{"id":4137,"date":"2024-07-27T14:55:54","date_gmt":"2024-07-27T20:55:54","guid":{"rendered":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=4137"},"modified":"2024-07-27T14:55:55","modified_gmt":"2024-07-27T20:55:55","slug":"cardenas-y-el-estado-combativo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=4137","title":{"rendered":"C\u00c1RDENAS Y EL ESTADO COMBATIVO"},"content":{"rendered":"\n<p>El sistema pol\u00edtico mexicano sigue girando en torno a la figura y el legado del General L\u00e1zaro C\u00e1rdenas del R\u00edo, Presidente de M\u00e9xico entre 1934 y 1940. Hasta el ex-presidente Enrique Pe\u00f1a Nieto, conocido por sus convicciones neoliberales, sinti\u00f3 la necesidad de invocar al General C\u00e1rdenas el d\u00eda en que present\u00f3 al Congreso de la Uni\u00f3n su proyecto de contra-reforma energ\u00e9tica que buscaba revertir los logros de la era cardenista. Al parecer, incluso los pol\u00edticos m\u00e1s neoliberales no pueden escapar de la larga sombra de C\u00e1rdenas. No se atreven a enfrentarlo de frente, sino que se ven obligados a manipular su imagen para hacer creer que el General apoyar\u00eda sus pol\u00edticas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00e1rdenas es el padre fundador del Estado mexicano moderno. Como ha escrito Samuel Le\u00f3n y Gonz\u00e1lez \u201cantes de 1934 todos fueron antecedentes y, despu\u00e9s de 1940, consecuencias\u201d. La excepcional estabilidad del sistema pol\u00edtico mexicano a lo largo del siglo XX se debe en gran medida a los logros de C\u00e1rdenas. Sin su exitosa materializaci\u00f3n e institucionalizaci\u00f3n de los principios de la Revoluci\u00f3n Mexicana, es dif\u00edcil imaginar c\u00f3mo M\u00e9xico podr\u00eda haber evitado la constante serie de golpes, contragolpes, guerras civiles, intervenciones extranjeras y revoluciones sociales que marcaron la historia pol\u00edtica de casi todos los dem\u00e1s pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina y el Caribe a lo largo del siglo XX.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Durante el periodo neoliberal, su legado fue c\u00ednicamente distorsionado y, iron\u00edas de la historia, puesto al servicio precisamente de las fuerzas que hab\u00edan sido sus principales adversarios. Pero esta manipulaci\u00f3n del Cardenismo no reduce en lo m\u00e1s m\u00ednimo el enorme valor del proyecto originario. El cardenismo ofrece una gram\u00e1tica pol\u00edtica innovadora y potente a favor de la lucha por la justicia social que difiere radicalmente de otros discursos contempor\u00e1neos. El legado cardenista nos habla con una m\u00edstica propia de una \u00e9poca anterior al endurecimiento de las categor\u00edas ideol\u00f3gicas resultado de&nbsp;&nbsp;la Guerra Fr\u00eda. C\u00e1rdenas recogi\u00f3 libremente lo que consideraba los mejores elementos tanto del sistema comunista como del capitalista, y tanto de la teor\u00eda pol\u00edtica marxista como de la liberal, sin encerrarse dogm\u00e1ticamente dentro de ninguno de estos esquemas ideol\u00f3gicos. Su visi\u00f3n ecl\u00e9ctica y creativa del desarrollo econ\u00f3mico, del proceso democr\u00e1tico y de la justicia social desaf\u00eda los marcos de referencia contempor\u00e1neos y nos inspira en la tarea com\u00fan de construir nuevas ideolog\u00edas pol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Para C\u00e1rdenas, la funci\u00f3n principal del Estado no es mantener la estabilidad pol\u00edtica o econ\u00f3mica, sino impulsar y lograr progresivamente el cambio social. C\u00e1rdenas conceb\u00eda al Estado como una poderosa herramienta para intervenir al lado de los trabajadores, los campesinos, los pueblos ind\u00edgenas, los pobres y los marginados en general, en sus luchas en contra de&nbsp;&nbsp;la explotaci\u00f3n y la dominaci\u00f3n. Para C\u00e1rdenas, el papel fundamental del Estado es luchar activamente en contra de la concentraci\u00f3n de poder pol\u00edtico y econ\u00f3mico.<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00e1rdenas no era un \u201cpopulista\u201d en busca de gloria personal o control pol\u00edtico. Tampoco era un liberal que intentaba perfeccionar el sistema capitalista por medio de un \u201cEstado de bienestar\u201d, como el estadounidense Franklin Roosevelt. Por el contrario, C\u00e1rdenas fue un l\u00edder extraordinariamente innovador, comprometido con el pluralismo pol\u00edtico, la movilizaci\u00f3n popular y el cambio social estructural. Logr\u00f3 una profunda reforma agraria, estableci\u00f3 la primac\u00eda de los derechos laborales sobre los objetivos de los due\u00f1os de los medios de producci\u00f3n, impuls\u00f3 una reforma radical de la educaci\u00f3n p\u00fablica y foment\u00f3 la gesti\u00f3n colectiva de la producci\u00f3n as\u00ed como la nacionalizaci\u00f3n de la industria petrolera, pero todo ello a trav\u00e9s de cauces y m\u00e9todos estrictamente legales e institucionales.<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00e1rdenas tuvo la fortuna de poder dar seguimiento a la praxis innovadora tanto de la Revoluci\u00f3n Mexicana (1910-917) como de la Constituci\u00f3n mexicana de 1917, de gran trascendencia hist\u00f3rica mundial. La Revoluci\u00f3n Mexicana fue la primera revoluci\u00f3n social del siglo XX y quiz\u00e1 la lucha social m\u00e1s importante en el continente americano durante la primera mitad del siglo pasado. La Constituci\u00f3n mexicana fue la primera del mundo en incluir expl\u00edcitamente un amplio abanico de derechos sociales, a la tierra, el trabajo, la salud y la educaci\u00f3n, entre otros. Tambi\u00e9n incluy\u00f3 un esquema de derechos de propiedad sumamente innovador que desaf\u00eda y va m\u00e1s all\u00e1 de las est\u00e9riles dicotom\u00edas de la Guerra Fr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que recordar que durante la d\u00e9cada de los 1930, M\u00e9xico se encontraba en una situaci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica mucho m\u00e1s favorable que la de Europa. Mientras el \u00abViejo Mundo\u00bb recog\u00eda los pedazos dejados por la Primera Guerra Mundial, se tambaleaba bajo la crisis econ\u00f3mica y se preparaba para lanzarse al desastre de la Segunda Guerra Mundial, en la d\u00e9cada de los 1930 M\u00e9xico iba dejando atr\u00e1s su propia \u00e9poca de lucha armada generalizada y se encontraba en medio de un s\u00f3lido proceso de reconstrucci\u00f3n estatal. Y aunque la Gran Depresi\u00f3n tambi\u00e9n hab\u00eda golpeado duramente a M\u00e9xico, cuando C\u00e1rdenas asumi\u00f3 la Presidencia de la Rep\u00fablica en 1934 la econom\u00eda se encontraba en un proceso de vigorosa recuperaci\u00f3n (\u00c1guila 66). En suma, al tomar C\u00e1rdenas las riendas del poder en 1934 M\u00e9xico se encontraba maduro para la innovaci\u00f3n institucional y la transformaci\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<p>El presente art\u00edculo retoma la amplia investigaci\u00f3n hist\u00f3rica que ya existe sobre el periodo cardenista con el fin de tomar en serio al ex presidente no solamente como una destacada figura hist\u00f3rica nacional sino tambi\u00e9n como un te\u00f3rico social y un l\u00edder pol\u00edtico de trascendencia mundial. Al igual que Nicol\u00e1s Maquiavelo, Antonio Gramsci, Vladimir Lenin o Maximilien Robespierre, el l\u00edder mexicano desarroll\u00f3 un enfoque altamente innovador de la acci\u00f3n pol\u00edtica. La teor\u00eda y la pr\u00e1ctica del Cardenismo son importantes no s\u00f3lo como artefacto hist\u00f3rico, sino tambi\u00e9n como inspiraci\u00f3n contempor\u00e1nea en la lucha colectiva por replantear y rearticular una nueva visi\u00f3n de la democracia revolucionaria para el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>II. El Estado combativo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00abOtorgar tratamiento igual a dos partes desiguales, no es impartir justicia ni obrar con equidad\u00bb, fue uno de los posicionamientos te\u00f3ricos claves de C\u00e1rdenas (<em>La obra social<\/em>&nbsp;33). Para el expresidente, el Estado no debe flotar por encima de la contienda socio-pol\u00edtica en un territorio \u00abneutral\u00bb como fuerza centralizadora, estabilizadora y mediadora, sino que tendr\u00eda que participar directamente en las grandes batallas hist\u00f3ricas por el poder social y econ\u00f3mico. Un temprano discurso de C\u00e1rdenas al terminar su mandato como Gobernador del Estado de Michoac\u00e1n en 1932 capta bien este enfoque:<\/p>\n\n\n\n<p>En una etapa del devenir de la humanidad en el que el giro de la evoluci\u00f3n oscila fatalmente entre el ego\u00edsmo individualista y un concepto m\u00e1s amplio y m\u00e1s noble de la solidaridad colectiva, no es posible que el Estado como organizaci\u00f3n de los servicios p\u00fablicos permanezca inerte y fr\u00edo, en posici\u00f3n est\u00e1tica frente al fen\u00f3meno social que se desarrolla en su escenario. Es preciso que asuma una actitud din\u00e1mica y consciente, proveyendo lo necesario para la justa encauzaci\u00f3n de las masas proletarias, se\u00f1alando trayectorias para que el desarrollo de la lucha de clases sea firme y progresista. La Administraci\u00f3n que hoy concluye no quiso limitarse a ejercer una intervenci\u00f3n ocasional \u2026 para discernir la justicia social dentro de un formalismo abstracto de las leyes, sino que, penetrando derechamente en la profundidad misma del problema, adentr\u00e1ndose en las realidades, puso todos sus empe\u00f1os en la polarizaci\u00f3n de las energ\u00edas humanas, antes dispersas y en ocasiones antag\u00f3nicas, para formar con ellas el frente social y pol\u00edtico del proletariado michoacano.&nbsp;(\u00abInforme\u00bb 5)<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00e1rdenas defiende con vehemencia la necesidad de un Estado activista. Rechaza la sugerencia, o incluso la \u00abposibilidad\u00bb, de que el gobierno pueda \u00abpermanecer fr\u00edo e inerte\u00bb o \u00abest\u00e1tico\u00bb ante los problemas sociales. Por lo contrario, el Estado debe ser \u00abdin\u00e1mico y consciente\u00bb. Adem\u00e1s, para lograr la justicia social es necesario romper con el \u00abformalismo abstracto del derecho\u00bb para \u00abpenetrar hasta el fondo del problema mismo\u00bb. Este \u00faltimo aspecto es crucial ya que demuestra la clara ruptura de C\u00e1rdenas con las concepciones tradicionales del Estado de Derecho como un simple respeto a la letra, o incluso al \u00abesp\u00edritu\u00bb de la ley. Al contrario, el General pone la ley al servicio del \u00abproblema en s\u00ed\u00bb en el \u00e1mbito social.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que la visi\u00f3n cardenista va m\u00e1s all\u00e1 de las concepciones t\u00edpicas del Estado activista, regulador o de bienestar. Para \u00e9l, no basta con que el Estado participe en la econom\u00eda o la gestione, sino que debe comprometerse directamente con la transformaci\u00f3n del poder social y pol\u00edtico. Por ejemplo, proclama que el Estado debe \u00abproporcionar el apoyo necesario\u00bb para capacitar a los trabajadores y asegurarse de que sus luchas siguen l\u00edneas \u00abfirmes y progresistas\u00bb. Tambi\u00e9n se enorgullece de que su gobierno en Michoac\u00e1n particip\u00f3 activamente en la construcci\u00f3n de un \u00abfrente proletario pol\u00edtico y social\u00bb unificado.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas declaraciones no se tratan de demagogia vac\u00eda pronunciada por un l\u00edder \u00abpopulista\u00bb empe\u00f1ado en enga\u00f1ar a las masas para que apoyen su concentraci\u00f3n personal de poder. Primero como gobernador de Michoac\u00e1n y despu\u00e9s como presidente, C\u00e1rdenas facilit\u00f3 activamente la organizaci\u00f3n y el surgimiento de organizaciones independientes de trabajadores y campesinos. Pidi\u00f3 a las organizaciones que presionaran de forma aut\u00f3noma a su gobierno con el fin de evitar la burocratizaci\u00f3n de su movimiento y para garantizar que su gobierno se mantuviera fiel al proyecto revolucionario. Incluso lleg\u00f3 a distribuir armas a los campesinos organizados para que pudieran tomar y defender directamente la tierra que legalmente les pertenec\u00eda de las invasiones de los hacendados y oligarcas contra-revolucionarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante sus seis a\u00f1os en el poder presidencial, C\u00e1rdenas expropi\u00f3 y redistribuy\u00f3 m\u00e1s de 18 millones de hect\u00e1reas de tierra a los campesinos. Esta cantidad era superior a la que hab\u00edan redistribuido todos los gobiernos posrevolucionarios anteriores durante los diecisiete a\u00f1os posteriores a la promulgaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n de 1917. Al final de su mandato, en 1940, casi la mitad de la tierra cultivable estaba en manos de ejidos y comunidades. El antiguo sistema latifundista de poder econ\u00f3mico y social en el campo se hab\u00eda desmantelado, aunque, por supuesto, quedaba todav\u00eda un importante n\u00famero de haciendas individuales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00e1rdenas tambi\u00e9n apoy\u00f3 a los sindicatos. Durante sus primeros meses en el poder se produjo una explosi\u00f3n de actividad sindical en todo el pa\u00eds. El impacto de la Gran Depresi\u00f3n, unido a la orientaci\u00f3n conservadora y pro-empresarial de las administraciones anteriores a la de C\u00e1rdenas, hab\u00eda generado una gran cantidad de demandas y descontentos que, con la llegada de C\u00e1rdenes, salieron a flote. Las \u00e9lites pol\u00edticas y econ\u00f3micas, as\u00ed como la prensa mercenaria, reaccionaron de forma hist\u00e9rica frente a las nuevas movilizaciones obreras. Pidieron a C\u00e1rdenas que detuviera las huelgas para asegurar la estabilidad pol\u00edtica y econ\u00f3mica necesarias para la inversi\u00f3n y el crecimiento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero C\u00e1rdenas no les hizo caso. En respuesta, el presidente viaj\u00f3 personalmente a Monterrey y se&nbsp;enfrent\u00f3 directamente a las asediadas \u00e9lites econ\u00f3micas. El 9 de&nbsp;febrero de 1936, exigi\u00f3 p\u00fablicamente a los propietarios que&nbsp;respetaran la Ley Federal del Trabajo y que se entablaran negociaciones&nbsp;con los sindicatos. En su hist\u00f3rico discurso de los \u00abcatorce&nbsp;puntos\u00bb, C\u00e1rdenas justific\u00f3 en primer lugar las movilizaciones obreras:&nbsp;\u00abLas agitaciones [sindicales] provienen de la existencia deaspiraciones y necesidades justas de las masas trabajadoras, que no&nbsp;se satisfacen, y de la falta de cumplimiento de las leyes del trabajo,&nbsp;que da material de agitaci\u00f3n.\u00bb Acto seguido hizo una llamada al&nbsp;orden a los propietarios: \u00abDebe cuidarse mucho la clase patronal&nbsp;de que sus agitaciones se conviertan en bander\u00eda pol\u00edtica, porque&nbsp;esto nos llevar\u00e1 a una lucha armada.\u00bb Y por si todav\u00eda hubiera alguna duda con respecto a sus intenciones, concluy\u00f3 sus catorce puntos con unaamenaza directa a los poderosos empresarios de Monterrey: \u00abLos&nbsp;empresarios que se sientan fatigados por la lucha social, pueden&nbsp;entregar sus industrias a los obreros o al Gobierno. Eso ser\u00e1&nbsp;patri\u00f3tico, el paro no\u00bb (C\u00e1rdenas,&nbsp;<em>Los catorce<\/em>&nbsp;46-48).<\/p>\n\n\n\n<p>Es por lo tanto incorrecto caracterizar al Estado revolucionario mexicano materializado a trav\u00e9s de la pr\u00e1ctica cardenista como una entidad \u00abaut\u00f3noma\u00bb que se sit\u00faa \u00abpor encima de las clases\u00bb. Por ejemplo, en su cl\u00e1sico estudio sobre el cardenismo, Nora Hamilton escribe que \u00abseg\u00fan la Constituci\u00f3n [mexicana], el Estado era impl\u00edcitamente aut\u00f3nomo, no en el sentido de que no se reconocieran las clases, sino en el de que el Estado se conceb\u00eda por encima de las clases y capaz de ejercer su autoridad independientemente de la influencia de \u00e9stas\u00bb (Hamilton 62-63). Hamilton se adscribe aqu\u00ed a una visi\u00f3n conservadora y&nbsp;<em>sonorista<\/em>&nbsp;del Estado revolucionario mexicano. Pero esta visi\u00f3n es incorrecta como caracterizaci\u00f3n del acercamiento Cardenista al estado revolucionario mucho m\u00e1s activista y combativo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En 1934, durante su campa\u00f1a electoral en la que viaj\u00f3 por el pa\u00eds entero visitando las aldeas m\u00e1s remotas, a menudo a pie o en bicicleta o a caballo, C\u00e1rdenas expuso algunas de las coordenadas centrales de su teor\u00eda de Estado:<\/p>\n\n\n\n<p>En M\u00e9xico se pugna por destruir, y se va destruyendo por medio de la acci\u00f3n revolucionaria, el r\u00e9gimen de explotaci\u00f3n individual; pero no para caer en la inadecuada situaci\u00f3n de una explotaci\u00f3n del Estado, sino para ir entregando a las colectividades proletarias organizadas las fuentes de riqueza y los instrumentos de producci\u00f3n. Dentro de esta doctrina, la funci\u00f3n del Estado mexicano no se limita a ser un simple guardi\u00e1n del orden, provisto de tribunales para discernir justicia conforme a los derechos de los individuos, ni tampoco se reconoce al mismo Estado como titular de la Econom\u00eda, sino que se descubre el concepto del Estado como regulador de los grandes fen\u00f3menos econ\u00f3micos que se registran en nuestro r\u00e9gimen de producci\u00f3n y de distribuci\u00f3n de la riqueza. (<em>La gira<\/em>48).<\/p>\n\n\n\n<p>Para C\u00e1rdenas, el primer paso es \u00abdestruir\u00bb lo viejo. M\u00e9xico necesita utilizar la \u00abacci\u00f3n revolucionaria\u00bb para acabar con el \u00abr\u00e9gimen de explotaci\u00f3n individual\u00bb. As\u00ed mismo, C\u00e1rdenas pretende utilizar el poder y la autoridad del gobierno para entregar directamente las \u00abfuentes de riqueza\u00bb y los \u00abinstrumentos de producci\u00f3n\u00bb a los campesinos y los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p>De nuevo esto no se trata de simple demagogia. En respuesta a la huelga de electricistas, que dej\u00f3 a la ciudad de M\u00e9xico a oscuras durante d\u00edas al principio de su gobierno, C\u00e1rdenas presion\u00f3 a las empresas brit\u00e1nicas que controlaban la compa\u00f1\u00eda el\u00e9ctrica para que accedieran a las demandas de los trabajadores (Anguiano 60- 62). M\u00e1s tarde, expropiar\u00eda y entregar\u00eda a la administraci\u00f3n obrera tanto los ferrocarriles nacionales como la industria petrolera (Anguiano 88). En el campo, utilizar\u00eda una estrategia similar al privilegiar los ejidos colectivos y el establecimiento de cooperativas rurales en la redistribuci\u00f3n de la tierra. Los dos casos m\u00e1s emblem\u00e1ticos fueron las expropiaciones masivas que implement\u00f3 en La Laguna y en Yucat\u00e1n (Nava Hern\u00e1ndez 16).<\/p>\n\n\n\n<p>Es fascinante observar c\u00f3mo C\u00e1rdenas se mueve con tanta libertad entre diferentes vocabularios y gram\u00e1ticas del pensamiento pol\u00edtico. Por ejemplo, casi al mismo tiempo habla de \u00abmasas proletarias\u00bb y de \u00abEstado regulador\u00bb. C\u00e1rdenas se inspira claramente por las tradiciones marxista y liberal, pero se niega conscientemente a elegir entre los dos sistemas. C\u00e1rdenas tampoco adopta una posici\u00f3n \u00abcentrista\u00bb en alg\u00fan lugar \u00abentre\u00bb los dos marcos, en el molde de los defensores contempor\u00e1neos de la \u00abtercera ola\u00bb o la \u00absocialdemocracia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La posici\u00f3n de C\u00e1rdenas es una s\u00edntesis verdaderamente \u00fanica de la praxis liberal y socialista. Combina, por un lado, el respeto liberal a la propiedad privada y a una \u201csociedad civil\u201d aut\u00f3noma con, por otro lado, el compromiso socialista con la redistribuci\u00f3n directa y la socializaci\u00f3n de la riqueza y el poder social. Arnaldo C\u00f3rdova lo ha expresado bien: \u00abC\u00e1rdenas no estaba luchando por la abolici\u00f3n de la propiedad privada; estaba luchando en contra de ella, aunque suene parad\u00f3jico, para conservarla, y en esto no hac\u00eda sino llevar adelante el programa de la Revoluci\u00f3n\u00bb. Por tanto, es dif\u00edcil, sino imposible, caracterizar el planteamiento de C\u00e1rdenas utilizando las categor\u00edas t\u00edpicas de la Guerra Fr\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n deber\u00edamos cuestionar la caracterizaci\u00f3n de C\u00e1rdenas como principalmente un \u00abpragm\u00e1tico\u00bb, un \u00abmodernizador\u00bb, o un \u00abconstructor del Estado\u00bb. Por ejemplo, Gil Joseph y Jurgen Buchenau destacan la continuidad entre C\u00e1rdenas y sus predecesores. Escriben que C\u00e1rdenas \u00abperfeccion\u00f3 en muchos aspectos la estrategia de formaci\u00f3n del Estado iniciada hasta Obreg\u00f3n y Calles\u00bb. Para ellos, la decisi\u00f3n de C\u00e1rdenas de expropiar las compa\u00f1\u00edas petroleras en 1938 no surgi\u00f3 de ninguna convicci\u00f3n particular sobre el papel del Estado en la sociedad moderna, sino que pretend\u00eda \u00abmostrar a la naci\u00f3n que su agenda reformista no se hab\u00eda estancado\u00bb (132). Estos autores tambi\u00e9n afirman rotundamente que \u00abC\u00e1rdenas no era marxista\u00bb y que apoy\u00f3 la creaci\u00f3n de la CTM, un nuevo sindicato nacional poderoso, ideol\u00f3gicamente radical y de masas, s\u00f3lo porque \u00abve\u00eda a la CTM como un aliado \u00fatil en su b\u00fasqueda por construir un Estado corporativista m\u00e1s incluyente y m\u00e1s justo en el que el gobierno mediara tanto en los conflictos de clase como en los pol\u00edticos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00e9ctor Aguilar Cam\u00edn y Lorenzo Meyer tambi\u00e9n ponen la carreta delante de los bueyes: \u00abCuando [C\u00e1rdenas] decidi\u00f3 deshacerse del Jefe M\u00e1ximo [Calles] tuvo que fortalecer la presidencia encontrando apoyo en la organizaci\u00f3n popular\u00bb, y posteriormente, \u00abla alianza de vastos grupos campesinos con C\u00e1rdenas ten\u00eda que ser recompensada, y esto s\u00f3lo pod\u00eda hacerse a costa del sistema hacendario\u00bb (Aguilar Cam\u00edn y Meyer 132). En lugar de entender el compromiso cardenista con el poder presidencial, las organizaciones populares y los grupos campesinos como algo que surgi\u00f3 de su compromiso ideol\u00f3gico con un Estado fuerte como una herramienta necesaria para acabar con las haciendas, los autores sugieren que en realidad lo que m\u00e1s determin\u00f3 las acciones de C\u00e1rdenas fue su enfrentamiento personal con Calles. Una vez m\u00e1s se presenta a C\u00e1rdenas como un pol\u00edtico pragm\u00e1tico y efectivo en la construcci\u00f3n del aparato burocr\u00e1tico del Estado moderno, en lugar de como un l\u00edder nacional con una visi\u00f3n innovadora del papel transformador del Estado a favor del cambio social.<\/p>\n\n\n\n<p>Tales interpretaciones de C\u00e1rdenas como un vulgar estatista suelen remitirse a su discurso de toma de protesta en 1934, en la que proclam\u00f3: \u00abEs fundamental ver el problema econ\u00f3mico en su integridad, y advertir las conexiones que ligan cada una de sus partes con las dem\u00e1s. S\u00f3lo el Estado tiene un inter\u00e9s general y por eso s\u00f3lo \u00e9l tiene una visi\u00f3n de conjunto. La intervenci\u00f3n del Estado ha de ser cada vez mayor, cada vez m\u00e1s frecuente y cada vez m\u00e1s a fondo\u00bb (Discurso del Gen. 1934, 11).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero debemos prestar mucha atenci\u00f3n a las palabras y las acciones de C\u00e1rdenas. Es un error catalogar estas declaraciones como ejemplos de \u201cestatolatr\u00eda\u00bb que ve en m\u00e1s gobierno y burocracia la soluci\u00f3n a todos los problemas sociales. Hay que darnos cuenta que C\u00e1rdenas no pide \u00abm\u00e1s gobierno\u00bb sino una \u00abmayor\u00bb y \u00abm\u00e1s profunda\u00bb \u00abintervenci\u00f3n del Estado\u00bb. En lugar de abogar por la acumulaci\u00f3n de autoridad burocr\u00e1tica, el nuevo presidente defiende el uso de las instituciones estatales para transformar al poder social.<\/p>\n\n\n\n<p>El Estado se encuentra en una situaci\u00f3n ideal para emprender tales acciones de transformaci\u00f3n social porque, argumenta C\u00e1rdenas, es la \u00fanica parte de la sociedad capaz de alcanzar una \u00abvisi\u00f3n de conjunto\u00bb y, por tanto, de actuar en aras del \u00abinter\u00e9s general\u00bb. Esto es clave, seg\u00fan el Presidente, porque las complejidades de la esfera econ\u00f3mica exigen un enfoque global basado en la conciencia de las m\u00faltiples \u00abconexiones que unen cada una de las partes con el resto\u00bb. Todo ello implica el despliegue de un&nbsp;&nbsp;pensamiento estructural y sistem\u00e1tico en su m\u00e1xima expresi\u00f3n. De nuevo, es importante recordar que el Estado cardenista no flota por encima de la sociedad como regulador o \u00e1rbitro neutral, sino que participa directamente en la lucha por el poder econ\u00f3mico y de clases. La \u00abvisi\u00f3n de conjunto\u00bb que celebra no es una perspectiva divina, sino una perspectiva ascendente basada en la realidad social.<\/p>\n\n\n\n<p>En ausencia de un proletariado suficientemente grande y poderoso en el M\u00e9xico de los a\u00f1os 30 del siglo pasado, parece decir C\u00e1rdenas, es el Estado el que tiene que hacer el trabajo necesario de transformaci\u00f3n social. Volvamos al propio C\u00e1rdenas para aclarar su visi\u00f3n te\u00f3rica y pr\u00e1ctica:<\/p>\n\n\n\n<p>La principal acci\u00f3n de la nueva fase de la Revoluci\u00f3n es la marcha de M\u00e9xico hacia el socialismo, movimiento que se aparta por igual de las normas anacr\u00f3nicas del liberalismo cl\u00e1sico y de las que son propias del comunismo que tiene como campo de experimentaci\u00f3n a la Rusia Sovi\u00e9tica. Del liberalismo individualista se aparta, porque \u00e9ste no fue capaz de generar en el mundo sino la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre, al entregar, sin frenos, las fuentes naturales de riqueza y los medios de producci\u00f3n, al ego\u00edsmo de los individuos. Del comunismo de Estado se aparta, igualmente, porque ni est\u00e1 en la idiosincrasia de nuestro pueblo la adopci\u00f3n de un sistema que lo priva del disfrute integral de su esfuerzo, ni tampoco desea la sustituci\u00f3n del patr\u00f3n individual por el Estado-patr\u00f3n. (<em>La gira<\/em>&nbsp;47)<\/p>\n\n\n\n<p>De manera dial\u00e9ctica, C\u00e1rdenas se distancia tanto del liberalismo \u00abcl\u00e1sico\u00bb \u00abindividualista\u00bb como del comunismo \u00abde Estado\u00bb. Su proyecto intelectual y pol\u00edtico consiste en sintetizar y tomar los mejores elementos tanto del pensamiento liberal como del marxista y, al mismo tiempo, ir m\u00e1s all\u00e1 de ambos para construir una nueva praxis que podr\u00edamos caracterizar como \u00abcomunalismo democr\u00e1tico\u00bb o \u00absocialismo liberal\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El cardenismo mantiene la cr\u00edtica estructural del sistema capitalista que yace en el coraz\u00f3n del socialismo cl\u00e1sico e intenta utilizar uno de los productos clave del capitalismo, el Estado burgu\u00e9s, para enfrentarse directamente al sistema capitalista y transformarlo simult\u00e1neamente desde arriba y desde abajo. Por tanto, es err\u00f3neo decir que C\u00e1rdenas \u00abno era marxista\u00bb simplemente porque valoraba el papel transformador del Estado capitalista y no estaba empe\u00f1ado en eliminar la propiedad privada como tal. Es cierto que nunca proclam\u00f3 p\u00fablicamente su adscripci\u00f3n al marxismo y que casi nunca cit\u00f3 directamente a escritos marxistas. No obstante, su compromiso te\u00f3rico y pr\u00e1ctico con la lucha de clases y su constante cr\u00edtica al capitalismo y al individualismo liberal revela que, de hecho, estaba profundamente inspirado por los principios marxistas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es un error esterilizar o moderar el legado cardenista pretendiendo que su principal, o \u00fanico, objetivo era consolidar el Estado moderno mexicano. Su objetivo central fue el cambio social radical. Para muestra un bot\u00f3n. En una entrevista concedida a&nbsp;<em>Monthly Review<\/em>&nbsp;en 1961, C\u00e1rdenas aclarar\u00eda su admiraci\u00f3n por los principios subyacentes del comunismo:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Usted me pregunta si soy comunista. Yo se lo pregunto: \u00bfQu\u00e9 es el comunismo? S\u00e9 que conoce la respuesta. Pero me refiero a la propaganda anticomunista que difunden a diario, y cada vez con m\u00e1s vigor, personas cuyos motivos todos conocemos. El comunismo presentado por esta propaganda mata a la gente, roba a los ni\u00f1os de sus padres, perjura las creencias religiosas&#8230; de este comunismo no s\u00e9 nada. Al visitar la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y China no vi nada parecido, sino al contrario, gente luchando por su libertad, su liberaci\u00f3n econ\u00f3mica y su dignidad. \u00bfSe puede estar en contra de una teor\u00eda que intenta resolver los problemas de las masas? (C\u00e1rdenas, \u00abAn Interview\u00bb 84)&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>III. Revolucionaria \u00abLey y Orden\u00bb&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Algo que confunde a&nbsp;&nbsp;muchos con respecto a la praxis de C\u00e1rdenas es el hecho de que en adici\u00f3n a defender una visi\u00f3n de un Estado combativo y comprometido con la lucha de clases tambi\u00e9n estaba plenamente comprometido con la defensa del Estado de derecho. El discurso de la \u00abley y el orden\u00bb suele ser propio de ideolog\u00edas conservadoras. Incluso en las llamadas rep\u00fablicas \u00abrevolucionarias\u00bb, este enfoque suele servir para defender los privilegios y el statu quo. Pero durante los m\u00e1gicos seis a\u00f1os del gobierno de L\u00e1zaro C\u00e1rdenas las cosas eran diferentes. En una fascinante inversi\u00f3n del marco com\u00fanmente aceptado, C\u00e1rdenas puso la \u00abley y el orden\u00bb al servicio del cambio social y la subversi\u00f3n pol\u00edtica ya que las acciones del presidente a favor de los obreros, los campesinos, los ind\u00edgenas y la soberan\u00eda nacional siempre estuvieron firmemente fundamentadas en el texto de la Constituci\u00f3n de 1917.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y el compromiso de C\u00e1rdenas con la ley nunca fue formalista ni superficial. Como hemos visto anteriormente, el presidente se neg\u00f3 expl\u00edcitamente a esconderse tras el \u00abformalismo abstracto del derecho\u00bb. En cambio, prefiri\u00f3 \u00abpenetrar hasta el fondo del problema mismo\u00bb. Para ello la Constituci\u00f3n de 1917 fue una gran aliada, ya que su texto va mucho m\u00e1s all\u00e1 de la simple organizaci\u00f3n de la autoridad burocr\u00e1tica y la definici\u00f3n de los derechos fundamentales para proyectar una visi\u00f3n ut\u00f3pica de reorganizaci\u00f3n del poder social. Hay una enorme diferencia entre ser fiel a una constituci\u00f3n liberal \u00abcl\u00e1sica\u00bb como la de Estados Unidos y una constituci\u00f3n revolucionaria como la de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>El compromiso de C\u00e1rdenas con una visi\u00f3n transformadora del Estado de Derecho fue particularmente evidente durante la expropiaci\u00f3n petrolera de 1938. Antes de tomar finalmente la decisi\u00f3n el 18 de marzo de ese a\u00f1o, C\u00e1rdenas primero realiz\u00f3 innumerables esfuerzos para convencer a las compa\u00f1\u00edas petroleras internacionales y a los sindicatos nacionales de trabajadores del petr\u00f3leo de que llegaran a un acuerdo (Gilly,&nbsp;<em>El Cardenismo<\/em>&nbsp;188-95). Insisti\u00f3 que los trabajadores moderen sus exigencias y tambi\u00e9n que las empresas respeten la poderosa Ley Federal del Trabajo y negociaran de manera honesta y transparente con el sindicato.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00e1rdenas s\u00f3lo tom\u00f3 la decisi\u00f3n de expropiar a las compa\u00f1\u00edas petroleras cuando \u00e9stas desafiaron abiertamente a la ley y a las instituciones p\u00fablicas. A principios de 1938, la Suprema Corte de Justicia de la Naci\u00f3n rechaz\u00f3 formalmente la apelaci\u00f3n de las compa\u00f1\u00edas contra las demandas del sindicato petrolero y les orden\u00f3 cumplir de inmediato con la decisi\u00f3n de la Junta Federal de Conciliaci\u00f3n y Arbitraje emitida el 18 de diciembre de 1937, que les hab\u00eda ordenado respetar el C\u00f3digo Nacional del Trabajo y negociar colectivamente con los trabajadores. En respuesta, las empresas declararon primero que les era imposible cumplir con la ley y satisfacer las demandas de los trabajadores. M\u00e1s tarde, aceptaron un aumento parcial del salario y las prestaciones de los trabajadores, pero siguieron neg\u00e1ndose a reconocer todos los derechos legales del sindicato. Las empresas tambi\u00e9n recurrieron al chantaje al amenazar con suspender la producci\u00f3n de petr\u00f3leo si el gobierno les obligaba a cumplir la decisi\u00f3n de la Junta y las demandas del sindicato.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00e1rdenas se enfrent\u00f3 a la disyuntiva de rendirse y aceptar la existencia de un poderoso enclave econ\u00f3mico internacional que se negaba a cumplir la ley, o dar un paso firma adelante para garantizar la existencia de un Estado de Derecho soberano&nbsp;&nbsp;y unificado en toda la naci\u00f3n. C\u00e1rdenas sorprendi\u00f3 a todos eligiendo el segundo camino. Antes de su hist\u00f3rica decisi\u00f3n el presidente no hab\u00eda dado ninguna se\u00f1al alguna de que estuviera dispuesto a llegar a la expropiaci\u00f3n total de las empresas petroleras extranjeras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En su anuncio p\u00fablico explicando la expropiaci\u00f3n, C\u00e1rdenas no se lanz\u00f3 a ataques pol\u00edticos patrioteros, sino que apel\u00f3 al Estado de Derecho y a su compromiso de defender el inter\u00e9s general de M\u00e9xico como naci\u00f3n y de la clase trabajadora en particular:<\/p>\n\n\n\n<p>Es evidente que el problema que las compa\u00f1\u00edas petroleras plantean al Poder Ejecutivo de la naci\u00f3n, con su negativa a cumplir la sentencia que les impuso el m\u00e1s alto tribunal judicial, no es un simple caso de ejecuci\u00f3n de sentencia, sino una situaci\u00f3n definitiva que debe resolverse con urgencia. Es el inter\u00e9s social de la clase laborante en todas las industrias del pa\u00eds el que lo exige. Es el inter\u00e9s p\u00fablico de los mexicanos y aun de los extranjeros que viven en la Rep\u00fablica y que necesitan de la paz y de la din\u00e1mica de los combustibles para el trabajo. Es la misma soberan\u00eda de la naci\u00f3n, que quedar\u00eda expuesta a simples maniobras del capital extranjero, que olvidando que previamente se ha constituido en empresas mexicanas, bajo leyes mexicanas, pretende eludir los mandatos y las obligaciones que le imponen autoridades del propio pa\u00eds. (C\u00e1rdenas,&nbsp;<em>Discurso del Presidente<\/em>)<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n cuestion\u00f3 directamente a quienes sosten\u00edan que la \u00abinversi\u00f3n extranjera\u00bb en el sector petrolero hab\u00eda impulsado la econom\u00eda nacional:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Se ha dicho hasta el cansancio que la industria petrolera ha tra\u00eddo al pa\u00eds cuantiosos capitales para su fomento y desarrollo. Esta afirmaci\u00f3n es exagerada. Las compa\u00f1\u00edas petroleras han gozado durante muchos a\u00f1os, los m\u00e1s de su existencia, de grandes privilegios para su desarrollo y expansi\u00f3n; de franquicias aduanales; de exenciones fiscales y de prerrogativas innumerables, y cuyos factores de privilegio, unidos a la prodigiosa potencialidad de los mantos petrol\u00edferos que la naci\u00f3n les concesion\u00f3, muchas veces contra su voluntad y contra el derecho p\u00fablico, significan casi la totalidad del verdadero capital de que se habla. (C\u00e1rdenas,&nbsp;<em>Discurso del Presidente<\/em>)&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, se\u00f1ala que las compa\u00f1\u00edas petroleras internacionales han demostrado una total falta de preocupaci\u00f3n por el bienestar de los mexicanos:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Examinemos la obra social de las empresas: \u00bfEn cu\u00e1ntos de los pueblos cercanos a las explotaciones petroleras hay un hospital o una escuela, o un centro social, o una obra de aprovisionamiento o saneamiento de agua, o un campo deportivo, o una planta de luz, aunque fuera a base de los muchos millones de metros c\u00fabicos del gas que se desperdician en las explotaciones? \u00bfEn qu\u00e9 centro de actividad petrol\u00edfera, en cambio, no existe una polic\u00eda privada destinada a salvaguardar intereses particulares, ego\u00edstas y alguna vez ilegales? (C\u00e1rdenas,&nbsp;<em>Discurso del Presidente<\/em>)&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Este discurso no fue gritado desde el balc\u00f3n de Palacio Nacional ante masas acarreadas&nbsp;&nbsp;en el Z\u00f3calo capitalino para aclamar a su l\u00edder, como suele ocurrir en los sistemas populistas, fascistas o totalitarios. El mensaje fue le\u00eddo tranquilamente en la radio por un C\u00e1rdenas pensativo y humilde. En los d\u00edas siguientes se producir\u00eda un levantamiento espont\u00e1neo de apoyo popular en el que cientos de miles de ciudadanos formaban largas filas para aportar hasta sus m\u00e1s humildes posesiones, desde alcanc\u00edas hasta gallos, con el fin de contribuir al pago de la indemnizaci\u00f3n demandada por las compa\u00f1\u00edas petroleras a cambio de la expropiaci\u00f3n. Pero C\u00e1rdenas no cay\u00f3 en la tentaci\u00f3n de la demagogia y, el 21 de mayo de 1938, se limit\u00f3 a saludar r\u00e1pida y silenciosamente desde Palacio Nacional a las masas reunidas en la Plaza de la Constituci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Exist\u00edan dos modelos hist\u00f3ricos para la gesti\u00f3n del poder presidencial vigentes cuando C\u00e1rdenas arrib\u00f3 a la Presidencia de la Rep\u00fablica. Por un lado, la tradici\u00f3n de presidentes d\u00e9biles subordinados al poder caciquil de Calles, como ocurri\u00f3 durante el \u201cMaximato\u201d.&nbsp;&nbsp;Por otro lado, el ejemplo de Calles mismo. C\u00e1rdenas pudo haber intentado emular y desplazar al propio Calles convirti\u00e9ndose \u00e9l mismo en el nuevo \u00abJefe M\u00e1ximo\u00bb. Pero C\u00e1rdenas rompi\u00f3 con ambos moldes. Trabaj\u00f3 desde el primer d\u00eda de su presidencia para, de hecho y no s\u00f3lo de nombre, \u00abinstitucionalizar\u00bb el legado de la Revoluci\u00f3n Mexicana y la promesa de la Constituci\u00f3n Mexicana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, la transformaci\u00f3n del Partido Nacional Revolucionario Callista (PNR) en el Partido de la Revoluci\u00f3n Mexicana (PRM) durante el sexenio de C\u00e1rdenas fue mucho m\u00e1s que un simple cambio de nombre. El PRM era un verdadero partido de masas con participaci\u00f3n popular de obreros y campesinos basado en una s\u00f3lida ideolog\u00eda y plataforma pol\u00edtica de izquierdas. Exclu\u00eda por completo de su estructura interna al sector empresarial privado. El PRM tambi\u00e9n consigui\u00f3 despolitizar a los generales revolucionarios creando un \u00absector militar\u00bb dentro del partido con el fin de estabilizar su participaci\u00f3n en la pol\u00edtica nacional.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Otro logro institucional clave de C\u00e1rdenas fue el rescate del poder de la oficina de la Presidencia de la Rep\u00fablica. Antes de C\u00e1rdenas, un ex presidente desempleado, Calles, manejaba el poder a trav\u00e9s de una entrecruzada red de alianzas personales informales. Con C\u00e1rdenas, la autoridad de los generales revolucionarios se \u00abrutiniz\u00f3\u00bb de manera efectiva al encarnarse en las instituciones p\u00fablicas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El compromiso revolucionario de C\u00e1rdenas con el Estado de derecho, las instituciones p\u00fablicas y el cambio social contrasta fuertemente con el estilo de gobierno m\u00e1s \u00abpopulista\u00bb utilizado por sus predecesores inmediatos. Durante los diecisiete primeros a\u00f1os tras la promulgaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n, de 1917 a 1934, la pol\u00edtica mexicana estuvo en manos de los hacendados liberales de Sinaloa y Sonora. Venustiano Carranza, Adolfo de la Huerta, \u00c1lvaro Obreg\u00f3n y Plutarco El\u00edas Calles se negaron sistem\u00e1ticamente a hacer realidad las promesas sociales radicales de reforma agraria, derechos de los trabajadores, educaci\u00f3n y justicia social que se hab\u00edan incluido en la Constituci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para ellos, las promesas sociales eran \u00fatiles m\u00e1s para fines ideol\u00f3gicos que pr\u00e1cticos. Por ejemplo, entend\u00edan al nuevo texto del art\u00edculo 27 de la Constituci\u00f3n, que exig\u00eda una vasta expropiaci\u00f3n, redistribuci\u00f3n y colectivizaci\u00f3n de las tierras propiedad de los antiguos caciques porfiristas, como una fase transitoria, en el mejor de los casos, hacia un estilo individualista, estrictamente capitalista e inspirado en el ejemplo de los \u201cfarmers\u201d estadounidenses. En 1930, Calles hasta lleg\u00f3 al extremo de pronunciar la muerte de la reforma agraria colectivista (Knight, \u00abThe rise\u00bb 247).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Carranza, Obreg\u00f3n y Calles tambi\u00e9n eran conocidos por su talante autoritario, siempre listos para reprimir a sus adversarios pol\u00edticos. Por ejemplo, en respuesta a la huelga general encabezada por el combativo sindicato de electricistas en 1916, Carranza declar\u00f3 la ley marcial y estableci\u00f3 la pena de muerte no s\u00f3lo para los l\u00edderes del movimiento, sino tambi\u00e9n para cualquiera que participara de alguna manera en reuniones donde se discutiera la huelga o incluso \u00abestuviera presente en una reuni\u00f3n sindical\u00bb una vez que quedara claro que la reuni\u00f3n ten\u00eda un prop\u00f3sito subversivo (Gilly,&nbsp;<em>La revoluci\u00f3n<\/em>&nbsp;242). Esto contrasta radicalmente con la respuesta de C\u00e1rdenas, descrita anteriormente, a una huelga similar de trabajadores del sector el\u00e9ctrico al principio de su propio gobierno, as\u00ed como con su trato generalmente tolerante e incluso de apoyo a la oposici\u00f3n pol\u00edtica, tanto de izquierdas como de derechas, durante su mandato como presidente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La corrupci\u00f3n tambi\u00e9n fue moneda corriente entre 1917 y 1934. Gran parte de la tierra redistribuida fue a parar a manos de generales y altos funcionarios del gobierno en lugar de a campesinos necesitados. Calles en particular fue conocido por colocar a familiares cercanos en puestos de gobierno importantes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00e1rdenas no estaba interesado en cultivar un culto a la personalidad o centralizar el poder en s\u00ed mismo, sino en utilizar el poder de su cargo para institucionalizar y materializar las promesas de la revoluci\u00f3n. C\u00e1rdenas fue el primer presidente mexicano que insisti\u00f3 en reunirse constantemente con los ciudadanos y recorrer al pa\u00eds, a menudo viajando a pie para llegar a las zonas m\u00e1s remotas y sent\u00e1ndose durante horas con campesinos, estudiantes y trabajadores para discutir sus problemas y propuestas. En general, el presidente prefer\u00eda escuchar humildemente a grupos reducidos que pronunciar discursos grandilocuentes ante multitudes an\u00f3nimas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00e1rdenas defendi\u00f3 activamente a los sindicatos y a la clase obrera urbana, pero a diferencia de los l\u00edderes populistas como Vargas en Brasil, Per\u00f3n en Argentina y Calles en M\u00e9xico, su principal base de apoyo estaba en el campo, entre los campesinos. \u00c9l mismo hab\u00eda nacido en el peque\u00f1o pueblo de Jiquilpan, Michoac\u00e1n, y compart\u00eda la humilde, digna y profunda&nbsp;<em>weltanschaung<\/em>&nbsp;t\u00edpica de los campesinos mexicanos que hab\u00edan participado en la Revoluci\u00f3n Mexicana. Su forma de hacer pol\u00edtica popular distaba mucho de los \u201cpopulismos\u201d sudamericanos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En general, mientras que figuras como Vargas, Per\u00f3n y Calles caminaban por una fina l\u00ednea entre el socialismo y el fascismo, C\u00e1rdenas prefiri\u00f3 mezclar el socialismo con el liberalismo. C\u00e1rdenas permiti\u00f3 una amplia libertad de prensa y toler\u00f3 la protesta social durante su mandato (Townsend 126, 372). Tambi\u00e9n abri\u00f3 las puertas de M\u00e9xico a refugiados pol\u00edticos como Le\u00f3n Trotsky y a miles de exiliados pol\u00edticos de la guerra civil espa\u00f1ola. Y al final de su sexenio, C\u00e1rdenas dimiti\u00f3 discretamente y se neg\u00f3 a convertirse en el nuevo cacique informal o \u201cJefe M\u00e1ximo\u201d de la Revoluci\u00f3n Mexicana. C\u00e1rdenas podr\u00eda haber insistido f\u00e1cilmente en ser reelegido o en mantener el control sobre los resortes del poder, como Calles hab\u00eda intentado hacer en 1934. En lugar de ello, permiti\u00f3 que se celebraran elecciones competitivas en 1940 y entreg\u00f3 el poder a un sucesor, Manuel \u00c1vila Camacho, que no era su primera opci\u00f3n de sucesor y que s\u00ed eventualmente buscar\u00eda convertirse en el nuevo \u00abJefe M\u00e1ximo\u00bb pero para repudiar al programa cardenista.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La defensa cardenista del Estado de derecho y de las instituciones gubernamentales, y de la oficina de la Presidencia de la Rep\u00fablica en particular, es lo que a menudo lleva a la gente a situar err\u00f3neamente a C\u00e1rdenas como un liberal, \u00abpragm\u00e1tico\u00bb, o simple \u00abconstructor del Estado\u00bb. Para muchos, tanto a la derecha como a la izquierda del espectro ideol\u00f3gico, es dif\u00edcil imaginar que alguien tan comprometido con la intervenci\u00f3n del Estado pueda estarlo tambi\u00e9n con la lucha de clases y la transformaci\u00f3n social.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La ideolog\u00eda de C\u00e1rdenas va en contra tanto de las perspectivas marxistas cl\u00e1sicas, que ven al Estado en los sistemas capitalistas como una herramienta esencial de la clase dominante, como de los planteamientos liberales, que limitan estrictamente la intervenci\u00f3n del Estado al \u00e1mbito de la regulaci\u00f3n econ\u00f3mica, la defensa de las libertades civiles y la generaci\u00f3n de oportunidades econ\u00f3micas. En lugar de abrazar la innovadora s\u00edntesis cardenista entre socialismo y liberalismo y verla como una indicaci\u00f3n del potencial disruptivo y creativo del marco cardenista, la mayor\u00eda de los observadores toman el camino m\u00e1s f\u00e1cil. Intentan eliminar la disonancia cognitiva ignorando o tratando de suavizar un lado de esta s\u00edntesis socialista-liberal&nbsp;<em>sui generis<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero en realidad el enfoque cardenista ofrece una fascinante s\u00edntesis liberal-socialista que es tan poderosa precisamente porque desaf\u00eda las categor\u00edas contempor\u00e1neas. Su visi\u00f3n es, desde luego, un producto material de la lucha social y el debate pol\u00edtico que tuvieron lugar durante la Revoluci\u00f3n Mexicana (1910-1917) y la Convenci\u00f3n Constituyente de 1916-1917, pero C\u00e1rdenas fue el hombre que logr\u00f3 mejor madurar estas ideas en la teor\u00eda y tambi\u00e9n fijarlas en la pr\u00e1ctica por medio de su acci\u00f3n pol\u00edtica directa.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p>\u00c1guila, Marcos T. \u00abRa\u00edz y huella econ\u00f3micas del cardenismo\u00bb. En&nbsp;<em>El Cardenismo, 1932-1940<\/em>. Ed. Le\u00f3n y Gonz\u00e1lez. M\u00e9xico, D.F: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2010. 56-126.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aguilar Cam\u00edn, H\u00e9ctor, y Lorenzo Meyer.&nbsp;<em>A la sombra de la Revoluci\u00f3n Mexicana: Historia Contempor\u00e1nea de M\u00e9xico, 1910-1989<\/em>.&nbsp;Trans. Luis Alberto Fierro. Austin: U of Texas P, 1993.<\/p>\n\n\n\n<p>Anguiano, Arturo.&nbsp;<em>El Estado y la pol\u00edtica obrera del cardenismo<\/em>. M\u00e9xico, D.F: Editorial Era, 1975.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ben\u00edtez, Fernando.&nbsp;<em>L\u00e1zaro C\u00e1rdenas y la revoluci\u00f3n mexicana, III. El Cardenismo<\/em>. 1a ed. M\u00e9xico, D.F: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 1978.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00e1rdenas, L\u00e1zaro.&nbsp;<em>Los catorce puntos de la pol\u00edtica obrera presidencial<\/em>. M\u00e9xico, D.F: Partido Nacional Revolucionario, 1936.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-Discurso del Gen. L\u00e1zaro C\u00e1rdenas, al protestar como Presidente de la Rep\u00fablica ante el Congreso de la Uni\u00f3n, el 30 de noviembre de 1934. En Los presidentes de M\u00e9xico ante la Naci\u00f3n: informes, manifiestos y documentos de 1821 a 1966, Tomo 4, Informes y respuestas desde el 30 de noviembre de 1934 hasta el 1 de septiembre de 1966. C\u00e1mara de Diputados, M\u00e9xico, 1996.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-Discurso del Presidente L\u00e1zaro C\u00e1rdenas con motivo de la Expropiaci\u00f3n Petrolera. Palacio Nacional, 18 de marzo de 1938. Web. http:\/\/www.biblioteca.tv\/artman2\/publish\/1938_227\/Discurso_del_Presi dente_L_zaro_C_rdenas_con_motivo_1442.shtml&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-Informe que el ciudadano Gral. de Divisi\u00f3n L\u00e1zaro C\u00e1rdenas rinde al H. Congreso del Estado al terminar su periodo constitucional 1928-1932 y contestaci\u00f3n del presidente del mismo. Morelia: Arte y Trabajo, 1932.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00abUna entrevista con el General C\u00e1rdenas\u00bb. Por Harvey O&#8217;Connor.<em>&nbsp;Monthly Review<\/em>&nbsp;13, 2 (junio de 1961): 80-87.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a>C\u00f3rdova, Arnaldo.&nbsp;<em>La pol\u00edtica de masas del Cardenismo<\/em>. M\u00e9xico, D.F: Ediciones Era, 1974.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Gilly, Adolfo.&nbsp;<em>El Cardenismo: una utop\u00eda mexicana<\/em>. M\u00e9xico, D.F: Ediciones Era, 2001.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-La Revoluci\u00f3n Interrumpida. 2\u00aa ed. M\u00e9xico, D.F: Ediciones Era, 2007.<\/p>\n\n\n\n<p>-La gira del General C\u00e1rdenas. M\u00e9xico, D.F: Partido Nacional Revolucionario, 1934.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hamilton, Nora.&nbsp;<em>Los L\u00edmites de la Autonom\u00eda Estatal: Post-Revolutionary Mexico<\/em>. Princeton: Princeton U P, 1982.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hern\u00e1ndez, Luis y Pilar L\u00f3pez. \u00abCampesinos y poder: 1934-1940\u00bb. Historia de la cuesti\u00f3n agraria mexicana. Vol. 5:&nbsp;<em>El Cardenismo un parteaguas hist\u00f3rico en el proceso agrario<\/em>. Ed. Sa\u00fal Escobar Toledo et al. M\u00e9xico, D.F: Siglo XXI Editores, 1990.&nbsp;483-571.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Joseph, Gilbert M., y Jurgen Buchenau.&nbsp;<em>Mexico&#8217;s Once and Future Revolution: Social Upheaval and the Challenge of Rule since the Late Nineteenth Century<\/em>. Durham: Duke U P, 2013.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Knight, Alan. The Mexican Revolution. Cambridge: Cambridge U P, 1986. -.&nbsp;\u00abAuge y ca\u00edda del Cardenismo c.1930-c.1946\u00bb. En&nbsp;<em>M\u00e9xico desde la Independencia<\/em>. Ed. Leslie Bethel. Cambridge: Cambridge U P, 1991. 241-320. \u00abLaudo dictado por la Junta Federal de Conciliaci\u00f3n y Arbitraje (Grupo Especial N\u00famero Siete)\u00bb, 18 de diciembre de 1937. M\u00e9xico, D.F: Junta Federal de Conciliaci\u00f3n y Arbitraje. Web. 20 Sept. 2016.&nbsp;<a href=\"http:\/\/biblio.juridicas.unam.mx\/libros\/2\/935\/6.pdf\">http:\/\/biblio.juridicas.unam.mx\/libros\/2\/935\/6.pdf<\/a>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Le\u00f3n y Gonz\u00e1lez, Samuel. \u00abC\u00e1rdenas y la construcci\u00f3n del poder pol\u00edtico\u00bb.&nbsp;<em>El Cardenismo, 1932-1940<\/em>. Ed. Samuel Le\u00f3n y Gonz\u00e1lez. M\u00e9xico, D.F: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2010. 11-54.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Medin, Tzvi. E<em>l minimato presidencial: historia pol\u00edtica del maximato, 1928-1935<\/em>. M\u00e9xico, D.F: Ediciones Era, 1982. \u00abLaudo dictado por la Junta Federal de Conciliaci\u00f3n y Arbitraje (Grupo Especial N\u00famero Siete)\u00bb, 18 de diciembre de 1937. M\u00e9xico, D.F: Junta Federal de Conciliaci\u00f3n y Arbitraje. Web. 20 Sept. 2016.&nbsp;<a href=\"http:\/\/biblio.juridicas.unam.mx\/libros\/2\/935\/6.pdf\">http:\/\/biblio.juridicas.unam.mx\/libros\/2\/935\/6.pdf<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Meyer, Lorenzo.&nbsp;<em>M\u00e9xico y Estados Unidos en el conflicto petrolero<\/em>&nbsp;(1917-1942). Ciudad de M\u00e9xico: El Colegio de M\u00e9xico, 1968.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nava Hern\u00e1ndez, Eduardo. \u00abLa reforma agraria y la cuesti\u00f3n campesina en el periodo Cardenista\u00bb. En&nbsp;<em>El Cardenismo, 1932-1940<\/em>. Ed. Samuel Le\u00f3n y Gonz\u00e1lez. M\u00e9xico, D.F: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2010. 195-257.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>La obra social de la actual administraci\u00f3n que preside el General L\u00e1zaro C\u00e1rdenas<\/em>. Ciudad de M\u00e9xico: Departamento de Trabajo \/ DAAP, 1936.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Shulgovski, Anatoli.&nbsp;<em>M\u00e9xico en la encrucijada de su historia<\/em>. Trans. Arnoldo Mart\u00ednez Verdugo. M\u00e9xico, D.F: Ediciones de Cultura Popular, 1985.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Silva Herzog, Jes\u00fas. \u00abHistoria de la expropiaci\u00f3n petrolera\u00bb.&nbsp;<em>Obras Completas<\/em>. Vol. 12. Ed. Ed. Alberto Enr\u00edquez Perea. M\u00e9xico, D.F: El Colegio Nacional, 2010.&nbsp;Townsend, William.&nbsp;<em>L\u00e1zaro C\u00e1rdenas: El dem\u00f3crata mexicano<\/em>.&nbsp;Ann Arbor: George Wahr Publishing Co., 1952.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>* Este texto es una traducci\u00f3n libre de algunas secciones del art\u00edculo originalmente publicado en ingl\u00e9s: \u201cCardenas and the Combative State\u201d ;\u00a0<em>Revista: Revista de\u00a0Cr\u00edtica\u00a0Literaria Latinoamericana<\/em>\u00a0; Volumen: 2017(1), 2017.\u00a0\u00a0Nuestro agradecimiento a Jaime Ortega por su generoso apoyo con la traducci\u00f3n y la edici\u00f3n del texto.<\/p>\n\n\n\n<p>**\u00a0Director del Programa Universitario de Estudios sobre Democracia Justicia y Sociedad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El sistema pol\u00edtico mexicano sigue girando en torno a la figura y el legado del General L\u00e1zaro C\u00e1rdenas del R\u00edo, Presidente de M\u00e9xico entre 1934 y 1940. Hasta el ex-presidente Enrique Pe\u00f1a Nieto, conocido por sus convicciones neoliberales, sinti\u00f3 la necesidad de invocar al General C\u00e1rdenas el d\u00eda en que present\u00f3 al Congreso de la &#8230; <a title=\"C\u00c1RDENAS Y EL ESTADO COMBATIVO\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=4137\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre C\u00c1RDENAS Y EL ESTADO COMBATIVO\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[11],"class_list":["post-4137","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mexico","tag-mexico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4137","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4137"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4137\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4138,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4137\/revisions\/4138"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4137"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4137"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4137"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}