Los vínculos de México con Cuba se han vuelto de gran importancia en la actual coyuntura. Ya sea por razones humanitarias, geopolíticas o de simpatía ideológica, el puente entre ambas naciones impone el horizonte más importante de la época: la lucha por la soberanía nacional y la necesaria solidaridad entre los pueblos que nos encontramos frente a frente al imperialismo norteamericano.
La urgencia de atender la dinámica política, económica y social se vuelve relevante en el momento actual, donde la presidencia imperial presiona en contra de la soberanía de la isla. Por eso es importante Hacer memoria sobre la relación de solidaridad entre México y Cuba. Cada documento aportado nos da pauta para pensar el presente y el futuro. En todos hay una constante de solidaridad, pero sobre todo, de conciencia opresora frente al dominador; la lucha de Cuba constituye la lucha por toda Nuestra América.
Ya desde el siglo XIX se avizoran tales tormentas, lo dijo claramente José Martí en su última carta a Manuel Mercado, su amigo y hermano mexicano, “ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país, y por mi deber (…) de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América”1
Es por ello que este número de la Revista busca dar cuenta del trayecto solidario, amistoso y de lucha conjunta de nuestros pueblos, especialmente desde la década de 1920 cuando la isla entra en el marco de la concepción política de la izquierda mexicana. Si en el siglo XIX José Martí había sido parte de la cultura política mexicana, en el siglo XX podemos ver a personajes como Julio Antonio Mella, Juan Marinello y Raúl Roa siendo parte de la vida política e intelectual entre México y la isla.
La relación entre México y Cuba tomó intensidad cuando el general Lázaro Cárdenas asumió el poder, lo cual confluyó con los efectos de la revolución cubana de 1933. Por ello, la primera parte del número dedica especial atención a ese episodio de solidaridad que se dio en la isla a partir de la expropiación petrolera. Era un “acta de independencia económica” y merece toda la defensa y admiración del pueblo cubano, exponen los textos.
Durante la década de 1950 las referencias a Cuba aumentaron en la prensa de izquierda, por el golpe de Estado de 1952. No era raro encontrar signos de apoyo en la prensa del Partido Comunista Mexicano, cruzada con la presencia de Fidel Castro, Ernesto Guevara y otros militantes en el segundo lustro de esa década en tierras mexicanas.
La más conocida y familiar relación se consolidó a partir del triunfo de la Revolución Cubana en 1959. En México se realizaron actos de solidaridad con el proceso revolucionario, denotando su trascendencia continental. Esas acciones fundadas en sentimientos antiimperialistas llevaban consigo el fundamento que el respaldo a Cuba constituía la mayor defensa frente a las garras del imperio, y que la sumisión a EU no traería nunca paz, sino humillación y dominio. Ante la invasión de Playa Girón en 1961 y la instauración del bloqueo económico y comercial de 1962, México alzó la voz, mediante su líder histórico Lázaro Cárdenas, llenó el zócalo capitalino y defendió el derecho de los cubanos a elegir su propio destino. Mujeres e intelectuales marxistas se sumaron ante tales contiendas, y la exigencia fue “Yanquis, no toquen a Cuba”, frente a las amenazas bélicas posteriormente concretadas, pero también, una historia que se repite, la exigencia de que el gobierno mexicano enviara petróleo a la isla frente a la embestida económica y comercial.
En este apartado la Revista proporciona material para llenar vacíos importantes como el papel de Gerardo Unzueta, periodista comunista que logró entrevistar al Che Guevara, que aunque tuvo limitada circulación, fue significativa. También damos cuenta de la posición tanto oficial y militante de la izquierda mexicana acerca de los principios de no intervención y la autodeterminación de los pueblos ante la exclusión de Cuba de la OEA, como del análisis sobre el incipiente socialismo cubano producto de la hostilidad estadounidense.
Confiamos que este recuento de la marcha unida de dos pueblos sea un aporte que sirva de soporte a la lucha del pueblo cubano, y a la lucha de los pueblos del mundo en la defensa de su soberanía frente a la opresión imperial. Además, con estas páginas nos sumamos a la celebración del centenario del natalicio del comandante Fidel Castro este 2026.
- José Martí, Carta a Manuel Mercado, 18 de mayo de 1895, Tomo 5, Obras Completas, Centro de Estudios Martianos, La Habana, 2001. ↩︎