{"id":564,"date":"2015-08-05T06:43:26","date_gmt":"2015-08-05T00:43:26","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=564"},"modified":"2015-08-05T13:01:58","modified_gmt":"2015-08-05T07:01:58","slug":"la-huelga-de-la-canadiense","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=564","title":{"rendered":"LA HUELGA DE LA CANADIENSE"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: center;\"><b>\u00a0La historia que aqu\u00ed se cuenta forma parte del libro<br \/>\n<i>Que sean fuego las estrellas. Barcelona 1917-1923<br \/>\nuna historia narrativa,<\/i> de pr\u00f3xima edici\u00f3n.<\/b><\/h3>\n<p>A mediados de enero de 1919, con el movimiento sindical en una situaci\u00f3n de semiclandestinidad y la tensi\u00f3n creciendo, los activistas y los comit\u00e9s segu\u00edan laboriosos, y se estaban formando en Barcelona grupos importantes de afiliados entre los trabajadores de agua y gas, tranviarios, dependientes de comercio y electricidad. La Confederaci\u00f3n Regional catalana de la Confederaci\u00f3n Nacional del Trabajo declarar\u00eda varios meses m\u00e1s tarde: \u201cA pesar de la clausura de centros obreros, persecuci\u00f3n de militantes, prohibici\u00f3n de reuniones y suspensi\u00f3n de peri\u00f3dicos, los sindicatos segu\u00edan funcionando\u201d.<\/p>\n<p>Y la ciudad bull\u00eda alucinada por rumores \u201cmuy serios\u201d que dec\u00edan que el anarcosindicalismo preparaba la huelga general y que los grupos de acci\u00f3n iban a organizar una carnicer\u00eda, o absolutamente disparatados que aseguraban que Lenin hab\u00eda desembarcado encubierto en Barcelona (seg\u00fan un cable de la <i>American News Agency<\/i>) y a eso se sumaba la leyenda, porque m\u00e1s de uno hab\u00eda visto al ruso calvo. Y de postre se dec\u00eda que hab\u00eda reuniones entre catalanistas y sindicalistas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-565\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/canadenca1pk8.jpg\" alt=\"canadenca1pk8\" width=\"600\" height=\"415\" \/><\/p>\n<p>Previendo que el conflicto de los pantanos de Camarasa se extendiera, el 22 de enero de 1919, el ministro de Gobernaci\u00f3n ordenaba a los gobernadores de L\u00e9rida y Tarragona que dispusieran lo necesario para que la guardia civil vigilara las instalaciones de La Canadiense y cuidara el fluido que suministraba a Barcelona.<\/p>\n<p>La Canadiense era el nombre que la orgullosa f\u00e1brica de las tres chimeneas informalmente ostentaba, realmente se llamaba <i>Barcelona Traction Light and Power<\/i>; y la llamaban as\u00ed porque el principal accionista de la empresa era el <i>Canadian Bank of Comerce<\/i>, de Toronto, tambi\u00e9n propietario de <i>Riegos y Fuerzas del Ebro<\/i>. El grupo de empresas generaba, transformaba y distribu\u00eda la mayor parte del fluido el\u00e9ctrico que abastec\u00eda a Barcelona y pose\u00eda incluso una l\u00ednea de ferrocarril.<\/p>\n<p>Pero curiosamente, el esperado movimiento, aunque iba a surgir de La Canadiense no lo har\u00eda de la caliente zona del pantano de Camarasa, centro de los conflictos de noviembre, sino de las oficinas centrales de la compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>En enero varios oficinistas fueron pasados de eventuales a fijos en un reacomodo de la plantilla y les rebajaron el salario mensual de 150 pesetas a 125 y de 125 a 105. El reajuste se tornaba m\u00e1s ofensivo a\u00fan si resultaba cierto el rumor de que Fraser Lawton, el gerente de La Canadiense, ganaba por su cargo 30 mil pesetas oro mensuales (el autor desconoce la diferencia entre las \u201cpesetas oro\u201d y las vulgares pesetas, pero no por ello la cifra dejaba de ser astron\u00f3mica). Joan Salvat-Papasseit habr\u00eda de escribir: \u201cSe puede ir con la izquierda y ser ladr\u00f3n; lo que no puede ser, lo que no ha sido nunca, es ir con las derechas y ser persona honrada\u201d.<\/p>\n<p>Los oficinistas levantaron la demanda de \u201ca trabajo igual salario igual\u201d. El 2 de febrero ocho empleados de La Canadiense, que encabezaban la protesta y miembros del Sindicato \u00danico fueron despedidos. Cinco de los sancionados pertenec\u00edan a la secci\u00f3n de facturaci\u00f3n y sus compa\u00f1eros, en acto de solidaridad, el 5 de febrero de 1919 se declararon en huelga. Tiraron papeles, rompieron las plumas, arrojaron al suelo los tinteros, y se negaron a seguir trabajando hasta que se readmitiera a sus compa\u00f1eros. Los 117 empleados de la secci\u00f3n de facturaci\u00f3n salieron a la calle y fueron a ver al gobernador, quien les prometi\u00f3 que interceder\u00eda por ellos ante la empresa si volv\u00edan al trabajo. Cuando \u00e9stos volvieron, se encontraron con fuerzas de la polic\u00eda que les imped\u00edan el paso, no dej\u00e1ndoles entrar al interior del edificio. En la pr\u00e1ctica se les dijo que estaban tambi\u00e9n despedidos.<\/p>\n<p>La empresa se neg\u00f3 a proporcionar mayores explicaciones que una frase de unos de los directivos extranjeros, mister Coulton, que dijo que eran unos ineptos y a eso se deb\u00eda el despido. El 8 de febrero, la brigada de Martorell, llamada por la empresa, hizo acto de presencia con 50 o 60 polic\u00edas armados ante los huelguistas. La primera medida que tom\u00f3 Martorell fue decirles que \u201cno se acercasen a la puerta; que todo aquel que lo hiciera ser\u00eda conducido a la c\u00e1rcel\u201d. Luego los polic\u00edas desalojaron las oficinas y la empresa los despidi\u00f3 masivamente. Esa misma tarde el gobernador civil informaba al ministro que 120 de los expulsados pertenec\u00edan al Ferrocarril de Sarri\u00e1, un tren de cercan\u00edas tambi\u00e9n propiedad de la empresa y que \u201cla huelga puede ser importante si la secundan los obreros\u201d.<\/p>\n<p>La Canadiense se hab\u00eda identificado por una pol\u00edtica de bajos salarios y el descontento entre los obreros era grande. \u00c1ngel Pesta\u00f1a comentaba: \u201cHab\u00eda obreros en la factor\u00eda de La Canadiense, hombres j\u00f3venes de 23 y 25 a\u00f1os, que trabajaban diez horas consecutivas y ganaban la <i>enorme<\/i> suma de 75 pesetas al mes, en Barcelona, donde el precio de las subsistencias es fabuloso\u201d. Por eso, el trabajo realizado durante los \u00faltimos meses comenz\u00f3 a prender, y una comisi\u00f3n de los distintos sindicatos \u00fanicos que ten\u00edan labor organizativa dentro de la empresa: agua, gas, madera, comenz\u00f3 a reunirse (Con las nuevas reglas creadas por el congreso de Sans) y se hizo cargo del conflicto.<\/p>\n<p>El comit\u00e9 present\u00f3 a la patronal anglocanadiense unas bases en las que exig\u00edan la readmisi\u00f3n de los 8 despedidos y los 140 expulsados; el aumento de sueldo; el despido de esquiroles; la destituci\u00f3n de un alto empleado (Coulton) y el que no se tomaran represalias. La empresa respondi\u00f3 con la publicaci\u00f3n de un anuncio en el que se ped\u00eda personal y ofreci\u00f3 aumento de sueldo a parte de los huelguistas, quienes se negaron a retornar. Al salir del gobierno civil, el gerente de la empresa Fraser Lawton, como si fuera una caricatura de una novela de Dickens, contest\u00f3 a los periodistas en una entrevista improvisada:<\/p>\n<p>\u201cMi pagar y mandar; los obreros no tener ning\u00fan derecho. \u00a1Fuera, fuera!\u201d<\/p>\n<p>Mientras tanto, respondiendo a una petici\u00f3n de las esposas de los cenetistas encarcelados, los detenidos del Pelayo hab\u00edan sido trasladados a la C\u00e1rcel Modelo de Barcelona, situada en la calle Entenza; y se celebraban en toda Espa\u00f1a actos pidiendo su liberaci\u00f3n y el retorno a la normalidad sindical. En particular era importante la declaraci\u00f3n de la ejecutiva de la Uni\u00f3n General de Trabajadores (UGT) socialista exigiendo el levantamiento de la suspensi\u00f3n de garant\u00edas en Barcelona, la reapertura de locales y la liberaci\u00f3n de los presos. Las autoridades, sin embargo, en lugar de ceder apretaron produciendo nuevas detenciones y persecuciones de activistas. \u00c1ngel Samblancat fue encarcelado por un delito de opini\u00f3n: \u201cA las 10 de la ma\u00f1ana se presenta un polic\u00eda en mi casa y me dice: V\u00edstase y acomp\u00e1\u00f1eme a la direcci\u00f3n, lo reclaman de Zaragoza. \u00bfDe Zaragoza? Yo no escribo en ning\u00fan peri\u00f3dico de all\u00ed. A no ser que sea por alg\u00fan robo o asesinato\u2026 \u00a1Hombre! Usted no es capaz, me dice el agente riendo. \u201cYo soy capaz de todo\u201d. Desde la c\u00e1rcel escribir\u00e1 un art\u00edculo en que registra que adem\u00e1s de los detenidos previos, lo estaban el periodista Francisco Madrid, Malibr\u00e1n, dirigente de una cooperativa y empleado de La Canadiense, Miranda, Gallif\u00e1\u2026 La detenci\u00f3n el 6 de febrero de Daniel Rebull, conocido como David Rey fue un golpe importante para la estructura clandestina porque desarticulaba una de las redes de edici\u00f3n y distribuci\u00f3n de <i>Solidaridad Obrera<\/i>. Daniel fue trasladado al Cuartel de Caballer\u00eda de Numancia, incomunicado y puesto a disposici\u00f3n de la autoridad militar.<\/p>\n<p>Mateo Soriano, corresponsal de <i>Espa\u00f1a Nueva<\/i> desde Par\u00eds, sigui\u00f3 escribiendo, aprovechando la informaci\u00f3n que le enviaban sus contactos. En su primera nota denunciaba la existencia de un <i>Santo Oficio<\/i> que \u201cencarcela, martiriza y mata a los honrados obreros de la Catalu\u00f1a libertaria\u201d, y describ\u00eda al jefe de la brigada especial Martorell como un \u201cperro polizonte, cretino, zaresco, canallesco sobornador\u201d.<\/p>\n<p>El 10 de febrero la empresa public\u00f3 un ultim\u00e1tum llamando al retorno al trabajo y acusando a los sindicatos de aprovecharse del conflicto para fines pol\u00edticos y revolucionarios. Las presiones sobre el gobierno civil ejercidas desde Madrid crecieron. El embajador ingl\u00e9s se reuni\u00f3 con el ministro de Estado y \u00e9ste transfiri\u00f3 la presi\u00f3n al de Gobernaci\u00f3n dici\u00e9ndole que el gobernador de Barcelona no \u201chab\u00eda sido en\u00e9rgico\u201d, no se reprimi\u00f3 las reuniones en la empresa sino hasta el d\u00eda 8.\u00a0 A pesar de la censura la prensa inform\u00f3 que el gobernador ofreci\u00f3 su mediaci\u00f3n a los obreros (hasta esta sencilla maniobra era interpretada como pecado de debilidad), lo que ayud\u00f3 a decidir a los indecisos. Y ped\u00eda que el ministro presionara para que el gobernador de Barcelona actuara en el sentido que indicaba la empresa.<\/p>\n<p>El ministro de Gobernaci\u00f3n dec\u00eda en conversaci\u00f3n telegr\u00e1fica: \u201cConsidero conveniente que intervenga Martorell\u201d, a lo que el gobernador contestaba: \u201cMartorell interviene por encargo m\u00edo desde el primer momento. Estoy muy atento. Hoy la compa\u00f1\u00eda se propone admitir personal para sustituir a los huelguistas\u201d.<\/p>\n<p>Reaccionando ante las medidas del gobierno y la patronal, el siguiente paso del movimiento fue que los que cobraban y registraban los contadores de luz dejaran de hacerlo, con lo cual la empresa dejaba de recibir dinero. El tesorero Coulson denunci\u00f3 a los huelguistas ante el juzgado, argumentando que se hab\u00edan quedado con un dinero indebido, al negarse a liquidar los talonarios de recibos de usuario, a pesar de que los trabajadores hab\u00edan ya advertido a la empresa que liquidar\u00edan los talonarios una vez restablecido el trabajo.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda se produjo el primer acto de terrorismo patronal, cuando un grupo de desconocidos hiri\u00f3 de gravedad al delegado sindical de Tarrasa, Santiago Pascual, de 29 a\u00f1os, agredido varias veces antes por la polic\u00eda.\u00a0 Tres d\u00edas m\u00e1s tarde, un grupo de acci\u00f3n, formado por tres hombres enmascarados con pa\u00f1uelos, respondi\u00f3 hiriendo gravemente en la calle Calabria al cobrador de La Canadiense Joaqu\u00edn Bar\u00f3 Valero, quien muri\u00f3 tres d\u00edas despu\u00e9s. Bar\u00f3 era el \u00fanico cobrador que se hab\u00eda negado a colaborar en la no lectura de los contadores de luz y en no pasar recibos a los consumidores. El \u00fanico esquirol en el departamento. La empresa ofreci\u00f3 una recompensa de 10 mil pesetas (10 a\u00f1os de salario de uno de sus obreros) a quien ofreciera informaci\u00f3n sobre los asesinos. No obtuvo ning\u00fan resultado. De cualquier manera, es importante se\u00f1alar c\u00f3mo los actos de terror individual fueron escasos en los tres primeros meses del a\u00f1o, como si la militancia m\u00e1s extremista hubiera sido cooptada por el movimiento.<\/p>\n<p>El tercer atentado fue el 12 de febrero, cuando los grupos volvieron a tirotear en la barriada de San Mart\u00edn al contramaestre textil que actu\u00f3 como provocador de la polic\u00eda, Luis M\u00e1s Tarrades, un personaje de bastante turbio pasado contra el que los grupos atentaron en mayo anterior. El 12 de febrero a las 10 de la ma\u00f1ana, un par de desconocidos, tirotearon a Tarrades a quien produjeron una herida grave en la regi\u00f3n lumbar con salida en el abdomen que le provoc\u00f3 la muerte un d\u00eda despu\u00e9s. Mientras agonizaba acus\u00f3 a los obreros Luis Prida y Jaime Saban\u00e9s (ex presidente de la Sociedad La Constancia, de 24 a\u00f1os), del grupo de los metal\u00fargicos, quien acababa de salir de la c\u00e1rcel tras ser acusado en falso por Bravo Portillo de haber intervenido en el atentado contra Barret y estaba procesado en rebeld\u00eda, a consecuencia del ataque contra el se\u00f1or Vale. Detenidos Saban\u00e9s y Prida ser\u00e1n declarados inocentes pero pasar\u00e1n ocho meses en la c\u00e1rcel.<\/p>\n<p>Con la huelga conquistando a los empleados en las oficinas de la empresa y los departamentos administrativos, las comisiones sindicales comenzaron a escalonar la ofensiva, mientras que la empresa se preparaba para el estallido de la huelga en los departamentos de generaci\u00f3n de energ\u00eda. El 14 de febrero aparecieron en la ciudad cables de luz destruidos. El gobernador pidi\u00f3 a Capitan\u00eda ingenieros militares y el alcalde de Barcelona inici\u00f3 una mediaci\u00f3n, tratando de impedir que obreros de otras empresas secundaran el conflicto, a trav\u00e9s de conversaciones con las direcciones de las tres f\u00e1bricas que proporcionaban fluido el\u00e9ctrico a la ciudad: La Canadiense, Energ\u00eda El\u00e9ctrica de Catalu\u00f1a y Catalana de Gas y Electricidad. La Canadiense (Riegos y fuerzas del Ebro) distribu\u00eda a trav\u00e9s de la F\u00e1brica Barcelonesa de Electricidad el 60% de la energ\u00eda que consum\u00eda la ciudad, as\u00ed como a Tarrasa, Sabadell y toda la provincia de L\u00e9rida, mientras que Energ\u00eda El\u00e9ctrica de Catalu\u00f1a generaba el 30% y Catalana de Gas tan solo un 10%, pero distribu\u00eda el gas del alumbrado p\u00fablico en las zonas de la ciudad donde a\u00fan no se hab\u00eda substituido por el\u00e9ctrico.<\/p>\n<p>Mientras tanto, la tensi\u00f3n iba en aumento. La Canadiense coloc\u00f3 un cartel en sus instalaciones ofreciendo empleo a todo guardia civil o polic\u00eda municipal activo o retirado que quisiera trabajar, diciendo que habr\u00eda buen sueldo. El cartel fue pintarrajeado con injurias por los trabajadores.<\/p>\n<p>El comit\u00e9 de huelga decidi\u00f3 aumentar la presi\u00f3n y el d\u00eda 17 los metal\u00fargicos del Ferrocarril de Sarri\u00e1, se fueron a huelga, por lo cual la empresa no contaba con posibilidades de reparaciones, porque ah\u00ed estaban sus talleres. El gobernador informaba al ministro de Gobernaci\u00f3n a las 12:40 de la ma\u00f1ana las consecuencias graves que podr\u00eda tener la huelga: al paralizarse la empresa se paralizaban los servicios p\u00fablicos, tranv\u00edas y f\u00e1bricas. Y propon\u00eda al gobierno la militarizaci\u00f3n de los obreros.<\/p>\n<p>Cuatro horas despu\u00e9s a\u00f1ad\u00eda a su nota inicial un informe, en el que se rese\u00f1aba que tras haberse comunicado con la capitan\u00eda general se ve\u00eda que no era suficiente el personal t\u00e9cnico con que contaban los militares, que eran necesarios 100 individuos m\u00e1s del centro electrot\u00e9cnico del ej\u00e9rcito. Y aunque dec\u00eda que la presencia de militares en las subcentrales pod\u00eda precipitar el conflicto, terminaba: \u201c La situaci\u00f3n de ayer a hoy se ha agravado considerablemente (&#8230;) preparados para un conflicto de suma gravedad que pudiera estallar en cualquier momento\u201d.<\/p>\n<p>En respuesta, el ministro de Gobernaci\u00f3n apuntaba, en una nota confidencial, que la militarizaci\u00f3n que propon\u00eda Gonz\u00e1lez Rothwoss era peligrosa, pues los trabajadores podr\u00edan, como en 1916, aceptar ser militarizados, pero no servir a la compa\u00f1\u00eda y, adem\u00e1s, tal medida provocar\u00eda la huelga general no solo en Barcelona, tambi\u00e9n en otras provincias. Por \u00faltimo, se\u00f1alaban que no era conveniente que se infiltraran en el ej\u00e9rcito \u201cindividuos contaminados de rebeli\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Lo que proced\u00eda seg\u00fan el consejo de ministros era \u201cel destierro de los directores y aun de los presuntos sucesores de las juntas directivas de la huelga de La Canadiense a otras provincias, ejercitando la facultad extraordinaria que le atribuye la suspensi\u00f3n de garant\u00edas\u201d. Suger\u00edan como alternativa que el ej\u00e9rcito se encargara de sustituir a los actuales huelguistas. \u00bfY qui\u00e9n est\u00e1 dirigiendo la huelga? \u00bfA qui\u00e9n tienen las autoridades que deportar? No lo saben.<\/p>\n<p>El comit\u00e9 estaba reunido permanentemente (\u201ctodo el d\u00eda\u201d), variando siempre los lugares y las formas: en una casa, bares, una playa, frente al Hospital Cl\u00ednico, en unos dep\u00f3sitos de materiales de la empresa Mir\u00f3 i Trepat y operaba con enlaces. A veces, Pere Foix cuenta, se mov\u00eda por la ciudad una \u201cconductora (un cami\u00f3n) de trabajadores de mudanzas del sindicato del transporte que iba recorriendo Barcelona y recogiendo a los delegados y que all\u00ed adentro se hac\u00eda la reuni\u00f3n\u201d. Lo formaba un grupo de j\u00f3venes que en esos momentos se hac\u00edan cargo de la Federaci\u00f3n Local: Sim\u00f3n Piera, el dirigente de los alba\u00f1iles, Ricardo Fornells, representante del Sindicato de Vidrieros (antes maestro, excelente orador, colaborador de la prensa \u00e1crata), Emilio Mira (a veces llamado con el seud\u00f3nimo Antonio Valor, nativo de Alcoy) quien representaba al Sindicato de la Madera, Manuel Mascarell (vidriero), Francisco Botella (soldador metal\u00fargico) y Paulino D\u00edez, el representante de los carpinteros y secretario general de la Local. El menos conocido de ellos es Paulino D\u00edez Mart\u00edn quien lleva apenas dos meses en Barcelona y es poco conocido por la polic\u00eda; nacido en Burgos el 4 de mayo de 1892, a los 14 a\u00f1os ingres\u00f3 en el sindicato de carpinteros como aprendiz. Se va a vivir a Melilla junto al hermano, donde participa en la organizaci\u00f3n y las huelgas. Es encarcelado varias veces, forma grupos de afinidad, sufre un atentado. En octubre de 1918 llega a Barcelona de nuevo hurtando el cuerpo a la represi\u00f3n y en busca de trabajo. Ah\u00ed ingresa en el sindicato \u00fanico de la Madera, y en diciembre es nombrado delegado del sindicato a la Federaci\u00f3n Local de Barcelona.<\/p>\n<p>El comit\u00e9 ten\u00eda un infiltrado en el aparato gubernamental, un alto funcionario de prisiones, amigo personal del primer ministro conde de Romanones y conoc\u00eda los pasos de las autoridades de Barcelona. Su problema era c\u00f3mo ir escalonando el movimiento y manteniendo la solidaridad econ\u00f3mica con los sectores que iban entrando en lucha.<\/p>\n<p>En el fluido tr\u00e1fico de conversaciones telegr\u00e1ficas y mensajes mantenido a lo largo de aquella semana entre el ministro de Gobernaci\u00f3n y el gobernador de Barcelona sorprende que en ning\u00fan momento las autoridades buscaran una manera de resolver el conflicto que no pasara por la derrota de los trabajadores y su sumisi\u00f3n a la voluntad de La Canadiense. Sin duda, las presiones de los industriales y de la embajada brit\u00e1nica ten\u00edan gran eco en Madrid. En la noche del 17 nuevamente el ministro de Gobernaci\u00f3n se dirigi\u00f3 al gobernador pidiendo:<\/p>\n<p>\u201cExtreme vigilancia, director Canadiense. Embajador de Inglaterra dice que est\u00e1 amenazado de muerte\u201d. Gonz\u00e1lez Rothwoss contest\u00f3: \u201cEn el domicilio de \u00e9ste y otros jefes compa\u00f1\u00eda hay parejas de guardia civil y agentes de seguridad\u201d.<\/p>\n<p>El mismo d\u00eda 17 se presentaron las peticiones de los trabajadores textiles, un gremio compuesto en 80% por mujeres. Las bases presentadas a la patronal exig\u00edan el reconocimiento del sindicato, jornada m\u00e1xima de 8 horas, s\u00e1bado ingl\u00e9s, abolici\u00f3n del destajo, pago de jornal \u00edntegro en caso de accidente, prohibici\u00f3n del trabajo de menores. En el origen del movimiento estaba la respuesta al intento de la patronal de disminuir los salarios anunciado a principios de febrero y la disminuci\u00f3n de operarios en la industria algodonera y, tras esto, la disminuci\u00f3n de los pedidos para exportaci\u00f3n al haberse terminado la guerra, que constituyeron una fuente fundamental de ganancias para los patrones catalanes en los a\u00f1os anteriores. La existencia en las bodegas de abundantes tejidos, seg\u00fan la patronal, obligaba a disminuir los precios de los destajos que hab\u00edan aumentado en a\u00f1os anteriores.<\/p>\n<p>El sindicato que hab\u00eda surgido en los \u00faltimos meses y con posteridad al congreso de Sans, dentro de un sector con una fuerte tradici\u00f3n de lucha, pero con un nivel muy bajo de sindicaci\u00f3n, hab\u00eda crecido enormemente en los \u00faltimos meses. El tintorero Ricardo Sanz recordar\u00eda c\u00f3mo \u201clas mujeres acud\u00edan en masa al sindicato en demanda de ingreso\u201d, en buena parte gracias al trabajo de organizaci\u00f3n de los cuadros formados en la lucha de las mujeres en enero del 18: Lola Ferrer, Rosario Dulcet, Ramona Berni. Con esta nueva fuerza el sindicato decidi\u00f3 pasar a la ofensiva; buscaba que los trabajadores no pagaran los efectos de la crisis que el fin de la guerra mundial impon\u00eda al textil catal\u00e1n.<\/p>\n<p>El 17 de febrero, la polic\u00eda irrumpi\u00f3 en una reuni\u00f3n sindical en el centro obrero de la calle San Pablo, con el argumento de que no hab\u00eda permiso; 62 trabajadores de empresas cinematogr\u00e1ficas fueron detenidos. En la reuni\u00f3n se hab\u00edan repartido hojas clandestinas donde se propon\u00eda un paro en el sector de los espect\u00e1culos. Seis de los detenidos permanecieron en la comisar\u00eda. Ese d\u00eda el gerente Lawton cedi\u00f3 y abri\u00f3 negociaciones. La primera cita es en el edificio de La Canadiense, donde llegan los cinco delegados encabezados por Sim\u00f3n Piera. Lawton, vio a un dirigente de la CNT entre los negociadores, y no acept\u00f3 el di\u00e1logo; abandon\u00f3 la sala sin discutir las propuestas (libertad de sindicaci\u00f3n, no represalias, restituci\u00f3n de los salarios originales).<\/p>\n<p>Para los que segu\u00edan la huelga a trav\u00e9s de las notas period\u00edsticas y de los informes gubernamentales, resulta dif\u00edcil imaginar la inmensa red que la CNT, a pesar de la falta de muchos de sus cuadros dirigentes y la represi\u00f3n en las calles, la clausura de los locales y la imposibilidad de hacer asambleas masivas, estaba logrando. El comit\u00e9 de huelga, encabezado por Piera y Paulino D\u00edez, hab\u00eda cubierto las bajas, estaba en contacto con Pesta\u00f1a, se hab\u00edan activado multitud de enlaces con las f\u00e1bricas y talleres y, gracias a la labor de entre otros muchos Eugenio Mart\u00ednez Fern\u00e1ndez (que ser\u00eda juzgado por eso dos a\u00f1os m\u00e1s tarde), se comenzaron colectas, que llegaron a reunir la sorprendente cantidad de 50 mil pesetas en una semana.<\/p>\n<p>El 19 de febrero, Gonz\u00e1lez Rothwoss se re\u00fane con las patronales. Hay huelgas de brazos ca\u00eddos en las barriadas de Gracia y Sans. Los rumores dicen que est\u00e1n preparados para entrar en acci\u00f3n los trabajadores de La Canadiense en la ciudad y cortar la distribuci\u00f3n, as\u00ed como los que trabajan en la generaci\u00f3n en los saltos de agua de L\u00e9rida. Un d\u00eda m\u00e1s tarde, a las 18:15 horas, el gobernador telegraf\u00eda al ministro de gobernaci\u00f3n: \u201cTras conferenciar con elementos de La Canadiense, \u00e9sta insiste en inmediata movilizaci\u00f3n. Creo procede\u201d. Cinco minutos m\u00e1s tarde el ministro responde: \u201cRuego a usted me diga si considera en absoluto preciso e indispensable movilizaci\u00f3n\u201d. Ambos se han vuelto sordos.<\/p>\n<p>A las 19:45 el gobernador insiste: \u201cS\u00ed, capit\u00e1n general de acuerdo. Envi\u00e9 guardias civiles a las subcentrales para custodia.\u201d Los obreros les informaron que si no se retiraban inmediatamente abandonar\u00edan el trabajo. \u201cClaro est\u00e1 que ante ello he ordenado se retiren las fuerzas\u201d. A las 20:30, el gobernador insiste al ministro: \u201cFirme decreto de movilizaci\u00f3n. Lo usar\u00e9 en el momento oportuno. Hay razones. Ruego encarecidamente al gobierno se haga en la forma que propongo\u201d. A la una y media de la madrugada del 21 de febrero, el ministro responde que \u201cel Consejo de Ministros estudi\u00f3 el asunto y decidi\u00f3 no movilizaci\u00f3n militar sino incautaci\u00f3n por el Estado de la compa\u00f1\u00eda a las 15:00 horas. De acuerdo embajador de Inglaterra. Hable usted direcci\u00f3n compa\u00f1\u00eda (incautaci\u00f3n ser\u00e1 temporal y con garant\u00edas) e informe. Sale m\u00e1s personal militar\u201d. La incautaci\u00f3n significaba que el Estado era el administrador y operador temporal de la empresa.<\/p>\n<p>A las 4 de la tarde del viernes 21 de febrero, el comit\u00e9 de huelga lanza su tercera gran ofensiva: entra en huelga la totalidad de los obreros de La Canadiense, 1 200, dejan el trabajo a los operarios de transformadores de La Canadiense en el Paralelo Se suspende la distribuci\u00f3n del fluido el\u00e9ctrico en Barcelona que llega de las centrales. Tranv\u00edas paralizados en las calles, unos 60, porque el resto, cerca de 700, tienen tiempo para irse a las cocheras; 70% de las f\u00e1bricas en la provincia de Barcelona paralizadas. Los obreros fabriles recorren las Ramblas. Cierre de comercios. No hay luz ni en el gobierno civil. \u201cEl paro ordenado por el comit\u00e9 de huelga fue matem\u00e1tico\u201d. La f\u00e1brica est\u00e1 custodiada por agentes de seguridad y guardias civiles, al mando del inspector Grimaud y los agentes Espejo y Arnaldo. La polic\u00eda disolvi\u00f3 grupos en el Paralelo. Seis obreros m\u00e1s detenidos. La mayor\u00eda de los cines y teatros suspendi\u00f3 funciones. Los ingenieros de La Canadiense presionan a la empresa diciendo que si no ponen todo de su parte para resolver el conflicto abandonar\u00e1n el trabajo, muchos faltaron hoy.<\/p>\n<p>La compa\u00f1\u00eda de capital alem\u00e1n \u201cEnerg\u00eda El\u00e9ctrica de Catalu\u00f1a\u201d continuaba suministrando energ\u00eda a sus abonados y algunas empresas pudieron trabajar incluido el diario <i>Las Noticias<\/i>. Hay un completo acuartelamiento militar. En el despacho de Capitan\u00eda, desde las 5 de la tarde, adem\u00e1s de Milans del Bosch estaban reunidos los representantes de la Lliga Regionalista (Camb\u00f3, Puig i Cadafalch), empresarios del Fomento Nacional del Trabajo y asesores militares. La Secretar\u00eda de Marina nombra t\u00e9cnicos y oficiales y los manda a Barcelona. Al anochecer no hay alumbrado p\u00fablico, las fuerzas de orden patrullaban con antorchas y hachones. La poblaci\u00f3n usa l\u00e1mparas de carburo y velas. Sin embargo no se producen choques, solo el contratista de obras Joan Vila, de quien se dice que ten\u00eda nexos con La Canadiense, sufri\u00f3 un atentado frente a su casa, en la calle Diputaci\u00f3n y fue herido en un pie por un desconocido solitario. Ingenieros militares entran en la empresa en la noche.<\/p>\n<p>El editorial de <i>Espa\u00f1a Nueva<\/i> se titula: \u201c\u00bfHablar\u00e1 el M\u00e1user?\u201d Denuncia c\u00f3mo el presidente del consejo de ministros habla de la huelga y dice que parece preparar las condiciones para una mayor represi\u00f3n.<\/p>\n<p>S\u00e1bado 22. El suministro de fluido el\u00e9ctrico es anormal y con grandes interrupciones. Aver\u00edas, medio voltaje cuando lo hay, la luz en las calles solo hasta las 8 de la noche. Problemas con la luz en el Hospital Cl\u00ednico. Los obreros al ir al paro no han saboteado las instalaciones. Siguen llegando militares del cuerpo de ingenieros. En la ciudad hay fuertes rumores de que dos soldados se electrocutaron, el gobierno desmentir\u00e1 m\u00e1s tarde la noticia, para finalmente en una nota que pasa por la censura, una semana m\u00e1s tarde, reconocer que s\u00ed lo fueron.<\/p>\n<p>Los dep\u00f3sitos de carb\u00f3n de La Canadiense en los muelles est\u00e1n inmovilizados porque el sindicato de transportistas se niega a distribuirlos; tienen que intervenir carros militarizados. La ciudad se estaba paralizando casi totalmente. En el colmo del cinismo el gerente de La Canadiense, Lawton, publicaba una carta en los peri\u00f3dicos de la ciudad donde aseguraba que no hab\u00eda recibido demanda concreta de los huelguistas.<\/p>\n<p>El alcalde de Barcelona, Manuel Morales Pareja, crea un peque\u00f1o gabinete que intenta restablecer el fluido el\u00e9ctrico de El Paralelo, mientras que el jefe de la Guardia Urbana recorr\u00eda con varios de sus agentes recorr\u00edan las principales calles de la ciudad para convencer a los comerciantes de que no cerraran e iluminaran sus establecimientos.<\/p>\n<p>Los ingenieros militares logran restablecer el alumbrado p\u00fablico parcialmente, en algunos lugares de la ciudad, con cortes continuos. Para el gobierno, el problema de poner en marcha la empresa es casi irresoluble: el general Joaqu\u00edn Milans del Bosch, el capit\u00e1n general, propone una y otra vez que se militarice la ciudad y se decrete el estado de guerra. Milans, nacido en Barcelona, veterano de guerras coloniales, y muy cercano a la oligarqu\u00eda catalana es un hombre unido a un informe, en su pecho izquierdo lleva dos docenas de imponentes medallas; en la foto oficial levanta la mirada hacia el cielo y cultiva el estilo Alfonso XIII: pelo corto, bigotillo. Y hoy es el representante de la l\u00ednea m\u00e1s dura.<\/p>\n<p>Los informes t\u00e9cnicos que dan los oficiales de zapadores y el cuerpo de ingenieros de la armada es que tomar\u00edan al menos cuatro d\u00edas normalizar, incluso con la militarizaci\u00f3n de los obreros. Mientras tanto, en las reuniones con el gobierno participan las otras empresas el\u00e9ctricas a las que todav\u00eda no se ha extendido el movimiento.<\/p>\n<p>Del otro lado, el movimiento ha tenido que actuar en condiciones extremadamente dif\u00edciles, pero con eficacia sorprendente. \u00c1ngel Pesta\u00f1a cuenta: \u201cEl Poder Ejecutivo radicaba en la asamblea de todos los sindicatos de Barcelona, que se reun\u00eda a pesar del estado de guerra y la cotidiana persecuci\u00f3n, y cada d\u00eda tomaba acuerdos para el siguiente, y cada d\u00eda se ordenaba qu\u00e9 fracciones o qu\u00e9 trabajos deb\u00edan paralizarse al d\u00eda siguiente\u201d. Pesta\u00f1a no participaba de esas reuniones, pero se manten\u00eda enlazado por su condici\u00f3n de director de la precaria Soli, \u201cporque tengo el deber de conocerlo\u201d. Suponiendo su papel en la huelga el gobierno dicta acta de procesamiento en rebeld\u00eda contra Pesta\u00f1a el 22 de febrero.<\/p>\n<p>La detenci\u00f3n de David Rey hab\u00eda obligado a restablecer la manera de imprimir la Soli clandestinamente. Jos\u00e9 Viadiu da noticia de que se hac\u00eda en 20 o 30 imprentas clandestinas de Barcelona y da informaci\u00f3n sobre dos de ellas, una en la calle Poniente y otra en Tallers y una m\u00e1s en Tarragona. Cuenta que el peri\u00f3dico sali\u00f3 diario durante la huelga y que varias veces la imprenta donde se estaba haciendo fue asaltada por la polic\u00eda. Pesta\u00f1a y Carb\u00f3 redactaban, Paulino D\u00edez organizaba la distribuci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ante la incautaci\u00f3n, el comit\u00e9 de huelga da un paso adelante e invita a sumarse al movimiento a los trabajadores de las otras empresas generadoras. El Sindicato Metal\u00fargico de Barcelona acuerda entregar 2 pesetas diarias a cada huelguista, siempre que no fueran a levantar la huelga sin salarios ca\u00eddos (de tal manera que el apoyo funciona como un pr\u00e9stamo). Pesta\u00f1a cuenta: \u201cEn Catalu\u00f1a los trabajadores en sus sindicatos pagan una cuota que oscila entre 20, 25, 30 c\u00e9ntimos por semana; pero como hemos tenido un cuidado especial en cultivar el despertar de la solidaridad (\u2026), cuando llega el s\u00e1bado, no tiene inconveniente en dar una peseta, seis riales o dos pesetas de cuota extraordinaria (\u2026) para sostener a los trabajadores que luchan\u201d. As\u00ed se manten\u00edan \u201cmil y pico de huelguistas que percib\u00edan 20, 25, 30 pesetas semanales\u201d. El narrador no puede dejar de pasar de la admiraci\u00f3n al asombro ante una estructura hormiga, de base, extraordinariamente compleja de la organizaci\u00f3n que permit\u00eda recaudar y distribuir entre los huelguistas estos fondos, sin locales ni asambleas. El mismo s\u00e1bado a las 11 circularon algunos tranv\u00edas del ferrocarril de Sarri\u00e1. Arriban a Barcelona constantemente m\u00e1s soldados.<\/p>\n<p>El domingo 23 los sindicatos, informados de la incautaci\u00f3n por el letrado Montalvo, se dirigen por escrito al gobernador y le dicen que como el gobierno es causante de la suspensi\u00f3n de garant\u00edas constitucionales en la provincia de Barcelona, la interrupci\u00f3n del libre ejercicio de los sindicatos obreros y la detenci\u00f3n de obreros, la comisi\u00f3n \u201cs\u00f3lo tratar\u00e1 con el gobierno\u201d para acabar esto, y por otro lado con la compa\u00f1\u00eda respecto a las bases presentadas. Firman los Sindicatos de Gas, Agua y Electricidad, Madera, Construcci\u00f3n y Metalurgia.<\/p>\n<p>La militarizaci\u00f3n, como si quisiera mostrar un poder del que carece, es ostensible. El coronel Madrid ocup\u00f3 la sede de la empresa en el Paralelo, con el 4\u00ba de Zapadores y algunos marinos de los barcos fondeados en el puerto. A las 11 de la noche, los militares consiguen que una peque\u00f1a parte de la ciudad tenga luz. Gracias a ello algunos diarios son distribuidos, pero cierta normalidad en el fluido el\u00e9ctrico no se consigui\u00f3 hasta la ma\u00f1ana siguiente, aunque por el momento con una potencia limitada de voltaje. \u201cLos servicios mejoran, pero no se normalizan\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-566\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/enterrament-francesc-comes-2.jpg\" alt=\"enterrament francesc comes 2\" width=\"600\" height=\"448\" \/><\/p>\n<p>Ricardo Sanz cuenta que \u201clas l\u00edneas de baja como alta tensi\u00f3n, as\u00ed como los transformadores, fueron atacados primero con prudencia, en vista de dejar abierta la posibilidad de una soluci\u00f3n\u201d, Paulino D\u00edez a\u00f1ade que \u201cEn Tremps y Camarasa se volaron las torres de alta tensi\u00f3n y en la calle Baja de San Pedro hizo explosi\u00f3n una tuber\u00eda de gas que levant\u00f3 los adoquines de la calle a la altura de un cuarto piso.\u201d Al establecerse la electricidad salieron de nuevo los tranv\u00edas a la calle y se arm\u00f3 una gresca en la calle Pelayo, donde un tranv\u00eda fue apedreado y tiroteado, hirieron al conductor, quien muri\u00f3 a los pocos d\u00edas.<\/p>\n<p>Romanones presenta su renuncia, el rey no se la acepta. Al d\u00eda siguiente llegaba a Barcelona desde San Sebasti\u00e1n el nuevo Gobernador Militar de la provincia, el general Severiano Mart\u00ednez Anido. Se trata de reforzar el mando militar, Milans del Bosch en la regi\u00f3n, Mart\u00ednez Anido en Barcelona, dos de <i>los duros<\/i> en materia social.<\/p>\n<p>Siguiendo la l\u00f3gica del avance gradual, como si fuera una epidemia que se expande al contacto, el comit\u00e9 de huelga ordena y comienza a informar en las f\u00e1bricas que, si la energ\u00eda el\u00e9ctrica de su empresa la producen esquiroles, no entrar\u00e1n a trabajar. El domingo 23 de febrero se informa que los trabajadores de la otra empresa de fluido el\u00e9ctrico \u2014\u201dEnerg\u00eda El\u00e9ctrica de Catalu\u00f1a\u201d\u2014 se unen a la huelga; el paro en las compa\u00f1\u00edas el\u00e9ctricas es absoluto.<\/p>\n<p>El lunes 24 se acaba el plazo que La Canadiense dio para retornar al trabajo, advirtiendo que los que no lo hicieran ser\u00edan despedidos permanentemente. A pesar de las presiones y la amenaza solo se reintegran al trabajo 24 empleados.<\/p>\n<p>Para el mi\u00e9rcoles 26 de febrero el Sindicato de Luz, Agua y Gas de Barcelona decreta la huelga general en el sector. Secundan el paro todos los obreros. Entre ellos los trabajadores de las grandes compa\u00f1\u00edas, una de las cuales, la Lebon, era de capital franc\u00e9s. De nuevo est\u00e1 suspendido el fluido el\u00e9ctrico en Barcelona, cortes en el suministro de agua. En f\u00e1bricas y talleres se trabajaba con continuas interrupciones del fluido. Faltan tranv\u00edas. El gobernador incauta la tra\u00edda de agua. El comit\u00e9 de huelga clandestino se niega a una entrevista p\u00fablica con el alcalde que desea mediar.<\/p>\n<p>El gobernador pide al ej\u00e9rcito un barco con maquinistas y electricistas. Le env\u00edan el crucero Extremadura desde Valencia. A las 8 de la noche, desesperado, Rothwoss conferencia con el ministro de Gobernaci\u00f3n quien dice: \u201cVan t\u00e9cnicos militares, d\u00e9me requerimientos espec\u00edficos\u201d.<\/p>\n<p>Gobernador: \u201cAlgunos ingenieros civiles se han ofrecido. Uno huy\u00f3 cuando los obreros lo amenazaron. Los que cobran y revisan los registros tambi\u00e9n se han declarado en huelga. Poblaci\u00f3n a oscuras. C\u00f3nsul de Francia vino a pedir se proteja la casa Gas Leb\u00f3n\u201d (se interrumpe un rato la conversaci\u00f3n).<\/p>\n<p>\u2014El presidente del consejo propone propiciar una reuni\u00f3n obrero-patronal. \u201c\u00bfQu\u00e9 piensa usted?\u201d<\/p>\n<p>Gobernador: \u201cMedida muy comprometida. Si no da resultado, empeorar\u00eda la situaci\u00f3n. Har\u00e9 consultas\u201d. El ministro de Gobernaci\u00f3n le contesta con un seco: \u201cUrge soluci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Jueves 27 de febrero. El ayuntamiento propone que el gobierno local acepte las tres condiciones del comit\u00e9 de huelga: restablecimiento de garant\u00edas, libertad para los detenidos y reconocimiento de los\u00a0 Sindicatos. Los catalanistas se abstuvieron.<\/p>\n<p>La crisis gubernamental crece: el jefe de gobierno califica la situaci\u00f3n en Barcelona como \u201cmala, mal\u00edsima\u201d. Se suspenden las garant\u00edas constitucionales en L\u00e9rida en previsi\u00f3n de que se sumen los trabajadores de los saltos de agua. El Gobernador de esa provincia dice que, si estalla la huelga en las centrales el\u00e9ctricas, no cuenta con medios militares.<\/p>\n<p>El primer ministro Romanones anuncia que dimitir\u00e1 en cuanto se resuelva el conflicto de Barcelona y suspende las sesiones en las cortes. Hay consultas sobre si deber\u00eda ir el ministro de Gobernaci\u00f3n a negociar; \u201cimprocedente\u201d, dicen los grandes patrones catalanes,\u00a0 los condes de Caralt y de Figols.<\/p>\n<p>El viernes 28 de febrero llegan, procedentes de Zaragoza, 30 militares electricistas m\u00e1s para dar soporte a los soldados ya instalados en las centrales el\u00e9ctricas. Mientras tanto,\u00a0 el Manifiesto de la Federaci\u00f3n Local de Barcelona reitera las tres condiciones: apertura de los sindicatos clausurados. Libertad para los detenidos desde la proclamaci\u00f3n de la suspensi\u00f3n de garant\u00edas. Retirada de la suspensi\u00f3n de las garant\u00edas constitucionales. Y denuncian que algunos peri\u00f3dicos dan informaci\u00f3n falsa.<\/p>\n<p>En esos momentos, el comit\u00e9 de huelga es ampliado con la presencia del secretario nacional de la CNT, Evelio Boal y lo asesora Manuel Buenacasa (detenido en el Castillo de Montjuich), as\u00ed como por miembros del Comit\u00e9 Regional.<\/p>\n<p>S\u00e1bado 1 de marzo. Escasez de agua, el gobierno ha incautado el servicio pero no puede ponerlo a funcionar. Circulan pocos tranv\u00edas. Aprovechando la coyuntura, los conductores de carros de alquiler logran que se firmen unas bases que incluyen el aumento salarial. La Canadiense ofrece readmitir a los huelguistas (de nuevo, tras haberlos despedido dos veces); tienen que presentarse antes del d\u00eda 6, pero no reconoce al sindicato de empleados y no reinstala a los 8 despedidos. Sus posiciones no se han movido un mil\u00edmetro; apuesta al desgaste de la huelga, que llegar\u00e1 el lunes a su cuarta semana.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-567 size-full\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/1919-assemblea-a-les-Arenes-pel-final-de-la-vaga-de-la-Canad.jpg\" alt=\"1919 assemblea a les Arenes pel final de la vaga de la Canad\" width=\"598\" height=\"331\" \/><\/p>\n<p>Domingo 2 de marzo. En una entrevista con el alcalde, el comit\u00e9 le pide que transmita los tres puntos y dan 48 horas al gobierno para que responda. En Madrid, el gobierno responde que el plazo es muy corto y la negociaci\u00f3n no prospera. Los abogados Guerra del R\u00edo y Companys negocian en la capital con el ministro de Gobernaci\u00f3n y transmiten las tres condiciones. El subsecretario de la Presidencia Jos\u00e9 Morote, en nombre del gobierno, pide m\u00e1s tiempo, lo que produce una queja del gobernador por su intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p>El lunes 3 de marzo contin\u00faa la escalada; se unen a la huelga los trabajadores de la central el\u00e9ctrica de Sant Adri\u00e0 del Besos. En Barcelona un esquirol que manejaba tranv\u00eda fue casi linchado por haber atropellado a un ni\u00f1o (de manera leve). Se defendi\u00f3 a tiros: un herido; fue detenido.<\/p>\n<p>4 de marzo. Capit\u00e1n general a ministro de la Guerra reporta: Amenazas contra empleados de confianza extranjeros. Sabotajes al alumbrado p\u00fablico. \u201cSituaci\u00f3n se pone cada d\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil\u201d. Ministro de Estado transmite a ministro de Gobernaci\u00f3n, la queja del embajador ingl\u00e9s porque el coronel a cargo de la incautaci\u00f3n de La Canadiense anunci\u00f3 que incautar\u00edan las recaudaciones. Sin embargo, ciertas voces en Catalu\u00f1a apoyan al gobierno. El gobernador agradece que Madrid no haya cedido y Portela escribe al ministro de Gobernaci\u00f3n que las autoridades lo est\u00e1n haciendo con \u201cverdadera fortuna\u201d y, de pasada, reporta que hay 78 cr\u00edmenes cometidos.\u201d La cifra es evidentemente falsa. Los atentados han decrecido en Barcelona durante la huelga, de hecho han pr\u00e1cticamente desaparecido.<\/p>\n<p>El comit\u00e9 considera rotas las negociaciones; ha concluido el plazo otorgado a las autoridades. Hay huelga en los talleres de San Feliu de Guixols. Los trabajadores de la madera de Tarragona obtienen las 8 horas y 20% de aumento. Al d\u00eda siguiente se suman a la huelga los obreros que faltaban de las f\u00e1bricas de gas, sobre todo de La Catalana. La polic\u00eda responde con absurdas redadas de extranjeros.<\/p>\n<p>El 6 de marzo el movimiento pasa de nuevo a la ofensiva. Se extiende la huelga a los electricistas de los saltos de agua de las centrales el\u00e9ctricas de Tordera, que env\u00eda fluido a Sabadell y Panad\u00e9s y de Tremp, que env\u00eda a Igualada, donde la guardia civil tom\u00f3 la planta. Tambi\u00e9n en Molins del Rey hay huelga. Rumores de que L\u00e9rida tambi\u00e9n se sumar\u00e1. Las aver\u00edas hacen que se detenga totalmente en Barcelona el tr\u00e1fico de tranv\u00edas.<\/p>\n<p>Se produce una conferencia con el gobernador; en la que participan el Presidente del consejo, el ministro de Gobernaci\u00f3n y el general Mart\u00ednez Anido. El ministro informa de las gestiones de los abogados: Jos\u00e9 Puig D\u00b4Asprer, Ram\u00f3n Aguil\u00f3, Rafael del Val, Jos\u00e9 del R\u00edo del Val, que piden que el gobierno explicite que no es patr\u00f3n sustituto para que los sindicatos traten con la compa\u00f1\u00eda, aunque reconocen que no representan a la organizaci\u00f3n, se ofrecen como mediadores. El Gobernador informa en la conferencia: \u201cMe vinieron a ver y no hay inconveniente, no he querido cerrar puertas\u201d. El ministro de Gobernaci\u00f3n pregunta: \u201c\u00bfCu\u00e1les son las condiciones de los sindicatos?\u201d (Tras un mes parece no haberse enterado) \u201c\u00bfQu\u00e9 reacci\u00f3n de las patronales?\u201d Gobernador: \u201cCondiciones ya las conoce, confirmadas. Patronal no quiere que gobierno ni compa\u00f1\u00eda entren en tratos con los sindicatos\u201d. Ministro: \u201cQue quede claro que el gobierno solo les ha garantizado el servicio p\u00fablico. En cuanto a la soluci\u00f3n el gobierno se abstiene\u201d.<\/p>\n<p>Gobernador: \u201cAs\u00ed es. La compa\u00f1\u00eda se niega a tratar con el comit\u00e9 de huelga por no ser obreros de la compa\u00f1\u00eda sino representantes de los sindicatos\u201d.<\/p>\n<p>Ministro de Gobernaci\u00f3n: \u201c\u00bfY si trataran con los abogados de los sindicatos?\u201d (Nadie contesta). Gobernador: \u201cLa huelga se extendi\u00f3 a Badalona y Villafranca y Sabadell, electricidad y f\u00e1bricas de gas. Huelga en la central el\u00e9ctrica de Molins del Rey y subestaci\u00f3n de Corbera. Paradas en las f\u00e1bricas de Igualada.\u201d Capit\u00e1n general: \u201cHay que apurar la soluci\u00f3n de la huelga. No hay motivo para declarar el estado de guerra. No hay tumultos\u201d. Ministro: \u201cD\u00edganle a la compa\u00f1\u00eda. Que no podemos mantener indefinidamente a los soldados\u201d.<\/p>\n<p>El viernes 7 de marzo termin\u00f3 el nuevo plazo patronal para volver a trabajar en La Canadiense. Solo entraron 12 de 1200 obreros y empleados. El ej\u00e9rcito no pudo normalizar el servicio de las f\u00e1bricas de gas. Badalona queda a oscuras por\u00a0 la huelga en la f\u00e1brica La Propagadora.<\/p>\n<p>Y al d\u00eda siguiente el gobierno cede a las presiones de la compa\u00f1\u00eda y de la patronal; declara el estado de guerra. Seg\u00fan un bando del capit\u00e1n general, se militariza a los trabajadores huelguistas de 21 a 38 a\u00f1os de las empresas La Canadiense, Ferrocarril de Sarri\u00e1 \u2014Las Planas\u2014 Rub\u00ed, Servicio de transportes de Barcelona, Catalana de Gas y Electricidad, Energ\u00eda El\u00e9ctrica y Gas Leb\u00f3n. Los obreros deben presentarse en sus zonas de reclutamiento. Los que no lo hicieran est\u00e1n bajo amenaza de cuatro a\u00f1os de c\u00e1rcel.<\/p>\n<p>El comit\u00e9 de huelga se re\u00fane. \u00bfC\u00f3mo neutralizar la medida? Tras una larga discusi\u00f3n se decide que se presenten, pero que se nieguen a trabajar como esquiroles en las empresas. El domingo emite un bando para invitar a que cada trabajador decida en conciencia: \u201ctendr\u00e1 que aceptar las consecuencias en su propia persona.\u201d<\/p>\n<p>Le\u00f3n Ignacio contar\u00e1: \u201cAcudieron en masa a las cajas de reclutamiento. As\u00ed lo indicaban las notas oficiosas de los peri\u00f3dicos para tranquilizar a la burgues\u00eda. No obstante, una vez que les se\u00f1alaron destino (para trabajar en las diferentes empresas), se negaron a obedecer sin que hubiera modo de convencerlos con razonamientos ni con amenazas. El activista anarquista madrile\u00f1o Mauro Bajatierra completa: \u201cNi uno de los obreros y empleados militarizados y formados en los diferentes cuarteles de Barcelona dieron un paso para cumplir la orden. Las autoridades no esperaban esta reacci\u00f3n. Materialmente no pod\u00edan obligarlos y eran demasiados para someterlos a un consejo de guerra. Al fin decidieron encerrarlos en el Castillo de Monjuich (\u2026) Formaron con los movilizados largas cuerdas de presos y bajo la vigilancia de la guardia civil, les condujeron a pie y a trav\u00e9s de la ciudad\u201d.<\/p>\n<p>Las cifras de los movilizados detenidos var\u00edan: mientras que Balcells hablar\u00e1 de casi 3 mil. Joan Ferrer dice que llegaron hasta 4 o 5 mil y <i>Espa\u00f1a Nueva<\/i> dar\u00e1 la cifra de 815 detenidos. Fueran m\u00e1s o menos, el caso es que se trataba de una insubordinaci\u00f3n pac\u00edfica y masiva muy peligrosa para los que la hab\u00edan adoptado, pero que conten\u00eda por su enorme valor moral fuertes elementos de contagio en los dem\u00e1s soldados acuartelados. Bajatierra lo anota: \u201cLas dem\u00e1s tropas entusiasmadas por lo que presenciaban, daban muestras de que su moral disciplinada pod\u00eda romperse en cualquier momento\u201d. Los juicios producidos en agosto de 1919 contra varios soldados revelan que se insubordinaron decenas de ellos, desobedecieron \u00f3rdenes, insultaron a sus mandos o desertaron. Cinco d\u00edas despu\u00e9s, m\u00e1s de un centenar de soldados estaban acusados de insubordinaci\u00f3n y el resto detenidos en un limbo jur\u00eddico.<\/p>\n<p>Albert Balcells piensa \u201cSi se tiene en cuenta el grado de tensi\u00f3n a que se hab\u00eda llegado en Barcelona, resulta asombroso que no se hubiera desatado la violencia de los audaces e impulsivos\u201d. M\u00e1s bien, los \u201caudaces e impulsivos\u201d hab\u00edan sido absorbidos por el movimiento de masas y estaban tremendamente ocupados en coordinar las acciones de la organizaci\u00f3n sumergida en la clandestinidad; mantener el inmenso aparato en pie.<\/p>\n<p>La violencia vendr\u00eda del otro lado. El d\u00eda en que se declara el estado de guerra, el capit\u00e1n general Milans encarg\u00f3 al desprestigiado y odiado Bravo Portillo la jefatura de los servicios policiales de la capitan\u00eda y le ofreci\u00f3 un sueldo; llegaba recomendado por el patr\u00f3n Bertr\u00e1n i Musit\u00fa al general Turner, jefe del Estado Mayor. Su primera misi\u00f3n era descubrir las imprentas donde elaboraban La Soli y los bandos del comit\u00e9. El socialista Rafael Vidiella narra: \u201cLa burgues\u00eda catalana entregada a cuerpo y alma a los generales del rey aplaudi\u00f3 el nombramiento del polic\u00eda dependiente de Capitan\u00eda General y los pollos pera, hijos de los burgueses, admiraban tanto al comisario que cuando iban a la peluquer\u00eda ped\u00edan al barbero: p\u00e9iname, \u00bfsabes? Con la raya en medio, y r\u00edzame el bigote a lo Bravo Portillo, \u00bfsabes?\u201d<\/p>\n<p>Ese mismo d\u00eda 9 por la noche estall\u00f3 una bomba en la imprenta Heinrich, en la calle C\u00f3rcega; causando cuatro heridos. Los sindicatos acusaron a la polic\u00eda de haber montado una provocaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El 10 de marzo, amenaza de huelga en el puerto de los descargadores de carb\u00f3n para impedir el suministro a La Canadiense. La compa\u00f1\u00eda Transatl\u00e1ntica hace un donativo de 7 mil pesetas para los esquiroles del ej\u00e9rcito y se disuelve una manifestaci\u00f3n ante las oficinas de la empresa.<\/p>\n<p>En esos momentos, repletos de enorme tensi\u00f3n, la huelga produce una nueva iniciativa. Salvador Caracena, en reuni\u00f3n de la secci\u00f3n de prensa del Sindicato \u00danico de Artes Gr\u00e1ficas propuso la \u201ccensura roja.\u201d En principio, la direcci\u00f3n de los peri\u00f3dicos de Barcelona recibi\u00f3 una nota del sindicato donde se dec\u00eda que se hab\u00eda decidido suprimir \u201ctoda nota o comentario\u201d relativo a la informaci\u00f3n sobre la huelga de La Canadiense, \u201cvenga por conducto de quien sea\u201d. En una segunda nota se dec\u00eda que \u201cse han cursado las correspondientes \u00f3rdenes para que no se publiquen en los peri\u00f3dicos de Barcelona (\u2026) sueltos noticiosos o anuncios pago de las compa\u00f1\u00edas en conflicto. El peri\u00f3dico que lo viole se ver\u00e1 con la huelga\u201d. Si el gobierno imped\u00eda la salida de La Soli y censuraba la previamente la informaci\u00f3n que podr\u00eda aparecer en <i>Espa\u00f1a Nueva<\/i> y otros diarios progresistas, el sindicato se cre\u00eda en derecho de efectuar la contramedida.<\/p>\n<p>El primer choque se produjo cuando el capit\u00e1n general redact\u00f3 el bando que declaraba el estado de guerra. La mayor\u00eda de los peri\u00f3dicos la acat\u00f3 y solo apareci\u00f3 en el <i>Diario de Barcelona<\/i> y algunos menores. La tensi\u00f3n se mantuvo tres d\u00edas, durante los cuales el sindicato impuso una multa de mil pesetas al <i>Diario del Comercio<\/i> por publicar el bando y los pag\u00f3; <i>El Progreso<\/i> lo public\u00f3 al d\u00eda siguiente y le fijaron 2500 pesetas de multa y el delegado del diario pag\u00f3 una sanci\u00f3n de 50 pesetas por no haberlo impedido.<\/p>\n<p>Pronto se extendi\u00f3 la censura a otras informaciones. En <i>Las Noticias<\/i>, los tip\u00f3grafos decidieron censurar el peri\u00f3dico por las declaraciones del fiscal en el caso del juicio del R\u00e1dium. El diario no sale por decisi\u00f3n patronal. En <i>La Publicidad<\/i>, el linotipista \u00c1crato Vidal era el delegado y ejerc\u00eda fielmente el acuerdo.<\/p>\n<p>El 11 de marzo, el gobierno de Romanones establece la jornada laboral m\u00e1xima en la construcci\u00f3n en 8 horas para toda Espa\u00f1a. \u00c9se ser\u00e1 el pr\u00f3logo para un cambio en la pol\u00edtica respecto a la huelga catalana. En la noche se conoce en Madrid el nombramiento de un nuevo gobernador civil para Barcelona, Carlos E. Monta\u00f1\u00e9s, ingeniero, diputado independiente, quien conoc\u00eda bien La Canadiense ya que estuvo en el proceso de puesta en marcha de la empresa, y un nuevo jefe de polic\u00eda, Gerardo Doval.<\/p>\n<p>Durante los siguientes dos d\u00edas se producen detenciones de obreros que pegaban propaganda y hay explosiones en ca\u00f1er\u00edas de gas y en la subcentral el\u00e9ctrica, probablemente accidentes, causadas por los soldados que desconocen la operaci\u00f3n. Albert Balcells, que hizo en los a\u00f1os sesenta un excelente estudio de la huelga, cree que en esos momentos el movimiento se encuentra en el l\u00edmite de su resistencia. Sin embargo, los testimonios con que contamos, en particular el de \u00c1ngel Pesta\u00f1a, parecen desmentirlo \u201cLa noche anterior se hab\u00eda celebrado una reuni\u00f3n y hab\u00eda la duda para nosotros (\u2026) de si lanzando a los tranviarios a la huelga, por solidaridad con los obreros de La Canadiense, hund\u00edamos el sindicato y lanz\u00e1bamos a los obreros al paro. \u00bfQu\u00e9 hacer despu\u00e9s de dada la orden, a las 11 de la noche, de parar los tranv\u00edas? A las 5 de la ma\u00f1ana ya hab\u00eda trabajadores en todas las cocheras, debidamente autorizados para que aconsejaran a los tranviarios que continuaran trabajando y no fueran al paro hasta nueva orden. Y efectivamente as\u00ed sucedi\u00f3: nosotros esper\u00e1bamos saber qu\u00e9 hac\u00edan (los obreros movilizados) y los obreros de La Canadiense, firmes en su prop\u00f3sito, continuaron convencidos de que ellos ten\u00edan el deber de obedecer la llamada para la movilizaci\u00f3n (\u2026) pero no el deber de servir a una compa\u00f1\u00eda que pretend\u00eda hundirlos si llegaban a obedecer (\u2026) El conocimiento de este hecho nos incit\u00f3 al d\u00eda siguiente a que los tranviarios fueran a la huelga (\u2026) obedecieron como un solo hombre\u201d. El gobierno responde con la militarizaci\u00f3n de los tranv\u00edas; los soldados los conducen, dirigidos por el coronel Ib\u00e1\u00f1ez. Circulan muy pocos coches.<\/p>\n<p>Fructificaba en esos momentos el trabajo realizado por Daniel Rebull (David Rey) antes de caer en la c\u00e1rcel, que era considerado \u201cuna peque\u00f1a leyenda en los medios confederales\u201d. Pepe Guti\u00e9rrez contar\u00e1 que \u201clos tranviarios dieron ese d\u00eda un ejemplo de disciplina y de unidad de acci\u00f3n que tiempo atr\u00e1s parec\u00eda impensable\u201d. A David se le instruy\u00f3 un nuevo proceso por insultos e incitaci\u00f3n a la rebeli\u00f3n, se le a\u00f1adi\u00f3 \u201cotro por asociaci\u00f3n ilegal \u2014la organizaci\u00f3n del Sindicato de Tranviarios\u2014, conden\u00e1ndolo asimismo a seis a\u00f1os, m\u00e1s seis meses por empleo de nombre supuesto\u201d.<\/p>\n<p>Si la situaci\u00f3n era dif\u00edcil para los trabajadores, peor era para las empresas de luz, agua y gas, que estaban al borde de la quiebra; los soldados no pod\u00edan suplir a los obreros calificados. Pesta\u00f1a cuenta: \u201cLas estaciones de transformaci\u00f3n el\u00e9ctrica se quemaban, los dinamos se abrasaban (\u2026) los cables y todo el material se echaba a perder.\u201d<\/p>\n<p>Con una Barcelona ocupada militarmente y ametralladoras montadas en la v\u00eda p\u00fablica, el mismo d\u00eda 13 llega a la ciudad Jos\u00e9 Morote, subsecretario de la Presidencia, para iniciar la mediaci\u00f3n; y el 14 los dos hombres nombrados por el conde de Romanones para dirigir la provincia, Monta\u00f1\u00e9s y el nuevo jefe de la polic\u00eda, Gerardo Doval, un gallego liberal, abogado criminalista que trabajaba en un juzgado de Madrid. A su arribo, Monta\u00f1\u00e9s es aplaudido en la estaci\u00f3n: quiz\u00e1 no tanto por lo que es, sino porque su presencia significa el final de Gonz\u00e1lez Rothwoss.<\/p>\n<p>Ese mismo d\u00eda, Lawton y Monta\u00f1\u00e9s se re\u00fanen y el nuevo gobernador convence al brit\u00e1nico para que acepte negociar con el Comit\u00e9 de Huelga, que se encuentra en la clandestinidad. Por mediaci\u00f3n del diputado y abogado Jos\u00e9 Guerra del R\u00edo se localiz\u00f3 al comit\u00e9 (la prensa lo llamaba \u201ccomit\u00e9 fantasma\u201d y hablaba de su primera aparici\u00f3n p\u00fablica diciendo que eran un grupo de j\u00f3venes de menos de 25 a\u00f1os). Joan Ferrer ofrece los nombres de los miembros del comit\u00e9 asistentes a la reuni\u00f3n: Piera, Camilo Pi\u00f1\u00f3n, transportista, Saturnino Meca, zapatero, Francisco Botella, soldador, Jos\u00e9 Duch, Salazar y Penya, de La Canadiense. Morote representa al gobierno. La reuni\u00f3n se realiz\u00f3 en el Instituto de Reformas Sociales, junto al Borne, a las 3 de la tarde del 15 de marzo. El comit\u00e9 de huelga se present\u00f3 con dos horas de retraso, lo suficiente para irritar a la patronal. Las reuniones hab\u00edan de prolongarse por tres largos d\u00edas.<\/p>\n<p>Monta\u00f1\u00e9s report\u00f3 al ministro de Gobernaci\u00f3n que el sindicato present\u00f3 las bases de la negociaci\u00f3n, las cuales hab\u00eda \u201cretocado\u201d y usado al alcalde para transmitirlas a la empresa y que cre\u00eda que podr\u00edan ser aceptables. Lo que no dice es que \u00e9l acept\u00f3 las tres demandas previas de la CNT: liberaci\u00f3n de los presos, restablecimiento de garant\u00edas, apertura de locales sindicales. A la empresa se le ped\u00eda:<\/p>\n<p>1) Readmisi\u00f3n de despedidos.<\/p>\n<p>2) Aumento de sueldos<\/p>\n<p>3) Garant\u00edas para evitar represalias<\/p>\n<p>4) Jornada de 8 horas<\/p>\n<p>5) Abono de jornal \u00edntegro en caso de accidente<\/p>\n<p>6) 50 mil pesetas por indemnizaci\u00f3n<\/p>\n<p>7) Pago de salarios ca\u00eddos durante la huelga<\/p>\n<p>La Canadiense respondi\u00f3 aceptando las 8 horas y el pago del salario en caso de accidente, m\u00e1s se neg\u00f3 a pagar la indemnizaci\u00f3n y propuso aumentos salariales de 10 a 50%. Incluso acept\u00f3, a petici\u00f3n de Monta\u00f1\u00e9s, pagar los salarios ca\u00eddos durante la huelga si los obreros se presentaban antes de tres d\u00edas. Donde se mantuvo firme fue en la readmisi\u00f3n restringida de los despedidos, Lawton declaraba al d\u00eda siguiente que muchos empleados son ladrones, que por eso no puede readmitirlos. De tal manera que dejaba en pie las represalias contra una parte de los huelguistas.<\/p>\n<p>Mientras, el ministro de Gobernaci\u00f3n felicitaba a Monta\u00f1\u00e9s: \u201cLe felicito por la acogida que ha recibido de todos los ambientes sociales\u201d. El comit\u00e9 de huelga rechaz\u00f3 la contraoferta patronal a las 7 de la tarde. Se inici\u00f3 una nueva negociaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El 15 de marzo reapareci\u00f3 la Soli editada en Valencia y se distribuy\u00f3 en Barcelona. El director del ferrocarril MZA reportaba que se sindicalizaron los trabajadores de la estaci\u00f3n 3 (el Puerto) y tem\u00eda que se extendiera la sindicalizaci\u00f3n. El alumbrado es casi nulo en Barcelona. Doval tom\u00f3 posesi\u00f3n de la jefatura de polic\u00eda.<\/p>\n<p>Para aumentar la presi\u00f3n, la CRT catalana sum\u00f3 el 16 de marzo a un nuevo sector a la huelga: \u201cHa llegado el momento de la solemne prueba de nuestra organizaci\u00f3n y nuestros sentimientos (\u2026) compa\u00f1eros de la prensa diaria (\u2026) por orden del comit\u00e9 cesad el trabajo hasta nuevo aviso\u201d. La huelga de tip\u00f3grafos dej\u00f3 a Barcelona sin peri\u00f3dicos.<\/p>\n<p>Van a la huelga \u2014tambi\u00e9n\u2014 los operadores de tel\u00e9fonos. La CRT planea sumar a la huelga a los bancarios de Barcelona. Pesta\u00f1a cuenta: \u201cFijaos el conflicto que esto representaba para Barcelona; est\u00e1bamos a 17 o 18 del mes y si se cerraban todos los establecimientos bancarios por falta de dependencia, el conflicto hubiera sido terrible.\u201d<\/p>\n<p>Segunda reuni\u00f3n conciliatoria. Morote la prepara entrevist\u00e1ndose con Mil\u00e1n del Bosch y luego con una comisi\u00f3n de los presos cenetistas de enero (seg\u00fan \u00e9l a petici\u00f3n de \u00e9stos): Miranda, Salvador Quemades, Tom\u00e1s Herreros, Jaime Gallif\u00e9, Eusebio Carb\u00f3, Antonio Mart\u00ednez (curiosamente est\u00e1n ausentes Segu\u00ed y Buenacasa, los dirigentes de la CNT nacional y la CRT catalana).<\/p>\n<p>El 17 de marzo, Romanones desde Madrid presionaba al Gobernador Civil de Barcelona para que resolviera el conflicto en 24 horas. De lo contrario, le dice que hab\u00eda recibido una amenaza de Largo Caballero (dirigente de la UGT socialista), de convocar una huelga general en todo el pa\u00eds si no se solucionaba el conflicto de Barcelona.<\/p>\n<p>Una hora despu\u00e9s el gerente Lawton (que tambi\u00e9n recib\u00eda presiones) aceptaba todas las condiciones de los huelguistas de La Canadiense y a\u00f1ad\u00eda que no habr\u00eda represalias. El comit\u00e9 de huelga acepta entonces levantar el movimiento siempre y cuando esta resoluci\u00f3n fuera aceptada por una asamblea de los huelguistas. En un documento que firmaba la empresa, el comit\u00e9 de huelga y los sindicatos involucrados (madera, electricidad, agua y gas, metal\u00fargico) conten\u00eda 9 puntos:<\/p>\n<p>1) Readmisi\u00f3n de despedidos y huelguistas. 2) Movimientos de personal como facultad de la empresa. 3) Aumentos: a los que ganan 100 pesetas mensuales 60%, los de 100 a 150 el 40%, los de 150 a 200 el 20%, los de 3000 a 400 el 15%, los de 400 a 500 el 10%. No aplicables a menores de 17 a\u00f1os. 4) Equiparaci\u00f3n de salarios con los de la Federaci\u00f3n Patronal de Barcelona. 5) Pago de sueldo de medio febrero y completo desde el 1 de marzo con aumento, pero con suspensi\u00f3n de vacaciones. 6) Jornada de 8 horas. 7) Jornal \u00edntegro en caso de accidente de trabajo. 8) No represalias. 9) Reanudaci\u00f3n de labores en 48 horas.<\/p>\n<p>La huelga se hab\u00eda sostenido durante 45 d\u00edas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0La historia que aqu\u00ed se cuenta forma parte del libro Que sean fuego las estrellas. Barcelona 1917-1923 una historia narrativa, de pr\u00f3xima edici\u00f3n. A mediados de enero de 1919, con el movimiento sindical en una situaci\u00f3n de semiclandestinidad y la tensi\u00f3n creciendo, los activistas y los comit\u00e9s segu\u00edan laboriosos, y se estaban formando en Barcelona &#8230; <a title=\"LA HUELGA DE LA CANADIENSE\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=564\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre LA HUELGA DE LA CANADIENSE\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":42,"featured_media":566,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38],"tags":[96,103,104],"class_list":["post-564","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-hacer-memoria","tag-espana","tag-barcelona","tag-huelga"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/564","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/42"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=564"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/564\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":638,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/564\/revisions\/638"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/566"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=564"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=564"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=564"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}