{"id":880,"date":"2016-03-06T02:08:37","date_gmt":"2016-03-05T20:08:37","guid":{"rendered":"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=880"},"modified":"2016-03-06T04:28:22","modified_gmt":"2016-03-05T22:28:22","slug":"clases-subalternas-marginales-y-fundamentales-en-gramsci","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=880","title":{"rendered":"CLASES SUBALTERNAS MARGINALES Y FUNDAMENTALES EN GRAMSCI"},"content":{"rendered":"<p>En 2011 publiqu\u00e9 un estudio relativo al concepto de \u201csubalterno\u201d en los <i>Cuadernos de la c\u00e1rcel<\/i> y en la <i>Cartas desde la c\u00e1rcel<\/i>.<sup>1<\/sup> Siento la necesidad de volver sobre el argumento porque nuevos estudios y profundizaciones<sup>2<\/sup> me llevaron a m\u00e1s exactas determinaciones que, si bien confirman las principales l\u00edneas interpretativas avanzadas en aquel texto, precisan y hasta corrigen parte de las observaciones all\u00ed vertidas. En particular considerar\u00e9 en este nuevo ensayo algunos escritos gramscianos (de los <i>Cuadernos<\/i> y las <i>Cartas<\/i>) a cuyo respecto no me detuve antes y que estimo importantes para los fines del an\u00e1lisis del concepto referido.<\/p>\n<p>Avanc\u00e9 en el ensayo de 2011 algunas r\u00e1pidas referencias a la gran difusi\u00f3n que tiene hoy el concepto gramsciano de \u201csubalterno\u201d, respecto a las razones de aqu\u00e9lla y los riesgos de malentendidos observados a veces en la bibliograf\u00eda actual del tema: no volver\u00e9 sobre estos temas. Me concentrar\u00e9 aqu\u00ed en la presencia de ese t\u00e9rmino y otros afines (\u201cclases subalternas\u201d, \u201cgrupos sociales subalternos\u201d), ante todo en los escritos carcelarios de Gramsci.<sup>3<\/sup> Es cierto en efecto que, el concepto aparece en algunos escritos juveniles del comunista sardo, aunque no se repita con gran frecuencia. Sin embargo, en estos escritos de las d\u00e9cadas de 1910-20 tiene significados del todo diferentes, y con seguridad menos relevantes, respecto a los de las notas redactadas en la c\u00e1rcel, destinadas a volverse c\u00e9lebres. Basta se\u00f1alar<sup>4<\/sup> que en los escritos precarcelarios el t\u00e9rmino (heredado del lenguaje militar) indica los grados intermedios de la cadena de mando, entendida como nivel social y estatal-burocr\u00e1tico, militar o partidario. Para poner un ejemplo entre otros posibles, en <i>Ilpaese di Pulcinella<\/i>, publicado en la edici\u00f3n piamontesa del <i>Avanti!<\/i> el 30 de enero de 1919,<sup>5<\/sup> los subalternos son para Gramsci los que deber\u00edan ser \u2014en un Estado burgu\u00e9s bien estructurado\u2014 los \u201cservidores del Poder Ejecutivo\u201d que deber\u00edan poner en acto las \u00f3rdenes de los altos mandos y que, por el contrario, en el caos dominante, se dedican a cuidar su peque\u00f1os privilegios. Desde la perspectiva social, se refiere en estos escritos a la \u201cpeque\u00f1a burgues\u00eda\u201d, no a la base de la pir\u00e1mide social como ser\u00e1 en los <i>Cuadernos<\/i>. Es decir, habla de los que \u2014tanto en la estructura del Estado como en la del Partido Socialista\u2014<sup>6<\/sup> ocupan un lugar de cuadro dirigente intermedio, de \u201coficial de conexi\u00f3n\u201d, por as\u00ed decir, entre el estado mayor de la burgues\u00eda o del ejercito proletario y la masa de soldados rasos, entendidos como ciudadanos en el primer caso y como pertenecientes a la masa proletaria en el segundo.<\/p>\n<p><b>Los primeros <i>Cuadernos<\/i><\/b><\/p>\n<p>Pasando a los <i>Cuadernos de la c\u00e1rcel<\/i>, la palabra \u201csubalternos\u201d aparece desde el <i>Cuaderno 1<\/i>, donde inicialmente (C 1, 43, 37)<sup>7<\/sup> sigue el paralelismo entre la funci\u00f3n social y la militar, con las mismas valencias que se\u00f1alamos en los escritos precarcelarios. Poco a poco pero, en el mismo <i>Cuaderno 1<\/i> aparece un uso del t\u00e9rmino variadamente negativo,<sup>8<\/sup> que adquiere car\u00e1cter de complejidad mayor, con una valencia que podemos considerar ya contrapuesta a una idea positiva de \u201chegem\u00f3nico\u201d, aunque este t\u00e9rmino por el momento no figura. La Iglesia \u2014escribe Gramsci en la nota <i>Acci\u00f3n cat\u00f3lica<\/i>\u2014 es \u201cuna fuerza subalterna\u201d, pues perdi\u00f3 en la modernidad una posici\u00f3n propia de predominio e iniciativa, est\u00e1 siendo obligada \u201ca la defensiva\u201d (C1, 139, 127). Se observa que tambi\u00e9n las \u201cclases subalternas\u201d ser\u00e1n para Gramsci, a partir del<i> Cuaderno 3<\/i>, unas que padecen la iniciativa adversaria y est\u00e1n siendo obligadas a ponerse a la defensiva.<\/p>\n<p>La primera nota que contiene presencia relevante del t\u00e9rmino en cuesti\u00f3n es C3, 14, <i>Historia de la clase dominante y de las clases subalternas<\/i>. Ser\u00e1 retomada con algunas modificaciones, y con un t\u00edtulo que le da realce \u2014<i>Criterios metodol\u00f3gicos<\/i>\u2014 como segunda nota del <i>Cuaderno 25<\/i>, el cuaderno tem\u00e1tico de 1934 que recoger\u00e1, y ya lo veremos, algunas notas sobre el tema de los subalternos.<\/p>\n<p>Antes de examinar la nota C 3, 14, es necesario observar c\u00f3mo Gramsci hab\u00eda dedicado una anterior, Q 3, 12, a Davide (o David) Lazzaretti. El t\u00e9rmino \u201csubalterno\u201d no aparece ah\u00ed, pero ser\u00e1 retomada justamente como nota de apertura del <i>Cuadernos 25<\/i>, el \u201cespecial\u201d (monotem\u00e1tico) dedicado a la \u201chistoria de los grupos sociales subalternos\u201d. La reflexi\u00f3n sobre Lazzaretti es entonces plenamente parte de la inicial reflexi\u00f3n gramsciana sobre las clases subalternas.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n era Davide Lazzaretti? Un rebelde<sup>9<\/sup> del siglo XIX, nacido en 1834; actu\u00f3 en el Monte Amiata, en Toscana, donde dio vida a una secta religiosa popular y her\u00e9tica, con una ideolog\u00eda densa de elementos prof\u00e9ticos. Se hab\u00eda pronunciado por la Comuna de Par\u00eds y afirmado querer instaurar la rep\u00fablica. Alarm\u00f3 as\u00ed tanto el Estado Italiano como a la Iglesia cat\u00f3lica por el apoyo popular que ten\u00eda en la zona. Lo fusil\u00f3 el ej\u00e9rcito regio italiano en 1878, aun cuando no constitu\u00eda un peligro real para las instituciones de ese tiempo.<sup>10<\/sup><\/p>\n<p>Pasemos ahora a la segunda mencionada (C 3, 14), que se retomar\u00e1 al principio del <i>Cuaderno 25<\/i>. El texto es el siguiente:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Historia de la clase dominante e historia de las clases subalternas. La historia de las clases subalternas es necesariamente disgregada y epis\u00f3dica (\u2026) \u00c9stas sufren la iniciativa de la clase dominante, incluso cuando se rebelan; se hallan en estado de defensa alarmada. Por ello cualquier brote de iniciativa aut\u00f3noma reviste inestimable valor. De todos modos, la monograf\u00eda es la forma m\u00e1s adecuada para esta historia, que exige un c\u00famulo de materiales parciales (tomo ii, p\u00e1gina 27).<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 se dice en este nota, aun limitada a la parte trascrita?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">A) En primer lugar se observa que el discurso de Gramsci se refiere de modo espec\u00edfico a la <i>historiograf\u00eda<\/i> de las clases subalternas. Es importante para el autor de los <i>Cuadernos<\/i> hacer la historia de forma <i>integral<\/i>, teniendo en cuenta tambi\u00e9n y sobre todo la situaci\u00f3n de las masas subalternas, pues resulta fundamental para Gramsci \u201cel reconocimiento del terreno\u201d nacional y en este cuadro el conocimiento de la historia de las clases subalternas.<sup>11<\/sup><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">B) En el t\u00edtulo de la nota aparece por primera vez en los <i>Cuadernos<\/i> la expresi\u00f3n \u201cclases subalternas\u201d: el adjetivo, as\u00ed, se refiere por primera vez al t\u00e9rmino \u201cclase\u201d. Y esto sucede contrapuesto a la expresi\u00f3n \u201cclase dominante\u201d. Gramsci forj\u00f3 el fundamental concepto \u201cclases subalternas\u201d en este lugar, en relaci\u00f3n\/oposici\u00f3n inmediata con \u201cclase dominante\u201d. El nuevo uso de \u201csubalterno\u201d est\u00e1 dial\u00e9cticamente vinculado al de \u201cdominante\u201d.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">C) \u00bfQu\u00e9 caracter\u00edsticas tienen estas \u201cclases subalternas\u201d de las que habla Gramsci? En primer lugar, la \u201cclase dominante\u201d es una (en singular); y las \u201cclases subalternas\u201d, m\u00e1s de una: \u201cclases subalternas\u201d indica un conjunto variado de clases y franjas sociales; es un aspecto que hay que subrayar y en el cual profundizar\u00e9 m\u00e1s adelante. \u00c9stas padecen la iniciativa de la clase dominante, pero intentan defenderse; ofrecen raras huellas de \u201ciniciativa aut\u00f3noma\u201d, que entonces son huellas que Gramsci considera valiosas. Valiosas tambi\u00e9n porque esta \u201cautonom\u00eda\u201d es el primer momento, s\u00f3lo el primer momento, en el cual se podr\u00eda construir, en determinadas condiciones, una <i>hegemon\u00eda<\/i> distinta. La autonom\u00eda podr\u00eda ser el momento de pasaje de la subalternidad a la hegemon\u00eda, un pasaje para el cual sin embargo \u2014ya lo veremos\u2014 deben subsistir tambi\u00e9n otras condiciones.<sup>12<\/sup><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">D) \u00bfQu\u00e9 entiende aqu\u00ed Gramsci por \u201cclases subalternas\u201d? No tenemos por el momento muchos elementos, pero apoyados en el hecho de que tales clases pueden tener momentos de \u201ciniciativa aut\u00f3noma\u201d, expresaremos que parecer\u00eda tratarse de clases que pueden tener, por lo menos potencialmente, cierto relieve, en el cuadro de la sociedad de forman parte. En todo caso \u2014me interesa enfatizarlo\u2014, no parece que en esta nota tales \u201cclases subalternas\u201d sean colocables sobre todo o exclusivamente <i>en los m\u00e1rgenes<\/i> de la historia y la sociedad.<\/p>\n<p>En el <i>Cuaderno 3<\/i>, tras la nota analizada, \u201cHistoria de las clases subalternas\u201d se vuelve \u201ct\u00edtulo de r\u00fabrica\u201d, de los que Gramsci pone al principio de muchas notas de primera redacci\u00f3n, en los cuadernos miscel\u00e1neos, para facilitar su b\u00fasqueda y posteriormente copiarlas en los \u201cespaciales\u201d, o monotem\u00e1ticos. \u201cHistoria de las clases subalternas\u201d es por ejemplo el titulo del C 3, 18,<sup>13<\/sup> donde habla de \u201cproblemas de historia romana\u201d, de los plebeyos y los esclavos. Gramsci aplica aqu\u00ed la categor\u00eda de \u201cclase\/s subalterna\/s\u201d tambi\u00e9n a \u00e9pocas hist\u00f3ricas muy lejanas. Y esto nos lleva a pensar que esta categor\u00eda no es tanto <i>definitoria<\/i> sino <i>relacional<\/i>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">en el Estado antiguo y en el medieval, el centralismo tanto territorial como social (y uno no es otra cosa que funci\u00f3n del otro) era m\u00ednimo. En cierto sentido, el Estado era una \u201cfederaci\u00f3n\u201d de clases. Las clases subalternas ten\u00edan vida por s\u00ed mismas, instituciones propias, etc\u00e9tera; y en ocasiones estas instituciones ten\u00edan funciones estatales (as\u00ed, el fen\u00f3meno del \u201cdoble gobierno\u201d en los periodos de crisis asum\u00eda una evidencia extrema) (C 3, 18, tomo ii, p\u00e1gina 30)<\/p>\n<p>Hay entonces situaciones en las cuales las \u201cclases subalternas\u201d tienen niveles de autonom\u00eda, incluso significativos, hasta producir instituciones con funciones estatales. Sigue Gramsci:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La \u00fanica clase excluida de cualquier vida propia era la de los esclavos en el mundo cl\u00e1sico y la de los proletarios en el medieval. No obstante, si bien en muchos aspectos esclavos antiguos y proletarios medievales se encontraban en las mismas condiciones, su situaci\u00f3n no era id\u00e9ntica: el intento de los Ciompi, ciertamente, no produjo la impresi\u00f3n que habr\u00eda tenido un intento similar por los esclavos en Roma (Espartaco que exige ser incluido en el gobierno con los patricios, etc\u00e9tera). Mientas, en el Medioevo era posible una alianza entre proletarios y pueblos y, aun m\u00e1s, el apoyo de los proletarios a la dictadura de un pr\u00edncipe; nada semejante en el mundo cl\u00e1sico. El Estado moderno aboli\u00f3 muchas autonom\u00edas de las clases subalternas, aboli\u00f3 el Estado federaci\u00f3n de clases, pero ciertas formas de vida interna de las clases subalternas renacieron como partido, sindicato, asociaci\u00f3n de cultura. La dictadura moderna aboli\u00f3 tambi\u00e9n estas formas de autonom\u00eda de clase y se esfuerza por incorporarlas a la actividad estatal: o sea, la centralizaci\u00f3n de toda la vida nacional en manos de la clase dominante se vuelve fren\u00e9tica y absorbente (C 3, 18. Tomo ii, p\u00e1gina 30).<\/p>\n<p>Son entonces \u201cclases subalternas\u201d los plebeyos, los esclavos, el protoproletariado medieval. \u00c9stas se rebelan (como Espartaco) y hacen pol\u00edtica (como en el caso del \u201cintento de los Ciompi\u201d, del que habla en la misma nota).<\/p>\n<p>En el sucesivo C 3, 48, un texto importante,<sup>14<\/sup> donde Gramsci evoca la experiencia del <i>Ordine Nuovo<\/i>, un primer paso interesante para nuestro argumento es el siguiente:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">el elemento de la espontaneidad es, por ello, caracter\u00edstico de la \u201chistoria de las clases subalternas\u201d e incluso de los elementos m\u00e1s marginales y perif\u00e9ricos de tales clases, que no han alcanzado la conciencia de clase \u201cpor s\u00ed misma\u201d (C 3, 48, tomo ii, p\u00e1ginas 51 y 52)<\/p>\n<p>Gramsci afirma expl\u00edcitamente aqu\u00ed que las clases subalternas son bien diferenciadas en su interior. Est\u00e1n incluidas en esta categor\u00eda \u2014como hemos visto\u2014 \u201cclases fundamentales\u201d (como para un marxista son plebeyos y esclavos); ahora Gramsci centra la atenci\u00f3n en \u201clos elementos m\u00e1s marginales y perif\u00e9ricos de estas clases\u201d, caracterizados por la \u201cespontaneidad\u201d como polo opuesto a la \u201cconciencia de clase\u201d. En la misma nota, m\u00e1s adelante, agrega:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Esta unidad de la \u201cespontaneidad\u201d y de la \u201cdirecci\u00f3n consciente\u201d, o sea de la \u201cdisciplina\u201d, es precisamente la acci\u00f3n pol\u00edtica real de las clases subalternas, en cuanto pol\u00edtica de masas y no simple aventura de grupos que pretenden representar a la masa (p\u00e1gina 53)<\/p>\n<p>Si entonces se logra reunir \u201cespontaneidad\u201d y \u201cdirecci\u00f3n consciente\u201d, las \u201cclases subalternas\u201d inician por lo menos tendencialmente a \u201chacer pol\u00edtica\u201d, a luchar por la hegemon\u00eda.<\/p>\n<p>Hay que relevar que en esta nota donde Gramsci habla del <i>Ordine Nuovo<\/i>, por \u201cclases subalternas\u201d debe entenderse en primer lugar el proletariado industrial: la reflexi\u00f3n de Gramsci se nutre de Lenin y algunas p\u00e1ginas del <i>\u00bfQu\u00e9 hacer?<\/i>, adem\u00e1s de la experiencia del <i>Ordine Nuovo<\/i>.<sup>15<\/sup> Y quiz\u00e1 pensando en el \u201cbienio rojo\u201d, en el triunfo del fascismo, Gramsci escribe poco adelante:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Sucede casi siempre que un movimiento \u201cespont\u00e1neo\u201d de las clases subalternas va acompa\u00f1ado por uno reaccionario de la derecha de la clase dominante, por motivos concomitantes: una crisis econ\u00f3mica, por ejemplo, determina descontento en las clases subalternas y movimientos espont\u00e1neos de masas por una parte y, por la otra, determina conspiraciones de los grupos reaccionarios que aprovechan el debilitamiento objetivo del gobierno para intentar golpes de Estado (p\u00e1gina 54).<\/p>\n<p>Al final de la nota, Gramsci avanza algunas afirmaciones que confirman la articulaci\u00f3n de las clases subalternas. Menciona los <i>vespri<\/i> sicilianos y agrega:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Otros ejemplos pueden extraerse de todas las revoluciones pasadas, donde las clases subalternas eran numerosas y jerarquizadas por la posici\u00f3n econ\u00f3mica y la homogeneidad. Los movimientos espont\u00e1neos de los estratos populares m\u00e1s vastos hacen posible la llegada al poder de la clase subalterna que m\u00e1s haya progresado por el debilitamiento objetivo del Estado (p\u00e1gina 54).<\/p>\n<p>En este pasaje hay que subrayar la presencia de una \u201cclase subalterna m\u00e1s avanzada\u201d, que puede incluso llegar a tomar el poder. \u00c9sta se distingue de los m\u00e1s marginales y espont\u00e1neos \u201cestratos populares\u201d que se mueven en el plano de la \u201cespontaneidad\u201d, puesta entre comillas para remarcar que en ella para Gramsci siempre hay una chispa de \u201cconciencia\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfA qu\u00e9 conclusiones llegamos con la lectura de las notas del fundamental <i>Cuaderno 3<\/i>? Me interesa subrayar la siguiente: con el t\u00e9rmino \u201cclases subalternas\u201d Gramsci indica un conjunto diversificado de clases, todas caracterizadas por no ser todav\u00eda hegem\u00f3nicas o dominantes, pero muy diferenciadas en su interior. Se pasa del proletariado o de clases capaces de lanzar el <i>desaf\u00edo hegem\u00f3nico<\/i> y de plantearse el objetivo concreto de la toma del poder a los estratos sociales m\u00e1s marginales, perif\u00e9ricos y espont\u00e1neos.<sup>16<\/sup><\/p>\n<p>Hay en el <i>Cuaderno 3 <\/i>una \u00faltima nota sobre la que debemos detenernos; se retomar\u00e1 en el <i>Cuaderno 25<\/i> (en C 25, 5):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La unificaci\u00f3n hist\u00f3rica de las clases dirigentes est\u00e1 en el Estado; su historia es esencialmente la de los Estados y de los grupos de Estados. Esta unidad debe ser concreta; o sea, el resultado de las relaciones entre Estado y \u201csociedad civil\u201d. Para las clases subalternas la unificaci\u00f3n no se produjo: su historia est\u00e1 entrelazada con la de la \u201csociedad civil\u201d, es un fracci\u00f3n desagregada de \u00e9sta. (C 3, 90, tomo II, p. 89)<\/p>\n<p>Gramsci relaciona aqu\u00ed las clases subalternas con el Estado y la sociedad civil. Las clases que quedan en el nivel de la sociedad civil permanecen subalternas.<sup>17<\/sup> Si no se logra elaborar una propuesta de Estado, de organizaci\u00f3n de conjunto de la sociedad nacional, no se puede competir por la hegemon\u00eda ni lanzar el <i>desaf\u00edo hegem\u00f3nico<\/i>.<\/p>\n<p>Siguiendo en la lectura de la nota, vemos que Gramsci invita a estudiar \u201clas l\u00edneas de desarrollo\u201d de las clase subalternas, l\u00edneas que proceden \u201cdesde las fases m\u00e1s primitivas\u201d en direcci\u00f3n de una \u201cautonom\u00eda integral\u201d; y sugiere el estudio de la realidad <i>diferenciada<\/i> de las clases subalternas y de su representaci\u00f3n pol\u00edtica, de su existencia \u201cobjetiva\u201d, en ausencia de autoconciencia corporativa o pol\u00edtica, al manifestarse de los diversos niveles de politizaci\u00f3n y organizaci\u00f3n. Instala entonces una fuerte conexi\u00f3n entre la perspectiva hist\u00f3rica y la teor\u00eda pol\u00edtica, tambi\u00e9n por lo que concierne a las clases subalternas. Para Gramsci, la conciencia hist\u00f3rica parece proped\u00e9utica para la misma posibilidad de la acci\u00f3n pol\u00edtica. Es importante saber que las clases subalternas resisten o se rebelan, y registrar los momentos de su resistencia o rebeli\u00f3n. Y, subraya Gramsci (C 3, 90, 373), la gradual conquista de un plano de efectiva lucha para la supremac\u00eda pasa por la capacidad de luchar contra las clases adversarias y de dirigir las clases aliadas. \u00c9ste representa el proceso por el cual ocurre el pasaje de la condici\u00f3n de \u201cclases subalterna\u201d a la de \u201cclase hegem\u00f3nica\u201d.<\/p>\n<p><b>Ampliaci\u00f3n y extensi\u00f3n del t\u00e9rmino<\/b><\/p>\n<p>Ya mencion\u00e9 la r\u00fabrica <i>Historia de las clases subalternas<\/i>. \u00bfQu\u00e9 clasifica (porque de clasificaci\u00f3n se trata) Gramsci en las notas con este t\u00edtulo? Tras las observaciones del <i>Cuaderno 3<\/i> sobre las clases subalternas en el mundo romano y medieval, las tituladas as\u00ed por Gramsci en los <i>Cuadernos<\/i> son casi todas breves notas bibliogr\u00e1ficas sobre intelectuales y libros de alg\u00fan modo vinculados con el mundo socialista o a momentos revolucionarios. En ellas no sigue el camino mencionado respecto a las notas sobre Lazzaretti (una reflexi\u00f3n respecto a las clases subalternas \u201cen los m\u00e1rgenes de la historia\u201d), ni la de una reflexi\u00f3n en torno al papel de las clases fundamentales no hegem\u00f3nicas, como inici\u00f3 a hacer en las notas del <i>Cuaderno 3<\/i> sobre esclavos, plebeyos y protoproletariado medieval.<\/p>\n<p>M\u00e1s interesante es el uso de las expresiones \u201cclases subalternas\u201d o derivadas o variantes. Algunos \u201cestratos sociales\u201d \u2014escribe por ejemplo Gramsci en la nota C 8, 205<sup>18<\/sup>\u2014, justamente por su car\u00e1cter \u201csubalterno\u201d deben hacer propia, aun sea transitoriamente, una ideolog\u00eda determinista y fatalista, para aguantar el peso de una situaci\u00f3n hist\u00f3rica dur\u00edsima y en apariencia sin luz. Pero c\u00f3mo ocurri\u00f3 seg\u00fan Gramsci en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, o c\u00f3mo espera que haya sucedido:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Pero cuando el subalterno se vuelve dirigente y responsable (\u2026) se produce una revisi\u00f3n de todo el modo de pensar porque ha ocurrido un cambio en el modo de ser: los l\u00edmites y el domino de la \u201cfuerza de las cosas\u201d son restringidos \u00bfpor qu\u00e9? Porque, en el fondo, el \u201csubalterno\u201d era ayer una \u201ccosa\u201d, hoy no es ya una \u201ccosa\u201d, sino una \u201cpersona hist\u00f3rica\u201d (C 8, 205, tomo 3, p\u00e1gina 321).<\/p>\n<p>Y agrega, significativamente:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u00bfPero fue alguna vez simple \u201cresistencia\u201d, simple \u201ccosa\u201d, simple \u201cirresponsabilidad\u201d? Ciertamente no, y por eso siempre hay que demostrar la futilidad inepta del determinismo mec\u00e1nico, del fatalismo pasivo y seguro de s\u00ed mismo, sin esperar que el subalterno se vuelva dirigente y responsable (\u00eddem).<\/p>\n<p>Las clases subalternas \u2014dice Gramsci\u2014 no son nunca pura pasividad; hay siempre un germen de resistencia activa. Por ello, reconstruir su historia valorizando al m\u00e1ximo las huellas de tal actividad es importante y tiene un valor <i>pol\u00edtico<\/i>. All\u00ed se encuentran los g\u00e9rmenes de una capacidad de potencial autonom\u00eda y posterior hegemon\u00eda de las clases subalternas que, sin embargo, podr\u00e1 ponerse <i>en acto<\/i> s\u00f3lo en presencia de otras fundamentales condiciones hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p>En la nota C 8, 205 (posiblemente redactada a finales de 1931) ocurri\u00f3 un pasaje ling\u00fc\u00edstico interesante, el de las clases o grupos sociales subalternos a \u201cel subalterno\u201d. Del adjetivo al substantivo, del plural al singular. El sujeto a que se adscribe la caracter\u00edstica de \u201csubalterno\u201d entonces, en cierto momento de la reflexi\u00f3n desde la c\u00e1rcel, no es m\u00e1s una clase o grupo social, se vuelve sujeto singular (el subalterno), o por lo menos se abre el espacio para que el lector as\u00ed lo perciba. Un ulterior pasaje en esta direcci\u00f3n de <i>extensi\u00f3n <\/i>y<i> ampliaci\u00f3n<\/i> del uso del t\u00e9rmino estaba presente en una carta de Gramsci a la esposa del 31 de agosto 1931:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Yo estaba convencido de que tu sufr\u00edas de lo que los psicoanalistas creo llaman \u201ccomplejo de inferioridad\u201d, que lleva a la sistem\u00e1tica represi\u00f3n de los impulsos volitivos, es decir de la propia personalidad, y de la aceptaci\u00f3n de una funci\u00f3n subalterna en la toma de las decisiones aun cuando se tiene la certidumbre de tener raz\u00f3n, salvo de vez en cuando tener estallidos de irritaci\u00f3n furiosa hasta por asuntos de poca importancia.<sup>19<\/sup><\/p>\n<p>Aqu\u00ed Gramsci se refiere a los rasgos de la personalidad de un sujeto singular. Esta inclinaci\u00f3n a la \u201cfunci\u00f3n subalterna\u201d individual se acompa\u00f1a en tal sujeto de explosiones de ira por aspectos secundarios, explosiones destinadas a revelarse inconcluyentes. Algo como cuando las masas subalternas (sobre todo en el campo) se tornan insurgentes, queman y cuelgan, pero despu\u00e9s vuelven a la situaci\u00f3n anterior sin haber salido de su subalternidad hist\u00f3rica y sustancial. En una carta posterior, escrita por Gramsci el 8 de agosto de 1933 a la esposa, Giulia Schucht, encontramos un uso similar. Escribe el comunista sardo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">me parece que t\u00fa te colocas (y no s\u00f3lo en esta cuesti\u00f3n) en la posici\u00f3n del subalterno y no del dirigente; es decir, de quien no est\u00e1 en condici\u00f3n de criticar hist\u00f3ricamente las ideolog\u00edas, domin\u00e1ndolas, explic\u00e1ndolas y justific\u00e1ndolas como una necesidad hist\u00f3rica del pasado, sino de quien, puesto en contacto con un determinado mundo de sentimientos, se siente atra\u00eddo y rechazado, y queda siempre en la esfera del sentimiento y de la pasi\u00f3n inmediata.<sup>20<\/sup><\/p>\n<p>El \u201csubalterno\u201d es aqu\u00ed una persona, subalterna culturalmente m\u00e1s que socialmente: no sabe relacionarse de forma aut\u00f3noma a las concepciones del mundo y las culturas con que entra en contacto, o con parte de ellas. No logra historizarlas y entenderlas ni, por tanto, desarrolla hacia ellas una capacidad \u201chegem\u00f3nica\u201d. El t\u00e9rmino \u201csubalterno\u201d tiene entonces en esta misiva una acepci\u00f3n sobre todo cultural, en parte tambi\u00e9n psicol\u00f3gica. Estamos cerca de cierto uso que del t\u00e9rmino y del concepto ha sido dado en los \u00faltimos a\u00f1os, muy dilatado respecto al de \u201cclase social\u201d o \u201cgrupo social\u201d<sup>21<\/sup> subalterno.<\/p>\n<p>Se trata de un contexto informal y privado, t\u00edpico de una carta, que limita la valencia de la afirmaci\u00f3n gramsciana en relaci\u00f3n con las notas de los <i>Cuadernos<\/i> que ya consideramos. Sin embargo, es un <i>indicio<\/i>, la <i>esp\u00eda<\/i> de un deslizamiento sem\u00e1ntico significativo. Aun con los l\u00edmites mencionados, este pasaje muestra en efecto una <i>posibilidad<\/i>, presente en el mismo discurso de Gramsci: la dilataci\u00f3n del t\u00e9rmino \u201csubalterno\u201d, el pasaje de la categor\u00eda que nace con la descripci\u00f3n e interpretaci\u00f3n de un fen\u00f3meno colectivo, social, de clase, a su aplicaci\u00f3n a la condici\u00f3n de subalternidad en primera instancia <i>cultural<\/i> de una persona.<\/p>\n<p><b>El <i>Cuaderno 25<\/i> y los <i>Cuadernos<\/i><\/b><\/p>\n<p>El <i>Cuaderno 25<\/i> es un cuaderno monotem\u00e1tico de 1934 y se intitula <i>En los m\u00e1rgenes de la historia (Historia de los grupos sociales subalternos)<\/i>.En \u00e9l \u2014compuesto por ocho notas y de pocas p\u00e1ginas\u2014, Gramsci reagrupa s\u00f3lo una parte de los textos escritos con el t\u00edtulo de r\u00fabrica <i>Historia de las clases subalternas<\/i> o con contenido similar. Mientras tanto, transcribe en el <i>Cuaderno 25<\/i> notas que no tienen este t\u00edtulo, pero hablan de los \u201csubalternos\u201d en varios modos.<\/p>\n<p>No quiero detenerme en este cuaderno, tanto porque lo hice en otra sede<sup>22<\/sup> como porque decid\u00ed analizar aqu\u00ed, as\u00ed brevemente, la reflexi\u00f3n elaborada por Gramsci en los <i>Cuadernos<\/i> sobre lo \u201csubalterno\u201d antes de llegar al \u201ccuaderno especial\u201d dedicado al tema, en tanto lo considero un recorrido m\u00e1s significativo y revelador. Entonces, quisiera centrar la atenci\u00f3n en particular en el t\u00edtulo del <i>Cuaderno 25<\/i>. En realidad, <i>Historia de los grupos sociales subalternos<\/i> es s\u00f3lo el subt\u00edtulo colocado entre par\u00e9ntesis. El t\u00edtulo es <i>A los m\u00e1rgenes de la historia<\/i> (C 5, 2277).<sup>23<\/sup> Se evidencia c\u00f3mo Gramsci \u2014quien us\u00f3 en los <i>Cuadernos<\/i> \u201cclases subalternas\u201d o expresiones similares en dos acepciones distintas<sup>24<\/sup> para indicar grupos sociales m\u00e1s marginales o para indicar las clases sociales que luchan por la hegemon\u00eda pero todav\u00eda no hegem\u00f3nicas, que de todas formas son \u201cclases fundamentales\u201d (esclavos, plebeyos, proletariado moderno)\u2014 escoge aqu\u00ed el primer uso del t\u00e9rmino; o sea, quiera dedicar el cuaderno (numerado 25) a las notas sobre los estratos marginados por el desarrollo hist\u00f3rico, derrotados, ya no en condici\u00f3n de lanzar un <i>desaf\u00edo hegem\u00f3nico<\/i>. Queda claro que estos estratos son y pueden ser contiguos a las <i>clases subalternas fundamentales<\/i>, pueden participar, bajo su direcci\u00f3n, en la lucha por la hegemon\u00eda. Pero, de todos modos, constituyen a mi parecer algo diferente respecto a ellas.<\/p>\n<p>Gramsci utiliza entonces los t\u00e9rminos <i>subalterno<\/i> y afines de distintas maneras. Recapitulemos.<\/p>\n<p>1) En los escritos precarcelarios, el t\u00e9rmino \u201csubalternos\u201d indica los grados intermedios de la cadena de mando, a nivel social estadual-burocr\u00e1tico, o militar y partidario. Es una funci\u00f3n considerada generalmente propia de la peque\u00f1a burgues\u00eda. En el inicio de los <i>Cuadernos<\/i> encontramos el mismo uso del t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>2) En el <i>Cuaderno 3<\/i> inicia a aparecer la expresi\u00f3n \u201cclases subalternas\u201d, entendidas como grupos sociales m\u00e1s marginales que como clases fundamentales todav\u00eda no hegem\u00f3nicas.<sup>25<\/sup><\/p>\n<p>3) Siempre en el <i>Cuaderno 3<\/i> nace la \u201cr\u00fabrica\u201d relativa a la <i>Historia de las clases subalternas<\/i>. Sin embargo, salvo los primeros casos, no agrupa las notas m\u00e1s significativas al respecto.<\/p>\n<p>4) Gramsci desarrolla en otras notas el uso del t\u00e9rmino \u201csubalterno\u201d en espec\u00edfica referencia al proletariado industrial avanzado, capaz de un desaf\u00edo en direcci\u00f3n de la conquista de la hegemon\u00eda.<\/p>\n<p>5) El t\u00e9rmino es utilizado luego en referencia a sujetos singulares, respecto a su colocaci\u00f3n social o a sus l\u00edmites culturales, lo cual remite a la riqueza interpretativa con que Gramsci visualiza la relaci\u00f3n estructura\/superestructura, de forma dial\u00e9ctica, que le permite captar las posibilidades de incidencia que tienen las subjetividades y las ideolog\u00edas en el plano de la concreta realidad hist\u00f3rica (determinada s\u00f3lo \u201cen \u00faltima instancia\u201d por la dimensi\u00f3n\u00a0 econ\u00f3mico-social), sin que ello implique renunciar a conectar la acci\u00f3n de los sujetos con su colocaci\u00f3n de clase y a la divisi\u00f3n de la sociedad en clases \u2014pues Gramsci sigue siendo, en todo el periodo de su reflexi\u00f3n carcelaria, un marxista, aun sea de un marxismo particularmente complejo y antieconomicista\u2014, hay que evidenciar que con la dupla hegemones\/subalternos el te\u00f3rico nos ofrece categor\u00edas m\u00e1s amplias y comprensivas de las marxistas cl\u00e1sicas (burgueses\/proletarios), ya que trenzan mejor colocaci\u00f3n social y subjetividad, dato estructural y dato cultural e ideol\u00f3gico. La categor\u00eda de \u201csubalterno\u201d entra en un cuadro de enriquecimiento de las categor\u00edas tradicionales del marxismo. No se olvide que el uso del t\u00e9rmino \u201csubalterno\u201d en las mencionadas cartas a Giulia remite a uno m\u00e1s extendido, y fundamentalmente cultural-psicol\u00f3gico.<\/p>\n<p>6) En el <i>Cuaderno 25<\/i>, finalmente, Gramsci transcribe notas de varios tipos, algunas poco significativas, mas faltan otras de cierta importancia donde se habla de \u201csubalternos\u201d. Debe tomarse en cuenta que el cuaderno est\u00e1 redactado <i>s\u00f3lo a lo largo de pocas p\u00e1ginas<\/i> y es posible que Gramsci no complete la obra de transcripci\u00f3n como quisiera ni pueda reformular \u2014por causas ajenas a su voluntad, como es sabido\u2014 el tema. Queda el hecho de que la importancia de la categor\u00eda de subalternos se capta mejor, como hemos visto, mirando el uso <i>difuso<\/i> que Gramsci hace en los <i>Cuadernos<\/i>, m\u00e1s que en las notas compiladas en el \u201ccuaderno especial\u201d dedicado a los sujetos \u201cen los m\u00e1rgenes de la historia\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><b>Traducci\u00f3n del italiano: Massimo Modonesi<\/b><\/p>\n<hr \/>\n<p><sup>1<\/sup> Comp\u00e1rese G. Liguori. \u201cTreaccezioni di \u2018subalterno\u2019, in Gramsci\u201d, en <i>Cr\u00edtica Marxista<\/i>, Roma, 2011, n\u00famero 6, en espa\u00f1ol en Massimo Modonesi (coordinador). <i>Horizontes gramscianos<\/i>, M\u00e9xico, Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, 2013. Al escrito reenv\u00edo tambi\u00e9n para lo concerniente la bibliograf\u00eda secundaria sobre el argumento, lo cual me permite limitar aqu\u00ed las referencias a ella.<\/p>\n<p><sup>2<\/sup> Agradezco a las instituciones promotoras y los organizadores y organizadoras de algunas iniciativas sobre el tema de los subalternos en Gramsci a las que particip\u00e9: la \u201cGhilarza Summer School 2014. Escuela internacional de estudios gramscianos\u201d, dedicada al tema Hegem\u00f3nico\/subalterno (Ghilarza, 12 de septiembre de 2014); el Departamento Culturas, Pol\u00edtica y Sociedad de la Universidad de Tur\u00edn, donde se llev\u00f3 a cabo el seminario <i>Los subalternos in Gramsci <\/i>(Tur\u00edn, 13 de marzo de 2015); y el <i>Seminario de lectura en ciencias sociales<\/i> de la Escuela Francesa de Roma, cuyo d\u00eda conclusivo fue dedicado este a\u00f1o al tema <i>El laboratorio de Gramsci<\/i> (Roma, 3 de julio de 2015). Este art\u00edculo, si bien apoyado en los estudios realizados en ocasi\u00f3n de estos encuentros, se aleja de las ponencias presentadas en aquellas ocasiones, en particular de la primera, todav\u00eda in\u00e9dita, m\u00e1s amplia y exhaustiva.<\/p>\n<p><sup>3<\/sup> Para dar coherencia al presente discurso, repetir\u00e9 o resumir\u00e9 algunas observaciones avanzadas en el escrito de 2011. Se\u00f1alar\u00e9 expresamente los textos gramscianos que all\u00ed no tom\u00e9 en cuenta. Los dos art\u00edculos pueden considerarse complementarios.<\/p>\n<p><sup>4<\/sup> El tema es tratado ampliamente en la ponencia que present\u00e9 en Ghilarza.<\/p>\n<p><sup>5<\/sup> A. Gramsci, Ilpaese di Pulcinella, in Id. Il nostro Marx 1918-1919, compilaci\u00f3n de Sergio Caprioglio, Tur\u00edn, Einaudi, 1984, pp. 513-515.<\/p>\n<p><sup>6<\/sup> Comp\u00e1rese. A. Gramsci. \u201cI partiti e la massa\u201d, en Id. <i>Socialismo e fascismo<\/i>. <i>L\u2019Ordine Nuovo 1921-1922<\/i>, Tur\u00edn, Einaudi, 1966, p\u00e1ginas 353-356; y A. Gramsci. \u201cIl nostro indirizzo sindacale\u201d, en Id. <i>La costruzione del Partito Comunista 1923-1926<\/i>, Tur\u00edn, Einaudi, 1971, p\u00e1ginas 3-7.<\/p>\n<p><sup>7<\/sup> Se citar\u00e1n los <i>Cuadernos<\/i> de la siguiente forma: cuaderno, p\u00e1rrafo, tomo y p\u00e1gina de la edici\u00f3n en espa\u00f1ol, A. Gramsci. <i>Cuadernos de la c\u00e1rcel<\/i>, M\u00e9xico, Era, 1982-1999 (nota del traductor).<\/p>\n<p><sup>8<\/sup> Por ejemplo, en C 1, 116, 105, donde la \u201castucia\u201d atribuida a Nitti es definida como \u201ccualidad subalterna\u201d.<\/p>\n<p><sup>9<\/sup> V\u00e9ase sobre Lazzaretti tambi\u00e9n E. J. Hobsbawm. <i>Rebeldes primitivos<\/i>, Barcelona, Cr\u00edtica, 1979.<\/p>\n<p><sup>10<\/sup> Me detuve en el an\u00e1lisis de esta nota C 3, 12, y de su segunda redacci\u00f3n, tanto en la mencionada ponencia de Ghilarza como en el citado art\u00edculo anterior, p\u00e1ginas 35 y 36.<\/p>\n<p><sup>11<\/sup> Comp\u00e1rese al respecto ivi, p\u00e1ginas 37-38.<\/p>\n<p><sup>12<\/sup> La relaci\u00f3n subalternidad-autonom\u00eda ha sido investigada, aunque desde una perspectiva ligeramente distinta, en M. Modonesi. <i>Subalternidad, antagonismo, autonom\u00eda. Marxismos y subjetivaci\u00f3n pol\u00edtica<\/i>, Buenos Aires, Prometeo-Claso-UBA, 2010.<\/p>\n<p><sup>13<\/sup> Se trata de un texto de primera redacci\u00f3n, que ser\u00e1 retomado en C 25, 4. No tom\u00e9 en cuenta estas notas gramscianas en el art\u00edculo anterior.<\/p>\n<p><sup>14<\/sup> Este texto de Gramsci no fue analizado sino simplemente citado en el art\u00edculo anterior.<\/p>\n<p><sup>15<\/sup> Para un an\u00e1lisis m\u00e1s profundo de esta nota en los aspectos de la relaci\u00f3n direcci\u00f3n\/espontaneidad remito a mi \u201cMovimenti sociali e ruolo del partito nel pensiero di Gramsci e oggi\u201d, en <i>Critica Marxista<\/i>, Roma, 2011, n\u00famero 2.<\/p>\n<p><sup>16<\/sup> Interesantes observaciones en tal sentido est\u00e1n presentes en G. Baratta. <i>Antonio Gramsci in contrappunto. Dialoghi col presente<\/i>, Roma, Carocci, 2007, p\u00e1ginas 120-123.<\/p>\n<p><sup>17<\/sup> Sobre el tema remito a mi <i>Sentieri gramsciani<\/i>, Roma, Carocci, 2006, en particular los cap\u00edtulos <i>Estado ampliado y Sociedad civil<\/i>.<\/p>\n<p><sup>18<\/sup> No tom\u00e9 en cuenta esta nota en el art\u00edculo anterior.<\/p>\n<p><sup>19<\/sup> \u201cCarta a Giulia del 31 de agosto de 1931\u201d, en A. Gramsci. <i>Lettere dal carcere<\/i>, Palermo, Sellerio, 1995, p\u00e1ginas 455 y 456. No tom\u00e9 en cuenta esta carta en el art\u00edculo anterior.<\/p>\n<p><sup>20<\/sup> Carta a Iulca, 8 de agosto de 1933, ivi, p\u00e1gina 738.<\/p>\n<p><sup>21<\/sup> No puedo aqu\u00ed investigar como lo ameritar\u00eda el pasaje de \u201cclases subalternas\u201d a \u201cgrupos sociales subalternos\u201d que se lleva a cabo en un punto y momento determinados de la redacci\u00f3n de los <i>Cuadernos<\/i>. Me limito a afirmar que, a mi parecer, no indica un cambio de paradigma en la interpretaci\u00f3n gramsciana de la sociedad, sino s\u00f3lo un crecimiento de la complejidad de esta lectura.<\/p>\n<p><sup>22<\/sup> Comp\u00e1rese G. Liguori. \u201cTreaccezzioni di subalterno\u201d\u2026, obra citada, p\u00e1gina 35.<\/p>\n<p><sup>23<\/sup> V\u00e9anse en particular la valiosa \u201cedici\u00f3n anast\u00e1tica\u201d de los <i>Cuadernos<\/i> coordinada por Gianni Francioni, y tambi\u00e9n G. Francioni, F. Frosini. <i>Nota introduttiva al Quaderno 24 (1934-1935)<\/i>, all\u00ed contenida: A. Gramsci, <i>Quaderni del carcere. Edizioni anastatica dei manoscritti<\/i>, al cuidado de G. Francioni, Roma-Cagliari, Biblioteca Treccani-L\u2019Unione Sarda, 2009, volumen 18, p\u00e1ginas 203 y siguientes.<\/p>\n<p><sup>24<\/sup> Se deja de lado aqu\u00ed la acepci\u00f3n vista como la m\u00e1s acentuadamente cultural y psicol\u00f3gica, presente en las cartas a que hicimos referencia.<\/p>\n<p><sup>25<\/sup> La ambivalencia del t\u00e9rmino puede considerarse la base de la pol\u00e9mica que tuvo lugar en la revista <i>Societ\u00e0<\/i> entre el final de la d\u00e9cada de 1940 y el inicio de la de 1950 entre Ernesto de Martino y Cesare Luporini sobre el \u201cmundo popular subalterno\u201d, ahora en C. Pasquinelli (compilador), <i>Antropologia culturale e questione meridionale<\/i>, Florencia, La Nuova Italia, 1977. Mientras el conocido antrop\u00f3logo entend\u00eda por \u201cclases subalternas\u201d las consideradas por Gramsci \u201cen los m\u00e1rgenes de la historia\u201d, el fil\u00f3sofo pensaba que la \u201cclase subalterna\u201d por excelencia no pod\u00eda no ser para Gramsci (y para los comunistas que lo reivindicaran) la obrera. Hay que tomar en cuenta tambi\u00e9n que este debate ocurr\u00eda mucho antes que se contara con la \u201cedici\u00f3n cr\u00edtica\u201d de los <i>Cuadernos<\/i> compilada por Gerratana y publicada en 1975.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 2011 publiqu\u00e9 un estudio relativo al concepto de \u201csubalterno\u201d en los Cuadernos de la c\u00e1rcel y en la Cartas desde la c\u00e1rcel.1 Siento la necesidad de volver sobre el argumento porque nuevos estudios y profundizaciones2 me llevaron a m\u00e1s exactas determinaciones que, si bien confirman las principales l\u00edneas interpretativas avanzadas en aquel texto, precisan &#8230; <a title=\"CLASES SUBALTERNAS MARGINALES Y FUNDAMENTALES EN GRAMSCI\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/revistamemoria.mx\/?p=880\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre CLASES SUBALTERNAS MARGINALES Y FUNDAMENTALES EN GRAMSCI\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":68,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[46,115],"class_list":["post-880","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-pensamiento-critico","tag-gramsci","tag-clases-subalternas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/880","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/68"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=880"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/880\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":884,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/880\/revisions\/884"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=880"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=880"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistamemoria.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=880"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}