{"id":3657,"date":"2022-11-18T18:57:41","date_gmt":"2022-11-19T00:57:41","guid":{"rendered":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=3657"},"modified":"2022-11-19T15:08:44","modified_gmt":"2022-11-19T21:08:44","slug":"la-politica-como-disputa-de-las-esperanzas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=3657","title":{"rendered":"\u201cLA POL\u00cdTICA COMO DISPUTA DE LAS ESPERANZAS\u201d\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<p>El golpe de Estado en Bolivia plante\u00f3 interrogantes. \u00bfC\u00f3mo la derecha pudo emprender acciones tan violentas y antidemocr\u00e1ticas? \u00bfCu\u00e1les fueron los l\u00edmites y debilidades del gobierno progresista de Evo Morales que le permitieron aprovecharse a los sectores conservadores? \u00bfC\u00f3mo pueden las izquierdas progresistas disputarle el poder, el gobierno y el Estado al neoliberalismo y las nuevas formas de neofascismo? \u00c1lvaro Garc\u00eda Linera pretende dar algunas respuestas breves, pero potentes en su \u00faltimo libro&nbsp;<em>La pol\u00edtica como disputa de las esperanzas<\/em>. A lo largo de estos breves ensayos reflexivos, Garc\u00eda Linera nos recuerda la importancia de militar a la vez que teorizamos en torno a acontecimientos actuales en la realidad pol\u00edtica global. Esta obra refleja el compromiso del pensamiento cr\u00edtico con la producci\u00f3n de nuevos paradigmas que supongan mejores escenarios futuros para quienes m\u00e1s sufren las negatividades del sistema neoliberal que enfrentamos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A la vez que escribe, el autor se enfrenta a la realidad pol\u00edtica de Bolivia y el sur global, comprendiendo cabalmente los nuevos retos en el escenario pol\u00edtico para las izquierdas no s\u00f3lo latinoamericanas, sino con un horizonte colectivo que represente globalmente una esperanza para las sociedades m\u00e1s pobres y necesitadas. Al haber formado parte de estructuras pol\u00edticas en per\u00edodos de transformaci\u00f3n, el boliviano visibiliza con ejemplos concretos que las estructuras neoliberales solo pueden caer por la acci\u00f3n organizada de los pueblos e invita a la ciudadan\u00eda y principalmente a las generaciones j\u00f3venes a participar de estos procesos de transformaci\u00f3n, a formar nuevas generaciones de actores pol\u00edticos que entiendan el quehacer pol\u00edtico como una acci\u00f3n colectiva en beneficio de la comunidad, teniendo como fundamento la justicia e igualdad social.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras la experiencia de los actos motivados por el odio que sufri\u00f3 cuando en 2019 se vio obligado a renunciar al cargo de vicepresidente y abandonar su pa\u00eds, Garc\u00eda Linera apuesta en estas reflexiones a la construcci\u00f3n desde la esperanza, el amor a la vida y la voluntad de vivir bien de la comunidad. Las implicaciones de la decisi\u00f3n tomada entonces, y de lo que como consecuencia propone, son fundamentales para comprender su pensamiento: la asunci\u00f3n de un cargo o&nbsp;<em>toma de poder<\/em>&nbsp;no puede priorizarse ante la vida de la comunidad, como lo ejemplific\u00f3 la dimisi\u00f3n de Evo Morales. Es decir, la pol\u00edtica sirve para&nbsp;<em>hacer vivir<\/em>, mantener con vida y satisfacer las necesidades de la comunidad. Hay entre estas l\u00edneas una nueva manera de entender al Estado que se opone al crimen neoliberal.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo sucedido en Bolivia demostr\u00f3 que el liberalismo tiene una cara m\u00e1s c\u00ednica. Cuando el margen de acci\u00f3n del Estado y las subjetividades neoliberales llegan a su l\u00edmite y las contradicciones del sistema se evidencian de modo inevitable, el odio por la Otredad se manifiesta: para las derechas latinoamericanas que ven las promesas del neoliberalismo frustradas, ese Otro pobre que era motivo de caridad se convierte en amenaza. El autor evidencia que en la pr\u00e1ctica los privilegios se reservan para un sector poblacional y, frente al colapso de un orden mundial y modo de vida insostenibles, al pobre se le declara como enemigo. As\u00ed ha sido en Bolivia y en otros pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina donde el p\u00e9ndulo pol\u00edtico pas\u00f3 a la derecha, pero afortunadamente est\u00e1 volviendo a la izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera oleada progresista, acontecida entre 2000 y 2015, logr\u00f3 posicionar 70 millones de personas pobres en la clase media; produjo una revoluci\u00f3n material de las condiciones. Pero como todo proceso, a partir del 2015 lleg\u00f3 a su agotamiento. En este escenario, la derecha ha demostrado que puede recuperar el poder no s\u00f3lo por v\u00edas polic\u00edaco-militares, sino tambi\u00e9n por golpes de Estado judicial o por medio de agresiones medi\u00e1ticas. Despliega estrategias m\u00e1s sutiles, ocupa las calles y moviliza narrativas de odio, a la par que capitaliza las debilidades de los progresismos, producto de la separaci\u00f3n entre organizaciones sociales populares y las \u00e9lites de los gobiernos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la regi\u00f3n la derecha ahora expresa resentimiento contra los pobres, migrantes y tiene melancol\u00eda por los viejos tiempos de gloria, cuando no hab\u00eda una m\u00ednima justicia e igualdad, aunque son incapaces de brindar un proyecto a largo plazo. Las circunstancias cambiaron: las crisis ambiental, m\u00e9dica y econ\u00f3mica urgen nuevas reformas y no resulta claro qui\u00e9n puede presentar un proyecto a la altura del reto. Garc\u00eda Linera diagnostica nuestro tiempo como un tiempo liminal, un tiempo suspendido. Al ser imposible prever imaginariamente el futuro y, por consecuencia, mantenerse en la incertidumbre, el tiempo se ha detenido.<\/p>\n\n\n\n<p>Llama la atenci\u00f3n que el pensador boliviano apenas detecte ese tiempo liminal, a pesar de que de \u00e9l ya hab\u00edan hablado otros autores un par de d\u00e9cadas antes. Las reflexiones del ex vicepresidente de Bolivia recuerdan a los an\u00e1lisis hechos por el historiador Fran\u00e7ois Hartog o el fil\u00f3sofo Hans Ulrich Gumbrecht sobre la experiencia temporal moderna desde la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn. A partir de ese momento se instaur\u00f3 un r\u00e9gimen de historicidad presentista, entendido como un presente omnipresente, a partir del cual pasado y futuro son contemplados y ya ninguno puede ser reservorio de esperanzas; las experiencias s\u00f3lo son transmisibles o imaginadas como mercanc\u00edas, culpas o cat\u00e1strofes. Sin embargo, la reciente toma de consciencia del tiempo liminal, por parte del pensador boliviano, adquiere sentido si pensamos que durante los gobiernos progresistas el tiempo no permanec\u00eda suspendido, pues hab\u00eda condiciones para imaginar y construir utop\u00edas, a contrapelo del relato del fin de la historia en los pa\u00edses centro y semiperif\u00e9ricos. No obstante, al llegar a su agotamiento se vieron incapacitados para seguir pele\u00e1ndole el tiempo al neoliberalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero con el regreso de las izquierdas progresistas, en medio de este tiempo liminal, hay una \u201clucha de nuevas ideas-fuerza\u201d (p. 65), entre las derechas que se comprenden a s\u00ed misma en una cruzada contra los indianistas, populistas y comunistas, y el progresismo en el que confluyen estos. Ambos sectores por medio de esas ideas-fuerza tratan de destrabar el tiempo; se disputan el futuro. La responsabilidad hist\u00f3rica de la izquierda progresista radica en hacerse de las banderas de la esperanza porque \u2015y aqu\u00ed radica lo m\u00e1s importante de las reflexiones del marxista boliviano\u2015 \u201cla pol\u00edtica es, en esencia, la conducci\u00f3n de las esperanzas colectivas y el Estado, como s\u00edntesis jerarquizada de la sociedad, es el monopolio de estas esperanzas [\u2026]. Por eso, quien monopoliza o administra los anhelos colectivos, deviene poder de Estado\u201d (p. 66).<\/p>\n\n\n\n<p>De manera sucinta, Garc\u00eda Linera arroja un dardo muy potente: lo pol\u00edtico es esperanza y la pol\u00edtica ser\u00eda la forma en que se gu\u00eda y canaliza lo que emana de esa dimensi\u00f3n ontol\u00f3gica; en otras palabras, ya no s\u00f3lo el antagonismo o el consenso, sino tambi\u00e9n la esperanza y la utop\u00eda son condiciones de posibilidad de toda pol\u00edtica. En sinton\u00eda con esta reflexi\u00f3n, concibe al Estado no como&nbsp;<em>monopolio de la violencia,&nbsp;<\/em>en su tradicional definici\u00f3n weberiana, sino como monopolio de las esperanzas. Por eso, administrar, disputar e impulsar las esperanzas ser\u00eda lo determinante para hacerse gobierno, poder y Estado (p. 88). En este sentido, la tarea del l\u00edder social, el dirigente pol\u00edtico y el intelectual radica en separar los contenidos esperanzadores de aquellas formas que limitan su potencial explosivo o lo deforma -como sucede en las formas de la derecha- con la intenci\u00f3n de articularla con los sectores populares y sus movilizaciones, pues s\u00f3lo as\u00ed podr\u00e1 la izquierda construir hegemon\u00eda y hacerse con el aparato del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Para que la derecha no regrese al poder, la izquierda no puede renunciar a la batalla de ideas, imaginaciones, ideolog\u00edas y acciones pr\u00e1cticas, y nosotros dir\u00edamos que tampoco a las utop\u00edas y a disputar el tiempo, el futuro, pues ah\u00ed reside el n\u00facleo de lo pol\u00edtico. De ah\u00ed la importancia de las&nbsp;<em>reformas de segunda generaci\u00f3n<\/em>, pues ellas ser\u00edan creaciones colectivas capaces de vacunar contra la desesperanza y la par\u00e1lisis. As\u00ed, no ser\u00edan meramente productos gubernamentales, sino que estar\u00edan enraizadas en la sociedad, resultado de sus movilizaciones y reflexiones. El progresismo debe impulsar la reforma tributaria sustantiva, repatriaci\u00f3n de fortunas en para\u00edsos fiscales, nacionalizaci\u00f3n selectiva de grandes empresas, transici\u00f3n energ\u00e9tica con industrializaci\u00f3n, democratizaci\u00f3n del nuevo ciclo de alza de los precios de las materias primas, impulso a la econom\u00eda digital diversificada, reducci\u00f3n de la pobreza y las desigualdades y democratizaci\u00f3n de la gran propiedad. Los proyectos pol\u00edticos, las reformas de segunda generaci\u00f3n dirigidas al bienestar social, mientras sean cultivadas en el n\u00facleo plebeyo de la sociedad, podr\u00e1n derrotar a la derecha, pero tienen que ser capaces de generar expectativas en el tiempo liminal.<\/p>\n\n\n\n<p>Recordando a quienes desde la academia se dedican a pensar las izquierdas, as\u00ed como a quienes militan y ponen el cuerpo en las luchas y movimientos sociales, el ex vicepresidente boliviano retoma al espacio p\u00fablico como el lugar de la acci\u00f3n ostensible de pol\u00edtica progresista, de izquierda y revolucionaria. A partir de esta concepci\u00f3n y modo de acci\u00f3n pol\u00edticos, nos propone comprender los tiempos de incertidumbre como pura apertura. Se trata de una l\u00ednea pol\u00edtica clara, de izquierda, factible y abierta a nuevas posibilidades de desarrollarse, vislumbrando en su horizonte aquello que durante la primera ola de progresismos latinoamericanos de izquierda se plante\u00f3 m\u00e1s no fue suficiente para hacer frente a los nuevos retos que se presentan. A juicio de Garc\u00eda Linera, se avecina una d\u00e9cada de construcci\u00f3n de un horizonte, \u201cestamos en pleno laboratorio de la historia\u201d (p. 90). Para definir un horizonte de largo plazo, la izquierda requiere articular m\u00e1s expectativas, administrar la esperanza y construir utop\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p>Garc\u00eda Linera, \u00c1lvaro,&nbsp;<em>La pol\u00edtica como disputa de las esperanzas<\/em>, CLACSO, Buenos Aires, 2022.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El golpe de Estado en Bolivia plante\u00f3 interrogantes. \u00bfC\u00f3mo la derecha pudo emprender acciones tan violentas y antidemocr\u00e1ticas? \u00bfCu\u00e1les fueron los l\u00edmites y debilidades del gobierno progresista de Evo Morales que le permitieron aprovecharse a los sectores conservadores? \u00bfC\u00f3mo pueden las izquierdas progresistas disputarle el poder, el gobierno y el Estado al neoliberalismo y las &#8230; <a title=\"\u201cLA POL\u00cdTICA COMO DISPUTA DE LAS ESPERANZAS\u201d\u00a0\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=3657\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre \u201cLA POL\u00cdTICA COMO DISPUTA DE LAS ESPERANZAS\u201d\u00a0\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":350,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-3657","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-librero"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3657","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/350"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3657"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3657\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3658,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3657\/revisions\/3658"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3657"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3657"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3657"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}