{"id":4769,"date":"2026-05-12T16:58:54","date_gmt":"2026-05-12T22:58:54","guid":{"rendered":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=4769"},"modified":"2026-05-12T16:58:55","modified_gmt":"2026-05-12T22:58:55","slug":"la-triple-acepcion-del-marxismo-latinoamericano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=4769","title":{"rendered":"La triple acepci\u00f3n del marxismo latinoamericano"},"content":{"rendered":"\n<p>Tlacaelel Acosta<sup data-fn=\"60326d08-0954-4943-9bd0-519b1d587cfe\" class=\"fn\"><a href=\"#60326d08-0954-4943-9bd0-519b1d587cfe\" id=\"60326d08-0954-4943-9bd0-519b1d587cfe-link\">1<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>El marxismo latinoamericano es una jungla en la que no existen se\u00f1alamientos ni caminos trazados de antemano que lleven a un lugar determinado. Pero como en cualquier tipo de traves\u00eda, el contar con los elementos indispensables para no quedar a la deriva es un asunto de supervivencia. De este modo, y para evitar el extrav\u00edo, propongo entender al marxismo latinoamericano simult\u00e1neamente como <em>fen\u00f3meno sociohist\u00f3rico<\/em>; como <em>proceso pol\u00edtico<\/em> y como <em>categor\u00eda anal\u00edtica<\/em>. \u00bfLa raz\u00f3n de realizar tales precisiones a estas alturas? Aunque el marxismo latinoamericano constituye una corriente de pensamiento plural y heterog\u00e9nea con m\u00e1s de un siglo de tradici\u00f3n, los consensos acerca de qu\u00e9 entendemos cuando hablamos de los marxismos en Am\u00e9rica Latina son m\u00ednimos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>FEN\u00d3MENO SOCIOHIST\u00d3RICO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El encuadre entre lo latinoamericano y el marxismo se comienza a producir formalmente desde el momento en el que participan delegaciones latinoamericanas [Chile, Argentina y Uruguay] en los congresos de la Segunda Internacional (1889-1920). Digo formalmente, ya que es bien sabido que estas delegaciones \u2014de las cuales la argentina fue la m\u00e1s consistente\u2014 desempe\u00f1aron un papel secundario ante la prevalencia de una estrategia internacional todav\u00eda muy marcada por el eurocentrismo y los \u201cproblemas del primer mundo\u201d. En estas fechas es cuando surgen los primeros partidos pol\u00edticos socialistas en Am\u00e9rica Latina, cuando se dan las primeras manifestaciones espontaneas del movimiento obrero y cuando aparece una intelligentsia local que comienza a pensar las problem\u00e1ticas latinoamericanas desde el materialismo hist\u00f3rico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de estos antecedentes, las narrativas dominantes consideran que el marxismo latinoamericano surge realmente o en la d\u00e9cada de los veintes del siglo pasado o durante los treintas, a\u00f1os en los que se dan ciertos sucesos de vital importancia. Durante los veintes: I. la incorporaci\u00f3n efectiva de una estrategia revolucionaria para Am\u00e9rica Latina desde el VI Ejecutivo ampliado de la Internacional Comunista (IC) en 1926; y II. la estructuraci\u00f3n de un pensamiento latinoamericanista a partir de la obra te\u00f3rico-pr\u00e1ctica de personalidades como Juan B. Justo [1865-1928], Jos\u00e9 Ingenieros [1877-1925], An\u00edbal Ponce [1898-1938], Jos\u00e9 Carlos Mariategui [1894-1930] y Julio Antonio Mella [1903-1929], por mencionar a los m\u00e1s representativos. Sobre el primer acontecimiento nos dice Jos\u00e9 M. Aric\u00f3 que es en los preparativos del VI Congreso de la Comintern cuando: \u201c[\u2026] comienza a abrirse paso, y en virtud de condiciones muy especiales, la consideraci\u00f3n m\u00e1s particularizada de la situaci\u00f3n econ\u00f3mico-social latinoamericana y de la necesidad de una estrategia diferenciada para la regi\u00f3n latinoamericana\u201d<sup data-fn=\"15b84383-e0fd-4eb3-8dfd-dba274d718b1\" class=\"fn\"><a href=\"#15b84383-e0fd-4eb3-8dfd-dba274d718b1\" id=\"15b84383-e0fd-4eb3-8dfd-dba274d718b1-link\">2<\/a><\/sup>. En torno al segundo punto, y en bastante sinton\u00eda con lo expresado por Aric\u00f3, Michael L\u00f6wy sostiene que en Am\u00e9rica Latina hubo: \u201c[\u2026] un periodo revolucionario de los a\u00f1os 20 hasta mediados de los a\u00f1os 30, cuya expresi\u00f3n te\u00f3rica m\u00e1s profunda es la obra de Mari\u00e1tegui y cuya manifestaci\u00f3n pr\u00e1ctica m\u00e1s importante fue la insurrecci\u00f3n salvadore\u00f1a de 1932\u201d<sup data-fn=\"33bd34ea-6fef-41ab-8584-cbcba4c1de53\" class=\"fn\"><a href=\"#33bd34ea-6fef-41ab-8584-cbcba4c1de53\" id=\"33bd34ea-6fef-41ab-8584-cbcba4c1de53-link\">3<\/a><\/sup>. Inconforme con tal postura, Agust\u00edn Cueva pon\u00eda mayor \u00e9nfasis en los a\u00f1os treinta, al argumentar que:\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Con frecuencia suele presentarse un panorama del desarrollo inicial del marxismo en Am\u00e9rica Latina dividido en dos fantasiosas etapas: a) una especie de edad de oro que se extinguir\u00e1 con la muerte de Mari\u00e1tegui, en 1930; y b) una supuesta edad oscura que se extender\u00eda desde ah\u00ed hasta 1959, a\u00f1o en que se produce la Revoluci\u00f3n Cubana. Esta versi\u00f3n carece de toda seriedad. Es justamente a partir de los a\u00f1os treinta cuando cobra cuerpo un movimiento intelectual inspirado en el marxismo, y de tanto vigor y envergadura que bien podr\u00eda consider\u00e1rselo como el fundamento de toda la cultura moderna de Am\u00e9rica Latina. A \u00e9l pertenecen poetas de la talla de Neruda, Vallejo o Nicolas Guillen, novelistas como Jorge Amado o Carlos Luis Fallas, pintores como los del muralismo mexicano y hasta arquitectos como el gran Niemeyer. Sin duda lo mejor de nuestra cultura<sup data-fn=\"64ee0e72-8887-4f5f-be25-cdc85f43eb22\" class=\"fn\"><a href=\"#64ee0e72-8887-4f5f-be25-cdc85f43eb22\" id=\"64ee0e72-8887-4f5f-be25-cdc85f43eb22-link\">4<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde entonces, los marxismos en Am\u00e9rica Latina entrar\u00edan definitivamente en la escena para fundirse con lo nacional, lo popular y lo comunitario, generando expresiones y significantes propios que m\u00e1s all\u00e1 de la inspiraci\u00f3n doctrinaria en que se nutr\u00edan (marxismo-leninismo, trotskismo, mao\u00edsmo, gramscismo), conformaban manifestaciones identificables con un programa, un modelo de organizaci\u00f3n y una cultura propia. Lo relevante pues, m\u00e1s que buscar los or\u00edgenes del marxismo latinoamericano \u2014algo que sin duda posee un gran valor historiogr\u00e1fico\u2014 es comprender que se trata de un fen\u00f3meno que surge en un espacio y un tiempo determinado para responder a necesidades sociales ineludibles. Es decir, el marxismo latinoamericano no es un producto intelectual de mentes privilegiadas; es una tendencia que surge como consecuencia de la dominaci\u00f3n imperialista en la regi\u00f3n, el colonialismo y la persistencia de modalidades de acumulaci\u00f3n de capital que no permiten ensayar relaciones sociales no sustentadas en la explotaci\u00f3n.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>PROCESO POL\u00cdTICO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si el marxismo latinoamericano es un fen\u00f3meno social con una historia propia, su eficacia y eficiencia no se cristaliza sino a trav\u00e9s de un proceso pol\u00edtico en el que se conjuga la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica en tanto fundamento de la posibilidad de cambios cualitativos notorios. Para reducir el riesgo de caer en posturas voluntaristas&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; \u2014aventurerismo revolucionario, cretinismo parlamentario, oportunismo, sin partidismo\u2014 considero conveniente pensar el proceso pol\u00edtico bajo las siguientes directrices generales: I) An\u00e1lisis del modo de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de capital dominante as\u00ed como de la estructura de clases predominante; II) avistamiento del marco de acci\u00f3n pol\u00edtica; III) t\u00e1cticas y estrategias concretas de la lucha de clases; IV) prevenci\u00f3n frente a los usos de la contrarrevoluci\u00f3n; y V) la institucionalizaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n socialista.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Todo an\u00e1lisis genuinamente materialista comienza con un estudio del modo de producci\u00f3n dominante en cada regi\u00f3n y\/o formaci\u00f3n social, pues a partir de ello se pueden delinear las constantes generales que determinan la distribuci\u00f3n y lucha por el excedente econ\u00f3mico. No obstante, los mecanismos de acumulaci\u00f3n de capital no son nunca id\u00e9nticos; hay patrones que aparecen y desaparecen cuando dejan de ser \u00fatiles mientras se modifica al mismo tiempo la estructura de clases. Mas all\u00e1 de las llamadas <em>clases fundamentales<\/em>, en toda formaci\u00f3n social latinoamericana hay fracciones de clase, estratos y categor\u00edas sociales que en ciertas coyunturas pueden llegar a ser esenciales por su efusividad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los marcos de acci\u00f3n pol\u00edtica desde el marxismo latinoamericano son m\u00e1s ricos, complejos y heterog\u00e9neos que los que se practican en otro tipo de reg\u00edmenes pol\u00edticos, en muy buena medida debido al <em>abigarramiento<\/em> (Ren\u00e9 Zavaleta) o las <em>suturas<\/em> (Rosana Paulino) que nos caracterizan como sociedades latinoamericanas. La pol\u00edtica no se reduce a su dimensi\u00f3n formal-institucional en la que los programas deben circunscribirse a los procedimientos electorales y a las instituciones pol\u00edticas autorizadas por el gobierno. A parte de la pol\u00edtica formal, hay una <em>pol\u00edtica de masas<\/em> y una <em>pol\u00edtica subterr\u00e1nea<\/em>, que trascienden y anulan lo meramente institucional. La pol\u00edtica de masas se caracteriza porque desborda al Estado y a todo el entramado institucional mientras se autoafirma por sus propios medios, legitima sus significantes y es soberana en tanto expresi\u00f3n aut\u00f3noma de lo pol\u00edtico<sup data-fn=\"8c54900d-91a8-49e2-bfc8-c1d1fec75e94\" class=\"fn\"><a href=\"#8c54900d-91a8-49e2-bfc8-c1d1fec75e94\" id=\"8c54900d-91a8-49e2-bfc8-c1d1fec75e94-link\">5<\/a><\/sup>. La pol\u00edtica subterr\u00e1nea es aquella que se gesta en la ilegalidad y la clandestinidad, generalmente, cuando el bloque en el poder ve en peligro su capacidad de dominaci\u00f3n pol\u00edtica y traslada sus esfuerzos por asegurar la \u201craz\u00f3n de Estado\u201d al aparato represivo. Estos tres marcos de acci\u00f3n pol\u00edtica no son en lo absoluto contraindicados entre s\u00ed, aunque su complementariedad depende de eso que los antiguos griegos llamaban el <em>Kair\u00f3s <\/em>o momento adecuado.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>La lucha de clases no se puede operacionalizar sino es a trav\u00e9s del dise\u00f1o y puesta en pr\u00e1ctica de una t\u00e1ctica y estrategia adecuada al momento hist\u00f3rico que se vive y coherente con los objetivos que se persiguen<sup data-fn=\"274af7e5-2e0d-4caf-82a2-33aca4951d5f\" class=\"fn\"><a href=\"#274af7e5-2e0d-4caf-82a2-33aca4951d5f\" id=\"274af7e5-2e0d-4caf-82a2-33aca4951d5f-link\">6<\/a><\/sup>. La Columna Prestes en Brasil, el Movimiento 26 de Julio en Cuba, la guerrilla urbana Tupamara en Uruguay, el Batir el campo senderista en el Per\u00fa, el partido-movimiento encabezado por el Movimiento al Socialismo en Bolivia, son algunos ejemplos de innovaciones t\u00e1ctico-estrat\u00e9gicas, que con independencia de sus resultados finales, lograron traducir los imperativos insurgentes del marxismo a las realidades latinoamericanas. La estrategia precede a la t\u00e1ctica, por lo menos en la <em>hora cero<\/em> de la acci\u00f3n pol\u00edtica comunista, pero es la t\u00e1ctica la que pone a prueba la viabilidad pr\u00e1ctica de los deseos.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre que hay tentativas revolucionarias habr\u00e1 contra tentativas de desactivarla, cooptarla o eliminarla <em>desde arriba<\/em>, lo que supone un uso pendular de medios que oscilan entre la legalidad y el terror contrainsurgente. Marx y Engels ya hab\u00edan rastreado y descrito varios m\u00e9todos de contrainsurgencia de su \u00e9poca en textos como <em>La guerra de los campesinos en Alemania<\/em> [1850] y <em>Revoluci\u00f3n y contrarrevoluci\u00f3n en Alemania<\/em> [1852], ambos de Engels, y el <em>Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte<\/em> [1852] de Marx. Sin embargo, hoy la contrarrevoluci\u00f3n es m\u00e1s sofisticada, y no por ello, menos violenta. El \u201cOenegismo\u201d, el \u201clawfare\u201d y la \u201cguerra contra el narcotr\u00e1fico\u201d, forman parte de estas nuevas tecnolog\u00edas instrumentalizadas incluso desde una para-estatalidad para desactivar las insurgencias.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La conquista del poder pol\u00edtico no equivale a una revoluci\u00f3n socialista, es apenas su primera fase. El \u00e9xito de una revoluci\u00f3n socialista depende m\u00e1s bien del grado de institucionalizaci\u00f3n de sus pol\u00edticas y su cimentaci\u00f3n transgeneracional, pues de antemano, la ocupaci\u00f3n temporal del gobierno no garantiza la gesti\u00f3n del Estado<sup data-fn=\"84681f2a-1b18-4efb-9ec3-950d62e7cdb3\" class=\"fn\"><a href=\"#84681f2a-1b18-4efb-9ec3-950d62e7cdb3\" id=\"84681f2a-1b18-4efb-9ec3-950d62e7cdb3-link\">7<\/a><\/sup>. En dicho tenor, un programa socialista-comunista y sus objetivos finales \u2014supresi\u00f3n de la ley del valor-trabajo a partir de la socializaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n, eliminaci\u00f3n de la propiedad privada burguesa, extinci\u00f3n de la forma-Estado\u2014 solo es materializable si se avanza en el largo plazo mediante <em>intervenciones desp\u00f3ticas<\/em> contra el capital. El proceso pol\u00edtico tampoco es secuencial, sino indicativo de los momentos generales por los cuales el marxismo latinoamericano atraviesa como superaci\u00f3n-negaci\u00f3n del orden social existente.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong>CATEGOR\u00cdA ANAL\u00cdTICA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si todo discurso te\u00f3rico posee conceptos y m\u00e9todos a partir de los cuales se busca explicar un fen\u00f3meno, el marxismo latinoamericano no es muy distinto. Con la salvedad que al esgrimir una concepci\u00f3n materialista de la historia la intenci\u00f3n es entender objetos reales y concretos singulares<sup data-fn=\"4db50d29-d041-4cdd-8d75-54c3bfa81e21\" class=\"fn\"><a href=\"#4db50d29-d041-4cdd-8d75-54c3bfa81e21\" id=\"4db50d29-d041-4cdd-8d75-54c3bfa81e21-link\">8<\/a><\/sup> a partir de la abstracci\u00f3n-deducci\u00f3n tanto de las categor\u00edas, como de los fen\u00f3menos concretos que dichas categor\u00edas captan. Dicho de otra manera, el marxismo latinoamericano es tambi\u00e9n una categor\u00eda anal\u00edtica, es decir, un concepto te\u00f3rico que posee una utilidad heur\u00edstica para detectar, interpretar y sistematizar aquello que yace bajo su marco de comprensi\u00f3n.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>En otro escrito suger\u00ed que teorizar desde una determinada coordenada geogr\u00e1fica no es una condici\u00f3n suficiente, ni siquiera necesaria, para una auto confirmaci\u00f3n de corte identitarista; o sea, que no por practicar o pensar <em>dentro<\/em> de los par\u00e1metros de la teor\u00eda marxista y <em>desde<\/em> Am\u00e9rica Latina, basta para velar por el marxismo latinoamericano<sup data-fn=\"5b21043c-9919-424d-9c71-6c5f985ef54b\" class=\"fn\"><a href=\"#5b21043c-9919-424d-9c71-6c5f985ef54b\" id=\"5b21043c-9919-424d-9c71-6c5f985ef54b-link\">9<\/a><\/sup>. Precisamente, hay cuatro ingredientes esenciales que perfilan y dotan de sentido al marxismo latinoamericano como categor\u00eda: I) pensar la realidad social latinoamericana desde una concepci\u00f3n materialista de la historia; II) aplicaci\u00f3n de la dial\u00e9ctica como m\u00e9todo general de investigaci\u00f3n; III) velar por la hip\u00f3tesis comunista; y IV) empleo de un enfoque de an\u00e1lisis latinoamericanista.<\/p>\n\n\n\n<p>A diferencia de otras tradiciones de pensamiento como el idealismo, el subjetivismo, el nominalismo, el empirismo, el escepticismo y el positivismo, el materialismo hist\u00f3rico nos ense\u00f1a que no existe un \u201cprincipio de raz\u00f3n\u201d, como en las filosof\u00edas de la historia, y por ende, tampoco prevalecen esencias o sujetos predeterminados por alg\u00fan imperativo teleol\u00f3gico. Del mismo modo, no hay objetos incognoscibles, o a los cuales solo podamos acceder ya sea fenom\u00e9nicamente o penetrando mediante lo observable. Lo real se constituye por procesos hist\u00f3ricos \u2014no lineales ni unidireccionales\u2014 que van desdobl\u00e1ndose <em>fundamentalmente<\/em> por el conflicto entre clases sociales y que en alg\u00fan momento engendran nuevas contradicciones despu\u00e9s de la transformaci\u00f3n revolucionaria de la sociedad. La dial\u00e9ctica contin\u00faa importando porque si dejamos de hacer un uso abusivo y el\u00e1stico de ella, m\u00e1s que brindarnos \u201crespuestas l\u00f3gicas\u201d o de servir como una \u201cteor\u00eda del conocimiento\u201d, nos habilita la posibilidad de pensar esa realidad material que llamamos historia, navegando por diferentes niveles de abstracci\u00f3n del conocimiento sin tener que mantenernos en la marea que nos arrastra hacia determinada forma de encuadrar los acontecimientos filos\u00f3ficos, culturales, econ\u00f3micos, pol\u00edticos, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0El marxismo latinoamericano no se puede justificar a s\u00ed mismo como una mera teor\u00eda cr\u00edtica del capitalismo y de la sociedad burguesa en su conjunto, pues la cr\u00edtica marxista conlleva un car\u00e1cter propositivo de aquello que se ha denominado comunismo o sociedad sin clases sociales y cuya ante sala es el socialismo<sup data-fn=\"b08a1ef3-5e4a-495c-972d-8f75e3e5d2b9\" class=\"fn\"><a href=\"#b08a1ef3-5e4a-495c-972d-8f75e3e5d2b9\" id=\"b08a1ef3-5e4a-495c-972d-8f75e3e5d2b9-link\">10<\/a><\/sup>. La insistencia en el comunismo es un pilar fundamental del marxismo latinoamericano en tanto otras tradiciones marxistas han dejado en segundo plano o \u201cpospuesto por motivos de estrategia pol\u00edtica\u201d el debate en torno a las v\u00edas y posibilidades de extinci\u00f3n del Estado, cuando adem\u00e1s, Am\u00e9rica Latina ha sido hist\u00f3ricamente abundante en ejercicios de comunalidad que van m\u00e1s all\u00e1 del Estado. \u00bfQu\u00e9 es lo latinoamericanista en el marxismo? En s\u00edntesis, aquellas posturas y posicionamientos que m\u00e1s que ser \u201ccalco y copia\u201d \u2014como alguna vez lo dijo Mari\u00e1tegui\u2014, procuran un redise\u00f1o y adaptaci\u00f3n de las experiencias te\u00f3rico-pr\u00e1cticas del socialismo cient\u00edfico a nuestra regi\u00f3n, tomando en consideraci\u00f3n los imperativos de integraci\u00f3n continental en oposici\u00f3n al monro\u00edsmo estadounidense. Roberto Regalado lo explic\u00f3 muy bien al recordar que:<\/p>\n\n\n\n<p>[\u2026] la dominaci\u00f3n colonial, neocolonial e imperialista, la dependencia, el subdesarrollo, la existencia de etnias ind\u00edgenas, la presencia de masas de descendientes de esclavos tra\u00eddos de \u00c1frica, de descendientes de braceros chinos y de inmigrantes de otros or\u00edgenes, conformaron estructuras sociales y estatales, fundieron un mosaico \u00e9tnico y cultural, y generaron contradicciones sociales distintas a las estudiadas por Marx, Engels y Lenin<sup data-fn=\"47a59b73-3bad-43f0-9dc2-fdd2a449556a\" class=\"fn\"><a href=\"#47a59b73-3bad-43f0-9dc2-fdd2a449556a\" id=\"47a59b73-3bad-43f0-9dc2-fdd2a449556a-link\">11<\/a><\/sup>.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00daLTIMAS PALABRAS&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tratar al marxismo latinoamericano en su triple acepci\u00f3n es una manera m\u00e1s completa de ver lo que de otra forma ser\u00eda una mera recopilaci\u00f3n de car\u00e1cter descriptivo y normativo respecto a sucesos de importancia hist\u00f3rica para la regi\u00f3n, o, en el mejor de los casos, de un enfoque \u201cte\u00f3rico-metodol\u00f3gico\u201d que por m\u00e1s riguroso que pueda hacer, nos conduce inevitablemente hacia las oscuras mazmorras del teoricismo. Dicho esto, los marxismos en Am\u00e9rica Latina no son un\u00edvocos ni tampoco certeros en el sentido de brindar un criterio de verdad infalible. La historia es joven y es preciso recordar que las batallas no se ganan en solitario o en el aislamiento. Los marxismos latinoamericanos permanecen abiertos y no hay equivocaci\u00f3n alguna en compartir el campo de batalla con nuestros aliados naturales: los anarquismos, los feminismos anticapitalistas y los republicanismos radicales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>REFERENCIAS&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Agust\u00edn Cueva. <em>Entre la ira y la esperanza y otros ensayos de cr\u00edtica latinoamericana<\/em>. Colombia, Siglo del Hombre Editores &amp; Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, 2008.<\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 M. Aric\u00f3. <em>Marx y Am\u00e9rica Latina<\/em>. M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2010.<\/p>\n\n\n\n<p>Louis Althusser. <em>Cr\u00edtica a la exposici\u00f3n de los principios marxistas<\/em>. Buenos Aires, Antigua Casa Editorial Cuervo, 1976.<\/p>\n\n\n\n<p>Martha Harnecker. <em>Estrategia y t\u00e1ctica<\/em>. Chile, Ediciones Antarca, 1985.<\/p>\n\n\n\n<p>Michael L\u00f6wy. <em>El marxismo en America Latina. Antolog\u00eda, desde 1909 hasta nuestros d\u00edas<\/em>. Chile, LOM, 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>Nolberto Tlacaelel Acosta P\u00e9rez. 2024. \u201cIntroducci\u00f3n metodol\u00f3gica al estudio del marxismo latinoamericano\u201d. Utop\u00eda Y Praxis Latinoamericana 29 (106), e12602095. https:\/\/produccioncientificaluz.org\/index.php\/utopia\/article\/view\/e12602095.<\/p>\n\n\n\n<p>Ralph Miliband. <em>El Estado en la sociedad capitalista<\/em>. M\u00e9xico, Siglo XXI Editores, 1985.<\/p>\n\n\n\n<p>Roberto Regalado. <em>El marxismo y las luchas populares en Am\u00e9rica Latina<\/em>. M\u00e9xico, Ocean Sur, 2011.<\/p>\n\n\n\n<p>V\u00e2nia Bambirra y Theot\u00f4nio Dos Santos<em>. La estrategia y la t\u00e1ctica socialistas de Marx y Engels a Lenin. Tomo 1<\/em>. M\u00e9xico, Ediciones Era, 1980.<\/p>\n\n\n\n<p>V. I. Lenin. <em>El Estado y la revoluci\u00f3n<\/em>. M\u00e9xico, Ediciones El Caballito, 2015.<\/p>\n\n\n<ol class=\"wp-block-footnotes\"><li id=\"60326d08-0954-4943-9bd0-519b1d587cfe\">Candidato a Doctor en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico (UNAM).\u00a0 <a href=\"#60326d08-0954-4943-9bd0-519b1d587cfe-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 1\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"15b84383-e0fd-4eb3-8dfd-dba274d718b1\">Jos\u00e9 M. Aric\u00f3. <em>Marx y Am\u00e9rica Latina<\/em>. M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2010, p. 79. <a href=\"#15b84383-e0fd-4eb3-8dfd-dba274d718b1-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 2\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"33bd34ea-6fef-41ab-8584-cbcba4c1de53\">Michael L\u00f6wy. <em>El marxismo en America Latina. Antolog\u00eda, desde 1909 hasta nuestros d\u00edas<\/em>. Chile, LOM, 2015, pp. 9-10. <a href=\"#33bd34ea-6fef-41ab-8584-cbcba4c1de53-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 3\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"64ee0e72-8887-4f5f-be25-cdc85f43eb22\">Agust\u00edn Cueva. <em>Entre la ira y la esperanza y otros ensayos de cr\u00edtica latinoamericana.<\/em> Colombia, Siglo del Hombre Editores &amp; Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, 2008. <a href=\"#64ee0e72-8887-4f5f-be25-cdc85f43eb22-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 4\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"8c54900d-91a8-49e2-bfc8-c1d1fec75e94\">Con \u201cexpresi\u00f3n aut\u00f3noma de lo pol\u00edtico\u201d no se pretende velar por una desvinculaci\u00f3n o abstracci\u00f3n de las pr\u00e1cticas de clase que se dan en el campo de batalla pol\u00edtico de las expresiones ideol\u00f3gicas, jur\u00eddicas, morales, culturales, mucho menos de las situaciones estructurales expresadas en el terreno econ\u00f3mico, tal y como proponen algunas posturas del posmarxismo. Esta expresi\u00f3n aut\u00f3noma de lo pol\u00edtico implica una sobredeterminaci\u00f3n temporal en la cual lo pol\u00edtico se eleva para reacomodar las relaciones entre las dem\u00e1s instancias. <a href=\"#8c54900d-91a8-49e2-bfc8-c1d1fec75e94-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 5\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"274af7e5-2e0d-4caf-82a2-33aca4951d5f\">Recordemos que para V\u00e2nia Bambirra y Theot\u00f4nio dos Santos: \u201c[\u2026] el concepto de estrategia se refiere a la definici\u00f3n del car\u00e1cter de la revoluci\u00f3n, del enemigo principal, de los aliados y de las fuerzas con que cuentan el partido revolucionario y la clase que representan, para disponerlas en la lucha de la mejor manera posible a fin de alcanzar el objetivo final: la toma del poder. La t\u00e1ctica corresponde a las maniobras, alianzas, compromisos y movimientos parciales que estas organizaciones realizan con el fin de alcanzar los objetivos estrat\u00e9gicos que las orientan\u201d. V\u00e2nia Bambirra y Theot\u00f4nio Dos Santos. <em>La estrategia y la t\u00e1ctica socialistas de Marx y Engels a Lenin. Tomo 1<\/em>. M\u00e9xico, Ediciones Era, 1980, p. 12. Es de una opini\u00f3n similar Martha Harnecker, quien sostiene que: \u201c[\u2026] desde el punto de vista militar, la t\u00e1ctica est\u00e1 constituida por las distintas operaciones o medidas concretas que se adoptan para llevar a cabo el plan estrat\u00e9gico\u201d. Martha Harnecker. <em>Estrategia y t\u00e1ctica<\/em>. Chile, Ediciones Antarca, 1985, p. 46. <a href=\"#274af7e5-2e0d-4caf-82a2-33aca4951d5f-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 6\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"84681f2a-1b18-4efb-9ec3-950d62e7cdb3\">Dec\u00eda acertadamente Ralph Miliband, que: \u201c[\u2026] el tratar a una parte del Estado \u2014com\u00fanmente, el gobierno\u2014 como si fuese el Estado mismo introduce un importante factor de confusi\u00f3n en el examen de la naturaleza y la incidencia del poder estatal que puede tener grandes consecuencias pol\u00edticas. As\u00ed, por ejemplo, si se cree que el gobierno es, en efecto, el Estado, tambi\u00e9n se puede creer que el asumir el poder gubernamental equivale a adquirir el poder estatal. Tal creencia, fundada, como lo hace, en amplios supuestos acerca de la naturaleza del poder estatal, nos expone a grandes riesgos y desencantos\u201d. Ralph Miliband. <em>El Estado en la sociedad capitalista<\/em>. M\u00e9xico, Siglo XXI Editores, 1985, p. 50. <a href=\"#84681f2a-1b18-4efb-9ec3-950d62e7cdb3-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 7\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"4db50d29-d041-4cdd-8d75-54c3bfa81e21\">Louis Althusser. <em>Cr\u00edtica a la exposici\u00f3n de los principios marxistas<\/em>. Buenos Aires, Antigua Casa Editorial Cuervo, 1976. <a href=\"#4db50d29-d041-4cdd-8d75-54c3bfa81e21-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 8\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"5b21043c-9919-424d-9c71-6c5f985ef54b\">Nolberto Tlacaelel Acosta P\u00e9rez. 2024. \u201cIntroducci\u00f3n metodol\u00f3gica al estudio del marxismo latinoamericano\u201d. Utop\u00eda Y Praxis Latinoamericana 29 (106), e12602095. <a href=\"https:\/\/produccioncientificaluz.org\/index.php\/utopia\/article\/view\/e12602095\">https:\/\/produccioncientificaluz.org\/index.php\/utopia\/article\/view\/e12602095<\/a>. <a href=\"#5b21043c-9919-424d-9c71-6c5f985ef54b-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 9\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"b08a1ef3-5e4a-495c-972d-8f75e3e5d2b9\">Recordemos que para Lenin el aspecto fundamental que separa a un marxista de un no marxista es que el primero ve como necesaria la transici\u00f3n socialista hacia la extinci\u00f3n del Estado, esto es, la dictadura del proletariado, mientras el segundo, aunque puede reconocer la \u201clucha de clases\u201d cree que puede haber un camino pac\u00edfico a la democracia. V. I. Lenin. <em>El Estado y la revoluci\u00f3n<\/em>. 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De este modo, y para evitar &#8230; <a title=\"La triple acepci\u00f3n del marxismo latinoamericano\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=4769\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre La triple acepci\u00f3n del marxismo latinoamericano\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"[{\"content\":\"Candidato a Doctor en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico (UNAM).\u00a0\",\"id\":\"60326d08-0954-4943-9bd0-519b1d587cfe\"},{\"content\":\"Jos\u00e9 M. Aric\u00f3. <em>Marx y Am\u00e9rica Latina<\/em>. M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 2010, p. 79.\",\"id\":\"15b84383-e0fd-4eb3-8dfd-dba274d718b1\"},{\"content\":\"Michael L\u00f6wy. <em>El marxismo en America Latina. Antolog\u00eda, desde 1909 hasta nuestros d\u00edas<\/em>. 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