{"id":4692,"date":"2026-03-17T16:54:08","date_gmt":"2026-03-17T22:54:08","guid":{"rendered":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=4692"},"modified":"2026-03-17T16:54:09","modified_gmt":"2026-03-17T22:54:09","slug":"las-companeras-de-la-confederacion-de-mujeres-cubanas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=4692","title":{"rendered":"Las compa\u00f1eras de la confederaci\u00f3n de mujeres cubanas"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Rosaura Revueltas<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Bolet\u00edn de la informaci\u00f3n de la embajada de Cuba<\/em>, No.9, 1960.<\/p>\n\n\n\n<p>pensar mucho para darnos cuenta de que, pasadas las primeras etapas, y superadas las peque\u00f1as molestias y dificultades a que se tiene que hacer frente, fundamentalmente por el trabajo de sabotaje de los enemigos, cualquier hombre o mujer tendr\u00e1n ante s\u00ed, no ya mayores comodidades en todos los sentidos, sino incluso se podr\u00e1 llegar y se llegar\u00e1 a vivir en ambientes mucho m\u00e1s confortablemente que bajo cualquier r\u00e9gimen capitalista. Antes, las inmensas riquezas, producto del trabajo de toda la naci\u00f3n, iban a parar a los bolsillos de unos pocos, para su regalo y comodidad. Con la Revoluci\u00f3n, todos podr\u00e1n vivir tan bien, o mejor, que como viv\u00eda cualquier potentado, y digo mejor, porque nosotros a diferencia de \u00e9l, no tendremos que temer a la revoluci\u00f3n ni al fantasma del Comunismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero mucho antes de que eso llegue, desde hace tiempo, desde ahora mismo, se puede en el orden de los sentimientos vivir una existencia que dejar\u00e1 atr\u00e1s al m\u00e1s feliz de los sue\u00f1os. El hecho de trabajar para ustedes mismos, sin que nadie los explote, el hecho de vivir su vida como Cubanos, sin el dictado de ning\u00fan patr\u00f3n extranjero, el hecho de convivir en una sociedad donde al desaparecer las capas sociales de explotadores y explotados, no tienen ning\u00fan motivo para sentir hacia sus semejantes otra cosa que no sea amistad y compa\u00f1erismo. Esto y muchas cosas m\u00e1s que ya existen ser\u00e1n bastante. Pero todav\u00eda pueden pensar en los milagros. Yo dir\u00eda que incluso para los no creyentes va llegando tambi\u00e9n la hora de que crean en ellos. Parece un milagro, que doce hombres con ocho fusiles, como llegaron a tener los l\u00edderes de la Revoluci\u00f3n en la Sierra Maestra, hubieran podido llegar a tan venturoso t\u00e9rmino. Milagro, la tenacidad de aquellos hombres, la fe de aquellos hombres en todos los dem\u00e1s Cubanos. Milagro incre\u00edble, la fe de todos los dem\u00e1s Cubanos en aquellos pocos hombres. Quien iba a decir que el guajiro, el campesino, el obrero, el estudiante, acostumbrados a las falaces promesas de los pol\u00edticos de anta\u00f1o, que promet\u00edan todo antes de llegar al poder, sabiendo de antemano que no iban a cumplir nada, iban a creer en aquellos doce hombres, despert\u00e1ndose la fe de Cuba entera, que poco a poco, pero en una progresi\u00f3n geom\u00e9trica, fue uni\u00e9ndose a ellos hasta llegar a la situaci\u00f3n actual. Este despertar de ustedes Cubanos, este resurgir de la fe, esta llama sagrada que en el fondo de sus conciencias no dejaron apagar y que pudo avivarse al conjuro de los Hombres de la Revoluci\u00f3n, este tesoro inapreciable del ser humano, que confirma el dicho de que \u00abla esperanza es lo \u00faltimo que se pierde\u00bb. Sin este rescoldo de fe y de esperanza que ustedes los Cubanos supieron conservar en el fondo de sus conciencias, la Revoluci\u00f3n no habr\u00eda triunfado, Fidel y sus hombres habr\u00edan sido exterminados, el sacrificio de veinte mil Cubanos en las luchas anteriores, habr\u00eda sido est\u00e9ril, como habr\u00edan sido est\u00e9riles la sangre y las l\u00e1grimas de los presos pol\u00edticos en las mazmorras de Batista. La separaci\u00f3n m\u00e1s o menos voluntaria de los pol\u00edticos advenedizos, la unificaci\u00f3n de las filas en torno a vuestros l\u00edderes, y el esp\u00edritu de comprensi\u00f3n que anima a los buenos Cubanos en el d\u00eda de hoy, son tambi\u00e9n motivo para sentirse orgullosos y por ello tambi\u00e9n me permito felicitarlas. Pero hay algo m\u00e1s. Ser\u00eda ingenuo, cosa que descarto totalmente por parte de ustedes, si crey\u00e9ramos que todo esto era producto nada m\u00e1s de factores que pudieran reducirse a los t\u00e9rminos de esta hermosa tierra cubana. M\u00e1s all\u00e1 de los mares que nos circundan, por tierras especialmente de Am\u00e9rica Latina y de \u00c1frica, todo esto tiene sus repercusiones. La Revoluci\u00f3n Cubana es, como una hermosa mensajera que lleva alientos, esperanzas y ansias de una vida mejor, y fe y confianza en los destinos del hombre, al indio de Bolivia o al negro del Congo. Cualquier pa\u00eds colonialista sabe muy bien cual es el camino que debe elegir porque hoy ya no valen los subterfugios. Hasta hace dos a\u00f1os y medio, los pol\u00edticos de gobiernos sedicentes dem\u00f3cratas o revolucionarios, pod\u00edan tratar de enga\u00f1ar a sus pueblos con el argumento retorcido de que si no dirig\u00edan a sus pueblos por el camino de la revoluci\u00f3n, ello se deb\u00eda a que ellos, pobres indefensos, estaban maniatados por la ominosa presi\u00f3n del imperialismo que les \u00abobligaba\u00bb a conducirse dentro de los cauces capitalistas. Es muy c\u00f3modo llamarse revolucionario, pero no hacer la revoluci\u00f3n con el pretendido pretexto. As\u00ed la farsa de los pol\u00edticos de casi toda Am\u00e9rica Latina ten\u00edan un argumento escrito, de declaraciones pomposas y altisonantes de amor a los h\u00e9roes (de ser posible ya muertos), de patria y dem\u00e1s lugares comunes, pero a la hora de la verdad, la realidad con que se encuentra el hombre de la calle, es el m\u00edsero jornal y la contundente macana del gendarme, listo a sofocar cualquier manifestaci\u00f3n de protesta que vaya m\u00e1s all\u00e1 de la piadosa plegaria al santo de su devoci\u00f3n. Hoy est\u00e1 claro que el pol\u00edtico que no dirige a su pueblo por los caminos de la Revoluci\u00f3n, es lisa y llanamente porque no quiere y si dice otra cosa, miente. Antes tambi\u00e9n ment\u00eda, pero hoy su mentira resulta m\u00e1s evidente, hasta para el m\u00e1s incauto y este incauto, el hombre del pueblo, tampoco puede permitirse la inactividad apoy\u00e1ndose en aquel pretexto de que no hab\u00eda otra cosa que hacer. CUBA ha demostrado que hoy, el hombre no tiene m\u00e1s l\u00edmites que los que le pongan su pensamiento y su voluntad. Y no hay nada m\u00e1s hermoso que \u00e9sto.<\/p>\n\n\n\n<p>A poco que leamos, podremos trasladarnos con la imaginaci\u00f3n al largo y doloroso camino que ha recorrido la humanidad desde el principio de los siglos. \u00a1Cuanto esfuerzo, cuanta energ\u00eda, cuanto sufrimiento y sangre del cient\u00edfico, del pol\u00edtico, del artista, a trav\u00e9s de la historia de la humanidad! En el campo cient\u00edfico por ejemplo, cu\u00e1nto sacrificio, abnegaci\u00f3n y esfuerzo de miles y miles de hombres representa el llegar al instante supremo en el que el hombre es capaz de enviar a otros planetas un mensaje material de instrumentos. \u00a1Qu\u00e9 de ayunos y desvelos, que de luchas contra el desconocimiento y la ignorancia hasta arrancar a la naturaleza sus secretos! Los miles y miles de hombres que han sufrido persecuciones pol\u00edticas por defender las conquistas sociales, e incluso cient\u00edficas. Los artistas que han sido capaces de encontrar la belleza en realizaciones sociales futuras, o que han sabido animar a los hombres de su \u00e9poca. Todo esto y mucho m\u00e1s de lo que yo puedo decir con mis pobres palabras, lo tienen ahora a vuestra disposici\u00f3n y en cierto modo ha contribuido a esta calidad esplendorosa de la Revoluci\u00f3n Cubana. Sin embargo, ser\u00eda poco modesto vanagloriarse de ser los solos art\u00edfices de esta hermosa realidad esplendorosa de la Revoluci\u00f3n Cubana. La Revoluci\u00f3n Cubana, no es solo para Cuba y los Cubanos. Es una antorcha como dec\u00eda antes, un mensaje de fe y de esperanza para todo el mundo. Pero al mismo tiempo ello es posible gracias precisamente a todo el mundo. Hace m\u00e1s o menos setenta a\u00f1os, los hombres de la Revoluci\u00f3n Francesa rompieron unos privilegios odiosos y establecieron como sagrados e inviolables algunos de los derechos del hombre. Hace m\u00e1s o menos cuarenta y tantos a\u00f1os, los hombres de la Revoluci\u00f3n de Octubre, establecieron en Rusia la base de la verdadera igualdad econ\u00f3mica. Esto lo sabemos todos, porque son los dos hechos quiz\u00e1 m\u00e1s sobresalientes de los \u00faltimos tiempos. Pero antes de todo \u00e9sto, en medio de todo \u00e9sto, en cada pa\u00eds del mundo, cada hombre revolucionario, dem\u00f3crata, liberal, o sencillamente rebelde, ha ido escribiendo en c\u00e1rceles, mazmorras, pat\u00edbulos, paredes, p\u00e1ginas de exaltaci\u00f3n de los principios del ser humano. En todos los pa\u00edses ha habido madres, esposas, hijas, hermanas, sufriendo la angustia de ver la tortura o la ejecuci\u00f3n de sus seres queridos, seres que luchan por hacer posible los postulados de la Revoluci\u00f3n. Y hoy todo ello parece unirse en esta etapa hist\u00f3rica con toda su fuerza, que se pudo pensar est\u00e9ril, y que no lo fue y la mejor prueba de ello son ustedes mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos verlo a cada instante, en el arroz chino, en las conservas de Bulgaria, Polonia, en la maquinaria checoslovaca, en los tractores y en los ca\u00f1ones de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Qu\u00e9 prueba m\u00e1s patente y m\u00e1s conmovedora queremos. No estamos solos. Esa fuerza invencible que se fue forjando a trav\u00e9s de los sufrimientos del hombre a lo largo de la historia, nos cabe a nosotros la suerte de compartirla y ello nos hace posible el tener fe en nuestro futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>La Solidaridad Internacional, esas dos palabras que muchos olvidamos a veces, representan hoy los puntales m\u00e1s firmes para nuestra confianza en nuestro porvenir, pero al mismo tiempo constituyen la expresi\u00f3n de una deuda que nunca podremos saldar. Nadie crea que yo trato de restar m\u00e9ritos a la labor abnegada de los patriotas y revolucionarios Cubanos, ni mucho menos. Yo soy la primera en admirar el esfuerzo inconmensurable de cada uno de ellos, desde el Primer Ministro Fidel, hasta el \u00faltimo miliciano que combati\u00f3 en Playa Gir\u00f3n, pasando por el obrero de la f\u00e1brica y el machetero del campo. Pero quiero se\u00f1alar todo lo que antes dije sobre la Solidaridad Internacional, con dos motivos: Uno, el que todos tengamos presente nuestra deuda de gratitud y el grado de responsabilidad que hemos adquirido, para corresponder a aquella. Otro, para afianzar la seguridad y confianza en nosotros mismos, porque repito amigas m\u00edas, no estamos solos. Formamos ya parte de esa inmensa legi\u00f3n que comprende hoy a las dos terceras partes del g\u00e9nero humano, legi\u00f3n admirable, no solo por el n\u00famero, sino por la elevada calidad de los ideales que la animan. Por esto tambi\u00e9n creo que todos nos debemos felicitar. Pero todav\u00eda hay m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Quisiera referirme a un aspecto de la Revoluci\u00f3n Cubana que yo, y todos aquellos que como yo hayan vivido en el extranjero y hayan viajado por los pa\u00edses de Europa donde tuvieron lugar las \u00faltimas convulsiones hist\u00f3ricas, creo que podemos apreciar mejor. Se trata concretamente del car\u00e1cter generoso y hondamente humano de la Revoluci\u00f3n Cubana. Debo confesar que no ha sido f\u00e1cil para m\u00ed llegar a las conclusiones a que he llegado, ya que los escenarios de la tragedia humana que he recorrido, son muy diferentes a lo que aqu\u00ed conocemos. Europa y los que como yo hayan estado all\u00ed, lo pueden tambi\u00e9n decir, tiene todav\u00eda ciudades que muestran las huellas de una incre\u00edble devastaci\u00f3n. Cuesta trabajo imaginarse ante las ruinas de Dresden en la Alemania Democr\u00e1tica, de Berl\u00edn Oriental, de Stalingrado (ahora Volgogrado) en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, todo el horror que debi\u00f3 preceder aquellas escenas de destrucci\u00f3n y muerte. Los campos de exterminio en Polonia y Checoslovaquia donde los nazis exterminaron fr\u00eda y sistem\u00e1ticamente a millones de seres humanos. Las monta\u00f1as de escombros, los mutilados de guerra; todo ello contribuye a crear la impresi\u00f3n, por otra parte nada lejos de la realidad, de que la revoluci\u00f3n en su etapa inicial, es una sucesi\u00f3n de luchas sangrientas, de privaciones, de abnegaci\u00f3n, de trabajo, de carencia de lo m\u00e1s indispensable. De una prueba en fin, la m\u00e1s ruda a que puede someterse un ser humano. El final con horror que decimos, de un horror sin final, que es la noche negra del capitalismo, en su etapa incre\u00edblemente feroz del fascismo, en sus m\u00faltiples variantes, nazismo, franquismo, etc. All\u00ed el tinte tr\u00e1gico domina todo, encuadrado por un clima inclemente. Pesa sobre el \u00e1nimo, la abrumadora sensaci\u00f3n de la tragedia humana forjada a trav\u00e9s de luchas sangrientas y de todos los m\u00e1s inimaginables sufrimientos y angustias que el ser humano pueda soportar. No es extra\u00f1o que la revoluci\u00f3n en cualquier pa\u00eds de Europa, donde los antagonismos, las contradicciones de clases, los prejuicios, los intereses econ\u00f3micos, han estado durante siglos tan radicalmente polarizados, tengan soluci\u00f3n en el d\u00eda de hoy con un preludio sombr\u00edo de trabajo muy duro, de disciplina f\u00e9rrea, de ozobra ante un porvenir incierto, dado el resurgimiento del nazismo patrocinado por sus amos los imperialistas. Es cierto que el Ej\u00e9rcito Rojo facilit\u00f3 la tarea a los revolucionarios de aquellos pa\u00edses al expulsar de ellos a los nazis y permitir que las coaliciones revolucionarias asumieran el poder en ellos. Es cierto que la conciencia pol\u00edtica estaba m\u00e1s desarrollada en grandes n\u00facleos de la poblaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n hay que comprender que la resistencia de las fuerzas enemigas tuvo que ser vencida en algunos lugares ciudad por ciudad, casa por casa, encontrando despu\u00e9s de la victoria una patria deshecha, una herencia de escombros, devastaci\u00f3n y ruinas que a\u00fan hoy no se han podido ni siquiera remover. En este sentido creo que en Cuba podemos felicitarnos de no haber pasado por tales horrores y ojal\u00e1 no los pasemos nunca. Desgraciadamente hay cubanos que no han pensado sobre estas cosas y que dan la impresi\u00f3n de un muchacho que habi\u00e9ndole ca\u00eddo del cielo una herencia, se lamentase de las molestias que le causaba el tener que ir a cobrarla. All\u00ed la revoluci\u00f3n es una conquista lograda a trav\u00e9s de incre\u00edbles luchas llevadas a cabo por la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n y la severidad de esta lucha lleva como consecuencia natural, que cuando los hombres revolucionarios llegan al poder, tienen que mantener durante alg\u00fan tiempo una norma de severa disciplina ya que la flaqueza es considerada por el enemigo todav\u00eda latente, como debilidad, y la clemencia puede ser una muestra de temor o de impotencia.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed las cosas son muy serias. Por contraste en Cuba, los l\u00edderes de la Revoluci\u00f3n con su t\u00e1ctica de convencimiento y persuasi\u00f3n, que empez\u00f3 cuando Fidel devolv\u00eda a los soldados de Batista hechos prisioneros, en lugar de matarlos como se habr\u00eda hecho por all\u00e1, y que culmina en la propuesta de canje de los mercenarios por presos pol\u00edticos que sufren en diversas c\u00e1rceles del mundo, es algo nunca visto. El respeto a la vida y a la propiedad que en todo momento han observado los Revolucionarios Cubanos, el clima en general de tolerancia y de comprensi\u00f3n y de una ins\u00f3lita honradez en todos sentidos, es algo nunca visto, ya que otras revoluciones al ser precedidas por una etapa inevitable de caos y desorden, no pueden decir otro tanto. Ante este hecho tan ins\u00f3lito para los que estamos acostumbrados a presenciar o conocer por otros medios convulsiones similares, cabe pensar, si no estamos entrando ya en una etapa superior en que el g\u00e9nero humano pueda resolver sus conflictos antag\u00f3nicos sobre bases de generosidad y clemencia. Es cierto que hoy las fuerzas del Socialismo son tan considerables, que pueden asumir el papel de protectores de la humanidad, en contra de los desmanes de los locos que a\u00fan gobiernan los restos del imperialismo existente. Pero en todo caso a los l\u00edderes de la Revoluci\u00f3n Cubana, les cabe el m\u00e9rito de saber comprenderlo y de actuar de acuerdo con ello. Esto es a grandes rasgos, algo de lo que ten\u00eda ganas de decirles a ustedes amigas cubanas. Solo me queda por manifestar un sentimiento, quiz\u00e1s el m\u00e1s fuerte, y es el deseo de que todo esto se consolide firmemente y contin\u00fae avanzando por este camino. Al hablar as\u00ed, pienso tambi\u00e9n un poco en mis compatriotas y tantos y tantos otros seres que tienen puesta su atenci\u00f3n en la Revoluci\u00f3n Cubana y para los cuales sus triunfos son los suyos propios. Ojal\u00e1 que muy pronto puedan sum\u00e1rseles en el orden material a ustedes, marchando por el mismo camino, ese camino que ha de conducirnos tarde o temprano a la Revoluci\u00f3n Socialista en todo el mundo, primero, y despu\u00e9s a un mundo sin m\u00e1s fronteras que las del espacio y las estrellas.<\/p>\n\n\n\n<p><br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rosaura Revueltas Bolet\u00edn de la informaci\u00f3n de la embajada de Cuba, No.9, 1960. pensar mucho para darnos cuenta de que, pasadas las primeras etapas, y superadas las peque\u00f1as molestias y dificultades a que se tiene que hacer frente, fundamentalmente por el trabajo de sabotaje de los enemigos, cualquier hombre o mujer tendr\u00e1n ante s\u00ed, no &#8230; <a title=\"Las compa\u00f1eras de la confederaci\u00f3n de mujeres cubanas\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=4692\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Las compa\u00f1eras de la confederaci\u00f3n de mujeres cubanas\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"class_list":["post-4692","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mexico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4692","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4692"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4692\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4693,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4692\/revisions\/4693"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4692"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4692"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4692"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}