T16:44:42","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=3357"},"modified":"2021-08-08T10:48:37","modified_gmt":"2021-08-08T16:48:37","slug":"sukuun-felipe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=3357","title":{"rendered":"SUKU\u2019UN FELIPE"},"content":{"rendered":"\n<p>Este nuevo libro de Armando Bartra vuelve la mirada hacia la figura de Felipe Carrillo Puerto, quien ha sido valorado en distintos momentos, ya sea por la literatura testimonial de actores cercanos que le conocieron, o, por la historiograf\u00eda acad\u00e9mica, que pone \u00e9nfasis en el imaginario socializante de su gobierno. Carrillo Puerto es, en esencia, uno de los h\u00e9roes ep\u00f3nimos del Yucat\u00e1n posrevolucionario, como parte de una epopeya colectiva que se reivindica de izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p>La estructura de la obra cuenta con seis apartados o cap\u00edtulos, divididos a su vez por distintos subapartados. El I se denomina \u201cCon Zapata en Morelos, 1913-1915\u201d; el II \u201cPrimeros Pasos, 1878-1913\u201d; el III lleva por t\u00edtulo \u201cReformismo norte\u00f1o, 1915-1918\u201d; \u201cUn nuevo rumbo, 1918-1922\u201d es la denominaci\u00f3n para el IV cap\u00edtulo; el V fue titulado \u201cGobernar con el pueblo, 1922-1923\u201d, y es el bloque que se extiende con un mayor n\u00famero de secciones. El \u00faltimo cap\u00edtulo es el VI bajo el r\u00f3tulo de \u201cEl fin del principio, 1923-1924\u201d. Al inicio de su libro, Bartra coloca una \u201cAdvertencia\u201d para el eventual lector. Y al final de la obra aparecen los \u201cAgradecimientos\u201d y \u201cBibliograf\u00eda\u201d. No hay un ep\u00edlogo o cierre formal de la obra con una reflexi\u00f3n o conclusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En principio, quiero detenerme en la \u201cAdvertencia\u201d, porque en sus p\u00e1ginas el autor define los prop\u00f3sitos de su estudio que subvierte los c\u00e1nones de la tradicional historiograf\u00eda acad\u00e9mica y rompe de distintas maneras con los l\u00edmites entre la disciplina hist\u00f3rica y la imaginaci\u00f3n y la invenci\u00f3n hist\u00f3ricas. No censuro ni condeno esta forma de abordar un proceso hist\u00f3rico; al contrario, realmente me parece que Bartra se adentra por un camino ins\u00f3lito que le permite afrontar con soltura y erudici\u00f3n esas aguas tumultuosas que evaden una historia encorsetada para aventurarse en la \u201cb\u00fasqueda de la verosimilitud\u201d mediante la construcci\u00f3n de rutas no convencionales en la historiograf\u00eda. Su tarea como historiador, nos dice, se ha permitido \u201cciertas licencias historiogr\u00e1ficas&nbsp;<em>que sin embargo falsean<\/em>&nbsp;la verdad hist\u00f3rica\u201d (cursivas m\u00edas). Aqu\u00ed me detengo y llamo la atenci\u00f3n de que lamentablemente no se cuid\u00f3 con acierto la edici\u00f3n y al leer estas l\u00edneas las y los lectores nos sorprendemos de tal afirmaci\u00f3n. Con seguridad, el autor escribi\u00f3 acerca de su obra: \u201cse permite ciertas licencias historiogr\u00e1ficas que sin embargo&nbsp;<strong>no&nbsp;<\/strong>falsean la verdad hist\u00f3rica\u201d. Como efectivamente comprobamos al leer y revisar la obra en conjunto. Es de esperarse, entonces, que subsiguientes ediciones corrijan este error tipogr\u00e1fico.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta forma de hacer historia a la que se ha adscrito el autor, se mueve con gran originalidad en las l\u00edneas fronterizas entre historia y ficci\u00f3n, entre historia e invenci\u00f3n, que es a la vez creaci\u00f3n-imaginaci\u00f3n; pero no en detrimento de la obra misma. Al contrario, la&nbsp;&nbsp;intersecci\u00f3n creada por Bartra, permite que la narraci\u00f3n gane en fluidez, dinamismo y exaltaci\u00f3n, retrotrayendo el pasado al presente muy vivamente, y construyendo una historia con personajes de carne y hueso:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los personajes existieron, los acontecimientos relevantes se cuentan tal como ocurrieron y los documentos citados son fidedignos. Los di\u00e1logos y algunos eventos circunstanciales, en cambio, siendo posibles, no son verificables; unos porque los testigos los reconstruyeron a\u00f1os despu\u00e9s seg\u00fan los recordaban, otros porque los imagin\u00e9 yo apoy\u00e1ndome en lo que s\u00e9 de los participantes y las circunstancias (p\u00e1gina 11).<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Estos riesgos historiogr\u00e1ficos elaborados por el autor tambi\u00e9n alcanzan la manera en que \u00e9l mismo decidi\u00f3 no utilizar un aparato cr\u00edtico y notas a pie de p\u00e1gina que, a su decir, empantanaban su propia narraci\u00f3n. De manera expl\u00edcita, acepta que su obra no sea citada como fuente de consulta. De hecho, Bartra apela al disenso propuesto por Jacques Le Goff: \u201cLa erudici\u00f3n es un andamio que el artista, el historiador, deber\u00e1 retirar una vez que haya concluido su obra\u201d,<a href=\"applewebdata:\/\/EC01AD35-E5CB-486E-8EB2-7B04DFFA4B3A#_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>desarmando con ello una de las grandes premisas fundantes del quehacer hist\u00f3rico. Es decir, ante todo, y de forma imperativa, la obligaci\u00f3n de citar paso a paso en la reconstrucci\u00f3n hist\u00f3rica las fuentes de las que se abreva tradicionalmente; pues si no se realiza as\u00ed se corre el riesgo de ser acusado de no seguir la norma o, lo que es peor, de cometer un plagio descaradamente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Bartra, incluso, va m\u00e1s all\u00e1 en su propuesta de una historia sin ataduras:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y como este libro habla de cosas que ocurrieron, pero no pretende tener valor documental, me tom\u00e9 incluso la libertad de modificar no el sentido, pero s\u00ed la redacci\u00f3n de algunos de los textos que reproduzco, pues de la manera en que estaban escritos eran de inc\u00f3moda lectura.&nbsp;<em>Si alguien quisiera citar algo de esta narraci\u00f3n hist\u00f3rica, le sugiero que no lo haga<\/em>&nbsp;y que mejor acuda a la bibliograf\u00eda. Ah\u00ed est\u00e1 la fuente (cursivas m\u00edas, p\u00e1gina 13).<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez esta forma de narraci\u00f3n&nbsp;<em>sui generis<\/em>&nbsp;emprendida por Bartra cause resquemor en una corriente muy conservadora y tradicional de la disciplina hist\u00f3rica, pero no debemos cerrarnos como oficiantes de la Historia a nuevos modelos de interpretaci\u00f3n y de escenificaci\u00f3n de los hechos hist\u00f3ricos. En el caso que nos ocupa,&nbsp;<em>Suku\u2019un Felipe<\/em>&nbsp;logra la dimensi\u00f3n que le impuso el autor; tanto por la atm\u00f3sfera de suspenso que evoca, como porque al abrir sus p\u00e1ginas se crea una ambientaci\u00f3n hist\u00f3rica, como si se desplegara un lienzo cinematogr\u00e1fico, en donde confluyen, se agolpan y contienden m\u00faltiples actores. Sobre todo, el pueblo maya, quien le impuso a Carrillo Puerto el sobrenombre de&nbsp;<em>suku\u2019un<\/em>, \u201camigo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Este \u201crelato biogr\u00e1fico\u201d, como ha denominado Bartra a su obra, es, en toda forma, una aventurada propuesta para darle mayor impulso al llamado giro biogr\u00e1fico, pues amplifica con versatilidad el espectro heur\u00edstico del campo biogr\u00e1fico. Los ejes anal\u00edticos en los que se mueve el giro biogr\u00e1fico creativo descansan no s\u00f3lo en la construcci\u00f3n de una sola figura en solitario. El acento innovador \u2013como es el caso de&nbsp;<em>Suku\u2019un Felipe<\/em>&#8211; implic\u00f3 para el autor compenetrarse en la vida de Carrillo Puerto, para realzar sus m\u00e9ritos, sus obras y su trayectoria, engarzada a y haci\u00e9ndola parte de su comunidad y colectividad, al construir se\u00f1aladamente sus redes de apoyo y sociabilidades pol\u00edticas ante los grandes desaf\u00edos de su tiempo. Esta sugestiva biograf\u00eda muestra tambi\u00e9n c\u00f3mo el gobernador yucateco enfatiz\u00f3, a partir de su reconocimiento de la lucha de clases, su interpelaci\u00f3n (y sus esfuerzos de transformaci\u00f3n) del viejo orden dominante capitalista burgu\u00e9s de muy diversas maneras, para reivindicar los derechos civiles, sociales y pol\u00edticos del pueblo maya. El t\u00e9rmino de su asediado gobierno y el final atroz cometido contra Carrillo Puerto, nos hablan precisamente de c\u00f3mo reaccionaron los intereses olig\u00e1rquicos ante un modelo de sociedad m\u00e1s igualitario en medio de la falaz coyuntura de la rebeli\u00f3n delahuertista.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, mi cr\u00edtica se endereza en poder escudri\u00f1ar todav\u00eda m\u00e1s de cerca algunos recovecos sociopol\u00edticos que han quedado obliterados en la narraci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Me refiero espec\u00edficamente a algunas relaciones personales que no fueron subrayadas por el autor, y que en su momento fueron propiciadas por sus afinidades ideol\u00f3gicas, afianzando una forma de proyectar las pol\u00edticas socializantes en la educaci\u00f3n. Tal fue el caso de la relaci\u00f3n de camaradas con Mar\u00eda del Refugio Garc\u00eda Mart\u00ednez, (conocida como Cuca Garc\u00eda) \u2013michoacana, comunista y feminista- enviada en mayo de 1923 por Jos\u00e9 Vasconcelos \u2013flamante primer secretario de Educaci\u00f3n P\u00fablica- como jefa de la misi\u00f3n pedag\u00f3gica para tomar ejemplo de la educaci\u00f3n racionalista establecida por Carrillo Puerto al frente de la gubernatura en Yucat\u00e1n. La misma Cuca Garc\u00eda, durante su estad\u00eda en aquella entidad, fue alentada por el gobernador para poner por escrito las ideas de redenci\u00f3n social que compart\u00edan ambos.<a href=\"applewebdata:\/\/EC01AD35-E5CB-486E-8EB2-7B04DFFA4B3A#_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, Carrillo Puerto y Cuca Garc\u00eda se conoc\u00edan desde los primeros a\u00f1os fundacionales del Partido Comunista Mexicano (PCM, 1919), cuando otra activa comunista, Elena Torres, relacion\u00f3 al dirigente comunista Jos\u00e9 Allen con Carrillo Puerto y con el connotado general michoacano Francisco J. M\u00fagica. Adem\u00e1s, Cuca Garc\u00eda mantuvo durante varios a\u00f1os una entra\u00f1able amistad con Elvia, \u201cla monja roja del Mayab\u201d, como se le conoc\u00eda a la hermana de Carrillo Puerto, y con quien coincidir\u00eda en distintas batallas mediante sus ideas de avanzada social y de liberaci\u00f3n para la mujer.<a href=\"applewebdata:\/\/EC01AD35-E5CB-486E-8EB2-7B04DFFA4B3A#_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, me gustar\u00eda insistir en que una nueva edici\u00f3n podr\u00eda subsanar algunas erratas que pueden deberse a cierto apresuramiento en la publicaci\u00f3n de la obra. Encontr\u00e9, por ejemplo, que en la bibliograf\u00eda se cambi\u00f3 err\u00f3neamente el nombre de la historiadora Gabriela Cano, a quien se le menciona como \u201cGraciela\u201d Cano. Otro detalle m\u00e1s, es que inexplicablemente no veo citada en la bibliograf\u00eda la compilaci\u00f3n epistolar entre Carrillo Puerto y Alma Reed publicada en 2011 por Michael K. Schuessler y Amparo G\u00f3mez Tepexicuapan en la edici\u00f3n de&nbsp;Conaculta. Por todo el contexto, con toda seguridad esta correspondencia s\u00ed fue revisada por Bartra.<\/p>\n\n\n\n<p>Si se considera una nueva edici\u00f3n, mi sugerencia va en el sentido de que se incluya un \u00edndice onom\u00e1stico, que hace mucha falta para ubicar a numerosos personajes \u2013mujeres y hombres- que se mencionan en esta biograf\u00eda tan sugerente y peculiar al mismo tiempo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta obra, de la pluma erudita de Armando Bartra, rompe lanzas contra la historia r\u00edgida, y a la vez impulsa la necesidad de conocer de viva voz a quienes \u2013como fue el caso de Felipe Carrillo Puerto- formaron parte de una generaci\u00f3n que estaba convencida que M\u00e9xico requer\u00eda de una revoluci\u00f3n de las conciencias, una revoluci\u00f3n socialista, incluyente y creativa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Armando Bartra<em>,&nbsp;Suku\u2019un Felipe. Felipe Carrillo Puerto y la revoluci\u00f3n maya de Yucat\u00e1n<\/em>, M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2020, 293 p., (Secci\u00f3n de Obras de Historia). ISBN: 978-607-16-7008-3<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/EC01AD35-E5CB-486E-8EB2-7B04DFFA4B3A#_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>&nbsp;Jacques Le Goff,&nbsp;<em>\u00bfRealmente es necesario cortar la historia en rebanadas?<\/em>, M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2019.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/EC01AD35-E5CB-486E-8EB2-7B04DFFA4B3A#_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>&nbsp;En la revista&nbsp;<em>Tierra, el magazine del sureste<\/em>, \u00f3rgano de la Liga Central de Resistencia de Yucat\u00e1n, 1923, se encuentran los art\u00edculos de la pluma de Cuca Garc\u00eda: \u201cLa tierra es de los que la cultivan\u201d, \u201cEl Sembrador\u201d, \u201c\u00a1Madre Tierra!\u201d, \u201cPor ellos habla la raza\u201d, y \u201cLos mediocres\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/EC01AD35-E5CB-486E-8EB2-7B04DFFA4B3A#_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>&nbsp;Elvia Carrillo Puerto, \u201csalvando obst\u00e1culos y venciendo prejuicios ancestrales\u201d, reun\u00eda a las mujeres trabajadoras de la ciudad de M\u00e9rida con la mira de su emancipaci\u00f3n mediante ciclos de conferencias, dotaci\u00f3n de libros e invitaci\u00f3n a la lectura en las bibliotecas, la instalaci\u00f3n de una escuela para obreras as\u00ed como la publicaci\u00f3n de la revista&nbsp;<em>Feminismo<\/em>. V\u00e9ase Ver\u00f3nica Oiki\u00f3n Solano,&nbsp;<em>Cuca Garc\u00eda (1889-1973), por las causas<\/em>&nbsp;<em>de las mujeres y la revoluci\u00f3n<\/em>, pr\u00f3logo de Mary Kay Vaughan, Zamora, El Colegio de Michoac\u00e1n y El Colegio de San Luis, 2018. Especialmente, los cap\u00edtulos \u201cConectando con la revoluci\u00f3n mundial\u201d y \u201cTrazando el surco socialista por medio de la educaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este nuevo libro de Armando Bartra vuelve la mirada hacia la figura de Felipe Carrillo Puerto, quien ha sido valorado en distintos momentos, ya sea por la literatura testimonial de actores cercanos que le conocieron, o, por la historiograf\u00eda acad\u00e9mica, que pone \u00e9nfasis en el imaginario socializante de su gobierno. Carrillo Puerto es, en esencia, &#8230; <a title=\"SUKU\u2019UN FELIPE\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=3357\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre SUKU\u2019UN FELIPE\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":212,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-3357","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-librero"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3357","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/212"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3357"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3357\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3360,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3357\/revisions\/3360"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3357"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3357"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3357"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}