{"id":3557,"date":"2022-05-19T21:29:50","date_gmt":"2022-05-20T03:29:50","guid":{"rendered":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=3557"},"modified":"2022-05-22T23:19:48","modified_gmt":"2022-05-23T05:19:48","slug":"una-historia-compleja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=3557","title":{"rendered":"UNA HISTORIA COMPLEJA. LA TEOR\u00cdA DE LA ACUMULACI\u00d3N EN MARX"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Resumen:&nbsp;<\/strong>La \u201cacumulaci\u00f3n\u00bb es un concepto crucial en la teor\u00eda del capital de Marx. Despu\u00e9s de la forma de valor, es la parte que sufri\u00f3 los cambios m\u00e1s significativos en las diferentes redacciones de su obra, ya que juega un papel crucial en su estructura general. Su funci\u00f3n es uno de los puntos clave para pensar la continuidad\/discontinuidad entre los diferentes niveles de abstracci\u00f3n de la teor\u00eda. En este ensayo, intentaremos mostrar este desarrollo y explicar su significado m\u00e1s general.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Palabras clave<\/strong>: Acumulaci\u00f3n;&nbsp;<em>Capital<\/em>; Marx-Engels-Gesamtausgabe; Capital en general; Niveles de abstracci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"1\"><li><strong>Introducci\u00f3n&nbsp;<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>La acumulaci\u00f3n en la estructura te\u00f3rica del capital&nbsp;constituye un&nbsp;nudo&nbsp;fundamental, sin&nbsp;el&nbsp;cual todo el sistema no se sostendr\u00eda. No es casualidad que,&nbsp;quiz\u00e1 s\u00f3lo despu\u00e9s de la forma de valor,&nbsp;sea una de las partes que m\u00e1s veces ha sido reelaborada a medida que se ha ido definiendo el&nbsp;marco. Sin embargo,&nbsp;comparada con la forma valor,&nbsp;situada&nbsp;\u00e9sta&nbsp;siempre al principio de la obra, la acumulaci\u00f3n&nbsp;fue&nbsp;cambiando de posici\u00f3n, se&nbsp;fuearticulando en m\u00e1s pasajes y secciones en los tres libros, hasta convertirse en la verdadera clave del desarrollo de la teor\u00eda de Marx y de sus cambios entre las distintas redacciones.<\/p>\n\n\n\n<p>La raz\u00f3n por la que esta parte de la teor\u00eda es tan importante est\u00e1 relacionada con la&nbsp;<em>metodolog\u00eda marxiana,<\/em>eminentemente dial\u00e9ctica. En esta perspectiva, en su propia articulaci\u00f3n interna&nbsp;la acumulaci\u00f3n&nbsp;debe producir como resultados propios lo que inicialmente&nbsp;eran sus presupuestos no puestos. Lograr esto significa producir los \u00abpresupuestos-puestos\u00bb<a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>: s\u00f3lo a trav\u00e9s de esto el capital puede ser realmente un proceso, es decir, moverse&nbsp;de&nbsp;s\u00ed mismo para&nbsp;ponerse a&nbsp;s\u00ed mismo. Este modo de proceder por el cual la teor\u00eda, por as\u00ed decirlo, vuelve sobre s\u00ed misma&nbsp;d\u00e1ndose su propio fundamento&nbsp;est\u00e1, en opini\u00f3n de Marx, conectada con otro tema que podr\u00eda parecer que se mueve en direcci\u00f3n opuesta; es decir, esto plantea la cuesti\u00f3n de los \u00abl\u00edmites de la dial\u00e9ctica\u00bb y, de manera m\u00e1s general, de la concepci\u00f3n materialista de la historia. De hecho, Marx pretende mostrar c\u00f3mo el modo de producci\u00f3n capitalista tenga&nbsp;un punto de partida inicialmente no puesto por \u00e9l mismo, para argumentar&nbsp;<em>no&nbsp;<\/em>sea&nbsp;posible un curso hist\u00f3rico universal&nbsp;<em>a priori<\/em>; las leyes de la dial\u00e9ctica teorizan las relaciones de producci\u00f3n actuales en virtud de su l\u00f3gica intr\u00ednseca que est\u00e1 hist\u00f3ricamente determinada y no puede ser generalizada en abstracto: no puede extenderse como tal a otros modos de producci\u00f3n,&nbsp;los cuales&nbsp;&nbsp;deben ser reconstruidos sobre la base de su propia l\u00f3gica.&nbsp;Esto plantea en t\u00e9rminos radicales la discontinuidad, por otro lado, presenta el riesgo te\u00f3rico de tener una teor\u00eda siempre deficiente en la medida en que depende de elementos ex\u00f3genos, por lo&nbsp;cual&nbsp;en cualquier momento su coherencia podr\u00eda&nbsp;desaparecer alomitir&nbsp;tales&nbsp;elementos&nbsp;ex\u00f3genos. El presupuesto-puesto&nbsp;del&nbsp;que se habl\u00f3 anteriormente&nbsp;obvia este problema: gracias a \u00e9l la teor\u00eda puede moverse por s\u00ed misma. La cuesti\u00f3n que se plantea, por tanto, no s\u00f3lo es estructural en el contexto de la teor\u00eda del modo de producci\u00f3n capitalista, sino que tambi\u00e9n tiene un importante valor metodol\u00f3gico. No es casualidad que&nbsp;esta cuesti\u00f3n haya sufrido la mayor cantidad de modificaciones&nbsp;y desarrollos en esta doble perspectiva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Volviendo a la cuesti\u00f3n&nbsp;<em>estructural<\/em>, lo primero que cambi\u00f3 fue su posici\u00f3n y su articulaci\u00f3n en&nbsp;los&nbsp;diferentes niveles de abstracci\u00f3n. La respuesta a esta pregunta es tambi\u00e9n la clave para entender c\u00f3mo pasamos de los&nbsp;<em>Grundrisse<\/em><em>&nbsp;<\/em>a&nbsp;<em>El Capital<\/em>,&nbsp;<em>vexata quaestio&nbsp;<\/em>del debate marxiano<a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Parto del presupuesto, que no puede ser discutido aqu\u00ed<a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>,&nbsp;seg\u00fan el cual&nbsp;s\u00f3lo a partir de los&nbsp;<em>Grundrisse&nbsp;<\/em>Marx comienza realmente a desarrollar una teor\u00eda integral&nbsp;del capital. En los planos que elabor\u00f3 en ese periodo, los tres niveles de abstracci\u00f3n de los que habla son Universalidad, Particularidad y Singularidad (U-P-S) que, evidentemente, remiten a la teor\u00eda hegeliana del juicio y el silogismo. Esta forma de proceder, un tanto esquem\u00e1tica,&nbsp;con&nbsp;la que se intenta organizar el discurso \u00abecon\u00f3mico\u00bb sobre la base de una articulaci\u00f3n externa, muestra tanto limitaciones como m\u00e9ritos. Las limitaciones est\u00e1n relacionadas precisamente con esta exterioridad un tanto mec\u00e1nica, que algunos quisieran que fuera dial\u00e9ctica s\u00f3lo en virtud de que Marx menciona las categor\u00edas hegelianas. En realidad, la aplicaci\u00f3n externa es la menos dial\u00e9ctica que se puede concebir, ya que el m\u00e9todo dial\u00e9ctico no es otra cosa que el despliegue de la cosa&nbsp;misma. La ventaja es que Marx utiliza estas categor\u00edas porque en ese momento s\u00f3lo intuye la estructura dial\u00e9ctica del capital y trata de ordenarla de alguna manera por ahora inadecuada. No se trata de una intuici\u00f3n al aire, sino precisamente para adecuar&nbsp;la estructura al contenido a exponer, proceder\u00e1 a los cambios que&nbsp;despu\u00e9s&nbsp;&nbsp;se&nbsp;verificar\u00e1n&nbsp;&nbsp;y que har\u00e1n a la teor\u00eda&nbsp;dial\u00e9cticamente m\u00e1s coherente.<a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 se entiende por Universal-Particular-Singular? El \u00abcapital en general\u00bb \u2013la&nbsp;Universalidad\u2013, uno y todo al mismo tiempo, se desarrolla hasta&nbsp;poner&nbsp;la ganancia, para lo cual se divide en m\u00e1s de uno \u2013genera su propio hijo\u2013, se multiplica en muchos particulares (competencia). La&nbsp;Particularidad estudia la din\u00e1mica de estos m\u00faltiples capitales que, cada uno individualizado, en su propia acci\u00f3n particular dan existencia a las leyes universales previamente desarrolladas. La Singularidad es&nbsp;el&nbsp;particular que act\u00faa como universal, es decir, un capital particular,&nbsp;la&nbsp;banca, se posiciona como representante de la forma m\u00e1s abstracta y universal del capital, el dinero que genera dinero de por&nbsp;s\u00ed, frente a los&nbsp;`capitales particulares operantes, que valorizan el capital en un sector&nbsp;determinado. Esta din\u00e1mica se articula en la secci\u00f3n sobre el&nbsp;<em>cr\u00e9dito&nbsp;<\/em>y el&nbsp;<em>capital ficticio<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto brevemente esbozado, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 la acumulaci\u00f3n? Marx la&nbsp;pone&nbsp;inicialmente en la Particularidad, es decir, despu\u00e9s de que el capital haya&nbsp;puesto&nbsp;la ganancia, despu\u00e9s de que ha \u00abdado la vuelta\u00bb y ha vuelto a su propio&nbsp;fundamento, esto&nbsp;es, incluso despu\u00e9s de la circulaci\u00f3n. Aqu\u00ed le parece posible pensar&nbsp;este proceso&nbsp;sin&nbsp;poner&nbsp;las condiciones para la reproducci\u00f3n del capital, sin mostrar c\u00f3mo \u00e9ste crea material y formalmente sus propios presupuestos no una vez (lo que podr\u00eda ser accidental ya que parte de presupuestos no puestos), sino sistem\u00e1ticamente. Es decir: cree poder&nbsp;hacer esto sin incluir a la acumulaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El tratamiento en los&nbsp;<em>Grundrisse&nbsp;<\/em>no va m\u00e1s all\u00e1 de la Universalidad o del Capital en general. Evidentemente, hay otros temas, pero no forman parte de la exposici\u00f3n org\u00e1nica y se a\u00f1aden&nbsp;sin un orden preciso&nbsp;junto a la l\u00ednea argumental general que no va m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites mencionados. Dicho todo esto, la cuesti\u00f3n que se plantea es si el capital puede&nbsp;poner&nbsp;sus propios presupuestos sin la teor\u00eda de la acumulaci\u00f3n. La respuesta creo s\u00f3lo pueda&nbsp;ser no, porque si no&nbsp;se&nbsp;piensan&nbsp;las condiciones no s\u00f3lo de la producci\u00f3n, sino tambi\u00e9n de la reproducci\u00f3n del capital, no es posible determinarlo como un proceso, como algo que no necesite&nbsp;regularmente elementos externos para fundamentarse. En realidad, Marx hab\u00eda hablado de la acumulaci\u00f3n en los&nbsp;<em>Grundrisse<\/em>, pero de la \u00aboriginal\u00bb, es decir,&nbsp;de aquella&nbsp;&nbsp;que pon\u00eda&nbsp;los presupuestos no puestos por el capital; evidentemente,&nbsp;\u00e9sta&nbsp;no pod\u00eda ser suficiente para la teorizaci\u00f3n del proceso. Precisamente por esta raz\u00f3n, Marx, progresivamente,&nbsp;comienza a distinguir gradualmente la acumulaci\u00f3n originaria de la acumulaci\u00f3n capitalista propiamente dicha y a insertar, al principio de manera ocasional y luego cada vez m\u00e1s conscientemente, elementos de la misma en el punto justo, es decir, antes de la relaci\u00f3n capital-ganancia, resultado del Capital en general. Como se ha dicho, el tema est\u00e1 conectado&nbsp;con&nbsp;un debate cl\u00e1sico sobre el pasaje&nbsp;de los&nbsp;<em>Grundrisse&nbsp;<\/em>al<em>&nbsp;Capital&nbsp;<\/em>y del Capital en general a la Competencia, y que luego se desarroll\u00f3 con Rosdolsky y otros a los que no es posible referirse aqu\u00ed. Perm\u00edtanme referirme a mis otras discusiones sobre el tema.<a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a><sup><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Veamos algunos de los planes de Marx mencionados anteriormente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td><strong>A<\/strong>. Introducci\u00f3n a los&nbsp;<em>Grundrisse&nbsp;<\/em>(Marx 1976-81, 43; trad. it. 36-37)<\/td><\/tr><tr><td>Las determinaciones generales abstractas que como tales son comunes a m\u00e1s o menos todas las formas de sociedad.&nbsp;Las categor\u00edas que constituyen la estructura interna de la sociedad burguesa y sobre las que descansan las clases fundamentales. Capital, trabajo asalariado, propiedad de la tierra. Su relaci\u00f3n rec\u00edproca. Ciudad y campo. Las tres grandes clases sociales. Intercambio entre ellas. Circulaci\u00f3n. Cr\u00e9dito (privado).&nbsp;S\u00edntesis de la sociedad burguesa en la forma del Estado. Considerada&nbsp;en relaci\u00f3n a s\u00ed misma. Las clases \u00abimproductivas\u00bb. Los impuestos.&nbsp;D\u00e9bito del Estado. Cr\u00e9dito p\u00fablico. La poblaci\u00f3n. Las&nbsp;colonias. Emigraci\u00f3n.&nbsp;Relaciones internacionales de la producci\u00f3n. Divisi\u00f3n internacional del trabajo.&nbsp;Intercambio&nbsp;internacional. Exportaciones e importaciones. Tipo de cambio.&nbsp;El mercado mundial y la crisis.&nbsp;&nbsp;<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td><strong>B.&nbsp;<\/strong><em>Grundrisse<\/em><em>&nbsp;<\/em>(Marx 1976-81, 187; trad. it. 240-241)<\/td><\/tr><tr><td><strong>I<\/strong>.&nbsp;&nbsp;Concepto general de \u00abcapital\u00bb;&nbsp;Particularidad del capital: capital circulante, capital fijo (capital como medio de subsistencia, como materia prima, como instrumento de trabajo).&nbsp;Capital como dinero.&nbsp;<\/td><\/tr><tr><td><strong>II.<\/strong>Cantidad de capital. Acumulaci\u00f3n.El capital&nbsp;medido sobre&nbsp;s\u00ed mismo. Ganancia. Inter\u00e9s. Valor del capital: es decir, capital distinto de s\u00ed mismo como capital y ganancia.&nbsp;La circulaci\u00f3n&nbsp;de los capitales.&nbsp;Intercambio de capital por capital, Intercambio de capital por renta. Capital y precios.&nbsp;Competencia de los capitales.&nbsp;Concentraci\u00f3n de los capitales.&nbsp;&nbsp;<\/td><\/tr><tr><td><strong>III.&nbsp;<\/strong>El capital como cr\u00e9dito.&nbsp;<\/td><\/tr><tr><td><strong>IV.&nbsp;<\/strong>El<strong>&nbsp;<\/strong>capital como capital accionario.&nbsp;<\/td><\/tr><tr><td><strong>V.&nbsp;<\/strong>El capital como mercado monetario.&nbsp;<\/td><\/tr><tr><td><strong>VI.&nbsp;<\/strong>El capital como fuente de la riqueza. El capitalista.&nbsp;<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td><strong>C.&nbsp;<\/strong><em>Grundrisse<\/em><em>&nbsp;<\/em>(Marx 1976-81, 199; trad. it. 256-257)<\/td><\/tr><tr><td><strong>&nbsp;&nbsp;<\/strong><strong>Capital:&nbsp;<\/strong><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;I. Generalidad&nbsp;<\/strong>&nbsp;Origen del capital a partir del dinero&nbsp;Capital y trabajo (que se media&nbsp;a trav\u00e9s del&nbsp;trabajo de otros)&nbsp;Los elementos del capital, analizado seg\u00fan la relaci\u00f3n con el trabajo (producto, materia prima. Instrumento de trabajo).&nbsp;&nbsp;Particularizaci\u00f3n del capital:&nbsp;capital&nbsp;circulante, capital fijo. Circulaci\u00f3n del capital&nbsp;Singularidad del capital: capital y ganancia. Capital e inter\u00e9s. El capital como valor, distinto de s\u00ed mismo&nbsp;en cuanto&nbsp;inter\u00e9s y ganancia.<\/td><\/tr><tr><td><strong>&nbsp;II. Particularidad&nbsp;<\/strong>Acumulaci\u00f3n de los capitales.&nbsp;Competencia de los capitales.&nbsp;Concentraci\u00f3n de los capitales (diferencia cuantitativa del capital que es al mismo tiempo diferencia cualitativa,&nbsp;en cuanto&nbsp;medida de su magnitud y de su efecto).&nbsp;&nbsp;<\/td><\/tr><tr><td><strong>&nbsp;III. Singularidad&nbsp;<\/strong>El capital como cr\u00e9dito.&nbsp;El capital como capital accionario.&nbsp;El capital como mercado monetario. El capital como mercado monetario&nbsp;espuesto&nbsp;en su totalidad; all\u00ed&nbsp;\u00e9ste&nbsp;es el determinante de los precios, empleador del trabajo, regulador de la producci\u00f3n, en una palabra: fuente de producci\u00f3n.&nbsp;&nbsp;<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td><strong>D.&nbsp;<\/strong><em>Carta a Lassalle del 22 de febrero de 1858<\/em><em>&nbsp;<\/em>(Marx, Engels 1973, 550-551)<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td>El capital (contiene algunos&nbsp;cap\u00edtulos&nbsp;introductorios)<a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a><sup>*<\/sup>Renta de la tierraTrabajo asalariadoEl EstadoMercado internacionalMercado mundial&nbsp;<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td><strong>E.&nbsp;<\/strong><em>Carta a Lasalle del 11 de marzo de 1858<\/em><em>&nbsp;<\/em>(Marx, Engels 1973, 553-554)<\/td><\/tr><tr><td>El valor&nbsp;Dinero&nbsp;El capital en general (proceso de producci\u00f3n de capital, proceso de circulaci\u00f3n del capital, unidad de ambos o capital y ganancia, inter\u00e9s).<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td><strong>F.&nbsp;<\/strong><em>Carta a Engels del 2 de abril de 1858<\/em><em>&nbsp;<\/em>(Marx, Engels 1973, 312 y ss.)<\/td><\/tr><tr><td>Subdivisi\u00f3n del Libro I sobre el capital:&nbsp;Capital en general&nbsp;La competencia, es decir, la acci\u00f3n rec\u00edproca de los muchos capitales.&nbsp;El cr\u00e9dito, donde, frente a los capitales individuales, el capital figura como elemento universal.El capital accionario, como la forma m\u00e1s perfecta (que traspasa&nbsp;en ell comunismo), junto con todas sus contradicciones.&nbsp;<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td><strong>G.&nbsp;<\/strong>\u00cdndice del&nbsp;<em>Urtext&nbsp;<\/em>(Marx 1980, 3 ss.)<\/td><\/tr><tr><td><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;I.&nbsp;<\/strong>Valor<\/td><\/tr><tr><td><strong>&nbsp;&nbsp;II.&nbsp;<\/strong>Dinero&nbsp;<\/td><\/tr><tr><td><strong>&nbsp;III.&nbsp;<\/strong>El&nbsp;capital en general&nbsp;<\/td><\/tr><tr><td>&nbsp;Transici\u00f3n del dinero al capital:&nbsp;Proceso de producci\u00f3n del capital:&nbsp;Intercambio de capital con la capacidad de trabajarEl plusvalor absolutoEl plusvalor relativoLa acumulaci\u00f3n originaria (presupuesto de la relaci\u00f3n capital y trabajo asalariado)&nbsp;Inversi\u00f3n de la ley de apropiaci\u00f3n&nbsp;El proceso de circulaci\u00f3n del capital&nbsp;[\u00edndice interrumpido]<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td><strong>H.&nbsp;<\/strong>\u00cdndice de 1859 (o 1861) (Marx 1980, 256 y ss.)<\/td><td>&nbsp;<\/td><\/tr><tr><td><strong>&nbsp;&nbsp;El proceso de producci\u00f3n del capital:&nbsp;<\/strong><\/td><td>&nbsp;<\/td><\/tr><tr><td>Transformaci\u00f3n del dinero en capital:&nbsp;Pasaje&nbsp;Intercambio entre capital y fuerza de trabajo&nbsp;El proceso de trabajo&nbsp;El proceso de valorizaci\u00f3n<\/td><td>&nbsp;<\/td><\/tr><tr><td>El plusvalor absoluto:Tiempo de trabajo absoluto y tiempo de trabajo necesario&nbsp;Plusvalor. Sobrepoblaci\u00f3n. Tiempo de trabajo suplementarioPlusvalor&nbsp;y trabajo necesario&nbsp;<\/td><td>&nbsp;<\/td><\/tr><tr><td>El plusvalor relativoCooperaci\u00f3n de masas&nbsp;Divisi\u00f3n del trabajo&nbsp;M\u00e1quinas&nbsp;<\/td><td>&nbsp;<\/td><\/tr><tr><td>Acumulaci\u00f3n originaria&nbsp;Plusproducto. Pluscapital&nbsp;El capital produce al trabajo asalariado&nbsp;La acumulaci\u00f3n originariaConcentraci\u00f3n de la fuerza de trabajo&nbsp;Plusvalor&nbsp;en las diferentes formas y&nbsp;mediante&nbsp;diferentes mediosNexo&nbsp;entre plusvalor&nbsp;relativo&nbsp;y absolutoMultiplicaci\u00f3n de las ramas de la producci\u00f3n&nbsp;Poblaci\u00f3n&nbsp;<\/td><\/tr><tr><td>Trabajo asalariado y capital&nbsp;Capital fuerza colectiva, civilizaci\u00f3n&nbsp;Reproducci\u00f3n del trabajador&nbsp;mediante&nbsp;el salario&nbsp;Superaci\u00f3n espont\u00e1nea de los l\u00edmites de la producci\u00f3n capitalista. Tiempo disponible. El trabajo mismo transformado en trabajo social&nbsp;Econom\u00eda efectiva. Ahorro del tiempo de trabajo, pero no en forma de oposici\u00f3nManifestaci\u00f3n fenom\u00e9nica&nbsp;[<em>Erscheinung<\/em>] de la ley de apropiaci\u00f3n en la circulaci\u00f3n simple de mercanc\u00edas.&nbsp;Inversi\u00f3n de esta ley.&nbsp;<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td><strong>I.&nbsp;<\/strong><em>Carta a Kugelmann del 13 de octubre de 1866&nbsp;<\/em>(Marx, Engels 1974, 534)<\/td><\/tr><tr><td><strong>Libro I:&nbsp;<\/strong>El proceso de producci\u00f3n del capital&nbsp;<strong>Libro<\/strong>&nbsp;<strong>II<\/strong>: El proceso de circulaci\u00f3n del capital&nbsp;<strong>Libro III<\/strong>: Configuraci\u00f3n del proceso global&nbsp;<strong>Libro IV:&nbsp;<\/strong>Para la historia de la teor\u00eda&nbsp;<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"1\" start=\"2\"><li><strong>La \u00abacumulaci\u00f3n\u00bb desde los \u00abGrundrisse\u00bb al \u00abCapital\u00bb.&nbsp;<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>1. En el plan m\u00e1s elaborado de los&nbsp;<em>Grundrisse&nbsp;<\/em>(esquema C), la exposici\u00f3n de la competencia (\u00abparticularidad del capital\u00bb) forma parte de la misma esfera de la acumulaci\u00f3n. En&nbsp;<em>El&nbsp;capital<\/em>, competencia y acumulaci\u00f3n no forman parte del mismo tratamiento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>2. En el plan de los&nbsp;<em>Grundrisse<\/em>, la acumulaci\u00f3n se encuentra, por tanto,&nbsp;<em>despu\u00e9s&nbsp;<\/em>de la<em>&nbsp;<\/em>circulaci\u00f3n y&nbsp;<em>despu\u00e9s<\/em>de<em>&nbsp;<\/em>la transformaci\u00f3n del capital en capital y ganancia. En&nbsp;<em>El&nbsp;<\/em><em>capital&nbsp;<\/em>\u00e9sta se coloca&nbsp;<em>antes&nbsp;<\/em>tanto&nbsp;de&nbsp;la circulaci\u00f3n como de la transformaci\u00f3n del capital en capital y ganancia. Para comprender el desarrollo de la teor\u00eda es necesario explicar estos cambios.<\/p>\n\n\n\n<p>Una cl\u00e1usula fundamental de abstracci\u00f3n que caracteriza al Capital en general, y sin la cual no se puede entender en absoluto la articulaci\u00f3n de la teor\u00eda general del capital y sus problemas, se refiere a la relaci\u00f3n entre la oferta y la demanda. Porque aqu\u00ed se supone que se&nbsp;verifican&nbsp;todos los intercambios posibles, es decir, que el problema de la realizaci\u00f3n simplemente se&nbsp;coloca&nbsp;entre par\u00e9ntesis. Este es el significado de la frase \u00ablas mercanc\u00edas se intercambian a sus valores\u00bb. El objetivo de este supuesto es estudiar la pura din\u00e1mica formal de la estructura del capital, aunque&nbsp;verdaderamente&nbsp;es bien sabido que tarde o temprano esto tendr\u00e1 que caer.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Comencemos a rastrear los cambios y transformaciones del concepto de \u00abacumulaci\u00f3n\u00bb. Ya en el plan del 59 (o del 61 seg\u00fan la interpretaci\u00f3n) encontramos dentro de \u00abcapital en general\u00bb un cuarto cap\u00edtulo titulado<em>La<\/em>&nbsp;a<em>cumulaci\u00f3n originaria<\/em><em>&nbsp;<\/em>con una serie de subcap\u00edtulos dedicados al&nbsp;<em>Plus<\/em><em>producto. Pluscapital<\/em>,&nbsp;<em>El capital produce al trabajo a<\/em><em>salariado<\/em>,&nbsp;<em>La Acumulaci\u00f3n&nbsp;<\/em><em>originaria<\/em>,&nbsp;<em>Concentraci\u00f3n de la capacidad de trabajo<\/em>,&nbsp;<em>Plusval<\/em><em>oren diferentes formas y&nbsp;con&nbsp;diferentes medios<\/em>,&nbsp;<em>Poblaci\u00f3n<\/em><em>&nbsp;<\/em>(ver Diagrama H). Es evidente aqu\u00ed que Marx empez\u00f3 a pensar en la ubicaci\u00f3n del concepto de \u00abacumulaci\u00f3n\u00bb antes de llegar a la relaci\u00f3n capital-ganancia. Ya en los&nbsp;<em>Grundrisse,&nbsp;<\/em>sin embargo,&nbsp;hab\u00eda&nbsp;una primera exposici\u00f3n de la acumulaci\u00f3n inmediatamente despu\u00e9s de la del concepto de \u00abplusvalor&nbsp;relativo\u00bb,&nbsp;en tanto&nbsp;que Marx, aunque indirectamente, estudiaba aqu\u00ed los efectos de la reutilizaci\u00f3n del plusvalor&nbsp;producido&nbsp;en el&nbsp;proceso de producci\u00f3n anterior (cf. Marx (1976-1981, 294 y ss.). Una segunda&nbsp;y extensa&nbsp;reconsideraci\u00f3n&nbsp;se&nbsp;tiene&nbsp;dentro del cap\u00edtulo sobre la circulaci\u00f3n del capital: aqu\u00ed se hace una distinci\u00f3n entre la acumulaci\u00f3n capitalista propiamente dicha y la acumulaci\u00f3n originaria (Marx 1976-1981, 367 y ss.) y entre Pluscapital I y Pluscapital II (Marx 1976-1981, 365 y ss.). Todo esto hab\u00eda sido precedido por una primera formulaci\u00f3n de la ley de la poblaci\u00f3n (Marx 1976-1981, 306 y ss.; trad. it. 414 y ss.).&nbsp;Se trata&nbsp;claramente del contexto te\u00f3rico de la futura s\u00e9ptima secci\u00f3n del libro I sobre la \u00abacumulaci\u00f3n\u00bb. Seg\u00fan el plan de la \u00e9poca, todo esto deb\u00eda tratarse m\u00e1s adelante, en la particularidad (v\u00e9ase el esquema C) de la exposici\u00f3n conceptual; en vez&nbsp;el desarrollo coherente de la teor\u00eda sobre la base de su l\u00f3gica intr\u00ednseca mostr\u00f3&nbsp;a&nbsp;Marx el car\u00e1cter preliminar de la acumulaci\u00f3n para teorizar el pasaje&nbsp;a \u00abcapital y ganancia\u00bb: Marx entiende aqu\u00ed que sin acumulaci\u00f3n no se puede tener el presupuesto\/puesto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que&nbsp;fue anticipado en&nbsp;este manuscrito&nbsp;fue&nbsp;retomado en la \u00faltima parte del&nbsp;<em>Manuscrito 1861\/63&nbsp;<\/em>(Marx 1976-80, 2243 y ss.). Aqu\u00ed&nbsp;se tiene&nbsp;por primera vez el&nbsp;<em>tratamiento combinado&nbsp;<\/em>de<em>&nbsp;<\/em>la acumulaci\u00f3n de capital individual con la&nbsp;<em>reproducci\u00f3n social global<\/em>;&nbsp;\u00e9sta la sigue&nbsp;directamente sin la circulaci\u00f3n&nbsp;en&nbsp;medio.&nbsp;<em>Este pasaje es decisivo, porque impone una nueva articulaci\u00f3n de la relaci\u00f3n \u00abuno-<\/em><em>m\u00faltiples\u00bb<\/em>; la reproducci\u00f3n social global implica una pluralidad de capitales antes de que se pueda plantear la relaci\u00f3n capital\/ganancia, antes de que se&nbsp;pongan&nbsp;los presupuestos. Esto&nbsp;impone&nbsp;repensar la estructura del Capital en general como un mero uno\/todo, antes de su articulaci\u00f3n en muchos particulares. Los muchos parecen estar ya dentro del uno\/todo (\u00abcapital en general\u00bb). Procedamos por orden.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La estructura que encontramos en&nbsp;<em>El&nbsp;<\/em><em>capital&nbsp;<\/em>(la obra) representa la soluci\u00f3n final de esta serie de reconsideraciones. Aqu\u00ed Marx llega a la conclusi\u00f3n de que no basta con pensar en la simple producci\u00f3n de capital y reproducci\u00f3n del capital&nbsp;singular&nbsp;(el&nbsp;<em>genus&nbsp;<\/em>uno y todo al mismo tiempo), como parec\u00eda inicialmente, sino tambi\u00e9n las condiciones de la reproducci\u00f3n de los m\u00faltiples. Se trata de exponer las formas de la continuidad de este proceso de producci\u00f3n del valor de uso a trav\u00e9s del valor y del valor a trav\u00e9s del valor de uso (la contradicci\u00f3n inmanente a la mercanc\u00eda). La producci\u00f3n no puede ser otra cosa que un proceso que se repite continuamente,&nbsp;por tanto,&nbsp;<em>re<\/em>producci\u00f3n<a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftn7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>&nbsp;(Marx 1991, 506; trad. Ital. 621; Marx 1976-80, 2243).<\/p>\n\n\n\n<p>Marx comienza estudiando las determinaciones formales que se desarrollan en la&nbsp;repetici\u00f3n&nbsp;simple del proceso a la misma escala (el plusvalor realizado&nbsp;por el capital es consumido&nbsp;\u00edntegramente como&nbsp;ingreso&nbsp;por el capitalista, no se reinvierte). De este sencillo an\u00e1lisis, se desprenden dos puntos fundamentales para la l\u00f3gica del proceso: 1) dentro de un determinado per\u00edodo el capital se compone enteramente de plusvaloracumulado&nbsp;(cf. Marx 1991, 509-510; trad. Ital. 624-625)<a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>; b) la separaci\u00f3n de fuerza de trabajo y de las condiciones objetivas del proceso de trabajo, una condici\u00f3n de partida no&nbsp;puesta&nbsp;por el modo de producci\u00f3n capitalista en su inicio ideal, es ahora producida por el propio sistema. No s\u00f3lo se&nbsp;realiza&nbsp;&nbsp;el \u00abproducto\u00bb, no s\u00f3lo se&nbsp;realiza&nbsp;la \u00abmercanc\u00eda\u00bb, sino que se produce el \u00abcapital\u00bb, es decir, la propia relaci\u00f3n de producci\u00f3n capitalista: el capital&nbsp;<em>vs.&nbsp;<\/em>al<em>&nbsp;<\/em>trabajo asalariado (cf. Marx 1991, 510 y ss.)<a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftn9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>. El trabajador pertenece al capital incluso antes de que haya vendido su fuerza de trabajo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00abescala ampliada\u00bb prev\u00e9 que una parte del&nbsp;plusvalor&nbsp;producido&nbsp;se transforme en nuevo capital; esto se llama \u00abacumulaci\u00f3n\u00bb. La plusval\u00eda existe desde el principio como valor de una determinada parte del producto bruto; tan pronto como se transforma en dinero es indistinguible de otro valor en forma de dinero. Sin embargo, para que pueda ser&nbsp;transformado&nbsp;en capital&nbsp;es necesario que&nbsp;los elementos materiales necesarios est\u00e9n&nbsp;disponibles en el mercado (Marx 1991, 520)<a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftn10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>. dem\u00e1s de los elementos materiales, es necesaria la disponibilidad de nueva fuerza de trabajo; veremos c\u00f3mo esta condici\u00f3n tambi\u00e9n&nbsp;es&nbsp;puesta por&nbsp;el propio capital. El proceso de producci\u00f3n&nbsp;pone&nbsp;todas estas condiciones de una manera que no podemos detallar aqu\u00ed. Con esto, el capital parecer\u00eda finalmente&nbsp;un presupuesto\/puesto: todo lo que&nbsp;le era&nbsp;presupuesto&nbsp;es ahora su resultado. En realidad, por ahora, no es&nbsp;as\u00ed: falta&nbsp;la relaci\u00f3n con los&nbsp;<em>\u00abotros\u00bb&nbsp;<\/em>actores de la reproducci\u00f3n social; por esa raz\u00f3n, el capital a\u00fan no est\u00e1 planteado, porque ni siquiera las condiciones abstractas de su existencia lo est\u00e1n. Los \u00abotros\u00bb con los que el capital individual entra en relaci\u00f3n, en realidad, a\u00fan no han sido incluidos en la discusi\u00f3n, y son esenciales para la reproducci\u00f3n del&nbsp;capital individual&nbsp;que hasta ahora se ha considerado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"1\" start=\"3\"><li><strong>La relaci\u00f3n capital\/capitales y sus niveles de abstracci\u00f3n&nbsp;<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9nes son los \u00abotros\u00bb y por qu\u00e9&nbsp;es necesario incluirlos? Hay dos argumentos fundamentales:<\/p>\n\n\n\n<p>a) estamos en el mundo de la producci\u00f3n de \u00abmercanc\u00edas\u00bb, la c\u00e9lula econ\u00f3mica del capital (la forma que adopta el producto en este modo espec\u00edfico de producci\u00f3n). Esto implica productores aut\u00f3nomos e independientes (por lo tanto, tenemos multiplicidad desde el principio, es la condici\u00f3n de la sociedad mercantil). Incluso si no fueran capitalistas, tender\u00e1n a serlo debido a la din\u00e1mica de la acumulaci\u00f3n: 1. el modo de producci\u00f3n capitalista se expande a m\u00e1s esferas; 2. crea nuevas esferas de producci\u00f3n; 3. a medida que se expande, se pasa de la subsunci\u00f3n formal a la subsunci\u00f3n real; 4. en&nbsp;cada&nbsp;esfera de la producci\u00f3n, la creaci\u00f3n de capital procede de diferentes puntos de la superficie de la sociedad. Son los propietarios de mercanc\u00eda y dinero, diferentes e independientes entre s\u00ed,&nbsp;quienes&nbsp;transforman este dinero en capital mediante el intercambio con la capacidad de trabajo, y as\u00ed vuelven a transforman&nbsp;el&nbsp;plusvalor&nbsp;en capital, es decir, acumulan capital.&nbsp;Tiene lugar as\u00ed&nbsp;la creaci\u00f3n de diferentes capitales: aumenta el n\u00famero de capitalistas y de capitales aut\u00f3nomos;<\/p>\n\n\n\n<p>b) En segundo lugar, debe recordarse que si la producci\u00f3n tiene lugar enteramente en forma capitalista, esto no significa que toda se produzca por un solo capital, de hecho esto es imposible, nuevamente debido al car\u00e1cter fundamental de la categor\u00eda \u00abmercanc\u00eda\u00bb, que implica productores aut\u00f3nomos e independientes. Esta relaci\u00f3n capital\/capitales es remitida expl\u00edcitamente por Marx a la din\u00e1mica de uno\/m\u00faltiples&nbsp;y a las categor\u00edas de \u00abatracci\u00f3n\u00bb y \u00abrepulsi\u00f3n\u00bb que recuerdan evidentemente a la l\u00f3gica hegeliana del ser (cf. Marx 1976-1981, 353 ss. ss.; trad. it. 59-60)<a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftn11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Los muchos son, por tanto, necesarios para la teorizaci\u00f3n de la reproducci\u00f3n del individual. Su interacci\u00f3n&nbsp;debe ser formalizada&nbsp;antes de entrar en el mundo de la competencia, estudiando la pura proporcionalidad formal y material mediante la cual puede tener lugar su producci\u00f3n y reproducci\u00f3n. En esencia, antes del capital y la ganancia. Sin esta parte de la teor\u00eda, el capital a\u00fan no puede&nbsp;poner&nbsp;sus presupuestos de manera adecuada y completa. En consecuencia, la acumulaci\u00f3n no s\u00f3lo&nbsp;es colocada&nbsp;ahora antes de la ganancia, sino que se divide en dos partes: (I) la del capital individual en el libro primero, (II) la de la sociedad en su conjunto al final del segundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Se ha dicho varias veces que Marx hab\u00eda previsto inicialmente la exposici\u00f3n del cap\u00edtulo sobre la acumulaci\u00f3n s\u00f3lo despu\u00e9s del tratamiento de la circulaci\u00f3n y de la transformaci\u00f3n del plusvalor&nbsp;en ganancia; en ese plan&nbsp;\u00e9sta&nbsp;quedaba fuera de la dimensi\u00f3n \u00abgeneral\/universal\u00bb del capital;&nbsp;\u00e9sta&nbsp;se refer\u00eda ya a la \u00abparticularidad\u00bb. La exposici\u00f3n de la particularidad&nbsp;preve\u00eda&nbsp;que la acumulaci\u00f3n fuese&nbsp;seguida precisamente por la competencia y la centralizaci\u00f3n (todav\u00eda llamada \u00abconcentraci\u00f3n de los capitales\u00bb)<a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftn12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>. Sin embargo, las conexiones l\u00f3gicas cambian evidentemente si la acumulaci\u00f3n precede a la ganancia y si se divide la exposici\u00f3n en dos partes, una que precede a la circulaci\u00f3n (Acumulaci\u00f3n I) y otra que la sigue (Acumulaci\u00f3n II) (cf. Marx 1976-81, 326; trad. it. 17 y ss.).<\/p>\n\n\n\n<p>A la luz de estos dos aspectos, parece que el proceso global de producci\u00f3n y circulaci\u00f3n del capital es una&nbsp;<em>condi<\/em><em>tio&nbsp;sine qua non<\/em><em>&nbsp;<\/em>para que la acumulaci\u00f3n como tal tenga lugar de forma propiamente capitalista. Esto no est\u00e1 en contradicci\u00f3n con la noci\u00f3n de \u00abgeneralidad\u00bb: con la Acumulaci\u00f3n I tenemos el proceso del capital que se desplaza desde s\u00ed mismo y, al mismo tiempo, se&nbsp;pone&nbsp;como particular; en realidad, para que esto ocurra, desde el principio el capital debe mediar con otros sujetos de producci\u00f3n con los que se encuentra juntos (\u00a1se producen mercanc\u00edas!) y que tienden a convertirse tambi\u00e9n en capital: todos son momento constitutivo de una totalidad (todos ellos son un fin en s\u00ed mismo en la medida en que constituyen el medio de valorizaci\u00f3n para otro) (cf. Marx 1963, 353; trad. it. 370). La totalidad del concepto de \u00abgeneralidad del capital\u00bb presupone, por tanto, este movimiento global, incluida la exposici\u00f3n pura de las interdependencias cuantitativas materiales de los capitales (cf. Marx 1963, 393; trad. it. 413). La competencia realiza la tendencia inmanente al capital, no la crea; el contenido de su movimiento consiste en este punto en las formas puras de la reproducci\u00f3n social global. Los m\u00faltiples capitales, por tanto, en su pura conexi\u00f3n formal\/material, se sit\u00faan dentro del capital en general, porque sin ellos no es posible pensar en la acumulaci\u00f3n y, por tanto, en el devenir mismo del capital como una totalidad (es decir, considerando toda la reproducci\u00f3n social en forma capitalista).<\/p>\n\n\n\n<p>Marx se da cuenta perfectamente del car\u00e1cter preliminar de la Acumulaci\u00f3n II en el&nbsp;<em>Manuscrito 1861\/63<\/em>, donde afirma:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed, adem\u00e1s, hay que se\u00f1alar que debemos exponer el proceso de circulaci\u00f3n o el proceso de reproducci\u00f3n&nbsp;<em>antes de&nbsp;<\/em>haber expuesto el capital acabado&nbsp;<em>&#8211; capital y&nbsp;<\/em>ganancia- porque tenemos que exponer no s\u00f3lo c\u00f3mo el capital produce, sino c\u00f3mo el capital es producido. El movimiento real, sin embargo, parte del capital existente -el movimiento real, es decir, el que se basa en la producci\u00f3n capitalista desarrollada, que parte de s\u00ed misma, que se presupone a s\u00ed misma. (Marx 1976-80, 1134; trad. it. 561)&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dejando de lado la cuesti\u00f3n de la redefinici\u00f3n del plan general de la teor\u00eda del capital, se ha visto, sin embargo, que esto la&nbsp;hace&nbsp;<em>m\u00e1s&nbsp;<\/em>coherente,&nbsp;<em>m\u00e1s&nbsp;<\/em>estructurada, precisamente en virtud de una mejor articulaci\u00f3n del concepto de \u00abacumulaci\u00f3n\u00bb. La exposici\u00f3n continuar\u00eda en el nivel posterior de abstracci\u00f3n de la teor\u00eda, la Singularidad o Cr\u00e9dito y capital ficticio, donde ocurren en paralelo la acumulaci\u00f3n real, ya enmarcada en una din\u00e1mica esbozada de la teor\u00eda del ciclo,&nbsp;y la&nbsp;la din\u00e1mica de la acumulaci\u00f3n ficticia. Esto no se puede tratar aqu\u00ed por razones obvias de espacio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"1\" start=\"4\"><li><strong>Acumulaci\u00f3n en el primer libro de \u00abEl Capital\u00bb<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Para ce\u00f1irse a la parte de la acumulaci\u00f3n que, en&nbsp;la&nbsp;estructura final, sigue perteneciendo al primer libro de&nbsp;<em>El&nbsp;<\/em><em>capital,&nbsp;hay&nbsp;<\/em>nuevos cambios importantes, sobre todo entre la segunda edici\u00f3n alemana y la francesa. En la primera edici\u00f3n alemana de 1867, hab\u00eda muchos l\u00edmites expositivos o, al menos, las partes que Marx no considerar\u00eda posteriormente adecuadamente desarrolladas: empezando por el primer cap\u00edtulo y terminando con la teor\u00eda de la acumulaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En un manuscrito preparatorio para la segunda edici\u00f3n alemana,&nbsp;\u00e9l&nbsp;desarroll\u00f3 sobre todo las modificaciones relativas a los tres primeros cap\u00edtulos, particularmente al cap\u00edtulo primero.<a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftn13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>&nbsp;La siguiente parte, sin embargo, no sufre cambios sustanciales. Esto suceder\u00e1 con la edici\u00f3n francesa, que precisamente por ello ser\u00e1 denominada por Marx como una edici\u00f3n de valor independiente. Tambi\u00e9n se producen cambios en la divisi\u00f3n general de la obra, que afectan en particular a la secci\u00f3n sobre la acumulaci\u00f3n. Toda una serie de categor\u00edas fundamentales de esta parte aparecen por primera vez s\u00f3lo aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>El hecho de que Marx no tuviera tiempo de publicar una tercera edici\u00f3n alemana revisada dio lugar a toda una serie de malentendidos que todav\u00eda pesan en su recepci\u00f3n. De hecho, el valor atribuido a la edici\u00f3n francesa por el propio Marx ha llevado a algunos a considerar este texto como el \u00faltimo de Marx. Sin embargo, esto no es sostenible, principalmente debido a la traducci\u00f3n muy defectuosa, que, en el sentido actual del t\u00e9rmino, es dif\u00edcil de definir como cient\u00edfica. Sin embargo,&nbsp;en&nbsp;varias partes, el contenido es te\u00f3ricamente superior. Por lo tanto, si por un lado no tiene sentido tomar la edici\u00f3n francesa como la \u00faltima edici\u00f3n&nbsp;de Marx, por otro, tampoco tiene sentido, de hecho, tiene menos, considerar a la segunda edici\u00f3n alemana como tal, en donde faltan toda una serie de categor\u00edas. Engels, al preparar primero la tercera y luego la cuarta edici\u00f3n alemana, s\u00f3lo tuvo en cuenta parcialmente varias indicaciones dejadas en copias personales de Marx y en otros manuscritos que contienen una lista de pasajes a modificar con las p\u00e1ginas correspondientes de la edici\u00f3n francesa. En resumen, la soluci\u00f3n es comparar las distintas ediciones teniendo en cuenta estos antecedentes.<a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftn14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>&nbsp;Esto es lo que intentaremos hacer aqu\u00ed en particular con respecto a la acumulaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los cambios m\u00e1s importantes que afectan a la acumulaci\u00f3n son los siguientes:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>1) La inclusi\u00f3n del concepto de \u00abcomposici\u00f3n org\u00e1nica del capital\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>2) La distinci\u00f3n entre concentraci\u00f3n y centralizaci\u00f3n del capital.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>3) La subdivisi\u00f3n del cap\u00edtulo.<\/p>\n\n\n\n<p>Empecemos por&nbsp;el&nbsp;primero.&nbsp;Esto est\u00e1&nbsp;notoriamente articulado&nbsp;en dos partes: por un lado, la composici\u00f3n del valor del capital, es decir, la proporci\u00f3n en que el capital se invierte en capital constante y capital variable, el valor de los medios de producci\u00f3n y el valor de la fuerza de trabajo. Por otro lado, la composici\u00f3n t\u00e9cnica, es decir, por el lado de la materialidad del proceso de producci\u00f3n, la sudivisi\u00f3n en medios de producci\u00f3n y fuerza de trabajo en el proceso de trabajo, entre la masa de los medios de producci\u00f3n y la masa de la fuerza de trabajo. La compleja din\u00e1mica de las dos composiciones es crucial tanto en el c\u00e1lculo de la tasa de plusvalor(y, por tanto, de la ganancia m\u00e1s adelante), como en la comprensi\u00f3n de c\u00f3mo puede producirse (o detenerse) el intercambio org\u00e1nico del material en la forma espec\u00edficamente capitalista de valorizaci\u00f3n. Esto&nbsp;no aparec\u00edaen la segunda edici\u00f3n alemana y es una novedad en la francesa (Marx 1989a, 534; trad. it. 1281), a\u00f1adida por Engels en la tercera edici\u00f3n alemana, conservada en la cuarta (Marx 1989b, 574; trad. it. 679).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, Marx reitera que, sin embargo, s\u00f3lo se considera el promedio ideal, por lo que dos cosas quedan fuera, 1) los muchos, 2) su interacci\u00f3n \u00ablibre\u00bb. Los muchos&nbsp;<em>sin&nbsp;<\/em>interacci\u00f3n libre ser\u00e1n analizados en lo que ser\u00e1 la tercera secci\u00f3n del libro segundo de la edici\u00f3n engelsiana, los muchos&nbsp;<em>en&nbsp;<\/em>interacci\u00f3n libre ser\u00e1n analizados a partir del cap\u00edtulo d\u00e9cimo del tercer libro (de nuevo en la edici\u00f3n engelsiana).<a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftn15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>&nbsp;Esto ser\u00e1 crucial para varias cuestiones, como&nbsp;la&nbsp;de la \u00abtransformaci\u00f3n\u00bb o la de la ca\u00edda tendencial de la tasa de ganancia, que no se pueden abordar aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>El otro gran cambio, sistem\u00e1ticamente documentado desde la segunda edici\u00f3n alemana hasta la francesa, es la distinci\u00f3n entre concentraci\u00f3n y centralizaci\u00f3n. El segundo t\u00e9rmino se introduce a partir de la edici\u00f3n francesa e indica la absorci\u00f3n competitiva y\/o la uni\u00f3n voluntaria de varios capitales. Esto modifica claramente la din\u00e1mica de la acumulaci\u00f3n al fortalecer&nbsp;al capital individual de forma instant\u00e1nea frente al proceso necesariamente m\u00e1s lento de la concentraci\u00f3n, o de mera acumulaci\u00f3n. Esto tambi\u00e9n anticipa en cierto modo el an\u00e1lisis futuro de la \u00abcompetencia\u00bb, donde estos procesos tendr\u00e1n lugar realmente. Aqu\u00ed se establecen las condiciones de pensabilidad, se define la categor\u00eda sin desarrollar su din\u00e1mica espec\u00edfica (\u00ablibre competencia\u00bb) (Marx 1989a, 546; trad. it. 1286 y 1989b, 588; trad. it. 692).<\/p>\n\n\n\n<p>La tercera cuesti\u00f3n se refiere al cambio de estructura. Ahora bien, la acumulaci\u00f3n original es distinta de la capitalista propiamente dicha y est\u00e1 ubicada en una secci\u00f3n separada, la octava. Como Engels no sigui\u00f3 este cambio, aunque est\u00e1 indicado en los manuscritos dejados por Marx, los lectores alemanes y todos aquellos que han le\u00eddo traducciones del alem\u00e1n deben haber pasado por alto este pasaje decisivo. Aqu\u00ed, Marx&nbsp;<em>distingue&nbsp;<\/em>y&nbsp;<em>separa&nbsp;<\/em>expl\u00edcitamente la \u00abhistoria\u00bb f\u00e1ctica de la formaci\u00f3n de los presupuestos ex\u00f3genos del modo de producci\u00f3n capitalista en una parte del mundo hist\u00f3rica y geogr\u00e1ficamente determinada, de la&nbsp;<em>historicidad espec\u00edfica&nbsp;<\/em>del modo de producci\u00f3n capitalista, de su l\u00f3gica intr\u00ednseca inmanente que no puede ni debe corresponder a la facticidad hist\u00f3rica (Marx 1989a, 631 y ss.; trad. it. 1303 y 1989b, 667; trad. it. 787). Demuestra c\u00f3mo la reconstrucci\u00f3n te\u00f3rica s\u00f3lo tiene una relaci\u00f3n mediada, no una correspondencia inmediata, con la facticidad hist\u00f3rica y la contingencia. La distinci\u00f3n entre lo l\u00f3gico y lo hist\u00f3rico tiene aqu\u00ed un claro reconocimiento oficial, desgraciadamente debilitado en la recepci\u00f3n debido a que Engels no tuvo en cuenta este importante cambio.<a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftn16\"><sup>[16]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"1\" start=\"5\"><li><strong>&#8230;y la historia continuar\u00eda&nbsp;<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Debido a los l\u00edmites impuestos a este ensayo (Libro I de&nbsp;<em>El Capital)<\/em>, no entraremos ni en la articulaci\u00f3n m\u00e1s compleja de las pautas generales de la reproducci\u00f3n social global, ni en la investigaci\u00f3n m\u00e1s desarrollada del concepto de \u00abacumulaci\u00f3n\u00bb que se da una vez que se abandona la esfera enrarecida de Universalidad. Este nivel de mayor complejidad redefine la estructura general indicada hasta ahora insertando una serie de variables muy complejas. La teor\u00eda del ciclo, por ejemplo, incluye los problemas de realizaci\u00f3n (o no realizaci\u00f3n) de lo que se produce y, por tanto, deja de lado la cl\u00e1usula de abstracci\u00f3n por la que la oferta y la demanda coinciden autom\u00e1ticamente. La teor\u00eda de la acumulaci\u00f3n en este contexto no puede evitar la cuesti\u00f3n crucial de la crisis. El discurso se complica a\u00fan m\u00e1s cuando, con el \u00abcr\u00e9dito y capital accionario\u00bb, la acumulaci\u00f3n se divide en real y ficticia. La aparente independencia, y la dependencia de hecho, de estos dos ciclos es lo que Marx comenz\u00f3 a abordar en la parte final del&nbsp;<em>Manuscrito 1864\/65<a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftn17\"><sup><strong><sup>[17]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a>&nbsp;<\/em>exponiendo el nivel m\u00e1s bajo de abstracci\u00f3n en la teor\u00eda general del capital.<a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftn18\"><sup>[18]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>En el modo de producci\u00f3n capitalista, la acumulaci\u00f3n se configura como la valorizaci\u00f3n del capital. Reconstruir el nexo entre contenido material\/forma social en todos los niveles de abstracci\u00f3n a trav\u00e9s de los cuales se desarrolla ese nexo es una operaci\u00f3n que Marx fund\u00f3 pero no complet\u00f3. Depende de nosotros seguir este camino.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Backhaus, H.-G. (1997),&nbsp;<em>Dialektik der Wertform<\/em>, Friburg: \u00c7a ira Verlag.<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a>Bellofiore, R. y Fineschi, R., eds. (2009),&nbsp;<em>Releyendo a Marx. Nuevo&nbsp;<\/em>&nbsp;<em>Perspectivas tras la&nbsp;&nbsp;edici\u00f3n cr\u00edtica<\/em>, Reino Unido: Palgrave Macmillan.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Fineschi, R. (2001),&nbsp;<em>Volver a empezar desde Marx. Proceso hist\u00f3rico y econom\u00eda pol\u00edtica en la teor\u00eda del \u00abCapital\u00bb<\/em>, N\u00e1poles: La Citt\u00e0 del Sole.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Fineschi, R. (2006),&nbsp;<em>Marx y Hegel. Contribuciones a una relectura<\/em>, Roma: Carocci.<\/p>\n\n\n\n<p>Fineschi, R. (2008),&nbsp;<em>Un nuevo Marx<\/em>, Roma: Carocci.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Fineschi, R. (2013),&nbsp;<em>Introducci\u00f3n a&nbsp;<\/em>MEGA2, en Mazzone, A. (ed.),&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Marx redescubierto<\/em>, Roma: Mediaprint.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>G\u00f6hler, G. (1980)<em>,&nbsp;La reducci\u00f3n de la dial\u00e9ctica de Marx: cambios estructurales en el desarrollo dial\u00e9ctico en la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/em>, Stuttgard: Klett-Cotta.<\/p>\n\n\n\n<p>Hecker, R., Jungnickel, J. y Vollgraf, C.E. (1989),&nbsp;<em>On the developmental history of the first volume of \u00abCapital\u00bb (1867 to 1890)<\/em>, en Contributions to Marx-Engels Research, 27, Berl\u00edn RDA: 16-32.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Marx, K., (1963) [1885],&nbsp;<em>Das Kapital. Kritik der politischen \u00d6konomie<\/em>, Zweiter Band, en Marx, K. y Engels, F.,&nbsp;<em>Werke<\/em>, Berlin\/DDR: Dietz, vol. 24; trad. it.&nbsp;<em>La capital. Critica dell&#8217;economia politica<\/em>, Roma: Editori Riuniti, 19653.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Marx, K. (1976-1981),&nbsp;<em>\u00d6konomische Manuskripte 1857\/58<\/em>, Teil I-II, en&nbsp;<em>Marx-Engels-Gesamtausgabe<\/em>, Berl\u00edn: Dietz, Abt. II, Banda 1; trad. it.&nbsp;<em>Lineamenti fondamentali della critica dell&#8217;economia politica<\/em>,&nbsp;Florencia: La Nuova Italia, vols. I-II, 1968.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Marx, K. (1976-80),&nbsp;<em>Zur Kritik der politischen \u00d6konomie (Manuskripte 1861-1863)<\/em>, en&nbsp;<em>Marx-Engels-Gesamtausgabe<\/em>, Berl\u00edn: Dietz, Abt. II, Banda 3; trad. it. I:&nbsp;<em>Manuscritos de 1861-63<\/em>, Roma: Editori Riuni- ti, 1980; II:&nbsp;<em>Historia de la econom\u00eda pol\u00edtica. Teor\u00edas de la plusval\u00eda<\/em>, vol. I, Roma: Editori Riuniti, 19932; III:&nbsp;<em>Storia dell&#8217;economia politica. Teor\u00edas sobre la plusval\u00eda,&nbsp;<\/em>vol. II, Roma: Editori Riuniti, 19932; IV:&nbsp;<em>Storia dell&#8217;e- conomia politica. Teor\u00edas sobre la plusval\u00eda,&nbsp;<\/em>vol. III, Roma: Editori Riuniti, 19932.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Marx, K. (1976-1981),&nbsp;<em>\u00d6konomische Manuskripte 1857\/58<\/em>, Teil I-II, en&nbsp;<em>Marx-Engels-Gesamtausgabe<\/em>, Berl\u00edn: Dietz, Abt. II, Banda 1; trad. it.&nbsp;<em>Lineamenti fondamentali della critica dell&#8217;economia politica<\/em>, voll. I-II, Florencia: La Nuova Italia, 1968.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Marx, K. (1980),&nbsp;<em>Manuscritos y escritos econ\u00f3micos 1858-1861<\/em>, en&nbsp;<em>Marx-Engels-Gesamtausgabe<\/em><em>,&nbsp;<\/em>Berl\u00edn: Dietz, Abt. II, vol. 2; trad. it.&nbsp;<em>Per la critica dell&#8217;economia politica<\/em>, Roma: Editori Riuniti, 19743.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Marx, K. (1983) [1867],&nbsp;<em>Das Kapital. Cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica. 1er vol. Hamburgo 1867<\/em>, en&nbsp;<em>Marx-Engels-Gesamtausgabe<\/em>, Berl\u00edn: Dietz, Abt. II, vol. 5; trad. it.&nbsp;<em>Il capitale<\/em>, N\u00e1poles: La citt\u00e0 del sole, 2011.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Marx, K. (1987) [1872],&nbsp;<em>Das Kapital. Cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica. 1er&nbsp;vol. Hamburgo 1872<\/em>, en&nbsp;<em>Marx-Engels-Gesamtausgabe<\/em>, Berl\u00edn: Dietz, Abt. II, vol. 6; trad. it.&nbsp;<em>Il capitale<\/em>, N\u00e1poles: La citt\u00e0 del sole, 2011.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Marx, K. (1989a) [1872\/5],&nbsp;<em>El Capital, Par\u00eds 1872-75<\/em>, en&nbsp;<em>Marx-En- gels-Gesamtausgabe<\/em>, Dietz, Berl\u00edn, Abt. II, Banda 7; trad. it.&nbsp;<em>Il capitale<\/em>, N\u00e1poles: La citt\u00e0 del sole, 2011.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Marx, K. (1989b) [1883],&nbsp;<em>Das Kapital. Cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica.&nbsp;<\/em><em>Ers- ter Band. Hamburgo<\/em><em>&nbsp;1883<\/em>, en&nbsp;<em>Marx-Engels-Gesamtausgabe<\/em>, Berl\u00edn: Dietz, Abt. II, vol. 8; trad. it.&nbsp;<em>Il capitale<\/em>, N\u00e1poles: La citt\u00e0 del sole, 2011.<\/p>\n\n\n\n<p>Marx, K. (1991),&nbsp;<em>Das Kapital. Cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica. 1er vol. Hamburgo 1890<\/em>, en&nbsp;<em>Marx-Engels-Gesamtausgabe<\/em>, Berl\u00edn: Dietz, Abt. II, vol. 10; trad. it.&nbsp;<em>Il capitale<\/em>, libro I, Roma: Editori Riuniti, 19645.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Marx, K. (1992) [1864\/5],&nbsp;<em>\u00d6konomische Manuskripte 1863-1867<\/em>, en&nbsp;<em>Marx-Engels-Gesamtausgabe<\/em>, Berl\u00edn: Dietz, Teil II, Band 4.2 (publicado por Engels con reelaboraciones como Marx, K.,&nbsp;<em>Il capitale<\/em>, libro III, Roma: Editori Riuniti, 19654).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Marx, K. (2011),&nbsp;<em>El capital<\/em>,&nbsp;<em>libro primero<\/em>, Fineschi, R. (ed.), N\u00e1poles: La citt\u00e0 del sole.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Marx, K. y Engels, F. (1973),&nbsp;<em>Cartas. Enero de 1856 a diciembre de 1859<\/em>, en Marx, K. y Engels, F.,&nbsp;<em>Werke<\/em>, vol. II. XXIX, Berl\u00edn: Dietz.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Marx, K. y Engels F. (1974),&nbsp;<em>Briefe.&nbsp;<\/em><em>Oktober 1864 bis Dezember 1867<\/em>, en Marx, K. und Engels, F.,&nbsp;<em>Werke<\/em>, vol.&nbsp;XXXI, Berl\u00edn: Dietz.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mazzone, A. (1987),&nbsp;<em>La temporalidad espec\u00edfica del modo de producci\u00f3n ca- pitalista. (O: \u00abla misi\u00f3n hist\u00f3rica del capital\u00bb<\/em>), en&nbsp;<em>Marx y sus cr\u00edticos<\/em>, Urbino: QuattroVenti, 224-260.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Reichelt, H. (1973),&nbsp;<em>Zur logischen Struktur des Kapitalbegriffs Karl Marx.&nbsp;<\/em>4\u00ba, Frankfurt a.M.: durchges.&nbsp;Auflage. Europ\u00e4ische Verlagsanstalt; trad. it.&nbsp;<em>La struttura logica del concetto di capitale in Marx<\/em>,&nbsp;Bari: De Donato.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>&nbsp;La relaci\u00f3n presupesto-puesto es importante en la forma en que Hegel procede en sus obras. Cuando en este texto se\u00f1alamos que algo es un presupuesto nos referimos a cualidades o determinaciones de una totalidad que a\u00fan no han sido generadas o explicadas por \u00e9sta, sino que han sido colocadas por adelantado, asumidas. Por el contrario, cuando referimos que algo ha sido puesto es porque ese algo es ya un resultado generado por la totalidad o por el sistema. La posici\u00f3n implica, entonces, el hacer expl\u00edcitas todas las cualidades de una totalidad, esto es, todas las cualidades que eran asumidas ahora son generadas por la totalidad. Este planteamiento deriva de tener en cuenta dos verbos en alem\u00e1n usados por Hegel:&nbsp;<em>setzen<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>voraussetzen<\/em>. El verbo compuesto&nbsp;<em>voraussetzen<\/em>&nbsp;puede traducirse al espa\u00f1ol con los verbos&nbsp;<em>suponer<\/em>,&nbsp;<em>requerir<\/em>,&nbsp;<em>asumir<\/em>&nbsp;o&nbsp;<em>presuponer<\/em>,&nbsp;pero vale la pena detenerse en los elementos que lo forman:&nbsp;<em>voraus<\/em>,&nbsp;por su parte, se traduce como&nbsp;<em>adelante<\/em>&nbsp;o&nbsp;<em>delante<\/em>,&nbsp;mientras que&nbsp;<em>setzen<\/em>&nbsp;se traduce como&nbsp;<em>poner<\/em>,&nbsp;<em>colocar<\/em>&nbsp;o&nbsp;<em>sentar<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>&nbsp;Para un an\u00e1lisis m\u00e1s riguroso de estas cuestiones, me remito a Fineschi (2001 y 2006). All\u00ed nos referimos ampliamente a las fuentes marxianas y a la literatura secundaria, algo que no ser\u00e1 posible hacer aqu\u00ed por razones de espacio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>&nbsp;Para ello me remito al debate desarrollado en torno a la nueva edici\u00f3n hist\u00f3rico-cr\u00edtica de las obras de Marx y Engels, la segunda&nbsp;<em>Marx-Engels-Gesamausgabe<\/em>. Sobre esto y sobre investigaciones relacionadas, me remito a Fineschi (2008). Tratar a Marx hoy en d\u00eda sin tener en cuenta al&nbsp;<em>MEGA<\/em>tendr\u00eda poco sentido.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>&nbsp;La referencia aqu\u00ed es al debate sobre la \u00abreducci\u00f3n de la dial\u00e9ctica\u00bb y al debate entre Reichelt (1973), Backhaus (1997), G\u00f6hler (1980) y otros. A este respecto, me remito tambi\u00e9n al estudio realizado en Fineschi (2008). La tesis b\u00e1sica que sostengo es que, en realidad, la estructura de la teor\u00eda marxiana del modo de producci\u00f3n capitalista se hace m\u00e1s s\u00f3lida en las obras m\u00e1s maduras, por mucho que se reduzca la terminolog\u00eda hegeliana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>&nbsp;El tema del \u00abcapital en general\u00bb, de su mantenimiento o abandono, ha estado en el centro de un amplio debate que no podemos repasar aqu\u00ed. V\u00e9ase una revisi\u00f3n parcial en Fineschi (2001, ap\u00e9ndice, cap\u00edtulo 4).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a><sup>*<\/sup>&nbsp;\u201cCap\u00edtulos introductorios\u00bb traduce \u00abVorchapters\u00bb, un t\u00e9rmino inventado por Marx al combinar la preposici\u00f3n alemana \u00ab<em>vor\u00bb<\/em>, que significa \u00abantes\u00bb o \u00abdelante\u00bb, y en ingl\u00e9s \u00abchapter\u00bb, \u00abcap\u00edtulo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a><sup>&nbsp;<\/sup>El concepto de \u00abreproducci\u00f3n\u00bb per se no es propio de ning\u00fan modelo de producci\u00f3n social: es com\u00fan a todas las formas de producci\u00f3n humana, ya que lo que hay que producir es siempre lo necesario para la supervivencia de la propia sociedad y, posiblemente, para su desarrollo posterior (cf. Marx, 1991, 506). Este elemento \u00abextra hist\u00f3rico\u00bb, sin embargo, no nos dice nada sobre el funcionamiento espec\u00edfico de cada modelo de reproducci\u00f3n social; por lo tanto, la forma determinada en que ocurre la reproducci\u00f3n dentro del modo de producci\u00f3n capitalista s\u00f3lo puede ser identificada y estudiada a la luz de categor\u00edas hist\u00f3ricamente espec\u00edficas (cf. Marx 1991, 506; trad. it. 621).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>&nbsp;Concepto ya expresado en el contexto de la acumulaci\u00f3n en&nbsp;<em>el&nbsp;Manuscrito 1861\/63<\/em>,&nbsp;II\/3.6, 2219 y siguientes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>&nbsp;V\u00e9ase tambi\u00e9n Marx (1991, 518; trad. it. 634). Las conexiones conceptuales de esta exposici\u00f3n ya se pueden encontrar claramente expresadas en este contexto en el<em>&nbsp;Manuscrito 1861\/63&nbsp;<\/em>(Marx 1976-80, 2223 y, especialmente, 2236).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>&nbsp;Concepto retomado del&nbsp;<em>Manuscrito de 1861\/63&nbsp;<\/em>(Marx 1976-80, 2237).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>&nbsp;La producci\u00f3n global debe tener lugar en relaciones fijas y determinadas; pero debido a la autonom\u00eda de las ramas, \u00e9sta tiene lugar de forma mediata en el intercambio y, por lo tanto, permite alejarse de la relaci\u00f3n real; esto se corrige violentamente con la crisis.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>&nbsp;V\u00e9ase Hecker, Jungnickel, Vollgraf (1989) para un an\u00e1lisis de los pasos que conducen a la definici\u00f3n precisa de los conceptos de \u00abconcentraci\u00f3n\u00bb y \u00abcentralizaci\u00f3n\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>&nbsp;Se trata del&nbsp;<em>Manuscrito 1871-1872<\/em>, recientemente traducido al italiano en la nueva edici\u00f3n del Primer Libro de&nbsp;<em>El Capital&nbsp;<\/em>editada por m\u00ed (Marx 2011).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>&nbsp;Todas estas variantes y la compleja estratificaci\u00f3n del texto pueden seguirse en la mencionada nueva edici\u00f3n del Libro I. V\u00e9ase la nota anterior&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>&nbsp;Por razones obvias de espacio, no es posible entrar aqu\u00ed en el complejo an\u00e1lisis de la relaci\u00f3n entre los manuscritos de Marx y las versiones engelsianas relacionadas del segundo y tercer libro de&nbsp;<em>El Capital<\/em>. Para una visi\u00f3n general, v\u00e9ase Bellofiore, Fineschi (2009). En italiano Fineschi (2001; 2008 y 2013).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>&nbsp;Incluso sobre este complejo conjunto de cuestiones no es posible decir m\u00e1s aqu\u00ed. De nuevo me remito al debate resumido en Fineschi (2008). V\u00e9ase entonces, en particular, el cl\u00e1sico Mazzone (1987) para una demostraci\u00f3n m\u00e1s rigurosa del concepto de \u00abhistoricidad\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a>&nbsp;V\u00e9ase Marx (1992). Este es el manuscrito principal, sobre el que Engels imprimi\u00f3 el tercer libro de&nbsp;<em>El Capital<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/6761B596-FD2A-4538-A7AE-0BFAD567829F#_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a>&nbsp;Para un primer intento de avanzar en esta direcci\u00f3n, me remito de nuevo a Fineschi (2008, cap\u00edtulos 6-8).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Resumen:&nbsp;La \u201cacumulaci\u00f3n\u00bb es un concepto crucial en la teor\u00eda del capital de Marx. Despu\u00e9s de la forma de valor, es la parte que sufri\u00f3 los cambios m\u00e1s significativos en las diferentes redacciones de su obra, ya que juega un papel crucial en su estructura general. Su funci\u00f3n es uno de los puntos clave para pensar &#8230; <a title=\"UNA HISTORIA COMPLEJA. LA TEOR\u00cdA DE LA ACUMULACI\u00d3N EN MARX\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=3557\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre UNA HISTORIA COMPLEJA. 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