{"id":3550,"date":"2022-05-17T20:25:59","date_gmt":"2022-05-18T02:25:59","guid":{"rendered":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=3550"},"modified":"2022-05-23T21:04:14","modified_gmt":"2022-05-24T03:04:14","slug":"reflexiones-sobre-la-interdisciplinariedad-el-desarrollo-y-las-relaciones-interculturales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=3550","title":{"rendered":"REFLEXIONES SOBRE LA INTERDISCIPLINARIEDAD, EL DESARROLLO Y LAS RELACIONES INTERCULTURALES"},"content":{"rendered":"\n<p> En Am\u00e9rica Latina, el debate sobre el desarrollo y la necesidad de realizar en ese dominio trabajos te\u00f3ricos y pr\u00e1cticos de car\u00e1cter interdisciplinario comenz\u00f3 hace un poco m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os. La exigencia de investigaciones interdisciplinarias era uno de los rasgos sobresalientes del debate y de las luchas por el desarrollo llevadas a cabo a lo largo de los a\u00f1os 50 y 60 (del siglo XX), principalmente.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, aunque ser\u00eda excesivo considerar como insignificantes las tentativas de los trabajos interdisciplinarios hechas en esa \u00e9poca, lo que es seguro es que, en su conjunto, ellas s\u00f3lo dieron lugar a publicaciones donde se encontraban yuxtapuestos los art\u00edculos y los estudios provenientes de disciplinas diferentes, pero que no part\u00edan de una problem\u00e1tica com\u00fan y tampoco permit\u00edan llegar a ella. Para decirlo en una palabra, tampoco fueron muy abundantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco tiempo despu\u00e9s, las luchas por el desarrollo fueron conducidas al fracaso, siempre por v\u00eda de golpes de estado militares; las relaciones de fuerza tuvieron como resultado una fuerte restricci\u00f3n del espacio consagrado a las investigaciones y a los debates, cuando no su supresi\u00f3n pura y simple. En realidad, las hicieron desaparecer de la escena intelectual y pol\u00edtica. Las tentativas interdisciplinarias poco concluyentes en s\u00ed fueron abandonadas sin contemplaci\u00f3n. Resultados: no se logr\u00f3 el objetivo del desarrollo y tampoco se vio madurar una pr\u00e1ctica que permitiera abordar y estudiar los problemas del desarrollo de forma interdisciplinaria. \u00bfHay lecciones que extraer de esta experiencia para nuestras deliberaciones sobre la necesidad de la interdisciplina o de la transdisciplina para el porvenir del conocimiento?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>I<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se pueden tomar como punto de partida dos preguntas: a) \u00bfde d\u00f3nde ven\u00eda la exigencia de los estudios interdisciplinarios sobre el desarrollo?, b) \u00bfc\u00f3mo explicar que esta exigencia no haya quedado satisfecha?<\/p>\n\n\n\n<p>La necesidad de abordar el desarrollo de manera interdisciplinaria apareci\u00f3, de hecho, como una reivindicaci\u00f3n de los sectores que sosten\u00edan en el debate que el problema del desarrollo ten\u00eda un car\u00e1cter multidimensional. Esta constataci\u00f3n, a decir verdad, era admitida por todos o casi. Las primeras dificultades aparecieron cuando el debate revel\u00f3 que hist\u00f3ricamente el desarrollo pon\u00eda en cuesti\u00f3n a la sociedad en su conjunto en todas partes, pero decididamente mucho m\u00e1s en sociedades como las de Am\u00e9rica Latina; lo cual implicaba un proceso de cambios sociales profundos y globales. En otros t\u00e9rminos, el car\u00e1cter multidimensional del problema del desarrollo refer\u00eda finalmente a la sociedad como totalidad, desde todos los puntos de vista. Lo que hace de la existencia social una totalidad articulada o transforma las experiencias dispersas y fragmentarias, incluso contradictorias, en una totalidad, era y sigue siendo el poder. Por lo tanto, el tema del desarrollo colocaba en primer plano la cuesti\u00f3n del poder en el seno de la sociedad. En efecto, si una sociedad puede ser reconocida como no desarrollada, es porque el poder se funda, precisamente, sobre esa situaci\u00f3n de hecho.<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, toda posibilidad de investigaciones, de debates y de pr\u00e1cticas interdisciplinarias sobre el desarrollo implicaba en primer lugar una perspectiva totalizante y, en segundo, tomar en cuenta la cuesti\u00f3n del poder. El hecho es, sin embargo, que ciertas disciplinas no tienen ninguna perspectiva de la totalidad. Eso va m\u00e1s all\u00e1 de las intenciones y de la voluntad de los especialistas, ya que no llevan a cabo una reorganizaci\u00f3n de las bases mismas de su disciplina.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas de esas disciplinas, como la econom\u00eda cl\u00e1sica, se constituyen no solamente al margen de la totalidad sino contra ella. Parten en efecto del presupuesto que existe en el seno de la realidad alguna cosa que se puede calificar de econom\u00eda y que ser\u00eda una esfera de fen\u00f3menos que obedecen a sus \u201cpropias leyes\u201d, fuera de la esfera social, pol\u00edtica y cultural. Su discurso se pretende t\u00e9cnico y se distingue expresamente de \u201clo pol\u00edtico\u201d. Y, en consecuencia, del poder. De esa manera, es la negaci\u00f3n del poder en el momento preciso en el que se ejerce, su predisposici\u00f3n instrumental, lo que hace parte de su transformaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos reflexiones iniciales pueden ser planteadas a partir de la experiencia de Am\u00e9rica Latina que es, sin duda, donde la trayectoria es m\u00e1s larga y m\u00e1s densa en la discusi\u00f3n contempor\u00e1nea relativa al desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera es que toda posibilidad de interdisciplina y\/o de transdisciplina se refiere a la cuesti\u00f3n de la totalidad, y que en el caso espec\u00edfico de las ciencias sociales, del desarrollo en particular, la totalidad engloba la cuesti\u00f3n del poder. La segunda reflexi\u00f3n es que no es posible establecer relaciones interdisciplinarias o transdisciplinarias si las disciplinas involucradas no se fundan o no se refundan con relaci\u00f3n a la perspectiva de una totalidad. La categor\u00eda de totalidad emerge en ese dominio como un lugar central.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>II<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Todo eso nos lleva a preguntarnos \u00bfpor qu\u00e9 precisamente ahora vemos surgir una nueva ola que afirma la necesidad de la interdisciplinariedad, al punto que corre el riesgo de aparecer como una verdadera panacea para el futuro del conocimiento?<\/p>\n\n\n\n<p>Porque tiene algo de paradojal esta nueva exigencia de interdisciplina o transdisciplina que, de todas maneras, se refiere a la totalidad en el momento mismo en donde la crisis de la modernidad y el debate posmoderno han extendido la negaci\u00f3n de la idea de totalidad, en particular en el plano de la existencia social.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo el mundo lo sabe, la tesis afirmada con energ\u00eda por los posmodernos es que el mundo, en particular el mundo social, est\u00e1 fragmentado y disperso y que el sujeto mismo, suponiendo que ese t\u00e9rmino tenga un sentido, no puede ser sino fragmentario. En el debate sociol\u00f3gico, ciertos autores como Michael Mann (<em>The sources of social power<\/em>)<a href=\"applewebdata:\/\/ECC013D1-511D-4D42-8EB8-03548E39D4D4#_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>&nbsp;afirman que no existe ninguna entidad equivalente a la sociedad. Ninguna teor\u00eda de la sociedad es entonces posible y,&nbsp;<em>a fortiori<\/em>, ninguna teor\u00eda del cambio social. La visi\u00f3n atomista de la realidad, y notablemente de la realidad social, que pareciera haber sido evacuada del plano intelectual est\u00e1 de vuelta y sus pretensiones son hegem\u00f3nicas.<\/p>\n\n\n\n<p>Para numerosos autores, las experiencias del \u201csocialismo realmente existente\u201d expresar\u00edan los riesgos que conlleva el empleo de la categor\u00eda de totalidad. En consecuencia, la idea misma de totalidad parece perder toda pertinencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Y sin embargo las cosas no son tan simples. Es verdad que todas las corrientes intelectuales que critican el poder existente han sostenido la idea de la totalidad y el de la sociedad como totalidad, pero es igualmente demostrable que, en la modernidad europea u occidental, la totalidad ha sido presentada como \u201ctotalidad org\u00e1nica\u201d (sobre todo por Saint-Simon) o, despu\u00e9s de la segunda guerra mundial, como \u201ctotalidad sist\u00e9mica\u201d. Si bien esas no son las \u00fanicas totalidades concebibles, y mucho menos son todas las existentes en la tradici\u00f3n de otras culturas. Aunque, en el marco del presente art\u00edculo, nosotros no pretendemos llevar m\u00e1s lejos el an\u00e1lisis, en primer lugar, porque no tiene ning\u00fan sentido negar el car\u00e1cter de totalidad de una sociedad. Y, en segundo t\u00e9rmino, la totalidad no puede ser y nunca fue ni \u201corg\u00e1nica\u201d ni \u201csist\u00e9mica\u201d. Porque no puede ser sino hist\u00f3rica, dicho de otra manera, articulaci\u00f3n de experiencias y de elementos hist\u00f3ricamente heterog\u00e9neos que la historia, y no la l\u00f3gica de una entidad cualquiera suprahumana, re\u00fane y que se articulan en relaciones de poder. Pero esta articulaci\u00f3n es una estructura que, contradictoria, heterog\u00e9nea y abierta, no es menos real y actuante en tanto que totalidad. En cuanto a su duraci\u00f3n, depende a la vez de eso que pasa en la historia que hacen las gentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Las ideas de totalidad \u201corg\u00e1nica\u201d o \u201csist\u00e9mica\u201d forman parte de la pretensi\u00f3n homogeneizante del poder en el marco de la experiencia europea. En las otras culturas, la diversidad es plenamente leg\u00edtima; forma parte de la naturaleza de las cosas del mundo. Por lo tanto, la reconstituci\u00f3n de la idea de totalidad para tomar en cuenta la incoherencia, la diversidad y la heterogeneidad de la historia, al mismo tiempo que su articulaci\u00f3n en un momento y durante un tiempo, obliga a rebasar los l\u00edmites de la epistemolog\u00eda occidental y reconstituir sobre esa base las disciplinas convocadas a la interdisciplinariedad y la transdisciplinariedad.<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis actual de la modernidad plantea igualmente una cuesti\u00f3n fundamental, hasta determinante. Se trata de la crisis del paradigma de la modernidad europea, del conocimiento entendido como relaci\u00f3n sujeto-objeto, en la cual el sujeto es, en realidad, el individuo constituido por \u00e9l mismo, por su capacidad de reflexi\u00f3n y su discurso, y no tambi\u00e9n como una sede de relaciones sociales m\u00faltiples. Y el objeto a su vez est\u00e1 colocado como una entidad id\u00e9ntica a ella misma, dotada de propiedades espec\u00edficas que la \u201cdefinen\u201d y no como un momento y un modo en un campo de relaciones dadas. De ah\u00ed la relaci\u00f3n de exterioridad entre \u201csujeto\u201d y \u201cobjeto\u201d. Es conveniente se\u00f1alar que este paradigma es extra\u00f1o o ajeno a cualquier otra visi\u00f3n c\u00f3smica, de todas las otras culturas. Pero ha sido uno de los fundamentos de la visi\u00f3n universalista de la racionalidad occidental. Ser\u00e1 el estado actual de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica occidental, en particular de la f\u00edsica, lo que terminar\u00e1 por quitar a ese paradigma toda base y toda solidez. Es necesario, sin embargo, admitir que al hacerlo, se va al encuentro de otros paradigmas del conocimiento, que existen en otras culturas y en las cuales la relaci\u00f3n de exterioridad entre \u201csujeto\u201d y \u201cobjeto\u201d no es posible.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez no es aberrante pensar que el paradigma cognitivo de la modernidad o de la racionalidad europea, que ha fundado su pretensi\u00f3n de ser la racionalidad lisa y llanamente, ha sido elaborado y reforzado en el contexto mismo de la historia europea donde, tanto en raz\u00f3n del emergente car\u00e1cter capitalista de las relaciones sociales, como del car\u00e1cter colonial de las relaciones con las otras sociedades y culturas, las relaciones con \u201cel otro\u201d no pod\u00edan ser admitidas m\u00e1s que como relaciones entre entidades desiguales, en el sentido jer\u00e1rquico del t\u00e9rmino, y no como relaciones jer\u00e1rquicamente iguales aunque entre elementos diversos y diferentes. Las otras sociedades y culturas han sido definidas como inferiores, condenadas a ser \u201cobjeto\u201d de estudio o de pr\u00e1cticas de dominaci\u00f3n, y como entidades con las cuales no se pod\u00edan admitir m\u00e1s que relaciones de exterioridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Las formas y los efectos de esta relaci\u00f3n colonial han sido diferentes en cada caso. En Am\u00e9rica, la exterminaci\u00f3n masiva de la poblaci\u00f3n (percibida principalmente como mano de obra descartable) fue seguida de un largo proceso de colonizaci\u00f3n del imaginario que se tradujo, en un primer momento, por la represi\u00f3n y la prohibici\u00f3n de toda objetivaci\u00f3n y de toda formalizaci\u00f3n posible, en el plano intelectual, simb\u00f3lico yest\u00e9tico y, en un segundo momento, por la introyecci\u00f3n forzada de creencias, sobre todo religiosas, que sirvieron de mecanismos de control social, de candados protectores de la dominaci\u00f3n. Es necesario recordar que en las sociedades coloniales americanas no exist\u00eda ni la polic\u00eda ni el ej\u00e9rcito profesionales. El control social se ejerc\u00eda a trav\u00e9s del control del imaginario. De esa manera, las culturas alguna vez brillantes de la regi\u00f3n azteca y mesoamericana as\u00ed como de la regi\u00f3n andina y amaz\u00f3nica fueron transformadas en subculturas de campesinos analfabetas, limitados a refugiarse en la expresi\u00f3n oral y de tener como \u00fanico canal de expresi\u00f3n intelectual o de formalizaci\u00f3n de im\u00e1genes visuales la lengua dominante y los esquemas de la cultura dominante. En el caso de las culturas de Asia y de Medio-Oriente, los colonizadores no llegaron a tales extremos, pero una gran parte de las conquistas culturales anteriores de esos pueblos ha sido deslegitimada en Europa o considerada a lo sumo como hist\u00f3rica, perteneciente entonces al pasado. \u00c1frica ha sido en parte una tierra de explotaci\u00f3n y de extracci\u00f3n de mano de obra esclava, m\u00e1s que organizaci\u00f3n de sociedades coloniales de tipo americano o antillano incluso, en un estado posterior, tales sociedades se cerraron como fue el caso en Sud\u00e1frica.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, las expresiones simb\u00f3licas y formales \u2013las artes visuales en particular\u2013 no pudieron ser destruidas. Pero se niegan a reconocerlas como tales y se les relega al rango de expresiones \u201cfolkl\u00f3ricas\u201d, fuente de \u201cinspiraci\u00f3n\u201d de los \u201cverdaderos\u201d artistas occidentales.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que es verdaderamente sorprendente, teniendo en cuenta esta historia, es que los pueblos sobrevivientes hayan logrado no solamente resistir durante cinco siglos rechazando la degradaci\u00f3n de su identidad, sino movilizarse efectivamente en la perspectiva de una nueva base de resurgimiento cultural que se despliega hoy en el conjunto del mundo colonial, incluyendo a la poblaci\u00f3n africana en Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Un paradigma del conocimiento organizado sobre tales bases como modo de poder no puede desarrollar de manera eficaz la interdisciplina o la transdisciplina. La idea de totalidad ha quedado siempre trunca o cerrada, org\u00e1nica o sist\u00e9mica, cuando no est\u00e1 ausente. En cuanto a las relaciones cognitivas entre la especie y el mundo, no pueden fundarse m\u00e1s en perspectivas de dominaci\u00f3n entre los miembros de la especie de una parte, y entre ellos y el resto del mundo en la otra. La crisis de la modernidad y de la racionalidad occidental abre la posibilidad para las disciplinas de reconstruirse en la misma direcci\u00f3n que la reconstrucci\u00f3n de nuestras ideas sobre la producci\u00f3n del conocimiento y sobre las relaciones entre nosotros y los otros, entre la especie y el resto del mundo en el proceso mismo del conocimiento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>III<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La crisis de la racionalidad y de la modernidad europea pone en cuesti\u00f3n las relaciones entre la cultura occidental y los otros. Y como eso ocurre en el momento mismo de la planetarizaci\u00f3n del mundo, el debate sobre el desarrollo y sobre los encuadres y los estudios interdisciplinarios demandan ser reformulados en toda su amplitud.<\/p>\n\n\n\n<p>Es necesario al inicio admitir que el proceso de redistribuci\u00f3n del control de los recursos del mundo entero en provecho de una peque\u00f1a minor\u00eda de la especie, que comenz\u00f3 con la conquista de Am\u00e9rica, se dirige hoy hacia una nueva etapa. No es posible plantear el problema del desarrollo al margen de esta cuesti\u00f3n, es decir, renunciando a estudiar c\u00f3mo el poder planetario est\u00e1 en v\u00edas de constituirse.<\/p>\n\n\n\n<p>El poder hoy es planetario porque en el sentido f\u00edsico del t\u00e9rmino cubre el planeta entero. Eso significa en primer lugar una concentraci\u00f3n nueva y mejorada del control de los recursos del mundo en beneficio de una minor\u00eda de la poblaci\u00f3n del planeta. En segundo lugar, esta concentraci\u00f3n no opera solamente en t\u00e9rminos de clase, sino tambi\u00e9n seg\u00fan las l\u00edneas directrices de la dominaci\u00f3n colonial que no cesa de afirmar su control despu\u00e9s de cinco siglos.<\/p>\n\n\n\n<p>En tercer t\u00e9rmino, eso significa un modelo cognitivo ligado a esas relaciones de poder, y la ambici\u00f3n metaf\u00edsica de alcanzar la validez universal, lo que establece con las otras culturas relaciones que paralizan todo desarrollo real, las transforma en objetos de estudio en lugar de fundar con ellas relaciones de comunicaci\u00f3n y de intercambio de ideas, de conceptos, de experiencias, de visiones del mundo y visiones del porvenir.<\/p>\n\n\n\n<p>El debate sobre el desarrollo, el debate sobre la interdisciplina, exigen que todas esas cuestiones sean planteadas. No es posible sostener el desarrollo sin luchar por la redistribuci\u00f3n de los recursos mundiales. Este objetivo, a su vez, no puede realizarse sin la descolonizaci\u00f3n de las relaciones culturales. Eso significa, nada menos, que una reconstrucci\u00f3n epistemol\u00f3gica que opera sobre la base de la comunicaci\u00f3n y del intercambio entre culturas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las bases de una nueva racionalidad exigen que se parta de la reconstituci\u00f3n de las relaciones con el otro, y que se admita la legitimidad de las diferencias, no como base de la desigualdad tal como pasa todav\u00eda hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>El car\u00e1cter colonial de las relaciones entre los pueblos y las culturas, rasgos caracter\u00edsticos de la explotaci\u00f3n de clase, es el elemento cr\u00edtico, el verdadero nudo del problema del desarrollo, y tambi\u00e9n del conocimiento.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><sup>*<\/sup> Ofrecemos aqu\u00ed un material que hasta hora permanec\u00eda in\u00e9dito en idioma castellano.\u00a0La traducci\u00f3n que ahora presentamos fue hecha por Mar\u00eda Hayde\u00e9 Garc\u00eda Bravo, a partir de la publicaci\u00f3n en franc\u00e9s del trabajo que An\u00edbal Quijano expuso en el Coloquio internacional sobre la interdisciplinariedad, organizado por la UNESCO en Par\u00eds del 16 al 19 de abril de 1991.<\/p>\n\n\n\n<p>La publicaci\u00f3n sali\u00f3 un a\u00f1o despu\u00e9s, porque Eduardo Portella, literato, intelectual y pol\u00edtico brasile\u00f1o quien fung\u00eda como director general adjunto de la UNESCO, congreg\u00f3 los trabajos y escribi\u00f3 la introducci\u00f3n. Federico Mayor Zaragoza en su calidad de director de la UNESCO (1987-1999) redact\u00f3 el prefacio. La obra es:&nbsp;<em>Entre savoirs. L\u2019interdisciplinarit\u00e9 en acte: enjeux, obstacles, perspectives<\/em>&nbsp;(\u00e9tudes r\u00e9unies sous la direction d\u2019Eduardo Portella), Toulouse: Editions Er\u00e8s\/UNESCO, 1992. [Entre&nbsp;<em>saberes. La interdisciplinariedad en acto: desaf\u00edos, obst\u00e1culos, perspectivas<\/em>].<\/p>\n\n\n\n<p>El coloquio estuvo dividido en 4 ejes:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"1\"><li>La interdisciplinariedad: problemas metodol\u00f3gicos, epistemol\u00f3gicos y hermen\u00e9uticos<\/li><li>Interdisciplinariedad y medio ambiente<\/li><li>La interdisciplinariedad frente al desarrollo<\/li><li>Interdisciplinariedad y alfabetizaci\u00f3n<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>El trabajo de Quijano fue ubicado en el tema 3, que se llev\u00f3 a cabo el jueves 18 de abril. Por la ma\u00f1ana expusieron A. Benachehou Director de la Divisi\u00f3n de estudios sobre el desarrollo, Francia), \u201cLa crisis del desarrollo y la necesidad del trabajo interdisciplinario\u201d; Ignacy Sachs (Centro de Investigaci\u00f3n sobre el Brasil contempor\u00e1neo de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales, Francia), \u201cEl desarrollo: un concepto interdisciplinario por excelencia\u201d; Roberto Da Matta (Instituto Kellogg de la Universidad de Notre Dame, EUA), \u201cTrabajando pensamientos sobre interdisciplina: una perspectiva antropol\u00f3gica\u201d; Takeshi Hiromatsu (Profesor en el Centro de Investigaci\u00f3n Avanzada para la Ciencia y la Tecnolog\u00eda de la Universidad de Kyoto, Jap\u00f3n) \u201cEl Centro de Investigaciones para la Ciencia y la Tecnolog\u00eda: estudio de caso\u201d, luego hubo un primer debate: \u00bfC\u00f3mo desarrollar la investigaci\u00f3n y la formaci\u00f3n interdisciplinarias aplicadas al desarrollo?<\/p>\n\n\n\n<p>Luego de la comida Quijano estuvo en la mesa con Emmanuel Carneiro Le\u00e3o (del Centro de Filosof\u00eda y Ciencias y Humanas de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro, Brasil) \u201cHacia una cr\u00edtica de la interdisciplinariedad\u201d. Y al cierre se realiz\u00f3 el debate \u00bfC\u00f3mo reforzar los v\u00ednculos entre la investigaci\u00f3n interdisciplinaria y la decisi\u00f3n en materia de desarrollo?Participaron tambi\u00e9n en el coloquio:&nbsp;F\u00e9lix Guattari, con un trabajo sobre \u201cFundamentos \u00e9tico-pol\u00edticos de la interdisciplinariedad\u201d; Michel Maffesoli \u201cSociedades complejas y saber org\u00e1nico\u201d; Gianni Vattimo \u201cLa educaci\u00f3n contempor\u00e1nea entre epistemolog\u00eda y hermen\u00e9utica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/ECC013D1-511D-4D42-8EB8-03548E39D4D4#_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>\u00a0Por la fecha de publicaci\u00f3n del texto de Quijano, se refiere a aqu\u00ed al primer volumen que Michael Mann public\u00f3 en 1986: T<em>he Sources of Social Power: Volume 1, A History of Power from the Beginning to AD 1760<\/em>, Cambridge: Cambridge University Press.\u00a0Publicado en espa\u00f1ol en 1991:\u00a0<em>Las fuentes del poder social. 1, Una historia del poder desde los comienzos hasta 1760 d.c.<\/em>, Madrid: Alianza Editorial. La obra completa est\u00e1 constituida por otros tres vol\u00famenes:\u00a0<em>The Sources of Social Power: Volume 2, The Rise of Classes and Nation States 1760-1914<\/em>, Cambridge University Press, 1993 (en espa\u00f1ol:\u00a0<em>Las fuentes del poder social. 2. El desarrollo de las clases y los Estados nacionales, 1760-1914<\/em>, Madrid: Alianza Editorial, 1997.\u00a0<em>The Sources of Social Power: Volume 3, Global empires and revolution, 1890-1945,<\/em>\u00a0New York: Cambridge University Press, 2012 y\u00a0<em>The Sources of Social Power: Volume 4, Globalizations, 1945-2011,<\/em>\u00a0New York: Cambridge University Press, 2013 (estos dos \u00faltimos sin traducci\u00f3n al espa\u00f1ol).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Am\u00e9rica Latina, el debate sobre el desarrollo y la necesidad de realizar en ese dominio trabajos te\u00f3ricos y pr\u00e1cticos de car\u00e1cter interdisciplinario comenz\u00f3 hace un poco m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os. La exigencia de investigaciones interdisciplinarias era uno de los rasgos sobresalientes del debate y de las luchas por el desarrollo llevadas a cabo a &#8230; <a title=\"REFLEXIONES SOBRE LA INTERDISCIPLINARIEDAD, EL DESARROLLO Y LAS RELACIONES INTERCULTURALES\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=3550\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre REFLEXIONES SOBRE LA INTERDISCIPLINARIEDAD, EL DESARROLLO Y LAS RELACIONES INTERCULTURALES\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":324,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[246],"tags":[],"class_list":["post-3550","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ecosofias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3550","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/324"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3550"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3550\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3593,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3550\/revisions\/3593"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3550"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3550"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3550"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}