{"id":513,"date":"2015-08-05T05:11:17","date_gmt":"2015-08-04T23:11:17","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=513"},"modified":"2020-06-10T13:33:25","modified_gmt":"2020-06-10T19:33:25","slug":"estado-terrorista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=513","title":{"rendered":"ESTADO TERRORISTA"},"content":{"rendered":"<p>Resultado de un trabajo sobre documentaci\u00f3n de violaciones a los derechos humanos en M\u00e9xico y del an\u00e1lisis marxista sobre la formaci\u00f3n econ\u00f3mico-social-capitalista que impera en el pa\u00eds llegamos a la conclusi\u00f3n de que estamos viviendo el proceso de configuraci\u00f3n del Estado en uno terrorista. En este ensayo trataremos de fundamentar por qu\u00e9 se ha arribado a esta conclusi\u00f3n, sin que esto signifique que no hay dudas, lagunas y amplios campos por explorar.<\/p>\n<p>La configuraci\u00f3n del Estado mexicano en un Estado terrorista contiene las siguientes caracter\u00edsticas:<\/p>\n<p><b>1. Profundizaci\u00f3n del neoliberalismo: la reacci\u00f3n conservadora ante la crisis econ\u00f3mica mundial<\/b><\/p>\n<p>Estamos viviendo, desde mediados del gobierno panista de Vicente Fox y, de manera acelerada, desde el fraude electoral de 2006, con la llegada a la Presidencia de la Rep\u00fablica de Felipe Calder\u00f3n y posterior arribo al poder del Partido Revolucionario Institucional (PRI), un proceso en el cual el Estado mexicano se est\u00e1 configurando como uno terrorista. Pero \u00bfcu\u00e1l es el motivo principal de este proceso? Reducir la raz\u00f3n de est\u00e9 a la maldad, ineptitud o error de determinadas pol\u00edticas gubernamentales o incluso, como sostienen la derecha y algunos \u201cdespistados de izquierda\u201d, colocar la explicaci\u00f3n de lo que pasa en M\u00e9xico dentro de la teor\u00eda del llamado \u201cEstado fallido\u201d o \u201cEstado con funciones fallidas\u201d no solo nos aleja de la comprensi\u00f3n de la realidad, sino que nos coloca en el terreno de la justificaci\u00f3n de las pol\u00edticas de seguridad emprendidas por el Estado mexicano.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n debemos buscarla en la econom\u00eda, sobre todo en la continua crisis sist\u00e9mica capitalista, producto de poco m\u00e1s de tres d\u00e9cadas de neoliberalismo en el mundo y en las salidas que el propio capitalismo implanta para sostener su hegemon\u00eda planetaria.<\/p>\n<p>En 2001, algunos pensadores de izquierda<sup>1<\/sup> anunciaban que el militarismo y las guerras marcar\u00edan una de las formas que desarrollar\u00eda el imperialismo para salir de la profunda crisis econ\u00f3mica. El Estado, en este sentido, lejos de adelgazarse o debilitarse, se fortalece, sobre todo en sus funciones de represi\u00f3n y control social. Se trata, como en todas las crisis capitalistas, de destruir de manera masiva las fuerzas productivas de la competencia para reactivar las econom\u00edas propias. Destruir para volver a construir sin competencia y garantizar no solo el control de las materias primas y de la mano de obra sino, tambi\u00e9n, nuevos mercados de consumo.<\/p>\n<p>M\u00e9xico desempe\u00f1a un papel importante para la econom\u00eda de Estados Unidos (EU). Ya no basta el control de las principales ramas de la econom\u00eda mexicana ni la dependencia tecnol\u00f3gica o la fuente constante de mano de obra barata. Los pa\u00edses capitalistas necesitan mayor explotaci\u00f3n del hombre y de la naturaleza para salir airosos de la crisis mundial. Para ello requieren mayor control y la subordinaci\u00f3n de las diferentes poblaciones.<\/p>\n<p>El Estado mexicano, entre otras caracter\u00edsticas, sigue siendo el instrumento principal de una minor\u00eda para profundizar las pol\u00edticas econ\u00f3micas neoliberales en el pa\u00eds en perjuicio del resto de la sociedad. En los periodos de crisis, esta afirmaci\u00f3n se muestra con mucha claridad. Para que M\u00e9xico pueda cumplir el papel que le toca en esta crisis mundial del capitalismo debe transformarse aceleradamente. Adecuarse a las nuevas exigencias del capital. Sin embargo, el proceso de construcci\u00f3n del Estado terrorista no est\u00e1 exento de contradicciones, avances y retrocesos. No es un proceso lineal, y su configuraci\u00f3n es marcada, por un lado, por los intereses geoestrat\u00e9gicos de EU y econ\u00f3micos de la oligarqu\u00eda mexicana; y por otro lado, por las oposiciones de algunas fuerzas pol\u00edticas y sociales del pa\u00eds.<\/p>\n<p>La derecha mexicana, supeditada a las exigencias de EU, cumple el papel de ejecutor de los cambios que exige el capital. \u00bfQu\u00e9 sector de esta derecha puede llevar a cabo de mejor manera las transformaciones institucionales y sociales que garanticen la profundizaci\u00f3n del neoliberalismo? Se trata de una de las preguntas resueltas con las elecciones de 2012 y reafirmadas en las de 2015, si no es que la oposici\u00f3n a este proyecto da un viraje a estas pol\u00edticas neoliberales, algo muy poco probable.<\/p>\n<p><b><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-514\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/terremoto10mini.jpg\" alt=\"terremoto10mini\" width=\"600\" height=\"405\" \/><\/b><\/p>\n<p><b>2. El narcotr\u00e1fico como econom\u00eda criminal<\/b><\/p>\n<p>El narcotr\u00e1fico como fen\u00f3meno capitalista no es nuevo, como bien lo explica Norberto Emmerich;<sup>2<\/sup> y tampoco, siguiendo al autor, el comportamiento de la droga, ya sea coca\u00edna u opio, como mercanc\u00eda capitalista. Un fen\u00f3meno relativamente nuevo es la producci\u00f3n masiva de estas mercanc\u00edas. El informe del Equipo Bourbaki nos muestra c\u00f3mo la econom\u00eda ilegal pasa por una etapa violenta de acumulaci\u00f3n originaria de capital.<\/p>\n<p>\u201cTradicionalmente se conoce esta acumulaci\u00f3n como el proceso de escisi\u00f3n de los productores de sus medios de producci\u00f3n y la creaci\u00f3n de un mercado de esos medios de producci\u00f3n. Esta escisi\u00f3n se da de manera violenta a trav\u00e9s del uso de la fuerza. En nuestro caso de estudio, podr\u00edamos decir que el uso de la fuerza se da por el control de territorios de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n de la nueva mercanc\u00eda, lo que genera un mecanismo violento que garantiza la reproducci\u00f3n ampliada de la acumulaci\u00f3n capitalista\u201d.<sup>3<\/sup><\/p>\n<p>El problema del narcotr\u00e1fico es econ\u00f3mico; la droga supone una de las mercanc\u00edas que genera m\u00e1s ganancias que cualquier otra mercanc\u00eda legal. Esto es posible no por la venta de la mercanc\u00eda y su gran costo en el mercado, sino porque permite una amplia explotaci\u00f3n de mano de obra que trabaja en condiciones casi de esclavitud, sin ning\u00fan derecho o prestaci\u00f3n social. La burgues\u00eda necesita garantizar que esta mano de obra permanezca en este estado de total sometimiento. De ah\u00ed el terror como pol\u00edtica de control, as\u00ed como la utilizaci\u00f3n del Estado para garantizar la producci\u00f3n, circulaci\u00f3n, distribuci\u00f3n y consumo de esta mercanc\u00eda. La econom\u00eda capitalista de por s\u00ed es criminal, pues fluye en beneficio de una minor\u00eda de la sociedad, pero el narcotr\u00e1fico rompe incluso con esa \u201clegalidad\u201d capitalista porque el capital no reconoce m\u00e1s leyes que las propias. Los Estados capitalistas, en la lucha tenaz por mantener sus respectivas hegemon\u00edas, no solo necesitan controlar esta mercanc\u00eda, que le redit\u00faa gran capital, tambi\u00e9n necesitan el control territorial desde donde se produce, as\u00ed como las redes de distribuci\u00f3n, y generar un consumo masivo. El narcotr\u00e1fico es uno de los pilares de la econom\u00eda capitalista mundial y, a su vez, uno de los pretextos m\u00e1s <i>a doc<\/i> para justificar una serie de pol\u00edticas gubernamentales, no encaminadas a la erradicaci\u00f3n de las drogas, sino guiadas a garantizar el control de la poblaci\u00f3n que permita, simult\u00e1neamente , intensificar la explotaci\u00f3n de la mano de obra.<\/p>\n<p><b>3. La construcci\u00f3n de un \u201cenemigo interno\u201d, en este caso la delincuencia organizada y el narcotr\u00e1fico, para justificar la restricci\u00f3n de derechos a la poblaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>El narcotr\u00e1fico, fen\u00f3meno existente y en expansi\u00f3n, ha sido el enemigo interno que el gobierno mexicano, siguiendo los dict\u00e1menes de EU, ha construido para justificar el inicio de una \u201cguerra\u201d, hoy llamada \u201clucha contra el narcotr\u00e1fico\u201d. sus m\u00e9todos violentos provocan terror, miedo y zozobra en la poblaci\u00f3n y cuyos resultados saltan a la vista: m\u00e1s de 120 mil ejecuciones al t\u00e9rmino de 2014; una cifra aproximada de 30 mil desapariciones forzadas y m\u00e1s de medio mill\u00f3n de desplazados forzados. Un ejemplo de esto es el valle de Ju\u00e1rez, Chihuahua, con cerca de 250 mil desplazados forzados a ra\u00edz de que en ese lugar comenzara la construcci\u00f3n del mayor puente fronterizo de la historia.<\/p>\n<p>La \u201cguerra\u201d o \u201clucha\u201d contra el narcotr\u00e1fico es el pretexto perfecto que facilita al Estado su estrategia de control social y su estrategia represiva y contrainsurgente respecto al movimiento social, sus organizaciones, dirigentes y la sociedad en su conjunto. Como muestra tenemos los cerca de 120 casos de desaparici\u00f3n forzada por motivos pol\u00edticos y los 60 de ejecuci\u00f3n extrajudicial (de 2006 a la fecha) contra integrantes del movimiento social, los m\u00e1s de 120 presos por motivos pol\u00edticos que existen actualmente, las cerca de 800 detenciones arbitrarias en lo que va del sexenio de Enrique Pe\u00f1a Nieto.<\/p>\n<p>Por un lado, el narcotr\u00e1fico es uno de los pilares de la econom\u00eda mundial, pues no solo genera capital o que tambi\u00e9n es fuente de financiamiento para las guerras imperialistas y, por otro lado, el pretexto de los Estados capitalistas para incrementar la industria militar e incluso generar guerras en las cuales se busca el control, no \u00fanicamente del narcotr\u00e1fico sino de los recursos geoestrat\u00e9gicos necesarios para mantener la hegemon\u00eda capitalista sobre otros Estados capitalistas.<\/p>\n<p>Por ello, no se sostiene la tesis de que el narcotr\u00e1fico es un fen\u00f3meno ajeno a los Estados capitalistas o de que el narcotr\u00e1fico ha corrompido o est\u00e1 penetrando en el Estado y adue\u00f1\u00e1ndose de \u00e9l. El narcotr\u00e1fico es en este momento parte de la pol\u00edtica estatal y, como vimos m\u00e1s arriba, parte de la econom\u00eda mundial. Sin embargo, en el discurso se concibe como el enemigo a vencer e incluso la fuente de todos los males del pa\u00eds.<\/p>\n<p><b>4. El uso sistem\u00e1tico del terror para combatir al \u201cenemigo interno\u201d<\/b><\/p>\n<p>Las ejecuciones extrajudiciales de ni\u00f1os, mujeres, ancianos y hombres en retenes policiacos o de las fuerzas armadas en la \u201cguerra contra el narcotr\u00e1fico\u201d; la tortura como pr\u00e1ctica cotidiana\u00a0 y sistem\u00e1tica de obtenci\u00f3n de informaci\u00f3n o de autoinculpaci\u00f3n del detenido; la desaparici\u00f3n forzada; las masacres de j\u00f3venes y migrantes sin relaci\u00f3n alguna con el narcotr\u00e1fico; los feminicidios; los cateos ilegales; el reclutamiento forzoso; las amenazas y los ataques contra los luchadores sociales constituyen actos terroristas, en primer lugar por la crueldad con que son realizados y por los objetivos que persiguen: la destrucci\u00f3n del tejido social y la eliminaci\u00f3n f\u00edsica de toda oposici\u00f3n y, segundo, por el grado de terror que provoca en las v\u00edctimas, pero tambi\u00e9n en su entorno familiar, el de su organizaci\u00f3n y en una parte de la sociedad;<sup>4<\/sup> y, adem\u00e1s, porque violan los pactos, las convenciones y los protocolos que protegen los derechos humanos que el Estado mexicano ha firmado.<\/p>\n<p>El uso sistem\u00e1tico del terror tiene como finalidad identificar y destruir al supuesto enemigo interno, as\u00ed como a todo actor que lo tolere, adem\u00e1s de disuadir a quienes se consideran enemigos potenciales y controlar la vida social a trav\u00e9s de \u00e9l. No es casualidad que la marina mexicana en la mayor\u00eda de sus operativos contra el narcotr\u00e1fico no detenga personas, sino que las ejecute. Incluso, una organizaci\u00f3n estadounidense, ligada hist\u00f3ricamente a las pol\u00edticas gubernamentales del pa\u00eds del norte, en su informe de 2011 llega a la siguiente conclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cHuman Rights Watch pudo observar que existe una pol\u00edtica de seguridad p\u00fablica que fracasa seriamente en dos aspectos. No s\u00f3lo no ha logrado reducir la violencia, sino que adem\u00e1s ha generado un incremento dr\u00e1stico de las violaciones graves de derechos humanos, que casi nunca se investigar\u00edan adecuadamente. Es decir, en vez de fortalecer la seguridad p\u00fablica en M\u00e9xico, la \u2018guerra\u2019 desplegada por Calder\u00f3n ha conseguido exacerbar un clima de violencia, descontrol y temor en muchas partes del pa\u00eds.\u201d<sup>5<\/sup><\/p>\n<p>Lo que Human Rights Watch ve como un fracaso es realmente uno de los objetivos del gobierno de Calder\u00f3n: \u201cexacerbar un clima de violencia, descontrol y temor en muchas partes del pa\u00eds\u201d. Y parece un objetivo cumplido.<\/p>\n<p><b><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-515\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/terremoto15mini.jpg\" alt=\"terremoto15mini\" width=\"600\" height=\"396\" \/><\/b><\/p>\n<p><b>5. La militarizaci\u00f3n institucional y de la vida social<\/b><\/p>\n<p>\u201cM\u00e9xico representa el continuismo de la ortodoxia neoliberal en la regi\u00f3n dispuesto a dar una vuelta de tuerca m\u00e1s\u201d.<sup>6<\/sup> Nos dice bien Rodr\u00edguez Rejas. Esta vuelta de tuerca pasa por el proceso de militarizaci\u00f3n de M\u00e9xico. Conforme a cifras oficiales, m\u00e1s de 60,000 elementos de las Fuerzas Armadas y de la Marina cumplen tareas que corresponden, en teor\u00eda, exclusivamente a las autoridades civiles.<\/p>\n<p>Las fuerzas armadas (ej\u00e9rcito, marina, polic\u00eda federal y de los estados) se han convertido en el principal instrumento para combatir al \u201cenemigo interno\u201d y garantizar la imposici\u00f3n de la profundizaci\u00f3n del neoliberalismo: \u201cla militarizaci\u00f3n es pieza esencial de la reproducci\u00f3n del patr\u00f3n de acumulaci\u00f3n neoliberal y su estructura de poder; es la \u2018tercera pata\u2019 en que se apoyan las nuevas oligarqu\u00edas, el \u2018tercer v\u00ednculo\u2019 de la dominaci\u00f3n\u201d.<sup>7<\/sup> Ya no es raro observar retenes, vuelos rasantes de helic\u00f3pteros, operativos en ciudades y poblaciones rurales, patrullajes, militares con licencia o retirados al mando de las Secretar\u00edas de Seguridad P\u00fablica de los estados (en 17 de 32 entidades federativas hay militares al mando de las Secretarias de Seguridad P\u00fablica y en 25 estados dirigen polic\u00edas municipales).<\/p>\n<p>La presencia de las fuerzas armadas y de la marina aumenta en todos los \u00e1mbitos de la vida social, sobre todo donde los pueblos se organizan o hay proyectos econ\u00f3micos trasnacionales en curso o proyectados. Aunado a esto, se crea una nueva casta privilegiada y fiel al sistema: los militares. Mientras al trabajador com\u00fan se aument\u00f3 en 2010 el 4.85% a su salario, a los soldados y marinos se les increment\u00f3 el 40%. Ser un miembro activo de las fuerzas armadas se convierte en la \u00fanica opci\u00f3n legal de mejorar las condiciones de vida para amplios sectores de la poblaci\u00f3n. Si a eso sumamos la impunidad que los ampara, el resultado es catastr\u00f3fico para la poblaci\u00f3n civil.<\/p>\n<p>Como ejemplo tenemos las m\u00e1s de 6 mil quejas por violaciones de los derechos humanos formuladas contra de la Secretar\u00eda de la Defensa Nacional de 2006\u00a0 a 2011, y las presentadas ante la Comisi\u00f3n Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) por violaciones de derechos humanos por militares se han incrementado m\u00e1s de 1,000% entre 2006 y 2011.<\/p>\n<p>La militarizaci\u00f3n como elemento garante del \u201corden neoliberal\u201d, subordinado a las exigencias de seguridad y de la crisis econ\u00f3mica de EU, coloca a M\u00e9xico,cada vez m\u00e1s en un papel de subordinaci\u00f3n y de polic\u00eda de los intereses de Washington. Los militares como nuevo actor pol\u00edtico que ve incrementado su poder\u00edo y como casta privilegiada se convierten en uno de los mayores obst\u00e1culos para frenar la din\u00e1mica de guerra y sometimiento de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>6. El paramilitarismo como la mano siniestra del Estado<\/b><\/p>\n<p>Como el Estado mexicano necesita, por la presi\u00f3n nacional e internacional, cierto grado de legitimidad para seguir aplicando su pol\u00edtica econ\u00f3mica neoliberal y su proyecto de control social, no puede violar descaradamente todas las leyes a que se debe ni contravenir abiertamente derechos humanos sin tener cierto costo pol\u00edtico ante la misma sociedad que desea lo apoye. Incluso, por este motivo, el gobierno federal ha abandonado el discurso de guerra contra el narcotr\u00e1fico y retomado m\u00e1s el de seguridad democr\u00e1tica, al estilo de Colombia.<\/p>\n<p>El ej\u00e9rcito no puede mantener el orden neoliberal por s\u00ed solo, sin que sus miembros sean se\u00f1alados o acusados de graves violaciones de los derechos humanos. Para quitarse cierto costo pol\u00edtico, el Estado recurre al paramilitarismo como una pol\u00edtica que le permite aplicar el uso sistem\u00e1tico del terror evadiendo ante la opini\u00f3n p\u00fablica su responsabilidad directa. Incluso, la existencia de paramilitares se convertir\u00e1 en otro motivo del aumento de la militarizaci\u00f3n del pa\u00eds.<\/p>\n<p>La existencia de grupos paramilitares permite al Estado tratar de evitar cuestionamientos sobre su estrategia de seguridad y erigirse como v\u00edctima de entidades armadas ajenas a su control, y con esto volver a adoptar una posici\u00f3n de \u201cdefensor\u201d de la sociedad o de \u201cgarante\u201d de sus derechos. Ahora bien, probar que el paramilitarismo es la mano siniestra del Estado no solamente es dif\u00edcil en t\u00e9rminos de documentaci\u00f3n, sino que implica un riesgo muy elevado para las organizaciones o personas que lo hagan. Sin embargo, la experiencia de otros pueblos nos dice que los grupos paramilitares no pueden surgir ni desarrollarse al margen de la protecci\u00f3n del Estado que casi siempre dice combatirlos.<\/p>\n<p>En M\u00e9xico se cruzan tres formas de paramilitarismo. La primera, cuando el ej\u00e9rcito o la marina se quitan los uniformes oficiales y con el narcotr\u00e1fico act\u00faa contra la poblaci\u00f3n civil. La segunda, cuando los paramilitares est\u00e1n constituidos por desertores del ej\u00e9rcito o la marina, mercenarios, y su fuente de financiamiento es directamente el narcotr\u00e1fico. La tercera, cuando militares o mercenarios entrenan a poblaci\u00f3n civil para que \u00e9sta cometa los cr\u00edmenes en agravio del resto de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Reconocer los fines del paramilitarismo nos ayudar\u00e1 a comprender el porqu\u00e9 de la violencia y crueldad extrema en que nos han sumergido y el grado de impunidad que se tiene contra los responsables de esta situaci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>7. La criminalizaci\u00f3n de los defensores de los derechos humanos y de la sociedad en general<\/b><\/p>\n<p>La criminalizaci\u00f3n de los defensores de los derechos humanos tampoco es un fen\u00f3meno nuevo en M\u00e9xico, pero en este marco de \u201cguerra contra el narcotr\u00e1fico\u201d adquiere caracter\u00edsticas distintas de las d\u00e9cadas anteriores. La criminalizaci\u00f3n es una estrategia del Estado: consiste en estigmatizar a la persona utilizando los medios de comunicaci\u00f3n masiva con el objetivo de acusarla de ser violenta, actuar al margen de la ley, transgredir la ley y estar involucrada con la delincuencia organizada, el narcotr\u00e1fico o el terrorismo de judicializarla (encarcelarla) o crear condiciones sociales y medi\u00e1ticas para que los militares o los paramilitares la ejecuten por pertenecer a este \u201cenemigo interno\u201d.<\/p>\n<p>Otra caracter\u00edstica de la criminalizaci\u00f3n es que va dirigida no solo contra luchadores sociales o movimientos de oposici\u00f3n: se ampl\u00eda a toda la sociedad. Ser joven, mujer, drogadicto, estudiante te convierte, con el pretexto de estar ligado al narcotr\u00e1fico, en blanco de la violencia de Estado.<\/p>\n<p>En ciertos casos, al defensor de los derechos humanos y al luchador social se fabrican delitos del fuero com\u00fan o del federal para encarcelarlos y coartarles los derechos de manifestaci\u00f3n y organizaci\u00f3n. Sin embargo, la estad\u00edstica nos dice que la estrategia del Estado va m\u00e1s all\u00e1 y se encamina a ejecutar o desaparecer a quienes cuestionan sus pol\u00edticas de seguridad. Y aun as\u00ed, en M\u00e9xico hay cerca de 130 personas encerradas por su participaci\u00f3n pol\u00edtica.<sup>8<\/sup><\/p>\n<p><b>8. La creaci\u00f3n de un marco jur\u00eddico de excepci\u00f3n que legaliza las pr\u00e1cticas violatorias de\u00a0 los derechos humanos y garantiza la impunidad<\/b><\/p>\n<p>El gobierno federal ha impulsado propuestas de reformas constitucionales para legalizar pr\u00e1cticas violatorias de derechos humanos y vivir en estados de excepci\u00f3n no declarados, donde se suspenden las garant\u00edas de las personas detenidas o investigadas \u2014como se hace de facto\u2014 o por medio de la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada, que no responde a los criterios establecidos en la Convenci\u00f3n de Palermo sobre la materia y constituye, en s\u00ed misma, una grave violaci\u00f3n de los derechos humanos.<\/p>\n<p>La reforma de seguridad nacional que impuls\u00f3 el gobierno de Enrique Pe\u00f1a Nieto es un ejemplo de legalizar lo ilegal; legalizar el proceso de configuraci\u00f3n del Estado mexicano como uno terrorista y dotarlo de una herramienta jur\u00eddica que le permita en el futuro inmediato nuevas reformas que restrinjan a\u00fan m\u00e1s los derechos de los ciudadanos.<\/p>\n<p>Una objeci\u00f3n ante este proceso de configuraci\u00f3n del Estado mexicano en un Estado terrorista es la aprobaci\u00f3n de la reforma de derechos humanos en materia constitucional. \u00bfC\u00f3mo explicar ese aval en el contexto de la guerra contra el narcotr\u00e1fico?<\/p>\n<p>En los hechos, y a m\u00e1s de dos a\u00f1os de la aprobaci\u00f3n, la reforma no ha servido para frenar las graves violaciones de los derechos humanos. M\u00e1s bien ha servido para lavarle la cara al gobierno y hacerlo ver como un gobierno preocupado por los derechos humanos.\u00a0 Esto no quiere decir que la reforma no sirva para nada pues no solo fue una concesi\u00f3n del Estado, sino que la reforma refleja que, dentro del Estado y la sociedad, hay fuerza opuestas a las pol\u00edticas de seguridad y que tratan de acotarlas mediante recursos legales. En este sentido, dec\u00edamos que este proceso no es lineal ni est\u00e1 a salvo de contradicciones, avances y retrocesos.<\/p>\n<p><b>9. Los medios de comunicaci\u00f3n como partes de guerra<\/b><\/p>\n<p>Los medios de comunicaci\u00f3n masiva desempe\u00f1an un papel importante en este proceso de configuraci\u00f3n del Estado mexicano en uno terrorista. Veamos a continuaci\u00f3n algunos de los argumentos exhibidos por el gobierno federal a trav\u00e9s de los medios afines a sus pol\u00edticas de seguridad:<\/p>\n<p>1. Que el pa\u00eds se encontraba en una situaci\u00f3n muy grave, ya que estaba \u201csecuestrado por el narcotr\u00e1fico y el crimen organizado\u201d.<\/p>\n<p>2. Que los gobiernos anteriores hab\u00edan sido muy tolerantes con el crimen organizado, lo que les hab\u00eda permitido crecer a la \u201cluz de la ilegalidad\u201d.<\/p>\n<p>3. Que su gobierno emprender\u00eda una guerra contra la delincuencia y el narcotr\u00e1fico.<\/p>\n<p>4. Que la poblaci\u00f3n estaba gravemente amenazada.<\/p>\n<p>5. Que la guerra implicar\u00eda costo de vidas humanas.<sup>9<\/sup><\/p>\n<p>Justificar la \u201cguerra contra el narcotr\u00e1fico\u201d, exacerbar la violencia a trav\u00e9s de la televisi\u00f3n, la radio y la prensa, contabilizar las ejecuciones, los descuartizamientos, las torturas, el linchamiento medi\u00e1tico en contra de todo quien el gobierno se\u00f1ale como parte del narcotr\u00e1fico. La estigmatizaci\u00f3n de amplios sectores de la poblaci\u00f3n como partes de este \u201cenemigo interno\u201d y sobre todo la justificaci\u00f3n de la mano dura, es decir, de las graves violaciones de los derechos humanos en este contexto de \u201cguerra contra el narcotr\u00e1fico\u201d, son algunas de las funciones de los medios de comunicaci\u00f3n masiva. Por un lado, hacer visible la violencia y la muerte y, por otro lado, ocultar la responsabilidad Estatal.<\/p>\n<p>La televisi\u00f3n se ha convertido, incluso, en vocero no oficial de grupos paramilitares, como los llamados \u201cmatazetas\u201d, quienes en formato de conferencia de prensa justifican el terror al mismo tiempo que defienden las instituciones del gobierno.<\/p>\n<p>Ahora bien, este discurso cambi\u00f3 con la llegada del PRI al poder. El actual gobierno federal administra la \u201cvisibilizaci\u00f3n\u201d \u2014o no\u2014 de la violencia sin que ello signifique una disminuci\u00f3n real de \u00e9sta.<\/p>\n<p><b><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-516 alignleft\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/terremoto24mini.jpg\" alt=\"terremoto24mini\" width=\"300\" height=\"440\" \/>10. La polarizaci\u00f3n social mediante la ruptura acelerada del tejido social<\/b><\/p>\n<p>En M\u00e9xico, como en todo pa\u00eds capitalista, la polarizaci\u00f3n social no es un fen\u00f3meno nuevo. Hay una divisi\u00f3n clasista de la sociedad que se agudiza por la crisis econ\u00f3mica mundial y se manifesta pol\u00edticamente a trav\u00e9s de diversas fuerzas o agrupamientos pol\u00edticos. La burgues\u00eda trata de mantener la hegemon\u00eda mundial mediante mayor control de la poblaci\u00f3n que, a su vez, le permita la mayor explotaci\u00f3n posible. Para ello le apuesta a la ruptura del tejido social del resto de la sociedad, a fin de que esta parte explotada y oprimida no tenga capacidad de organizarse, luchar y poner en tela de juicio la dominaci\u00f3n capitalista. Las guerras son el mejor ejemplo de lo anterior. No se trata solo de destruir las fuerzas productivas del oponente, sino de colapsar las bases organizativas de la sociedad misma.<\/p>\n<p>La ruptura del tejido social en M\u00e9xico ha entrado en una nueva fase. La violencia estructural y la dirigida contra amplios sectores de la poblaci\u00f3n buscan polarizar a\u00fan m\u00e1s a las diferentes clases sociales. La \u201cguerra contra el narcotr\u00e1fico\u201d, en nuestra opini\u00f3n, es contra el pueblo, la sociedad, pero no toda, sino los que se oponen o no se subordinan a la profundizaci\u00f3n del neoliberalismo. Una guerra clasista en este sentido.<\/p>\n<p>Con la ruptura del tejido social, el Estado pretende \u201corillar\u201d a la sociedad a permanecer en extremos opuestos. En uno la parte de la poblaci\u00f3n que no solo apoya incondicionalmente la estrategia de seguridad del Estado, sino que tambi\u00e9n es parte activa ah\u00ed, convirti\u00e9ndose en la base social que la legitima y reproduce. Por otro lado est\u00e1 el segmento en desacuerdo con la estrategia de seguridad del Estado \u2014o con una parte de ella\u2014, incluso que solo cuestiona su validez, mostrada as\u00ed como un \u201cenemigo interno\u201d y, por tanto, como un objetivo por neutralizar o eliminar desde la l\u00f3gica estatal.<\/p>\n<p>Con este tipo de estrategia de terror se profundiza la divisi\u00f3n social que lleva a una diferenciaci\u00f3n radical entre \u201cellos y nosotros\u201d. La polarizaci\u00f3n social revela as\u00ed su contenido de clase.<\/p>\n<hr \/>\n<p><sup>1<\/sup> Martens, Ludo: Globalizaci\u00f3n imperialista y revoluci\u00f3n. PTB. B\u00e9lgica. 2011. Bajar en l\u00ednea: http:\/\/www.megaupload.com\/?d=UQFROON2<\/p>\n<p><sup>2<\/sup> Emmerich, Norberto: Globalizaci\u00f3n, Estado y narcotr\u00e1fico. El caso Southern Winds \/ 1\u00b0 ed. \/ Buenos Aires. 2009<\/p>\n<p><sup>3<\/sup> Equipo Bourbaki: El costo humano de la guerra por la construcci\u00f3n del monopolio del narcotr\u00e1fico en M\u00e9xico (2008-2009). Febrero de 2011. P\u00e1g. 38.<\/p>\n<p><sup>4<\/sup> \u00bfTerrorismo o Rebeli\u00f3n? Editado electr\u00f3nicamente por el Equipo Nizkor Derechos Human Rights, diciembre de 2002. Ver en l\u00ednea: http:\/\/www.derechos.org\/nizkor\/colombia\/libros\/dih\/cap4.html<\/p>\n<p><sup>5<\/sup> Human Rights Watch: Ni seguridad, ni derechos. Ejecuciones, desapariciones y tortura en la \u201cguerra contra el narcotr\u00e1fico\u201d de M\u00e9xico. Noviembre de 2011. P\u00e1g. 10.<\/p>\n<p><sup>6<\/sup> El proceso de militarizaci\u00f3n en M\u00e9xico: un caso ejemplar. Publicado en: Jos\u00e9 Mar\u00eda Calder\u00f3n Rodr\u00edguez (coord.). <i>Am\u00e9rica Latina: Estado y sociedad en cuesti\u00f3n<\/i>, Edimpo, M\u00e9xico, 2010. P\u00e1g. 29.<\/p>\n<p><sup>7<\/sup> Jos\u00e9 Mar\u00eda Calder\u00f3n Rodr\u00edguez (coord.). <i>Am\u00e9rica Latina: Estado y sociedad en cuesti\u00f3n<\/i>, Edimpo, M\u00e9xico, 2010. P\u00e1g. 29.<\/p>\n<p><sup>8<\/sup> Informe. Saldos de la Represi\u00f3n en M\u00e9xico 2009-2010: una guerra contra el pueblo. Comit\u00e9 Cerezo M\u00e9xico. 2011. Ver en l\u00ednea: http:\/\/www.comitecerezo.org\/spip.php?article993<\/p>\n<p><sup>9<\/sup> Informe: Saldos de la represi\u00f3n en M\u00e9xico 2009-2010: una guerra contra el pueblo. Comit\u00e9 Cerezo M\u00e9xico. 2011. P\u00e1g. 15.<\/p>\n<hr \/>\n<p><b>Bibliograf\u00eda<\/b><\/p>\n<p>Martens, Ludo: <i>Globalizaci\u00f3n imperialista y revoluci\u00f3n<\/i>. PTB. B\u00e9lgica. 2011.<\/p>\n<p>Emmerich, Norberto: <i>Globalizaci\u00f3n, Estado y narcotr\u00e1fico<\/i>. El caso Southern Winds \/1\u00b0 ed. \/ Buenos Aires. 2009.<\/p>\n<p>Equipo Bourbaki: <i>El costo humano de la guerra por la construcci\u00f3n del monopolio del narcotr\u00e1fico en M\u00e9xico (2008-2009)<\/i>. Febrero de 2011.<\/p>\n<p>Equipo Nizkor: <i>\u00bfTerrorismo o rebeli\u00f3n?<\/i> Human Rights. 2002.<\/p>\n<p>Rodr\u00edguez Rejas, Mar\u00eda Jos\u00e9. (2010) \u201c<i>El proceso de militarizaci\u00f3n en M\u00e9xico: un caso ejemplar.<\/i>\u201d Am\u00e9rica Latina: Estado y sociedad en cuesti\u00f3n. Ed. Edimpo.<\/p>\n<p>Human Rights Watch: Ni seguridad, ni derechos. Ejecuciones, desapariciones y tortura en la \u201cguerra contra el narcotr\u00e1fico\u201d de M\u00e9xico. Noviembre de 2011.<\/p>\n<p>Informe. Saldos de la represi\u00f3n en M\u00e9xico 2009-2010: una guerra contra el pueblo. Comit\u00e9 Cerezo M\u00e9xico. 2011.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Resultado de un trabajo sobre documentaci\u00f3n de violaciones a los derechos humanos en M\u00e9xico y del an\u00e1lisis marxista sobre la formaci\u00f3n econ\u00f3mico-social-capitalista que impera en el pa\u00eds llegamos a la conclusi\u00f3n de que estamos viviendo el proceso de configuraci\u00f3n del Estado en uno terrorista. 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