{"id":3794,"date":"2023-04-13T21:13:16","date_gmt":"2023-04-14T03:13:16","guid":{"rendered":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=3794"},"modified":"2023-04-13T21:13:17","modified_gmt":"2023-04-14T03:13:17","slug":"la-subsuncion-del-discurso-feminista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=3794","title":{"rendered":"LA SUBSUNCI\u00d3N DEL DISCURSO FEMINISTA"},"content":{"rendered":"\n<p>Cada determinado tiempo hist\u00f3rico y\/o coyuntural renace la conciencia feminista, la b\u00fasqueda por ejercer en plena igualdad de circunstancias todo tipo de derechos sociales, culturales, pol\u00edticos y econ\u00f3micos. En las diferentes \u201coleadas feministas\u201d se han conjugado en la teor\u00eda y la lucha social planteamientos sobre los problemas inmediatos vividos en la cotidianidad del trabajo, las relaciones sociales, familiares y pol\u00edticas que viven las mujeres. Considero que, a\u00fan cuando esencialmente el feminismo surge en el \u00e1mbito y lenguaje blanco-burgu\u00e9s; tambi\u00e9n, en tanto teor\u00eda, praxis y discurso ha sido y, espero siga siendo, de resistencia y con un horizonte emancipatorio. Sin embargo, desde la d\u00e9cada de los noventa, m\u00e1s o menos, ha cedido su radicalidad cr\u00edtica. En parte, esto se explica porque se someti\u00f3 al capitalismo, entendido como \u201cuna forma hist\u00f3rica y un sistema de producci\u00f3n. Como un modo de producci\u00f3n social que surge de un tipo particular de acumulaci\u00f3n y reproducci\u00f3n que ha producido una red de relaciones entre seres humanos m\u00e1s complicada que cualquier otra en la historia del hombre.\u201d (Rosanda 1973 citada en Enzensberger; 1979:260). Pero este sistema tambi\u00e9n fetichiza, cosifica y aliena las relaciones sociales y no lo debemos perder de vista. Asimismo, hay que considerar que hay una diversidad de planteamientos te\u00f3ricos y filos\u00f3ficos dentro del feminismo, sin embargo, hay una \u2018versi\u00f3n\u2019 hegem\u00f3nica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, en el presente texto retomo a David Harvey (2007) y Nancy Fraser (2014) para contextualizar sobre la asunci\u00f3n del neoliberalismo, que entiendo como una fase actual del capitalismo y que de acuerdo con Harvey (2007:8) es \u201cante todo una teor\u00eda de pr\u00e1cticas pol\u00edtico-econ\u00f3micas que afirma que la mejor manera de promover el bienestar del ser humano, consiste en no restringir el libre desarrollo de las capacidades y de las libertades empresariales del individuo, dentro de un marco institucional caracterizado por derechos de propiedad privada, fuertes mercados libres y libertad de comercio.\u00bb&nbsp;&nbsp;&nbsp;y el lugar que ocupa el feminismo en este proceso. En un segundo momento, presento la noci\u00f3n de \u201cindustria cultural\u201d que desarrollaron Mark Horkheimer y Teodoro Adorno (1998) y que me parece que ante el predominio de la producci\u00f3n y consumo \u00bfde lo? simb\u00f3lico es muy importante retomar y recuperar su importancia te\u00f3rica y vigencia. Asimismo, a trav\u00e9s de varios ejemplos, siguiendo el argumento de Veraza (2008), explicar\u00e9 por qu\u00e9 considero que el discurso feminista es subsumido por la Industria Cultural.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>NEOLIBERALISMO Y SOMETIMIENTO DEL FEMINISMO AL CAPITALISMO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para David Harvey (2007) el neoliberalismo no s\u00f3lo es un fen\u00f3meno econ\u00f3mico, sino tambi\u00e9n social, pol\u00edtico, cultural e ideol\u00f3gico. Desde un enfoque de la lucha de clases, el neoliberalismo significa el triunfo de la clase capitalista-burguesa, entendida aqu\u00ed en t\u00e9rminos de lo que explica el propio Harvey (2007:38) como la \u00e9lite econ\u00f3mica, pues el neoliberalismo trajo consigo un \u201ccambio trascendental hacia una mayor desigualdad social y hacia la restituci\u00f3n del poder econ\u00f3mico a las clases altas. M\u00e1s adelante se\u00f1ala que con el neoliberalismo y la \u201capertura de nuevas oportunidades empresariales y nuevas estructuras existentes en las relaciones comerciales, han permitido la emergencia de procesos sustancialmente nuevos de formaci\u00f3n de clase.\u201d Refiere tambi\u00e9n los lazos trasnacionales, m\u00e1s all\u00e1 de una clase capitalista-burguesa nacional, aunque se\u00f1ala que \u201cpor cuestiones pr\u00e1cticas todav\u00eda tiene sentido hablar de los intereses de la clase capitalista estadounidense, brit\u00e1nica o coreana\u201d esto tiene que ver con los intereses econ\u00f3mico y corporativos de cada grupo empresarial.&nbsp;&nbsp;En una perspectiva cultural e ideol\u00f3gica, la victoria del neoliberalismo se refuerza con la promoci\u00f3n del individualismo, la ruptura de lazos de solidaridad social, del miedo neoliberal,<a href=\"applewebdata:\/\/1342C0A3-8E51-4F99-8516-4F60E5A8CED1#_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>&nbsp;el surgimiento y promoci\u00f3n de la ideolog\u00eda neo-conservadora que subsumi\u00f3 diversas luchas emancipatorias, entre ellas, de acuerdo con Harvey (2007), el feminismo y el ecologismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Para este autor era necesario construir un consenso o \u201cconsentimiento popular\u201d (Harvey; 2007:46) para aplicar las pol\u00edticas econ\u00f3micas neoliberales privatizadoras; en esa l\u00f3gica, los medios de comunicaci\u00f3n masiva, y m\u00e1s concretamente la Industria Cultural que contiene a la televisi\u00f3n, cine, radio, publicidad, etc., jugaron un papel central. Pero no s\u00f3lo en el proceso de producci\u00f3n, reproducci\u00f3n y difusi\u00f3n de contenidos informacionales y culturales que sostienen ideolog\u00edas, sino que, de forma cr\u00edtica y radical, como lo se\u00f1ala Veraza (2008), como soportes tecnol\u00f3gicos sometidos al capital, como tecnolog\u00edas que no son neutrales y que se desarrollan en un contexto econ\u00f3mico espec\u00edfico y, en tanto ello, hay un empleo capitalista de estos medios. En ese sentido, retomamos este argumento para profundizar sobre la forma en que la Industria Cultural subsume el discurso feminista, m\u00e1s all\u00e1 de las explicaciones desde lo que se denomina como \u201cposfeminismo\u201d, \u201cfeminismo de mercado\u201d, entre otros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nancy Fraser (2014) se\u00f1ala que \u201cel movimiento para la liberaci\u00f3n de las mujeres se termin\u00f3 enredando en una \u2018amistad peligrosa\u2019 con los esfuerzos neoliberales para construir una sociedad de libre mercado. Esto podr\u00eda explicar por qu\u00e9 las ideas feministas, que una vez formaron parte de una visi\u00f3n radical del mundo, se expresen, cada vez m\u00e1s, en t\u00e9rminos de individualismo.\u201d Se\u00f1ala que el neoliberalismo plante\u00f3 la narrativa de empoderamiento de las mujeres y \u201cal invocar la cr\u00edtica feminista del salario familiar para justificar la explotaci\u00f3n, utiliza el sue\u00f1o de la emancipaci\u00f3n de las mujeres para engrasar el motor de la acumulaci\u00f3n capitalista.\u201d (Ib\u00edd.)<\/p>\n\n\n\n<p>Esencialmente, el planteamiento de Fraser es que, tras la segunda ola del movimiento feminista, \u00e9ste perdi\u00f3 su potencial cr\u00edtico y radical al quedar subsumido por la l\u00f3gica y el dominio capitalista apuntalando la ideolog\u00eda neoliberal del esfuerzo individual, el empoderamiento, la ruptura del techo de cristal, entre otros. As\u00ed, las cuestiones de orden econ\u00f3mico y de la lucha de clases, quedaron relegadas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Giraldo (2020) hace una extensa e interesante reflexi\u00f3n sobre el \u201cposfeminismo\u201d, \u201cepifen\u00f3meno del neoliberalismo, de alcance global que regula la subjetividad femenina en contextos urbanos contempor\u00e1neos globales. Manifestaci\u00f3n contempor\u00e1nea de la \u201ccolonialidad del poder\u201d respecto a la feminidad.\u201d Este fen\u00f3meno cultural e ideol\u00f3gico \u201csimult\u00e1neamente incorpora, revisa y despolitiza muchos de los asuntos fundamentalmente avanzados por el feminismo.\u201d (Ib\u00edd.) As\u00ed, me parece que sobre el posfeminismo, al que m\u00e1s tarde Giraldo (2020) denominara como un&nbsp;<em>r\u00e9gimen<\/em>, hay que destacar las siguientes caracter\u00edsticas: 1) la despolitizaci\u00f3n, 2) la construcci\u00f3n de una nueva subjetividad femenina hipersexualizada, que exotiza la diferencia \u00e9tnica y de raza, 3) su alcance global, 4) la incorporaci\u00f3n de valores conservadores haci\u00e9ndolos pasar como novedosos, 5) la falsa idea de la libertad de elecci\u00f3n, y 6) el planteamiento de que la resoluci\u00f3n de los problemas tienen que ver con el individuo y sus decisiones personales, borrando todo tipo de determinaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La fetichizaci\u00f3n del feminismo, que entiendo como una mercantilizaci\u00f3n de lo que pudo o puede ser un proyecto emancipador ha perdido su potencial en tanto que \u201cla fuerza pol\u00edtica del car\u00e1cter fetichista de la mercanc\u00eda: los sujetos -sujetas- de la historia, en su conciencia necesariamente falsa, se rebajan a ser objetos de su propio proceso social de vida\u201d (Gandler; 2006:125).&nbsp;&nbsp;Es as\u00ed que el feminismo ya definido en su versi\u00f3n neoliberal, como posfeminista o \u201cfeminismo de mercado\u201d, es una forma oportunista que se ha adaptado al sistema y que se somete al capitalismo y a su l\u00f3gica de producci\u00f3n de plusvalor en detrimento de las propias mujeres, a\u00fan las que creen estar empoderadas y en libertad de elegir y tomar decisiones. Esta idea del oportunismo y la adaptaci\u00f3n la retomo de Rosa Luxemburgo, pues me parece que ilustra muy bien lo que ocurri\u00f3 con el feminismo tras la segunda ola, como bien lo describe Nancy Fraser. M\u00e1s adelante describo c\u00f3mo a trav\u00e9s de la Industria Cultural ha sido la mejor forma de adaptar el discurso feminista hegem\u00f3nico y as\u00ed generar un consenso.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LA INDUSTRIA CULTURAL Y EL FEMINISMO HEGEM\u00d3NICO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Adorno y Horkheimer (1998) introducen la noci\u00f3n de Industria Cultural para explicar la industria del entretenimiento en el capitalismo tard\u00edo. Para estos fil\u00f3sofos, herederos de la tradici\u00f3n marxista, la Industria Cultural supone un \u201csometimiento radical al capital que abarca el proceso de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n de productos culturales: cine, radio, TV, revistas, publicidad.\u201d Con ello, la cultura sufre un proceso de tecnificaci\u00f3n con la estandarizaci\u00f3n y producci\u00f3n en serie, as\u00ed como la repetici\u00f3n del estereotipo y el clich\u00e9. Se da un sometimiento total al capital que domestica la cr\u00edtica e imposibilita la r\u00e9plica y la rebeld\u00eda donde \u201cel ocio se vuelve parte del sistema de producci\u00f3n.\u201d La cultura se fetichiza en tanto que se convierte en una mercanc\u00eda m\u00e1s, en un producto de consumo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La funci\u00f3n de la Industria Cultural es la reproducci\u00f3n ideol\u00f3gica y social. Pero Veraza (2008) va m\u00e1s all\u00e1, incluso del consumo per se, pues se\u00f1ala cr\u00edticamente que adem\u00e1s de la funci\u00f3n de reproducci\u00f3n ideol\u00f3gica, completamente al servicio del capital y del sometimiento a \u00e9l, la funci\u00f3n es no s\u00f3lo pol\u00edtica o econ\u00f3mica, sino que es ambas, es decir, que adem\u00e1s de la cuesti\u00f3n ideol\u00f3gica, la televisi\u00f3n, yo agrego la Industria Cultural, es econ\u00f3mica en tanto que genera plusvalor; as\u00ed, Veraza se\u00f1ala que el sometimiento es Total. No hay ning\u00fan tipo de abandono o rechazo te\u00f3rico al fundamento de producci\u00f3n del plusvalor tal y como lo explica Marx en El Capital. Cr\u00edtica de la Econom\u00eda Pol\u00edtica, sino que como lo entiendo en los aportes tanto de Veraza (2008), Adorno y Horkheimer (1998), la producci\u00f3n, distribuci\u00f3n y consumo de contenidos culturales est\u00e1 sometida al capital y por tanto abona, en t\u00e9rminos ideol\u00f3gicos a la producci\u00f3n del plusvalor. Tambi\u00e9n puede ayudar a la comprensi\u00f3n de este proceso el aporte de Ludovico Silva sobre \u201cplusval\u00eda ideol\u00f3gica\u201d (2017).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>SUBSUNCI\u00d3N DEL DISCURSO FEMINISTA A LA INDUSTRIA CULTURAL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para desarrollar la cuesti\u00f3n de la subsunci\u00f3n del discurso feminista a la Industria Cultural retomamos a Veraza (2008) y su tesis sobre la \u201csubsunci\u00f3n real del consumo al capital\u201d, en donde expone cr\u00edticamente la cuesti\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n, espec\u00edficamente de la televisi\u00f3n y el internet. Explica la noci\u00f3n de subsunci\u00f3n real como una forma de sometimiento real que engloba un conjunto de sometimientos y se\u00f1ala que \u201cel capital puede subsumir \u00e1mbitos exteriores al proceso de trabajo. Los sometimientos culturales posibilitan que la gente acepte ciertas formas de racionalidad que son acordes con el capital.\u201d En el planteamiento espec\u00edfico del sometimiento del consumo, Veraza (2008:8) explica que \u201cno hay extracci\u00f3n de plusvalor, pero se garantiza que se explote plusvalor a todo lo largo y ancho del proceso de trabajo local, nacional y mundial.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a>En ese sentido, desarrolla su argumento hasta llegar a la cuesti\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n, espec\u00edficamente la televisi\u00f3n y la publicidad, aunque su planteamiento permite analizar desde esta perspectiva c\u00f3mo se manifiesta la subsunci\u00f3n real al capital en la Industria Cultural. Explica que esos medios neutralizan la respuesta subversiva contra el sistema capitalista (Veraza; 2008:10), esto ya lo adelantaban Adorno y Horkheimer, al se\u00f1alar que la cr\u00edtica negativa se ve neutralizada ante el dominio de la Industria Cultural. As\u00ed, para Veraza (2008) la comunicaci\u00f3n tiene una funci\u00f3n integradora fomentando el consumo capitalista mundial y se vuelve en el factor fundamental del sometimiento globalizado del consumo. No es casual pues que el posfeminismo est\u00e9 centrado en la producci\u00f3n cultural para as\u00ed garantizar su \u00e9xito.<\/p>\n\n\n\n<p>Explica que \u201cla cultura mundial produce un efecto dual de cohesi\u00f3n y coerci\u00f3n, esto es una unidad enajenada del mundo contempor\u00e1neo. La cultura se subordina a las necesidades y funciones de la acumulaci\u00f3n del capital\u201d (Veraza; 2008). Por ello, este \u201cr\u00e9gimen posfeminista\u201d (Giraldo; 2020) est\u00e1 completamente sometido al capital y la subjetividad femenina que re-crea no s\u00f3lo se queda en un plano subjetivo y de identidad, sino tambi\u00e9n objetivo en el sentido de que a trav\u00e9s de los dispositivos ideol\u00f3gico-culturales a los que somete la subjetividad se plantea como meta y funci\u00f3n de la existencia el \u00e9xito econ\u00f3mico, bajo la falsa premisa del empoderamiento, sin cuestionar si en este camino se explota a otras mujeres, como reflexiona Fraser (2014).<\/p>\n\n\n\n<p>Como lo adelantaban Adorno y Horkheimer (1998), Veraza (2008:229) plantea que hay un empleo capitalista de los medios y que no es neutral, \u201csus efectos nocivos dependen de que ha sido producida dentro de una sociedad en la que las relaciones sociales son de dominio.\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los mensajes que emite -la televisi\u00f3n- tanto por su aspecto t\u00e9cnico como por el contexto econ\u00f3mico pol\u00edtico-empresarial en el que ocurren son valores de uso sometidos o subordinados al capital en los que los contenidos propiamente humanos est\u00e1n distorsionados, coartados, reprimidos. (Veraza; 2008:228).<\/p>\n\n\n\n<p>Hay \u201cun dominio de la psique social por motivos econ\u00f3micos -la realizaci\u00f3n del plusvalor- motivo pol\u00edtico- que las mentes se mantengan sometidas a los requerimientos econ\u00f3micos del capital\u201d (Veraza; 2008:229). En ese sentido, se impulsa una cultura global de subjetividad femenina a trav\u00e9s de la Industria Cultural a la que ha quedado subsumido el discurso feminista cr\u00edtico, impulsando en su lugar su versi\u00f3n liberal y mercantil que es justamente este r\u00e9gimen de subjetividad posfeminista que ha dejado de lado cuestiones como la desigualdad econ\u00f3mica y la lucha de clases para centrar la problem\u00e1tica de la cuesti\u00f3n de las mujeres en la toma de decisiones apropiadas para alcanzar las metas del \u00e9xito econ\u00f3mico y social y, en \u00faltima instancia, la realizaci\u00f3n del plusvalor en el sistema capitalista. Y es que&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Este apoyo tecnol\u00f3gico (la tv -la industria cultural-) le permite a la sociedad capitalista contempor\u00e1nea mantener a la poblaci\u00f3n mejor dominada que si el fetechismo s\u00f3lo emanara de la circulaci\u00f3n de dinero y mercanc\u00edas o de la presencia dominante del capital y su maquinaria. Al fetichismo que emana del medio tecnol\u00f3gico de comunicaci\u00f3n. (Veraza; 2008:233).<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, me centro en algunos ejemplos que muestran c\u00f3mo el discurso feminista queda sometido al capital a trav\u00e9s de la Industria Cultural, esto no quiere decir que todo discurso feminista quede sometido. La cuesti\u00f3n aqu\u00ed es que al quedar sometido y fetichizado, en t\u00e9rminos de lo que explica Veraza (2008), la versi\u00f3n hegem\u00f3nica del feminismo canta odas al capitalismo y su sometimiento supone la reproducci\u00f3n del capital, del plusvalor, al tiempo que sigue re-produciendo ideol\u00f3gicamente esa versi\u00f3n \u00fatil al sistema.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong><span><span><i>WE SHOULD ALL BE FEMINISTS <\/i><\/span><\/span><\/strong><a href=\"applewebdata:\/\/1342C0A3-8E51-4F99-8516-4F60E5A8CED1#_ftn2\"><strong><em><sup><strong><sup>[2]<\/sup><\/strong><\/sup><\/em><\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>\u00abComo pueden ver, al fin encontr\u00e9 un final feliz y verdaderamente creo que la felicidad es posible. Aun teniendo 33 a\u00f1os y con un trasero del tama\u00f1o de dos bolas de boliche\u00bb, esta frase es una de las m\u00e1s ic\u00f3nicas de&nbsp;<em>El Diario de Brigitte Jones<\/em>(2001) pel\u00edcula basada en el libro cl\u00e1sico del g\u00e9nero&nbsp;<em>Chick Lit<\/em>, uno de nuestros primeros ejemplos que muestran esta subjetividad feminista que tambi\u00e9n fluct\u00faa entre una visi\u00f3n abierta y liberal y la conservadora con relaci\u00f3n a los valores tradicionales sobre las relaciones amorosas, sexuales y familiares. Otro ejemplo muy ilustrativo de esta idea de empoderamiento a trav\u00e9s del poder adquisitivo, de la \u201clibertad sexual\u201d, de la \u201clibertad de elecci\u00f3n\u201d es la serie y pel\u00edcula&nbsp;<em>Sex and the City<\/em>&nbsp;(1998, 2008).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Una serie m\u00e1s actual que muestra una vida id\u00edlica en que las contradicciones de clase est\u00e1n completamente borradas y que parte de la falsa premisa de que las luchas feministas por la igualdad ya se lograron es&nbsp;<em>Dulces magnolias&nbsp;<\/em>(2020). Narra la historia de tres amigas, una de ellas afroamericana, en la que se observa la ambivalencia entre los valores tradicionales y la emancipaci\u00f3n de la mujer, adem\u00e1s de la idealizaci\u00f3n de los roles femeninos en tanto que no se hace ning\u00fan tipo de juicio cr\u00edtico al trabajo de cuidados y dom\u00e9stico impago, por ejemplo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Giraldo (2020) se\u00f1ala que una de las caracter\u00edsticas de la subjetividad femenina impuesta por el feminismo neoliberal es la exotizaci\u00f3n de la raza y la diferencia \u00e9tnica, as\u00ed como la hipersexualizaci\u00f3n. Los casos m\u00e1s emblem\u00e1ticos los que encarnan las cantantes y actrices JLo (Jennifer L\u00f3pez), Shakira, Beyonc\u00e9 y las hermanas Kardashian. Llama la atenci\u00f3n que en la informaci\u00f3n de espect\u00e1culos se refieren a ellas sexualiz\u00e1ndolas y destacando \u201csus atributos\u201d como el escote (pecho), las piernas, las nalgas y otras zonas er\u00f3genas; en cambio, para referirse a mujeres blancas se utilizan adjetivos como \u201celegante\u201d, \u201cinmaculada\u201d, \u201cangelical\u201d, entre otros.<a href=\"applewebdata:\/\/1342C0A3-8E51-4F99-8516-4F60E5A8CED1#_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Aunque Pierre Bordieu ya lo hab\u00eda mencionado en sus estudios sobre la dominaci\u00f3n masculina, el tema del&nbsp;<em>male gaze&nbsp;<\/em>o mirada masculina lo retoman las estudiosas del posfeminismo. Es decir, ser y estar para la mirada masculina, hay que guardar las formas para no parecer ni demasiado sexual, pero tampoco demasiado t\u00edmida. En \u201cExistir para la mirada masculina\u201d Pierre Bordieu menciona el caso del uso de ciertas prendas de ropa para diferentes situaciones y contextos, espec\u00edficamente se refiere al caso de la falda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos contenidos de la Industria Cultural ayudan a ejemplificar muy bien este efecto, pero antes de describirlos, enuncio algunos planteamientos de Bordieu sobre el tema. En primera instancia, indica que \u201cla feminidad de la directora ejecutiva debe ser mucho menos femenina que la secretaria. Femenina, pero no demasiado, debe afirmar su autoridad conservando su feminidad someti\u00e9ndose a las obligaciones de vestimenta a las que tambi\u00e9n los hombres se someten (cortes r\u00edgidos, colores sobrios, etc.), pero con una ligera sospecha de los detalles femeninos (la falda, el maquillaje tenue).\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Quiero aqu\u00ed citar dos ejemplos: la pel\u00edcula&nbsp;<em>Top Gun&nbsp;<\/em>(1986) y la serie&nbsp;<em>House of Cards&nbsp;<\/em>(2013). En la primera, tras verla nuevamente, me pareci\u00f3 que hay una construcci\u00f3n hasta cierto punto feminista de la protagonista interpretada por la actriz Kelly McGillis, pues es experta del Departamento de Defensa de EU, astrof\u00edsica experimentada y muy reconocida en su campo, al final de la historia decide continuar con su carrera en ascenso y dejar su romance con el protagonista. Sin embargo, tal y como lo plantea Bordieu, a\u00fan cuando tiene un cargo de experta y de mando tiene que mostrar su feminidad y hay una escena ic\u00f3nica al respecto. \u201cCharlie\u201d entra en escena en medio de dos filas de sillas donde reposan los estudiantes de la armada (todos hombres j\u00f3venes), los mejores entre los mejores, camina a paso lento pero seguro. Usa medias negras, en el verano californiano, con l\u00ednea atr\u00e1s, zapatos de tac\u00f3n y una falda recta negra (tambi\u00e9n conocida como falda l\u00e1piz) es la \u00fanica mujer en la sala, destaca su rubia y voluminosa melena rizada. M\u00e1s adelante hablaremos de lo que representa la falda, seg\u00fan Bordieu. En el caso de&nbsp;<em>House of Cards<\/em>&nbsp;se cumple completamente lo que se\u00f1ala Bordieu: las mujeres que tienen acceso al poder por su trabajo en la Casa Blanca visten lo suficientemente femeninas para distinguirse de los hombres, el rasgo distintivo es la falta recta y el tac\u00f3n muy alto. Un caso ic\u00f3nico de la serie es Claire Underwood (Robin Wright). Con esto tambi\u00e9n vemos que se repite una y otra vez el clich\u00e9 de la falda y el tac\u00f3n muy alto, como una suerte tambi\u00e9n de fetiche (como el caso de los \u201cManolos\u201d en&nbsp;<em>Sex and the City<\/em>, los zapatos Manolo Blahnik de la protagonista).<\/p>\n\n\n\n<p>Bordieu explica que la falda \u201ces un cors\u00e9 invisible que impone en los modales una atenci\u00f3n y una retenci\u00f3n, una manera de sentarse, de caminar. Tambi\u00e9n es una suerte de recordatorio, de control profundo y m\u00e1s sutil.\u201d En el caso de la falda recta, ic\u00f3nica en la escena de la pel\u00edcula&nbsp;<em>Top Gun&nbsp;<\/em>referida y como prenda favorita de la se\u00f1ora Underwood en&nbsp;<em>House of cards<\/em>, se hace complicado dar pasos largos al caminar, son pasos peque\u00f1os, un pie tras el otro. Finalmente, Bordieu menciona que existen \u201cdisposiciones sociales y culturales de c\u00f3mo deben ser las mujeres, quienes est\u00e1n m\u00e1s expuestas a existir a trav\u00e9s de la mirada ajena y en la medida en que se liberan de la mirada se exponen a ser vistas como masculinas.\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de mostrar diversos ejemplos de c\u00f3mo la Industria Cultural subsume el discurso feminista, despolitiz\u00e1ndolo, convirti\u00e9ndolo en una mercanc\u00eda m\u00e1s al fetichizarlo a trav\u00e9s de diversos contenidos y productos como playeras y carteles supuestamente contestatarios, que encubren la desigualdad social y aseguran la producci\u00f3n de plusvalor, hay algunos contenidos que al \u2018pelar la c\u00e1scara ideol\u00f3gica\u2019 que los recubre nos llevan a descubrir algunas cuestiones interesantes. Por ejemplo, dos pel\u00edculas que se estrenaron en 2020:&nbsp;<em>Mujercitas&nbsp;<\/em>y<em>&nbsp;Esc\u00e1ndalo<\/em>&nbsp;(sus t\u00edtulos en espa\u00f1ol). Ambas pel\u00edculas est\u00e1n situadas en contextos hist\u00f3ricos y espacio-temporales distintos, de la primera ha habido diversas versiones cinematogr\u00e1ficas, basada en la obra de Louisse May Alcott; la segunda, trata de un caso de acoso sexual en la cadena de noticias Fox News en tiempos de la campa\u00f1a y llegada a la presidencia de Donald Trump.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>He elegido estas dos pel\u00edculas para ejemplificar que un asunto crucial para las mujeres es la reproducci\u00f3n social de la vida. En el caso de&nbsp;<em>Mujercitas<\/em>&nbsp;hay un di\u00e1logo entre Jo, la joven inquieta que quiere ser escritora, y la T\u00eda March (Meryl Streep), palabras m\u00e1s o menos Jo le dice a su t\u00eda que quisiera quedarse soltera como ella y ser escritora, la T\u00eda March, con toda la sinceridad que la caracteriza, le contesta que no puede porque la diferencia entre ellas es que ella -T\u00eda March- es rica y Jo es pobre, necesita asegurar su futuro buscando un \u2018buen partido\u2019 (un marido rico). En el caso de&nbsp;<em>Esc\u00e1ndalo<\/em>algunas de las mujeres en la historia tienen que acceder a las peticiones -favores sexuales- de los directivos de Fox News para poder ingresar o permanecer en la industria y hacerse de un nombre dentro de ella, mantener su trabajo se vuelve central en algunos casos, es eso o caer en la desgracia social y econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fuentes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Adorno, T.\/Horkheimer, M. (1998).&nbsp;<em>Dial\u00e9ctica de la Ilustraci\u00f3n<\/em><em>.<\/em>&nbsp;Editorial Trotta. Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Bordieu, P. (2013). Existir para la mirada masculina: la mujer ejecutiva, secretaria y su falda. En l\u00ednea. Disponible en:&nbsp;<a href=\"https:\/\/ssociologos.com\/2013\/03\/31\/pierre-bourdieu-la-mirada-masculina-ejecutiva-secretaria-y-falda\/?platform=hootsuite\">https:\/\/ssociologos.com\/2013\/03\/31\/pierre-bourdieu-la-mirada-masculina-ejecutiva-secretaria-y-falda\/?platform=hootsuite<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Enzensberger, H. M. (1979). Cr\u00edtica de la ecolog\u00eda pol\u00edtica. Rose y Rose (edit.)&nbsp;<em>Econom\u00eda pol\u00edtica de la ciencia<\/em>. Editorial Nueva Imagen. M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>Fraser, N. (2014, octubre 1). De c\u00f3mo cierto feminismo se convirti\u00f3 en criada del capitalismo. Y la manera de rectificarlo.&nbsp;<em>Debate Feminista<\/em>,&nbsp;<em>50<\/em>.&nbsp;<a href=\"https:\/\/doi.org\/https:\/doi.org\/10.1016\/S0188-9478(16)30133-5\">https:\/\/doi.org\/https:\/\/doi.org\/10.1016\/S0188-9478(16)30133-5<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Gandler, S. (2006). \u201cReleer a Marx en el siglo XXI. Fetichismo, cosificaci\u00f3n y apariencia objetiva\u201d. En&nbsp;<em>Marxismo Cr\u00edtico<\/em>.&nbsp;<a href=\"https:\/\/marxismocritico.files.wordpress.com\/2012\/05\/38_releer_marx.pdf\">https:\/\/marxismocritico.files.wordpress.com\/2012\/05\/38_releer_marx.pdf<\/a>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Giraldo, I. (2019, noviembre 15). Posfeminismo \/ Genealog\u00eda, geograf\u00eda y contornos de un concepto.&nbsp;<em>Debate Feminista<\/em>, 59.&nbsp;<a href=\"https:\/\/doi.org\/https:\/doi.org\/10.22201\/cieg.2594066xe.2020.59.01\">https:\/\/doi.org\/https:\/\/doi.org\/10.22201\/cieg.2594066xe.2020.59.01<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Harvey, D. (2007).&nbsp;<em>Breve historia del neoliberalismo.<\/em>&nbsp;Akal. Espa\u00f1a.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Veraza, J. (2008).&nbsp;<em>Subsunci\u00f3n real del consumo bajo el capital.&nbsp;<\/em>Editorial \u00cdtaca. M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p>\u200a* La autora es doctora en Ciencias Pol\u00edticas y Sociales por la UNAM. Adscrita al Centro de Investigaci\u00f3n y Docencia Econ\u00f3micas, CIDE, Centro P\u00fablico de Investigaci\u00f3n del Conacyt.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/1342C0A3-8E51-4F99-8516-4F60E5A8CED1#_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>\u00a0Diversos autores, como Fern\u00e1ndez de Rota y Diz (2019) hablan del \u201cmiedo y la seguridad como dispositivos de contenci\u00f3n conservadora en el neoliberalismo\u201d. As\u00ed, surge la noci\u00f3n de miedo neoliberal para identificar diversas pr\u00e1cticas de subjetividad, pero tambi\u00e9n estructurales, que tienen que ver con diversas acciones de protecci\u00f3n y seguridad que llevan a romper lazos sociales y que tienden a separar y magnificar pr\u00e1cticas como la xenofobia, aporofobia, etc. En las zonas urbanas, por ejemplo, se da la separaci\u00f3n de barrios y\/o colonias de clase alta y media a trav\u00e9s de vallas, puentes, etc., as\u00ed, esta pr\u00e1ctica es muy visible en espacios geogr\u00e1ficos urbanos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/1342C0A3-8E51-4F99-8516-4F60E5A8CED1#_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>&nbsp;Frase impresa en playera de la casa de moda Christian Dior, la frase la acu\u00f1\u00f3 Chiamamanda Adichie, escritora nigeriana. El costo aproximado de esa playera era en 2020 de 710 d\u00f3lares americanos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"applewebdata:\/\/1342C0A3-8E51-4F99-8516-4F60E5A8CED1#_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>&nbsp;Ver D\u00e1vila, R. (2015) \u201cEl cuerpo femenino en la informaci\u00f3n de espect\u00e1culos: la fragmentaci\u00f3n como norma y lo er\u00f3geno como protagonista\u201d en Guti\u00e9rrez et. al.&nbsp;<em>Erotismo, cuerpo y prototipos en los textos culturales<\/em>. Silla Vac\u00eda. M\u00e9xico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada determinado tiempo hist\u00f3rico y\/o coyuntural renace la conciencia feminista, la b\u00fasqueda por ejercer en plena igualdad de circunstancias todo tipo de derechos sociales, culturales, pol\u00edticos y econ\u00f3micos. En las diferentes \u201coleadas feministas\u201d se han conjugado en la teor\u00eda y la lucha social planteamientos sobre los problemas inmediatos vividos en la cotidianidad del trabajo, las &#8230; <a title=\"LA SUBSUNCI\u00d3N DEL DISCURSO FEMINISTA\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=3794\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre LA SUBSUNCI\u00d3N DEL DISCURSO FEMINISTA\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":205,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[167],"tags":[],"class_list":["post-3794","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-emergencia-feminista"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3794","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/205"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3794"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3794\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3795,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3794\/revisions\/3795"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3794"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3794"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3794"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}