{"id":754,"date":"2015-12-05T12:43:36","date_gmt":"2015-12-05T06:43:36","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=754"},"modified":"2015-12-05T13:53:53","modified_gmt":"2015-12-05T07:53:53","slug":"nueva-critica-de-las-armas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=754","title":{"rendered":"NUEVA CR\u00cdTICA DE LAS ARMAS"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><i>Para Mar\u00eda Jos\u00e9<\/i><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-756 alignleft\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/Sue\u00f1o-a-prueba-de-balasmini.jpg\" alt=\"Sue\u00f1o a prueba de balasmini\" width=\"300\" height=\"410\" \/>A primera vista, <i>Sue\u00f1os a prueba de balas. Mi paso por la guerrilla<\/i> (Cal y Arena, 2014) son las memorias tempranas de Rosa Albina Garavito escritas en 2002 pero, pens\u00e1ndolo con m\u00e1s cuidado, constituyen en cierto sentido el recuento de toda su vida no obstante que afortunadamente ella est\u00e1 todav\u00eda entre nosotros. Y lo son porque a los 24 a\u00f1os de edad, un acontecimiento defini\u00f3 c\u00f3mo la existencia de la joven profesora universitaria habr\u00eda de ser contada, la secuencia temporal que a partir de entonces ordenar\u00eda sus recuerdos y los de sus camaradas y amigos. Son tambi\u00e9n el testimonio de una generaci\u00f3n que con distintas siglas y matices ideol\u00f3gicos en no pocos pa\u00edses adopt\u00f3 la decisi\u00f3n extrema de enfrentar con las armas el poder estatal e busca de implantar un orden nuevo y mejor.<\/p>\n<p>Esa guerrilla urbana la formaban j\u00f3venes de la clase media ilustrada y escasa relaci\u00f3n con las masas populares, organizados en grupos peque\u00f1os sin experiencia militar y, como se\u00f1ala lapidariamente Hobsbawm refiri\u00e9ndose a la guerrilla europea, sabedores de que \u201cera m\u00e1s f\u00e1cil llevar a cabo golpes de gran repercusi\u00f3n publicitaria\u2026, por no hablar de los atracos, que iniciar la revoluci\u00f3n en sus pa\u00edses\u201d. Sin duda, ignoraban que la violencia puede volverse contra ellos mismos \u2014como advierte Jos\u00e9 Woldenberg en el pr\u00f3logo\u2014 pues, \u201cuna vez utilizada contra los \u2018enemigos\u2019, luego se usa contra los adversarios, ex compa\u00f1eros y compa\u00f1eros\u201d. Rosa Albina lo aprendi\u00f3 en ese <i>despu\u00e9s<\/i> que inicia con su captura el 17 de enero de 1972, tras intensa balacera en los condominios Constituci\u00f3n de Monterrey, que la dej\u00f3 malherida y donde presenci\u00f3 la ejecuci\u00f3n extrajudicial de su entra\u00f1able amigo Tolo (Jes\u00fas Rodolfo Rivera G\u00e1miz), a quien dedica el libro.<\/p>\n<p>Para escapar un poco a la l\u00ednea cronol\u00f3gica de los relatos personales, adem\u00e1s de extraer alguna pedagog\u00eda \u00fatil de la experiencia guerrillera, podr\u00edamos entrar en su texto a partir de cuatro preguntas ofreciendo algunas posibles respuestas encontradas en sus p\u00e1ginas: \u00bfQu\u00e9 hizo a los j\u00f3venes de su generaci\u00f3n optar por la v\u00eda armada? \u00bfSe resolvieron los problemas sociales y pol\u00edticos que la motivaron? \u00bfContribuy\u00f3 la guerrilla urbana a la democratizaci\u00f3n del pa\u00eds? \u00bfTiene sentido perseverar en esa estrategia de lucha?<\/p>\n<p>Hija de maestros normalistas, Rosa Albina estuvo desde la infancia cerca de los libros y las organizaciones sociales; conoci\u00f3 a \u00e9stas de primera mano debido a que su padre dirigi\u00f3 una colonia popular en Mexicali, tierra adoptiva de la familia. En plena adolescencia, presenci\u00f3 el violento desalojo de que fueron objeto los colonos de Benito Ju\u00e1rez y supo lo que era quedarse sin techo. Tambi\u00e9n concluy\u00f3 que la fe religiosa serv\u00eda para poco, ni siquiera para evitar una injusticia. La beca ganada para estudiar en la Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n (UANL) no s\u00f3lo le sirvi\u00f3 para ensanchar su horizonte profesional y cultural (al lado de Mexicali, seguramente Monterrey parec\u00eda Atenas), sino que le permiti\u00f3 iniciar su socializaci\u00f3n pol\u00edtica con otros estudiantes que despu\u00e9s participar\u00edan en el movimiento armado.<\/p>\n<p>Mientras Rosa Albina cursaba la carrera de econom\u00eda, en el vecino Chihuahua daba sus primeros pasos la guerrilla encabezada por Arturo G\u00e1miz. Ernesto, el seud\u00f3nimo que utilizaba, y un peque\u00f1o grupo de j\u00f3venes hab\u00edan decidido montar un foco guerrillero en la Sierra Madre Occidental, repitiendo uno a uno los pasos de la Revoluci\u00f3n Cubana. Como en la isla, comenzaron por atacar un cuartel militar a fin de conseguir un golpe espectacular que los diera a conocer, adem\u00e1s de hacerse del arsenal y escarmentar al ej\u00e9rcito por el maltrato de campesinos. De esta manera, la madrugada del 23 de septiembre de 1965, el profesor normalista y 7 de sus compa\u00f1eros se inmolaron en el malhadado asalto al cuartel de Madera, donde tambi\u00e9n sucumbieron 6 de los 125 militares destacados en la guarnici\u00f3n.<\/p>\n<p>Durante toda la d\u00e9cada de 1960 se extendi\u00f3 el movimiento estudiantil en distintos puntos de la geograf\u00eda nacional, abriendo espacio a los grupos de activistas que se formaban. En el microcosmos regiomontano, esto cristaliz\u00f3 en el Grupo Socialista de la Facultad de Econom\u00eda y en el de Poes\u00eda Coral, en los que participa Rosa Albina, y en el Instituto Mexicano-Cubano de Relaciones Culturales \u2014animado por los hermanos C\u00e9sar y Fernando Y\u00e1\u00f1ez\u2014. Un lustro despu\u00e9s, ambos n\u00facleos pol\u00edtico-culturales se decantar\u00edan por la v\u00eda armada: los primeros, en el agregado pol\u00edtico Los Procesos; del otro salieron las Fuerzas de Liberaci\u00f3n Nacional. Aqu\u00e9llos se integrar\u00edan a la Liga Comunista 23 de Septiembre; los otros ser\u00edan el embri\u00f3n del Ej\u00e9rcito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional (EZLN).<\/p>\n<p>Los acontecimientos del 2 de octubre de 1968 y 10 de junio de 1971 enmarcaron la gestaci\u00f3n del radicalismo juvenil. El movimiento de 68 hizo visible el malestar de las clases medias ilustradas, hijas del \u201cmilagro mexicano\u201d que, adem\u00e1s de empleo, seguridad social y educaci\u00f3n, demandaban el respeto de las garant\u00edas fundamentales y democracia efectiva, la cual el r\u00e9gimen posrevolucionario hab\u00eda regateado con la premisa de que la tarea b\u00e1sica estribaba en afianzar la naci\u00f3n e integrar a las masas populares en el nuevo bloque en el poder. Los j\u00f3venes reaccionaban asimismo contra el talante conformista de la generaci\u00f3n precedente que hab\u00eda progresado gracias al \u201cmilagro\u201d, asumiendo valores distintos, cuestionando las jerarqu\u00edas, empleando un lenguaje irreverente e invirtiendo la ecuaci\u00f3n Estado\/sociedad. En el plano pol\u00edtico, cobr\u00f3 presencia la \u201cnueva izquierda\u201d, y revivieron el espontane\u00edsmo, la democracia directa y la organizaci\u00f3n horizontal. Para entonces, Rosa Albina estaba reci\u00e9n\u00a0 graduada y de vuelta en Mexicali, en tanto que sus camaradas \u2014entre ellos, Ra\u00fal Ramos Zavala, entonces militante de la Juventud Comunista, futuro l\u00edder de Los Procesos\u2014 se hab\u00edan hecho del poder en la Facultad de Econom\u00eda de la UANL.<\/p>\n<p>La matanza del Jueves de Corpus, en una manifestaci\u00f3n p\u00fablica convocada por la comunidad polit\u00e9cnica para apoyar el paro de la UANL en demanda de la autonom\u00eda, llev\u00f3 a varios n\u00facleos estudiantiles a la conclusi\u00f3n de que la v\u00eda pac\u00edfica estaba cerrada. Lo mismo pens\u00f3 Rosa Albina tras su regreso de Chile, donde fue a estudiar una maestr\u00eda y observ\u00f3 directamente el ascenso de la Unidad Popular, reparando tambi\u00e9n en los infranqueables obst\u00e1culos interpuestos al proyecto socialista en tiempos de la Guerra Fr\u00eda. En Santiago, la poes\u00eda coral se transform\u00f3 en marxismo; mientras, en M\u00e9xico, el movimiento universitario deriv\u00f3 en movimiento armado. Realizada esta s\u00edntesis, Rosa Albina se integr\u00f3 en agosto de 1971 al grupo armado encabezado por Ramos Zavala.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/chavezm-74mini.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-755\" src=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/chavezm-74mini.jpg\" alt=\"chavezm 74mini\" width=\"600\" height=\"421\" \/><\/a><br \/>\n\u00bfSe resolvieron los problemas sociales y pol\u00edticos que motivaron la guerrilla urbana? Rosa Albina responde con un categ\u00f3rico \u201cno\u201d en el post scr\u00edptum a\u00f1adido en 2014, donde afirma que \u201cel manto de impunidad que cubri\u00f3 a los responsables de los cr\u00edmenes del Estado de la d\u00e9cada de los setenta es el mismo que hoy cubre las atrocidades cometidas por el gobierno y los narcotraficantes y que, adem\u00e1s, genera el clima para que la represi\u00f3n de los movimientos sociales se instaure como rutina y amenace las bases de la precaria democracia que tenemos\u201d. Lamentablemente tiene raz\u00f3n, pues queda todav\u00eda mucho del aparato autoritario fraguado en la posrevoluci\u00f3n, el cual no fue desmontado con la alternancia y que de antiguo \u2014aunque con intensidad en la \u201cguerra sucia\u201d\u2014 sold\u00f3 poderosos v\u00ednculos con el crimen organizado. La polic\u00eda y el ej\u00e9rcito, que actuaron con plena impunidad para acabar con la guerrilla a trav\u00e9s de la temible Brigada Blanca, en la guerra contra el narcotr\u00e1fico reiteradamente han procedido sin respetar la ley. Y poco hizo y hace la justicia mexicana para castigar a los responsables, por lo que algunos casos han llegado a las instancias internacionales, debido exclusivamente a la inquebrantable tenacidad de los familiares de las v\u00edctimas.<\/p>\n<p>Tampoco duda Rosa Albina en afirmar que la lucha armada impuls\u00f3 la democratizaci\u00f3n del pa\u00eds. Traza en esto un paralelo entre la guerrilla de los setenta y la reforma pol\u00edtica de 1977, que abri\u00f3 a las izquierdas la representaci\u00f3n institucional, con el movimiento neozapatista y la reforma de 1996, que logr\u00f3 la autonom\u00eda plena de los organismos electorales. En \u00faltima instancia, \u00e9sta ser\u00eda la justificaci\u00f3n de las acciones emprendidas, y en ellas residir\u00eda el eventual \u00e9xito de una estrategia generalmente condenada por la izquierda, incluida la propia autora quien, tras procesar su experiencia en <i>Sue\u00f1os a prueba de balas<\/i>, concluye que la \u201cv\u00eda armada est\u00e1 cancelada\u201d pues, aparte de conducir al verticalismo interno, \u201ces blanco f\u00e1cil de la infiltraci\u00f3n, por tanto de la manipulaci\u00f3n, y finalmente es presa f\u00e1cil del exterminio\u201d.<\/p>\n<p>No dudo que ambas circunstancias sean ciertas \u2014habida cuenta de la reacci\u00f3n del Estado ante un embate inesperado y reivindicaciones justas, adem\u00e1s de la p\u00e9rdida de la mayor\u00eda electoral avanzada la administraci\u00f3n de Luis Echeverr\u00eda\u2014, pero me pregunto si ese resultado corresponde a la expectativa de los grupos armados: si bien \u00e9stos padecieron el r\u00e9gimen autoritario, que les cerr\u00f3 los espacios de participaci\u00f3n pol\u00edtica y vulner\u00f3 sus derechos con la guerra sucia, la demanda por democracia \u2014entendida como representativa\u2014 no figuraba en su agenda. En este sentido, el efecto no fue el buscado, aunque tampoco podamos soslayar el papel catalizador de las acciones de la izquierda armada.<\/p>\n<p>Ahora bien, que el r\u00e9gimen conserve su matriz autoritaria y la guerrilla no fuera en s\u00ed misma democr\u00e1tica ni tuviera la democracia representativa entre sus prioridades no demerita o anula la validez de las convicciones pol\u00edticas que Rosa Albina afianz\u00f3 gracias a su incursi\u00f3n guerrillera, d\u00e1ndoles de hecho una estatura mayor. En su cr\u00edtica de las armas no considera que \u00e9stas representen salida alguna a nuestro angustioso presente. Ella, quien pudo sobreponerse a la \u201cexpresi\u00f3n de la soledad de esa generaci\u00f3n radicalizada\u201d, a \u201ctanto delirio te\u00f3rico\u201d, al militarismo que lleva a la \u201cdescomposici\u00f3n pol\u00edtica\u201d, pero tambi\u00e9n a la represi\u00f3n, a la falta de garant\u00edas y a la zozobra permanente de la persecuci\u00f3n real e imaginaria de los \u00f3rganos de seguridad, est\u00e1 \u201cmejor armada\u201d para remontar la desilusi\u00f3n presente que provoca una izquierda partidaria carente de horizonte, estrategia y valores.<\/p>\n<p>Vista as\u00ed, y a sabiendas de la capacidad de Rosa Albina para no doblegarse ante el desencanto, podr\u00edamos preguntarnos si la democracia alcanzada hasta el momento es un \u201csue\u00f1o a prueba de balas\u201d o se ha convertido en amarga pesadilla. La gran alianza de las izquierdas (socialista, nacionalista y nacionalista revolucionaria), representada por el Frente Democr\u00e1tico Nacional y abanderada por Cuauht\u00e9moc C\u00e1rdenas en 1988, deriv\u00f3 en la creaci\u00f3n del Partido de la Revoluci\u00f3n Democr\u00e1tica (PRD). Sin embargo, al cabo de 10 a\u00f1os agot\u00f3 su impulso renovador, y perdi\u00f3 as\u00ed la interlocuci\u00f3n con la sociedad, de manera tal que la energ\u00eda democr\u00e1tica acumulada por d\u00e9cadas la dilapid\u00f3 r\u00e1pidamente; el relevo democr\u00e1tico qued\u00f3 en manos del EZLN. Ese diagn\u00f3stico la llevar\u00eda a plantear la refundaci\u00f3n del PRD y, ante la falta de respuesta, a separarse de la direcci\u00f3n partidaria en 2000 para finalmente abandonar las filas perredistas 8 a\u00f1os m\u00e1s adelante. De acuerdo con su an\u00e1lisis, la izquierda partidaria \u2014a la que se abri\u00f3 el espacio en el sistema pol\u00edtico\u2014 fue incapaz de asumir el reto democr\u00e1tico, lo cual s\u00ed pudo hacer la izquierda extraparlamentaria y, al menos en un primer momento, armada. Por eso asegura que \u201cla utop\u00eda de una sociedad m\u00e1s justa y democr\u00e1tica qued\u00f3 sembrada, de nuevo, en 1994\u201d.<\/p>\n<p>Al lado de la \u201clocura necesaria\u201d encarnada en los movimientos armados, Rosa Albina reconoce el aporte democratizador \u201cdel sindicalismo independiente\u201d y \u201cde otras\u201d luchas. Esas \u201cotras\u201d, sin nombre, suponemos incluyen al resto de la izquierda que, pese a padecer tambi\u00e9n la falta de libertades y la represi\u00f3n estatal, no cedi\u00f3 a la tentaci\u00f3n de empu\u00f1ar el fusil insistiendo en la menos espectacular y m\u00e1s tediosa lucha civil. De las mismas premisas, esta izquierda extrajo la conclusi\u00f3n opuesta. Por mencionar \u00fanicamente a Heberto Castillo, preso pol\u00edtico en 1968, cuando la Liga Comunista 23 de Septiembre asesin\u00f3 en Monterrey al empresario Eugenio Garza Sada, el ingeniero civil calific\u00f3 en las p\u00e1ginas de <i>Exc\u00e9lsior<\/i> la perspectiva y las acciones de los grupos armados como \u201cbien intencionadas, pero incapaces de comprender que la lucha revolucionaria no se da al margen de los trabajadores y que no se est\u00e1 del lado de los obreros sino en su contra cuando se habla y act\u00faa en su nombre pero sin su consentimiento\u201d.<\/p>\n<p>El pesimismo de la raz\u00f3n y el optimismo de la voluntad caracterizar\u00edan el \u00e1nimo de muchos y, sin duda, la perspectiva de Rosa Albina respecto a la calidad de nuestra democracia; esto, por no hablar de la seguridad y justicia que no ofrece el Estado, y de la desigualdad social generada por el mercado (circunstancia que en el orden neoliberal no hay quien corrija). La apropiaci\u00f3n de la democracia por los intereses econ\u00f3micos, la crisis de la representaci\u00f3n en que los gobernantes y los representantes populares no responden ni rinden cuenta a los electores, y la creciente penetraci\u00f3n del crimen organizado en los comicios indudablemente avalan el pesimismo de la raz\u00f3n. Pero, en favor del optimismo de la voluntad, quien experiment\u00f3 en carne propia la violencia ileg\u00edtima de Estado acaso sea el mejor guardi\u00e1n de las libertades conseguidas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para Mar\u00eda Jos\u00e9 A primera vista, Sue\u00f1os a prueba de balas. Mi paso por la guerrilla (Cal y Arena, 2014) son las memorias tempranas de Rosa Albina Garavito escritas en 2002 pero, pens\u00e1ndolo con m\u00e1s cuidado, constituyen en cierto sentido el recuento de toda su vida no obstante que afortunadamente ella est\u00e1 todav\u00eda entre nosotros. &#8230; <a title=\"NUEVA CR\u00cdTICA DE LAS ARMAS\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=754\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre NUEVA CR\u00cdTICA DE LAS ARMAS\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":61,"featured_media":756,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-754","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-librero"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/754","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/61"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=754"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/754\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":757,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/754\/revisions\/757"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/756"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=754"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=754"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=754"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}