{"id":521,"date":"2015-08-05T05:39:00","date_gmt":"2015-08-04T23:39:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=521"},"modified":"2020-06-10T13:33:25","modified_gmt":"2020-06-10T19:33:25","slug":"la-forma-estatal-del-capitalismo-financiero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=521","title":{"rendered":"LA FORMA ESTATAL DEL CAPITALISMO FINANCIERO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><i>Todo Estado est\u00e1 fundado en la violencia, dijo Trotsky. Objetivamente esto es cierto [\u2026] La violencia no es, naturalmente, ni el medio normal ni el \u00fanico medio de que el Estado se vale, pero s\u00ed es su medio espec\u00edfico<br \/>\n<\/i><b>Max Weber<\/b><\/p>\n<p>Toda consideraci\u00f3n sobre la dominaci\u00f3n pol\u00edtica contempor\u00e1nea conduce inevitablemente a analizar dos caracter\u00edsticas inherentes al poder estatal: por un lado, la articulaci\u00f3n entre fuerza y consenso; y por el otro, la particularizaci\u00f3n del Estado como poder separado de la sociedad y por encima de \u00e9sta. Ambas condicionan la suerte de la intervenci\u00f3n estatal en la reproducci\u00f3n del sistema econ\u00f3mico, as\u00ed como en la contenci\u00f3n de los antagonismos sociales. El poder pol\u00edtico reviste la forma de un \u201caparato p\u00fablico impersonal\u201d, resum\u00eda Evgeny Pasukanis. Para entenderla es preciso examinar las formas de articulaci\u00f3n entre violencia y consenso, y discernir los v\u00ednculos entre los poderes p\u00fablicos y los intereses de la clase dominante.<\/p>\n<p><b>Coerci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>La historia reciente de los medios de ejecuci\u00f3n del poder estatal \u2014tribunales, administraci\u00f3n, ej\u00e9rcito, polic\u00edas, alguaciles, c\u00e1rceles\u2014 sintetiza las grandes evoluciones estructurales de la fase actual del capitalismo. Igual que el conjunto de los servicios p\u00fablicos, esas instituciones han enfrentado medidas de austeridad y una degradaci\u00f3n de las condiciones laborales de la mayor\u00eda de sus integrantes. El desbordamiento de los jueces y el hacinamiento carcelario son las consecuencias m\u00e1s significativas. Esta tendencia ha sido mayormente matizada en el caso de las fuerzas policiacas. Si bien la cantidad de polic\u00edas por habitantes sigue elev\u00e1ndose, los efectivos registran una evoluci\u00f3n desigual desde la d\u00e9cada de 1980. Cualitativamente, el tipo de armamento a disposici\u00f3n de los polic\u00edas tiende a evolucionar de las simples armas de mano a rev\u00f3lveres y, cada vez m\u00e1s, hacia armas semiautom\u00e1ticas, as\u00ed como una relajaci\u00f3n de los reglamentos en cuanto a su empleo. La banalizaci\u00f3n de esas licencias para matar a la hora de enfrentar pandillas y patrullar en guetos, favelas y barrios marginales va en ascenso. Pero su uso laxo no se restringe a reprimir todo lo que la buena sociedad considera escoria de las clases peligrosas. Cuando es necesario, la \u201cviolencia f\u00edsica leg\u00edtima\u201d interviene sin rodeos para pacificar los antagonismos entre trabajadores y patrones. Los mineros de Marikana y los jornaleros de San Quint\u00edn saben de ello.<\/p>\n<p>Pero esta evoluci\u00f3n aparentemente contradictoria es compensada por otra tendencia. El control social transita crecientemente a trav\u00e9s de cuerpos de seguridad privada. Siempre presente en las tareas de resguardo de los centros industriales, comerciales y financieros del capital monopolista, as\u00ed como en el transporte de fondos, la polic\u00eda privada ha extendido su campo de actividades hacia el control de pasajeros y equipajes y el patrullaje de espacios p\u00fablicos (parques, playas, ferias, conciertos). De la misma manera se ha vuelto un elemento consustancial de la organizaci\u00f3n de esas murallas de clase que son las <i>gated communities<\/i>. Las fuerzas de seguridad privada en Estados Unidos superan a la polic\u00eda en una proporci\u00f3n de 3 a 1. Am\u00e9rica Latina es la regi\u00f3n donde m\u00e1s crecen y con mejor armamento. En Guatemala superan a la polic\u00eda en una relaci\u00f3n de 6 a 1 (r\u00e9cord). En M\u00e9xico, su crecimiento ha sido exponencial desde la reforma de ese sector en 1995.<sup>1<\/sup> Finalmente, la privatizaci\u00f3n del control social abarca tambi\u00e9n las c\u00e1rceles. Desde la d\u00e9cada de 1980, los pa\u00edses anglosajones han abierto la puerta a empresas privadas para encargarse del suministro de servicios, pero tambi\u00e9n de la construcci\u00f3n y de la organizaci\u00f3n de centros penitenciarios. Actualmente, las c\u00e1rceles privadas albergan 8% de los 1.6 millones de prisioneros en EU.<sup>2<\/sup> El principio no tarda en propagarse a otras partes del mundo, aunque sea a ritmos desiguales. En M\u00e9xico una reforma de 2013 introdujo el principio y su pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Esta doble tendencia en la organizaci\u00f3n de la coerci\u00f3n social \u2014su forma organizada (estatal) y su forma in-organizada (privada)\u2014 ata\u00f1e simult\u00e1neamente al consenso.<\/p>\n<p><b><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-522\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/sismo10mini.jpg\" alt=\"sismo10mini\" width=\"600\" height=\"406\" \/><\/b><\/p>\n<p><b>Consenso\u00a0<\/b><\/p>\n<p>Numerosos trabajos han puesto en relieve el reforzamiento inexorable del Poder Ejecutivo respecto al Legislativo y el Judicial. Esta presidencializaci\u00f3n de las democracias constituye la espuma de un fen\u00f3meno m\u00e1s profundo. Traduce la autonomizaci\u00f3n y el empoderamiento de la alta administraci\u00f3n \u2014directores, consejeros, abogados, sherpas\u2014 as\u00ed como su capacidad, en orientar las decisiones del Ejecutivo. Este fen\u00f3meno est\u00e1 objetivamente condicionado, entre otros factores, por la creciente divisi\u00f3n, calificaci\u00f3n y especializaci\u00f3n que exige el tratamiento de los expedientes. No considerar ese fen\u00f3meno obstaculiza la comprensi\u00f3n del mecanismo de transmisi\u00f3n del poder estatal: la ordenaci\u00f3n legislativa. En los hechos, la alta administraci\u00f3n y su tecnocracia son los actores que han reemplazado al parlamento en cuanto a la presentaci\u00f3n de iniciativas de ley. La producci\u00f3n legislativa y la definici\u00f3n del inter\u00e9s general tienen su centro en la alta administraci\u00f3n. En esas circunstancias, la actividad efectiva del Poder Legislativo se reduce a aprobar o rechazar las iniciativas de ley.<sup>3<\/sup><\/p>\n<p>Por educaci\u00f3n y origen social, los altos funcionarios enlazan la cima de la burocracia estatal a los intereses de las clases propietarias. Las grandes familias administrativas son por tanto criaderos de altos oficiales, ministros y embajadores. El <i>lobbying<\/i>-actividad popularmente ubicada en los pasillos, restaurantes y grandes hoteles pr\u00f3ximos a los parlamentos- se ejerce sobre todo ante los miembros de la alta administraci\u00f3n. Asimismo, las \u00faltimas d\u00e9cadas registran la generalizaci\u00f3n de otro modo depravado de cooptaci\u00f3n que Lenin ya vislumbraba: la gratificaci\u00f3n de ex ministros, altos funcionarios y ahora ex presidentes con generosas sinecuras en los consejos de administraci\u00f3n de corporaciones privadas. Las dos \u00faltimas d\u00e9cadas acusan la aceleraci\u00f3n del uso de la puerta giratoria entre el Estado y el mundo de los negocios; una pr\u00e1ctica que se plasma en interesantes resultados para el capital monopolista. En M\u00e9xico, A. Monteagudo Cuevas, presidente ejecutivo de AgroBio y representante de cinco transnacionales de la biogen\u00e9tica, \u201chab\u00eda trabajado en el \u00e1rea de negociaciones comerciales de la Secretar\u00eda de Econom\u00eda, justamente durante el proceso\u00a0 de debate y aprobaci\u00f3n del marco legal que rige la biotecnolog\u00eda\u201d.<sup>4<\/sup> Pero si la puerta giratoria es eficaz para los negocios, tambi\u00e9n es proporcionalmente obscena para los intereses del Estado. La mayor\u00eda de los esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n pol\u00edtica en las \u00faltimas d\u00e9cadas se bati\u00f3 girando por esa puerta.<sup>5<\/sup> Evidentemente el conjunto de esos maridajes explica c\u00f3mo los intereses del mundo de los negocios filtran el Estado. Tambi\u00e9n permite comprender otro proceso: la conversi\u00f3n de las ideas de las clases dirigentes en ideas dominantes.<\/p>\n<p>La vida pol\u00edtica contempor\u00e1nea se singulariza por la omnipresencia de una multiplicidad de actores \u2014agencias de <i>marketing<\/i>, de publicidad, de comunicaci\u00f3n, de notaci\u00f3n, de consultor\u00edas, de sondeos\u2014 que invadieron los diferentes pisos de las superestructuras pol\u00edticas, en especial durante los \u00faltimos 30 a\u00f1os. Apolog\u00e9ticamente presentada como modernizaci\u00f3n de la vida pol\u00edtica, sus actividades encubren una complicidad estructural con las clases dirigentes y las c\u00e1maras patronales. La industria medi\u00e1tica \u2014sector donde la centralizaci\u00f3n de la propiedad alcanz\u00f3 un grado in\u00e9dito\u2014 desempe\u00f1a un rol creciente en la producci\u00f3n de las formas culturales sobre las cuales se asienta la hegemon\u00eda. Los desfiles y las tertulias de todos esos actores han convertido los <i>mass media<\/i> en sustitutos del debate parlamentario. La publicidad y los sondeos de todos los d\u00edas se convierten en instrumentos temibles en los momentos cr\u00edticos de la vida pol\u00edtica. Seg\u00fan un periodista, el Estado federal gast\u00f3 m\u00e1s de 5,8 mil millones de pesos en propaganda para la reforma energ\u00e9tica que abri\u00f3 \u2014de par en par\u2014 las actividades de generaci\u00f3n de electricidad, de exploraci\u00f3n y de extracci\u00f3n de hidrocarburos as\u00ed como el transporte y refinamiento de \u00e9stos a los grandes conglomerados capitalistas.<sup>6<\/sup> Esta suma superar\u00eda la partida de la Suprema Corte de Justicia de la Naci\u00f3n o del Instituto Nacional de Estad\u00edstica y Geograf\u00eda (INEGI) en 2013.<sup>7<\/sup> El conjunto de esos recursos, especialmente los sondeos, son instrumentalizados para contrarrestar los efectos pol\u00edticos de las movilizaciones colectivas (m\u00edtines, marchas).<\/p>\n<p>La actividad de todos esos agentes del campo pol\u00edtico alcanza su paroxismo en las campa\u00f1as electorales, momentos cumbre de la lucha pol\u00edtica. Su creciente protagonismo desde la d\u00e9cada de 1980 ha coincidido con el desplazamiento de la vida pol\u00edtica hacia el centro. Como lo dijo sin rodeos el <i>Wall St. Journal<\/i>: \u201clas campa\u00f1as electorales en el extranjero se parecen cada vez m\u00e1s en <i>estilo<\/i> y en <i>sustancia<\/i> a la de EE.UU.\u201d<sup>8<\/sup> El estilo queda ilustrado por esos malabarismos entre ideas vacuas y f\u00f3rmulas publicitarias encarnadas por candidatos sonrientes, t\u00edteres de estrategas en comunicaci\u00f3n y de los institutos de sondeos. La sustancia radica en constre\u00f1ir los gobiernos a limitarse a reproducir las condiciones sociales generales que definen el capitalismo de hoy.<\/p>\n<p><b><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-523\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/sismo23mini.jpg\" alt=\"sismo23mini\" width=\"600\" height=\"408\" \/><\/b><\/p>\n<p><b>Autonom\u00eda y heteronom\u00eda<\/b><\/p>\n<p>Perry Anderson compar\u00f3 la relaci\u00f3n entre fuerza y consenso en el sistema pol\u00edtico con la existente entre las reservas de los bancos centrales y la circulaci\u00f3n fiduciaria en el sistema monetario y de cr\u00e9dito. Las primeras sirven de respaldo a las segundas. La f\u00f3rmula traduc\u00eda en el lenguaje terrenal del siglo xx la met\u00e1fora del centauro \u2014ese ser mitol\u00f3gico con torso humano y ancas de bestia\u2014 con la cual Maquiavelo describ\u00eda el Estado moderno en ciernes. Pero para soldarse fuerza y consenso deben revestir la indumentaria y hablar el lenguaje propiamente estatal: el parlamentarismo y la ideolog\u00eda jur\u00eddica. A trav\u00e9s de la producci\u00f3n de circulares administrativas, decretos, leyes y del derecho en general, el Estado aparece separado de la sociedad y por encima de \u00e9sta. La tradici\u00f3n cr\u00edtica de la forma pol\u00edtica de la dominaci\u00f3n burguesa opone a ese ordenamiento jur\u00eddico, una definici\u00f3n del Estado arraigada en su sociog\u00e9nesis como producto del car\u00e1cter irreconciliable de los antagonismos entre clases. Desde esa perspectiva, el ordenamiento jur\u00eddico opera la transustanciaci\u00f3n de la lucha de clases en dominaci\u00f3n legal. Una paradoja de la era contempor\u00e1nea, si la hay, radica en que la generalizaci\u00f3n de las democracias liberales y del estado de derecho va aparejada con el reforzamiento de la dependencia de los gobiernos con la bolsa, la banca, la deuda p\u00fablica. Todos, mecanismos que circunscriben la autonom\u00eda del Estado en los l\u00edmites de una heteronom\u00eda estructural.<\/p>\n<p>Las pol\u00edticas neoliberales no implican \u2014como se asevera apresuradamente\u2014 la fantas\u00eda por alcanzar el nirvana del Estado m\u00ednimo. Significa \u2014en primera instancia\u2014 la penetraci\u00f3n de las mediaciones mercantiles y competitivas como principios ordenadores de todas las dimensiones de la vida social, lo que incluye desde luego al Estado. La proliferaci\u00f3n de polic\u00edas y c\u00e1rceles privadas es ejemplo de c\u00f3mo los Estados tienden a comportarse crecientemente como las grandes corporaciones industriales que subcontratan (<i>outsourcing<\/i>) actividades de sus casas matrices. Tal es tambi\u00e9n el significado profundo de los conceptos que tienden a predominar en las administraciones p\u00fablicas y en las c\u00e1tedras de Ciencia Pol\u00edtica. Entre los a\u00f1os 1960 y 1980, los representantes de la escuela de los <i>public choice<\/i> llevaron a cabo en el plano de la teor\u00eda pol\u00edtica lo que los economistas monetaristas y de la nueva escuela cl\u00e1sica operaban en el plano de la teor\u00eda econ\u00f3mica. Los segundos criticaban las pol\u00edticas keynesianas y los sistemas de planificaci\u00f3n en general. Los primeros destinaban sus dardos a las expresiones pol\u00edticas que encarnaban esas pol\u00edticas. Con el fin de la fase heroica de esa embestida contra las tesis predominantes a nivel de la infra y de la superestructura durante la era de la Econom\u00eda Mixta, lleg\u00f3 la hora de int\u00e9rpretes m\u00e1s prosaicos pero no menos lisonjeros.<\/p>\n<p>A partir de los 1980, la <i>new public management<\/i>, la <i>digital era governance<\/i> y el <i>accountability<\/i> propusieron las nociones, las herramientas y una jerga para administrar el Estado a imagen y semejanza de una corporaci\u00f3n. Esa naturalizaci\u00f3n de las reglas del mercado y de la contabilidad financiera fundamenta tambi\u00e9n las tesis seg\u00fan la cual la despolitizaci\u00f3n de las principales palancas del poder p\u00fablico es la mejor forma de garantizar la imparcialidad y, por ende, una relaci\u00f3n de confianza entre los ciudadanos y las instituciones. Las reformas que consagraron la independencia de los bancos centrales en los a\u00f1os 1980 y 1990 son los mejores ejemplos de lo anterior. M. Draghi, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), desair\u00f3 recientemente a un eurodiputado del partido Podemos. El parlamentario hab\u00eda formulado una pregunta sobre las exigencias del BCE al gobierno griego. Para Draghi la interpelaci\u00f3n presupon\u00eda que el Banco era una entidad pol\u00edtica. Y la BCE no lo es, como se lo objet\u00f3 sin iron\u00eda S\u00faper Mario.<sup>9<\/sup> No menos instructiva fue la experiencia del \u201cgobierno t\u00e9cnico\u201d (sic) de Mario Monti en Italia entre noviembre de 2011 y abril de 2013. Para decirlo a la manera del <i>Wall Street Journal<\/i>, el estilo Monti consisti\u00f3 en formar un gabinete con expertos de la sociedad civil pol\u00edticamente desinteresados. Su sustancia, queda claro, fue aplicar al pie de la letra las directrices de la UE y del FMI. Si bien Monti no hac\u00eda pol\u00edtica, lo cierto es que fue el gobierno que m\u00e1s aplausos\u00a0 recibi\u00f3 de los <i>establishments<\/i> pol\u00edticos, period\u00edsticos y acad\u00e9micos de los pa\u00edses imperialistas.<\/p>\n<p>Un criterio para juzgar el \u00e9xito de las diferentes formas de Estado en la historia del capitalismo reside en su capacidad para imponer el orden econ\u00f3mico y pol\u00edtico de la burgues\u00eda como el \u00fanico posible. \u00c9ste es uno de los motivos por el cual se efect\u00faan retoques de la m\u00e1quina estatal en cada gran fase de la historia social. Esos arreglos derivan del pasivo de los enfrentamientos sociales precedentes. Se gestan a partir de los dos pilares de la estructura del poder pol\u00edtico: la coerci\u00f3n y el consenso. Ahora bien, si las crisis desnudan los componentes de una sociedad y permiten observar con claridad la praxis de sus agentes, entonces los \u00faltimos a\u00f1os confirman la creciente confusi\u00f3n entre el inter\u00e9s general y el de las grandes instituciones financieras y de los monopolios que las pen\u00faltimas dirigen. La crisis mostr\u00f3 tambi\u00e9n el nivel de desorientaci\u00f3n sindical y pol\u00edtica de las clases trabajadoras. Ello se expresa en las an\u00e9micas respuestas a la degradaci\u00f3n de las condiciones de trabajo y de vida de las masas, desde el estallido de la crisis de 2008. Se expresa en las dificultades para sacar conclusiones <i>de fondo<\/i> ante la multiplicaci\u00f3n de s\u00edntomas inequ\u00edvocos de crisis estructural de las actuales democracias pol\u00edticas. Con todo, caracter\u00edsticas y contradicciones de la forma estatal org\u00e1nica del capitalismo financiero tienen\u00a0 enorme significado para las luchas sociales. La complejidad de las m\u00e1quinas estatales, por un lado, y el car\u00e1cter crecientemente parasitario y corrupto de sus altos personales, por el otro, son indicativos de la necesaria abolici\u00f3n del gobierno pol\u00edtico sobre los hombres y su reemplazo por formas sociales de gesti\u00f3n de la producci\u00f3n y de las riquezas.<\/p>\n<hr \/>\n<p><sup>1<\/sup> <i>Small arms survey 2011<\/i>: Estados de seguridad, Instituto Universitario de Altos Estudios Internacionales, Ginebra. http:\/\/www.smallarmssurvey.org\/fileadmin\/docs\/A-Yearbook\/2011\/en\/Small-Arms-Survey-2011-Chapter-04-EN.pdf<\/p>\n<p><sup>2<\/sup> \u201cPrisoners in 2013\u201d, <i>US Department of Justice. Office of justice programs. Bureau of Justice Statistics<\/i>, 30\u00a0 de septiembre. 2014. http:\/\/www.bjs.gov\/content\/pub\/pdf\/p13.pdf Desde Reagan la poblaci\u00f3n total de los EE.UU. aument\u00f3 aproximadamente de un tercio. En el mismo periodo, la proporci\u00f3n de detenidos aument\u00f3 en 800%.<\/p>\n<p><sup>3<\/sup> Ese confinamiento podr\u00e1 interpretarse como un equilibrio, desequilibrio o reequilibrio entre los dos poderes; una apreciaci\u00f3n que depender\u00e1 del car\u00e1cter parlamentario o presidencialista del r\u00e9gimen as\u00ed como de la trayectoria del mismo. En todos los casos prevalece la tendencia al empoderamiento de la alta administraci\u00f3n.<\/p>\n<p><sup>4<\/sup> A. Enciso y B. Petrich,\u00a0 \u201cMultinacionales ya pueden sembrar ma\u00edz transg\u00e9nico\u201d, <i>La Jornada<\/i>, 13 de febrero 2012.<\/p>\n<p><i><sup>5<\/sup><\/i> La pr\u00e1ctica de la puerta giratoria entre el mundo de los negocios y las instituciones supra-estatales es mucho m\u00e1s impune. La expresi\u00f3n misma designaba inicialmente los vaivenes del alto personal del FMI y del Banco Mundial.<\/p>\n<p><sup>6<\/sup> E. M\u00e9ndez, \u201cLa defensa de la reforma energ\u00e9tica fue la campa\u00f1a m\u00e1s costosa de la presidencia\u201d, La Jornada, 15 de enero 2015.<\/p>\n<p><sup>7<\/sup> http:\/\/www.dof.gob.mx\/nota_detalle.php?codigo=5283490&amp;fecha=27\/12\/2012<\/p>\n<p><sup>8<\/sup> J. Harwood, \u201cA Lot Like Home: Campaign Strategists Give Foreign Elections That American Cachet\u201d, <i>The Wall Str. Journal<\/i>, 24 de marzo de 1999.<\/p>\n<p><sup>9<\/sup> Dos semanas despu\u00e9s, la BCE y su presidente eran arrojados al frente de la tormenta pol\u00edtica tras el anuncio de las autoridades griegas de organizar un refer\u00e9ndum sobre las medidas exigidas por la \u201ctroika\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todo Estado est\u00e1 fundado en la violencia, dijo Trotsky. 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