{"id":3473,"date":"2021-11-15T20:00:56","date_gmt":"2021-11-16T02:00:56","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=3473"},"modified":"2021-11-15T22:39:56","modified_gmt":"2021-11-16T04:39:56","slug":"sintomas-del-capital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=3473","title":{"rendered":"S\u00cdNTOMAS DEL CAPITAL"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>\u00bfInconsciente capitalista?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Existe una tendencia notable en la que el capital no se presenta como lo que es, sino que, m\u00e1s bien, se expresa y toma sentido a trav\u00e9s de s\u00edntomas: ya sea como personificaciones, como sentido com\u00fan, como mercanc\u00edas, como discursos acad\u00e9micos o como una pandemia<sup>2<\/sup>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00eda in\u00fatil que el capital se expresara como lo que es: un sistema opresor, mort\u00edfero, injusto, desigual, patriarcal, colonial, inhumano, racista, clasista, y obsesionado con la ganancia. Si esto fuera as\u00ed, es decir, si el capital se presentara ante nosotros como tal, probablemente estar\u00edamos librados de \u00e9l desde hace mucho tiempo. Pero es justamente su car\u00e1cter sintom\u00e1tico, esto es, su despliegue, retorno, transmutaci\u00f3n, desplazamiento o condensaci\u00f3n en otras formas, lo que impide su superaci\u00f3n, renov\u00e1ndose de manera incansable.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, el capital permanece oculto, o en otras palabras, permanece\u00a0<em>inconsciente<\/em>. Sin embargo, no por ello deja de tener efectos en nuestras vidas<sup>3<\/sup>: en nuestro ser, en lo que compramos, en el trabajo o en la universidad. No deber\u00eda impresionarnos lo anterior: Marx lo anticip\u00f3 hace casi dos siglos<sup>4<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos aventurarnos diciendo que existe un&nbsp;<em>inconsciente capitalista<\/em>, mismo que fue descubierto por el propio Marx. Siguiendo a P\u00e1ramo Ortega<sup>5<\/sup>&nbsp;y Pav\u00f3n-Cu\u00e9llar<sup>6<\/sup>, podemos identificar, de manera r\u00e1pida y provisoria, tres caracter\u00edsticas b\u00e1sicas de dicho \u201cinconsciente\u201d:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"1\"><li>Su n\u00facleo b\u00e1sico es la maximizaci\u00f3n de la ganancia, la valorizaci\u00f3n del valor. Su&nbsp;<em>pulsi\u00f3n<\/em>&nbsp;es la&nbsp;<em>plusval\u00eda<\/em><sup>7<\/sup>, una pulsi\u00f3n de acrecentamiento y acumulaci\u00f3n<sup>8<\/sup>, una&nbsp;<em>pulsi\u00f3n&nbsp;<\/em>que permite la explotaci\u00f3n de la vida de unos por los otros, del proletariado por los capitalistas.<\/li><li>Puesto que su n\u00facleo es la producci\u00f3n de plusval\u00eda, no le interesa la cualidad, sino la cantidad.<\/li><li>Es un inconsciente&nbsp;<em>idealista<\/em>, producto de la divisi\u00f3n mental y f\u00edsica del trabajo, en donde el primero domina al segundo. De ah\u00ed que se considere al cerebro como motor de toda realidad exterior<sup>9<\/sup>.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Es el inconsciente capitalista el que domina la vida del obrero, del acad\u00e9mico, e incluso, del capitalista m\u00e1s acaudalado. Nadie nos salvamos. Devenimos, de alguna manera,&nbsp;<em>s\u00edntomas del&nbsp;capital<\/em>: ya sea expresando su n\u00facleo b\u00e1sico, o reproduciendo el idealismo burgu\u00e9s, o reduci\u00e9ndonos a puros n\u00fameros, o tal vez las tres cosas al mismo tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Si Freud nos ofrece las coordenadas para explicar lo inconsciente \u201cpersonal-individual\u201d (n\u00f3tese el entrecomillado puesto que no hay algo propiamente individual que est\u00e9 separado de lo social), Marx nos ofrece las coordenadas para entender el inconsciente capitalista. Nos limitaremos esta ocasi\u00f3n a tratar de describir y analizar tres s\u00edntomas: la mercanc\u00eda, el capitalista y la psicolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mercanc\u00edas en la vida cotidiana<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tal como lo descubri\u00f3 Freud, el inconsciente se manifiesta en la vida cotidiana<sup>10<\/sup>, ya sea en las equivocaciones orales o en el olvido. Sucede lo mismo en lo descubierto por Marx, manifest\u00e1ndose no solo en los actos fallidos como lo estudi\u00f3 Freud, sino en las actividades m\u00e1s comunes y normales, libres de cualquier error.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La vida cotidiana es, en un sentido general, toda actividad pr\u00e1ctica humana, sea trabajo o lenguaje, que incluye los aparatos utilizados para llevar a cabo tal actividad, a saber, cualquier dispositivo m\u00f3vil, medio de transporte, accesorios o herramientas espec\u00edficas, as\u00ed como todos aquellos objetos de consumo que sirven para satisfacer necesidades o para el ocio.&nbsp;&nbsp;Diariamente estamos en contacto con las cosas que, por sus caracter\u00edsticas, es decir, como valores de uso y de cambio, conocemos como&nbsp;<em>mercanc\u00edas<\/em><sup>11<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra vida cotidiana en el modo de producci\u00f3n capitalista se encuentra rodeada de mercanc\u00edas. Estas forman parte de nosotros, son casi como una extensi\u00f3n del ser. Cuando tenemos una mercanc\u00eda con nosotros, lo que realmente tenemos es el trabajo humano invertido en ella<sup>12<\/sup>, sin embargo, no lo sabemos<sup>13<\/sup>. En efecto, adem\u00e1s de que la mercanc\u00eda se presenta como fetiche encubriendo el car\u00e1cter social del trabajo humano, tambi\u00e9n se nos presenta como una formaci\u00f3n sintom\u00e1tica de lo que hemos descrito p\u00e1rrafos arriba, es decir, se presenta como s\u00edntoma del capital. Veamos m\u00e1s a detalle lo anterior.<\/p>\n\n\n\n<p>Una mercanc\u00eda, de manera general, es la objetivaci\u00f3n del trabajo humano. Sin embargo, bajo el yugo del capitalismo, el trabajo humano no es lo que parece a simple vista, esto es, no es \u00fanicamente actividad pr\u00e1ctica del ser ni la exteriorizaci\u00f3n del mismo; es, por el contrario, trabajo enajenado<sup>14<\/sup>, trabajo que no le pertenece al obrero, y por ende, tampoco la mercanc\u00eda producida por \u00e9l o ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Queda as\u00ed el obrero reducido a pura fuerza f\u00edsica de trabajo, traducida en&nbsp;<em>la cantidad<\/em>&nbsp;de tiempo en que esta puede ser empleada por su comprador para beneficio propio. Sin entrar en demasiados detalles, puesto que rebasar\u00eda ampliamente nuestros objetivos, agregaremos que desde el momento en que se compra la fuerza f\u00edsica de trabajo, el capitalista sabe lo que tal fuerza puede rendir<sup>15<\/sup>&nbsp;m\u00e1s all\u00e1 de lo necesario para reponerse. Es precisamente en esta extensi\u00f3n del tiempo de trabajo, es decir, m\u00e1s all\u00e1 del que sirve al obrero para mantenerse vivo, lo que le generar\u00e1 la plusval\u00eda al capitalista. Crear\u00e1 as\u00ed un&nbsp;<em>plusproducto<\/em>&nbsp;con el&nbsp;<em>plustrabajo<\/em>, en donde ambas cosas le traer\u00e1n ganancias al capitalista, mientras que al obrero le ocasionar\u00e1n miseria, o como dir\u00eda Marx: \u201c<em>el trabajo produce maravillas para los ricos, pero produce privaciones para el trabajador\u201d<\/em><sup>[16]<\/sup>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El capitalista no mueve un solo dedo en el proceso de producci\u00f3n de mercanc\u00edas, y si lo mueve es \u00fanicamente para indicarle al trabajador en d\u00f3nde ser\u00e1 su lugar de operaci\u00f3n. De ah\u00ed que el capitalista piense que su cerebro, su cabeza, es el motor del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Han aparecido las caracter\u00edsticas del capital en el s\u00edntoma mercanc\u00eda. En primer lugar, la mercanc\u00eda lleva desde su origen la intenci\u00f3n de maximizar la ganancia. Desde el momento en que el capitalista desembolsa su dinero para comprar medios de producci\u00f3n y fuerza de trabajo que crear\u00e1n el producto nuevo, \u201ces ya capital por su propio destino\u201d<sup>17<\/sup>, tiene la intenci\u00f3n, por tanto, de acrecentarse en un bucle infinito; la mercanc\u00eda es solo un medio para la riqueza. Sucede, a su vez, que la mercanc\u00eda esconde la explotaci\u00f3n del obrero por el capitalista, por el mismo capital, explotaci\u00f3n que crece en la medida en que se extiende la jornada de trabajo y se le obliga producir m\u00e1s. As\u00ed, mientras el capitalista se revitaliza cada vez m\u00e1s con sus mercanc\u00edas que vender\u00e1 despu\u00e9s, el trabajador explotado se desvitaliza en un proceso mort\u00edfero de producci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, puesto que la mercanc\u00eda interesa porque reporta ganancias, lo que importa es siempre su&nbsp;<em>valor de cambio<\/em>&nbsp;y nunca su valor de uso. Lo mismo ocurre con el trabajo del obrero: lo que importa no es su trabajo concreto, la forma \u00fatil en la que pueda expresarse, sino tan solo la inversi\u00f3n (cantidad) de su fuerza de trabajo, la forma abstracta del mismo<sup>18<\/sup>. No es del inter\u00e9s del capitalista la forma en que pueda ser usada la mercanc\u00eda que producen sus trabajadores, sino cu\u00e1nto ($) va a ingresar a su billetera.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En tercer lugar, el idealismo queda expresado en la mercanc\u00eda por la relaci\u00f3n de explotaci\u00f3n antes descrita: son solo aquellos los que poseen el capital anticipado, aquellos que tienen los medios de producci\u00f3n y la capacidad de comprar la fuerza de trabajo, los que se abstraen del trabajo manual. Por eso siempre \u201candan de cabeza\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>De manera general, podemos decir que toda mercanc\u00eda que tenemos en este momento a nuestra disposici\u00f3n, es un s\u00edntoma del capital. En ella no vemos ni la plusval\u00eda, ni la explotaci\u00f3n que desvitaliza al obrero, ni el idealismo del capitalista, tampoco nos interesa qu\u00e9 hizo el vendedor con nuestro dinero (lo m\u00e1s seguro es que lo reinvirti\u00f3 para obtener m\u00e1s dinero). En este sentido, la mercanc\u00eda se convierte en el s\u00edntoma perfecto porque de ella no se sospecha nada; ella misma contiene la esencia del capital.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos estos elementos anteriores, propios del capital, retornan en forma de una \u201csimple\u201d mercanc\u00eda, un objeto de consumo o una herramienta de nuestra vida cotidiana. Estamos conviviendo con el capital sin darnos cuenta. Al disfrutar nuestras mercanc\u00edas, no somos realmente nosotros los que las disfrutamos, sino, m\u00e1s bien, es el capital el que disfruta de nosotros, el que r\u00ede al vernos usar continuamente lo que fue producto de una explotaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las personas no disfrutan de sus lujosos iPhone, tampoco disfrutamos de las compras innecesarias que hacemos por Amazon. Por el contrario, es Tim Cook (Apple) ri\u00e9ndose de nosotros al saber que nos vendi\u00f3 un tel\u00e9fono en m\u00e1s del 100% de su costo real, o Jeff Bezos (Amazon) al ver c\u00f3mo compramos compulsivamente mercanc\u00edas mientras explota a sus trabajadores.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Se r\u00eden precisamente porque su truco funcion\u00f3. El capital no se present\u00f3 como lo que es, sino como s\u00edntoma, como mercanc\u00eda. No importa su forma ni su uso, ni qui\u00e9n la cre\u00f3; lo \u00fanico que importa es que el capital se pudo expresar, pudo salir a la superficie sin que sospech\u00e1ramos de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Capitalistas estafados<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pero si Tim Cook o Jeff Bezos se rieron de nosotros, es simplemente porque ellos tambi\u00e9n son un medio del capital para expresarse. Los estafadores fueron estafados. Ni siquiera ellos act\u00faan con total independencia. No fueron ni Cook ni Bezos los que se rieron, sino el capital que se encarn\u00f3 y cobr\u00f3 vida gracias a ellos. Todo capitalista es solo \u201ccapital personificado\u201d<sup>19<\/sup>, su alma \u201ces el alma del capital\u201d<sup>20<\/sup>&nbsp;puesto que \u201csu \u00fanico motivo propulsor\u201d<sup>21<\/sup>&nbsp;es la apropiaci\u00f3n y el acrecentamiento, lo \u00fanico que lo mueve es la plusval\u00eda. El capitalista, adem\u00e1s, se abstrae del trabajo pesado, piensa que el mundo se crea desde las \u00f3rdenes que emanan de su cabeza, de esa conciencia que es solo una conciencia que personifica&nbsp;<em>otra cosa<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Marx nos deja la clave al decir que el capital se dota de conciencia a trav\u00e9s del capitalista<sup>22<\/sup>, y decimos que es la clave porque es lo que intentamos exponer aqu\u00ed: la conciencia del capitalista le pertenece al capital (que permanece oculto, inconsciente). Por eso Freud nos recuerda que la conciencia es tan solo algo superfluo, y que si queremos, por ejemplo, saber la verdad del capitalista, debemos emanciparnos de tal s\u00edntoma<sup>23<\/sup>profundizando en \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>El capital retorna en forma de cuerpo humano: tiene cara para sonre\u00edr y burlarse de nosotros, cerebro para determinar sus operaciones, manos para contar su jugoso dinero, \u00f3rganos sexuales para dejar peque\u00f1as cr\u00edas que seguir\u00e1n su legado. Dejar\u00e9 que Pav\u00f3n-Cu\u00e9llar<sup>24<\/sup>&nbsp;nos acompa\u00f1e en esta explicaci\u00f3n, por tanto, me permito citarlo ampliamente:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCerebro, neuronas y fibras nerviosas son requeridas por el capital&nbsp;<em>para adquirir su psique caracter\u00edstica, ambiciosa y despiadada<\/em>. Sin embargo, una vez&nbsp;adquirida,&nbsp;<em>esta no es m\u00e1s la psique de la persona que posee capital<\/em>, sino que&nbsp;<em>es el capital el que posee, como un demonio, a la persona que le ha vendido su alma<\/em>\u201d.(Cursivas m\u00edas)<\/p>\n\n\n\n<p>Su persona queda reducida, adem\u00e1s, en puras cantidades.&nbsp;<em>Es porque tiene<\/em>. \u00a1Es un n\u00famero en las listas de Forbes! \u00a1Qu\u00e9 risa! \u00a1Lo estafaron de nuevo! Ya no los conocen ni siquiera por su nombre, sino por la posici\u00f3n que ocupan en la lista de los m\u00e1s ricos.<\/p>\n\n\n\n<p>El ser del capitalista se divide entre su fortuna&nbsp;<em>calculada<\/em>&nbsp;en acciones, en&nbsp;<em>el n\u00famero de propiedades<\/em>&nbsp;en donde reside y vacaciona, el&nbsp;<em>n\u00famero de fundaciones<\/em>&nbsp;a las que \u201capoya\u201d con su sonrisa c\u00ednica,&nbsp;<em>la cantidad de trabajadores&nbsp;<\/em>que le producen,&nbsp;<em>el n\u00famero de hijos<\/em>&nbsp;que tienen su apellido entre los cuales repartir\u00e1 su fortuna, y una vez que el capitalista muera, el capital quedar\u00e1 vivo \u00fanicamente porque quien lo personifica ha preparado a sus peque\u00f1os para que contin\u00faen su legado. El capital siempre resucitar\u00e1 de entre los muertos. As\u00ed, la cantidad de su fortuna acumulada gracias a la explotaci\u00f3n, \u201ces cada vez m\u00e1s su \u00fanica propiedad importante\u201d<sup>25<\/sup>&nbsp;dado que su \u201cdesmesura y el exceso, es su verdadera medida\u201d<sup>26<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de que P\u00e1ramo Ortega<sup>27<\/sup>&nbsp;haya acertado al diagnosticar a los capitalistas con la \u201cpsicopatolog\u00eda de la avaricia\u201d, en el capitalismo esta condici\u00f3n es considerada normal, a lo que todo mundo aspira. De ah\u00ed que no aparezca en nuestro gracioso&nbsp;<em>Manual Diagn\u00f3stico de los Trastornos&nbsp;<\/em>Mentales. Pero, al igual que la mercanc\u00eda, su personificaci\u00f3n, su estado psicopatol\u00f3gico normal, es otro s\u00edntoma clave del capital. Su verdad son las l\u00f3gicas del capital, es el capital mismo. Su cuerpo es la extensi\u00f3n de aquello que los economistas burgueses criticados por Marx escribieron en sus libros.<\/p>\n\n\n\n<p>Al igual que como vimos en la mercanc\u00eda, el capital qued\u00f3 expresado en el capitalista: su tendencia y obsesi\u00f3n por enriquecerse, su idealismo con el que se abstrae del trabajo manual, y su reducci\u00f3n a ser cuantitativo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La psicolog\u00eda como s\u00edntoma del capital<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hemos descrito los dos s\u00edntomas perfectos del capital: mercanc\u00edas y capitalistas. Estos dos forman parte de la ecuaci\u00f3n del proceso de producci\u00f3n capitalista propiamente. Sin embargo, no por ser en donde mejor se manifieste el capital de forma encubierta, quiera decir que son los \u00fanicos. Como adelantamos al principio, el capital como categor\u00eda inconsciente, mantiene efectos en los lugares menos esperados: as\u00ed como se manifiesta en los elementos de la ecuaci\u00f3n capitalista, tambi\u00e9n lo hace fuera de ella. Un ejemplo de esto lo encontramos en la psicolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>La psicolog\u00eda se nos presenta como un s\u00edntoma del capital puesto que cumple con las l\u00f3gicas del mismo. Podr\u00edamos argumentar que su l\u00f3gica de acrecentamiento estriba en la reproducci\u00f3n de sus teor\u00edas fuera del lugar acad\u00e9mico, su plusval\u00eda es la psicologizaci\u00f3n: producen teor\u00edas no para explicar o transformar el mundo, sino por avaricia te\u00f3rica.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo cuantitativo del capital se expresa en la psicolog\u00eda a trav\u00e9s de la reducci\u00f3n de los sujetos a puros n\u00fameros en escalas de depresi\u00f3n o motivaci\u00f3n, en cantidad de criterios diagn\u00f3sticos de trastornos mentales, sus evaluaciones cuantitativas de grado como determinantes de la calidad acad\u00e9mica de sus profesionales (CENEVAL en M\u00e9xico), la persecuci\u00f3n de los est\u00edmulos acad\u00e9micos por parte de algunos docentes que descuidan la calidad educativa, el cuidado del puesto administrativo para no perder su dinero, la publicaci\u00f3n de&nbsp;<em>papers<\/em>&nbsp;irrelevantes con poca calidad y en exceso.<\/p>\n\n\n\n<p>Su idealismo es m\u00e1s evidente: el psiquismo que estudian es un psiquismo escindido de sus condiciones reales de existencia, emociones entendidas como propias del sujeto, el lenguaje como una mera funci\u00f3n cognitiva, su pretendida materialidad basada en las neurociencias que termina diciendo nada del sujeto. De ah\u00ed que el cr\u00edtico de la psicolog\u00eda y marxista, Pav\u00f3n-Cu\u00e9llar, afirme que lo que se estudia en psicolog\u00eda es la psique de la clase dominante<sup>28<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Como lo intent\u00e9 mostrar en otro lugar<sup>29<\/sup>, no es la psicolog\u00eda la que habla, sino el capital el que retorna en sus teor\u00edas, en lo psicologizado, de forma imperativa configurando subjetividades. Al interpelarnos como sujetos de la psicolog\u00eda, como&nbsp;<em>homo psychologicus<\/em>, en realidad se nos interpela como sujetos del inconsciente capitalista, sujetos del capital.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed como no podemos confiar en las mercanc\u00edas o en los capitalistas, tampoco podemos depositar nuestra confianza en la psicolog\u00eda, una psicolog\u00eda que se ha dedicado a ignorar la estructura en la que se origina, una psicolog\u00eda incapaz de reconocer sus servicios prestados al capital, una psicolog\u00eda acr\u00edtica y ac\u00e9fala que acepta la realidad \u201ctal cual es\u201d, una psicolog\u00eda que disminuye los m\u00e1rgenes de acci\u00f3n colectiva al atomizar a la humanidad al encerrarla dentro de sus cabezas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Subjetividad(es) del capital: marxismo y psicoan\u00e1lisis como alternativa<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los s\u00edntomas del capital se articulan para formar un velo denso que impide ver lo real. No nos debe parecer extra\u00f1o que, por ejemplo, un psic\u00f3logo estudie las formas eficientes para vender m\u00e1s mercanc\u00edas para la compa\u00f1\u00eda del capitalista. Los tres s\u00edntomas quedan anudados, entrelazados como una cadena que encubren su verdad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Si no hemos superado al capitalismo es porque nos hemos acostumbrado a sus s\u00edntomas, y si el capitalismo nos ha dominado es porque ha llegado a lo m\u00e1s profundo del ser, falseando nuestras conciencias con aquellos. Las mercanc\u00edas aparentan ser simples valores de uso, el capitalista muestra la fachada de fil\u00e1ntropo e innovador, el psic\u00f3logo se muestra como panacea de los problemas que nos aquejan social e individualmente. El capitalismo no es \u00fanicamente un sistema econ\u00f3mico, sino un dispositivo que configura, reproduce, moldea, y crea subjetividades. Las mercanc\u00edas crean a sus sujetos<sup>30<\/sup>; el capitalista configura a sus trabajadores, \u201clos hace a su modo\u201d; la psicolog\u00eda produce a psic\u00f3logos de la vida cotidiana<sup>31<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, insisto, ser\u00eda un absurdo que en el modo de producci\u00f3n capitalista todo se explique a trav\u00e9s de las fachadas, o en otras palabras conocidas para los psicoanalistas, ser\u00eda absurdo limitar nuestras explicaciones a lo \u201cconsciente\u201d, a lo que vemos a primera vista. De ah\u00ed entonces que el psicoan\u00e1lisis pueda ser arma auxiliar del marxismo, como bien lo destac\u00f3 Horkheimer<sup>32<\/sup>&nbsp;y despu\u00e9s Reich<sup>33<\/sup>&nbsp;en el siglo pasado y actualmente los marxistas y psicoanalistas freudianos o lacanianos quienes han desarrollado importantes contribuciones a esta articulaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nos recuerda Horkheimer que solo \u201cla psicolog\u00eda de lo inconsciente\u201d<sup>34<\/sup>&nbsp;podr\u00e1 dar en el blanco de los mecanismos ps\u00edquicos que nos atan al capital, o m\u00e1s bien, podemos reformular diciendo que con el marxismo y el psicoan\u00e1lisis podremos sospechar, criticar y dar cuenta de c\u00f3mo la realidad capitalista subsume en sus l\u00f3gicas toda nuestra subjetividad a trav\u00e9s de sus s\u00edntomas cotidianos y normalizados, creando as\u00ed, una subjetividad capitalista, sea burguesa o proletaria.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><sup>[1]<\/sup>&nbsp;Versi\u00f3n corregida y aumentada a partir del original publicado en el blog personal&nbsp;<a href=\"https:\/\/versuslapsicologia.mx\/\">https:\/\/versuslapsicologia.mx\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><sup>[2]<\/sup>&nbsp;David Pav\u00f3n-Cu\u00e9llar, El coronavirus como s\u00edntoma del capitalismo,&nbsp;<em>David Pav\u00f3n-Cu\u00e9llar<\/em>,&nbsp;<a href=\"http:\/\/oktubre.cl\/2020\/04\/06\/el-coronavirus-como-sintoma-del-capitalismo\/\">http:\/\/oktubre.cl\/2020\/04\/06\/el-coronavirus-como-sintoma-del-capitalismo\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><sup>[3]<\/sup>&nbsp;Sigmund Freud, \u201cLo inconsciente\u201d (1915), en&nbsp;<em>El malestar de la cultura y otros ensayos,&nbsp;<\/em>Madrid, Alianza, 2010.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[4]<\/sup>&nbsp;Karl Marx,&nbsp;<em>El Capital I. Cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/em>&nbsp;(1867), M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2014.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[5]<\/sup>&nbsp;Ra\u00fal P\u00e1ramo Ortega, \u201cDinero y Adicci\u00f3n. Patolog\u00eda social como subproducto cultural del capitalismo\u201d, en&nbsp;<em>El psicoan\u00e1lisis y lo social. Ensayos transversales<\/em>, Valencia-Guadalajara, Universidad de Valencia-Universidad de Guadalajara, 2006.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[6]<\/sup>&nbsp;David Pav\u00f3n-Cu\u00e9llar, \u201cMarxian psychologies\u201d en&nbsp;<em>Marxism and Psychoanalysis. In or against psychology?<\/em>, Londres, Routledge, 2017.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[7]<\/sup>&nbsp;P\u00e1ramo Ortega, \u201cDinero y Adicci\u00f3n\u2026\u201d,&nbsp;<em>op. cit.<\/em>, p. 256.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[8]<\/sup>&nbsp;Pav\u00f3n-Cu\u00e9llar, \u201cMarxian psychologies\u201d,&nbsp;<em>op. cit.<\/em>, pp. 16-18.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[9]<\/sup>&nbsp;Friedrich Engels,&nbsp;<em>El papel del trabajo en la transformaci\u00f3n del mono en hombre&nbsp;<\/em>(1876), M\u00e9xico, Colof\u00f3n, 2008, p. 176.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[10]<\/sup>&nbsp;Sigmund Freud,&nbsp;<em>Psicopatolog\u00eda de la vida cotidiana&nbsp;<\/em>(1901), Madrid, Alianza, 2011.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[11]<\/sup>&nbsp;Marx,&nbsp;<em>El Capital I\u2026<\/em>,&nbsp;<em>op. cit.<\/em>, pp. 41-42.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[12]<\/sup>&nbsp;<em>Ibid<\/em>., pp. 44, 72-73.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[13]<\/sup>&nbsp;<em>Ibid<\/em>., p. 74.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[14]<\/sup>&nbsp;Karl Marx,&nbsp;<em>Manuscritos de econom\u00eda y filosof\u00eda&nbsp;<\/em>(1844), Madrid, Alianza, 2013.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[15]<\/sup>&nbsp;Marx,&nbsp;<em>El Capital I<\/em>\u2026 (1867),&nbsp;<em>op. cit.<\/em>, pp. 175-176.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[16]<\/sup>&nbsp;Marx,&nbsp;<em>Manuscritos\u2026&nbsp;<\/em>(1844),&nbsp;<em>op. cit.<\/em>, p. 137.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[17]<\/sup>&nbsp;Marx,&nbsp;<em>El Capital I\u2026&nbsp;<\/em>(1867),&nbsp;<em>op. cit.<\/em>, p. 135.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[18]<\/sup>&nbsp;<em>Ibid<\/em>., p. 44.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[19]<\/sup>&nbsp;<em>Ibid<\/em>., pp. 141, 208.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[20]<\/sup>&nbsp;<em>Ibid<\/em>., p. 208.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[21]<\/sup>&nbsp;<em>Ibid<\/em>., p. 141.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[22]<\/sup>&nbsp;<em>Ibid<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[23]<\/sup>&nbsp;Freud, \u201cLo inconsciente\u201d (1915),&nbsp;<em>op. cit.<\/em>, p. 274.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[24]<\/sup>&nbsp;Pav\u00f3n-Cu\u00e9llar, \u201cMarxian psychologies\u201d,&nbsp;<em>op cit.<\/em>, p. 18.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[25]<\/sup>&nbsp;Marx,&nbsp;<em>Manuscritos\u2026&nbsp;<\/em>(1844),&nbsp;<em>op. cit.<\/em>, p. 190.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[26]<\/sup>&nbsp;<em>Ibid<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[27]<\/sup>&nbsp;P\u00e1ramo Ortega, \u201cDinero y Adicci\u00f3n\u2026\u201d,&nbsp;<em>op. cit.<\/em>, p. 254<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[28]<\/sup>&nbsp;Pav\u00f3n-Cu\u00e9llar, \u201cMarxian psychologies\u201d,&nbsp;<em>op. cit.,&nbsp;<\/em>p. 14<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[29]<\/sup>&nbsp;Luis Pablo L\u00f3pez-R\u00edos, Psicologizaci\u00f3n de la vida cotidiana: una lectura sintomal,&nbsp;<em>epsys. Revista de Psicolog\u00eda y Humanidades<\/em>,&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.eepsys.com\/es\/psicologizacion-de-la-vida-cotidiana-una-lectura-sintomal\/\">http:\/\/www.eepsys.com\/es\/psicologizacion-de-la-vida-cotidiana-una-lectura-sintomal\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><sup>[30]<\/sup>&nbsp;Pav\u00f3n-Cu\u00e9llar, \u201cMarxian psychologies\u201d,&nbsp;<em>op. cit.<\/em>, pp. 24-25.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[31]<\/sup>&nbsp;L\u00f3pez-R\u00edos, Psicologizaci\u00f3n\u2026,&nbsp;<em>op. cit.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><sup>[32]<\/sup>&nbsp;Max Horkheimer, \u201cHistoria y psicolog\u00eda\u201d (1932), Buenos Aires, Amorrortu, 2008.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[33]<\/sup>&nbsp;Wilhelm Reich,&nbsp;<em>Materialismo dial\u00e9ctico y psicoan\u00e1lisis<\/em>&nbsp;(1934), M\u00e9xico, Siglo XXI, 1986.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>[34]<\/sup>&nbsp;Horkheimer, \u201cHistoria y psicolog\u00eda\u201d (1932),&nbsp;<em>op. cit.<\/em>, p. 32.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfInconsciente capitalista? Existe una tendencia notable en la que el capital no se presenta como lo que es, sino que, m\u00e1s bien, se expresa y toma sentido a trav\u00e9s de s\u00edntomas: ya sea como personificaciones, como sentido com\u00fan, como mercanc\u00edas, como discursos acad\u00e9micos o como una pandemia2.&nbsp; Ser\u00eda in\u00fatil que el capital se expresara como &#8230; <a title=\"S\u00cdNTOMAS DEL CAPITAL\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=3473\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre S\u00cdNTOMAS DEL CAPITAL\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":301,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[94],"tags":[],"class_list":["post-3473","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3473","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/301"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3473"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3473\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3476,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3473\/revisions\/3476"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3473"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3473"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3473"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}